Con tu bramido imponente,susúrrame al oído... quiero sentir tus olas ...
y hazme olvidar .... de esta una realidad abstracta y sin sentido, prisionera de la civilización, cautiva por la modernización, condenada a no poder estar cerca de ti, ¡oh! Mar amado.
Regreso, nuevamente a mi verdad, a mi soledad
pero te prometo, ésta no será la última vez
Y si la muerte me sorprende,
mis cenizas junto a tu regazo dormirán por siempre.
Esperame y guardame hasta la eternidad....
Dios lo quiera así..