Las Termópilas es el nombre del estrecho desfiladero de Tesalia, entre el monte Anope y el golfo Maliaco; en el año 480 a.C. el rey persa Jerjes atravesó el Helesponto con su numeroso ejército y avanzaron por la península griega para someterles. Unidas las mayores fuerzas armadas, los espartanos, principal potencia militar terrestre y los atenienses, insuperables marítimamente, deciden presentar batalla. Para bloquear el paso y dar tiempo a los griegos de reagruparse Leónidas se apuesta con trescientos espartanos para defender las Termópilas, ahí detienen a los cientos de miles de persas durante siete días, hasta que sobrepasados finalmente mueren, hasta el último espartano. Gracias a Leónidas y sus trescientos guerreros los griegos derrotan definitivamente a los persas en Platea y Salamina. Existe una estela conmemorativa grabada con las palabras del poeta Simónides:
“Ve a decirles a los espartanos, extranjero que pasas por aquí, que, obedientes a sus leyes, aquí yacemos.”
Termópilas significa: Puertas de fuego.
Éstas son las puertas de fuego de un mundo alterno y a veces paralelo, historias de temática homosexual que no siempre tienen un final feliz…
Hace cerca de 7 años o más conocía ya el yaoi, en la red, por ahí de 1999, circulaba muy poco sobre esto, era todavía un tema vedado digamos, y mi primer contacto con material yaoi fue con la serie de Clamp Tokyo Babylon, mal llamada una precuela de su tan famosa X, de ésta encontré imágenes hechas por fans y me di a la tarea de escribir mi primer fic yaoi, una aventura alterna del manga entre Subaru y Seishirou, desafortunadamente este fic se extravió con el paso de los años y ha quedado perdido probablemente entre mis apuntes y cuadernos de la preparatoria.
Yo conocía desde mucho más atrás Saint Seiya, la maravillosa obra de Kurumada, tenía 11 años cuando llegó a Latinoamérica por vez primera, específicamente a México, cuando vi el primer capítulo me enamoré… y ese amor ha perdurado ya casi 12 años.
Fue en el año 2003 cuando descubrí en la red foros de RPG de temática yaoi, para mí fue algo completamente nuevo el poder interactuar con otras personas de diferentes partes del mundo que como yo tenían el mismo gusto por el yaoi en Saint Seiya.
El primer personaje con el que jugué fue Aioria de Leo, razón por la cual mi cariño al caballero de Leo es casi una fidelidad exacerbada. A lo largo de todos estos años he jugado en diferentes foros, con historias distintas y he roleado a personajes diversos como Saga, Shura, Milo, Tethys, entre otros, pero mi más querido personaje siempre ha sido el varonil y explosivo caballero de Leo, poseedor de una aristeia digna de los héroes del ciclo troyano.
Es bien poco lo que sabemos de Aioria en la serie animada de Shingo Araki y otro poco en el manga de Kurumada; ateniense hermano menor de Aioros de Sagitario, mentor en los primeros años del león, en su infancia más tierna pierde a su hermano acusado de traidor y Aioria crece maldiciendo el fatal destino de su sangre, cayendo víctima del engaño del supuesto Arles, que no es otro que el mismísimo Saga de Géminis… así pues en la mayoría de mis fics Aioria es un personaje de peso en las historias, lleno de vida y de contradicciones, terco y aguerrido, con un trasfondo complejo y una personalidad que tiende a los extremos, ese es el Aioria al que le di vida después de muchas noches de desvelos, de libros, de pláticas y juegos en los foros.
Mi belicoso Aioria una vez le dijo a Aioros en un foro: “No tengo otra cosa en ésta vida más que mis manos para luchar, no me puedo fiar de que un buen hado me alumbre, los dioses tienen más ocupaciones que preocuparse de mí, un simple mortal. Ares dios la guerra enardece mi espíritu, Atena la sabia guía mi espada en batalla y que Afrodita se apiade de nosotros con sus peligrosos ardides amorosos más funestos que cualquier enemigo…”, así, Aioria quiere ser dueño de su propio destino aunque no siempre lo conseguirá…
En ésta breve página expongo mis fics inspirados en Saint Seiya, algunas historias dentro de la trama y otras no, así como algunas ocurrencias mías que nada tienen que ver con la serie de Kurumada.
Sin más espero que les agraden las ideas profanas de mi retorcida mente…
Jaire.
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