PAGINA OFICIAL DE LA CLASE '87 SUPERIOR VOCACIONAL DE PONCE

Nuetra Alma Máter Hoy
20 años de la Clase 1987 Superior Vocacional de Ponce
El pasado 28 de mayo de 2007 se cumplieron 20 años de nuestra graduación de cuarto año de la Escuela Superior Vocacional Bernardino Cordero Bernard de Ponce. Es por eso que hemos decidido compartir algunos recuerdos y anécdotas que identificaron esos grandes momentos que son historia en nuestras mentes y en nuestros corazones.

En la foto de izquierda a derecha: De pie: Ilia Rodríguez, Emily Meléndez, Iris Martínez, Julio Robles, Glenda Maldonado y Walter Santiago; en el centro en cuclillas: José Mercado, Lourdes Arroyo y William León; y sentados: José Luis Colón (presidente) y Andrés Avilés (vicepresidente)
A raíz de un reportaje publicado en el Nuevo Día, ya no es un secreto de que actualmente estamos viviendo el Boom de las reuniones de High Schools en todo Puerto Rico. Clarísimo está, que gracias a la llegada del internet, a ésta generación se le ha hecho mucho más fácil, que hasta he visto reuniones de casi todas las clases graduandas de muchas escuelas, incluyendo también de noveno y hasta de sexto grado.
Pero antes de que lean el reportaje, quisiera recordarles cómo fue que empezó todo ésto: La primera reunión oficial que se trató de hacer fue para celebrar los diez años (1997). Recuerdo que fue el compañero Elder Pérez quien trató de organizarlo, pero, ¿quién se acordaba de Elder Pérez? (Buen intento Elder). Sin embargo hubo un tiempo, entre los 5 y 8 años de nuestra graduación, que comenzamos a reunirnos esporádicamente en La Guancha, si mal no recuerdo, Iris Martínez, Lourdes Arroyo, Phillip Pagán, William León y éste servidor, además de algunos otros que no recuerdo.
Nunca se logró nada y nos enfriamos de tal manera que tuvieron que pasar otros 10 años, para que como dijo mi amigo Martínez Molina, el aburrimiento me llevara a tratar de conseguir a mis viejos compañeros para recordar esos bellos momentos de nuestra adolescencia. Había que usar el internet "obligao" y mientras estudiaba en la Inter, se lo comenté a Deron y me dijo que sería tremenda idea crear un sitio especial de nuestra clase y que podía contar con él. Empecé con muchas anécdotas que siempre guardaba. Todos los días un poquito, y cuando ya se veía con bastante material para recordar, fue entonces que me encontré a Pablo Ramos y le di la dirección. Pero no fue Pablo el primero en visitarla. El 23 de julio de 2007 se realizó la primera prueba. Pasaron algunas semanas, hasta que como he dicho en otras ocasiones, a través de Classmates.com fue que comenzó todo ésto. O sea que ya la gestión había sido hecha ahí por los siguientes compañeros: Calixto García, Martín Beltrán y por supuesto, Andrés Alvarado. Lo cierto es que el mensaje que le envié a Calixto y a Martín nunca le llegaron al no estar suscritos ninguno de los tres (¿pero quién va a pagar por enviar un e-mail?). Mas el que me envió Andrés, si me llegó, pues Andrés lo envió "codificado". De ahí tomé su dirección de e-mail (codificada). Luego Andrés se encargó de regar la dirección del sitio "codificada" y fue Martín el primero en entrar y saludar seguido por Andrés el día 19 de agosto de 2007. Y el resto es historia. Muchos números de teléfonos compartidos, fotos en Facebook, dos reuniones, una de 25 y otra de 41 compañeros, extraoficialmente con 99 compañeros de los cuales al menos ya sabemos dónde están, hasta el 15 de junio de 2008.
Gracias al incansable esfuerzo de los compañeros: Andrés Alvarado, su esposa e hijos. (Cuando Andrés coge el teléfono consigue a cualquiera); a Damaris, por organizar todito como sólo una mujer puede hacerlo (reconocemos que los hombres no somos muy buenos en algunas tareas); a William, por dar su número de teléfono para que lo llame to'el mundo (¡oops!); a Glenda, siempre dispuesta a dar la mano y a tomar las mejores decisiones; Y a otros como el Periódico La Perla del Sur, por su noble gesto de publicar nuestro anuncio por un sinnumero de fechas consecutivas, al igual que a José Laboy, de la Clase Ponce High '85 que nos dio ese empujoncito cuando estábamos un poquito lentitos.
Y por supuesto, gracias a todos los compañeros que se han dado cita a las reuniones. Definitivamente sin ustedes no lo hubiésemos logrado, y todavía nos falta por hacer. Recordemos siempre que toda la gloria es para Jehová Dios, nuestro Padre Celestial, que nos ha dado la salud, el tiempo y los medios para hacer de todo ésto una realidad. Gracias Vocacional.
Reportaje especial de El Nuevo Día (15 de junio de 2008)
¿Quiere encontrar a un viejo compañero de clases, o a un amor perdido? Classmates.com, Reunion.com, Alumni.com, LinkedIn.com están listos para ayudarle... por un precio.
Por Jorge L. Perez
Tarde o temprano, la abejita de la nostalgia puede terminar hincándole a uno el trasero. Por la razón que fuera: quizás últimamente la vida no está dedicándole a uno la mejor de sus sonrisas, o tal vez los problemas económicos o sociales le han conectado a uno su riguroso 'one-two' al mentón.
Lo cierto es que, de buenas a primeras, al hombre ya canoso se le ocurre recordar a aquella noviecita que tuvo en 'high school'; o a la mujer que acaba de divorciarse se lamenta por no haber abordado nunca a aquel muchacho tímido y atlético, miembro del equipo de baloncesto, que nunca se había atrevido a invitarla a salir.
O tal vez uno sencillamente sienta la curiosidad de averigüar qué ha sido de todos aquellos ex compañeros de escuela a los que, tan pronto se graduaron, la vida salpicó en todas direcciones, como bolitas de pop corn saltando de una olla a la que se le ha caído la tapa.
En fin, hace cosa de un año, varios ex estudiantes de la Escuela Juan José Osuna, de Baldrich, clase de 1968, dieron sus primeros pasos para tratar de concertar una reunión en conmemoración de su cuadragésimo aniversario.
“Las otras clases -las de 1966, la de 1969- llevaban 30 años reuniéndose, pero yo nunca había podido reunir a la mía”, explicó José Raúl Sánchez, progenitor ide la idea.
Su primera gestión fructificó cuando El Nuevo Día le publicó el año pasado una carta en la que le hacía un llamado a sus ex compañeros de clase.
Allí aparecía su E-mail.
”Ahí empecé a recibir comunicaciones y hubo alguien que me dijo que me activara en Classmates.com, porque ahí había mucha gente de Osuna”, agregó.
“Y efectivamente, así fue”.
Luego de inscribirse gratuitamente, y de detallar su escuela y su año de graduación, Sánchez descubrió que en Classmates.com, una popular página de internet que se especializa en establecer vínculos entre ex compañeros de clases, tanto de escuela superior como de universidad, apareció insertado de inmediato en una lista que contenía un amplio grupo de ex compañeros que ya habían completado el mismo proceso.
Así, ya Sánchez estaba metido de lleno en el nebuloso mundo del 'networking'.
Para hacer el cuento más corto, la piedrita que Sánchez había tirado casi al azar pronto se convirtió en un alud incontenible, en un géiser de amistades sacadas del baúl de los recuerdos.
Como antesala de un 'class reunion' con todas las de la ley que finamente se llevó a cabo a fines del mes pasado, el grupo tuvo una reunión preliminar hace unos meses en la Placita Roosevelt, en Hato Rey.
Allí, por primera vez, el recuerdo barnizado por el dorado ungüento de la nostalgia chocó contra el muro de la realidad presente.
“Fue algo tremendo”, recordó Sánchez. “Aquellas miradas entre los que habían sido noviecitos...”.
Y también hubo su dosis de humor.
“Los hombres decían: 'Chacha, ¡qué suerte que no me casé contigo! ¡Mira qué gorda estás!'”
A pagar se ha dicho
Hace un par de años, cuando yo empecé a usar Classmates.com, la página ofrecía, entre sus servicios básicos, un mapita de Estados Unidos (incluyendo a Puerto Rico) en el que, si uno oprimia determinado botón, aparecían debidamente repartidos, por sus respectivos estados, los viejos graduandos de la clase de 1972 de la Academia San Jorge.
Sin embargo, no había forma de establecer contacto con ninguno, puesto que no se brindaba su dirección de correo electrónico. Para eso había que pagar: consiguiendo un 'upgrade' que convertía a uno en un Socio Dorado (Gold Member).
No sé si esto sonará caro, barato, o qué, pero las ofertas eran y son las siguientes: tres meses por $15, un año por $39 y dos años por $59.
Hoy en día, uno ni siquiera puede ver el mapita sin ser un 'Gold Member': me imagino que hubo un momento en el que Classmates.com descubrió que resultaba demasiado fácil conseguir el teléfono o el E-mail de alguien, si uno sabía el nombre completo y, además, el estado en que esa persona se encontraba residiendo.
Como 'Gold Member', uno goza también de estas ventajas:
1- Averiguas quién ha visitado o firmado tu perfil (profile).
2- Puedes 'chatear' en la pizarra de mensajes (message board) de la Academia San Jorge.
3- Puedes enviarles E-mails de Classmates a tus amigos de la Academia San Jorge y ellos pueden responderlos gratuitamente.
De hecho, esta última ventaja es la que más explota Classmates.com en su esfuerzo por capturarlo a uno como cliente:
“Un ex compañero tuyo de la Academia San Jorge ha visitado tu perfil, Jorge”, me susurraba un mensaje electrónico cada vez que yo visitaba la página. “¿Quieres descubrir quién es? ¡Conviértete en un 'Gold Member' ahora!
“A mí me parece que hay una dimensión global, donde a la gente que está conectada -en la parte del mundo que está conectada- se puede sentir más cómoda con este tipo de contacto, que en el cuerpo a cuerpo”, comentó el sicoanalista Alfredo Carrasquillo, a quien consulté para que me ayudara a dar la impresión de que yo sé de lo que estoy hablando.
“Pero en Puerto Rico existe un fenómeno social particular, como hijitos que somos del Estado Libre Asociado”, agregó.
“Aquí hubo un quiebre en las redes de sociabilidad, de la familia -que nunca fue una familia nuclear, sino una familia extendida-, del barrio... todo se desarticuló. Y el uso del internet puede representar una forma de reconstruir esos lazos que se perdieron, la posibilidad de reconstruir unas redes de sociabilidad”
Es posible. Como quiera que sea, lo cierto es que mi ardiente admirador secreto tenía tantas o más probabilidades de ser Mr. Estofón, que la añorada muchacha de dudosas tendencias amorosas, pero... vaya usted a saber.
Lo que sí sé es que, para terminar de convencerlo a uno, la página de apertura de 'Classmates.com' contiene anuncios como éste:
“Bill y Danni llevaban 19 años sin verse, pero volvieron a establecer contacto y a enamorarse a través de 'Classmates.com'.
En ese sentido, 'Classmates.com' parece haber logrado su cometido.
Un vistazo a Wikipedia deja saber que, originada en 1995, la página empezó a rendir ganancias en 2001 y, para 2003, ya figuraba entre las primeras 25 páginas de Internet, en lo que a ingresos generados por los usuarios se refiere.
Actualmente cuenta con 50 millones de subscriptores -más o menos lo mismo que Facebook.com, otra página que fomenta el manoseo social- pero sólo tres millones de éstos pagan por el servicio, y su problema actual es cómo lograr que aumente esa segunda cantidad.
Entretanto, 'Reunion.com' es muy parecida a Classmates.com, pero de menor alcance: sólo enumera seis escuelas en Santurce, por ejemplo, excluyendo a la Academia San Jorge.
A su vez, 'Alumni.com' prácticamente ofrece los mismos servicios que 'Classmates.com', pero parece menos concurrida: los otros días, para hacer una prueba, me inscribí en ella, como miembro de la clase de 1972 en la Academia San Jorge.
Cuando fui a corroborar cuántos otros ex condiscípulos habían dado el mismo paso, me encontré tan solito y tan fuera de lugar como un perro sato en un baile de chihuahuas.
El lado negativo
Todo fin tiene su confín, sin embargo, y tanto 'Classmates.com' como otras páginas similares padecen de su lado negativo.
Los otros días, por primera vez en 36 años logré conversar con Edgardo 'Eggy' Soler, un ex compañero de la clase de 1972 al que pude contactar gracias a 'Whitepages.com', otra página de este tipo.
Éste vive desde hace 25 años en Rochester, Nueva York, y me explicó que con quien único se mantiene en contacto ahora es con su novia de 'high school' y también graduada de 1972, quien reside en la Florida.
“Fue por Classmates.com que encontré cómo comunicarme con ella”, me escribió, pero agregó: “Nunca he pagado por ninguno de esos 'sites', pues ya me habian dicho que ser miembro premium no te daba ninguna ventaja, sólo te ponia en más listas de e-mail y a recibir spam a todo tren”.
La mayor crítica a 'Classmates.com', sin embargo, es una que la página comparte con muchas otras que cobran por ofrecerle un servicio más abarcador a sus subscriptores: el infierno que luego uno tiene que sufrir al tratar de cancelar la subscripción.
Y una particularidad que tiene 'Classmates.com' es que le renueva automáticamente a uno el servicio si uno no lo cancela a tiempo.
'Reunion.com', que cobra una cuota anual por su servicio 'premium', goza de una reputación peor.
De acuerdo a 'YahooFinance.com', el Better Business Bureau de Los Angeles le asignó en 2007 por su trato a los subscriptores una clasificación de 'F', la más baja que aplica al evaluar los negocios.
Las quejas que provocaron esta clasificación alegaban que 'Reunion.com' utilizaba prácticas engañosas al comunicarse con sus usuarios para notificarles que había otros ex compañeros de clases interesados en comunicarse con ellos, y pidiéndoles que se subscribieran con tal de poder descubrir su identidad. Luego resultaba que estos supuestos interesados no existían.
A fin de cuentas, todo es válido en el amor, en la guerra... y en las amorosas páginas de Internet también.
Promoción de nuestra página web:
Prensa: Periódico La Perla de Ponce- Coordinación de los 25 años
http://www.periodicolaperla.com/08_04_02/calendario/calendario.html
Prensa: Periódico La Perla de Ponce http://www.periodicolaperla.com/07_11_07/calendario/calendario01.html
http://www.periodicolaperla.com/07_09_26/calendario/calendario.html
Internet: MSN Groups High Schools all over PR http://groups.msn.com/HighSchoolsalloverPuertoRico/pagsdeescuelas.msnw?action=get_message&mview=0&ID_Message=1072
Internet: Foro Lucha Libre WWC (Esto está supercool, hasta los fanáticos de la lucha libre Capitol se han conectado a nuestro site; discreción con los comentarios emitidos ya que es un foro abierto sin editar) http://www.forowwc.com/viewtopic.php?p=21225&highlight=&sid=0b3a6b5450ee015c2b4c66bc163cc791
Internet: Wikipedia Enciclopedia Libre, Ponce, sección Educación http://es.wikipedia.org/wiki/Ponce

Nuestro lobby
El lugar preferido por muchos a la hora del break. Todo dependía de quienes estaban en él a esa hora. Por ejemplo: si estaban los que pegaban vellones, no estaría tan concurrido, al igual que si estabamos calientes con Berlingeri. Por el contrario, si habían muchas chicas, de seguro el lobby estaba más lleno que nunca.
Entre los años 1984-87 no había teléfonos celulares, ni discos compactos, ni mucho menos internet. Me pregunto, ¿Cómo pudimos sobrevivir a tal época?
No, no existía nada de eso. Nada de e-mails, nada de chats, nada de celulares, ni de CDs, ni de ATHs. ¿Saben? Todo esto ya existía, pero apenas estaba en pañales. Yo ni siquiera antes había tenido una computadora de frente, pero me conformaba con la maquinilla de mi hermana para hacer los proyectos. ¡Y que proyectos! Nuestro compañero inseparable: el liquid paper o mejor conocido como corrector y en otras partes del bajo mundo como "la salvación de los brutos". ¿Y que me dicen para hacer la eñe o acentuar una vocal? Mi hermano, a veces éstos a veces se iban hechos a mano con el bolígrafo. Me acuerdo cuando salieron los bolígrafos que borraban. ¡Uff, que malos eran! No se si han mejorado.
Recuerdo los Walkman de Victor Acevedo siempre con un cassette de la Gran Manzana y los discos LP de Heavy Metal de Raymundo. Nada de I-pods ni MP3s con cientos de canciones. Sólo un cassette de 60 minutos que ¡cuando se enredaba en el cabezal, mi pana!
Cuando nos daban los "munchies" nos conformábamos con una empanadilla de pizza y un freeze de la tiendita de la parte de atrás de la escuela o alguna golosina o bocadillo en la guagüita del Primo. No había McDonald's ni Burger King cerca.
Se acuerdan de la motorita Scooter de Aponte y el SR-5 amarillo de Cocoliso. Yo los consideraba afortunados, pues yo ni siquiera sabía guiar. Pero créanme, no me importaba caminar de la Vocacional al Ponce Mall a jugar máquinas en Land of Oz o hasta el pueblo para tomar carro público en el terminal, pasando por el tramo caliente entre la escuela Dr.Pila y la Rosaly donde varias veces fuimos asaltados. Recuerdo que unos ladrones casi me matan para quitarme una cadenita gold filled, que si me la hubieran pedido yo se la hubiera regalado.Y hoy, ¿quién es el valiente que me hace caminar al menos tres bloques? O ¿quien me hace levantarme del sofá o la cama para cambiar el televisor? Los controles de TV también existían pero apenas comenzaban.
Nada de DVDs, más sin embargo, sí había Cable-TV. Nada de platos de satélite en los techos de las casas (¡ahora hay dos o tres platos en cada techo!) El sueño mío era tener otro VCR adicional para poder grabar todas las películas que fueran y almacenarlas al lado del TV para echármelas de que tenía muchas.
Recuerdo a mis maestras sacando copias de los examenes a última hora en un viejo mimeógrafo manual cerca de la oficina de Bahamonde al que había que darle manigueta como loco. Y para hacer un dibujo, o mejor dicho, calquearlo, había que estar par de horas frente al opaco.
Cuando no había ATH, una de dos: o tenías dinero o no tenías, ¡que horror!. La gente que cobraba el viernes tenía que hacer tremenda fila para cambiar el cheque y te tumbaban como cinco pesos por el cambio. Y ni hablar de que si no podías cambiarlo el viernes, tenías que esperar hasta el lunes, pela'o, ya que algunos bancos no abrían los sábados ni mucho menos domingo.
Recuerdo haber visto a una persona con un beeper de voz. ¡Wow, que maravilla! Antes las conversaciones en la calle eran más amenas ya que nadie interrumpía para atender el celular. Ahora parecemos robots caminando con el Bluetooth en la oreja como si estuvieramos hablando sólos. Lo más parecido a chatear en internet era un número de teléfono que te cobraba como $1.99 el minuto por hablar con amigos simultaneamente o para conseguir pareja. Creo que se llamaba Party Line y la otra era la línea de la amistad que creo todavía existe. Yo conozco una muchacha que le vino un bill de $1000 por usar esa línea.
Había que ir a la biblioteca obliga'o a buscar información de lo que fuese y para llevarte un libro había que dar hasta el acta de nacimiento. Yo no se ustedes, pero sinceramente, no sé como yo pude sobrevivir esas épocas. Si todo eso dejáse de existir ahora mismo, ya yo estuviera relacionándolo con algo así parecido al fin del mundo. Dios los bendiga.