LA SANTA BIBLIA

Versión Reina-Valera 1865

Lamentaciones / Lamentations,  Ezequiel / Ezekiel,

Daniel / Daniel,  Oseas / Hosea,  Joel / Joel,  Amós / Amos,
Abdías / Obadiah,  Jonás / Jonah,   Miqueas / Micah,
Nahum / Nahum,  Habacuc / Habakkuk,
Sofonías / Zephaniah,  Hageo / Haggai,
Zacarías / Zechariah,  Malaquías / Malachi



Lamentations 1:1
¡CÓMO está asentada sola la ciudad ántes populosa! la grande entre las naciones es vuelta como viuda: la señora de provincias es hecha tributaria.

Lamentations 1:2
Llorando llorará en la noche, y sus lágrimas en sus mejillas: no tiene quien la consuele de todos sus amadores: todos sus amigos le faltaron, volviéronsele enemigos.

Lamentations 1:3
Judá pasó en cautividad a causa de la aflicción, y de la grandeza de servidumbre: ella moró entre las gentes, y no halló descanso: todos sus perseguidores la alcanzaron entre estrechuras.

Lamentations 1:4
Las calzadas de Sión tienen luto, porque no hay quien venga a las solemnidades: todas sus puertas son asoladas: sus sacerdotes gimen, sus vírgenes afligidas, y ella tiene amargura.

Lamentations 1:5
Sus enemigos son hechos cabeza, sus aborrecedores fueron prosperados; porque Jehová la afligió por la multitud de sus rebeliones: sus niños fueron en cautividad delante del enemigo.

Lamentations 1:6
Fuése de la hija de Sión toda su hermosura: sus príncipes fueron como ciervos que no hallaron pasto; y anduvieron sin fortaleza delante del perseguidor.

Lamentations 1:7
Jerusalem, cuando su pueblo cayó en la mano del enemigo, y no hubo quien le ayudase, entónces se acordó de los dias de su aflicción, y de sus rebeliones, y de todas sus cosas deseables que tuvo desde los tiempos antiguos: miráronla los enemigos, y escarnecieron de sus sábados.

Lamentations 1:8
Pecado pecó Jerusalem, por lo cual ella ha sido removida: todos los que ántes la honraban, la menospreciaron, porque vieron su vergüenza: ella también suspira, y es vuelta atrás.

Lamentations 1:9
Sus inmundicias trajo en sus faldas, no se acordó de su postrimería: por tanto ella ha descendido maravillosamente, no tiene consolador. Mira, o! Jehová, mi aflicción, porque el enemigo se ha engrandecido.

Lamentations 1:10
Extendió su mano el enemigo a todas sus cosas preciosas; y ella vió a las gentes entrar en su santuario, de las cuales mandaste que no entrasen en tu congregación.

Lamentations 1:11
Todo su pueblo buscó su pan suspirando, dieron por la comida todas sus cosas preciosas para refocilar el alma. Mira, o! Jehová, y ve, que soy tornada vil.

Lamentations 1:12
No os sea molesto todos los que pasáis por el camino, mirád, y véd, si hay dolor como mi dolor, que me ha venido; porque Jehová me ha angustiado en el día de la ira de su furor.

Lamentations 1:13
Desde lo alto envió fuego en mis huesos, el cual se enseñoreó: extendió red a mis piés, tornóme atrás, púsome asolada, y entristecida todo el día.

Lamentations 1:14
El yugo de mis rebeliones está ligado en su mano, entretejidas han subido sobre mi cerviz: ha hecho caer mis fuerzas: háme entregado el Señor en manos de donde no podré levantarme.

Lamentations 1:15
El Señor ha hollado todos mis fuertes en medio de mí: llamó contra mí compañía para quebrantar mis mancebos: lagar ha pisado el Señor a la vírgen hija de Judá.

Lamentations 1:16
Por esta causa yo lloro: mis ojos, mis ojos fluyen aguas; porque se alejó de mí consolador que dé reposo a mi alma: mis hijos son destruidos, porque el enemigo prevaleció.

Lamentations 1:17
Sión extendió sus manos, no tiene consolador: Jehová dió mandamiento contra Jacob, que sus enemigos le cercasen: Jerusalem fué en abominación entre ellos.

Lamentations 1:18
Jehová es justo, que yo contra su boca rebelé. Oid ahora todos los pueblos, y ved mi dolor: mis vírgenes y mis mancebos fueron en cautividad.

Lamentations 1:19
Dí voces a mis amadores, mas ellos me han engañado: mis sacerdotes y mis ancianos, en la ciudad perecieron, buscando comida para sí con que entretener su vida.

Lamentations 1:20
Mira, o! Jehová, que estoy atribulada, mis entrañas rugen, mi corazón está trastornado en medio de mí; porque rebelé rebelando: de fuera me deshijó la espada, de dentro parece una muerte:

Lamentations 1:21
Oyeron que gemía, y no hay consolador para mí: todos mis enemigos, oido mi mal, se holgaron, porque tú lo hiciste: trajiste el día que señalaste: mas serán como yo.

Lamentations 1:22
Entre delante de tí toda su maldad, y haz con ellos como hiciste conmigo por todas mis rebeliones; porque muchos son mis suspiros, y mi corazón está doloroso.

Lamentations 2:1
¡CÓMO oscureció el Señor en su furor a la hija de Sión! derribó del cielo a la tierra la hermosura de Israel, y no se acordó del estrado de sus piés en el día de su furor.

Lamentations 2:2
Destruyó el Señor, y no perdonó: destruyó en su furor todas las tiendas de Jacob: echó por tierra las fortalezas de la hija de Judá, contaminó el reino, y sus príncipes.

Lamentations 2:3
Cortó con la ira de su furor todo el cuerno de Israel: hizo volver atrás su diestra delante del enemigo; y encendióse en Jacob como llama de fuego, ardió en derredor.

Lamentations 2:4
Entesó su arco como enemigo, afirmó su mano derecha como adversario, y mató toda cosa hermosa a la vista en la tienda de la hija de Sión: derramó como fuego su enojo.

Lamentations 2:5
Fué el Señor como enemigo: destruyó a Israel, destruyó todos sus palacios: disipó sus fortalezas, y multiplicó en la hija de Judá la tristeza y lamentación.

Lamentations 2:6
Y traspasó como de huerto su cabaña, destruyó su congregación: hizo olvidar Jehová en Sión solemnidades y sábados; y desechó en la ira de su furor rey y sacerdote.

Lamentations 2:7
Desechó el Señor su altar, menospreció su santuario: entregó en la mano del enemigo los muros de sus palacios: dieron grita en la casa de Jehová como en día de fiesta.

Lamentations 2:8
Jehová determinó de destruir el muro de la hija de Sión, extendio el cordel: no retrajo su mano de destruir: enlutóse el antemuro y el muro, fueron destruidos juntamente.

Lamentations 2:9
Sus puertas fueron echadas por tierra: destruyó y quebrantó sus cerrojos: su rey, y sus príncipes son llevados entre las gentes: no hay ley: sus profetas tampoco hallaron visión de Jehová.

Lamentations 2:10
Asentáronse en tierra, callaron los ancianos de la hija de Sión: echaron polvo sobre sus cabezas, ciñéronse de sacos: las hijas de Jerusalem abajaron sus cabezas a tierra.

Lamentations 2:11
Mis ojos se cegaron de lágrimas, rugieron mis entrañas, mi hígado se derramó por tierra por el quebrantamiento de la hija de mi pueblo, desfalleciendo el niño, y el que mamaba en las plazas de la ciudad.

Lamentations 2:12
Decían a sus madres: ¿Dónde está el trigo, y el vino? desfalleciendo como muertos en las calles de la ciudad, derramando sus almas en el regazo de sus madres.

Lamentations 2:13
¿Qué testigo te traeré, o a quién te haré semejante, o! hija de Jerusalem? ¿A quién te compararé para consolarte, o! vírgen hija de Sión? porque grande es tu quebrantamiento como la mar: ¿quién te medicinará?

Lamentations 2:14
Tus profetas te predicaron vanidad e insensatez, y no descubrieron tu pecado para estorbar tu cautiverio: predicáronte profecías vanas, y digresiones.

Lamentations 2:15
Todos los que pasaban por el camino, batieron las manos sobre tí: silbaron, y movieron sus cabezas sobre la hija de Jerusalem: ¿Es esta la ciudad que decían de perfecta hermosura, el gozo de toda la tierra?

Lamentations 2:16
Todos tus enemigos abrieron sobre tí su boca, y silbaron, y batieron los dientes, y dijeron: Traguemos: que cierto este es el día que esperábamos: hallámoslo, vímoslo.

Lamentations 2:17
Jehová hizo lo que determinó: cumplió su palabra que él había mandado desde tiempo antiguo: destruyó, y no perdonó, y alegró sobre tí al enemigo; y enalteció el cuerno de tus adversarios.

Lamentations 2:18
El corazón de ellos daba voces al Señor: O! muro de la hija de Sión, echa lágrimas como un arroyo día y noche: no descanses; ni cesen las niñas de tus ojos.

Lamentations 2:19
Levántate, da voces en la noche, en el principio de las velas: derrama como agua tu corazón delante de la presencia del Señor: alza tus manos a él por la vida de tus pequeñitos que desfallecen de hambre en los principios de todas las calles.

Lamentations 2:20
Mira, o! Jehová, y considera a quien has vendimiado así. ¿Comen las mujeres su fruto, los pequeñitos de sus crias? ¿Mátase en el santuario del Señor el sacerdote, y el profeta?

Lamentations 2:21
Niños y viejos yacían por tierra por las calles: mis vírgenes y mis mancebos cayeron a cuchillo: mataste en el día de tu furor, degollaste, no perdonaste.

Lamentations 2:22
Llamaste, como a día de solemnidad, mis temores de al derredor: ni hubo en el día del furor de Jehová quien escapase, ni quedase vivo: los que crié y mantuve, mi enemigo los acabó.

Lamentations 3:1
YO soy un hombre que vió aflic- ción en la vara de su enojo.

Lamentations 3:2
Guióme, y me llevó en tinieblas, mas no en luz.

Lamentations 3:3
Ciertamente contra mí volvió, y revolvió su mano todo el día.

Lamentations 3:4
Hizo envejecer mi carne y mi piel: quebrantó mis huesos.

Lamentations 3:5
Edificó contra mí, y cercóme de tóxico, y de trabajo.

Lamentations 3:6
Asentóme en oscuridades como los muertos para siempre.

Lamentations 3:7
Cercóme de seto, y no saldré: agravó mis grillos.

Lamentations 3:8
Aun cuando clamé, y dí voces, cerró mi oración.

Lamentations 3:9
Cercó de seto mis caminos a piedra tajada: torció mis senderos.

Lamentations 3:10
Oso que asecha fué para mí, león en escondrijos.

Lamentations 3:11
Torció mis caminos, y despedazóme: tornóme asolado.

Lamentations 3:12
Su arco entesó, y púsome como blanco a la saeta.

Lamentations 3:13
Hizo entrar en mis riñones la saetas de su aljaba.

Lamentations 3:14
Fuí escarnio a todo mi pueblo, canción de ellos todos los dias.

Lamentations 3:15
Hartóme de amarguras, embriagóme de ajenjos.

Lamentations 3:16
Quebróme los dientes con cascajo, cubrióme de ceniza.

Lamentations 3:17
Y mi alma se alejó de la paz, olvidéme del bien.

Lamentations 3:18
Y dije: Pereció mi fortaleza, y mi esperanza de Jehová.

Lamentations 3:19
Acuérdate de mi aflicción, y de mi abatimiento, del ajenjo, y de la hiel.

Lamentations 3:20
Acordándose se acordará, porque mi alma es humillada en mí.

Lamentations 3:21
Esto reduciré a mi corazón; por tanto esperaré.

Lamentations 3:22
Misericordias de Jehová son, que no somos consumidos; porque sus misericordias nunca desfallecieron.

Lamentations 3:23
Nuevas cada mañana: grande es tu fé.

Lamentations 3:24
Mi parte es Jehová, dijo mi alma: por tanto a él esperaré.

Lamentations 3:25
Bueno es Jehová a los que en él esperan, al alma que le buscare.

Lamentations 3:26
Bueno es esperar callando en la salud de Jehová.

Lamentations 3:27
Bueno es al varón, si llevare el yugo desde su mocedad.

Lamentations 3:28
Asentarse ha solo, y callará; porque llevó sobre sí.

Lamentations 3:29
Pondrá su boca en el polvo, si quizá habrá esperanza.

Lamentations 3:30
Dará la mejilla al que le hiriere: hartarse ha de afrenta.

Lamentations 3:31
Porque el Señor no desechará para siempre.

Lamentations 3:32
Ántes si afligiere, también se compadecerá según la multitud de sus misericordias.

Lamentations 3:33
Porque no aflige, ni congoja de su corazón a los hijos de los hombres.

Lamentations 3:34
Para desmenuzar debajo de sus piés todos los encarcelados de la tierra;

Lamentations 3:35
Para hacer apartar el derecho del hombre delante de la presencia del Altísimo;

Lamentations 3:36
Para trastornar al hombre en su causa, el Señor no lo sabe.

Lamentations 3:37
¿Quién será pues aquel que diga, que vino algo que el Señor no mandó?

Lamentations 3:38
¿De la boca del Altísimo no saldrá malo ni bueno?

Lamentations 3:39
¿Por qué pues tiene dolor el hombre viviente, el hombre en su pecado?

Lamentations 3:40
Escudriñemos nuestros caminos, y busquemos, y volvámosnos a Jehová.

Lamentations 3:41
Levantemos nuestros corazones con las manos a Dios en los cielos.

Lamentations 3:42
Nosotros habemos rebelado, y fuimos desleales: por tanto tú no perdonaste.

Lamentations 3:43
Tendiste la ira, y perseguístenos; mataste, no perdonaste.

Lamentations 3:44
Cubrístete de nube, porque no pasase la oración.

Lamentations 3:45
Raedura y abominación nos tornaste en medio de los pueblos.

Lamentations 3:46
Todos nuestros enemigos abrieron sobre nosotros su boca.

Lamentations 3:47
Temor, y lazo fué a nosotros, asolamiento, y quebrantamiento.

Lamentations 3:48
ríos de aguas echan mis ojos por el quebrantamiento de la hija de mi pueblo.

Lamentations 3:49
Mis ojos destilan, y no cesan; porque no hay relajación,

Lamentations 3:50
Hasta que Jehová mire, y vea desde los cielos.

Lamentations 3:51
Mis ojos contristaron a mi alma por todas las hijas de mi ciudad.

Lamentations 3:52
Cazando me cazarón mis enemigos como a ave, sin porqué.

Lamentations 3:53
Ataron mi vida en mazmorra, y pusieron piedra sobre mí.

Lamentations 3:54
Aguas vinieron de avenida sobre mi cabeza: yo dije: Muerto soy.

Lamentations 3:55
Invoqué tu nombre, o! Jehová, desde la cárcel profunda.

Lamentations 3:56
Oiste mi voz: no escondas tu oido a mi clamor, para que yo respire.

Lamentations 3:57
Acercástete el día que te invoqué: dijiste: No temas.

Lamentations 3:58
Pleiteaste, Señor, la causa de mi alma, redimiste mi vida.

Lamentations 3:59
Tú has visto, o! Jehová, mi sin razón: pleitea mi causa.

Lamentations 3:60
Tú has visto, toda su venganza, todos sus pensamientos contra mí.

Lamentations 3:61
Tu has oido la afrenta de ellos, o! Jehová, todos sus pensamientos contra mí:

Lamentations 3:62
Los dichos de los que se levantaron contra mí, y su pensamiento contra mí siempre.

Lamentations 3:63
Su sentarse, y su levantarse mira: yo soy su canción.

Lamentations 3:64
Págales paga, o! Jehová, según la obra de sus manos.

Lamentations 3:65
Dáles ansia de corazón, dáles tu maldición.

Lamentations 3:66
Persíguelos en furor, y quebrántalos de debajo de los cielos, o! Jehová.

Lamentations 4:1
¡CÓMO se ha oscurecido el oro, el buen oro se ha trocado! las piedras del santuario son esparcidas por las encrucijadas de todas las calles.

Lamentations 4:2
Los hijos de Sión preciados, y estimados más que el oro puro, ¡cómo son tenidos por vasos de barro, obra de manos del ollero!

Lamentations 4:3
Aun las serpientes sacan la teta, dan de mamar a sus chiquitos: la hija de mi pueblo cruel, como los avestruces en el desierto.

Lamentations 4:4
La lengua del niño de teta de sed se pegó a su paladar: los chiquitos pidieron pan, no hubo quien se lo partiese.

Lamentations 4:5
Los que comían delicadamente fueron asolados en las calles: los que se criaron en carmesí abrazaron los estiércoles.

Lamentations 4:6
Y aumentóse la iniquidad de la hija de mi pueblo más que el pecado de Sodoma, que fué trastornada en un momento, y no asentaron sobre ella compañías.

Lamentations 4:7
Sus Nazareos fueron blancos más que la nieve, más resplandecientes que la leche: su compostura más encendida que las piedras preciosas cortadas del zafiro.

Lamentations 4:8
Oscura más que la negrura es la forma de ellos: no los conocen por las calles: su cuero está pegado a sus huesos, seco como un palo.

Lamentations 4:9
Más dichosos fueron los muertos a espada, que los muertos de la hambre; porque estos murieron poco a poco por falta de los frutos de la tierra.

Lamentations 4:10
Las manos de las mujeres piadosas cocieron a sus hijos: fuéronles comida en el quebrantamiento de la hija de mi pueblo.

Lamentations 4:11
Cumplió Jehová su enojo: derramó el calor de su ira; y encendió fuego en Sión, que consumió sus fundamentos.

Lamentations 4:12
Nunca los reyes de la tierra, ni todos los que habitan el mundo creyeron, que el enemigo, y el adversario entrara por las puertas de Jerusalem.

Lamentations 4:13
Por los pecados de sus profetas, por las maldades de sus sacerdotes, derramaron en medio de ella la sangre de los justos.

Lamentations 4:14
Titubearon ciegos en las calles: fueron contaminados en sangre, que no pudiesen tocar a sus vestiduras.

Lamentations 4:15
Dábanles voces: Apartáos, es inmundo, apartáos, apartáos, no toquéis; porque eran contaminados; y desde que fueron traspasados, dijeron entre las naciones: Nunca más morarán.

Lamentations 4:16
La ira de Jehová los apartó: nunca más los mirará; porque no reverenciaron la presencia de los sacerdotes, de los viejos no tuvieron compasión.

Lamentations 4:17
Aun nos han desfallecido nuestros ojos tras nuestro vano socorro: con nuestra esperanza esperamos nación que no puede salvar.

Lamentations 4:18
Cazáronnos nuestros pasos, que no anduviésemos por nuestras calles: acercóse nuestro fin, cumpliéronse nuestros dias; porque nuestro fin vino.

Lamentations 4:19
Ligeros fueron nuestros perseguidores, más que las águilas del cielo: sobre los montes nos persiguieron, en el desierto nos espiaron.

Lamentations 4:20
El resuello de nuestras narices, el ungido de Jehová fué preso en sus hoyos, de quien habíamos dicho: En su sombra tendremos vida entre las gentes.

Lamentations 4:21
Gózate, y alégrate, hija de Edom, la que habitas en tierra de Hus: aun hasta tí pasará el caliz: embriagarte has, y vomitarás.

Lamentations 4:22
Cumplido es tu castigo, o! hija de Sión: nunca más te hará trasportar: visitará tu iniquidad, o! hija de Edom: descubrirá tus pecados.

Lamentations 5:1
ACUÉRDATE, o! Jehová, de lo que nos ha venido: vé, y mira nuestra vergüenza.

Lamentations 5:2
Nuestra heredad se ha vuelto a extraños, nuestras casas a forasteros.

Lamentations 5:3
Huérfanos somos sin padre: nuestras madres como viudas.

Lamentations 5:4
Nuestra agua bebemos por dinero, nuestra leña compramos por precio.

Lamentations 5:5
Sobre nuestra cerviz padecemos persecución; cansámosnos, y no hay para nosotros descanso.

Lamentations 5:6
A Egipto dimos la mano, y al Asirio, para hartarnos de pan.

Lamentations 5:7
Nuestros padres pecaron, y son muertos; y nosotros llevamos sus castigos.

Lamentations 5:8
Siervos se enseñorearon de nosotros: no hubo quien nos librase de su mano.

Lamentations 5:9
Con el peligro de nuestras vidas traíamos nuestro pan delante de la espada del desierto.

Lamentations 5:10
Nuestros cueros se ennegrecieron como un horno a causa del ardor de la hambre.

Lamentations 5:11
Afligieron a las mujeres en Sión, a las vírgenes en las ciudades de Judá.

Lamentations 5:12
A los príncipes colgaron con su mano: no reverenciaron los rostros de los viejos.

Lamentations 5:13
Llevaron los mozos a moler, y los muchachos desfallecieron en la leña.

Lamentations 5:14
Los ancianos cesaron de la puerta, los mancebos de sus canciones.

Lamentations 5:15
Cesó el gozo de nuestro corazón, nuestro corro se tornó en luto.

Lamentations 5:16
Cayó la corona de nuestra cabeza: ¡ay ahora de nosotros! porque pecamos.

Lamentations 5:17
Por esto fué entristecido nuestro corazón, por esto se entenebrecieron nuestros ojos.

Lamentations 5:18
Por el monte de Sión que es asolado, zorras andan en él.

Lamentations 5:19
Mas tú, Jehová, para siempre permanecerás: tu trono de generación en generación.

Lamentations 5:20
¿Por qué te olvidarás para siempre de nosotros? ¿dejarnos has por luengos dias?

Lamentations 5:21
Vuélvenos, o! Jehová, a tí, y volvernos hemos: renueva nuestros dias como al principio.

Lamentations 5:22
Porque desechando nos has desechado: háste airado contra nosotros en gran manera.

 

 

 

 

 

 

Ezequiel / Ezekiel



Ezekiel 1:1
Y FUÉ que a los treinta años, en el mes cuarto, a los cinco del mes, estando yo en medio de los trasportados junto al río de Cobar, los cielos se abrieron, y ví visiones de Dios.

Ezekiel 1:2
A los cinco del mes, que fué en el quinto año de la transmigración del rey Joacín,

Ezekiel 1:3
Fué palabra de Jehová a Ezequiel sacerdote, hijo de Buzi, en la tierra de los Caldeos, junto al río de Cobar; y fué allí sobre él la mano de Jehová.

Ezekiel 1:4
Y miré, y, he aquí, un viento tempestuoso venía de la parte del aquilón, y una gran nube, y un fuego, que venía revolviéndose, y tenía al derredor de sí un resplandor, y en medio del fuego una cosa que parecía como de ámbar.

Ezekiel 1:5
Y en medio de ella venía una figura de cuatro animales; y este era su parecer: había en ellos una figura de hombre.

Ezekiel 1:6
Y cada una tenía cuatro rostros, y cuatro alas.

Ezekiel 1:7
Y los piés de ellos eran derechos, y la planta de sus piés como la planta de pié de becerro; y centelleaban que parecían metal acicalado.

Ezekiel 1:8
Y tenían manos de hombre debajo de sus alas todos cuatro; y sus rostros, y sus alas en todos cuatro.

Ezekiel 1:9
Con las alas se juntaban el uno al otro: no se volvían cuando andaban, cada uno caminaba en derecho de su rostro.

Ezekiel 1:10
Y la figura de sus rostros era rostros de hombre, y rostros de león a la parte derecha en todos cuatro; y rostros de buey a la izquierda en todos cuatro; y rostros de águila en todos cuatro.

Ezekiel 1:11
Tales pues eran sus rostros: mas sus alas tenían extendidas por encima cada uno dos, las cuales se juntaban; y las otras dos cubrían sus cuerpos.

Ezekiel 1:12
Y cada uno caminaba en derecho de su rostro: hacia donde el espíritu era que anduviesen, andaban: no se volvían, cuando andaban.

Ezekiel 1:13
Y la semejanza de los animales, su parecer, era como de carbones de fuego encendidos, como parecer de hachas encendidas: el fuego discurría entre los animales, y el resplandor del fuego: y del fuego salían relámpagos.

Ezekiel 1:14
Y los animales corrían, y tornaban que parecían relámpagos.

Ezekiel 1:15
Y estando yo mirando los animales, he aquí una rueda en la tierra, con sus cuatro caras junto a los animales.

Ezekiel 1:16
Y el parecer de las ruedas, y su hechura, parecía de Társis. Y todas cuatro tenían una misma semejanza: su parecer, y su hechura, como es una rueda en medio de otra rueda.

Ezekiel 1:17
Cuando andaban, andaban sobre sus cuatro costados: no se volvían cuando andaban.

Ezekiel 1:18
Y sus costillas eran altas, y temerosas, y llenas de ojos al derredor, en todas cuatro.

Ezekiel 1:19
Y cuando los animales andaban, las ruedas andaban junto a ellos; y cuando los animales se levantaban de la tierra, las ruedas se levantaban.

Ezekiel 1:20
hacia donde el espíritu era que anduviesen, andaban: hacia donde era el espíritu que anduviesen, las ruedas también se levantaban tras ellos; porque el espíritu de los animales estaba en las ruedas.

Ezekiel 1:21
Cuando ellos andaban, andaban ellas; y cuando ellos se paraban, se paraban ellas; y cuando se levantaban de la tierra, las ruedas se levantaban tras ellos; porque el espíritu de los animales estaba en las ruedas.

Ezekiel 1:22
Y sobre las cabezas de cada animal parecía un extendimiento a manera de cristal, maravilloso, extendido encima sobre sus cabezas.

Ezekiel 1:23
Y debajo del extendimiento estaban las alas de ellos derechas la una a la otra, a cada uno dos; y otras dos con que se cubrían sus cuerpos.

Ezekiel 1:24
Y oí el sonido de sus alas, como sonido de muchas aguas, como la voz del Omnipotente: cuando andaban, la voz de la palabra, como la voz de un ejército: cuando se paraban, aflojaban sus alas;

Ezekiel 1:25
Y oíase voz de arriba del extendimiento, que estaba sobre sus cabezas: cuando se paraban, aflojaban sus alas.

Ezekiel 1:26
Y sobre el extendimiento que estaba sobre sus cabezas había una figura de un trono que parecía de piedra de zafiro; y sobre la figura del trono había una semejanza que parecía de hombre sobre él encima.

Ezekiel 1:27
Y ví una cosa que parecía como de ámbar, que parecía que había fuego dentro de ella, la cual se veía desde sus lomos para arriba; y desde sus lomos para abajo, ví que parecía como fuego, y que tenía resplandor al derredor.

Ezekiel 1:28
Que parecía al arco del cielo que está en las nubes el día que llueve, así era el parecer del resplandor al derredor. 29  Esta era la visión de la semejanza de la gloria de Jehová; y yo ví, y caí sobre mi rostro, y oí voz que hablaba.

Ezekiel 2:1
Y DÍJOME: Hijo del hombre, está sobre tus piés, y hablaré contigo.

Ezekiel 2:2
Y entró espíritu en mí después que me habló; y me afirmó sobre mis piés, y oí al que me hablaba.

Ezekiel 2:3
Y díjome: Hijo del hombre, yo te envió a los hijos de Israel, a gentes rebeldes, que se rebelaron contra mí: ellos y sus padres se rebelaron contra mí, hasta este mismo día.

Ezekiel 2:4
Y a hijos duros de rostros, y fuertes de corazón yo te envío; y decirles has: Así dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 2:5
Y ellos no oirán, ni cesarán, porque son casa rebelde: mas conocerán que hubo profeta entre ellos.

Ezekiel 2:6
Y tú, o! hijo del hombre, no temas de ellos, ni hayas miedo de sus palabras, porque son rebeldes; y espinos viven contigo, y tu moras con abrojos: no hayas miedo de sus palabras, ni temas delante de ellos, porque son casa rebelde.

Ezekiel 2:7
Hablarles has mis palabras, mas no oirán, ni cesarán, porque son rebeldes.

Ezekiel 2:8
Mas tú, hijo del hombre, oye lo que yo te hablo: No seas rebelde como la casa rebelde: abre tu boca, y come lo que yo te doy.

Ezekiel 2:9
Y miré, y, he aquí, una mano me fué enviada, y en ella había un libro envuelto.

Ezekiel 2:10
Y extendióle delante de mí, y estaba escrito delante y detrás; y estaban en él escritas endechas, y lamentación, y ayes.

Ezekiel 3:1
Y DÍJOME: Hijo del hombre, como lo que hallares: come este envoltorio; y vé, y habla a la casa de Israel.

Ezekiel 3:2
Y abrí mi boca, e hízome comer aquel envoltorio.

Ezekiel 3:3
Y díjome: Hijo del hombre, haz a tu vientre que coma, e hinche tus entrañas de este envoltorio que yo te doy. Y lo comí, y fué en mi boca dulce como miel.

Ezekiel 3:4
Y díjome: Hijo del hombre, vé, y entra a la casa de Israel, y habla a ellos con mis palabras.

Ezekiel 3:5
Porque no eres enviado a pueblo de profunda habla, ni de lengua difícil, sino a la casa de Israel:

Ezekiel 3:6
No a muchos pueblos, de profunda habla, ni de lengua difícil, cuyas palabras no entiendas; y si a ellos te enviara, ellos te oyeran.

Ezekiel 3:7
Mas los de la casa de Israel, no te querrán oir, porque no me quieren oir a mí; porque toda la casa de Israel son fuertes de frente, y duros de corazón.

Ezekiel 3:8
He aquí que yo he hecho tu rostro fuerte contra los rostros de ellos, y tu frente fuerte contra su frente.

Ezekiel 3:9
Como diamante, más fuerte que pedernal he hecho tu frente: no los temas, ni hayas miedo delante de ellos, porque casa rebelde es.

Ezekiel 3:10
Y díjome: Hijo del hombre, todas mis palabras que yo te hablaré, toma en tu corazón, y oye con tus oidos.

Ezekiel 3:11
Y vé, y entra a los trasportados, a los hombres de tu pueblo; y hablarles has, y decirles has: Así dijo el Señor Jehová: no oirán, ni cesarán.

Ezekiel 3:12
Y el espíritu me levantó, y oí detrás de mí una voz de grande estruendo de la bendita gloria de Jehová, que se iba de su lugar;

Ezekiel 3:13
Y el sonido de las alas de los animales que se juntaban la una con la otra, y el sonido de las ruedas delante de ellos, y sonido de grande estruendo.

Ezekiel 3:14
Y el espíritu me levantó, y me tomó; y me fué amargo con el descontento de mi espíritu, porque la mano de Jehová era fuerte sobre mí.

Ezekiel 3:15
Y vine a los trasportados en Telabib, que moraban junto al río de Cobar; y asenté donde ellos estaban asentados: allí asenté siete dias atónito entre ellos.

Ezekiel 3:16
Y aconteció que al cabo de los siete dias fué a mi palabra de Jehová, diciendo:

Ezekiel 3:17
Hijo del hombre, yo te he puesto por atalaya a la casa de Israel: oirás, pues, tú la palabra de mi boca, y amonestarlos has de mi parte.

Ezekiel 3:18
Cuando yo dijere al impío: Muerte morirás; y tú no le amonestares, ni le hablares, para que el impío sea amonestado de su mal camino, para que viva, el impío morirá por su maldad: mas su sangre demandaré de tu mano.

Ezekiel 3:19
Y si tú amonestares al impío, y él no se convertiere de su impiedad, y de su mal camino, él morirá por su maldad; y tú escapaste tu alma.

Ezekiel 3:20
Y cuando el justo se apartare de su justicia, e hiciere maldad, y yo pusiere tropiezo delante de él, él morirá, porque tú no le amonestaste: en su pecado morirá, ni sus justicias que hizo vendrán en memoria: mas su sangre demandaré de tu mano.

Ezekiel 3:21
Y si al justo amonestares, para que el justo no peque, y no pecare, viviendo vivirá, porque fué amonestado; y tú escapaste tu alma.

Ezekiel 3:22
Y fué allí la mano de Jehová sobre mí, y díjome: Levántate, y sal al campo; y allí hablaré contigo.

Ezekiel 3:23
Y levantéme, y salí al campo; y he aquí que allí estaba la gloria de Jehová, como la gloria que había visto junto al río de Cobar; y caí sobre mi rostro.

Ezekiel 3:24
Entónces entró espíritu en mí, y me afirmó sobre mis piés, y me habló, y díjome: Entra, y enciérrate dentro de tu casa.

Ezekiel 3:25
Y tú, o! hijo del hombre, he aquí que pondrán sobre tí cuerdas, y con ellas te ligarán: no salgas pues entre ellos.

Ezekiel 3:26
Y haré apegar tu lengua a tu paladar, y serás mudo, porque no los reprendas; porque son casa rebelde.

Ezekiel 3:27
Mas cuando yo te hubiere hablado, yo abriré tu boca, y decirles has: Así dijo el Señor Jehová: el que oye, oiga; y el que cesa, cese; porque casa rebelde son.

Ezekiel 4:1
Y TÚ, o! hijo del hombre, tómate un adobe, y pónlo delante de tí, y pinta sobre él la ciudad de Jerusalem:

Ezekiel 4:2
Y pondrás contra ella cerco, y edificarás contra ella fortaleza, y sacarás contra ella baluarte, y asentarás delante de ella campo, y pondrás contra ella batidores al derredor.

Ezekiel 4:3
Y tú, tómate una sarten de hierro, y ponerla has en lugar de muro de hierro entre tí y la ciudad; y afirmarás tu rostro contra ella, y será en lugar de cerco, y cercarla has. Es señal a la casa de Israel.

Ezekiel 4:4
Y tú dormirás sobre tu lado izquierdo y pondrás sobre él la maldad de la casa de Israel: el número de los dias que dormirás sobre él, llevarás sobre tí la maldad de ellos.

Ezekiel 4:5
Yo te he dado los años de su maldad por el número de los dias, trescientos y noventa dias; y llevarás sobre tí la maldad de la casa de Israel.

Ezekiel 4:6
Y cumplidos estos, dormirás sobre tu lado derecho segunda vez; y llevarás sobre tí la maldad de la casa de Judá cuarenta dias, día por año, día por año te lo he dado.

Ezekiel 4:7
Y al cerco de Jerusalem afirmarás tu rostro, y descubierto tu brazo, profetizarás contra ella.

Ezekiel 4:8
Y he aquí que yo puse sobre tí cuerdas, y no te tornarás del un tu lado al otro lado, hasta que hayas cumplido los dias de tu cerco.

Ezekiel 4:9
Y tú tómate trigo, y cebada, y habas, y lentejas, y mijo, y avena, y pónlo en un vaso, y házte pan de ello el número de los dias que durmieres sobre tu lado: trescientos y noventa dias comerás de él.

Ezekiel 4:10
Y la comida que has de comer será por peso de veinte siclos al día: de tiempo a tiempo lo comerás.

Ezekiel 4:11
Y beberás el agua por medida, la sexta parte de un hin: de tiempo a tiempo beberás.

Ezekiel 4:12
Y comerás pan de cebada cocido debajo de la ceniza; y cocerlo has con los estiércoles que salen del hombre, delante de los ojos de ellos.

Ezekiel 4:13
Y dijo Jehová: Así comerán los hijos de Israel su pan inmundo entre las gentes, a las cuales yo los lanzaré allá.

Ezekiel 4:14
Y dije: ¡Ay, Señor Jehová! he aquí que mi alma no es inmunda, ni nunca desde mi mocedad hasta este tiempo comí cosa mortecina, ni despedazada, ni nunca en mi boca entró carne inmunda.

Ezekiel 4:15
Y respondióme: He aquí, te doy estiércoles de bueyes en lugar de los estiércoles de hombre; y harás tu pan con ellos.

Ezekiel 4:16
Y díjome: Hijo del hombre, he aquí que yo quebranto la fuerza del pan en Jerusalem; y comerán el pan por peso, y con angustia; y beberán el agua por medida, y con espanto:

Ezekiel 4:17
Porque les faltará el pan y el agua, y espantarse han los unos con los otros; y desmayarse han por su maldad.

Ezekiel 5:1
Y TÚ o! hijo del hombre, tómate un cuchillo agudo, una navaja de barbero: esta te toma, y házla pasar sobre tu cabeza y tu barba; y tómate un peso de balanzas, y repártelos.

Ezekiel 5:2
La tercera parte quemarás con fuego en medio de la ciudad, cuando se cumplieren los dias del cerco; y tomarás la otra tercera parte, y herirás con cuchillo al derredor de ella; y la otra tercera parte esparcirás al viento; y yo desvainaré espada en pos de ellos.

Ezekiel 5:3
Y tomarás de allí unos pocos por cuenta, y atarlos has en el canto de tu ropa.

Ezekiel 5:4
Y tomarás otra vez de ellos, y echarlos has en mitad del fuego, y quemarlos has en el fuego: de allí saldrá el fuego en toda la casa de Israel.

Ezekiel 5:5
Así dijo el Señor Jehová: Esta es Jerusalem: yo la he puesto en medio de las naciones, y las tierras al derredor de ella.

Ezekiel 5:6
Y ella mudó mis juicios y mis ordenanzas en impiedad más que las naciones, y más que las tierras que están al derredor de ella; porque desecharon mis juicios, y mis mandamientos, y no anduvieron en ellos.

Ezekiel 5:7
Por tanto así dijo el Señor Jehová: Por haberos yo multiplicado más que a las naciones que están al derredor de vosotros, no habéis andado en mis mandamientos, ni habéis hecho según mis leyes, ni aun según las leyes de las naciones que están al rededor de vosotros habéis hecho:

Ezekiel 5:8
Por tanto así dijo el Señor Jehová: He aquí, yo contra tí: sí, yo; y haré juicios en medio de tí delante de los ojos de las naciones.

Ezekiel 5:9
Y haré en tí lo que nunca hice, ni jamas haré cosa semejante, a causa de todas tus abominaciones.

Ezekiel 5:10
Por tanto los padres comerán a los hijos en medio de tí, y los hijos comerán a sus padres; y haré en tí juicios; y aventaré toda tu resta hacia todas partes.

Ezekiel 5:11
Por tanto vivo yo, dijo el Señor Jehová, si por haber tú violado mi santuario con todas tus contaminaciones, y con todas tus abominaciones, no te quebrantaré yo también: ni mi ojo perdonará, ni aun yo habré misericordia.

Ezekiel 5:12
La tercera parte de tí morirá de pestilencia, y será consumida de hambre en medio de tí; y la tercera parte caerá a espada al rededor de tí; y a la tercera parte esparciré en todos los vientos, y tras de ellos desvainaré espada.

Ezekiel 5:13
Y acabarse ha mi furor, y haré que cese en ellos mi enojo, y tomaré consuelo; y sabrán que yo Jehová habré hablado en mi zelo, cuando habré cumplido en ellos mi enojo.

Ezekiel 5:14
Y tornarte he en desierto, y en vergüenza entre las naciones que están al rededor de tí, delante de los ojos de todo pasante.

Ezekiel 5:15
Y serás vergüenza, y deshonra, y castigo, y espanto a las naciones que están al derredor de tí, cuando yo hiciere en tí juicios en furor e ira, y en reprensiones de ira. Yo Jehová ha hablado.

Ezekiel 5:16
Cuando yo echaré las malas saetas de la hambre en ellos, que serán para destrucción, las cuales yo enviaré para destruiros, y aumentaré la hambre sobre vosotros, y quebrantaré entre vosotros, la fuerza del pan;

Ezekiel 5:17
Y enviaré sobre vosotros hambre, y malas bestias que te destruirán; y pestilencia, y sangre pasará por tí, y meteré sobre tí espada: Yo Jehová he hablado.

Ezekiel 6:1
Y FUÉ palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 6:2
Hijo del hombre, pon tu rostro hacia los montes de Israel, y profetiza contra ellos;

Ezekiel 6:3
Y dirás: Montes de Israel, oid palabra del Señor Jehová: Así dijo el Señor Jehová a los montes y a los collados, a los arroyos y a los valles: He aquí que yo, yo, hago venir sobre vosotros espada, y destruiré vuestros altos.

Ezekiel 6:4
Y vuestros altares serán asolados, y vuestras imágenes del sol serán quebradas; y haré que caigan vuestros muertos delante de vuestros ídolos.

Ezekiel 6:5
Y pondré los cuerpos muertos de los hijos de Israel delante de sus ídolos, y vuestros huesos esparciré en derredor de vuestros altares.

Ezekiel 6:6
En todas vuestras habitaciones las ciudades serán desiertas, y los altos serán asolados, para que sean asolados y se hagan desiertos vuestros altares; y vuestros ídolos serán quebrados, y cesarán; y vuestras imágenes del sol serán destruidas, y serán deshechas vuestras obras.

Ezekiel 6:7
Y muertos caerán en medio de vosotros, y sabréis que soy Jehová.

Ezekiel 6:8
Y dejare que haya de vosotros quien escape de la espada entre las naciones, cuando fuereis esparcidos por las tierras.

Ezekiel 6:9
Y acordarse han de mí, los que de vosotros escaparen entre las naciones, entre las cuales serán cautivos; porque yo me quebranté a causa de su corazón fornicario, que se apartó de mí, y a causa de sus ojos, que fornicaron tras sus ídolos; y serán confusos en su misma presencia, a causa de los males que hicieron en todas sus abominaciones.

Ezekiel 6:10
Y sabrán que yo soy Jehová, y que no en vano dije que les había de hacer este mal.

Ezekiel 6:11
Así dijo el Señor Jehová: Hiere con tu mano, y patéa con tu pié, y dí: ¡Ay, por todas las abominaciones de los males de la casa de Israel! porque con espada, y con hambre, y con pestilencia caerán.

Ezekiel 6:12
El que estuviere léjos, morirá de pestilencia; y el que estuviere cerca, caerá con espada; y el que quedare, y el cercado, morirá de hambre; y cumpliré en ellos mi enojo.

Ezekiel 6:13
Y sabréis que yo soy Jehová, cuando sus muertos estarán en medio de sus ídolos, en derredor de sus altares, en todo collado alto, y en todas las cumbres de los montes, y debajo de todo árbol sombrío, y debajo de toda encina espesa, y en todo lugar donde dieron olor suave a todos sus ídolos.

Ezekiel 6:14
Y entenderé mi mano sobre ellos, y tornaré la tierra asolada, y espantosa, desde el desierto de Deblata hasta todas sus habitaciones; y sabrán que yo soy Jehová.

Ezekiel 7:1
Y FUÉ palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 7:2
Y tú, o! hijo del hombre, así dijo el Señor Jehová a la tierra de Israel: El fin, el fin viene sobre los cuatro cantones de la tierra.

Ezekiel 7:3
Ahora será el fin sobre tí; y enviaré sobre tí mi furor, y juzgarte he según tus caminos, y pondré sobre tí todas tus abominaciones.

Ezekiel 7:4
Y mi ojo no te perdonará, ni tendré misericordia: mas tus caminos pondré sobre tí, y tus abominaciones estarán en medio de tí; y sabréis que yo soy Jehová.

Ezekiel 7:5
Así dijo el Señor Jehová: Un mal, he aquí que viene un mal.

Ezekiel 7:6
El fin viene, el fin viene: despertádose ha contra tí: he aquí que viene.

Ezekiel 7:7
La mañana viene para tí, o! morador de la tierra: el tiempo viene, cercano es el día del alboroto, y no será eco de los montes.

Ezekiel 7:8
Ahora presto derramaré mi ira sobre tí, y cumpliré en tí mi furor; y juzgarte he según tus caminos, y pondré sobre tí todas tus abominaciones.

Ezekiel 7:9
Y mi ojo no perdonará, ni habré misericordia: según tus caminos, pondré sobre tí, y tus abominaciones serán en medio de tí; y sabréis que yo soy Jehová que hiero.

Ezekiel 7:10
He aquí el día, he aquí que viene, la mañana ha salido: florecido ha el báculo: reverdecido ha la soberbia.

Ezekiel 7:11
La violencia se ha levantado en vara de impiedad: ni de ellos, ni de sus riquezas, ni de lo de ellos quedará nada, ni aun habrá lamentación por ellos.

Ezekiel 7:12
El tiempo es venido, allegóse el día. El que compra, no se huelgue; y el que vende, no llore; porque la ira está sobre toda su multitud.

Ezekiel 7:13
Porque el que vende no tornará a la venta, aunque queden vivos; porque la visión es dada sobre toda su multitud, no se cancelará; y ninguno en su iniquidad de su vida se esforzará.

Ezekiel 7:14
Tocarán trompeta, y aparejarán todas las cosas, y no habrá quien vaya a la batalla; porque mi ira está sobre toda su multitud.

Ezekiel 7:15
De fuera espada, de dentro pestilencia y hambre. El que estuviere en el campo, morirá a cuchillo; y al que estuviere en la ciudad, hambre y pestilencia le consumirá.

Ezekiel 7:16
Y los que escaparen de ellos, estarán sobre los montes como palomas de los valles, gimiendo todos, cada uno por su iniquidad.

Ezekiel 7:17
Todas manos serán descoyuntadas, y todas rodillas se escurrirán en aguas.

Ezekiel 7:18
Y ceñirse han de sacos, y cubrirlos ha temblor; y en todo rostro habrá vergüenza, y en todas sus cabezas peladura.

Ezekiel 7:19
Arrojarán su plata por las calles, y su oro léjos: su plata, ni su oro, no los podrá librar en el día del furor de Jehová: no hartarán su alma, ni henchirán sus entrañas; porque será caida por su maldad.

Ezekiel 7:20
Porque la gloria de su ornamento pusieron en soberbia; e hicieron en ella imágenes de sus abominaciones, de sus estatuas: por tanto se la torné a ellos en alejamiento;

Ezekiel 7:21
Y en mano de extraños la entregué para ser saqueada, y en despojos a los impíos de la tierra, y contaminarla han.

Ezekiel 7:22
Y apartaré de ellos mi rostro, y violarán mi secreto, y entrarán en él destruidores, y contaminarlo han.

Ezekiel 7:23
Haz una cadena; porque la tierra es llena de juicio de sangres, y la ciudad es llena de violencia.

Ezekiel 7:24
Yo pues traeré los más malos de todas las gentes, los cuales poseerán sus casas; y haré cesar la soberbia de los poderosos, y sus santuarios serán profanados.

Ezekiel 7:25
Destrucción viene, y buscarán la paz, y no se hallará.

Ezekiel 7:26
Quebrantamiento sobre quebrantamiento vendrá, y oido sobre oido; y buscarán visión del profeta, y la ley perecerá del sacerdote, y el consejo de los ancianos.

Ezekiel 7:27
El rey se enlutará, y el príncipe se vestirá de asolamiento, y las manos del pueblo de la tierra serán conturbadas. Según su camino haré con ellos, y con los juicios de ellos los juzgaré; y sabrán que yo soy Jehová.

Ezekiel 8:1
Y ACONTECIÓ en el sexto año, en el mes sexto, a los cinco del mes, que yo estaba sentado en mi casa, y los ancianos de Judá estaban sentados delante de mí, y allí cayó sobre mí la mano del Señor Jehová.

Ezekiel 8:2
Y miré, y he aquí una semejanza que parecía de fuego: desde donde parecían sus lomos para abajo, era fuego; y desde sus lomos arriba parecía como un resplandor, como la vista de un ámbar.

Ezekiel 8:3
Y aquella semejanza extendió la mano, y tomóme por las guedejas de mi cabeza; y el espíritu me alzó entre el cielo y la tierra, y llevóme a Jerusalem en visiones de Dios, a la entrada de la puerta de adentro que mira hacia el aquilón, donde estaba la habitación de la imágen del zelo, la que hacía zelar.

Ezekiel 8:4
Y he aquí que allí estaba la gloria del Dios de Israel, como la visión que yo había visto en el campo.

Ezekiel 8:5
Y díjome: Hijo del hombre, alza ahora tus ojos camino del aquilón. Y alcé mis ojos camino del aquilón, y he aquí al aquilón, junto a la puerta del altar, la imágen del zelo en la entrada.

Ezekiel 8:6
Y díjome: Hijo del hombre, ¿no ves lo que estos hacen: las grandes abominaciones que la casa de Israel hace aquí para alejarme de mi santuario? mas vuélvete aun, y verás abominaciones mayores.

Ezekiel 8:7
Y llevóme a la entrada del patio, y miré, y he aquí un agujero que estaba en la pared.

Ezekiel 8:8
Y díjome: Hijo del hombre, cava ahora en la pared. Y cavé en la pared, y he aquí una puerta.

Ezekiel 8:9
Y díjome: Entra, y vé las malas abominaciones que estos hacen allí.

Ezekiel 8:10
Y entré, y miré, y he aquí imágenes de todas serpientes y animales: la abominación, y todos los ídolos de la casa de Israel, que estaban pintados en la pared al derredor.

Ezekiel 8:11
Y setenta varones de los ancianos de la casa de Israel, y Jezonías, hijo de Safán, estaba en medio de ellos, los cuales estaban delante de ellos, cada uno con su incensario en su mano; y espesura de niebla del sahumerio que subía.

Ezekiel 8:12
Y díjome: Hijo del hombre, ¿has visto las cosas que los ancianos de la casa de Israel hacen en tinieblas, cada uno en las cámaras de su pintura? Porque dicen: No nos vé Jehová: Jehová ha dejado la tierra.

Ezekiel 8:13
Y díjome: Vuélvete aun, verás abominaciones mayores, que hacen estos.

Ezekiel 8:14
Y llevóme a la entrada de la puerta de la casa de Jehová, que está al aquilón; y he aquí mujeres que estaban allí sentadas endechando a Tammuz.

Ezekiel 8:15
Y díjome: ¿No ves, hijo del hombre? Vuélvete aun, verás abominaciones mayores que estas.

Ezekiel 8:16
Y metióme en el patio de adentro de la casa de Jehová; y he aquí junto a la entrada del templo de Jehová, entre la entrada y el altar, como veinte y cinco varones, sus traseras vueltas al templo de Jehová, y sus rostros al oriente, y se encorvaban al nacimiento del sol.

Ezekiel 8:17
Y díjome: ¿No has visto, hijo del hombre? ¿Es cosa liviana para la casa de Judá hacer las abominaciones que hacen aquí? después que han henchido la tierra de maldad, y se tornaron a irritarme, he aquí que ponen hedor a sus narices.

Ezekiel 8:18
Pues también yo haré en mi furor, no perdonará mi ojo, ni tendré misericordia; y gritarán a mis oidos con gran voz, y no los oiré.

Ezekiel 9:1
Y CLAMÓ en mis oidos con gran voz, diciendo: Las visitaciones de la ciudad han llegado, y cada uno trae en su mano su instrumento para destruir.

Ezekiel 9:2
Y he aquí que seis varones venían de camino de la puerta de arriba que está vuelta al aquilón, y cada uno traía en su mano su instrumento para destruir; y entre ellos había un varón vestido de lienzos, el cual traía a su cinta una escribanía de escribano; y entrados, paráronse junto al altar de metal.

Ezekiel 9:3
Y la gloria del Dios de Israel se alzó de sobre el querubín, sobre el cual había estado, al umbral de la casa; y llamó al varón vestido de lienzos, que tenía a su cinta la escribanía de escribano.

Ezekiel 9:4
Y díjole Jehová: Pasa por medio de la ciudad, por medio de Jerusalem, y señala con una señal en las frentes a los varones que gimen, y que claman a causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella.

Ezekiel 9:5
Y dijo a los otros a mis oidos: Pasád por la ciudad en pos de él, y heríd: no perdone vuestro ojo, ni tengáis misericordia.

Ezekiel 9:6
Viejos, mozos, y vírgenes, niños, y mujeres matád, hasta que no quede ninguno: mas a todo hombre sobre el cual hubiere señal, no llegaréis; y comenzaréis desde mi santuario. Y comenzaron desde los varones ancianos que estaban delante del templo.

Ezekiel 9:7
Y díjoles: Contaminád la casa, y henchíd los patios de muertos: salíd. Y salieron, e hirieron en la ciudad.

Ezekiel 9:8
Y aconteció, que habiéndolos herido, yo quedé, y postréme sobre mi rostro, y clamé, y dije: Ah, Señor Jehová, ¿has de destruir todo el resto de Israel, derramando tu furor sobre Jerusalem?

Ezekiel 9:9
Y díjome: La maldad de la casa de Israel y de Judá es grande a maravilla; porque la tierra es llena de sangres, y la ciudad es llena de perversidad; porque han dicho: Dejado ha Jehová la tierra, y Jehová no ve.

Ezekiel 9:10
Y yo también, no perdonará mi ojo, ni tendré misericordia: el camino de ellos tornaré sobre su cabeza.

Ezekiel 9:11
Y he aquí que el varón vestido de lienzos, que tenía la escribanía a su cinta, respondió una palabra, diciendo: Hecho he conforme a todo lo que me mandaste.

Ezekiel 10:1
Y MIRÉ, y he aquí sobre el extendimiento que estaba sobre la cabeza de los querubines, como una piedra de zafiro, que parecía como semejanza de un trono, que se mostró sobre ellos.

Ezekiel 10:2
Y dijo al varón vestido de lienzos: díjole: Entra en medio de las ruedas debajo de los querubines, e hinche tus manos de carbones encendidos de entre los querubines, y derrama sobre la ciudad. Y entró delante de mis ojos.

Ezekiel 10:3
Y los querubines estaban a la mano derecha de la casa cuando este varón entró; y una nube henchía el patio de a dentro.

Ezekiel 10:4
Y la gloria de Jehová se había alzado del querubín al umbral de la puerta; y la casa fué llena de la nube, y el patio se hinchió del resplandor de la gloria de Jehová.

Ezekiel 10:5
Y el estruendo de las alas de los querubines se oyó hasta el patio de afuera, como la voz del Dios Omnipotente cuando habla.

Ezekiel 10:6
Y aconteció, que como mandó al varón vestido de lienzos, diciendo: Toma fuego de entre las ruedas, de entre los querubines: él entró y se paró entre las ruedas.

Ezekiel 10:7
Y un querubín extendió su mano de entre los querubines al fuego que estaba entre los querubines; y tomó, y puso en las palmas del que estaba vestido de lienzos, el cual lo tomó, y salióse.

Ezekiel 10:8
Y apareció en los querubines la figura de una mano humana debajo de sus alas.

Ezekiel 10:9
Y miré, y he aquí cuatro ruedas junto a los querubines: junto a cada querubín había una rueda, y el parecer de las ruedas era como parecer de piedra de Társis.

Ezekiel 10:10
Y el parecer de ellas, todas cuatro eran de una manera, como si fuera una en medio de otra.

Ezekiel 10:11
Cuando andaban, sobre sus cuatro costados andaban, no se tornaban cuando andaban: mas al lugar donde se volvía el primero, en pos de él iban, ni se tornaban cuando andaban.

Ezekiel 10:12
Y toda su carne, y sus costillas, y sus manos, y sus alas, y las ruedas, estaba lleno de ojos al derredor en sus cuatro ruedas.

Ezekiel 10:13
A las ruedas, a ellas, fué clamado en mis oidos: Rueda.

Ezekiel 10:14
Y cada uno tenía cuatro rostros: el primer rostro era de querubín: el segundo rostro era de hombre: el tercer rostro, de león: el cuatro rostro, de águila.

Ezekiel 10:15
Y levantáronse los querubines: estos son los animales que ví en el río de Cobar.

Ezekiel 10:16
Y cuando los querubines andaban, andaban las ruedas junto con ellos; y cuando los querubines alzaban sus alas, para alzarse de la tierra, las ruedas también no se volvían de junto a ellos.

Ezekiel 10:17
Cuando se paraban ellos, se paraban; y cuando se alzaban ellos, se alzaban con ellos, porque el espíritu de los animales estaba en ellas.

Ezekiel 10:18
Y la gloria de Jehová se salió de sobre el umbral de la casa, y paró sobre los querubines.

Ezekiel 10:19
Y alzando los querubines sus alas, alzáronse de la tierra delante de mis ojos: cuando ellos salían, también las ruedas estaban delante de ellos; y paráronse a la entrada de la puerta oriental de la casa de Jehová, y la gloria del Dios de Israel encima de sobre ellos.

Ezekiel 10:20
Estos eran los animales que ví debajo del Dios de Israel en el río de Cobar; y conocí que eran querubines.

Ezekiel 10:21
Cada uno tenía cuatro rostros, y cada uno cuatro alas, y figura de manos humanas debajo de sus alas.

Ezekiel 10:22
Y la figura de sus rostros, eran los rostros que ví junto al río de Cobar, su parecer; y su ser: cada uno caminaba en derecho de su rostro.

Ezekiel 11:1
Y EL espíritu me levantó, y me metió por la puerta oriental de la casa de Jehová, la cual mira hacia el oriente; y he aquí en la entrada de la puerta veinte y cinco varones, entre los cuales ví a Jezonías, hijo de Azur, y a Pelcías, hijo de Banaías, príncipes del pueblo.

Ezekiel 11:2
Y díjome: Hijo del hombre, estos son los hombres que piensan perversidad, y aconsejan mal consejo en esta ciudad.

Ezekiel 11:3
Los que dicen: No será tan presto: edifiquemos casas: esta será la caldera, y nosotros la carne.

Ezekiel 11:4
Por tanto profetiza contra ellos: profetiza, hijo del hombre.

Ezekiel 11:5
Y cayó sobre mí el Espíritu de Jehová, y díjome: Dí: Así dijo Jehová: Así habéis hablado, o! casa de Israel, y las cosas que suben a vuestro espíritu yo las he entendido.

Ezekiel 11:6
Habéis multiplicado vuestros muertos en esta ciudad, y habéis henchido de muertos sus calles.

Ezekiel 11:7
Por tanto así dijo el Señor Jehová: Vuestros muertos que habéis puesto en medio de ella, esos son la carne, y ella es la caldera: mas a vostros yo os sacaré de en medio de ella.

Ezekiel 11:8
Espada habéis temido, y espada traeré sobre vosotros, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 11:9
Y yo os sacaré de en medio de ella, y os entregaré en mano de extraños, y yo haré juicios en vosotros.

Ezekiel 11:10
A espada caeréis: en el término de Israel os juzgaré, y sabréis que yo soy Jehová.

Ezekiel 11:11
Esta no os será por caldera, ni vosotros seréis en medio de ella por la carne: en el término de Israel os tengo de juzgar.

Ezekiel 11:12
Y sabréis que yo soy Jehová, porque no habéis andado en mis ordenanzas, ni habéis hecho según mis juicios: mas según los juicios de las gentes que están en vuestros al derredores habéis hecho.

Ezekiel 11:13
Y aconteció que estando yo profetizando, Pelcías, hijo de Banaías, murió. Y caí sobre mi rostro, y clamé con grande voz, y dijo: ¡Ah, Señor Jehová! ¿haces tú consumación del resto de Israel?

Ezekiel 11:14
Y fué palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 11:15
Hijo del hombre, tus hermanos, tus hermanos, los hombres de tu parentesco, y toda la casa de Israel, toda ella: a quien dijeron los moradores de Jerusalem: Alejáos de Jehová: a nosotros es dada la tierra en posesión,

Ezekiel 11:16
Por tanto dí: Así dijo el Señor Jehová: Aunque los he echado léjos entre las gentes, y los he esparcido por las tierras, con todo eso les seré por un pequeño santuario en las tierras donde vinieren.

Ezekiel 11:17
Por tanto dí: Así dijo el Señor Jehová: Yo os congregaré de los pueblos, y os apañaré de las tierras en las cuales estáis esparcidos, y os daré la tierra de Israel.

Ezekiel 11:18
Y vendrán allá, y quitarán de ella todas sus contaminaciones, y todas sus abominaciones.

Ezekiel 11:19
Y darles he un corazón, y espíritu nuevo daré en sus entrañas; y quitaré el corazón de piedra de su carne, y darles he corazón de carne;

Ezekiel 11:20
Para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis juicios, y los hagan; y me sean a mí por pueblo, y yo les sea a ellos por Dios.

Ezekiel 11:21
Y aquellos cuyo corazón anda al corazón de sus contaminaciones, y de sus abominaciones, yo daré su camino sobre su cabeza, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 11:22
Y los querubines alzaron sus alas, y las ruedas en pos de ellos; y la gloria del Dios de Israel sobre ellos encima.

Ezekiel 11:23
Y la gloria de Jehová se fué de en medio de la ciudad, y paró sobre el monte que está al oriente de la ciudad.

Ezekiel 11:24
Y el espíritu me levantó, y me tornó a traer en la tierra de los Caldeos a los trasportados, en visión del Espíritu de Dios; y partióse de mí la visión que había visto.

Ezekiel 11:25
Y hablé a los trasportados todas las palabras de Jehová, que él me había mostrado.

Ezekiel 12:1
Y FUÉ palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 12:2
Hijo del hombre, tú habitas en medio de casa rebelde, los cuales tienen ojos para ver, y no ven: tienen oidos para oir, y no oyen; porque son casa rebelde.

Ezekiel 12:3
Por tanto tú, o! hijo del hombre, házte aparejos de partida, y pártete de día delante de sus ojos; y pasarte has de tu lugar a otro lugar delante de sus ojos: quizá verán, porque son casa rebelde.

Ezekiel 12:4
Y sacarás tus aparejos, como aparejos de partida, de día delante de sus ojos: mas tú saldrás a la tarde delante de sus ojos, como quien sale para partirse.

Ezekiel 12:5
Delante de sus ojos horadarás la pared, y saldrás por ella.

Ezekiel 12:6
Delante de sus ojos llevarás sobre tus hombros, sacarás de noche: cubrirás tu rostro, y no mirarás la tierra; porque en señal te he dado a la casa de Israel.

Ezekiel 12:7
Y yo lo hice así de la manera que me fué mandado: saqué mis aparatos de día, como aparatos de partida, y a la tarde horadé la pared a mano: salí de noche: llevé sobre los hombros delante de sus ojos.

Ezekiel 12:8
Y fué palabra de Jehová a mí por la mañana, diciendo:

Ezekiel 12:9
Hijo del hombre, ¿nunca te dijeron los de la casa de Israel, aquella casa rebelde: Qué haces?

Ezekiel 12:10
Díles pues: Así dijo el Señor Jehová: Al príncipe que está en Jerusalem es esta profecía grave, y a toda la casa de Israel que está en medio de ellos.

Ezekiel 12:11
Díles: Yo soy vuestra señal: como yo hice, así les harán a ellos: en traspuesta, en cautividad irán:

Ezekiel 12:12
Y el príncipe que está en medio de ellos llevará a cuestas de noche, y saldrá: horadarán la pared para sacarle por ella: cubrirá su rostro por no ver con sus ojos la tierra.

Ezekiel 12:13
Mas yo extenderé mi red sobre él, y será preso de mi red, y traerle hé a Babilonia, a tierra de Caldeos: mas no la verá, y allá morirá.

Ezekiel 12:14
Y a todos los que estuvieren al rededor de él para su ayuda, y a todas sus compañías esparciré a todo viento, y desvainaré espada en pos de ellos.

Ezekiel 12:15
Y sabrán que yo soy Jehová, cuando los esparciere entre las naciones; y yo los esparciré por la tierra.

Ezekiel 12:16
Y haré que queden de ellos pocos en número de la espada, y de la hambre, y de la pestilencia, para que cuenten todas sus abominaciones entre las gentes adonde llegaren; y sabrán que yo soy Jehová.

Ezekiel 12:17
Y fué palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 12:18
Hijo del hombre, come tu pan con temblor, y bebe tus aguas con extremecimiento, y con angustia.

Ezekiel 12:19
Y dirás al pueblo de la tierra: Así dijo el Señor Jehová sobre los moradores de Jerusalem, sobre la tierra de Israel: Su pan comerán con temor, y con espanto beberán sus aguas; porque su tierra será asolada de su multitud, por la maldad de todos los que en ella moran.

Ezekiel 12:20
Y las ciudades habitadas serán asoladas, y la tierra será desierta; y sabréis que yo soy Jehová.

Ezekiel 12:21
Y fué palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 12:22
Hijo del hombre, ¿qué refrán es este que tenéis vosotros en la tierra de Israel, diciendo: Alargarse han los dias, y perecerá toda visión?

Ezekiel 12:23
Por tanto díles: Así dijo el Señor Jehová: Yo hice cesar este refrán, ni refranearán más este refrán, en Israel: mas decirles has: Acercádose han aquellos dias, y la cosa de toda visión.

Ezekiel 12:24
Porque no habrá más alguna visión vana, ni habrá adivinación de lisongero en medio de la casa de Israel.

Ezekiel 12:25
Porque yo Jehová hablaré: la palabra que yo hablare, se hará: no se dilatará más; ántes en vuestros dias, casa rebelde, hablaré palabra, y la cumpliré, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 12:26
Y fué palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 12:27
Hijo del hombre, he aquí que los de la casa de Israel, dicen: La visión que este ve es para muchos dias, y para luengos tiempos profetiza este.

Ezekiel 12:28
Por tanto díles: Así dijo el Señor Jehová: No se dilatarán más todas mis palabras: la palabra que hablare, se hará, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 13:1
Y FUÉ palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 13:2
Hijo del hombre, profetiza contra los profetas de Israel que profetizan; y dí a los que profetizan de su corazón: Oid palabra de Jehová.

Ezekiel 13:3
Así dijo el Señor Jehová: ¡Ay de los profetas ignorantes, que andan en pos de su espíritu, y nada vieron!

Ezekiel 13:4
Como zorras en los desiertos fueron tus profetas, o! Israel.

Ezekiel 13:5
Nunca subisteis a los portillos, ni echasteis vallado sobre la casa de Israel, estando en la batalla en el día de Jehová.

Ezekiel 13:6
Vieron vanidad, y adivinación de mentira. Dicen: Dijo Jehová: y nunca Jehová los envió; y hacen esperar para confirmar la palabra.

Ezekiel 13:7
¿No habéis visto visión vana? ¿y no habéis dicho adivinación de mentira? ¿y decís: Dijo Jehová: no habiendo yo hablado?

Ezekiel 13:8
Por tanto así dijo el Señor Jehová: Por cuanto vosotros habéis hablado vanidad, y habéis visto mentira: por tanto he aquí que yo a vosotros, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 13:9
Y será mi mano contra los profetas que ven vanidad, y adivinan mentira: no serán en la congregación de mi pueblo, ni serán escritos en el libro de la casa de Israel, ni volverán a la tierra de Israel; y sabréis que yo soy el Señor Jehová.

Ezekiel 13:10
Por tanto, y por cuanto engañaron mi pueblo, diciendo: Paz, no habiendo paz; y el uno edificaba la pared, y he aquí que los otros la embarraban con lodo suelto.

Ezekiel 13:11
Dí a los embarradores con lodo suelto, que caerá: vendrá lluvia en avenida, y daré piedras de granizo que la hagan caer, y viento tempestuoso la romperá.

Ezekiel 13:12
Y he aquí que la pared cayó. No os dirán entónces: ¿Dónde está la embarradura con que embarrasteis?

Ezekiel 13:13
Por tanto así dijo el Señor Jehová: Y yo haré que la rompa viento tempestuoso con mi ira, y lluvia en avenida venga con mi furor, y piedras de granizo con mi enojo para consumir.

Ezekiel 13:14
Y derribaré la pared que vosotros embarrasteis con lodo suelto, y hacerla he llegar a tierra, y será descubierto su cimiento, y caerá, y seréis consumidos en medio de ella; y sabréis que yo soy Jehová.

Ezekiel 13:15
Y cumpliré mi furor en la pared, y en los que la embarraron con lodo suelto, y deciros he: No parece la pared, ni parecen los que la embarraron:

Ezekiel 13:16
Los profetas de Israel que profetizan a Jerusalem, y ven para ella visión de paz, no habiendo paz, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 13:17
Y tú, o! hijo del hombre, pon tu rostro a las hijas de tu pueblo, que profetizan de su corazón, y profetiza contra ellas,

Ezekiel 13:18
Y dí: Así dijo el Señor Jehová: ¡Ay de aquellas que cosen cojinetes a todos codos de manos, y hacen veletas sobre la cabeza de toda edad, para cazar las almas! ¿Habéis de cazar las almas de mi pueblo? ¿y habéis de dar vida a las almas para vosotros?

Ezekiel 13:19
¿Y habéisme de contaminar en mi pueblo por puños de cebada, y por pedazos de pan, matando las almas que no mueren, y dando vida a las almas que no vivirán, mintiendo a mi pueblo que oye mentira?

Ezekiel 13:20
Por tanto así dijo el Señor Jehová: He aquí que yo a vuestros cojinetes, con que cazáis allí las almas volando: yo los arrancaré de vuestros brazos, y enviaré las almas que cazáis, las almas volando.

Ezekiel 13:21
Y romperé vuestras veletas, y libraré mi pueblo de vuestra mano, y no estarán más en vuestra mano para caza; y sabréis que yo soy Jehová.

Ezekiel 13:22
Por cuanto entristecisteis el corazón del justo con mentira, al cual yo no entristecí; y esforzasteis las manos del impío, para que no se apartase de su mal camino dándole vida:

Ezekiel 13:23
Por tanto no veréis vanidad, ni más adivinaréis adivinación; y libraré mi pueblo de vuestra mano; y sabréis que yo soy Jehová.

Ezekiel 14:1
Y VINIERON a mí algunos de los ancianos de Israel, y sentáronse delante de mí.

Ezekiel 14:2
Y fué palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 14:3
Hijo del hombre, estos hombres han levantado sus ídolos sobre su corazón; y el tropezadero de su maldad han puesto delante de su rostro: ¿cuándo me preguntaren, téngoles de responder?

Ezekiel 14:4
Por tanto háblales, y decirles has: Así dijo el Señor Jehová: Cualquiera hombre de la casa de Israel, que hubiere levantado sus ídolos sobre su corazón, y hubiere puesto el tropezadero de su maldad delante de su rostro, y viniere al profeta, yo Jehová responderé al que así viniere en la multitud de sus ídolos:

Ezekiel 14:5
Para tomar a la casa de Israel en su corazón, que se han apartado de mí todos ellos en sus ídolos.

Ezekiel 14:6
Por tanto dí a la casa de Israel: Así dijo el Señor Jehová: Convertíos, y hacéd que se conviertan de vuestros ídolos; y de todas vuestras abominaciones apartád vuestros rostros.

Ezekiel 14:7
Porque cualquiera hombre de la casa de Israel, y de los extranjeros que moran en Israel, que se hubiere apartado de andar en pos de mí, y hubiere levantado sus ídolos en su corazón, y hubiere puesto delante de su rostro el tropezadero de su maldad, y viniere al profeta para preguntarle por mí, yo Jehová le responderé por mí.

Ezekiel 14:8
Y yo pondré mi rostro contra aquel varón, y le pondré por señal, y por refranes, y yo le cortaré de entre mi pueblo; y sabréis que yo soy Jehová.

Ezekiel 14:9
Y el profeta cuando fuere engañado, y hablare palabra, yo Jehová engañé el tal profeta; y yo extenderé mi mano sobre él, y le raeré de en medio de mi pueblo de Israel.

Ezekiel 14:10
Y llevarán su maldad: como la maldad del que pregunta, así será la maldad del profeta:

Ezekiel 14:11
Porque no yerren más los de la casa de Israel de en pos de mí, ni más se contaminen en todas sus rebeliones; y me sean a mí por pueblo, y yo les sea a ellos por Dios, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 14:12
Y fué palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 14:13
Hijo del hombre, la tierra, cuando pecare contra mí rebelando de rebelión, y extendiere yo mi mano sobre ella, y le quebrantare la fuerza del pan, y enviare en ella hambre, y talare de ella hombres y bestias;

Ezekiel 14:14
Si estuvieren en medio de ella estos tres varones, Noé, Daniel, y Job, ellos por su justicia librarán su vida, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 14:15
Y si hiciere pasar mala bestia por la tierra, y la asolare, y fuere asolada que no haya quien pase a causa de la bestia,

Ezekiel 14:16
Y estos tres varones estuvieren en medio de ella, vivo yo, dijo el Señor Jehová, ni a sus hijos, ni a sus hijas librarán: ellos solos serán libres, y la tierra será asolada.

Ezekiel 14:17
O si yo trajere espada sobre la tierra, y dijere: Espada, pasa por la tierra; e hiciere talar de ella hombres y bestias,

Ezekiel 14:18
Y estos tres varones estuvieren en medio de ella, vivo yo, dijo el Señor Jehová, no librarán sus hijos, ni sus hijas: ellos solos serán libres.

Ezekiel 14:19
O si pestilencia enviare sobre esa tierra, y derramare mi ira sobre ella en sangre para talar de ella hombres y bestias.

Ezekiel 14:20
Y estuvieren en medio de ella Noé, y Daniel, y Job, vivo yo, dijo el Señor Jehová, no librarán a su hijo, ni a su hija: ellos por su justicia librarán su vida.

Ezekiel 14:21
Por lo cual así dijo el Señor Jehová: ¿Cuánto más, si mis cuatro malos juicios, espada, y hambre, y mala bestia, y pestilencia, enviare contra Jerusalem, para talar de ella hombres y bestias?

Ezekiel 14:22
Y he aquí que quedará en ella alguna resta de los cuales serán llevados cautivos sus hijos y sus hijas: he aquí que ellos entrarán a vosotros, y veréis su camino, y sus hechos; y tomaréis consolación del mal que hice venir sobre Jerusalem, de todas las cosas que yo traje sobre ella.

Ezekiel 14:23
Y consolaros han cuando viereis su camino y sus hechos: y conoceréis que no sin causa habré hecho todo lo que habré hecho en ella, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 15:1
Y FUÉ palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 15:2
Hijo del hombre, ¿qué es el palo de la vid más que todo palo? ¿el sarmiento, qué es entre los maderos del monte?

Ezekiel 15:3
¿Tomarán de él madera para hacer alguna obra? ¿Tomarán de él una estaca para colgar de ella algún vaso?

Ezekiel 15:4
He aquí que es puesto en el fuego para ser consumido, sus dos cabos consumió el fuego, y la parte del medio se quemó: ¿aprovechará para alguna obra?

Ezekiel 15:5
He aquí que cuando estaba entero, no era para alguna obra, ¿cuánto ménos después que el fuego lo hubiere consumido, y fuere quemado? ¿será más para alguna obra?

Ezekiel 15:6
Por tanto así dijo el Señor Jehová: Como el palo de la vid entre los maderos del monte, el cual yo entregué al fuego, para que lo consuma, así he entregado a los moradores de Jerusalem.

Ezekiel 15:7
Y pondré mi rostro contra ellos; de un fuego salieron, y otro fuego los consumirá; y sabréis que yo soy Jehová, cuando yo pusiere mi rostro contra ellos.

Ezekiel 15:8
Y tornaré la tierra en asolación, por cuanto rebelaron con rebelión, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 16:1
Y FUÉ palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 16:2
Hijo del hombre, notifica a Jerusalem sus abominaciones;

Ezekiel 16:3
Y dirás: Así dijo el Señor Jehová sobre Jerusalem: Tu habitación, y tu raza, fué de la tierra de Canaán: tu padre, Amorreo; y tu madre, Jetea.

Ezekiel 16:4
Y tu nacimiento: el día que naciste, no fué cortado tu ombligo, ni fuiste lavada con aguas, para ablandarte, ni salada con sal, ni fuiste envuelta con fajas.

Ezekiel 16:5
No hubo ojo que se compadeciese de tí, para hacerte algo de esto, habiendo de tí misericordia: mas fuiste echada sobre la haz del campo, con menosprecio de tu vida, en el día que naciste.

Ezekiel 16:6
Y yo pasé junto a tí, y te ví revolcada en tus sangres; y te dije: En tus sangres vivirás: díjete: En tus sangres vivirás.

Ezekiel 16:7
En millares, como la yerba del campo, te hice multiplicar, y fuiste aumentada, y engrandecida; y veniste a ser adornada grandemente: los pechos crecieron, y tu pelo reverdeció; y tú estabas desnuda y descubierta.

Ezekiel 16:8
Y yo pasé junto a tí, y te miré, y he aquí que tu tiempo era tiempo de amores; y extendí mi manto sobre tí, y cubrí tu desnudez: y te dí juras, y entré en concierto contigo, dijo el Señor Jehová, y fuiste mía.

Ezekiel 16:9
Y lavéte con aguas, y lavé tus sangres de encima de tí, y ungíte con óleo.

Ezekiel 16:10
Y vestíte de bordadura, y calcéte de tejón, y ceñíte de lino, y te vestí de seda.

Ezekiel 16:11
Y adornéte de ornamentos, y puse ajorcas en tus brazos, y collar a tu cuello.

Ezekiel 16:12
Y puse cerquillos sobre tus narices, y zarcillos en tus orejas, y diadema de hermosura en tu cabeza.

Ezekiel 16:13
Y fuiste adornada de oro y de plata, y tu vestido fué lino, y seda, y bordadura; comiste flor de harina de trigo, y miel, y aceite; y fuiste hermoseada en gran manera, en gran manera; y has prosperado hasta reinar.

Ezekiel 16:14
Y te salió nombradía entre las gentes a causa de tu hermosura, porque era perfecta, a causa de mi hermosura que yo puse sobre tí, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 16:15
Mas confiaste en tu hermosura, y fornicaste a causa de tu nombradía, y derramaste tus fornicaciones a cuantos pasaron: suya eras.

Ezekiel 16:16
Y tomaste de tus vestidos, e hicístete altares de diversos colores, y fornicaste en ellos: no vendrá, ni será cosa semejante.

Ezekiel 16:17
Y tomaste los vasos de tu hermosura de mi oro y de mi plata, que yo te había dado, e hicístete imágenes de hombre, y fornicaste con ellos.

Ezekiel 16:18
Y tomaste tus vestidos de diversos colores, y cubrístelas; y mi aceite, y mi perfume pusiste delante de ellas.

Ezekiel 16:19
Y mi pan, que yo te había dado, la flor de la harina, y el aceite, y la miel, con que te mantuve, pusiste delante de ellas para olor suave; y fué así, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 16:20
demás de esto, tomaste tus hijos y tus hijas, que me habías engendrado; y los sacrificaste a ellas para consumación. ¿Es poco, esto de tus fornicaciones?

Ezekiel 16:21
Y sacrificaste mis hijos, y dístelos para que los hiciesen pasar a ellas.

Ezekiel 16:22
Y con todas tus abominaciones y tus fornicaciones no te has acordado de los dias de tu mocedad, cuando estabas desnuda y descubierta: envuelta en tus sangres estabas.

Ezekiel 16:23
Y fué que después de toda tu maldad, (¡ay, ay de tí! dijo el Señor Jehová,)

Ezekiel 16:24
Edificástete alto, e hicístete altar en todas las plazas.

Ezekiel 16:25
En toda cabeza de camino edificaste tu altar, y tornaste abominable tu hermosura, y abriste tus piés a cuantos pasaban, y multiplicaste tus fornicaciones.

Ezekiel 16:26
Y fornicaste con los hijos de Egipto tus vecinos, de grandes carnes; y aumentaste tus fornicaciones para enojarme.

Ezekiel 16:27
Por tanto he aquí que yo extendí mi mano sobre tí, y disminuí tu libertad; y te entregué a la voluntad de las hijas de los Filisteos que te aborrecen, las cuales se avergüenzan de tu camino tan deshonesto.

Ezekiel 16:28
Fornicaste también con los hijos de Asur por no haberte hartado; y fornicaste con ellos, y tampoco te hartaste.

Ezekiel 16:29
Más multiplicaste tu fornicación en la tierra de Canaán, y de los Caldeos: ni tampoco con esto te hartaste.

Ezekiel 16:30
¡Cuán inconstante es tu corazón, dijo el Señor Jehová, habiendo hecho todas estas cosas, obras de una poderosa ramera!

Ezekiel 16:31
Edificando tus altares en cabeza de todo camino, y haciendo tus altares en todas las plazas; y no fuiste semejante a ramera, menospreciando el salario:

Ezekiel 16:32
Mas como mujer adúltera, que en lugar de su marido recibe a ajenos.

Ezekiel 16:33
A todas las rameras dan dones: mas tú diste tus dones a todos tus enamorados; y les diste presentes, porque entrasen a tí de todas partes por tus fornicaciones.

Ezekiel 16:34
Y ha sido en tí al contrario de las mujeres en tus fornicaciones, ni nunca después de tí será así fornicado; porque en dar tú dones, y no ser dados dones a tí, ha sido al contrario.

Ezekiel 16:35
Por tanto, ramera, oye palabra de Jehová.

Ezekiel 16:36
Así dijo el Señor Jehová: Por cuanto han sido descubiertas tus vergüenzas, y tu confusión ha sido manifestada a tus enamorados en tus fornicaciones, y a los ídolos de tus abominaciones, y en la sangre de tus hijos, los cuales les diste:

Ezekiel 16:37
Por tanto he aquí que yo junto todos tus enamorados con los cuales tomaste placer, y todos los que amaste, con todos los que aborreciste; y juntarlos he contra tí al derredor, y descubrirles he tu vergüenza, y verán toda tu vergüenza.

Ezekiel 16:38
Y yo te juzgaré por las leyes de las adúlteras, y de las que derraman sangre; y te daré en sangre de ira y de zelo.

Ezekiel 16:39
Y darte he en la mano de ellos, y destruirán tu alto, y derribarán tus altares, y hacerte han desnudar de tus ropas, y llevarán los vasos de tu gloriá, y dejarte han desnuda y descubierta.

Ezekiel 16:40
Y harán subir contra tí la compañía, y apedrearte han a piedra, y travesarte han con sus espadas.

Ezekiel 16:41
Y quemarán tus casas a fuego, y harán en tí juicios a ojos de muchas mujeres; y hacerte he cesar de ser ramera, ni tampoco darás más don.

Ezekiel 16:42
Y haré reposar mi ira sobre tí; y mi zelo se apartará de tí, y descansaré de más enojarme.

Ezekiel 16:43
Por cuanto no te acordaste de los dias de tu mocedad, y me provocaste a ira en todo esto: yo pues, también, he aquí que he tornado tu camino sobre tu cabeza, dijo el Señor Jehová, y nunca has pensado sobre todas tus abominaciones.

Ezekiel 16:44
He aquí que todo proverbiador hará de tí proverbio, diciendo: Como la madre, tal su hija.

Ezekiel 16:45
Hija de tu madre eres tú, que desechó a su marido, y a sus hijos; y hermana de tus hermanas eres tú, que desecharon a sus maridos, y a sus hijos. Vuestra madre, Jetea, y vuestro padre, Amorreo.

Ezekiel 16:46
Y tu hermana mayor es Samaria y sus hijas, la cual habita a tu mano izquierda; y tu hermana la menor que tú es Sodoma y sus hijas, la cual habita a tu mano derecha.

Ezekiel 16:47
Y aun no anduviste en sus caminos, ni hiciste según sus abominaciones, como que esto fuera poco y muy poco; ántes te corrompiste más que ellas en todos tus caminos.

Ezekiel 16:48
Vivo yo, dijo el Señor Jehová, nunca Sodoma, tu hermana y sus hijas, hizo como hiciste tú y tus hijas.

Ezekiel 16:49
He aquí que esta fué la maldad de Sodoma tu hermana: soberbia, hartura de pan, y abundancia de ociosidad tuvo ella y sus hijas; y la mano del afligido y del menesteroso nunca esforzó.

Ezekiel 16:50
Y ensoberbeciéronse, e hicieron abominación delante de mí, y las quité como lo ví.

Ezekiel 16:51
Y Samaria nunca pecó tanto como la mitad de tus pecados; porque tú multiplicaste tus abominaciones más que ellas, y justificaste a tus hermanas con todas tus abominaciones que hiciste.

Ezekiel 16:52
Tú también pues lleva tu vergüenza, que juzgaste a tus hermanas en tus pecados que hiciste más abominables que ellas: más justas son que tú: avergüénzate pues tú también, y lleva tu confusión: pues que has justificado a tus hermanas.

Ezekiel 16:53
Yo pues haré tornar sus cautivos, los cautivos de Sodoma y de sus hijas, y los cautivos de Samaria y de sus hijas, y los cautivos de tus cautiverios entre ellas:

Ezekiel 16:54
Para que tú lleves tu confusión,y te avergüences de todo lo que has hecho, dándoles tu consuelo.

Ezekiel 16:55
Y tus hermanas, Sodoma y sus hijas, y Samaria y sus hijas, volverán a sus primerías: tú también y tus hijas volveréis a vuestras primerías.

Ezekiel 16:56
Sodoma tu hermana no fué nombrada en tu boca en el tiempo de tus soberbias,

Ezekiel 16:57
Ántes que tu maldad se descubriese, como en el tiempo de la vergüenza de las hijas de Siria, y de todas las hijas de los Filisteos al derredor, que te menosprecían en derredor.

Ezekiel 16:58
Tú has llevado tu enormidad y tus abominaciones, dijo Jehová.

Ezekiel 16:59
Porque así dijo el Señor Jehová: ¿Haré yo contigo como tú hiciste, que menospreciaste el juramento, para invalidar el concierto?

Ezekiel 16:60
Ántes yo tendré memoria de mi concierto, que concerté contigo en los dias de tu mocedad; y yo te confirmaré un concierto sempiterno.

Ezekiel 16:61
Y acordarte has de tus caminos, y avergonzarte has, cuando recibirás a tus hermanas las mayores que tú, con las menores que tú, las cuales yo te daré por hijas: mas no por tu concierto.

Ezekiel 16:62
Y confirmaré mi concierto contigo, y sabrás que yo soy Jehová:

Ezekiel 16:63
Para que te acuerdes, y te avergüences, y que nunca más abras la boca a causa de tu vergüenza, cuando me aplacare para contigo de todo lo que hiciste, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 17:1
Y FUÉ palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 17:2
Hijo del hombre, propón una figura, y compón una parábola a la casa de Israel;

Ezekiel 17:3
Y dirás: Así dijo el Señor Jehová: Una grande águila, de grandes alas, y de luengos miembros, llena de pluma de diversos colores vino al Líbano, y tomó el cogollo del cedro.

Ezekiel 17:4
Arrancó el principal de sus renuevos, y trájolo a la tierra de mercaderes, y púsolo en la ciudad de los negociantes.

Ezekiel 17:5
Y tomó de la simiente de la tierra, y púsola en un campo bueno para sembrar, plantóla junto a grandes aguas, púsola como un sauce.

Ezekiel 17:6
Y reverdeció, e hízose una vid de mucha rama, baja de estatura, que sus ramas la miraban, y sus raices estaban debajo de ella: así que se hizo una vid, e hizo sarmientos, y echó mugrones.

Ezekiel 17:7
Y fué otra grande águila, de grandes alas, y de muchas plumas; y he aquí que esta vid juntó cerca de ella sus raices, y extendió hacia ella sus ramos, para ser regada de ella por los surcos de su plantación.

Ezekiel 17:8
En un buen campo junto a muchas aguas fué plantada, para que hiciese ramos, y llevase fruto, y para que fuese vid fuerte.

Ezekiel 17:9
Dí: Así dijo el Señor Jehová: ¿Será prosperada? ¿No arrancará sus raices, y destruirá su fruto, y secarse ha? Todas las hojas de su verdura secará, y, no con gran brazo, ni con mucha gente, arrancándola de sus raices.

Ezekiel 17:10
Y he aquí que ella está plantada: ¿será prosperada? ¿Cuándo el viento solano la tocare, no se secará del todo? En los surcos de su verdura se secará.

Ezekiel 17:11
Y fué palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 17:12
Dí ahora a la casa rebelde: ¿No habéis entendido que significan estas cosas? Dí: He aquí que el rey de Babilonia vino a Jerusalem, y tomó tu rey y sus príncipes, y trájolos consigo en Babilonia.

Ezekiel 17:13
Y tomó de la simiente del reino, e hizo con él alianza, y trájole el juramento; y tomó los fuertes de la tierra,

Ezekiel 17:14
Para que el reino fuese abajado, y no se levantase: mas que guardase su alianza, y estuviese en ella.

Ezekiel 17:15
Y rebeló contra él enviando sus embajadores en Egipto, para que le diese caballos, y mucha gente. ¿El que estas cosas hizo, será prosperado? ¿escapará? ¿Y él que rompió la alianza, podrá huir?

Ezekiel 17:16
Vivo yo, dijo el Señor Jehová, que en medio de Babilonia morirá: en el lugar del rey, que le hizo reinar, cuyo juramento menospreció, y cuya alianza con él hecha rompió.

Ezekiel 17:17
Y no con grande ejército, ni con mucha compañía hará con él Faraón en la batalla, fundando baluarte, y edificando bastiones, para cortar muchas vidas.

Ezekiel 17:18
Y menospreció el juramento para invalidar el concierto, y he aquí que dió su mano, e hizo todas estas cosas: no escapará.

Ezekiel 17:19
Por tanto así dijo el Señor Jehová: Vivo yo, que el juramento mío que menospreció, y mi concierto que invalidó, tornaré sobre su cabeza.

Ezekiel 17:20
Y extenderé sobre él mi red, y será preso en mi, red; y hacerle he venir en Babilonia, y allí estaré a juicio con él, por su rebelión, con que rebeló contra mí.

Ezekiel 17:21
Y todos sus fugitivos, con todos sus ejércitos, caerán a cuchillo; y los que quedaren, serán esparcidos a todo viento; y sabréis que yo Jehová he hablado.

Ezekiel 17:22
Así dijo el Señor Jehová: Y tomaré yo del cogollo de aquel cedro alto, y ponerlo he: del principal de sus renuevos cortaré un tallo, y plantarlo he yo sobre el monte alto y sublime.

Ezekiel 17:23
En el monte alto de Israel lo plantaré, y alzará ramos, y hará fruto; y hacerse ha cedro magnífico, y habitaran debajo de él todas las aves, toda cosa que vuela habitará a la sombra de sus ramos.

Ezekiel 17:24
Y sabrán todos los árboles del campo, que yo Jehová abajé el árbol sublime, levanté el árbol bajo, hice secar el árbol verde, e hice reverdecer el árbol seco. Yo Jehová hablé, e hice.

Ezekiel 18:1
Y FUÉ palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 18:2
¿Qué habéis vosotros, vosotros que refranéais este refrán sobre la tierra de Israel, diciendo: Los padres comieron el agraz, y los dientes de los hijos tienen la dentera?

Ezekiel 18:3
Vivo yo, dijo el Señor Jehová, que nunca más tendréis porque refranear este refrán en Israel.

Ezekiel 18:4
He aquí que todas las almas son mías: como el alma del padre, así el alma del hijo, mías son: el alma que pecare, esa morirá.

Ezekiel 18:5
Y el hombre que fuere justo, e hiciere juicio y justicia:

Ezekiel 18:6
Que no comiere sobre los montes, ni alzare sus ojos a los ídolos de la casa de Israel, ni violare la mujer de su prójimo, ni llegare a la mujer en su mes,

Ezekiel 18:7
Ni oprimiere a ninguno: al deudor tornare su prenda, no robare robo, diere de su pan al hambriento, y cubriere al desnudo con vestido:

Ezekiel 18:8
No diere a logro, ni recibiere más de lo que hubiere dado: de la maldad retrajere su mano: juicio de verdad hiciere entre hombre y hombre:

Ezekiel 18:9
En mis ordenanzas caminare, y guardare mis derechos para hacer según verdad: este es justo: este vivirá, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 18:10
Y si engendrare hijo ladrón, derramador de sangre, o que haga alguna cosa de estas,

Ezekiel 18:11
Y que no haga todas las demás; ántes comiere sobre los montes, o violare la mujer de su prójimo,

Ezekiel 18:12
Al pobre, y menesteroso oprimiere, robare robos, o no tornare la prenda, o alzare sus ojos a los ídolos, o hiciere abominación,

Ezekiel 18:13
Diere a usura, y recibiere más de lo que dió, ¿este vivirá? No vivirá. ¿Todas estas abominaciones hizo? muerte morirá: su sangre será sobre él.

Ezekiel 18:14
Y si engendrare hijo, el cual viere todos los pecados que su padre hizo, y viéndolos, no hiciere como ellos:

Ezekiel 18:15
No comiere sobre los montes, ni alzare sus ojos a los ídolos de la casa de Israel: la mujer de su prójimo no violare,

Ezekiel 18:16
Ni oprimiere a nadie: la prenda no empeñare, ni robare robos: al hambriento diere de su pan, y cubriere de vestido al desnudo:

Ezekiel 18:17
Apartare su mano del pobre: usura, ni más de lo que dió, no recibiere, hiciere según mis derechos, anduviere en mis ordenanzas: este no morirá por la maldad de su padre: viviendo vivirá.

Ezekiel 18:18
Su padre, por cuanto hizo agravio, robó robo del hermano, e hizo en medio de su pueblo lo que no es bueno, he aquí que él morirá por su maldad.

Ezekiel 18:19
Y si dijereis: ¿Por qué el hijo no llevará por el pecado de su padre? Porque el hijo hizo juicio y justicia, guardó todas mis ordenanzas, e hizo según ellas: viviendo vivirá.

Ezekiel 18:20
El alma que pecare, esa morirá: el hijo no llevará por el pecado del padre, ni el padre llevará por el pecado del hijo: la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él.

Ezekiel 18:21
Mas el impío, si se apartare de todos sus pecados que hizo, y guardare todas mis ordenanzas, e hiciere juicio y justicia, viviendo vivirá: no morirá.

Ezekiel 18:22
Todas sus rebeliones que cometió, no le vendrán en memoria: por su justicia que hizo vivirá.

Ezekiel 18:23
¿Quiero yo la muerte del impío? dijo el Señor Jehová. ¿No vivirá, si se apartare de sus caminos?

Ezekiel 18:24
Mas si el justo se apartare de su justicia, e hiciere maldad, e hiciere conforme a todas las abominaciones, que el impío hizo, ¿vivirá él? Todas las justicias que hizo no vendrán en memoria: por su rebelión con que rebeló, y por su pecado que pecó, por ellos morirá.

Ezekiel 18:25
Y si dijereis: No es derecho el camino del Señor. Oid ahora casa de Israel: ¿No es derecho mi camino? ¿No son ántes torcidos vuestros caminos?

Ezekiel 18:26
Apartándose el justo de su justicia, y haciendo iniquidad, él morirá por ello: por su iniquidad que hizo, morirá.

Ezekiel 18:27
Y apartándose el impío de su impiedad que hizo, y haciendo juicio y justicia, hará vivir su alma.

Ezekiel 18:28
Porque miró, y apartóse de todas sus rebeliones que hizo, viviendo vivirá, no morirá.

Ezekiel 18:29
Y si dijeren los de la casa de Israel: No es derecho el camino del Señor. ¿No son derechos mis caminos, casa de Israel? Cierto vuestros caminos no son derechos.

Ezekiel 18:30
Por tanto yo os juzgaré a cada uno según sus caminos, o! casa de Israel, dijo el Señor Jehová. Convertíos, y hacéd convertir de todas vuestras iniquidades; y no os será la iniquidad causa de ruina.

Ezekiel 18:31
Echád de vosotros todas vuestras iniquidades con que habéis rebelado, y hacéos corazón nuevo, y espíritu nuevo. ¿Y por qué moriréis, casa de Israel?

Ezekiel 18:32
Que no quiero la muerte del que muere, dijo el Señor Jehová: hacéd pues convertir, y viviréis.

Ezekiel 19:1
Y TÚ levanta esta endecha sobre los príncipes de Israel,

Ezekiel 19:2
Y dirás: ¿Cómo se echó entre los leones tu madre la leona: entre los leoncillos crió sus cachorros?

Ezekiel 19:3
E hizo subir uno de sus cachorros: vino a ser leoncillo, y aprendió a prender presa, y a comer hombres.

Ezekiel 19:4
Y las naciones oyeron de él: fué tomado con el lazo de ellas, y trajéronle con grillos a la tierra de Egipto.

Ezekiel 19:5
Y viendo que había esperado mucho tiempo, y que se perdía su esperanza, tomó otro de sus cachorros, y púsole por leoncillo.

Ezekiel 19:6
Y él andaba entre los leones, hízose leoncillo, aprendió a prender presa, comió hombres.

Ezekiel 19:7
Y conoció sus viudas, y asoló sus ciudades; y la tierra, y su abundancia fué asolada de la voz de su bramido.

Ezekiel 19:8
Y dieron sobre él las gentes de las provincias de al derredor; y extendieron sobre él su red: fué preso en su hoyo.

Ezekiel 19:9
Y pusiéronle en cárcel con cadenas, y trajéronle al rey de Babilonia: metiéronle en fortalezas, que su voz no se oyese más sobre los montes de Israel.

Ezekiel 19:10
Tu madre fué como una vid en tu sangre, plantada junto a aguas, haciendo fruto, y echando ramas a causa de las muchas aguas.

Ezekiel 19:11
Y ella tuvo varas fuertes para cetros de señores, y su estatura se levantó encima entre las ramas; y fué vista con su altura, y con la multitud de sus ramos.

Ezekiel 19:12
Y fué arrancada con ira, derribada en tierra, y viento solano secó su fruto: fueron quebradas sus ramas, y secáronse: la vara de su fuerza consumió fuego.

Ezekiel 19:13
Y ahora es plantada en el desierto, en tierra de sequedad y de sequera.

Ezekiel 19:14
Y salió fuego de la vara de sus ramos que consumió su fruto, y no quedó en ella vara fuerte, cetro para enseñorear. Endecha es, y de endecha servirá.

Ezekiel 20:1
Y ACONTECIÓ en el año sép- timo, en el mes quinto, a los diez del mes, que vinieron algunos de los ancianos de Israel a consultar a Jehová, y asentáronse delante de mí.

Ezekiel 20:2
Y fué palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 20:3
Hijo del hombre, habla a los ancianos de Israel, y díles: Así dijo el Señor Jehová: ¿A consultarme venís vosotros? Vivo yo, que yo no os responderé, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 20:4
¿Quiéreslos juzgar tú, quiéreslos juzgar, hijo del hombre? notifícales las abominaciones de sus padres:

Ezekiel 20:5
Y díles: Así dijo el Señor Jehová; El día que escogí a Israel, y que alcé mi mano por la simiente de la casa de Jacob, y que fué conocido de ellos en la tierra de Egipto, que alcé mi mano a ellos, diciendo: Yo soy Jehová vuestro Dios:

Ezekiel 20:6
Aquel día que les alcé mi mano, que los sacaría de la tierra de Egipto, a la tierra que les había proveido, que corre leche y miel, que es la más hermosa de todas las tierras:

Ezekiel 20:7
Entónces les dije: Cada uno eche de sí las abominaciones de sus ojos, y no os contaminéis en los ídolos de Egipto, yo soy Jehová vuestro Dios.

Ezekiel 20:8
Y ellos se rebelaron contra mí, y no quisieron obedecerme: no echó de sí cada uno las abominaciones de sus ojos, ni dejaron los ídolos de Egipto; y dije que derramaría mi ira sobre ellos para cumplir mi enojo en ellos en medio de la tierra de Egipto.

Ezekiel 20:9
Mas hice a causa de mi nombre, porque no se infamase en los ojos de las gentes, en medio de las cuales estaban, en cuyos ojos fué conocido de ellos, para sacarlos de tierra de Egipto.

Ezekiel 20:10
Y saquélos de la tierra de Egipto, y trájelos al desierto;

Ezekiel 20:11
Y díles mis ordenanzas, y declaréles mis derechos, los cuales el hombre que los hiciere, vivirá por ellos.

Ezekiel 20:12
Y díles también mis sábados que fuesen por señal entre mí y ellos, porque supiesen que yo soy Jehová que los santifico.

Ezekiel 20:13
Y rebelaron contra mí la casa de Israel en el desierto, no anduvieron en mis ordenanzas, y desecharon mis derechos, los cuales el hombre que los hiciere, vivirá por ellos; y mis sábados profanaron en gran manera; y dije que había de derramar sobre ellos mi ira en el desierto, para consumirlos.

Ezekiel 20:14
Mas hice a causa de mi nombre, porque no se infamase delante de los ojos de las gentes, delante de cuyos ojos los saqué.

Ezekiel 20:15
Y también yo les alcé mi mano en el desierto, que no los metería en la tierra que les dí, que corre leche y miel, que es la más hermosa de todas las tierras:

Ezekiel 20:16
Porque desecharon mis derechos, y no anduvieron en mis ordenanzas, y mis sábados profanaron; porque tras sus ídolos iba su corazón.

Ezekiel 20:17
Y perdonólos mi ojo, no los matando, ni los consumí en el desierto.

Ezekiel 20:18
Mas dije en el desierto a sus hijos: No andéis en las ordenanzas de vuestros padres, ni guardéis sus leyes, ni os contaminéis en sus ídolos.

Ezekiel 20:19
Yo soy Jehová vuestro Dios: andád en mis ordenanzas, y guardád mis derechos, y hacédlos;

Ezekiel 20:20
Y santificád mis sábados, y sean por señal entre mí y vosotros; para que sepáis que yo soy Jehová vuestro Dios.

Ezekiel 20:21
Y los hijos se rebelaron contra mí: no anduvieron en mis ordenanzas, ni guardaron mis derechos para hacerlos, los cuales el hombre que los hiciere, vivirá por ellos: profanaron mis sábados. Y dije, que derramaría mi ira sobre ellos, para cumplir mi enojo en ellos en el desierto.

Ezekiel 20:22
Mas retraje mi mano, e hice por causa de mi nombre, porque no se infamase en los ojos de las gentes, delante de cuyos ojos los saqué.

Ezekiel 20:23
Y también, yo les alcé mi mano en el desierto, que los esparciría entre las gentes, y que los aventaría por las tierras:

Ezekiel 20:24
Porque no hicieron mis derechos, y desecharon mis ordenanzas, y profanaron mis sábados, y tras los ídolos de sus padres se les fueron sus ojos.

Ezekiel 20:25
Y también yo les dí ordenanzas no buenas, y derechos por los cuales no vivirán.

Ezekiel 20:26
Y contaminélos en sus ofrendas, haciendo pasar todo primogénito, para hacerle asolar, porque supiesen que yo soy Jehová.

Ezekiel 20:27
Por tanto, hijo del hombre, habla a la casa de Israel, y díles: Así dijo el Señor Jehová: Aun en esto me afrentaron vuestros padres cuando rebelaron contra mí rebelión:

Ezekiel 20:28
Porque yo los metí en la tierra, sobre la cual yo había alzado mi mano que les había de dar; y miraron a todo collado alto, y a todo árbol espeso; y allí sacrificaron sus sacrificios, y allí dieron la ira de sus ofrendas, y allí pusieron el olor de su suavidad, y allí derramaron sus derramaduras.

Ezekiel 20:29
Y yo les dije: ¿Qué es este alto, que vosotros venís allí? Y fué llamado su nombre Bama, hasta el día de hoy.

Ezekiel 20:30
Por tanto dí a la casa de Israel: Así dijo el Señor Jehová: ¿No os contamináis vosotros a la manera de vuestros padres, y fornicáis tras sus abominaciones?

Ezekiel 20:31
Porque ofreciendo vuestras ofrendas, haciendo pasar vuestros hijos por el fuego, os habéis contaminado con todos vuestros ídolos hasta hoy: ¿y responderos he yo, casa de Israel? Vivo yo, dijo el Señor Jehová, que no os responderé.

Ezekiel 20:32
Y lo que pensasteis, no será; porque decís: Seamos como las gentes, como las familias de las naciones, sirviendo a la madera, y a la piedra.

Ezekiel 20:33
Vivo yo, dijo el Señor Jehová, que con mano fuerte, y brazo extendido, y enojo derramado tengo de reinar sobre vosotros.

Ezekiel 20:34
Y os sacaré de entre los pueblos, y os juntaré de las tierras en que estáis esparcidos, con mano fuerte, y brazo extendido, y enojo derramado.

Ezekiel 20:35
Y traeros he al desierto de pueblos, y allí litigaré con vosotros cara a cara.

Ezekiel 20:36
Como litigué con vuestros padres en el desierto de la tierra de Egipto, así litigaré con vosotros, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 20:37
Y haceros he pasar debajo de vara, y traeros he en vínculo de concierto.

Ezekiel 20:38
Y apartaré de entre vosotros los rebeldes, y los que se rebelaron contra mí: de la tierra de sus destierros los sacaré, y a la tierra de Israel no vendrán; y sabréis que yo soy Jehová.

Ezekiel 20:39
Y vosotros, o! casa de Israel, así dijo el Señor Jehová: Andád cada uno tras sus ídolos, y servídles, pues que a mí no me obedecéis; y no profanéis más mi santo nombre con vuestras ofrendas, y con vuestros ídolos.

Ezekiel 20:40
Porque en el monte de mi santidad, en el alto monte de Israel, dijo el Señor Jehová, allí me servirá a mí toda la casa de Israel, toda ella, en la tierra: allí los querré, y allí demandaré vuestras ofrendas, y las primicias de vuestros dones, con todas vuestras santificaciones.

Ezekiel 20:41
Con olor de suavidad os querré, cuando os hubiere sacado de entre los pueblos, y os hubiere juntado de las tierras en que estáis esparcidos; y seré santificado en vosotros en los ojos de las gentes.

Ezekiel 20:42
Y sabréis que yo soy Jehová, cuando os hubiere metido en la tierra de Israel, en la tierra por la cual alcé mi mano, que la daría a vuestros padres.

Ezekiel 20:43
Y allí os acordaréis de vuestros caminos, y de todos vuestros hechos en que os contaminasteis; y seréis confusos en vuestra misma presencia, por todos vuestros males que hicisteis.

Ezekiel 20:44
Y sabréis que yo soy Jehová, cuando hiciere con vosotros por causa de mi nombre, no según vuestros caminos malos, ni según vuestras obras corruptas, o! casa de Israel, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 20:45
Y fué palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 20:46
Hijo del hombre, pon tu rostro hacia el mediodía, y gotéa al mediodía, y profetiza contra el bosque de la campiña del mediodía.

Ezekiel 20:47
Y dirás al bosque del mediodía: Oye palabra de Jehová: Así dijo el Señor Jehová: He aquí que yo enciendo en tí fuego, el cual consumirá en tí todo árbol verde, y todo árbol seco: no se apagará la llama del fuego, y serán quemados en ella todos rostros, desde el mediodía hasta el aquilón.

Ezekiel 20:48
Y verá toda carne que yo Jehová lo encendí: no se apagará.

Ezekiel 20:49
Y dije: ¡Ah, Señor Jehová! ellos me dicen: ¿No refranéa este refranes?

Ezekiel 21:1
Y FUÉ palabra, de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 21:2
Hijo del hombre, pon tu rostro contra Jerusalem, y gotéa sobre los santuarios, y profetiza sobre la tierra de Israel.

Ezekiel 21:3
Y dirás a la tierra de Israel: Así dijo Jehová: He aquí que yo contra tí: y yo sacaré mi espada de su vaina, y talaré de tí al justo, y al impío:

Ezekiel 21:4
Y por cuanto talaré de tí al justo y al impío, por tanto mi espada saldrá de su vaina contra toda carne, desde el mediodía hasta el aquilón:

Ezekiel 21:5
Y sabrá toda carne que yo Jehová saqué mi espada de su vaina: no volverá más.

Ezekiel 21:6
Y tú, hijo del hombre, gime con quebrantamiento de tus lomos, y con amargura: gime delante de los ojos de ellos.

Ezekiel 21:7
Y será, que cuando te dijeren: ¿por qué gimes tú? dirás: Por la fama que viene; y todo corazón se desleirá, y todas manos se enflaquecerán, y todo espíritu se angustiará, y todas rodillas se irán en aguas: he aquí que viene, y hacerse ha, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 21:8
Y fué palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 21:9
Hijo del hombre, profetiza, y dí: Así dijo el Señor Jehová: Dí: La espada, la espada está aguzada; y aun está acicalada:

Ezekiel 21:10
Para degollar víctimas está aguzada, para que relumbre está acicalada. ¿Alegrarnos hemos? a la vara de mi hijo menospreciando todo árbol.

Ezekiel 21:11
Y dióla a acicalar para tener en la mano: la espada está aguzada, y ella está acicalada para entregarla en mano del matador.

Ezekiel 21:12
Clama, y aulla, o! hijo del hombre, porque esta será sobre mi pueblo, esta será sobre todos los príncipes de Israel: temores de espada serán a mi pueblo: por tanto hiere el muslo:

Ezekiel 21:13
Por que ella será prueba. ¿Y qué sería, si no menospreciase la vara? dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 21:14
Tú pues, hijo del hombre, profetiza, y bate una mano con otra, y dóblese la espada la tercera vez, la espada de muertos: esta es espada de gran matanza que los penetrará,

Ezekiel 21:15
Para que el corazón se deslía, y los tropezones se multipliquen. En todas las puertas de ellos he dado espanto de espada: ¡ay! que es hecha para que relumbre, y es aderezada para degollar.

Ezekiel 21:16
Ponte a una parte, ponte a la diestra, o ponte a la siniestra, hacia donde tu rostro se determinare.

Ezekiel 21:17
Y yo también batiré mi mano con mi mano, y haré descansar mi ira. Yo Jehová he hablado.

Ezekiel 21:18
Y fué palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 21:19
Y tú, hijo del hombre, señálate dos caminos por donde venga la espada del rey de Babilonia: de una misma tierra salgan ámbos; y haz un ejército: en el principio del camino de la ciudad lo harás.

Ezekiel 21:20
El camino señalarás por donde venga la espada a Rabbat de los hijos de Ammón, y a Judá en Jerusalem la fuerte.

Ezekiel 21:21
Porque el rey de Babilonia se paró en una encrucijada, al principio de dos caminos, para adivinar adivinación acicaló saetas: consultó en ídolos, miró el hígado.

Ezekiel 21:22
La adivinación fué a su mano derecha, sobre Jerusalem, para poner capitanes, para abrir la boca a la matanza, para levantar la voz en grito, para poner ingenios contra las puertas, para fundar baluarte, y edificar fuerte.

Ezekiel 21:23
Y serles ha como quien adivina mentira en sus ojos, por estar juramentados con juramentos a ellos: mas él trae a la memoria la maldad, para prenderlos.

Ezekiel 21:24
Por tanto así dijo el Señor Jehová: Por cuanto habéis hecho venir en memoria vuestras maldades, manifestando vuestras traiciones, y descubriendo vuestros pecados en todas vuestras obras: por cuanto habéis venido en memoria, seréis tomados a mano.

Ezekiel 21:25
Y tú, profano e impío príncipe de Israel, cuyo día vino en el tiempo de la consumación de la maldad.

Ezekiel 21:26
Así dijo el Señor Jehová: Quita la mitra, quita la corona: esta no será siempre esta: al bajo alzaré, y al alto abajaré.

Ezekiel 21:27
Del revés, del revés, del revés la tornaré: y no será esta más, hasta que venga aquel cuyo es el derecho, y yo la entregaré.

Ezekiel 21:28
Y tú hijo del hombre profetiza, y dirás: Así dijo el Señor Jehová sobre los hijos de Ammón, y su vergüenza: dirás pues: La espada, la espada está desvainada para degollar, acicalada para consumir con resplandor.

Ezekiel 21:29
Profetízante vanidad, adivínante mentira, para entregarte con los cuellos de los malos sentenciados a muerte, cuyo día vino en tiempo de la consumación de la maldad.

Ezekiel 21:30
¿Tornarla he a su vaina? En el lugar donde te criaste, en la tierra donde has vivido te tengo de juzgar.

Ezekiel 21:31
Y derramaré sobre tí mi ira: el fuego de mi enojo haré encender sobre tí, y yo te entregaré en mano de hombres temerarios, artífices de destrucción.

Ezekiel 21:32
Del fuego serás para ser consumida: tu sangre será en medio de la tierra: no habrá más memoria de tí; porque yo Jehová he hablado.

Ezekiel 22:1
Y FUÉ palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 22:2
Y tú, o! hijo del hombre, ¿no juzgarás tú, no juzgarás tú a la ciudad derramadora de la sangre? y le mostrarás todas sus abominaciones.

Ezekiel 22:3
Y dirás: Así dijo el Señor Jehová: Ciudad derramadora de sangre en medio de sí, para que venga su hora; y que hizo ídolos contra sí misma, para contaminarse.

Ezekiel 22:4
En tu sangre que derramaste, pecaste; y en tus ídolos que hiciste, te contaminaste; y has hecho acercar tus dias, y has llegado a tus años: por tanto te he dado en vergüenza a las gentes, y en escarnio a todas las tierras.

Ezekiel 22:5
Las que están cerca, y las que están léjos de tí, se reirán de tí: sucia te llamarán de nombre, y grande en quebrantamiento.

Ezekiel 22:6
He aquí que los príncipes de Israel, cada uno según su poder, fueron en tí para derramar sangre.

Ezekiel 22:7
Al padre y a la madre despreciaron en tí: con el extranjero trataron con calumnia en medio de tí: al huérfano y a la viuda despojaron en tí.

Ezekiel 22:8
Mis santuarios menospreciaste, y mis sábados ensuciaste.

Ezekiel 22:9
Malsines hubo en tí para derramar sangre; y sobre los montes comieron en tí: hicieron suciedades en medio de tí.

Ezekiel 22:10
La desnudez del padre descubrieron en tí: la inmunda de menstruo forzaron en tí.

Ezekiel 22:11
Y cada uno hizo abominación con la mujer de su prójimo; y cada uno contaminó su nuera torpemente; y cada uno forzó en tí a su hermana, hija de su padre.

Ezekiel 22:12
Precio recibieron en tí para derramar sangre: usura y logro tomaste; y a tus prójimos defraudaste con violencia: olvidástete de mí, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 22:13
Y he aquí que herí mi mano a causa de tu avaricia que cometiste, y a causa de tus sangres que fueron en medio de tí.

Ezekiel 22:14
¿Estará firme tu corazón? ¿tus manos serán fuertes en los dias que yo haré contigo? Yo Jehová hablé, y haré.

Ezekiel 22:15
Y yo te esparciré por las gentes, y te aventaré por las tierras, y haré fenecer de tí tu inmundicia.

Ezekiel 22:16
Y tomarás heredad en tí en los ojos de las gentes, y sabrás que yo soy Jehová.

Ezekiel 22:17
Y fué palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 22:18
Hijo del hombre, la casa de Israel se me han tornado en escoria; todos ellos como metal, y estaño, e hierro, plomo en medio del horno, escorias de plata se tornaron.

Ezekiel 22:19
Por tanto así dijo el Señor Jehová: Por cuanto todos vosotros os habéis tornado en escorias, por tanto, he aquí que yo os junto en medio de Jerusalem.

Ezekiel 22:20
Como quien junta plata, y metal, e hierro, y plomo, y estaño en medio del horno, para encender fuego en él para fundir: así os juntaré en mi furor, y en mi ira; y haré reposar, y fundiros he.

Ezekiel 22:21
Yo os juntaré, y soplaré sobre vosotros en el fuego de mi furor; y seréis fundidos en medio de él.

Ezekiel 22:22
Como se funde la plata en medio del horno, así seréis fundidos en medio de él; y sabréis que yo Jehová habré derramado mi enojo sobre vosotros.

Ezekiel 22:23
Y fué palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 22:24
Hijo del hombre, dí a ella: Tú, tierra, eres no limpia, ni rociada con lluvia en el día del furor.

Ezekiel 22:25
La conjuración de sus profetas en medio de ella, como león bramando que arrebata presa: tragaron almas, tomaron haciendas y honra, aumentaron sus viudas en medio de ella.

Ezekiel 22:26
Sus sacerdotes hurtaron mi ley, y contaminaron mis santuarios: entre santo y profano no hicieron diferencia, ni entre inmundo y limpio hicieron diferencia, y de mis sábados escondieron sus ojos, y yo era profanado en medio de ellos.

Ezekiel 22:27
Sus príncipes en medio de ella, como lobos que arrebatan presa, derramando sangre, para destruir las almas, para seguir la avaricia.

Ezekiel 22:28
Y sus profetas los embarraban con lodo suelto, profetizándoles vanidad, y adivinándoles mentira, diciendo: Así dijo el Señor Jehová: y Jehová no había hablado.

Ezekiel 22:29
El pueblo de la tierra oprimía de opresión, y robaba robo; y al afligido y menesteroso hacían violencia, y al extranjero oprimían sin derecho.

Ezekiel 22:30
Y busqué de ellos hombre que hiciese vallado, y que se pusiese al portillo delante de mí por la tierra, para que yo no la destruyese, y no lo hallé.

Ezekiel 22:31
Por tanto derramé sobre ellos mi ira, con el fuego de mi ira los consumí; y dí el camino de ellos sobre su cabeza, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 23:1
Y FUÉ palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 23:2
Hijo del hombre, hubo dos mujeres hijas de una madre,

Ezekiel 23:3
Las cuales fornicaron en Egipto: en sus mocedades fornicaron. Allí fueron apretados sus pechos, y allí fueron estrájados los pechos de su virginidad.

Ezekiel 23:4
Y llamábanse, Aholá la mayor, y Aholibá su hermana, las cuales fueron mías, y parieron hijos e hijas; y llamábanse, Samaria, Aholá, y Jerusalem, Aholibá.

Ezekiel 23:5
Y Aholá cometió fornicación en mi poder; y enamoróse de sus enamorados, los Asirios sus vecinos.

Ezekiel 23:6
Vestidos de cárdeno, capitanes, y príncipes, mancebos para codiciar todos, caballeros que andaban a caballo.

Ezekiel 23:7
Y puso sus fornicaciones con ellos, con todos los más escogidos de los hijos de los Asirios, y con todos aquellos de quien se enamoró: con todos los ídolos de ellos se contaminó.

Ezekiel 23:8
Y no dejó sus fornicaciones de Egipto; porque con ella se echaron en su mocedad, y ellos apretaron los pechos de su virginidad, y derramaron sobre ella su fornicación.

Ezekiel 23:9
Por lo cual la entregué en mano de sus enamorados, en mano de los hijos de los Asirios, de quien se enamoró.

Ezekiel 23:10
Ellos descubrieron sus vergüenzas, tomaron sus hijos, y sus hijas, y a ella mataron a cuchillo; y fué nombre a las mujeres; e hicieron en ella juicios.

Ezekiel 23:11
Y viólo su hermana Aholibá, y corrompió su amor más que ella; y sus fornicaciones, más que las fornicaciones de su hermana.

Ezekiel 23:12
De los hijos de los Asirios sus vecinos se enamoró, capitanes, y príncipes, vestidos en perfección, caballeros que andan a caballo, todos ellos mancebos de codiciar.

Ezekiel 23:13
Y ví que se había contaminado, y que un camino era él de ámbas.

Ezekiel 23:14
Y aumentó sus fornicaciones, y cuando vió unos hombres pintados en la pared, imágenes de los Caldeos, pintadas de bermellón,

Ezekiel 23:15
Ceñidos de talabartes por sus lomos, y mitras pintadas en sus cabezas: todos ellos tenían parecer de capitanes, a la manera de los hombres de Babilonia, nacidos en tierra de Caldeos:

Ezekiel 23:16
Enamoróse de ellos en viéndolos, y envióles mensajeros en la tierra de los Caldeos.

Ezekiel 23:17
Y entraron a ella los hombres de Babilonia a la cama de los amores, y contamináronla con su fornicación; y ella también se contaminó con ellos, y su deseo se hartó de ellos.

Ezekiel 23:18
Y desnudó sus fornicaciones, y descubrió sus vergüenzas: por lo cual mi alma se hartó de ella, como se había ya hartado mi alma de su hermana.

Ezekiel 23:19
Y multiplicó sus fornicaciones trayendo en memoria los dias de su mocedad, en los cuales había fornicado en la tierra de Egipto.

Ezekiel 23:20
Y enamoróse de sus rufianes, cuya carne es como carne de asnos, y cuyo flujo, come flujo de caballos.

Ezekiel 23:21
Y tornaste a la memoria la suciedad de tu mocedad, cuando estrájaron tus pechos en Egipto, por pechos de tu mocedad.

Ezekiel 23:22
Por tanto, Aholibá, así dijo el Señor Jehová: He aquí que yo despierto tus enamorados contra tí, de los cuales se hartó tu deseo; y yo les haré que vengan contra tí en derredor:

Ezekiel 23:23
Los de Babilonia, y todos los Caldeos, mayordomos, y príncipes, y capitanes, todos los de Asiria con ellos, mancebos de codiciar, capitanes, y príncipes, todos ellos, nobles, y principales, que cabalgan a caballo, todos ellos:

Ezekiel 23:24
Y vendrán sobre tí carros, carretas, y ruedas, y multitud de pueblos: escudos, y paveses, y capacetes pondrá contra tí en derredor; y yo daré el juicio delante de ellos, y por sus leyes te juzgarán.

Ezekiel 23:25
Y pondré mi zelo contra tí, y harán contigo con furor: quitarte han tu nariz, y tus orejas; y lo que te quedare, caerá a cuchillo: ellos tomarán tus hijos y tus hijas; y lo que te quedare consumirá el fuego.

Ezekiel 23:26
Y desnudarte han de tus vestidos, y tomarán los vasos de tu gloria.

Ezekiel 23:27
Y haré cesar de tí tu suciedad, y tu fornicación de la tierra de Egipto: ni más levantarás a ellos tus ojos, ni nunca más te acordarás de Egipto.

Ezekiel 23:28
Porque así dijo el Señor Jehová: He aquí que yo te entrego en mano de aquellos que tú aborreciste, en mano de aquellos de los cuales se hartó tu deseo.

Ezekiel 23:29
Los cuales harán contigo con odio, y tomarán todo lo que tú trabajaste, y dejarte han desnuda y descubierta; y descubrirse ha la torpeza de tus fornicaciones, y tu suciedad, y tus fornicaciones.

Ezekiel 23:30
Estas cosas se harán contigo, porque fornicaste en pos de las gentes, con las cuales te contaminaste en sus ídolos.

Ezekiel 23:31
En el camino de tu hermana anduviste: yo pues pondré su cáliz en tu mano.

Ezekiel 23:32
Así dijo el Señor Jehová: El cáliz de tu hermana beberás, hondo y ancho: será que las gentes te mofarán, y te escarnecerán: grande será el cáliz en que quepa mucho.

Ezekiel 23:33
Serás llena de embriaguez, y de dolor: cáliz de soledad y de asolamiento, cáliz al fin de tu hermana Samaria.

Ezekiel 23:34
Beberlo has pues, y agotarlo has, y quebrarás sus tiestos, y tus pechos arrancarás; porque yo he hablado, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 23:35
Por tanto así dijo el Señor Jehová: Por cuanto te has olvidado de mí, y me has echado tras tus espaldas, lleva pues tú también tu suciedad, y tus fornicaciones.

Ezekiel 23:36
Y díjome Jehová: Hijo del hombre, ¿no juzgarás tú a Aholá, y a Aholibá, y les denunciarás sus abominaciones?

Ezekiel 23:37
Porque han adulterado, y hay sangre en sus manos, y han fornicado con sus ídolos; y aun sus hijos que me habían engendrado, hicieron pasar a ellos, quemándolos.

Ezekiel 23:38
Aun esto más me hicieron: contaminaron mi santuario en aquel día, y profanaron mis sábados.

Ezekiel 23:39
Y habiendo sacrificado sus hijos a sus ídolos, entrábanse en mi santuario el mismo día para contaminarlo; y he aquí que así hicieron en medio de mi casa.

Ezekiel 23:40
Y cuanto más, que enviaron por los hombres que vienen de léjos, a los cuales había sido enviado mensajero; y he aquí que vinieron; y por amor de ellos te lavaste, y alcoholaste tus ojos, y te ataviaste de atavíos;

Ezekiel 23:41
Y te sentaste sobre lecho honroso, y fué adornada mesa delante de él, y pusiste sobre ella mi perfume y mi óleo.

Ezekiel 23:42
Y oyóse en ella voz de compañía pacífica; y con los varones fueron traidos los sabeos del desierto para multiplicar los hombres; y pusieron manillas sobre sus manos, y corona de gloria sobre sus cabezas.

Ezekiel 23:43
Y dije a la envejecida en adulterios: Ahora fenecerán sus fornicaciones, y ella.

Ezekiel 23:44
Porque vinieron a ella como quien viene a mujer ramera: así vinieron a las sucias mujeres Aholá y Aholibá.

Ezekiel 23:45
Y hombres justos las juzgarán por la ley de las adúlteras, y por la ley de las que derraman sangre; porque son adúlteras, y hay sangres en sus manos.

Ezekiel 23:46
Porque así dijo el Señor Jehová: Yo haré subir contra ellas compañías, y yo las entregaré en alboroto, y en rapiña.

Ezekiel 23:47
Y la compañía las apedreará a piedra, y acuchillarlas han con sus espadas: matarán a sus hijos y a sus hijas, y sus casas quemarán a fuego.

Ezekiel 23:48
Y haré fenecer la suciedad de la tierra, y todas las mujeres escarmentarán, y no harán según vuestra suciedad.

Ezekiel 23:49
Y pondrán sobre vosotras vuestra suciedad, y llevaréis los pecados de vuestros ídolos: y sabréis que yo soy el Señor Jehová.

Ezekiel 24:1
Y FUÉ palabra de Jehová a mí en el noveno año, en el mes décimo, a los diez del mes, diciendo:

Ezekiel 24:2
Hijo del hombre, escríbete el nombre de este día, de este mismo día; porque el rey de Babilonia se fortificó sobre Jerusalem este mismo día.

Ezekiel 24:3
Y habla a la casa de rebelión por parábola, y díles: Así dijo el Señor Jehová: Pon una olla: pónla, y echa también en ella agua.

Ezekiel 24:4
Junta sus piezas de carne en ella, todas buenas piezas, pierna y espalda: hínchela de huesos escogidos.

Ezekiel 24:5
Toma una oveja escogida, y también enciende los huesos debajo de ella: haz que hierva sus hervores, cocéd también sus huesos dentro de ella.

Ezekiel 24:6
Por tanto así dijo el Señor Jehová: ¡Ay de la ciudad de sangres, de la olla no espumada, y que su espuma no salió de ella! Por sus piezas, por sus piezas la saca: no caiga sobre ella suerte.

Ezekiel 24:7
Porque su sangre fué en medio de ella: sobre la cima de la piedra la puso: no la derramó sobre la tierra, para que fuese cubierta con polvo.

Ezekiel 24:8
Para hacer subir la ira, para hacer venganza, yo puse su sangre sobre el lugar alto de la piedra, porque no sea cubierta.

Ezekiel 24:9
Por tanto así dijo el Señor Jehová: ¡Ay de la ciudad de sangres! También yo pues haré gran hoguera:

Ezekiel 24:10
Multiplicando la leña, encendiendo el fuego, consumiendo la carne, y haciendo la salsa; y los huesos serán quemados.

Ezekiel 24:11
Y asentándola vacía sobre sus brasas, para que se caliente, y se queme su hondón, y se funda en ella su suciedad, y se consuma su espuma.

Ezekiel 24:12
En fraudes se cansó, ni nunca salió de ella su mucha espuma: en fuego será consumida su espuma.

Ezekiel 24:13
En tu suciedad mala fenecerás; porque te limpié, y no te limpiaste tú de tu suciedad: nunca más te limpiarás, hasta que yo haga descansar mi ira sobre tí.

Ezekiel 24:14
Yo Jehová hablé: vino, e hice: no me tornaré atrás, ni habré misericordia, ni me arrepentiré: según tus caminos y tus obras te juzgarán, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 24:15
Y fué palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 24:16
Hijo del hombre, he aquí que yo te quito por muerte el deseo de tus ojos: no endeches, ni llores, ni te venga lágrima.

Ezekiel 24:17
Repósate de gemir, ni hagas luto de mortuorios: ata tu bonete sobre tí, y pon tus zapatos en tus piés; y no te cubras con rebozo, ni comas pan de hombres.

Ezekiel 24:18
Y hablé al pueblo por la mañana, y a la tarde murió mi mujer; y a la mañana hice como me fué mandado.

Ezekiel 24:19
Y el pueblo me dijo: ¿No nos enseñarás qué nos significan estas cosas, que tú haces?

Ezekiel 24:20
Y yo les dije: Palabra de Jehová fué a mí, diciendo:

Ezekiel 24:21
Dí a la casa de Israel: Así dijo el Señor Dios: He aquí que yo contamino mi santuario, la soberbia de vuestra fortaleza, el deseo de vuestros ojos, y el regalo de vuestra alma: vuestros hijos, y vuestras hijas que dejasteis, caerán a cuchillo.

Ezekiel 24:22
Y haréis de la manera que yo hice: no os cubriréis con rebozo, ni comeréis pan de hombres.

Ezekiel 24:23
Y vuestros bonetes estarán sobre vuestras cabezas, y vuestros zapatos en vuestros piés: no endecharéis ni lloraréis: mas consumiros heis a causa de vuestras maldades, y gemiréis unos con otros.

Ezekiel 24:24
Y seros ha Ezequiel en portento: según todas las cosas que él hizo, haréis: en viniendo esto, entónces sabréis que yo soy el Señor Jehová.

Ezekiel 24:25
Y tú, hijo del hombre, el día que yo quitaré de ellos su fortaleza, el gozo de su gloria, el deseo de sus ojos, y el cuidado de sus almas, sus hijos y sus hijas;

Ezekiel 24:26
Ese día vendrá a tí un escapado, para traer las nuevas.

Ezekiel 24:27
En aquel día se abrirá tu boca con el escapado; y hablarás, y no estarás más mudo; y serles has en portento; y sabrán que yo soy Jehová.

Ezekiel 25:1
Y FUÉ palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 25:2
Hijo del hombre, pon tu rostro hacia los hijos de Ammón, y profetiza sobre ellos.

Ezekiel 25:3
Y dirás a los hijos de Ammón: Oid palabra del Señor Jehová: Así dijo el Señor Jehová: Por cuanto dijiste: Hala, sobre mi santuario, que fué profanado; y sobre la tierra de Israel, que fué asolada; y sobre la casa de Judá, porque anduvieron a cautividad:

Ezekiel 25:4
Por tanto he aquí que yo te entrego a los orientales por heredad; y pondrán sus palacios en tí, y pondrán en tí sus tiendas: ellos comerán tus sementeras, y beberán tu leche.

Ezekiel 25:5
Y pondré, a Rabbat por habitación de camellos, y a los hijos de Ammón por majada de ovejas; y sabréis que yo soy Jehová.

Ezekiel 25:6
Porque así dijo el Señor Jehová: Por cuanto tú batiste tus manos, y pateaste, y te gozaste de ánimo en todo tu menosprecio sobre la tierra de Israel:

Ezekiel 25:7
Por tanto he aquí que yo extendí mi mano sobre tí, y yo te entregaré a las gentes para ser saqueada; y yo te cortaré de entre los pueblos, y te destruiré de entre las tierras: yo te raeré, y sabrás que yo soy Jehová.

Ezekiel 25:8
Así dijo el Señor Jehová: Por cuanto dijo Moab y Seir: He aquí, la casa de Judá es como todas las gentes.

Ezekiel 25:9
Por tanto he aquí que yo abro el lado de Moab desde las ciudades, desde sus ciudades que están en su fin, las tierras deseables de Bet-jesimot, y Baal-meón, y Cariataim,

Ezekiel 25:10
Los hijos del oriente contra los hijos de Ammón; y yo la entregaré por heredad, para que no haya más memoria de los hijos de Ammón entre las naciones.

Ezekiel 25:11
También en Moab haré juicios; y sabrán que yo soy Jehová.

Ezekiel 25:12
Así dijo el Señor Jehová: Por lo que hizo Edom cuando hizo venganza contra la casa de Judá, que pecaron pecando, y se vengaron de ellos:

Ezekiel 25:13
Por tanto así dijo el Señor Jehová: Yo también extenderé mi mano sobre Edom, y talaré de ella hombres y bestias, y la asolaré: desde Temán y Dedán caerán a cuchillo.

Ezekiel 25:14
Y pondré mi venganza en Edom por la mano de mi pueblo Israel; y harán en Edom según mi enojo, y según mi ira; y conocerán mi venganza, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 25:15
Así dijo el Señor Jehová: Por lo que hicieron los Palestinos con venganza cuando hicieron venganza con menosprecio de ánimo, hasta destrucción de enemistades perpetuas:

Ezekiel 25:16
Por tanto así dijo el Señor Jehová: He aquí que yo extiendo mi mano sobre los Palestinos, y talaré los Cereteos, y destruiré el resto de la ribera de la mar.

Ezekiel 25:17
Y haré en ellos grandes venganzas con reprensiones de ira; y sabrán que yo soy Jehová, cuando diere mi venganza en ellos.

Ezekiel 26:1
Y ACONTECIÓ en el undécimo año, en el primero del mes, que fué palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 26:2
Hijo del hombre, por cuanto Tiro dijo sobre Jerusalem: Hala, quebrantada es la que era puerta de los pueblos: a mí se convirtió: seré llena, ella desierta:

Ezekiel 26:3
Por tanto así dijo el Señor Jehová: He aquí que yo contra ti, o! Tiro; y haré subir contra tí muchas naciones, como la mar hace subir sus ondas.

Ezekiel 26:4
Y disiparán los muros de Tiro, y destruirán sus torres, y sacaré de ella su polvo, y ponerla he en la altura de la piedra.

Ezekiel 26:5
Tendedero de redes será en medio de la mar; porque yo he hablado, dijo el Señor Jehová; y será sequeada de las naciones.

Ezekiel 26:6
Y sus hijas que están en el campo, serán muertas a cuchillo; y sabrán que yo soy Jehová.

Ezekiel 26:7
Porque así dijo el Señor Jehová: He aquí que yo traigo contra Tiro a Nabucodonosor, rey de Babilonia, de la parte del aquilón, rey de reyes, con caballos, y carros, y caballeros, y compañías, y mucho pueblo.

Ezekiel 26:8
Tus hijas que están en el campo, matará a cuchillo, y pondrá contra tí ingenios, y fundará contra tí baluarte, y afirmará contra tí escudo.

Ezekiel 26:9
Y pondrá contra ella trabucos, contra tus muros, y tus torres destruirá con sus martillos.

Ezekiel 26:10
Con la multitud de sus caballos te cubrirá el polvo de ellos: con el estruendo de los caballeros, y de las ruedas, y de los carros temblarán tus muros, cuando entrare por tus puertas como por portillos de ciudad destruida.

Ezekiel 26:11
Con las uñas de sus caballos hollará todas tus calles; a tu pueblo pasará a cuchillo; y las estatuas de tu fortaleza descenderán a tierra.

Ezekiel 26:12
Y robarán tus riquezas, y saquearán tus mercaderías, y destruirán tus muros; y tus casas preciosas destruirán; y tus piedras, y tu madera, y tu polvo pondrán en medio de las aguas.

Ezekiel 26:13
Y haré cesar el estruendo de tus canciones, y el son de tus vihuelas no se oirá más.

Ezekiel 26:14
Y te pondré como altura de piedra: tendedero de redes serás, ni nunca más serás edificada; porque yo Jehová he hablado, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 26:15
Así dijo el Señor Jehová a Tiro: Ciertamente del estruendo de tu caida, cuando gritarán los heridos, cuando la matanza será hecha en medio de tí, las islas temblarán.

Ezekiel 26:16
Y todos los príncipes de la mar descenderán de sus tronos, y quitarán sus mantos, y desnudarán sus ropas bordadas; vestirse han de espantos, sentarse han sobre la tierra, y espavorecerse han a cada momento, y estarán atónitos sobre tí.

Ezekiel 26:17
Y levantarán sobre tí endechas, y dirán sobre tí: ¿Cómo pereciste, poblada en las mares, ciudad que fué alabada, que fué fuerte en la mar, ella y sus moradores que ponían su espanto a todos sus moradores?

Ezekiel 26:18
Ahora se espavorecerán las islas el día de tu caida; y espantarse han de tu salida las islas que están en la mar.

Ezekiel 26:19
Porque así dijo el Señor Jehová: Yo te tornaré ciudad asolada, como las ciudades que no se habitan: yo haré subir sobre tí el abismo, y las muchas aguas te cubrirán.

Ezekiel 26:20
Y te haré descender con los que descienden al sepulcro, con el pueblo del siglo; y te pondré en lo más bajo de la tierra, como los desiertos antiguos, con los que descienden al sepulcro, porque nunca más seas poblada; y yo daré gloria en la tierra de los vivientes.

Ezekiel 26:21
Yo te tornaré en nada, y no serás; y no serás buscada, y nunca más serás hallada, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 27:1
Y FUÉ palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 27:2
Y tú, hijo del hombre, levanta endechas sobre Tiro.

Ezekiel 27:3
Y dirás a Tiro, la que habita a los puertos de la mar, la mercadera de los pueblos, de muchas islas: Así dijo el Señor Jehová: Tiro, tú has dicho: Yo soy de perfecta hermosura:

Ezekiel 27:4
En el corazón de las mares están tus términos: los que te edificaron, acabaron tu hermosura.

Ezekiel 27:5
De hayas del monte Senir te fabricaron todas las tillas: tomaron cedros del Líbano para hacerte el mástil:

Ezekiel 27:6
De castaños del Basán hicieron tus remos: compañía de Asirios hizo tus bancos de marfil de las islas de Quitim:

Ezekiel 27:7
De fino lino bordado de Egipto fué tu cortina, para que te sirviese de vela: de cárdeno y grana de las islas de Elisa fué tu toldo.

Ezekiel 27:8
Los moradores de Sidón y de Aruad fueron tus remeros: tus sabios, o! Tiro, estaban en tí, ellos fueron tus pilotos.

Ezekiel 27:9
Los ancianos de Gebal y sus sabios repararon tus hendeduras: todas las galeras de la mar, y los remeros de ellas fueron en tí para negociar tus negocios.

Ezekiel 27:10
Persas, y Lidos, y Africanos, fueron en tu ejército tus hombres de guerra: escudos y capacetes colgaron en tí: ellos te dieron tu honra.

Ezekiel 27:11
Los hijos de Aruad con tu ejército estuvieron sobre tus muros al rededor, y los Pigmeos en tus torres: colgaron sus escudos sobre tus muros al derredor: ellos acabaron tu hermosura.

Ezekiel 27:12
Társis tu mercadera, a causa de la multitud de todas riquezas en plata, hierro, estaño, y plomo, dió en tus ferias.

Ezekiel 27:13
Grecia, Tubal, y Mesec, tus mercaderes, con hombres, y con vasos de metal dieron en tus ferias.

Ezekiel 27:14
De la casa de Togorma, caballos, y caballeros, y mulos, dieron en tu mercado.

Ezekiel 27:15
Los hijos de Dedán tus negociantes: muchas islas mercadería de tu mano: cuernos de marfil, y pavos te dieron en presente.

Ezekiel 27:16
Siria tu mercadera por la multitud de tus hechuras con carbúnculos, granas, y vestidos bordados, y linos finos, y corales, y perlas, dió en tus ferias.

Ezekiel 27:17
Judá, y la tierra de Israel, tus mercaderes con trigos, Minit, Pannag, y miel, y aceite, y triaca dieron en tu mercado.

Ezekiel 27:18
Damasco tu mercadera por la multitud de tus hechuras, por la abundancia de todas riquezas, con vino de Holbón, y lana blanca.

Ezekiel 27:19
Y Dan, y Grecia, y Mozel, dieron en tus ferias: hierro limpio, cañafístula, y caña aromática fué en tu mercado.

Ezekiel 27:20
Dedán tu mercadera con paños preciosos para carros.

Ezekiel 27:21
Arabia y todos los príncipes de Cedar mercaderes de tu mano en corderos, y carneros, y machos de cabrío, en estas cosas fueron tus mercaderes.

Ezekiel 27:22
Los mercaderes de Sabá y de Reema fueron tus mercaderes con lo principal de toda especiería, y toda piedra preciosa, y oro, dieron en tus ferias.

Ezekiel 27:23
Harán, y Canneh, y Edén: los mercaderes de Sabá, y Asiria, y Quelma, fueron en tu mercadería.

Ezekiel 27:24
Estos fueron tus mercaderes en todas suertes de cosas: en mantos de cárdeno, y bordados, y en cajas de ropas preciosas, juntas con cordones, y en collares en tu negociación.

Ezekiel 27:25
Las naos de Társis, tus cuadrillos fueron en tu negociación, y fuiste llena, y fuiste multiplicada en gran manera en medio de las mares.

Ezekiel 27:26
En muchas aguas te trájeron tus remeros: viento solano te quebrantó en medio de las mares.

Ezekiel 27:27
Tus riquezas, y tus mercaderías, y tu negociación, tus remeros, y tus pilotos, los reparadores de tus hendeduras, y los negociantes de tus negocios, y todos tus hombres de guerra que fueron en tí, y toda tu compañía que está en medio de tí, caerán en medio de las mares el día de tu caida.

Ezekiel 27:28
Al estruendo de las voces de tus marineros temblarán los ejidos.

Ezekiel 27:29
Y descenderán de sus naves todos los que toman remo: remeros, y todos los pilotos de la mar se pararán sobre la tierra:

Ezekiel 27:30
Y harán oir su voz sobre tí, y gritarán amargamente, y echarán polvo sobre sus cabezas, y revolcarse han en la ceniza.

Ezekiel 27:31
Y harán por tí calva, y ceñirse han de sacos, y endecharán por tí endechas amargas con amargura de alma.

Ezekiel 27:32
Y levantarán sobre tí endechas en sus lamentaciones, y endecharán sobre tí: ¿Quién como Tiro, cortada en medio de la mar?

Ezekiel 27:33
Cuando tus mercaderías salían de las mares, hartabas muchos pueblos: los reyes de la tierra enriqueciste con la multitud de tus riquezas, y de tus contrataciones.

Ezekiel 27:34
En el tiempo que serás quebrantada de las mares, en los profundos de las aguas, tu contratación y toda tu compañía caerán en medio de tí.

Ezekiel 27:35
Todos los moradores de las islas se maravillarán sobre tí, y sus reyes temblarán de temblor: turbarse han en sus rostros.

Ezekiel 27:36
Los mercaderes en los pueblos silbarán sobre tí: conturbada fuiste, mas nunca más serás para siempre.

Ezekiel 28:1
Y FUÉ palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 28:2
Hijo del hombre, dí al príncipe de Tiro: Así dijo el Señor Jehová: Por cuanto se enalteció tu corazón, y dijiste: Yo soy Dios, en el asiento de Dios estoy sentado en medio de las mares, siendo tú hombre, y no Dios; y pusiste tu corazón como corazón de Dios:

Ezekiel 28:3
He aquí que tú eres más sabio que Daniel: nada hay oculto que a tí sea oculto:

Ezekiel 28:4
Con tu sabiduría, y con tu prudencia te has juntado riquezas, y has adquirido oro y plata en tus tesoros;

Ezekiel 28:5
Con la multitud de sabiduría en tu contratación has multiplicado tus riquezas; y a causa de tus riquezas se ha enaltecido tu corazón.

Ezekiel 28:6
Por tanto así dijo el Señor Jehová: Por cuanto pusiste tu corazón como corazón de Dios:

Ezekiel 28:7
Por tanto he aquí que yo traigo sobre tí extraños, los fuertes de las naciones, que desvainarán sus espadas contra la hermosura de tu sabiduría, y ensuciarán tu resplandor.

Ezekiel 28:8
En la sepultura te harán descender, y morirás de las muertes de los que mueren en medio de las mares.

Ezekiel 28:9
¿Hablarás delante de tu matador, diciendo: Yo soy Dios? Tú hombre serás, y no Dios, en la mano de tu matador.

Ezekiel 28:10
De muertes de incircuncisos morirás por mano de extraños; porque yo he hablado, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 28:11
Y fué palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 28:12
Hijo del hombre, levanta endechas sobre el rey de Tiro, y decirle has: así dijo el Señor Jehová: Tú sellas la suma, lleno de sabiduría, y acabado de hermosura.

Ezekiel 28:13
En Edén, en el huerto de Dios, estuviste: toda piedra preciosa fué tu vestidura: sardio, topacio, diamante, turquesa, ónix, y berilo, zafiro, carbúnculo, y esmeralda, y oro: las obras de tus atambores y de tus pífanos estuvieron apercibidas en tí el día que fuiste creado.

Ezekiel 28:14
Tú, querubín grande, que cubre, y yo te puse: en el santo monte de Dios estuviste: en medio de piedras de fuego anduviste.

Ezekiel 28:15
Acabado eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló maldad en tí.

Ezekiel 28:16
A causa de la multitud de tu contratación fuiste lleno de iniquidad, y pecaste; y yo te eché del monte de Dios, y te eché a mal de entre las piedras de fuego, o! querubín que cubre.

Ezekiel 28:17
Enaltecióse tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu resplandor: yo te arrojaré por tierra: delante de los reyes te pondré para que miren en tí.

Ezekiel 28:18
Con la multitud de tus maldades, y con la iniquidad de tu contratación ensuciaste tu santuario: yo pues saqué fuego de en medio de tí, el cual te consumió; y te puse en ceniza sobre la tierra en los ojos de todos los que te miran.

Ezekiel 28:19
Todos los que te conocieron en los pueblos, se maravillarán sobre tí: conturbado fuiste, y nunca más serás para siempre.

Ezekiel 28:20
Y fué palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 28:21
Hijo del hombre, pon tu rostro sobre Sidón, y profetiza contra ella;

Ezekiel 28:22
Y dirás: Así dijo el Señor Jehová: He aquí, yo contra tí, o! Sidón, y seré glorificado en medio de tí; y sabrán que yo soy Jehová, cuando hiciere en ella juicios, y me santificare en ella.

Ezekiel 28:23
Y enviaré en ella pestilencia y sangre en sus plazas, y caerán muertos en medio de ella con espada contra ella al derredor: y sabrán que yo soy Jehová.

Ezekiel 28:24
Y nunca más será a la casa de Israel espino que le punce, ni espino que le dé dolor, en todos los al derredores de los que los menosprecían; y sabrán que yo soy Jehová.

Ezekiel 28:25
Así dijo el Señor Jehová: Cuando juntaré la casa de Israel de los pueblos entre los cuales están esparcidos, y en ellos me santificaré en los ojos de las gentes, habitarán sobre su tierra, la cual dí a mi siervo Jacob.

Ezekiel 28:26
Y habitarán sobre ella seguros; y edificarán casas, y plantarán viñas, y habitarán confiadamente, cuando yo haré juicios en todos los que los saquéan en sus al derredores; y sabrán que yo soy Jehová su Dios.

Ezekiel 29:1
EN el año décimo, en el mes décimo, a los doce del mes, fué palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 29:2
Hijo del hombre, pon tu rostro contra Faraón rey de Egipto; y profetiza contra él, y contra todo Egipto.

Ezekiel 29:3
Habla, y dí: Así dijo el Señor Jehová, He aquí, yo contra tí, Faraón, rey de Egipto, el gran dragón que duerme en medio de sus ríos, que dijo: mío es mi río, y yo me lo hice.

Ezekiel 29:4
Yo pues pondré anzuelos en tus mejillas, y pegaré los peces de tus ríos a tus escamas, y yo te sacaré de en medio de tus ríos, y todos los peces de tus ríos saldrán pegados a tus escamas.

Ezekiel 29:5
Y dejarte he en el desierto, a tí y a todos los peces de tus ríos: sobre la haz del campo caerás; no serás recogido, ni serás juntado: a las bestias de la tierra, y a las aves del cielo te he dado por comida.

Ezekiel 29:6
Y sabrán todos los moradores de Egipto que yo soy Jehová: por cuanto fueron bordón de caña a la casa de Israel.

Ezekiel 29:7
Cuando te tomaren con la mano, te quebrarás, y les romperás todo el hombro; y cuando se recostaren sobre tí, te quebrarás, y hacerles has parar todos los riñones.

Ezekiel 29:8
Por tanto así dijo el Señor Jehová: He aquí que yo traigo contra tí espada, y talaré de tí hombres, y bestias.

Ezekiel 29:9
Y la tierra de Egipto será asolada y desierta; y sabrán que yo soy Jehová; porque dijo: Mi río, y yo lo hice.

Ezekiel 29:10
Por tanto he aquí yo contra tí, y a tus ríos; y pondré la tierra de Egipto en asolamientos de la soledad del desierto: desde la torre de Sevené, hasta el término de Etiopía.

Ezekiel 29:11
No pasará por ella pié de hombre, ni pié de bestia pasará por ella, ni será habitada por cuarenta años.

Ezekiel 29:12
Y pondré a la tierra de Egipto en soledad entre las tierras asoladas, y sus ciudades entre las ciudades destruidas serán asoladas por cuarenta años; y esparciré a Egipto entre las naciones, y aventarlos he por las tierras.

Ezekiel 29:13
Porque así dijo el Señor Jehová: Al fin de cuarenta años juntaré a Egipto de los pueblos entre los cuales fueren esparcidos.

Ezekiel 29:14
Y tornaré a traer los cautivos de Egipto: yo los tornaré a la tierra de Patures, a la tierra de su habitación; y allí serán reino bajo.

Ezekiel 29:15
En comparación de los otros reinos será humilde, ni más se alzará sobre las naciones; porque yo los disminuiré para que no se enseñoreen en las naciones.

Ezekiel 29:16
Y no será más a la casa de Israel por confianza, que haga acordar el pecado, mirando en pos de ellos; y sabrán que yo soy el Señor Jehová.

Ezekiel 29:17
Y aconteció en el año veinte y siete, en el mes primero, al primero del mes, que fué palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 29:18
Hijo del hombre, Nabucodonosor, rey de Babilonia, hizo servir a su ejército grande servidumbre contra Tiro: toda cabeza se descabelló, y todo hombro se peló; y ni para él ni para su ejército hubo paga de Tiro, por la servidumbre que sirvió contra ella.

Ezekiel 29:19
Por tanto así dijo el Señor Jehová: He aquí que yo doy a Nabucodonosor, rey de Babilonia, la tierra de Egipto; y él tomará su multitud, y despojará sus despojos, y robará su presa, y habrá paga para su ejército.

Ezekiel 29:20
Por su trabajo con que sirvió en ella yo le he dado la tierra de Egipto; porque hicieron por mí, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 29:21
En aquel tiempo haré reverdecer el cuerno a la casa de Israel, y yo te daré abertura de boca en medio de ellos; y sabrán que yo soy Jehová.

Ezekiel 30:1
Y FUÉ palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 30:2
Hijo del hombre, profetiza, y dí: Así dijo el Señor Jehová: Aullád, ¡ay del día!

Ezekiel 30:3
Porque cerca está el día, que cerca está el día del Señor; día de nublado: día de las gentes será.

Ezekiel 30:4
Y vendrá espada en Egipto, y habrá miedo en Etiopía, cuando caerán heridos en Egipto, y tomarán su multitud, y serán destruidos sus fundamentos.

Ezekiel 30:5
Etiopía, y Libia, y Lidia, y todo el vulgo, y Cub, y los hijos de la tierra de la liga caerán con ellos a cuchillo.

Ezekiel 30:6
Así dijo Jehová: También caerán los que sustentan a Egipto; y la altivez de su fortaleza caerá: desde la torre de Sevené caerán en él a cuchillo, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 30:7
Y serán asolados entre las tierras asoladas; y sus ciudades serán entre las ciudades desiertas.

Ezekiel 30:8
Y sabrán que yo soy Jehová, cuando yo pusiere fuego a Egipto, y fueren quebrantados todos sus ayudadores.

Ezekiel 30:9
En aquel tiempo saldrán mensajeros de delante de mí en navíos a espantar a Etiopía la confiada; y tendrán espanto como en el día de Egipto; porque he aquí que viene.

Ezekiel 30:10
Así dijo el Señor Jehová: Haré cesar la multitud de Egipto por mano de Nabucodonosor, rey de Babilonia:

Ezekiel 30:11
El, y su pueblo con él, los más fuertes de las naciones serán traidos a destruir la tierra; y desvainarán sus espadas sobre Egipto; y henchirán la tierra de muertos.

Ezekiel 30:12
Y secaré los ríos, y entregaré la tierra en mano de malos, y destruiré la tierra y su plentitud por mano de extranjeros: yo Jehová he hablado.

Ezekiel 30:13
Así dijo el Señor Jehová: Y destruiré las imágenes, y haré cesar los ídolos de Mémfis, y no habrá más capitán de la tierra de Egipto, y pondré temor en la tierra de Egipto.

Ezekiel 30:14
Y asolaré a Patures, y pondré fuego a Tafnes, y haré juicios en No.

Ezekiel 30:15
Y derramaré mi ira sobre Pelusio, la fuerza de Egipto, y talaré la multitud de No.

Ezekiel 30:16
Y pondré fuego a Egipto: Pelusio tendrá gran dolor, y No será rota, y Mémfis tendrá continas angustias.

Ezekiel 30:17
Los mancebos de Heliópolis y de Pubasti caerán a cuchillo, y ellas irán en cautividad.

Ezekiel 30:18
Y en Tafnes será prohibido el día, quebrantando yo allí las barras de Egipto; y allí cesará la soberbia de su fortaleza: nublado la cubrirá, y los moradores de sus aldeas irán en cautividad.

Ezekiel 30:19
Y haré juicios en Egipto; y sabrán que yo soy Jehová.

Ezekiel 30:20
Y aconteció en el año undécimo, en el mes primero, a los siete del mes, que fué palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 30:21
Hijo del hombre, yo he quebrantado el brazo de Faraón, rey de Egipto; y he aquí que no ha sido vendado, para que se le pongan medicinas, para que se lo ponga venda para ligarle, para esforzarle a que pueda tener espada.

Ezekiel 30:22
Por tanto así dijo el Señor Jehová: He aquí que yo vengo a Faraón, rey de Egipto, y quebraré sus brazos fuertes; y quebrado es; y haré que la espada se le caiga de la mano.

Ezekiel 30:23
Y esparciré entre las naciones a Egipto, y aventarlos he por las tierras.

Ezekiel 30:24
Y fortificaré los brazos del rey de Babilonia, y daré mi espada en su mano; y quebraré los brazos de Faraón, y delante de él gemirá con gemidos de herido de muerte.

Ezekiel 30:25
Y fortificaré los brazos del rey de Babilonia, y los brazos de Faraón caerán; y sabrán que yo soy Jehová, cuando yo diere mi espada en la mano del rey de Babilonia, y él la extendiere sobre la tierra de Egipto.

Ezekiel 30:26
Y esparciré a Egipto entre las naciones, y aventarlos he por las tierras; y sabrán que yo soy Jehová.

Ezekiel 31:1
Y ACONTECIÓ en el año onceno, en el mes tercero, al primero del mes, que fué palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 31:2
Hijo del hombre, dí a Faraón, rey de Egipto, y a su pueblo: ¿A quién te compareste en tu grandeza?

Ezekiel 31:3
He aquí el Asur, cedro en el Líbano, hermoso en ramas, y sombrío con sus ramos, y alto en grandeza, y su copa fué entre la espesura.

Ezekiel 31:4
Las aguas le hicieron crecer, el abismo le encumbró: sus ríos iban al derredor de su pié, y a todos los árboles del campo enviaba sus corrientes.

Ezekiel 31:5
Por tanto se encumbró su altura sobre todos los árboles del campo, y sus ramos se multiplicaron, y sus ramas se alongaron a causa de sus muchas aguas que enviaba.

Ezekiel 31:6
En sus ramas hacían nido todas las aves del cielo, y debajo de sus ramas parían todas las bestias del campo, y a su sombra habitaban muchas naciones.

Ezekiel 31:7
Hízose hermoso en su grandeza con la longura de sus ramas; porque su raíz estaba junto a las muchas aguas.

Ezekiel 31:8
Los cedros no lo cubrieron en el huerto de Dios: hayas no fueron semejantes a sus ramas, ni castaños fueron semejantes a sus ramos: ningún árbol en el huerto de Dios fué semejante a él en su hermosura.

Ezekiel 31:9
Yo le hice hermoso con la multitud de sus ramas; y todos los árboles de Edén, que estaban en el huerto de Dios, tuvieron envidia de él.

Ezekiel 31:10
Por tanto así dijo el Señor Jehová: Por cuanto te encumbraste en altura, y puso su cumbre entre la espesura, y su corazón se elevó con su altura,

Ezekiel 31:11
Yo le entregué en mano del fuerte de las gentes, él le tratará: por su impiedad le derribé.

Ezekiel 31:12
Y extraños le cortarán, los fuertes de las naciones, y dejarlo han: sus ramas caerán sobre los montes, y por todos los valles, y por todos los arroyos de la tierra serán quebrados sus ramos; e irse han de su sombra todos los pueblos de la tierra, y dejarle han.

Ezekiel 31:13
Sobre su ruina habitarán todas las aves del cielo, y sobre sus ramas estarán todas las bestias del campo.

Ezekiel 31:14
Porque no se eleven en su altura todos los árboles de las aguas, ni pongan su cumbre entre las espesuras, ni en sus ramas se paren en su altura todos los que beben aguas; porque todos serán entregados a muerte, a la tierra baja, en medio de los hijos de los hombres, con los que descienden a la sepultura.

Ezekiel 31:15
Así dijo el Señor Jehová: El día que descendió al infierno, hice hacer luto, hice cubrir por él el abismo, y detuve sus ríos; y las muchas aguas fueron detenidas; y al Líbano cubrí de tinieblas por él, y todos los árboles del campo se desmayaron.

Ezekiel 31:16
Des estruendo de su caida hice temblar las naciones, cuando le hice descender al infierno con los que descienden a la sepultura; y todos los árboles de Edén escogidos, y los mejores del Líbano, todos los que beben aguas, tomaron consolación en la tierra baja.

Ezekiel 31:17
También ellos descendieron con él al infierno con los muertos a cuchillo, los que fueron su brazo, los que estuvieron a su sombra en medio de las gentes.

Ezekiel 31:18
¿A quién pues te has comparado así en gloria y en grandeza entre los árboles de Edén? Serás pues derribado con los árboles de Edén en la tierra baja: entre los incircuncisos yacerás con los muertos a cuchillo. Este es Faraón y todo su pueblo, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 32:1
Y ACONTECIÓ en el año duodé- cimo, en el mes duodécimo, al primero del mes, que fué palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 32:2
Hijo del hombre, levanta endechas sobre Faraón, rey de Egipto, y díle: A leoncillo de naciones eres semejante, y eres como la ballena en las mares: que sacabas tus ríos, y enturbiabas las aguas con tus piés, y hollabas sus riberas.

Ezekiel 32:3
Así dijo el Señor Jehová: Yo extenderé sobre tí mi red con congregación de muchos pueblos, y hacerte han subir con mi red.

Ezekiel 32:4
Y te dejaré en tierra: yo te echaré sobre la haz del campo, y haré que se asienten sobre tí todas las aves del cielo, y hartaré de tí las bestias de toda la tierra.

Ezekiel 32:5
Y pondré tus carnes sobre los montes, y henchiré los valles de tu altura.

Ezekiel 32:6
Y regaré la tierra donde tu nadas de tu sangre, hasta los montes, y los arroyos se henchirán de tí.

Ezekiel 32:7
Y cuando te mataré cubriré los cielos; y haré entenebrecer sus estrellas: el sol cubriré con nublado, y la luna no hará resplandecer su luz.

Ezekiel 32:8
Todas las lumbreras de luz haré entenebrecer en el cielo por tí, y pondré tinieblas sobre tu tierra, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 32:9
Y entristeceré el corazón de muchos pueblos, cuando llevaré en las naciones tu quebrantamiento, por las tierras que no conociste.

Ezekiel 32:10
Y haré atónitos sobre tí muchos pueblos; y sus reyes sobre tí tendrán horror grande, cuando haré resplandecer mi espada delante de sus rostros, y todos se despavorirán en sus ánimos a cada momento en el día de tu caida.

Ezekiel 32:11
Porque así dijo el Señor Jehová: La espada del rey de Babilonia te vendrá.

Ezekiel 32:12
A espadas de fuertes haré caer tu pueblo, todos ellos serán los fuertes de las naciones; y destruirán la soberbia de Egipto, y toda su multitud será deshecha.

Ezekiel 32:13
Todas sus bestias destruiré de sobre las muchas aguas; ni más las enturbiará pié de hombre, ni uñas de bestias las enturbiarán.

Ezekiel 32:14
Entónces haré hundir sus aguas, y haré ir sus ríos como aceite, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 32:15
Cuando asolaré la tierra de Egipto, y la tierra fuere asolada de su plenitud, cuando heriré a todos los que en ella moran, sabrán que yo soy Jehová.

Ezekiel 32:16
Esta es la endecha, y cantarla han: las hijas de las naciones la cantarán: endecharán sobre Egipto, y sobre toda su multitud, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 32:17
Y aconteció en el año duodécimo, a los quince del mes, que fué palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 32:18
Hijo del hombre, endecha sobre la multitud de Egipto; y despéñale a él, y a las villas de las naciones fuertes, en la tierra de los profundos, con los que descienden a la sepultura.

Ezekiel 32:19
Porque eres tan hermoso, desciende, y yace con los incircuncisos.

Ezekiel 32:20
Entré los muertos a espada caerán: a la espada es entregado: traédle a él, y a todos sus pueblos.

Ezekiel 32:21
Hablarán a él los fuertes de los fuertes de en medio del infierno, con los que le ayudaron, que descendieron, y yacieron con los incircuncisos muertos a cuchillo.

Ezekiel 32:22
Allí el Assur con toda su multitud: sus sepulcros estarán en sus al derredores, todos ellos muertos a cuchillo.

Ezekiel 32:23
Sus sepulcros fueron puestos a los lados del sepulcro, y su multitud está por los al derredores de su sepulcro: todos ellos cayeron muertos a cuchillo los cuales pusieron miedo en la tierra de los vivientes.

Ezekiel 32:24
Allí Elam y toda su multitud por los al derredores de su sepulcro: todos ellos cayeron muertos a cuchillo, los cuales descendieron incircuncisos a la tierra de los profundos, que pusieron su temor en la tierra de los vivientes, y llevaron su vergüenza con los que descienden al sepulcro.

Ezekiel 32:25
En medio de los muertos le pusieron cama con toda su multitud, por sus al derredores sus sepulcros: todos ellos incircuncisos muertos a cuchillo, porque fué puesto su espanto en la tierra de los vivientes, y llevaron su vergüenza con los que descienden al sepulcro: en medio de los muertos fué puesto.

Ezekiel 32:26
Allí Mesec y Tubal, y toda su multitud, sus sepulcros en sus al derredores: todos ellos incircuncisos muertos a cuchillo, porque dieron su temor en la tierra de los vivientes.

Ezekiel 32:27
Y no yacerán con los fuertes que cayeron de los incircuncisos, los cuales descendieron al infierno con sus armas de guerra, y pusieron sus espadas debajo de sus cabezas: mas sus pecados estarán sobre sus huesos; porque fueron terror de fuertes en la tierra de los vivientes.

Ezekiel 32:28
Mas tú entre los incircuncisos serás quebrantado, y yacerás con los muertos a cuchillo.

Ezekiel 32:29
Allí Idumea, sus reyes, y todos sus príncipes, los cuales con su fortaleza fueron puestos con los muertos a cuchillo; ellos yacerán con los incircuncisos, y con los que descienden al sepulcro.

Ezekiel 32:30
Allí los príncipes del aquilón, todos ellos, y todos los de Sidón, que con su terror descendieron con los muertos, avergonzados de su fortaleza, también yacieron incircuncisos con los muertos a cuchillo; y llevaron su vergüenza con los que descienden al sepulcro.

Ezekiel 32:31
A estos verá Faraón, y consolarse ha sobre toda su multitud: muerto a cuchillo Faraón, y todo su ejército, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 32:32
Porque yo puse mi terror en la tierra de los vivientes, también yacerá entre los incircuncisos con los muertos a cuchillo, Faraón y toda su multitud, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 33:1
Y FUÉ palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 33:2
Hijo del hombre, habla a los hijos de tu pueblo, y díles: Cuando yo trajere espada sobre la tierra, y el pueblo de la tierra tomaré un hombre de sus términos, y se le pusiere por atalaya;

Ezekiel 33:3
Y él viere venir la espada sobre la tierra, y tocare corneta, y avisare al pueblo:

Ezekiel 33:4
Cualquiera que oyere el son de la corneta, y no se apercibiere, y viniere la espada, y le tomare, su sangre será sobre su cabeza.

Ezekiel 33:5
¿El son de la corneta oyó, y no se apercibió? su sangre será sobre él: mas el que se apercibiere, su vida escapó,

Ezekiel 33:6
Mas si el atalaya viere venir la espada, y no tocare la corneta, y el pueblo no se apercibiere, y viniere la espada, y tomare de él alguno, él por causa de su pecado fué tomado: mas su sangre yo la demandaré de la mano del atalaya.

Ezekiel 33:7
Tú pues, hijo del hombre, yo te he puesto por atalaya a la casa de Israel, y oirás la palabra de mi boca, y apercebirlos has de mi parte.

Ezekiel 33:8
Diciendo yo al impío: Impío, muerte morirás; y tú no hablares para que se guarde el impío de su camino, el impío morirá por su pecado, mas su sangre yo la demandaré de tu mano,

Ezekiel 33:9
Y si tú avisares al impío de su camino, para que se aparte de él, y él no se apartare de su camino, él morirá por su pecado, y tú escapaste tu alma.

Ezekiel 33:10
Tú pues, hijo del hombre, dí a la casa de Israel: Vosotros habéis hablado así, diciendo: Nuestras rebeliones y nuestros pecados están sobre nosotros, y a causa de ellos somos consumidos; ¿Cómo pues viviremos?

Ezekiel 33:11
Díles: Vivo yo, dijo el Señor Jehová, que no quiero la muerte del impío, si no que se torne el impío de su camino, y que viva. Volvéos, volvéos de vuestros malos caminos: ¿y por qué moriréis, o! casa de Israel?

Ezekiel 33:12
Y tú, o! hijo del hombre, dí a los hijos de tu pueblo: La justicia del justo no le escapará el día que se rebelare; y la impiedad del impío no le será estorbo el día que se volviere de su impiedad; y el justo no podrá vivir por su justicia el día que pecare.

Ezekiel 33:13
Diciendo yo al justo: Viviendo vivirá; y él, confiado en su justicia, hiciere iniquidad, todas sus justicias no vendrán en memoria: mas por su iniquidad que hizo, morirá.

Ezekiel 33:14
Y diciendo yo al impío: Muriendo morirás; y él se volviere de su pecado, e hiciere juicio y justicia;

Ezekiel 33:15
Si el impío restituyere la prenda, volviere lo que hubiere robado, en las ordenanzas de vida caminare, no haciendo iniquidad: viviendo vivirá, y no morirá.

Ezekiel 33:16
Todos sus pecados que pecó no le vendrán en memoria: ¿hizo juicio y justicia? viviendo vivirá.

Ezekiel 33:17
Y dirán los hijos de tu pueblo: No es recta la vía del Señor: la vía de ellos es la que no es recta.

Ezekiel 33:18
Cuando el justo se apartare de su justicia e hiciere iniquidad, morirá por ello.

Ezekiel 33:19
Y cuando el impío se apartare de su impiedad e hiciere juicio y justicia, vivirá por ello.

Ezekiel 33:20
Y dijisteis: No es recta la vía del Señor. Yo os juzgaré, o! casa de Israel, a cada uno conforme a sus caminos.

Ezekiel 33:21
Y aconteció en el año duodécimo de nuestro cautiverio, en el mes décimo, a los cinco del mes, que vino a mí un escapado de Jerusalem, diciendo: la ciudad ha sido herida.

Ezekiel 33:22
Y la mano de Jehová había sido sobre mí la tarde ántes que el escapado viniese, y había abierto mi boca, hasta que vino a mí por la mañana; y abrió mi boca, y nunca más callé.

Ezekiel 33:23
Y fué palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 33:24
Hijo del hombre, los que habitan estos desiertos en la tierra de Israel, hablando dicen: Abraham era uno, y poseyó la tierra; pues nosotros muchos, a nosotros es dada la tierra en posesión.

Ezekiel 33:25
Por tanto díles: Así dijo el Señor Jehová: Con sangre comeréis, y a vuestros ídolos alzaréis vuestros ojos, y sangre derramaréis: ¿y poseeréis esta tierra?

Ezekiel 33:26
Estuvisteis sobre vuestras espadas, hicisteis abominación, y cada uno contaminasteis la mujer de su prójimo: ¿y poseeréis esta tierra?

Ezekiel 33:27
Les dirás así: Así dijo el Señor Jehová: Vivo yo que los que están en los desiertos, caerán a cuchillo; y al que estuviere sobre la haz del campo entregaré a las bestias, que lo traguen; y los que estuvieren en las fortalezas y en las cuevas, de pestilencia morirán.

Ezekiel 33:28
Y pondré la tierra en desierto y en soledad, y cesará la soberbia de su fortaleza; y los montes de Israel serán asolados, que no haya quien pase.

Ezekiel 33:29
Y sabrán que yo soy Jehová, cuando pusiere la tierra en soledad y desierto, por todas sus abominaciones que han hecho.

Ezekiel 33:30
Y tú, o! hijo del hombre, los hijos de tu pueblo se mofan de tí junto a las paredes, y a las puertas de las casas, y habla el uno con el otro, cada uno con su hermano, diciendo: Veníd ahora, y oid qué palabra que sale de Jehová.

Ezekiel 33:31
Y vendrán a tí como venida de pueblo, y asentarse han delante de tí mi pueblo, y oirán tus palabras, y no las harán: ántes hacen escarnios con sus bocas, y el corazón de ellos anda en pos de su avaricia.

Ezekiel 33:32
Y he aquí que tú eres a ellos como canción de amores, gracioso de voz y que canta bien: y oirán tus palabras, mas no las harán.

Ezekiel 33:33
Mas cuando ello viniere, he aquí que viene, sabrán que hubo profeta entre ellos.

Ezekiel 34:1
Y FUÉ palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 34:2
Hijo del hombre, profetiza contra los pastores de Israel: profetiza, y díles a los pastores: Así dijo el Señor Jehová: ¡Ay de los pastores de Israel, que apacientan a sí mismos! Los pastores no apacientan las ovejas.

Ezekiel 34:3
Coméis la leche, y os vestís de la lana, la gruesa degolláis, no apacentáis las ovejas.

Ezekiel 34:4
No esforzasteis las flacas, ni curasteis la enferma: no ligasteis la perniquebrada, no tornasteis la amontada, ni buscasteis la perdida: mas os enseñoreasteis de ellas con dureza, y con violencia.

Ezekiel 34:5
Y están derramadas por falta de pastor; y fueron para ser comidas de toda bestia del campo, y fueron esparcidas.

Ezekiel 34:6
Y anduvieron perdidas mis ovejas por todos los montes, y en todo collado alto; y en toda la haz de la tierra fueron derramadas mis ovejas, y no hubo quien buscase, ni quien requiriese.

Ezekiel 34:7
Por tanto, pastores, oid palabra de Jehová:

Ezekiel 34:8
Vivo yo, dijo el Señor Jehová, si no por cuanto mi rebaño fué para ser robado, y mis ovejas fueron para ser comidas de toda bestia del campo, sin pastor; ni mis pastores buscaron mis ovejas, mas los pastores se apacentaron a sí mismos, y no apacentaron mis ovejas:

Ezekiel 34:9
Por tanto, o! pastores, oid palabra de Jehová:

Ezekiel 34:10
Así dijo el Señor Jehová: He aquí que yo a los pastores; y requiriré mis ovejas de su mano, y yo los haré dejar de apacentar las ovejas, ni más los pastores se apacentarán a sí mismos; y yo escaparé mis ovejas de sus bocas, ni más les serán por comida.

Ezekiel 34:11
Porque así dijo el Señor Jehová: He aquí que yo, yo, requiriré mis ovejas, y las reconoceré.

Ezekiel 34:12
Como reconoce su rebaño el pastor el día que está en medio de sus ovejas esparcidas; así reconoceré mis ovejas, y las escaparé de todos los lugares en que fueron esparcidas el día del nublado y de la oscuridad.

Ezekiel 34:13
Y yo las sacaré de los pueblos, y las juntaré de las tierras; y las meteré en su tierra, y las apacentaré en los montes de Israel, por las riberas, y en todas las habitaciones de la tierra.

Ezekiel 34:14
En buenos pastos las apacentaré, y en los altos montes de Israel será su majada: allí dormirán en buena majada, y en pastos gruesos serán apacentadas en los montes de Israel.

Ezekiel 34:15
Yo apacentaré mis ovejas, y yo les haré tener majada, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 34:16
Yo buscaré la perdida, y tornaré la amontada, y ligaré la perniquebrada, y esforzaré la enferma: mas a la gruesa, y a la fuerte destruiré: yo las apacentaré en juicio.

Ezekiel 34:17
Mas vosotras ovejas mías, así dijo el Señor Jehová: He aquí que yo juzgo entre oveja y oveja, los carneros y los machos de cabrío.

Ezekiel 34:18
¿Poco os es que comáis los buenos pastos, sino que también holléis con vuestros piés lo que queda de vuestros pastos, y que bebáis las profundas aguas, sino que también las que quedan holléis con vuestros piés?

Ezekiel 34:19
Y mis ovejas coman la reholladura de vuestros piés, y la reholladura de vuestros piés beban.

Ezekiel 34:20
Por tanto el Señor Jehová dijo así a ellos: He aquí que yo, yo, juzgaré entre la oveja gruesa y la oveja flaca:

Ezekiel 34:21
Por cuanto rempujasteis con el lado y con el hombro, y acorneasteis con vuestros cuernos a todas las flacas, hasta que las esparcisteis fuera.

Ezekiel 34:22
Yo salvaré a mis ovejas, y nunca más serán en rapiña; y juzgaré entre oveja y oveja.

Ezekiel 34:23
Y despertaré sobre ellas un pastor, y él las apacentará, a mi siervo David: él las apacentará, y él les será por pastor.

Ezekiel 34:24
Y yo Jehová les seré por Dios, y mi siervo David príncipe en medio de ellos. Yo Jehová he hablado.

Ezekiel 34:25
Y concertaré con ellos concierto de paz; y haré cesar de la tierra las malas bestias; y habitarán en el desierto seguramente, y dormirán en los bosques.

Ezekiel 34:26
Y daré a ellas, y a los al derredores de mi collado bendición; y haré descender la lluvia en su tiempo: lluvias de bendición serán.

Ezekiel 34:27
Y el árbol del campo dará su fruto, y la tierra dará su fruto, y estarán sobre su tierra seguramente; y sabrán que yo soy Jehová, cuando yo quebraré las coyundas de su yugo, y los libraré de mano de los que se sirven de ellos.

Ezekiel 34:28
Y no serán más presa de las gentes, y las bestias de la tierra nunca más las comerán: y habitarán seguramente, y no habrá quien espante.

Ezekiel 34:29
Y despertarles he una planta por nombre, ni más serán consumidos de hambre en la tierra, y no serán más avergonzados de las gentes.

Ezekiel 34:30
Y sabrán que yo su Dios Jehová soy con ellos, y ellos son mi pueblo, la casa de Israel, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 34:31
Y vosotras ovejas mías, ovejas de mi pasto, vosotros sois hombres: yo vuestro Dios, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 35:1
Y FUÉ palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 35:2
Hijo del hombre, pon tu rostro hacia el monte de Seir; y profetiza contra él,

Ezekiel 35:3
Y díle: Así dijo el Señor Jehová: He aquí que yo contra tí, o! monte de Seir; y extenderé mi mano contra tí, y te pondré en asolamiento, y en soledad.

Ezekiel 35:4
A tus ciudades asolaré, y tú serás asolado; y sabrás que yo soy Jehová.

Ezekiel 35:5
Por cuanto tuviste enemistades perpetuas, y esparciste los hijos de Israel a poder de espada en el tiempo de su aflicción, en el tiempo extremamente malo:

Ezekiel 35:6
Por tanto vivo yo, dijo el Señor Jehová, que para sangre te disputaré, y sangre te perseguirá; y si no aborrecieres la sangre, sangre te perseguirá.

Ezekiel 35:7
Y pondré al monte de Seir en asolamiento, y en soledad, y cortaré de él pasante y volviente.

Ezekiel 35:8
Y henchiré sus montes de sus muertos en tus collados, y en tus valles, y en todos tus arroyos: muertos a cuchillo caerán en ellos.

Ezekiel 35:9
Yo te pondré en asolamientos perpetuos, y tus ciudades nunca más se restaurarán; y sabréis que yo soy Jehová.

Ezekiel 35:10
Por cuanto dijiste: Las dos naciones, y las dos tierras serán mías, y poseerlas hemos, estando allí Jehová:

Ezekiel 35:11
Por tanto vivo yo, dijo el Señor Jehová: Yo haré conforme a tu ira, y conforme a tu zelo con que tú hiciste, a causa de tus enemistades con ellos: y seré conocido en ellos cuando te juzgaré.

Ezekiel 35:12
Y sabrás que yo Jehová he oido todas tus injurias que dijiste contra los montes de Israel, diciendo: Destruidos son; a nosotros son entregados para comer.

Ezekiel 35:13
Y os engrandecisteis contra mí con vuestra boca, y multiplicasteis sobre mí vuestras palabras: Yo lo oí.

Ezekiel 35:14
Así dijo el Señor Jehová: Así se alegrará toda la tierra, cuando yo te haré soledad.

Ezekiel 35:15
Como te alegraste tú sobre la heredad de la casa de Israel, porque fué asolada; así te haré a tí: asolado será el monte de Seir, y toda Idumea, toda ella; y sabrán que yo soy Jehová.

Ezekiel 36:1
Y TÚ, o! hijo del hombre, profe- tiza sobre los montes de Israel, y dí: Montes de Israel, oid palabra de Jehová.

Ezekiel 36:2
Así dijo el Señor Jehová: Por cuanto el enemigo dijo sobre vosotros: Hala; también las alturas perpetuas nos han sido por heredad:

Ezekiel 36:3
Por tanto profetiza, y dí: Así dijo el Señor Jehová: Por cuanto, por cuanto asolándoos y tragándoos de todas partes, para que fueseis heredad a las otras gentes, habéis subido en bocas de lenguas, e infamia del pueblo:

Ezekiel 36:4
Por tanto, montes de Israel, oid palabra del Señor Jehová: Así dijo el Señor Jehová a los montes, y a los collados, a los arroyos, y a los valles, a las ruinas y asolamientos, y a las ciudades desamparadas que fueron puestas a saco, y en escarnio a las otras gentes al derredor:

Ezekiel 36:5
Por tanto así dijo el Señor Jehová: Si no he hablado en el fuego de mi zelo contra las demás gentes, y contra toda Idumea, que se pusieron mi tierra por heredad con alegría de todo corazón, con menosprecio de ánimo echándola a saco:

Ezekiel 36:6
Por tanto profetiza sobre la tierra de Israel, y dí a los montes y a los collados, a los arroyos y a los valles: Así dijo el Señor Jehová: He aquí que en mi zelo, y en mi furor he hablado, por cuanto habéis llevado la injuria de las gentes:

Ezekiel 36:7
Por tanto así dijo el Señor Jehová: Yo he alzado mi mano, que las gentes que os están al derredor llevarán su vergüenza.

Ezekiel 36:8
Y vosotros, o! montes de Israel, daréis vuestros ramos, y llevaréis vuestro fruto a mi pueblo Israel; porque cerca están para venir.

Ezekiel 36:9
Porque he aquí que yo a vosotros; y me volveré a vosotros, y seréis labrados y sembrados.

Ezekiel 36:10
Y haré multiplicar sobre vosotros hombres a toda la casa de Israel, toda; y habitarse han las ciudades, y las ruinas serán edificadas.

Ezekiel 36:11
Y multiplicaré sobre vosotros hombres y bestias, y serán multiplicados, y crecerán; y haceros he que moreis como solíais antiguamente, y haceros he más bien que en vuestros principios; y sabreis que yo soy Jehová.

Ezekiel 36:12
Y haré andar hombres sobre vosotros, a mi pueblo Israel, y poseerte han, y serles has por heredad; y nunca más les matarás los hijos.

Ezekiel 36:13
Así dijo el Señor Jehová: Por cuanto dicen de vosotros: Comedora de hombres, y matadora de los hijos de tus gentes has sido:

Ezekiel 36:14
Por tanto no comerás más hombres, y nunca más matarás los hijos a tus gentes, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 36:15
Y nunca más te haré oir injuria de las gentes, ni más llevarás denuestos de pueblos, ni más matarás las hijos a tus gentes, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 36:16
Y fué palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 36:17
Hijo del hombre, la casa de Israel que moran en su tierra, la han contaminado con sus caminos y con sus obras: como inmundicia de menstruosa fué su camino delante de mí.

Ezekiel 36:18
Y derramé mi ira sobre ellos por las sangres que ellos derramaron sobre la tierra; y con sus ídolos la contaminaron.

Ezekiel 36:19
Y yo los esparcí por las gentes, y fueron aventados por las tierras: conforme a sus caminos, y conforme a sus obras los juzgué.

Ezekiel 36:20
Y entrados a las gentes donde vinieron, contaminaron mi santo nombre, diciéndose de ellos: Pueblo de Jehová son estos; y de su tierra: De él salieron.

Ezekiel 36:21
Y tuve mancilla de mi santo nombre, al cual contaminaron la casa de Israel en las gentes adonde vinieron.

Ezekiel 36:22
Por tanto dí a la casa de Israel: Así dijo el Señor Jehová: No lo hago por vosotros, o! casa de Israel, mas por causa de mi santo nombre, el cual vosotros contaminasteis en las gentes adonde venisteis.

Ezekiel 36:23
Y santificaré mi grande nombre contaminado en las gentes, el cual vosotros contaminasteis entre ellas; y sabrán las gentes que yo soy Jehová, dijo el Señor Jehová, cuando fuere santificado en vosotros delante de vuestros ojos.

Ezekiel 36:24
Y yo os tomaré de las gentes, y os juntaré de todas las tierras, y os traeré a vuestra tierra.

Ezekiel 36:25
Y esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias, y de todos vuestros ídolos os limpiaré.

Ezekiel 36:26
Y os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y daros he corazón de carne.

Ezekiel 36:27
Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis mandamientos, y guardéis mis derechos, y los hagáis.

Ezekiel 36:28
Y habitaréis en la tierra que dí a vuestros padres; y vosotros me seréis por pueblo, y yo seré a vosotros por Dios.

Ezekiel 36:29
Y os guardaré de todas vuestras inmundicias; y llamaré al trigo, y lo multiplicaré, y no os daré hambre.

Ezekiel 36:30
Y multiplicaré el fruto de los árboles, y el fruto de los campos, porque nunca más recibáis oprobrio de hambre en las gentes.

Ezekiel 36:31
Y acordaros heis de vuestros malos caminos, y de vuestras obras que no fueron buenas, y seréis confusos en vuestra misma presencia por vuestras iniquidades, y por vuestras abominaciones.

Ezekiel 36:32
No lo hago yo por vosotros, dijo el Señor Jehová, séaos notorio: avergonzáos, y confundíos de vuestras iniquidades, casa de Israel.

Ezekiel 36:33
Así dijo el Señor Jehová: El día que os limpiaré de todas vuestras iniquidades, haré también habitar las ciudades, y las asoladas serán edificadas.

Ezekiel 36:34
Y la tierra asolada será labrada en lugar de haber sido asolada en ojos de todos los que pasaron:

Ezekiel 36:35
Los cuales dijeron: Esta tierra asolada, fué como huerto de Edén; y estas ciudades desiertas, y asoladas, y arruinadas, fortalecidas estuvieron.

Ezekiel 36:36
Y las gentes que fueron dejadas en vuestros al derredores sabrán que yo Jehová edifiqué las derribadas, y planté las asoladas: yo Jehová hablé, y hice.

Ezekiel 36:37
Así dijo el Señor Jehová: Aun en esto seré requerido de la casa de Israel para hacer a ellos: yo los multiplicaré de hombres como de ovejas.

Ezekiel 36:38
Como las ovejas santas, como las ovejas de Jerusalem en sus solemnidades, así las ciudades desiertas serán llenas de rebaños de hombres; y sabrán que yo soy Jehová.

Ezekiel 37:1
Y LA mano de Jehová fué sobre mí, y sacóme en Espíritu de Jehová, y púsome en medio de un campo, que estaba lleno de huesos.

Ezekiel 37:2
E hízome pasar cerca de ellos al derredor al derredor; y he aquí que eran muy muchos sobre la haz del campo, y cierto secos en gran manera.

Ezekiel 37:3
Y díjome: Hijo del hombre, ¿vivirán estos huesos? y dije: Señor Jehová tú lo sabes.

Ezekiel 37:4
Y díjome: Profetiza sobre estos huesos, y díles: Huesos secos, oid palabra de Jehová.

Ezekiel 37:5
Así dijo el Señor Jehová a estos huesos: He aquí que yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis.

Ezekiel 37:6
Y pondré nervios sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y haré encorar sobre vosotros cuero, y pondré espíritu en vosotros, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová.

Ezekiel 37:7
Y profeticé como me fué mandado; y hubo un estruendo en profetizando yo; y he aquí un temblor, y los huesos se llegaron cada hueso a su hueso.

Ezekiel 37:8
Y miré, y he aquí nervios sobre ellos, y la carne subió, y encoró cuero por cima de ellos: mas no había en ellos espíritu.

Ezekiel 37:9
Y díjome: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo del hombre, y dí al, espíritu: Así dijo el Señor Jehová: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán.

Ezekiel 37:10
Y profeticé como me mandó; y entró espíritu en ellos, y vivieron: y estuvieron sobre sus piés, un grande ejército muy mucho.

Ezekiel 37:11
Y díjome: Hijo del hombre, todos estos huesos son la casa de Israel: he aquí que ellos dicen: Nuestros huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza, y en nosotros mismo somos talados.

Ezekiel 37:12
Por tanto profetiza, y díles: Así dijo el Señor Jehová: He aquí que yo abro vuestros sepulcros, y os haré subir de vuestras sepulturas, pueblo mío, y os traeré a la tierra de Israel.

Ezekiel 37:13
Y sabréis que yo soy Jehová, cuando abriere vuestros sepulcros, y os sacare de vuestras sepulturas, pueblo mío.

Ezekiel 37:14
Y pondré mi Espíritu en vosotros, y vivireis, y yo os haré reposar sobre vuestra tierra; y sabréis que yo Jehová hablé e hice: dijo Jehová.

Ezekiel 37:15
Y fué palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 37:16
Tú pues, hijo del hombre, tómate un palo, y escribe en él a Judá, y a los hijos de Israel sus compañeros. Toma después otro palo, y escribe en él a José palo de Efraim, y a toda la casa de Israel sus compañeros.

Ezekiel 37:17
Y júntalos el uno con el otro, que sean en uno; y serán uno en tu mano.

Ezekiel 37:18
Y cuando te hablaren los hijos de tu pueblo, diciendo: ¿No nos enseñarás que te significan estas cosas?

Ezekiel 37:19
Háblales: Así dijo el Señor Jehová: He aquí que yo tomo el palo de José que está en la mano de Efraim, y a las tribus de Israel sus compañeros, y yo los pondré con él, es a saber, con el palo de Judá; y los haré un palo, y serán uno en mi mano.

Ezekiel 37:20
Y los palos sobre que escribieres, estarán en tu mano delante de sus ojos;

Ezekiel 37:21
Y decirles has: Así dijo el Señor Jehová: He aquí que yo tomo a los hijos de Israel de entre las gentes a las cuales fueron, y los juntaré de todas partes, y los traeré a su tierra.

Ezekiel 37:22
Y los haré una nación en la tierra, en los montes de Israel; y un rey será a todos ellos por rey: ni nunca más serán dos naciones, ni nunca más serán más partidos en dos reinos.

Ezekiel 37:23
Ni más se contaminarán con sus ídolos, y con sus abominaciones, y con todas sus rebeliones; y los salvaré de todas sus habitaciones en las cuales pecaron; y yo los limpiaré, y a mí serán por pueblo, y yo a ellos por Dios.

Ezekiel 37:24
Y mi siervo David será rey sobre ellos, y a todos ellos será un pastor; y andarán en mis derechos, y mis ordenanzas guardarán, y hacerlas han.

Ezekiel 37:25
Y habitarán sobre la tierra que dí a mi siervo Jacob, en la cual habitaron vuestros padres: sobre ella habitarán ellos, y sus hijos, y los hijos de sus hijos para siempre; y mi siervo David les será príncipe para siempre.

Ezekiel 37:26
Y concertaré con ellos concierto de paz, concierto perpetuo será con ellos; y yo los pondré, y los multiplicaré, y pondré mi santuario entre ellos para siempre.

Ezekiel 37:27
Y estará en ellos mi tabernáculo; y seré a ellos por Dios, y ellos me serán a mí por pueblo.

Ezekiel 37:28
Y sabrán las gentes que yo Jehová santifico a Israel, estando mi santuario entre ellos para siempre.

Ezekiel 38:1
Y FUÉ palabra de Jehová a mí, diciendo:

Ezekiel 38:2
Hijo del hombre, pon tu rostro contra Gog en tierra de Magog, príncipe de la cabecera de Mesec, y Tubal, y profetiza sobre él,

Ezekiel 38:3
Y dí: Así dijo el Señor Jehová: He aquí que yo a tí, Gog, príncipe de la cabecera de Mesec, y Tubal.

Ezekiel 38:4
Y yo te quebrantaré, y pondré anzuelos en tus quijadas, y sacarte he, a tí, y a todo tu ejército, tus caballos y tus caballeros vestidos de todo, todos ellos: grande multitud con paveses y escudos, teniendo espadas todos ellos.

Ezekiel 38:5
Persia, y Etiopía, y Libia con ellos, todos ellos con escudos y almetes.

Ezekiel 38:6
Gomer, y todas sus compañías, la casa de Togorma, que habitan a los lados del norte, y todas sus compañías, pueblos muchos contigo.

Ezekiel 38:7
Aparéjate, y apercíbete tú, y toda tu multitud, que se han juntado a tí, y séles por guarda.

Ezekiel 38:8
De aquí a muchos dias tú serás visitado: a cabo de años vendrás a la tierra quebrantada por espada, juntada de muchos pueblos, a los montes de Israel, que siempre fueron para asolamiento; y ella de pueblos fué sacada, y todos ellos morarán confiadamente.

Ezekiel 38:9
Y tú subirás: vendrás como tempestad, como nublado para cubrir la tierra: serás tú, y todas tus compañías, y muchos pueblos contigo.

Ezekiel 38:10
Así dijo el Señor Jehová: Y será en aquel día, que subirán palabras en tu corazón, y pensarás pensamiento malo,

Ezekiel 38:11
Y dirás: Subiré contra tierra de aldeas, vendré contra reposadas, y que habitan confiadamente: todos estos habitan sin muro, no tienen cerraduras ni puertas:

Ezekiel 38:12
Para despojar despojos, y para tomar presa, para tornar tu mano sobre las tierras desiertas ya pobladas, y sobre el pueblo recogido de las naciones, que ya hace ganados y posesiones, y que moran en el ombligo de la tierra.

Ezekiel 38:13
Sabá y Dedán, y los mercaderes de Társis, y todos sus leoncillos te diran: ¿Has venido a despojar despojos? ¿has juntado tu multitud para tomar presa, para quitar plata y oro, para tomar ganados y posesiones, para despojar grandes despojos?

Ezekiel 38:14
Por tanto profetiza, hijo del hombre, y dí a Gog: Así dijo el Señor Jehová: En aquel tiempo, cuando mi pueblo Israel habitará seguramente, ¿no lo sabrás tú?

Ezekiel 38:15
Y vendrás de tu lugar, de las partes del norte, tú, y muchos pueblos contigo, todos ellos a caballo, grande compañía, y mucho ejército:

Ezekiel 38:16
Y subirás contra mi pueblo Israel, como nublado para cubrir la tierra: será esto al cabo de los dias; y yo te traeré sobre mi tierra, para que las gentes me conozcan, cuando fuere santificado en tí delante de sus ojos, o! Gog.

Ezekiel 38:17
Así dijo el Señor Jehová: ¿No eres tú aquel de quien yo hablé en los dias antiguos por mis siervos los profetas de Israel, que profetizaron en aquellos tiempos, que yo te había de traer sobre ellos?

Ezekiel 38:18
Y será en aquel tiempo, cuando vendrá Gog contra la tierra de Israel, dijo el Señor Jehová, que mi ira subirá por mi enojo.

Ezekiel 38:19
Porque he hablado en mi zelo, y en el fuego de mi ira, que en aquel tiempo habrá gran temblor sobre la tierra de Israel:

Ezekiel 38:20
Que los peces de la mar, y las aves del cielo, y las bestias del campo, y toda serpiente que anda arrastrando sobre la tierra, y todos los hombres que están sobre la haz de la tierra, temblarán delante de mi presencia; y los montes se arruinarán, y los escalones caerán, y todo muro caerá a tierra.

Ezekiel 38:21
Y en todos mis montes llamaré espada contra él, dijo el Señor Jehová: la espada de cada cual será contra su hermano.

Ezekiel 38:22
Y yo litigaré con él con pestilencia, y con sangre; y haré llover turbión de lluvia, y piedras de granizo, fuego y azufre sobre él, y sobre sus compañías, y sobre los muchos pueblos que serán con él.

Ezekiel 38:23
Y seré engrandecido y santificado, y seré conocido en ojos de muchas naciones y sabrán que yo soy Jehová.

Ezekiel 39:1
Y TÚ, o! hijo del hombre, profe- tiza contra Gog, y dí: Así dijo el Señor Jehová: He aquí que yo a tí, o! Gog, príncipe de la cabecera de Mesec, y Tubal.

Ezekiel 39:2
Y yo te quebrantaré, y te sextaré, y te haré subir de las partes del norte, y te traeré sobre los montes de Israel.

Ezekiel 39:3
Y sacaré tu arco de tu mano izquierda, y derribaré tus saetas de tu mano derecha.

Ezekiel 39:4
Sobre los montes de Israel caerás tú, y todas tus compañías, y los pueblos que fueren contigo: a toda ave y a toda cosa que vuela, y a las bestias del campo, te he dado por comida.

Ezekiel 39:5
Sobre la haz del campo caerás; porque yo hablé, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 39:6
Y enviaré fuego en Magog, y en los que moran seguramente en las islas; y sabrán que yo soy Jehová.

Ezekiel 39:7
Y haré notorio mi santo nombre en medio de mi pueblo Israel, y nunca más contaminaré mi santo nombre; y las gentes sabrán que yo soy Jehová, Santo en Israel.

Ezekiel 39:8
He aquí que vino, y fué, dijo el Señor Jehová: este es el día del cual yo hablé.

Ezekiel 39:9
Y los moradores de las ciudades de Israel saldrán, y encenderán, y quemarán armas, y escudos, y paveses, arcos, y saetas, y bastones de mano, y lanzas; y quemarlas han en fuego por siete años.

Ezekiel 39:10
Y no traerán leña del campo, ni cortarán de los bosques: mas las armas quemarán en el fuego; y despojarán a sus despojadores, y robarán a sus robadores, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 39:11
Y será en aquel tiempo, que yo daré a Gog lugar para sepulcro allí en Israel, el valle de los que pasan al oriente de la mar: él hará tapar las narices a los que pasaren; y allí enterrarán a Gog, y a toda su multitud; y llamarle han, el valle de Hamon-gog.

Ezekiel 39:12
Y la casa de Israel los enterrarán por siete meses para limpiar la tierra.

Ezekiel 39:13
Enterrarlos han todo el pueblo de la tierra; y será a ellos en nombre el día que yo fuere glorificado, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 39:14
Y cogerán hombres de jornal, que pasen por la tierra enterrando con los que pasaren, a los que quedaron sobre la haz de la tierra, para limpiarla: al cabo de siete meses buscarán.

Ezekiel 39:15
Y pasarán los que irán por la tierra, y el que viere los huesos de algún hombre, edificará junto a ellos un mojón, hasta que los entierren los enterradores de Gog en el valle de Hamon-gog.

Ezekiel 39:16
Y también el nombre de la ciudad será Hamona, y limpiarán la tierra.

Ezekiel 39:17
Y tú, hijo del hombre, así dijo el Señor Jehová: Dí a las aves, a todo volátil, y a toda bestia del campo: Juntáos, y veníd: recogéos de todas partes a mí sacrificio que os sacrifico, un sacrificio grande, sobre los montes de Israel; y comeréis carne, y beberéis sangre.

Ezekiel 39:18
Carne de fuertes comeréis, y beberéis sangre de príncipes de la tierra: de carneros, de corderos, de machos de cabrío, de bueyes, de toros, todos engordados en Basán.

Ezekiel 39:19
Y comeréis sebo a hartura, y beberéis sangre a embriaguez, de mi sacrificio que yo os sacrifiqué.

Ezekiel 39:20
Y hartaros heis sobre mi mesa, de caballos, y de carros fuertes, y de todos hombres de guerra, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 39:21
Y pondré mi gloria en las gentes, y todas las gentes verán mi juicio que hice, y mi mano que puse en ellos.

Ezekiel 39:22
Y sabrá la casa de Israel, desde aquel día en adelante, que yo soy Jehová su Dios.

Ezekiel 39:23
Y sabrán las gentes que la casa de Israel fué llevada cautiva por su pecado, por cuanto se rebelaron contra mí, y yo escondí de ellos mi rostro, y los entregué en mano de sus enemigos y cayeron todos a cuchillo.

Ezekiel 39:24
Conforme a su inmundicia, y conforme a sus rebeliones hice con ellos, y escondí de ellos mi rostro.

Ezekiel 39:25
Por tanto así dijo el Señor Jehová: Ahora volveré la cautividad de Jacob, y habré misericordia de toda la casa de Israel; y zelaré por mi santo nombre.

Ezekiel 39:26
Y ellos llevarán su vergüenza, y toda su rebelión con que rebelaron contra mí, cuando habitaban en su tierra seguramente, y no había quien los espantase:

Ezekiel 39:27
Cuando los volveré de los pueblos, y los juntaré de las tierras de sus enemigos, y fuere santificado en ellos en ojos de muchas naciones.

Ezekiel 39:28
Y sabrán que yo soy Jehová su Dios, cuando los hubiere hecho pasar en las gentes, y los juntare sobre su tierra, ni de ellos dejaré más allá.

Ezekiel 39:29
Ni más esconderé de ellos mi rostro, porque mi Espíritu derramé sobre la casa de Israel, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 40:1
EN el año veinte y cinco de nuestro cautiverio, al principio del año, a los diez del mes, a los catorce años después que la ciudad fué herida, en aquel mismo día, fué sobre mí la mano de Jehová, y llevóme allá.

Ezekiel 40:2
En visiones de Dios me llevó a la tierra de Israel, y púsome sobre un monte muy alto, sobre el cual estaba como edificio de una ciudad al mediodía.

Ezekiel 40:3
Y llevóme allí, y he aquí un varón cuyo aspecto era como aspecto de metal, y tenía un cordel de lino en su mano, y una caña de medir; el cual estaba a la puerta.

Ezekiel 40:4
Y aquel varón me habló: Hijo del hombre, mira de tus ojos, y oye de tus oidos, y pon tu corazón a todas las cosas que te muestro; porque para que yo te mostrase eres traido aquí: cuenta todo lo que ves a la casa de Israel.

Ezekiel 40:5
Y he aquí un muro fuera de la casa al derredor; y la caña de medir que aquel varón tenía en la mano era de seis codos, de a codo y palmo; y midió la anchura del edificio de una caña, y la altura de otra caña.

Ezekiel 40:6
Y vino a la puerta, la haz de la cual era hacia el oriente, y subió por sus gradas, y midió el un poste de la puerta de una caña en anchura, y el otro poste de otra caña en anchura.

Ezekiel 40:7
Y cada cámara, de una caña en longitud, y de otra caña en anchura; y entre las cámaras dejó cinco codos en anchura; y cada poste de la puerta junto a la entrada de la puerta por de dentro, una caña.

Ezekiel 40:8
Y midió la entrada de la puerta por de dentro, de una caña.

Ezekiel 40:9
Y midió la entrada del portal de ocho codos, y sus postes de dos codos, y la entrada del portal por de dentro.

Ezekiel 40:10
Y la puerta de hacia el oriente tenía tres cámaras de cada parte, todas tres de una medida; y los portales de cada parte de una medida.

Ezekiel 40:11
Y midió la anchura de la entrada del portal de la puerta de diez codos: la longitud del portal de trece codos.

Ezekiel 40:12
Y el espacio de delante de las cámaras, de un codo de la una parte, y de otro codo de la otra; y cada cámara tenía seis codos de una parte, y seis codos de otra.

Ezekiel 40:13
Y midió la puerta desde la techumbre de la una cámara hasta su techumbre, de anchura de veinte y cinco codos puerta contra puerta.

Ezekiel 40:14
E hizo los portales de sesenta codos, cada portal del patio, y del portal todo al derredor.

Ezekiel 40:15
Y desde la delantera de la puerta de la entrada hasta la delantera de la entrada de la puerta de dentro, cincuenta codos.

Ezekiel 40:16
Y había ventanas estrechas en las cámaras, y en sus portales por de dentro de la puerta al derredor, y asimismo en los arcos; y las ventanas estaban al derredor por de dentro, y en cada poste estaban esculpidas palmas.

Ezekiel 40:17
Y llevóme al patio de afuera, y he aquí cámaras, y solado hecho al patio todo en derredor; treinta cámaras había en aquel patio.

Ezekiel 40:18
Y estaba solado al lado de las puertas delante de la longitud de los portales solado abajo.

Ezekiel 40:19
Y midió la anchura desde la delantera de la puerta de abajo, hasta la delantera del patio de dentro por de fuera, de cien codos hacia el oriente y el norte.

Ezekiel 40:20
Y de la puerta que estaba hacia el norte en el patio de afuera, midió su longitud y su anchura.

Ezekiel 40:21
Y sus cámaras, tres de una parte, y tres de otra, y sus postes, y sus arcos eran como la medida de la puerta primera, cincuenta codos su longitud, y su anchura de veinte y cinco codos.

Ezekiel 40:22
Y sus ventanas, y sus arcos, y sus palmas eran conforme a la medida de la puerta que estaba hacia el oriente; y subían a ella por siete gradas, y sus arcos delante de ellas.

Ezekiel 40:23
Y la una puerta del patio de adentro estaba en frente de la otra puerta al norte, y al oriente; y midió de puerta a puerta cien codos.

Ezekiel 40:24
Y llevóme hacia el mediodía, y he aquí una puerta hacia el mediodía; y midió sus portales y sus arcos conforme a estas medidas dichas.

Ezekiel 40:25
Y tenía sus ventanas, y sus arcos al derredor, como las ventanas ya dichas: la longitud era de cincuenta codos, y la anchura de veinte y cinco codos.

Ezekiel 40:26
Y sus gradas eran siete gradas, y sus arcos delante de ellas; y tenía palmas, una de una parte, y otra en sus postes.

Ezekiel 40:27
Y tal era la puerta de hacia el mediodía, del patio de dentro; y midió de puerta a puerta hacia el mediodía cien codos.

Ezekiel 40:28
Y metióme en el patio de más adentro a la puerta del mediodía; y midió la puerta del mediodía conforme a estas medidas dichas:

Ezekiel 40:29
Y sus cámaras, y sus postes, y sus arcos eran conforme a estas medidas dichas; y tenía sus ventanas, y sus arcos al derredor: la longitud era de cincuenta codos, y la anchura de veinte y cinco codos.

Ezekiel 40:30
Y tenía arcos al derredor de longitud de veinte y cinco codos, y la anchura de cinco codos.

Ezekiel 40:31
Y sus arcos afuera al patio, y palmas a cada uno de sus postes; y sus gradas eran ocho gradas.

Ezekiel 40:32
Y llevóme al patio adentro hacia el oriente, y midió la puerta conforme a estas medidas dichas.

Ezekiel 40:33
Y sus cámaras, y sus postes, y sus arcos conforme a estas medidas dichas; y tenía sus ventanas, y sus arcos al derredor: la longitud de cincuenta codos, y la anchura de veinte y cinco codos.

Ezekiel 40:34
Y sus arcos afuera al patio, y palmas a cada uno de sus postes de una parte y de otra; y sus gradas eran ocho gradas.

Ezekiel 40:35
Y llevóme a la puerta del norte, y midió conforme a estas medidas dichas.

Ezekiel 40:36
Sus cámaras, y sus postes, y sus arcos, y sus ventanas al derredor: la longitud de cincuenta codos, y la anchura de veinte y cinco codos.

Ezekiel 40:37
Y sus postes afuera al patio, y palmas a cada uno de sus postes de una parte y de otra; y sus gradas eran ocho gradas.

Ezekiel 40:38
Y había allí una cámara, y su puerta con postes de portales: allí lavarán el holocausto.

Ezekiel 40:39
Y en la entrada de la puerta había dos mesas de la una parte, y otras dos de la otra, para degollar sobre ellas el holocausto, y la expiación, y el pecado.

Ezekiel 40:40
Y al lado por de fuera de las gradas, a la entrada de la puerta del norte había dos mesas; y al otro lado que estaba a la entrada de la puerta otras dos mesas:

Ezekiel 40:41
Cuatro mesas de la una parte, y otras cuatro mesas de la otra parte: había a cada lado de esta puerta ocho mesas, sobre las cuales degollarán.

Ezekiel 40:42
Y las cuatro de estas mesas para el holocausto eran de piedras labradas, de longitud de un codo y medio, y de anchura de otro codo y medio, y de altura de un codo: sobre estas pondrán las herramientas con que degollarán el holocausto y el sacrificio.

Ezekiel 40:43
Y habiá ganchos de un palmo aparejados de dentro todo al derredor; y sobre las mesas la carne de la ofrenda.

Ezekiel 40:44
Y de fuera de la puerta de la parte de adentro, en el patio de adentro a la parte que estaba al lado de la puerta del norte, estaban las cámaras de los cantores, las cuales miraban hacia el mediodía: una estaba al lado de la puerta del oriente que miraba hacia el norte.

Ezekiel 40:45
Y díjome: Esta cámara que mira hacia el mediodía será de los sacerdotes que tienen la guarda del templo.

Ezekiel 40:46
Y la cámara que mira hacia el norte será de los sacerdotes que tienen la guarda del altar: estos son los hijos de Sadoc, los cuales son llamados de los hijos de Leví al Señor, para ministrarle.

Ezekiel 40:47
Y midió el patio, la longitud de cien codos, y la anchura de otros cien codos, cuadrado: y había un altar delante del templo.

Ezekiel 40:48
Y llevóme a la entrada del templo, y midió cada poste de la entrada, cinco codos de una parte, y cinco codos de otra; y la anchura de la puerta tres codos de una parte, y tres codos de otra.

Ezekiel 40:49
La longitud de la portada veinte codos, y la anchura once codos, a la cual subían por gradas; y había columnas junto a los postes, una de una parte, y otra de otra.

Ezekiel 41:1
Y METIÓME en el templo, y midió los postes, la anchura era de seis codos de una parte, y seis codos de otra, la anchura del arco.

Ezekiel 41:2
Y la anchura de cada puerta era de diez codos; y los lados de la puerta de cinco codos de una parte, y cinco de otra. Y midió su longitud de cuarenta codos, y la anchura de veinte codos.

Ezekiel 41:3
Y entró dentro, y midió cada poste de la puerta de dos codos, y la puerta de seis codos, y la anchura de la entrada de siete codos.

Ezekiel 41:4
Y midió su longitud de veinte codos, y la anchura de veinte codos, delante del templo: y díjome: Este es el lugar santísimo.

Ezekiel 41:5
Y midió el muro de la casa de seis codos, y la anchura de las cámaras de cuatro codos en torno de la casa al derredor.

Ezekiel 41:6
Y las cámaras eran cámara sobre cámara, treinta y tres por órden; y entraban canes en la pared de la casa al derredor sobre que las cámaras estribasen, y no estribasen en la pared de la casa.

Ezekiel 41:7
Y había mayor anchura y vuelta en las cámaras a lo más alto; y el caracol de la casa subía muy alto al derredor por de dentro de la casa, por tanto la casa tenía más anchura arriba; y de la cámara baja se subía a las más alta por la del medio.

Ezekiel 41:8
Y miré la altura de la casa al derredor; y los cimientos de las cámaras eran una caña entera de seis codos de grandor.

Ezekiel 41:9
Y la anchura de la pared de afuera de las cámaras era de cinco codos, y el espacio que quedaba de las cámaras de la casa por de dentro.

Ezekiel 41:10
Y dentro de las cámaras había anchura de veinte codos al derredor de la casa, por todos lados.

Ezekiel 41:11
Y la puerta de cada cámara salía al espacio que quedaba: otra puerta hacia el norte, y otra puerta hacia el mediodía; y la anchura del espacio que quedaba era de cinco codos por todo al derredor.

Ezekiel 41:12
Y el edificio que estaba delante del apartamiento al lado de hacia el occidente era de setenta codos; y la pared del edificio de cinco codos de anchura al derredor, y la longitud de noventa codos.

Ezekiel 41:13
Y midió la casa, la longitud de cien codos, y el apartamiento, y el edificio, y sus paredes de longitud de cien codos.

Ezekiel 41:14
Y la anchura de la delantera de la casa,y del apartamiento al oriente, de cien codos.

Ezekiel 41:15
Y midió la longitud del edificio que estaba delante del apartamiento que estaba detrás de él, y las cámaras de una parte y otra, cien codos, y el templo de dentro, y los portales del patio.

Ezekiel 41:16
Los umbrales, y las ventanas estrechas, y las cámaras, tres en derredor a la parte delantera, todo era cubierto de madera al derredor desde la tierra hasta las ventanas, y las ventanas también cubiertas.

Ezekiel 41:17
Encima de sobre la puerta, y hasta la casa de dentro y de fuera, y toda la pared en derredor, por de dentro y por de fuera midió.

Ezekiel 41:18
Y la pared era hecha de querubines, y de palmas, entre querubín y querubín una palma; y cada querubín tenía dos rostros:

Ezekiel 41:19
El un rostro de hombre hacia la palma de la una parte, y el otro rostro de león hacia la otra palma de la otra parte, por toda la casa al derredor.

Ezekiel 41:20
Desde la tierra hasta encima de la puerta estaba hecho de querubines y de palmas, y por la pared del templo.

Ezekiel 41:21
Cada poste del templo era cuadrado, y la delantera del santuario era como la otra delantera.

Ezekiel 41:22
La altura del altar de madera era de tres codos, y su longitud de dos codos, y sus esquinas, y su longitud, y sus paredes eran de madera. Y díjome: Esta es la mesa que está delante de Jehová.

Ezekiel 41:23
Y el templo y el santuario tenían dos portadas.

Ezekiel 41:24
Y en cada portada había dos puertas, dos puertas que se volvían: dos puertas en la una portada, y otras dos en la otra.

Ezekiel 41:25
Y estaban hechos en las puertas del templo querubines y palmas, como estaban hechos en las paredes; y había una viga de madera sobre la delantera de la entrada por de fuera.

Ezekiel 41:26
Y había ventanas estrechas, y palmas de una parte y de otra por los lados de la entrada, y de la casa, y por las vigas.

Ezekiel 42:1
Y SACÓME al patio de afuera hacia el norte, y trajome a la cámara que estaba delante del espacio que quedaba delante del edificio de hacia el norte.

Ezekiel 42:2
Por delante de la puerta del norte la longitud era de cien codos, y la anchura de cincuenta codos,

Ezekiel 42:3
Contra los veinte codos que estaban en el patio de adentro, y contra el solada que estaba en el patio de afuera, donde estaban las cámaras, las unas en frente de las otras, de tres en tres.

Ezekiel 42:4
Y delante de las cámaras el paseadero de diez codos de anchura, a la parte adentro, hacia el un codo; y sus puertas hacia el norte.

Ezekiel 42:5
Y las cámaras más altas eran más estrechas; porque las cámaras más altas quitaban de las otras, de las bajas y de las de en medio del edificio.

Ezekiel 42:6
Porque eran de tres en tres; y no tenían columnas como las columnas de los patios: por tanto eran más estrechas que las de abajo, y las del medio desde la tierra.

Ezekiel 42:7
Y el muro que estaba afuera delante de las cámaras, hacia el patio afuera delante de las cámaras, era de longitud de cincuenta codos.

Ezekiel 42:8
Porque la longitud de las cámaras del patio de afuera era de cincuenta codos; y delante de la delantera del templo había cien codos.

Ezekiel 42:9
Y abajo de las cámaras estaba la entrada del templo del oriente, entrando en él del patio de afuera.

Ezekiel 42:10
A la larga del muro del patio hacia el oriente delante de la lonja, y delante del edificio estaban las cámaras.

Ezekiel 42:11
Y el paseadero que estaba delante de ellas era semejante al de las cámaras que estaban hacia el norte: conforme a su longitud asimismo su anchura, y todas sus salidas, conforme a sus puertas, y conforme a sus entradas.

Ezekiel 42:12
Y conforme a las puertas de las cámaras que estaban hacia el mediodía a la puerta que salía al principio del camino, del camino delante del muro hermoso, que estaba hacia el oriente a los que entran.

Ezekiel 42:13
Y díjome: Las cámaras del norte, y las del mediodía, que están delante de la lonja, son cámaras santas, en las cuales los sacerdotes que se acercan a Jehová comerán las santas ofrendas: allí pondrán las santas ofrendas, y el presente, y la expiación, y el sacrificio por el pecado; porque el lugar es santo.

Ezekiel 42:14
Cuando los sacerdotes entraren, no saldrán del lugar santo al patio de afuera: mas allí dejarán sus vestimentos con que ministrarán, porque son santos; y vestirse han otros vestidos, y así se allegarán a lo que es del pueblo.

Ezekiel 42:15
Y acabó las medidas de la casa de adentro, y sacóme por el camino de la puerta que miraba hacia el oriente, y lo midió todo en derredor.

Ezekiel 42:16
Midió el lado oriental con la caña de medir, quinientas cañas de la caña de medir al derredor.

Ezekiel 42:17
Midió el lado del norte, quinientas cañas de la caña de medir al derredor.

Ezekiel 42:18
Midió el lado del mediodía, quinientas cañas de la caña de medir.

Ezekiel 42:19
Rodeó al lado del occidente, y midió quinientas cañas de la caña de medir.

Ezekiel 42:20
A los cuatro lados lo midió: tuvo el muro todo al derredor quinientas cañas de longitud, y quinientas cañas de anchura, para hacer apartamiento entre el santuario, y el lugar profano.

Ezekiel 43:1
Y LLEVÓME a la puerta, a la puerta que mira hacia el oriente,

Ezekiel 43:2
Y he aquí la gloria del Dios de Israel, que venía de hacia el oriente; y su sonido era como el sonido de muchas aguas, y la tierra resplandecía a causa de su gloria.

Ezekiel 43:3
Y la visión que ví era como la visión, como aquella visión que ví, cuando vine para destruir la ciudad; y las visiones eran como la visión que ví junto al río de Cobar; y caí sobre mi rostro.

Ezekiel 43:4
Y la gloria de Jehová entró en la casa por la vía de la puerta que tenía la haz camino del oriente.

Ezekiel 43:5
Y alzóme el espíritu, y metióme en el patio de adentro; y he aquí que la gloria de Jehová hinchió la casa.

Ezekiel 43:6
Y oí uno que me hablaba desde la casa; y un varón estaba junto a mí,

Ezekiel 43:7
Y díjome: Hijo del hombre, este es el lugar de mi asiento, y el lugar de las plantas de mis piés, en el cual habitaré entre los hijos de Israel para siempre; y nunca más la casa de Israel contaminará mi santo nombre, ellos y sus reyes, con sus fornicaciones, y con los cuerpos muertos de sus reyes, en sus altares.

Ezekiel 43:8
Poniendo ellos su umbral junto a mi umbral, y su poste junto a mi poste, y una pared entre mí y ellos, contaminaron mi santo nombre con sus abominaciones que hicieron, y yo los consumí en mi furor.

Ezekiel 43:9
Ahora echarán léjos de mí su fornicación, y los cuerpos muertos de sus reyes, y habitaré en medio de ellos para siempre.

Ezekiel 43:10
Tú pues, hijo del hombre, anuncia a la casa de Israel esta casa, y avergüéncense de sus pecados, y midan la traza.

Ezekiel 43:11
Y si se avergonzaren de todo lo que han hecho, házles entender la figura de la casa, y su traza, y sus salidas, y sus entradas, y todas sus figuras, y todas sus descripciones, y todas sus pinturas, y todas sus leyes; y descríbelo delante de sus ojos, y guarden toda su forma, y todas sus leyes, y háganlas.

Ezekiel 43:12
Esta es la ley de la casa: Sobre la cumbre del monte será edificada: todo su término al derredor será santísimo: he aquí que esta es la ley de la casa.

Ezekiel 43:13
Y estas son las medidas del altar en codos: el codo de a codo y palmo. El medio de un codo, y de un codo la anchura; y su término, que estaba sobre su borde al derredor, de un palmo; y esta es la altura del altar.

Ezekiel 43:14
Y desde el medio de la tierra hasta el lugar de abajo había dos codos, y la anchura de un codo; y desde el lugar menor hasta el lugar mayor había cuatro codos, y la anchura de un codo.

Ezekiel 43:15
Y el altar era de cuatro codos, y encima del altar había cuatro cuernos.

Ezekiel 43:16
Y el altar tenía doce codos en longitud, y doce en anchura, cuadrado a sus cuatro lados.

Ezekiel 43:17
Y el patio era de catorce codos de longitud, y catorce de anchura en sus cuatro lados; y el término que tenía al derredor era de medio codo, el medio que tenía era de un codo al derredor, y sus gradas estaban al oriente.

Ezekiel 43:18
Y díjome: Hijo del hombre, así dijo el Señor Jehová: Estas son las leyes del altar el día que él será hecho, para ofrecer sobre él holocausto, y para esparcir sobre él sangre.

Ezekiel 43:19
Darás a los sacerdotes Levitas, que son del linaje de Sadoc, que son allegados a mí, dijo el Señor Jehová, para ministrarme, un becerro hijo de vaca para expiación.

Ezekiel 43:20
Y tomarás de su sangre, y pondrás en sus cuatro cuernos, y en las cuatro esquinas del patio, y en el término al derredor, y limpiarlo has, y expiarlo has.

Ezekiel 43:21
Y tomarás el becerro de la expiación, y quemarle ha conforme a la ley de la casa, fuera del santuario.

Ezekiel 43:22
Y al segundo día ofrecerás un macho de cabrío sin tacha para expiación; y expiarán el altar como lo expiaron con el becerro.

Ezekiel 43:23
Cuando acabares de expiar, ofreceras un becerro hijo de vaca entero, y un carnero entero de la manada.

Ezekiel 43:24
Y ofrecerlos has delante de Jehová; y los sacerdotes echarán sobre ellos sal, y ofrecerlos han en holocausto a Jehová.

Ezekiel 43:25
Siete dias sacrificaras el macho cabrío de la expiación cada día; y el becerro hijo de vaca, y el carnero de la manada enteros sacrificará.

Ezekiel 43:26
Siete dias expiarán el altar, y lo limpiarán, y henchirán sus manos.

Ezekiel 43:27
Y acabados estos dias, el octavo día, y desde en adelante, sacrificarán los sacerdotes sobre el altar vuestros holocaustos, y vuestros pacíficos; y serme heis aceptos, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 44:1
Y TORNÓME hacia la puerta del santuario de afuera, la cual mira hacia el oriente, la cual estaba cerrada.

Ezekiel 44:2
Y díjome Jehová: Esta puerta será cerrada: no se abrirá, ni entrará por ella hombre; porque Jehová Dios de Israel entró por ella, y será cerrada.

Ezekiel 44:3
El príncipe, el príncipe, él se asentará en ella para comer pan delante de Jehová: por el camino de la entrada de la puerta entrará, y por el camino de ella saldrá.

Ezekiel 44:4
Y llevóme hacia la puerta del norte por delante de la casa, y miré y he aquí que la gloria de Jehová había henchido la casa de Jehová; y caí sobre mi rostro.

Ezekiel 44:5
Y díjome Jehová: Hijo del hombre, pon tu corazón, y mira con tus ojos, y oye con tus oidos todo lo que yo hablo contigo de todas las ordenanzas de la casa de Jehová, y de todas sus leyes; y pon tu corazón a las entradas de la casa, y a todas las salidas del santuario.

Ezekiel 44:6
Y dirás a la rebelde, a la casa de Israel: Así dijo el Señor Jehová: Os basten todas vuestras abominaciones, o! casa de Israel:

Ezekiel 44:7
De haber vosotros traido extranjeros, incircuncisos de corazón, e incircuncisos de carne, para estar en mi santuario, para contaminar mi casa: de haber ofrecido mi pan, el sebo, y la sangre; e invalidaron mi concierto por todas vuestras abominaciones.

Ezekiel 44:8
Y no guardasteis la observancia de mis santificaciones, mas vosotros os pusisteis guardas de mi observancia en mi santuario.

Ezekiel 44:9
Así dijo el Señor Jehová: Ningún hijo de extranjero incircunciso de corazón, e incircunciso de carne, entrará en mi santuario, de todos los hijos de extranjeros que están entre los hijos de Israel.

Ezekiel 44:10
Y los Levitas que se apartaron léjos de mí cuando Israel erró, el cual erró apartándose de mí en pos de sus ídolos, llevarán su iniquidad.

Ezekiel 44:11
Y serán ministros en mi santuario, porteros a las puertas de la casa, y sirvientes en la casa: ellos matarán el holocausto y la víctima al pueblo, y ellos estarán delante de ellos para servirles:

Ezekiel 44:12
Por cuanto les sirvieron delante de sus ídolos, y fueron a la casa de Israel por tropezadero de maldad: por tanto yo alcé mi mano acerca de ellos, dijo el Señor Jehová, que llevarán su iniquidad.

Ezekiel 44:13
No serán allegados a mí para serme sacerdotes, ni se allegarán a ninguna de mis santificaciones, a las santidades de santidades: mas llevarán su vergüenza, y sus abominaciones que hicieron.

Ezekiel 44:14
Y yo los pondré por guardas de la guarda de la casa, y en todo su servicio, y en todas las cosas que en ella se hicieren.

Ezekiel 44:15
Mas los sacerdotes Levitas, hijos de Sadoc, que guardaron la observancia de mi santuario; cuando los hijos de Israel erraron apartándose de mí, ellos serán allegados a mí para ministrarme, y estarán delante de mí, para ofrecerme el sebo y la sangre, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 44:16
Ellos entrarán en mi santuario, y ellos se allegarán a mi mesa para ministrarme, y guardarán mi observancia.

Ezekiel 44:17
Y será, que cuando entraren por las puertas del patio de adentro, se vestirán de vestimientos de lino: no subirá sobre ellos lana cuando ministraren en las puertas del patio de adentro, y adentro.

Ezekiel 44:18
Mitras de lino tendrán en sus cabezas, y pañetes de lino en sus lomos: no se ceñirán por los sudaderos.

Ezekiel 44:19
Y cuando salieren al patio de afuera, al patio de afuera al pueblo, desnudarse han de sus vestimentos con que ministraron, y dejarlos han en las cámaras del santuario; y vestirse han de otros vestidos, y no santificarán el pueblo con sus vestimentos.

Ezekiel 44:20
Y no raparán su cabeza, ni dejarán crecer el cabello, mas trasquilando trasquilarán sus cabezas.

Ezekiel 44:21
Y ninguno de los sacerdotes beberá vino cuando hubieren de entrar en el patio de adentro.

Ezekiel 44:22
Ni viuda, ni repudiada se tomarán por mujeres: mas tomarán vírgenes del linaje de la casa de Israel; o viuda, que fuere viuda de sacerdote.

Ezekiel 44:23
Y enseñarán a mi pueblo a hacer diferencia entre lo santo y lo profano; y entre lo limpio y lo no limpio les enseñarán a discernir.

Ezekiel 44:24
Y en el pleito ellos estarán para juzgar: por mis derechos lo juzgarán; y mis leyes y mis decretos guardarán en todas mis solemnidades, y mis sábados santificarán.

Ezekiel 44:25
Y a hombre muerto no entrará el sacerdote para contaminarse: mas sobre padre, o madre, o hijo, o hija, hermano, o hermana, que no haya tenido marido, se contaminará.

Ezekiel 44:26
Y después de su expiación, contarle han aun siete dias.

Ezekiel 44:27
Y el día que entrare al santuario, al patio de adentro, para ministrar en el santuario, ofrecerá su expiación, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 44:28
Y esto será a ellos por heredad: yo seré su heredad; y no les daréis posesión en Israel: yo soy su posesión.

Ezekiel 44:29
El presente, y el sacrificio por la expiación, y por el pecado comerán; y toda cosa dedicada a Dios en Israel, será de ellos.

Ezekiel 44:30
Y las primicias de todos primeros frutos de todo, y toda ofrenda de todo lo que se ofreciere de todas vuestras ofrendas será de los sacerdotes; y las primicias de todas vuestras masas daréis al sacerdote, para que haga reposar la bendición en vuestras casas.

Ezekiel 44:31
Ninguna cosa mortecina, ni arrebatada, así de aves como de animales, comerán los sacerdote.

Ezekiel 45:1
Y CUANDO partiereis por suer- tes la tierra en heredad, apartaréis una suerte para Jehová que le consagréis en la tierra, de longitud de veinte y cinco mil cañas de medir, y de anchura de diez mil: esto será santificado en todo su término al derredor.

Ezekiel 45:2
De esto serán para el santuario las quinientas y quinientas cañas en cuadro al derredor: el cual tendrá su ejido de cincuenta codos al derredor.

Ezekiel 45:3
Y de esta medida medirás en longitud veinte y cinco mil cañas, y en anchura diez mil: en lo cual estará el santuario, el santuario de santuarios.

Ezekiel 45:4
Lo consagrado de esta tierra será para los sacerdotes ministros del santuario, que son allegados para ministrar a Jehová; y serles ha lugar para hacer casas, y el santuario para santuario.

Ezekiel 45:5
Y otras veinte y cinco mil de longitud, y diez mil de anchura, lo cual será para los Levitas ministros de la casa, en posesión de veinte cámaras.

Ezekiel 45:6
Y para la posesión de la ciudad daréis cinco mil de anchura, y veinte y cinco mil de longitud delante de lo que se apartó para el santuario: esto será para toda la casa de Israel.

Ezekiel 45:7
Y la parte del príncipe será junto al apartamiento del santuario de la una parte y de la otra, y junto a la posesión de la ciudad, delante del apartamiento del santuario, y delante de la posesión de la ciudad, desde el rincón occidental que está hacia el occidente, hasta el rincón del oriental que está hacia el oriente; y la longitud será de la una parte a la otra, desde el rincón del occidente hasta el rincón del oriente.

Ezekiel 45:8
Esta tierra tendrá en posesión en Israel, y nunca más mis príncipes oprimirán mi pueblo: mas darán la tierra a la casa de Israel por sus tribus.

Ezekiel 45:9
Así dijo el Señor Jehová: Básteos ya, o! príncipes de Israel: quitád la violencia y la rapiña: hacéd juicio y justicia: quitád vuestras imposiciones de sobre mi pueblo, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 45:10
Peso de justicia, y efa de justicia, y bato de justicia, tendréis.

Ezekiel 45:11
El efa y el bato serán de una misma medida, que el bato tenga la décima parte del homer, y la décima parte del homer el efa: el homer tendrá también su igualdad.

Ezekiel 45:12
Y el siclo será de veinte geras: veinte siclos, y veinte y cinco siclos, y quince siclos os será una mina.

Ezekiel 45:13
Esta será la ofrenda que ofreceréis: la sexta parte de un efa de homer del trigo, y la sexta parte de un efa de homer de la cebada.

Ezekiel 45:14
Y la ordenanza del aceite será que ofreceréis un bato de aceite, que es la décima parte de un coro: diez batos harán un homer; porque diez batos son un homer.

Ezekiel 45:15
Y una cordera de la manada de doscientas, de las gruesas de Israel, para sacrificio, y para holocausto, y para pacíficos, para ser expiados, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 45:16
Todo el pueblo de la tierra será obligado a esta ofrenda para el príncipe de Israel.

Ezekiel 45:17
Mas del príncipe será la obligación de dar el holocausto, y el sacrificio, y la derramadura en las solemnidades, y en las lunas nuevas, y en los sábados, y en todas las fiestas de la casa de Israel: el hará la expiación, y el presente, y el holocausto, y los pacíficos, para expiar la casa de Israel.

Ezekiel 45:18
Así dijo el Señor Jehová: El mes primero, al primero del mes, tomarás un becerro hijo de vaca entero, y expiarás el santuario.

Ezekiel 45:19
Y el sacerdote tomará de la sangre del becerro de la expiación, y pondrá sobre los postes de la casa, y sobre los cuatro rincones del patio del altar, y sobre los postes de las puertas del patio de adentro.

Ezekiel 45:20
Así harás hasta el séptimo día del mes por los errados y engañados; y expiarás la casa.

Ezekiel 45:21
El mes primero, a los catorce dias del mes, tendréis la páscua, que será fiesta de siete dias: comerse ha pan sin levadura.

Ezekiel 45:22
Y aquel día el príncipe sacrificará por sí, y por todo el pueblo de la tierra, un becerro por el pecado.

Ezekiel 45:23
Y en todos los siete dias de la solemnidad hará holocausto a Jehová de siete becerros y siete carneros enteros, cada día en siete dias; y por el pecado un macho de cabrío cada día.

Ezekiel 45:24
Y con cada becerro, presente de un efa de flor de harina, y con cada carnero otro efa; y por cada efa un hin de aceite.

Ezekiel 45:25
En el mes séptimo, a los quince del mes, en la fiesta hará otro tanto como en estos siete dias, cuanto a la expiación, y cuanto al holocausto, y cuanto al presente, y cuanto al aceite.

Ezekiel 46:1
ASÍ dijo el Señor Jehová: la puerta del patio de adentro, que mira al oriente, será cerrada los seis dias de trabajo; y el día del sábado se abrirá, y asimismo se abrirá el día de la nueva luna.

Ezekiel 46:2
Y el príncipe entrará de afuera por el camino del portal de la puerta, y estará al umbral de la puerta, (y los sacerdotes harán su holocausto y sus pacíficos;) e inclinarse ha a la entrada de la puerta, y saldrá: mas la puerta no se cerrará hasta la tarde.

Ezekiel 46:3
Y el pueblo de la tierra se inclinará delante de Jehová a la entrada de la puerta en los sábados, y en las nuevas lunas.

Ezekiel 46:4
Y el holocausto que el príncipe ofrecerá a Jehová el día del sábado, será seis corderos enteros, y un carnero entero;

Ezekiel 46:5
Y presente, un efa de flor de harina con cada carnero; y con cada cordero, presente don de su mano; y un hin de aceite con el efa.

Ezekiel 46:6
Mas el día de la nueva luna ofrecerá un becerro hijo de vaca entero, y seis corderos, y un carnero: serán enteros.

Ezekiel 46:7
Y hará presente de un efa de flor de harina con el becerro; y otro efa con cada carnero: mas con los corderos, conforme a su facultad; y un hin de aceite con cada efa.

Ezekiel 46:8
Y cuando el príncipe entrare, entrará por el camino del portal de la puerta, y por el mismo camino saldrá.

Ezekiel 46:9
Mas cuando el pueblo de la tierra entrare delante de Jehová en la fiestas, el que entrare por la puerta del norte, saldrá por la puerta del mediodía; y el que entrare por la puerta del mediodía, saldrá por la puerta del norte: no volverá por la puerta por donde entró, mas saldrá por la de en frente de ella.

Ezekiel 46:10
Y el príncipe, cuando ellos entraren, él entrará en medio de ellos: mas cuando ellos hubieren salido, él saldrá.

Ezekiel 46:11
Y en las fiestas, y en las solemnidades, será el presente un efa de flor de harina con cada becerro, y otro efa con cada carnero; y con los corderos, lo que le parciere; y un hin de aceite con cada efa.

Ezekiel 46:12
Mas cuando el príncipe libremente hiciere holocausto, o pacíficos a Jehová, abrirle han la puerta, que mira al oriente, y hará su holocausto, y sus pacíficos, como hace en el día del sábado: después saldrá, y cerrarán la puerta después que saliere.

Ezekiel 46:13
Y sacrificarás a Jehová cada día en holocausto un cordero de un año entero: cada mañana lo sacrificarás.

Ezekiel 46:14
Y harás con el presente todas las mañanas, la sexta parte de un efa de flor de harina, y la tercera parte de un hin de aceite para mezclar con la flor de harina: esto será presente para Jehová continuamente por estatuto perpetuo.

Ezekiel 46:15
Y sacrificarán el cordero, y el presente, y el aceite todas las mañanas en holocausto continuo.

Ezekiel 46:16
Así dijo el Señor Jehová: Si el príncipe diere algún don de su heredad a alguno de sus hijos, será de ellos: posesión de ellos será por herencia.

Ezekiel 46:17
Mas si de su heredad diere don a alguno de sus siervos, será de él hasta el año de libertad, y volverá al príncipe: mas su herencia de sus hijos será.

Ezekiel 46:18
Y el príncipe no tomará nada de la herencia del pueblo, por no defraudarlos de su posesión. De lo que él posee, dará herencia a sus hijos; porque mi pueblo no sea echado cada uno de su posesión.

Ezekiel 46:19
Y metióme por la entrada que estaba hacia la puerta a las cámaras santas de los sacerdotes, las cuales miraban al norte; y había allí un lugar a los lados del occidente.

Ezekiel 46:20
Y díjome: Este es el lugar donde los sacerdotes cocerán el sacrificio por el pecado, y por la expiación; allí cocerán el presente por no sacarlo al patio de afuera, para santificar el pueblo.

Ezekiel 46:21
Luego me sacó al patio de afuera, y trájome por los cuatro rincones del patio; y en cada rincón había un patio.

Ezekiel 46:22
En los cuatro rincones del patio había patios juntos de cuarenta codos de longitud, y de treinta de anchura: tenían una misma medida todos cuatro a los rincones.

Ezekiel 46:23
Y había una pared al derredor de ellos, al derredor de todos cuatro; y había chimeneas hechas abajo de las paredes al derredor.

Ezekiel 46:24
Y díjome: Estas son las casas de los cocineros, donde los servidores de la casa cocerán el sacrificio del pueblo.

Ezekiel 47:1
E HÍZOME tornar a la entrada de la casa; y he aquí aguas que salían de debajo del umbral de la casa hacia el oriente; porque la haz de la casa estaba al oriente; y las aguas descendían de debajo, hacia el lado derecho de la casa, al mediodía del altar.

Ezekiel 47:2
Y sacóme por el camino de la puerta del norte, e hízome rodear por el camino fuera de la puerta por de fuera al camino de la que mira al oriente; y he aquí las aguas que salían al lado derecho.

Ezekiel 47:3
Y saliendo el varón hacia el oriente tenía un cordel en su mano; y midió mil codos, e hízome pasar por las aguas hasta los tobillos.

Ezekiel 47:4
Y midió otros mil, e hízome pasar por las aguas hasta las rodillas. Y midió otros mil, e hízome pasar por las aguas hasta los lomos.

Ezekiel 47:5
Y midió otros mil, e iba ya el arroyo que yo no podía pasar; porque las aguas se habían alzado, y el arroyo no se podía pasar si no a nado.

Ezekiel 47:6
Y díjome: ¿Hijo del hombre, has visto? Y trájome, e hízome tornar por la ribera del arroyo.

Ezekiel 47:7
Y tornando yo, he aquí en la ribera del arroyo que había árboles muy muchos de la una parte, y de la otra.

Ezekiel 47:8
Y díjome: Estas aguas salen a la región del oriente, y descenderán a la campaña, y entrarán en la mar, en la mar de las aguas apartadas; y las aguas recibirán sanidad.

Ezekiel 47:9
Y será que toda alma viviente que nadare por donde quiera que entraren estos dos arroyos vivirá; y habrá muchos peces en gran manera por haber entrado estas aguas allá, y recibirán sanidad, y vivirá todo lo que entrare en este arroyo.

Ezekiel 47:10
Y será que junto a él estarán pescadores, y desde Engadí hasta Engalim será tendedero de redes: en su manera será su pescado como el pescado de la gran mar, mucho en gran manera.

Ezekiel 47:11
Sus charcos y sus lagunas no se sanarán: quedarán para salinas.

Ezekiel 47:12
Y junto al arroyo en su ribera de una parte y de otra crecerá todo árbol de fruto de comer: su hoja nunca caerá, ni su fruto faltará: a sus meses madurará, porque sus aguas salen del santuario; y su fruto será para comer, y su hoja para medicina.

Ezekiel 47:13
Y dijo el Señor Jehová: Este es el término en que partiréis la tierra en heredad entre las doce tribus de Israel: José dos partes.

Ezekiel 47:14
Y heredarla heis así los unos como los otros; pues por ella alcé mi mano que la había de dar a vuestros padres: por tanto esta tierra os caerá en heredad.

Ezekiel 47:15
Y este es el término de la tierra hacia la parte del norte: Desde la gran mar camino de Hetalón viniendo en Sedada,

Ezekiel 47:16
Emat, Berota, Sabarim, que son entre el término de Damasco, y el término de Emat: Haseraticon, que es en el término de Hauran.

Ezekiel 47:17
Y será el término del norte desde la mar de Hazar-enan al término de Damasco al norte; y al término de Emat al lado del norte.

Ezekiel 47:18
Al lado del oriente, por medio de Hauran, y de Damasco, y de Galaad, y de la tierra de Israel, al Jordán: esto mediréis de término hasta la mar del oriente.

Ezekiel 47:19
Y al lado del mediodía, hacia el mediodía, desde Tamar hasta las aguas de las rencillas: desde Cádes y el arroyo hasta la gran mar; y esto será al lado del mediodía, al mediodía.

Ezekiel 47:20
Y al lado del occidente, la gran mar el un término, hasta en derecho para venir en Emat. Este será el lado del occidente.

Ezekiel 47:21
Y partiréis esta tierra entre vosotros por las tribus de Israel.

Ezekiel 47:22
Y será que echaréis sobre ella suertes por herencia para vosotros, y para los extranjeros que peregrinan entre vosotros, que entre vosotros han engendrado hijos; y tenerlos heis como naturales entre los hijos de Israel: echarán suertes con vosotros, para heredarse entre las tribus de Israel.

Ezekiel 47:23
Y será que en la tribu en que peregrinare el extranjero, allí le daréis su heredad, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 48:1
Y ESTOS son los nombres de las tribus: Desde la parte del norte por la vía de Hetalón viniendo a Emat, Hazar-enan, al término de Damasco, al norte, al término de Emat: tendrá Dan una parte desde la parte del oriente hasta la mar.

Ezekiel 48:2
Y junto al término de Dan, desde la parte del oriente hasta la parte de la mar, tendrá Aser una parte.

Ezekiel 48:3
Y junto al término de Aser, desde la parte del oriente hasta la parte de la mar, tendrá Neftalí otra.

Ezekiel 48:4
Y junto al término de Neftalí, desde la parte del oriente hasta la parte de la mar, Manasés otra.

Ezekiel 48:5
Y junto al término de Manasés, desde la parte del oriente hasta la parte de la mar, Efraim otra.

Ezekiel 48:6
Y junto al término de Efraim, desde la parte del oriente hasta la parte de la mar, Rubén otra.

Ezekiel 48:7
Y junto al término de Rubén, desde la parte del oriente hasta la parte de la mar, Judá otra.

Ezekiel 48:8
Y junto al término de Judá, desde la parte del oriente hasta la parte de la mar, será la suerte que apartaréis de veinte y cinco mil cañas de anchura y de longitud, como cualquiera de las otras partes, es a saber, desde la parte del oriente hasta la parte de la mar; y el santuario estará en medio de ella.

Ezekiel 48:9
La suerte que apartaréis para Jehová será de longitud de veinte y cinco mil cañas, y de anchura de diez mil.

Ezekiel 48:10
Y allí será la suerte santa de los sacerdotes de veinte y cinco mil cañas al norte, y de diez mil de anchura al occidente, y al oriente, de diez mil de anchura, y al mediodía de longitud de veinte y cinco mil; y el santuario de Jehová estará en medio de ella.

Ezekiel 48:11
Los sacerdotes santificados de los hijos de Sadoc, que guardaron mi observancia, que no erraron, cuando erraron los hijos de Israel, como erraron los Levitas:

Ezekiel 48:12
Ellos tendrán por suerte apartada en la partición de la tierra la parte santísima, junto al término de los Levitas.

Ezekiel 48:13
Y la de los Levitas será delante del término de los sacerdotes, de veinte y cinco mil cañas de longitud, y de diez mil de anchura: toda la longitud de veinte y cinco mil, y la anchura de diez mil.

Ezekiel 48:14
No venderán de ello, ni trocarán, ni traspasarán las primicias de la tierra, porque es consagrado a Jehová.

Ezekiel 48:15
Y las cinco mil cañas de anchura que quedan delante de las veinte y cinco mil, serán profanas para la ciudad, para habitación, y para ejido; y la ciudad estará en medio.

Ezekiel 48:16
Y estas serán sus medidas: A la parte del norte cuatro mil y quinientas cañas; y a la parte del mediodía cuatro mil y quinientas; y a la parte del oriente cuatro mil y quinientas; y a la parte del occidente cuatro mil y quinientas.

Ezekiel 48:17
Y el ejido de la ciudad estará al norte de doscientas y cincuenta cañas, y al mediodía de doscientas y cincuenta, y al oriente de doscientas y cincuenta, y al occidente de doscientas y cincuenta.

Ezekiel 48:18
Y lo que quedare de longitud delante de la suerte santa, que son diez mil cañas al oriente, y diez mil al occidente, que será lo que quedare delante de la suerte santa, será para sembrar pan para los que sirven a la ciudad.

Ezekiel 48:19
Y los que servirán a la ciudad, serán de todas las tribus de Israel.

Ezekiel 48:20
Toda la apartadura de veinte y cinco mil cañas, y otras veinte y cinco mil en cuadro apartaréis por suerte para el santuario, y para la posesión de la ciudad.

Ezekiel 48:21
Y del príncipe será lo que quedare de la una parte y de la otra de la suerte santa, y de la posesión de la ciudad, es a saber, delante de las veinte y cinco mil cañas de la suerte santa hasta el término oriental; y al occidente delante de las veinte y cinco mil hasta el término occidental, delante de las partes dichas será del príncipe; y será suerte santa, y el santuario de la casa estará en medio de ella.

Ezekiel 48:22
Y desde la posesión de los Levitas, y desde la posesión de la ciudad, en medio estará lo que pertenecerá al príncipe: entre el término de Judá, y el término de Benjamín estará la suerte del príncipe.

Ezekiel 48:23
Y la resta de las tribus, desde la parte del oriente hasta la parte de la mar, Benjamín tendrá una parte.

Ezekiel 48:24
Y junto al término de Benjamín, desde la parte del oriente hasta la parte de la mar, Simeón otra.

Ezekiel 48:25
Y junto al término de Simeón, desde la parte del oriente hasta la parte de la mar, Isacar otra.

Ezekiel 48:26
Y junto al término de Isacar, desde la parte del oriente hasta la parte de la mar, Zabulón otra.

Ezekiel 48:27
Y junto al término de Zabulón, desde la parte del oriente hasta la parte de la mar, Gad otra.

Ezekiel 48:28
Y junto al término de Gad a la parte del mediodía, al mediodía, será el término desde Tamar hasta las aguas de las rencillas, y desde Cádes y el arroyo hasta la gran mar.

Ezekiel 48:29
Esta es la tierra que partiréis por suertes en heredad a las tribus de Israel; y estas son sus partes, dijo el Señor Jehová.

Ezekiel 48:30
Y estas son las salidas de la ciudad a la parte del norte, cuatro mil y quinientas cañas por medida.

Ezekiel 48:31
Y las puertas de la ciudad serán según los nombres de las tribus de Israel: las tres puertas al norte, la puerta de Rubén una, la puerta de Judá otra, la puerta de Leví otra.

Ezekiel 48:32
Y a la parte del oriente, cuatro mil y quinientas cañas, y tres puertas: la puerta de José una, la puerta de Benjamín otra, la puerta de Dan otra.

Ezekiel 48:33
Y a la parte del mediodía, cuatro mil y quinientas cañas por medida, y tres puertas: la puerta de Simeón una, la puerta de Isacar otra, la puerta de Zabulón otra.

Ezekiel 48:34
Y a la parte del occidente, cuatro mil y quinientas cañas, y sus tres puertas: la puerta de Gad una, la puerta de Aser otra, la puerta de Neftalí otra.

Ezekiel 48:35
En derredor diez y ocho mil cañas: y el nombre de la ciudad desde aquel día será JEHOVÁ ALLÍ.

 

 

 

 

 

 

Daniel / Daniel



Daniel 1:1
EN el año tercero del reino de Joacim, rey de Judá, vino Nabucodonosor, rey de Babilonia, a Jerusalem, y cercóla.

Daniel 1:2
Y el Señor entregó en sus manos a Joacim, rey de Judá, y parte de los vasos de la casa de Dios, y trájolos a tierra de Sennaar a la casa de su dios; y metió los vasos en la casa del tesoro de su dios.

Daniel 1:3
Y dijo el rey a Aspenez príncipe de sus eunucos, que trájese de los hijos de Israel, del linaje real, y de los príncipes;

Daniel 1:4
Muchachos en quien no hubiese alguna mácula, y de buen parecer, y enseñados en toda sabiduría, y sabios en ciencia, y de buen entendimiento, y que tuviesen fuerzas para estar en el palacio del rey, y que les enseñase las letras y la lengua de los Caldeos.

Daniel 1:5
Y señalóles el rey ración para cada día, de la ración de la comida del rey, y del vino de su beber; que los criase tres años, para que al fin de ellos estuviesen delante del rey.

Daniel 1:6
Y fueron entre ellos de los hijos de Judá, Daniel, Ananías, Misael, y Azarías:

Daniel 1:7
A los cuales el príncipe de los eunucos puso nombres. Y puso a Daniel, Baltasar; y a Ananías, Sidrac; y a Misael, Misac; y a Azarías, Abdenago.

Daniel 1:8
Y Daniel propuso en su corazón de no contaminarse en la ración de la comida del rey, y en el vino de su beber; y pidió al príncipe de los eunucos de no se contaminar.

Daniel 1:9
(Y puso Dios a Daniel en gracia, y en buena voluntad con el príncipe de los eunucos.)

Daniel 1:10
Y dijo el príncipe de los eunucos a Daniel: Tengo temor de mi señor el rey, que señaló vuestra comida, y vuestra bebida: el cual porque verá vuestros rostros más tristes que los de los muchachos que son semejantes a vosotros, condenaréis para con el rey mi cabeza.

Daniel 1:11
Y Daniel dijo a Malasar, que era señalado por el príncipe de los eunucos sobre Daniel, Ananías, Misael, y Azarías:

Daniel 1:12
Prueba, yo te ruego, tus siervos diez dias, y dénnos de las legumbres a comer, y agua a beber:

Daniel 1:13
Y parezcan delante de tí nuestros rostros, y los rostros de los muchachos que comen de la ración de la comida del rey, y según que vieres, harás con tus siervos.

Daniel 1:14
Consintió pues con ellos en esto, y probó con ellos diez dias.

Daniel 1:15
Y al cabo de los diez dias pareció el rostro de ellos mejor, y más gordo de carne que los otros muchachos, que comían de la ración de la comida del rey.

Daniel 1:16
Y fué, que Malasar tomaba la ración de la comida de ellos, y el vino de su beber, y dábales legumbres.

Daniel 1:17
Y a estos cuatro muchachos dióles Dios conocimiento, e inteligencia en todas letras y ciencia: mas Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños.

Daniel 1:18
Pasados pues los dias al fin de los cuales dijo el rey que los trajesen, el príncipe de los eunucos los trajó delante de Nabucodonosor.

Daniel 1:19
Y el rey habló con ellos, y no fué hallado entre todos ellos otro como Daniel, Ananías, Misael, y Azarías; y estuvieron delante del rey.

Daniel 1:20
Y en todo negocio de sabiduría e inteligencia que el rey les demandó, los halló diez veces sobre todos los magos y astrólogos que había en todo su reino.

Daniel 1:21
Y fué Daniel hasta el año primero del rey Ciro.

Daniel 2:1
Y EN el segundo año del reino de Nabucodonosor, soñó Nabucodonosor sueños, y su espíritu se quebrantó, y su sueño se huyó de él.

Daniel 2:2
Y mandó el rey llamar magos, astrólogos, y encantadores, y Caldeos, para que enseñasen al rey sus sueños: los cuales vinieron, y se presentaron delante del rey.

Daniel 2:3
Y el rey les dijo: He soñado un sueño, y mi espíritu se ha quebrantado por saber el sueño.

Daniel 2:4
Y los Caldeos hablaron al rey en Siriaco: Rey, para siempre vive: Dí el sueño a tus siervos, y mostrarémos la declaración.

Daniel 2:5
El rey respondió, y dijo a los Caldeos: El negocio se me fué de la memoria: si no me mostráis el sueño y su declaración, seréis hechos cuartos, y vuestras casas serán puestas por muladares.

Daniel 2:6
Y si mostrareis el sueño y su declaración, recibiréis de mí dones, y mercedes, y grande honra: por tanto mostrádme el sueño, y su declaración.

Daniel 2:7
Respondieron la segunda vez, y dijeron: Diga el rey el sueño a sus siervos, y mostrarémos su declaración.

Daniel 2:8
El rey respondió, y dijo: Yo conozco ciertamente que vosotros ponéis dilaciones, porque veis que el negocio se me ha ido de la memoria.

Daniel 2:9
Si no me mostráis el sueño, una sola sentencia será de vosotros. Ciertamente respuesta mentirosa y perversa que decir delante de mí aparejáis vosotros, entre tanto que se muda el tiempo: por tanto decídme el sueño, para que yo entienda que me podéis mostrar su declaración.

Daniel 2:10
Los Caldeos respondieron delante del rey, y dijeron: No hay hombre sobre la tierra que pueda declarar el negocio del rey: además de esto, ningún rey, príncipe, ni señor preguntó cosa semejante a ningún mago, ni astrólogo, ni Caldeo.

Daniel 2:11
Finalmente el negocio que el rey demanda es singular, ni hay quien lo pueda declarar delante del rey, salvo los dioses, cuya morada no es con la carne.

Daniel 2:12
Por esto el rey con ira y con grande enojo mandó que matasen a todos los sabios de Babilonia.

Daniel 2:13
Y el mandamiento se publicó, y los sabios eran llevados a la muerte; y buscaron a Daniel, y a sus compañeros para matarlos.

Daniel 2:14
Entónces Daniel habló avisada y prudentemente a Arioc, capitán de los de la guarda del rey, que había salido para matar los sabios de Babilonia.

Daniel 2:15
Habló, y dijo a Arioc, capitán del rey: ¿Qué es la causa que este mandamiento se publica de parte del rey tan apresuradamente? Entónces Arioc declaró el negocio a Daniel.

Daniel 2:16
Y Daniel entró, y pidió al rey que le diese tiempo, y que él mostraría al rey la declaración.

Daniel 2:17
Entónces Daniel se fué a su casa; y declaró el negocio a Ananías, Misael, y Azarías sus compañeros;

Daniel 2:18
Para demandar misericordias del Dios del cielo sobre este misterio, y que Daniel y sus compañeros no pereciesen con los otros sabios de Babilonia.

Daniel 2:19
Entónces el misterio fué revelado a Daniel en visión de noche: por lo cual Daniel bendijo al Dios del cielo;

Daniel 2:20
Y Daniel habló, y dijo: Sea bendito el nombre de Dios de siglo hasta siglo; porque suya es la sabiduría y la fortaleza.

Daniel 2:21
Y él es el que muda los tiempos, y las oportunidades: quita reyes, y pone reyes: da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos:

Daniel 2:22
El revela lo profundo y lo escondido: conoce lo que está en tinieblas, y la luz mora con él.

Daniel 2:23
A tí, o! Dios de mis padres, te doy las gracias, y te alabo, que me diste sabiduría y fortaleza; y ahora me enseñaste lo que te pedímos, porque nos ensenaste el negocio del rey.

Daniel 2:24
Después de esto Daniel entró a Arioc, al cual el rey había puesto para matar a los sabios de Babilonia: fué y díjole así: No mates los sabios de Babilonia: méteme delante del rey, que yo mostraré al rey la declaración.

Daniel 2:25
Entónces Arioc metió prestamente a Daniel delante del rey, y díjole así: Un varón de los trasportados de Judá he hallado, el cual declarará al rey la interpretación.

Daniel 2:26
Respondió el rey, y dijo a Daniel, (al cual llamaban Baltasar:) ¿Podrás tú hacerme entender el sueño que ví, y su declaración?

Daniel 2:27
Daniel respondió delante del rey, y dijo: El misterio que el rey demanda, ni sabios, ni astrólogos, ni magos, ni adivinos lo pueden enseñar al rey.

Daniel 2:28
Mas hay un Dios en los cielos el cual revela los misterios; y él ha hecho saber al rey Nabucodonosor lo que ha de acontecer a cabo de dias. Tu sueño, y las visiones de tu cabeza sobre tu cama, es esto:

Daniel 2:29
Tú, o! rey, en tu cama, tus pensamientos subieron por saber lo que había de ser en lo porvenir; y el que revela los misterios, te mostró lo que ha de ser.

Daniel 2:30
Y a mí, no por la sabiduría que en mí hay más que en todos los vivientes, ha sido revelado este misterio, mas para que yo notifique al rey la declaración, y que entendieses los pensamientos de tu corazón.

Daniel 2:31
Tú, o! rey, veías, y he aquí una grande imágen. Esta imágen, que era muy grande, y cuya gloria era muy sublime, estaba en pié delante de tí, y su vista era terrible.

Daniel 2:32
La cabeza de esta imágen era de fino oro: sus pechos y sus brazos de plata: su vientre y sus muslos de metal:

Daniel 2:33
Sus piernas de hierro: sus piés en parte de hierro, y en parte de barro cocido.

Daniel 2:34
Estabas mirando, hasta que una piedra fué cortada, no con manos, la cual hirió a la imágen en sus piés de hierro y de barro cocido, y los desmenuzó.

Daniel 2:35
Entónces fué también desmenuzado el hierro, el barro cocido, el metal, la plata, y el oro, y se tornaron como tamo de las eras del verano; y levantólos el viento, y nunca más se les halló lugar. Mas la piedra que hirió a la imágen, fué hecha un gran monte, que hinchió toda la tierra.

Daniel 2:36
Este es el sueño: la declaración de él diremos también en la presencia del rey.

Daniel 2:37
Tú, o! rey, eres rey de reyes; porque el Dios del cielo te ha dado el reino, la potencia, y la fortaleza, y la majestad.

Daniel 2:38
Y todo lo que habitan hijos de hombres, bestias del campo, y aves del cielo, ha entregado en tu mano; y te ha hecho enseñorear sobre todo ello: tú eres aquella cabeza de oro.

Daniel 2:39
Y después de tí se levantará otro reino menor que tú; y otro tercero reino de metal, el cual se enseñoreará de toda la tierra.

Daniel 2:40
Y el reino cuarto será fuerte como hierro; y como el hierro desmenuza, y doma todas las cosas, y como el hierro que quebranta todas estas cosas, desmenuzará y quebrantará.

Daniel 2:41
Y lo que viste los piés y los dedos en parte de barro cocido de ollero, y en parte de hierro, el reino será diviso, y habrá en él algo de fortaleza de hierro, de la manera que viste el hierro mezclado con el tiesto de barro.

Daniel 2:42
Y los dedos de los piés en parte de hierro, y en parte de barro cocido, en parte el reino será fuerte, y en parte será frágil.

Daniel 2:43
Cuanto a lo que viste el hierro mezclado con tiesto de barro, mezclarse han con simiente humana: mas no se pegarán el uno con el otro, como el hierro no se mezcla con el tiesto.

Daniel 2:44
Mas en los dias de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que eternalmente no se corromperá; y este reino no será dejado a otro pueblo: el cual desmenuzará, y consumirá todos estos reinos, y él permanecerá para siempre.

Daniel 2:45
De la manera que viste que del monte fué cortada una piedra, que no con manos, desmenuzó al hierro, al metal, al tiesto, a la plata, y al oro, el Dios grande mostró al rey lo que ha de acontecer en lo porvenir. Y el sueño es verdadero, y fiel su declaración.

Daniel 2:46
Entónces el rey Nabucodonosor cayó sobre su rostro, y humillóse a Daniel, y mandó que le sacrificasen presentes y perfumes.

Daniel 2:47
El rey habló a Daniel, y dijo: Ciertamente que el Dios vuestro es Dios de dioses, y el Señor de los reyes, y el descubridor de los misterios, pues pudiste revelar este misterio.

Daniel 2:48
Entónces el rey magnificó a Daniel, y le dió muchos y grandes dones, y púsole por gobernador de toda la provincia de Babilonia, y por príncipe de los gobernadores sobre todos los sabios de Babilonia.

Daniel 2:49
Y Daniel demandó del rey, y él puso sobre los negocios de la provincia de Babilonia a Sidrac, Misac, y Abdenago: y Daniel a la puerta del rey.

Daniel 3:1
EL rey Nabucodonosor hizo una estatua de oro, la altura de la cual era de sesenta codos, su anchura de seis codos: levantóla en el campo de Dura, en la provincia de Babilonia.

Daniel 3:2
Y envió el rey Nabucodonosor a juntar los grandes, los asistentes y capitanes: oidores, receptores, los del consejo, presidentes, y a todos los gobernadores de las provincias, para que viniesen a la dedicación de la estatua, que el rey Nabucodonosor había levantado.

Daniel 3:3
Y fueron congregados los grandes, los asistentes, y capitanes, los oidores, receptores, los del consejo, los presidentes, y todos los gobernadores de las provincias, a la dedicación de la estatua que el rey Nabucodonosor había levantado; y estaban en pié delante de la estatua que había levantado el rey Nabucodonosor.

Daniel 3:4
Y el pregonero pregonaba a alta voz: Mándase a vosotros, pueblos, naciones, y lenguajes:

Daniel 3:5
En oyendo el son de la bocina, del pífano, del atambor, de la arpa, del salterio, de la sinfonía, y de todo instrumento músico, os postraréis, y adoraréis la estatua de oro que el rey Nabucodonosor ha levantado.

Daniel 3:6
Y cualquiera que no se prostrare, y la adorare, en la misma hora será echado dentro del horno de fuego ardiendo.

Daniel 3:7
Por lo cual en oyendo todos los pueblos el son de la bocina, del pífano, del atambor, de la arpa, del salterio, de la sinfonía, y de todo instrumento músico, todos los pueblos, naciones, y lenguajes se postraron, y adoraron la estatua de oro que el rey Nabucodonosor había levantado.

Daniel 3:8
Por esto en el mismo tiempo algunos varones Caldeos se llegaron, y denunciaron de los Judíos:

Daniel 3:9
Hablando, y diciendo al rey Nabucodonosor: Rey, para siempre vive.

Daniel 3:10
Tú, o! rey, pusiste ley, que todo hombre en oyendo el son de la bocina, del pífano, del atambor, de la arpa, del salterio, de la sinfonía, y de todo instrumento músico, se postrase y adorase la estatua de oro:

Daniel 3:11
Y el que no se postrase, y la adorase, fuese echado dentro del horno de fuego ardiendo.

Daniel 3:12
Hay unos varones Judíos, los cuales tú pusiste sobre los negocios de la provincia de Babilonia, Sidrac, Misac, y Abdenago: estos varones, o! rey, no han hecho cuenta de tí: no adoran tus dioses, no adoran la estatua de oro, que tú levantaste.

Daniel 3:13
Entónces Nabucodonosor dijo con ira y con enojo, que trajesen a Sidrac, Misac, y Abdenago: luego estos varones fueron traidos delante del rey.

Daniel 3:14
Habló Nabucodonosor, y díjoles: ¿Es verdad, Sidrac, Misac, y Abdenago, que vosotros no honráis a mi dios, ni adoráis la estatua de oro que yo levanté?

Daniel 3:15
Ahora pues, ¿estáis prestos para que en oyendo el son de la bocina, del pífano, del atambor, de la arpa, del salterio, de la sinfonía, y de todo instrumento músico, os postréis, y adoréis la estatua que yo hice? Porque si no la adorareis, en la misma hora seréis echados en medio del horno de fuego ardiendo: ¿Y qué dios será aquel que os libre de mis manos?

Daniel 3:16
Sidrac, Misac, y Abdenago respondieron, y dijeron al rey Nabucodonosor: No curamos de responderte sobre este negocio.

Daniel 3:17
He aquí nuestro Dios, a quien honramos, puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, o! rey, nos librará.

Daniel 3:18
Y si no: sepas, o! rey, que tu dios no adorarémos, y la estatua que tú levantaste no honrarémos.

Daniel 3:19
Entónces Nabucodonosor fué lleno de ira, y la figura de su rostro se demudó sobre Sidrac, Misac, y Abdenago: habló, y mandó que el horno se encendiese siete veces tanto de lo que cada vez solía.

Daniel 3:20
Y mandó a hombres valientes en fuerza que estaban en su ejército, que atasen a Sidrac, Misac, y Abdenago, para echarlos en el horno de fuego ardiendo.

Daniel 3:21
Entónces estos varones fueron atados con sus mantos, y sus calzas, y sus turbantes, y sus vestidos, y fueron echados dentro del horno de fuego ardiendo.

Daniel 3:22
Porque la palabra del rey daba priesa, y había procurado que se encendiese mucho. La llama del fuego mató a aquellos hombres que habían alzado a Sidrac, Misac, y Abdenago.

Daniel 3:23
Y estos tres varones Sidrac, Misac, y Abdenago cayeron atados dentro del horno de fuego ardiendo.

Daniel 3:24
Entónces el rey Nabucodonosor se espantó, y se levantó apriesa, y habló, y dijo a los de su consejo: ¿No echamos tres varones atados dentro del fuego? Ellos respondieron, y dijeron al rey: Es verdad, o! rey.

Daniel 3:25
Respondió, y dijo: He aquí que yo veo cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego; y ningún daño hay en ellos; y el parecer del cuarto es semejante a hijo de Dios.

Daniel 3:26
Entónces allegóse Nabucodonosor a la puerta del horno de fuego ardiendo, y habló, y dijo: Sidrac, Misac, y Abdenago, siervos del Alto Dios, salíd, y veníd. Entónces Sidrac, Misac, y Abdenago salieron de en medio del fuego.

Daniel 3:27
Y juntáronse los grandes, los gobernadores, y los capitanes, y los del consejo del rey para mirar estos varones, como el fuego no se enseñoreó de sus cuerpos: ni cabello de sus cabezas fué quemado, ni sus ropas se mudaron, ni olor de fuego pasó por ellos.

Daniel 3:28
Nabucodonosor habló, y dijo: Bendito el Dios de ellos, de Sidrac, Misac, y Abdenago, que envió su ángel, y libró sus siervos que esperaron en él, y el mandamiento del rey mudaron, y entregaron sus cuerpos ántes que sirviesen ni adorasen otro dios que su Dios.

Daniel 3:29
Por mí pues se pone decreto, que todo pueblo, nación, o lenguaje que dijere blasfemia contra el Dios de Sidrac, Misac, y Abdenago, sea descuartizado, y su casa sea puesta por muladar; por cuanto no hay Dios que pueda librar como este.

Daniel 3:30
Entónces el rey ennobleció a Sidrac, Misac, y Abdenago en la provincia de Babilonia.

Daniel 4:1
NABUCODONOSOR rey a todos los pueblos naciones, y lenguajes que moran en toda la tierra, paz os sea multiplicada.

Daniel 4:2
Las señales y milagros que el Alto Dios ha hecho conmigo, conviene que yo las publique.

Daniel 4:3
¿Cuán grandes son sus señales, y cuán fuertes sus maravillas? Su reino, reino sempiterno, y su senorío hasta generación y generación.

Daniel 4:4
Yo Nabucodonosor estaba quieto en mi casa, y florido en mi palacio.

Daniel 4:5
Ví un sueño que me espantó; y las imaginaciones y visiones de mi cabeza me turbaron en mi cama.

Daniel 4:6
Por lo cual yo puse mandamiento para hacer venir delante de mí todos los sabios de Babilonia, que me mostrasen la declaración del sueño.

Daniel 4:7
Y vinieron magos, astrólogos, Caldeos, y adivinos, y dije el sueño delante de ellos: mas nunca me mostraron su declaración:

Daniel 4:8
Hasta tanto que entró delante de mí Daniel, cuyo nombre es Baltasar, como el nombre de mi Dios, y en el cual hay espíritu de los dioses santos; y dije el sueño delante de él, diciendo:

Daniel 4:9
Baltasar, príncipe de los magos, yo he entendido que hay en tí espíritu de los dioses santos, y que ningún misterio se te esconde; díme las visiones de mi sueño que he visto, y su declaración.

Daniel 4:10
Las visiones de mi cabeza en mi cama, eran: Parecíame que veía un árbol en medio de la tierra cuya altura era grande.

Daniel 4:11
Crecía este árbol, y hacíase fuerte, y su altura llegaba hasta el cielo; y su vista hasta el cabo de toda la tierra.

Daniel 4:12
Su copa era hermosa, y su fruto en abundancia, y para todos había en él mantenimiento. Debajo de él se ponían a la sombra las bestias del campo, y en sus ramas hacían morada las aves del cielo, y toda carne se mantenía de él.

Daniel 4:13
Veía en las visiones de mi cabeza en mi cama, y he aquí que un velador y santo descendía del cielo;

Daniel 4:14
Y clamaba fuertemente, y decía así: Cortád el árbol, y desmochád sus ramas: derribád su copa, y derramád su fruto: váyanse las bestias que están debajo de él, y las aves de sus ramas:

Daniel 4:15
Mas el tronco de sus raices dejaréis en la tierra, y con atadura de hierro y de metal quede atado en la yerba del campo, y sea mojado con el rocío del cielo, y su vivienda sea con las bestias en la yerba de la tierra:

Daniel 4:16
Su corazón sea mudado de corazón de hombre, y séale dado corazón de bestia; y pasen sobre él siete tiempos.

Daniel 4:17
Por sentencia de los veladores se acuerda el negocio, y por dicho de santos la demanda; para que conozcan los vivientes que el Altísimo se enseñorea del reino de los hombres, y a quien él quiere lo dá, y constituye sobre él al más bajo de los hombres.

Daniel 4:18
Este sueño ví yo el rey Nabucodonosor: mas tú, Baltasar, dirás la declaración de él; porque todos los sabios de mi reino nunca pudieron mostrarme su interpretación: mas tú puedes, porque hay en tí espíritu de los dioses santos.

Daniel 4:19
Entónces Daniel, cuyo nombre era Baltasar, estuvo callando casi una hora, y sus pensamientos le espantaban. El rey entónces habló, y dijo: Baltasar, el sueño ni su declaración no te espanten. Respondió Baltasar, y dijo: Señor mío, el sueño sea para tus enemigos, y su declaración para los que mal te quieren.

Daniel 4:20
El árbol que viste, que crecía y se hacía fuerte, y que su altura llegaba hasta el cielo, y su vista por toda la tierra;

Daniel 4:21
Y su copa era hermosa, y su fruto en abundancia, y que para todos había mantenimiento en él: debajo de él moraban las bestias del campo, y en sus ramas habitaban las aves del cielo:

Daniel 4:22
Tú mismo eres, o! rey, que creciste, y te hiciste fuerte; y tu grandeza creció, y ha llegado hasta el cielo, y tu señorió hasta el cabo de la tierra.

Daniel 4:23
Y cuanto a lo que el rey vió, un velador y santo que descendía del cielo, y decía: Cortád el árbol, destruídlo: mas el tronco de sus raices dejaréis en la tierra, y con atadura de hierro y de metal quede atado en la yerba del campo, y sea mojado con el rocío del cielo, y su vivienda sea con las bestias del campo, hasta que pasen sobre él siete tiempos:

Daniel 4:24
Esta es la declaración, o! rey, y la sentencia del Altísimo, que ha venido sobre el rey mi Señor.

Daniel 4:25
Que te echarán de entre los hombres, y con las bestias del campo será tu morada, y con yerba del campo te apacentarán como a los bueyes, y con rocío del cielo serás teñido; y siete tiempos pasarán sobre tí, hasta que entiendas que el Altísimo se enseñoréa del reino de los hombres, y que a quien él quisiere, lo dará.

Daniel 4:26
Y lo que dijeron, que dejasen en la tierra el tronco de las raices del mismo árbol: tu reino se te quedará firme, para que entiendas que el señorío es en los cielos.

Daniel 4:27
Por tanto, o! rey, aprueba mi consejo, y redime tus pecados con justicia, y tus iniquidades con misericordias de los pobres: he aquí la medicina de tu pecado.

Daniel 4:28
Todo vino sobre el rey Nabucodonosor.

Daniel 4:29
Al cabo de doce meses andándose paseando sobre el palacio del reino de Babilonia,

Daniel 4:30
Habló el rey, y dijo: ¿No es esta la gran Babilonia, que yo edifiqué para casa del reino, con la fuerza de mi fortaleza, y para gloria de mi grandeza?

Daniel 4:31
Aun estaba la palabra en la boca del rey, cuando cae una voz del cielo: A tí dicen, rey Nabucodonosor: El reino es transpasado de tí:

Daniel 4:32
Y de entre los hombres te echan, y con las bestias del campo será tu morada, y como a los bueyes te apacentarán; y siete tiempos pasaran sobre tí, hasta que conozcas que el Altísimo se enseñoréa en el reino de los hombres, y a quien él quisiere lo dará.

Daniel 4:33
En la misma hora se cumplió la palabra sobre Nabucodonosor, y fué echado de entre los hombres, y comía yerba como los bueyes, y su cuerpo se teñía con el rocío del cielo, hasta que su pelo creció como de águila, y sus uñas como de aves.

Daniel 4:34
Mas al fin del tiempo, yo Nabucodonosor, alcé mis ojos al cielo, y mi sentido me fué vuelto, y bendije al Altísimo, y alabé, y glorifiqué al que vive para siempre; porque su señorío es sempiterno, y su reino por todas las edades:

Daniel 4:35
Y todos los moradores de la tierra por nada son contados; y en el ejército del cielo, y en los moradores de la tierra hace según su voluntad, ni hay quien lo estorbe con su mano, y le diga: ¿Qué haces?

Daniel 4:36
En el mismo tiempo mi sentido me fué vuelto, y torné a la majestad de mi reino: mi hermosura y mi grandeza volvió sobre mí; y mis gobernadores y mis grandes me buscaron, y fuí restituido en mi reino, y mayor grandeza me fué añadida.

Daniel 4:37
Ahora yo Nabucodonosor alabo, engrandezco, y glorifíco al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdad, y sus caminos juicio; y a los que andan con soberbia puede humillar.

Daniel 5:1
EL rey Balsasar hizo un grande banquete a mil de sus príncipes, y contra todos mil bebía vino.

Daniel 5:2
Balsasar mandó con el gusto del vino, que trajesen los vasos de oro y de plata que Nabucodonosor su padre trajo del templo de Jerusalem, para que bebiesen con ellos el rey, y sus príncipes, sus mujeres, y sus concubinas.

Daniel 5:3
Entónces fueron traidos los vasos de oro que habían traido del templo, de la casa de Dios que estaba en Jerusalem, y bebieron con ellos el rey, y sus príncipes, sus mujeres, y sus concubinas.

Daniel 5:4
Bebieron vino, y alabaron a los dioses de oro, y de plata, de metal, de hierro, de madera, y de piedra.

Daniel 5:5
En aquella misma hora salieron unos dedos de mano de hombre, y escribían delante del candelero, sobre lo encalado de la pared del palacio real; y el rey veía la palma de la mano que escribía.

Daniel 5:6
Entónces el rey se demudó de su color, y sus pensamientos le turbaron, y las coyunturas de sus lomos se descoyuntaron, y sus rodillas se batían la una con la otra.

Daniel 5:7
El rey clamó a alta voz que hiciesen venir magos, Caldeos, y adivinos. Habló el rey, y dijo a los sabios de Babilonia: Cualquiera que leyere esta escritura, y me mostrare su declaración, será vestido de púrpura, y tendrá collar de oro a su cuello, y en el reino se enseñoreará el tercero.

Daniel 5:8
Entónces fueron metidos todos los sabios del rey, y no pudieron leer la escritura, ni mostrar al rey su declaración.

Daniel 5:9
Entónces el rey Balsasar fué muy turbado, y sus colores se le mudaron, y sus príncipes se alteraron.

Daniel 5:10
La reina, por las palabras del rey y de sus príncipes, entró a la sala del banquete: habló la reina, y dijo: Rey, para siempre vive: no te asombren tus pensamientos, ni tus colores se demuden.

Daniel 5:11
En tu reino hay un varón en el cual mora el espíritu de los dioses santos, y en los dias de tu padre se halló en él lumbre, e inteligencia, y sabiduría, como ciencia de los dioses: al cual el rey Nabucodonosor tu padre constituyó príncipe sobre todos los magos, astrólogos, Caldeos, y adivinos: el rey tu padre.

Daniel 5:12
Por cuanto fué hallado en él mayor espíritu, y ciencia, y entendimiento, declarando sueños, y desatando preguntas, y soltando dudas, es a saber, en Daniel, al cual el rey puso nombre Baltasar: llámese pues ahora Daniel, y él mostrará la declaración.

Daniel 5:13
Entónces Daniel fué traido delante del rey. Y habló el rey, y dijo a Daniel: ¿Eres tú aquel Daniel de los hijos de la cautividad de Judá, que mi padre trajo de Judá?

Daniel 5:14
Yo he oido de tí, que el espíritu de los dioses santos esta en tí, y que en tí se halló lumbre, y entendimiento, y mayor sabiduría.

Daniel 5:15
Y ahora fueron traidos delante de mí sabios, astrólogos, que leyesen esta escritura, y me mostrasen su declaración; y no han podido mostrar la declaración del negocio.

Daniel 5:16
Y yo he oido de tí, que puedes declarar las dudas, y desatar dificultades. Si ahora pudieres leer esta escritura, y mostrarme su declaración, serás vestido de púrpura, y collar de oro será puesto en tu cuello, y en el reino serás el tercer señor.

Daniel 5:17
Entónces Daniel respondió, y dijo delante del rey: Tus dones séanse para tí, y tus presentes dálos a otro. La escritura yo la leeré al rey, y le mostraré la declaración.

Daniel 5:18
El Altísimo Dios, o! rey, dió a Nabucodonosor tu padre el reino, y la grandeza, y la gloria, y la hermosura.

Daniel 5:19
Y por la grandeza que le dió, todos los pueblos, naciones, y lenguajes temblaban y temían delante de él. Los que él quería, mataba; y a los que quería, daba vida: los que quería, engrandecía; y los que quería, abajaba.

Daniel 5:20
Mas cuando su corazón se ensoberbeció, y su espíritu se endureció en altivez, fué depuesto del trono de su reino, y traspasaron de él la gloria.

Daniel 5:21
Y fué echado de entre los hijos de los hombres; y su corazón fué puesto con las bestias, y con los asnos monteses fué su morada: yerba como a buey le hicieron comer, y su cuerpo fué teñido con el rocío del cielo; hasta que conoció que el Altísimo Dios se enseñoréa del reino de los hombres, y al que quisiere, pondrá sobre él.

Daniel 5:22
Y tú su hijo, Balsasar, no humillaste tu corazón, sabiendo todo esto;

Daniel 5:23
Y contra el Señor del cielo te has ensoberbecido; e hiciste traer delante de tí los vasos de su casa, y tú, y tus príncipes, tus mujeres, y tus concubinas, bebisteis vino en ellos: además de esto, a dioses de plata, y de oro, de metal, de hierro, de madera, y de piedra, que ni ven, ni oyen, ni saben, diste alabanza; y al Dios, en cuya mano está tu vida, y son todos tus caminos, nunca honraste.

Daniel 5:24
Entónces de su presencia fué enviada la palma de la mano, que esculpió esta escritura.

Daniel 5:25
Y la escritura que esculpió es MENE, MENE, TEKEL, UFARSIN.

Daniel 5:26
La declaración del negocio es: MENE: Contó Dios tu reino, y hále acabado.

Daniel 5:27
TEKEL: Pesado has sido en balanza, y fuiste hallado falto.

Daniel 5:28
PERES: Tu reino fué rompido, y es dado a Medos y Persas.

Daniel 5:29
Entónces, mandándolo Balsasar, vistieron a Daniel de púrpura, y en su cuello fué puesto un collar de oro, y pregonaron de él, que fuese el tercer señor en el reino.

Daniel 5:30
La misma noche fué muerto Balsasar, rey de los Caldeos.

Daniel 5:31
Y Darío de Media tomó el reino, siendo de sesenta y dos años.

Daniel 6:1
PARECIÓ bien a Darío de consti- tuir sobre el reino ciento y veinte gobernadores, que estuviesen en todo el reino.

Daniel 6:2
Y sobre ellos tres presidentes, de los cuales Daniel era el uno, a los cuales estos gobernadores diesen cuenta, porque el rey no recibiese daño.

Daniel 6:3
Entónces el mismo Daniel era superior a estos gobernadores y presidentes, por que había en él más abundancia de espíritu; y el rey pensaba de ponerle sobre todo el reino.

Daniel 6:4
Entónces los presidentes, y gobernadores buscaban ocasiones contra Daniel por parte del reino: mas no podían hallar alguna ocasión o falta, porque él era fiel, y ningún vicio ni falta fué hallado en él.

Daniel 6:5
Entónces estos varones dijeron: Nunca hallaremos contra este Daniel alguna ocasión, si no la hallamos contra él en la ley de su Dios.

Daniel 6:6
Entónces estos gobernadores y presidentes se juntaron delante del rey, y le dijeron así: Rey Darío, para siempre vive.

Daniel 6:7
Todos los presidentes del reino, magistrados, gobernadores, grandes, y capitanes, han acordado por consejo de promulgar un edicto real, y confirmarle: Que cualquiera que demandare petición de cualquier dios o hombre por espacio de treinta dias, si no de tí, o! rey, sea echado en el foso de los leones.

Daniel 6:8
Ahora, o! rey, confirma el edicto, y firma la escritura, para que no se pueda mudar, conforme a la ley de Media y de Persia, que no se quebranta.

Daniel 6:9
Por esta causa el rey Darío firmó la escritura y el edicto.

Daniel 6:10
Y Daniel cuando supo que la escritura estaba firmada, entróse en su casa, y abiertas las ventanas de su cenadero, que estaban hacia Jerusalem, hincábase de rodillas tres veces al día; y oraba, y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer ántes.

Daniel 6:11
Entónces aquellos varones se juntaron, y hallaron a Daniel orando y rogando delante de su Dios.

Daniel 6:12
Entónces llegáronse, y hablaron delante del rey del edicto real, diciendo: ¿No confirmaste edicto, que cualquiera que pidiere a cualquier dios o hombre por espacio de treinta dias, si no a tí, o! rey, fuese echado en el foso de los leones? Respondió el rey, y dijo: Verdad es, conforme a la ley de Media y de Persia, que no se quebranta.

Daniel 6:13
Entónces respondieron, y dijeron delante del rey: Daniel que es de los hijos de la cautividad de los Judíos, no ha hecho cuenta de tí, o! rey, ni del edicto que confirmaste; ántes tres veces al día pide su petición.

Daniel 6:14
El rey entónces, oyendo el negocio, pesóle en grande manera, y sobre Daniel puso cuidado para escaparle; y hasta que el sol fué puesto trabajó por escaparle.

Daniel 6:15
Entónces aquellos varones se juntaron cerca del rey, y dijeron al rey: Sepas, o! rey, que es ley de Media y de Persia, que ningún decreto o ordenanza que el rey confirmare pueda ser mudada.

Daniel 6:16
Entónces el rey mandó, y trajeron a Daniel, y echáronle en el foso de los leones. Y hablando el rey, dijo a Daniel: El Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, él te libre.

Daniel 6:17
Y fué traida una piedra, y fué puesta sobre la puerta del foso, la cual el rey selló con su anillo, y con el anillo de sus príncipes, porque la voluntad no se mudase para con Daniel.

Daniel 6:18
Entónces el rey se fué a su palacio, y acostóse ayuno, ni instrumentos de música fueron traidos delante de él; y su sueño se huyó de él.

Daniel 6:19
El rey entónces se levantó de mañana en amaneciendo, y vino apriesa al foso de los leones.

Daniel 6:20
Y llegándose cerca del foso llamó a voces a Daniel con voz triste; y hablando el rey, dijo a Daniel: Daniel, siervo del Dios viviente, el Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, ¿háte podido librar de los leones?

Daniel 6:21
Entónces Daniel habló con el rey, y dijo: Rey, para siempre vive:

Daniel 6:22
El Dios mío envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, porque no me hiciesen mal; porque delante de él se halló justicia en mí; y aun delante de tí, o! rey, yo no he hecho lo que no debiese.

Daniel 6:23
Entónces el rey fué en grande manera alegre con él; y mandó sacar a Daniel del foso; y Daniel fué sacado del foso, y ninguna lesión se halló en él, porque creyó en su Dios.

Daniel 6:24
Y mandándolo el rey, fueron traidos aquellos varones que habían acusado a Daniel, y fueron echados en el foso de los leones, ellos, sus hijos, y sus mujeres; y aun no habían llegado al suelo del foso, cuando los leones se apoderaron de ellos, y quebrantaron todos sus huesos.

Daniel 6:25
Entónces el rey Darío escribió: A todos los pueblos, naciones, y lenguajes, que habitan en toda la tierra, paz os sea multiplicada.

Daniel 6:26
De parte mía es puesta ordenanza, que en todo el señorío de mi reino todos teman y tiemblen de la presencia del Dios de Daniel; porque él es Dios viviente, y permaneciente por todos los siglos; y su reino que no se deshará, y su señorío hasta la fin:

Daniel 6:27
Que escapa, y libra, y hace señales y maravillas en el cielo, y en la tierra: el cual libró a Daniel del poder de los leones.

Daniel 6:28
Y este Daniel fué prosperado durante el reino de Darío, y durante el reino de Ciro, Persa.

Daniel 7:1
EN el primer año de Balsasar, rey de Babilonia, Daniel vió un sueño, y visiones de su cabeza en su cama: luego escribió el sueño, y notó la suma de los negocios.

Daniel 7:2
Habló Daniel, y dijo: Yo veía en mi visión siendo de noche, y he aquí que los cuatro vientos del cielo combatían la gran mar.

Daniel 7:3
Y cuatro bestias grandes, diferentes la una de la otra, subían de la mar.

Daniel 7:4
La primera era como león, y tenía alas de águila. Yo estaba mirando hasta tanto que sus alas fueron arrancadas, y fué quitada de la tierra; y púsose enhiesta sobre los piés a manera de hombre, y fuéle dado corazón de hombre.

Daniel 7:5
Y he aquí otra segunda bestia, semejante a un oso, la cual se puso al un lado; y tenía en su boca tres costillas entre sus dientes, y fuéle dicho así: Levántate, traga carne mucha.

Daniel 7:6
Después de esto yo miraba, y he aquí otra semejante a un tigre; y tenía cuatro alas de ave en sus espaldas: tenía también esta bestia cuatro cabezas, y fuéle dada potestad.

Daniel 7:7
Después de esto yo miraba en las visiones de la noche; y he aquí la cuarta bestia espantable, y temerosa, y en grande manera fuerte: la cual tenía unos dientes grandes de hierro. Tragaba y desmenuzaba, y las sobras hollaba con sus piés; y era muy diferente de todas las bestias que habían sido ántes de ella, y tenía diez cuernos.

Daniel 7:8
Estando yo contemplando los cuernos, he aquí que otro cuerno pequeño subía entre ellos, y delante de él fueron arrancados tres cuernos de los primeros; y he aquí que en este cuerno había ojos, como ojos de hombre, y una boca que hablaba grandezas.

Daniel 7:9
Estuve mirando, hasta que fueron traidos tronos, y el Anciano de dias se asentó: su vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia: su trono de llama de fuego, sus ruedas fuego ardiente.

Daniel 7:10
Un río de fuego procedía, y salía de delante de él; millares de millares le servían, y millones de millones asistían delante de él: el Juez se asentó, y los líbros se abrieron.

Daniel 7:11
Yo entónces miraba a causa de la voz de las grandes palabras que hablaba el cuerno: miraba, hasta tanto que mataron la bestia, y su cuerpo fué deshecho, y entregado para ser quemado en el fuego.

Daniel 7:12
Habían también quitado a las otras bestias su señorío, porque les había sido dado longura de vida hasta cierto tiempo.

Daniel 7:13
Veía en la visión de la noche, he aquí en las nubes del cielo, como un Hijo de hombre que venía; y llegó hasta el Anciano de dias, e hiciéronle llegar delante de él.

Daniel 7:14
Y fuéle dado señorío, y gloria, y reino; y todos los pueblos, naciones, y lenguajes le sirvieron: su señorío, señorío eterno, que no será transitorio; y su reino, que no se corromperá.

Daniel 7:15
Mi espíritu fué turbado, yo Daniel, en medio de mi cuerpo, y las visiones de mi cabeza me asombraron.

Daniel 7:16
Lleguéme a uno de los que asistían, y preguntéle la verdad acerca de todo esto. Y hablóme, y declaróme la interpretación de los negocios.

Daniel 7:17
Estas grandes bestias, las cuales son cuatro, cuatro reyes son, que se levantarán en la tierra.

Daniel 7:18
Y tomarán el reino de los santos altos, y poseerán el reino hasta el siglo, y hasta el siglo de los siglos.

Daniel 7:19
Entónces tuve deseo de saber la verdad acerca de la cuarta bestia, que tan diferente era de todas las otras, espantable en gran manera, que tenía dientes de hierro, y sus uñas eran de metal: que tragaba y desmenuzaba, y las sobras hollaba con sus piés:

Daniel 7:20
También de los diez cuernos, que estaban en su cabeza; y del otro que había subido, de delante del cual habían caido tres; y este mismo cuerno tenía ojos, y boca que hablaba grandezas, y su parecer era mayor que de ninguno de sus compañeros.

Daniel 7:21
Y veía que este cuerno hacía guerra contra los santos, y los vencía,

Daniel 7:22
Hasta tanto que vino el Anciano de dias, y que se dió el juicio a los santos del Altísimo; y vino el tiempo, y los santos poseyeron el reino.

Daniel 7:23
Dijo así: La cuarta bestia será un cuarto rey en la tierra, el cual será más grande que todos los otros reinos; y a toda la tierra tragará, y trillarla ha, y desmenuzarla ha.

Daniel 7:24
Y los diez cuernos, que de aquel reino se levantarán, diez reyes, y tras ellos se levantará otro, el cual será mayor que los primeros; y a tres reyes derribará.

Daniel 7:25
Y hablará palabras contra el Altísimo, y los santos del Altísimo quebrantará, y pensará de mudar los tiempos, y la ley; y serán entregados en su mano hasta tiempo, y tiempos, y el medio de un tiempo.

Daniel 7:26
Y asentarse ha el juez, y traspasarán su señorío, para destruir, y para echar a perder hasta el fin;

Daniel 7:27
Y que el reino, y el señorío, y la majestad de los reinos, debajo de todo el cielo sea dado al santo pueblo del Altísimo: su reino, reino será eterno, y todos los señoríos le servirán, y le obedecerán.

Daniel 7:28
Hasta aquí fué el fin de la plática. Yo Daniel, mucho me turbaron mis pensamientos, y mi rostro se me mudó: mas el negocio, guardélo en mi corazón.

Daniel 8:1
EN el año tercero del reino del rey Balsasar, me apareció una visión, a mí Daniel, después de aquella que me apareció ántes.

Daniel 8:2
Ví en visión, y aconteció cuando ví, que yo estaba en Susán, que es cabecera del reino, en la provincia de Persia: así que ví en aquella visión, estando junto al río Ulai.

Daniel 8:3
Y alcé mis ojos, y miré, y he aquí un carnero que estaba delante del río, el cual tenía dos cuernos, y aunque eran altos, el uno era más alto que el otro; y el que era más alto subía a la postre.

Daniel 8:4
Ví que el carnero hería con los cuernos al poniente, al norte, y al mediodía, y que ninguna bestia podía parar delante de él, ni había quien escapase de su mano; y hacía conforme a su voluntad, y cada día se hacía más grande.

Daniel 8:5
Y estando yo considerando, he aquí, un macho de cabrío venía de la parte del poniente sobre la haz de toda la tierra, el cual no tocaba la tierra; y tenía aquel macho cabrío un cuerno de ver entre sus ojos.

Daniel 8:6
Y venía hasta el carnero que tenía los dos cuernos, al cual yo había visto que estaba delante del río; y corrió contra él con la ira de su fortaleza.

Daniel 8:7
Y le ví que llegaba junto al carnero, y levantóse contra él, e hirióle, y quebró sus dos cuernos; porque en el carnero no había fuerzas para parar delante de él; y derribóle en tierra, y hollóle, ni hubo quien librase al carnero de su mano.

Daniel 8:8
Y el macho de cabrío se engrandeció en gran manera; y estando en su mayor fuerza, aquel gran cuerno fué quebrado; y subieron en su lugar otros cuatro maravillosos hacia los cuatro vientos del cielo.

Daniel 8:9
Y del uno de ellos salió un cuerno pequeño, el cual creció mucho al mediodía, y al oriente, hacia la tierra deseable.

Daniel 8:10
Y engrandecíase hasta el ejército del cielo, y parte del ejército y de las estrellas echó por tierra, y las holló.

Daniel 8:11
Y hasta el emperador del ejército se engrandeció; y por él fué quitado el continuo sacrificio, y el lugar de su santuario fué echado por tierra.

Daniel 8:12
Y el ejército fué entregado a causa del continuo sacrificio, a causa de la prevaricación; y echó por tierra la verdad; e hizo todo lo que quiso, y sucedióle prósperamente.

Daniel 8:13
Y oí un santo que hablaba, y otro de los santos dijo a un otro que hablaba: ¿Hasta cuándo durará la visión del continuo sacrificio, y la prevaricación asoladora, que pone el santuario y el ejército para ser hollado?

Daniel 8:14
Y él me dijo: Hasta tarde y mañana dos mil y trescientos; y el santuario será justificado.

Daniel 8:15
Y acaeció que estando yo Daniel considerando la visión, y buscando su entendimiento, he aquí que como una semejanza de hombre se puso delante de mí.

Daniel 8:16
Y oí una voz de hombre entre Ulai, que alzó la voz, y dijo: Gabriel, enseña la visión a este.

Daniel 8:17
Y vino cerca de donde yo estaba; y con su venida me asombré, y caí sobre mi rostro; y él me dijo: Entiende, hijo del hombre, porque al tiempo la visión se cumplirá.

Daniel 8:18
Y estando él hablando conmigo, caí dormido en tierra sobre mi rostro; y él me tocó, e hízome estar en pié.

Daniel 8:19
Y dijo: He aquí que yo te enseñaré lo que ha de venir en el fin de la ira; porque al tiempo se cumplira.

Daniel 8:20
Aquel carnero que viste, que tenía cuernos, son los reyes de Media y de Persia;

Daniel 8:21
Y el macho cabrío, el macho cabrío, el rey de Grecia; y el cuerno grande que tenía entre sus ojos, es el rey primero:

Daniel 8:22
Y que fué quebrado, y sucedieron cuatro en su lugar, significa que cuatro reinos sucederán de la misma nación, mas no en la fortaleza de él.

Daniel 8:23
Mas al cabo del imperio de estos, cuando los prevaricadores se cumplirán, levantarse ha un rey fuerte de cara, y entendido en dudas.

Daniel 8:24
Y su fortaleza se fortalecerá, mas no con fuerza suya; y destruirá maravillosamente, y sucederle ha prósperamente; y hará a su voluntad, y destruirá fuertes, y al pueblo de los santos.

Daniel 8:25
Y con su entendimiento hará prosperar el engaño en su mano; y en su corazón se engrandecerá, y con paz destruirá a muchos; y contra el príncipe de los príncipes se levantará; y sin mano será quebrantado.

Daniel 8:26
Y la visión de la tarde y de la mañana que está dicha, es verdadera; y tú, guarda la visión, porque es para muchos dias.

Daniel 8:27
Y yo Daniel fuí quebrantado, y estuve enfermo algunos dias; y cuando convalecí, hice el negocio del rey; y estaba espantado acerca de la visión, y no había quien la entendiese.

Daniel 9:1
EN el año primero de Darío, hijo de Asuero, de la nación de los Medos, el cual fué puesto por rey sobre el reino de los Caldeos:

Daniel 9:2
En el año primero de su reino, yo Daniel miré atentamente en los libros el número de los años del cual habló Jehová al profeta Jeremías, que había de fenecer la asolación de Jerusalem en setenta años.

Daniel 9:3
Y volví mi rostro al Señor Dios, buscándole en oración, y ruego, en ayuno, y cilicio, y ceniza.

Daniel 9:4
Y oré a Jehová mi Dios, y confesé, y dije: Ahora, Señor, Dios grande, digno de ser temido, que guardas el concierto y la misericordia con los que te aman, y guardan tus mandamientos.

Daniel 9:5
Hemos pecado, hemos hecho iniquidad, hemos hecho impíamente, y hemos sido rebeldes, y nos hemos apartado de tus mandamientos, y de tus juicios.

Daniel 9:6
No hemos obedecido a tus siervos los profetas que en tu nombre hablaron a nuestros reyes, y a nuestros príncipes, a nuestros padres, y a todo el pueblo de la tierra.

Daniel 9:7
Tuya es, Señor, la justicia, y nuestra la confusión de rostro, como el día de hoy es a todo hombre de Judá, y a los moradores de Jerusalem, y a todo Israel, a los de cerca, y a los de léjos, en todas las tierras donde los has echado, a causa de su rebelión con que rebelaron contra tí.

Daniel 9:8
O! Jehová, nuestra es la confusión de rostro: de nuestros reyes, de nuestros príncipes, y de nuestros padres, porque pecámos a tí.

Daniel 9:9
De Jehová nuestro Dios es el tener misericordia, y el perdonar, aunque nosotros nos rebelamos contra él.

Daniel 9:10
Y no obedecimos a la voz de Jehová nuestro Dios para andar por sus leyes, las cuales él dió delante de nosotros por mano de sus siervos los profetas.

Daniel 9:11
Y todo Israel traspasó tu ley, apartándose por no oir tu voz: por lo cual la maldición y la jura que está escrita en la ley de Moisés, siervo de Dios, ha destilado sobre nosotros, porque pecamos contra él.

Daniel 9:12
Y él afirmó su palabra que habló sobre nosotros, y sobre nuestros jueces, que nos gobernaron, trayendo sobre nosotros tan grande mal: que nunca fué hecho debajo del cielo, cual el que fué hecho en Jerusalem.

Daniel 9:13
Como está escrito en la ley de Moisés, todo aquel mal vino sobre nosotros: y nunca rogámos a la faz de Jehová nuestro Dios, para convertirnos de nuestras maldades, y entender tu verdad.

Daniel 9:14
Y apresuróse Jehová sobre el castigo, y trájolo sobre nosotros; porque es justo Jehová nuestro Dios en todas sus obras que hizo, porque no obedecimos a su voz.

Daniel 9:15
Ahora pues Señor Dios nuestro, que sacaste tu pueblo de la tierra de Egipto con mano poderosa, y ganaste para tí nombre como este día, pecamos, impíamente hemos hecho.

Daniel 9:16
O! Señor, según todas tus justicias, apártese ahora tu ira y tu furor de sobre tu ciudad Jerusalem, tu santo monte; porque a causa de nuestros pecados, y por la maldad de nuestros padres, Jerusalem y tu pueblo es dado en vergüenza a todos nuestros al derredores.

Daniel 9:17
Ahora pues Dios nuestro, oye la oración de tu siervo, y sus ruegos; y haz que tu rostro resplandezca sobre tu santuario asolado, por el Señor.

Daniel 9:18
Inclina, o! Dios mío, tu oido, y oye: abre tus ojos, y mira nuestros asolamientos, y la ciudad, sobre la cual es llamado tu nombre; porque no confiados en nuestras justicias derramamos nuestros ruegos delante de tu presencia, mas en tus muchas misericordias.

Daniel 9:19
Oye, Señor: Perdona, Señor: Está atento, Señor, y haz: no pongas dilación por tí mismo, Dios mío; porque tu nombres es llamado sobre tu ciudad, y sobre tu pueblo.

Daniel 9:20
Aun estaba hablando, y orando, y confesaba mi pecado, y el pecado de mi pueblo Israel, y derramaba mi ruego delante de Jehová mi Dios, por el monte santo de mi Dios:

Daniel 9:21
Aun estaba hablando en oración, y aquel varón Gabriel, al cual había visto en visión al principio, volando con vuelo me tocó, como a la hora del sacrificio de la tarde.

Daniel 9:22
E hízome entender, y habló conmigo, y dijo: Daniel, ahora he salido, para hacerte entender la declaración.

Daniel 9:23
Al principio de tus ruegos salió la palabra, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres varón de deseos. Entiende pues la palabra, y entiende la visión.

Daniel 9:24
Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo, y sobre tu santa ciudad, para fenecer la prevaricación, y concluir el pecado, y expiar la iniquidad, y para traer la justicia de los siglos, y para sellar la visión y la profecía, y ungir la santidad de santidades.

Daniel 9:25
Sepas pues, y entiendas, que desde la salida de la palabra para hacer volver el pueblo, y edificar a Jerusalem, hasta el Mesías Príncipe habrá siete semanas, sesenta y dos semanas; entre tanto se tornará a edificar la plaza, y el muro en tiempos angustiosos.

Daniel 9:26
Y después de las sesenta y dos semanas el Mesías será muerto, y no por sí; y el pueblo príncipe viniendo destruirá la ciudad, y el santuario, cuyo fin será como con avenida de aguas: hasta que al fin de la guerra sea talada con asolamiento.

Daniel 9:27
Y en otra semana confirmará el concierto a muchos: a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio, y el presente; y a causa del ala de las abominaciones vendrá asolamiento, hasta que perfecto acabamiento se derrame sobre el pueblo asolado.

Daniel 10:1
EN el tercer año de Ciro, rey de Persia, fué revelada palabra a Daniel cuyo nombre era Baltasar; y la palabra era verdadera, y el plazo grande: la cual palabra él entendió, y tuvo inteligencia en la visión.

Daniel 10:2
En aquellos dias yo Daniel me contristé tres semanas de tiempo.

Daniel 10:3
No comí pan delicado, ni carne ni vino entró en mi boca, ni me unté con ungüento, hasta que se cumplieron tres semanas de dias.

Daniel 10:4
Y a los veinte y cuatro dias del mes primero, yo estaba a la orilla del gran río Jidekel:

Daniel 10:5
Y alzando mis ojos miré, y he aquí un varón vestido de lienzos, y ceñidos sus lomos de oro muy fino:

Daniel 10:6
Y su cuerpo era como Társis, y su rostro parecía un relámpago, y sus ojos como antorchas de fuego, y sus brazos y sus piés como de color de metal resplandeciente; y la voz de sus palabras, como voz de algún ejército.

Daniel 10:7
Y yo Daniel solo ví aquella visión; y los varones que estaban conmigo no la vieron: mas cayó sobre ellos un gran temor, y huyeron, y escondiéronse.

Daniel 10:8
Y quedé yo solo, y ví esta gran visión, y no quedó en mi esfuerzo, ántes mi fuerza se me trocó en desmayo, sin retener alguna fuerza.

Daniel 10:9
Y oí la voz de sus palabras; y como oí la voz de sus palabras, yo fuí adormecido sobre mi rostro, y mi rostro en tierra.

Daniel 10:10
Y he aquí que una mano me tocó, e hizo que me moviese sobre mis rodillas, y sobre las palmas de mis manos.

Daniel 10:11
Y díjome: Daniel, varón de deseos, está atento a las palabras que yo te hablaré, y levántate sobre tus piés; porque yo soy enviado ahora a tí: Y estando hablando conmigo esto, yo estaba temblando.

Daniel 10:12
Y díjome: Daniel, no temas; porque desde el primer día que diste tu corazón a entender, y a afligirte en la presencia de tu Dios, son oidas tus palabras; y yo soy venido a causa de tus palabras.

Daniel 10:13
Mas el príncipe del reino de Persia se puso contra mí veinte y un dias; y he aquí que Micael uno de los principales príncipes vino para ayudarme, y yo quedé allí con los reyes de Persia.

Daniel 10:14
Y soy venido para hacerte saber lo que ha de venir a tu pueblo en los postreros dias; porque aun habrá visión por algunos dias.

Daniel 10:15
Y estando hablando conmigo semejantes palabras, puse mis ojos en tierra, y enmudecí.

Daniel 10:16
Y he aquí como una semejanza de hombre, que tocó mis labios; y abrí mi boca, y hablé, y dije a aquel que estaba delante de mí: Señor mío, con la visión se trastornaron mis dolores sobre mí, y no me quedó fuerza.

Daniel 10:17
¿Cómo pues podrá el siervo de este mi Señor hablar con este mi Señor? porque en este instante me faltó la fuerza, y no me quedó aliento.

Daniel 10:18
Y aquella como semejanza de hombre me tocó otra vez, y me confortó.

Daniel 10:19
Y me dijo: Varón de deseos, no temas: paz a tí: ten buen ánimo, y esfuérzate. Y hablando él conmigo yo me esforcé, y dije: Hable mi Señor, porque esforzádome has.

Daniel 10:20
Y dijo: ¿Sabes por qué he venido a tí? porque luego tengo de volver para pelear con el príncipe de los Persas; y en saliendo yo, luego viene el príncipe de Grecia.

Daniel 10:21
Empero yo te declararé lo que está escrito en la escritura de verdad; y ninguno hay que se esfuerce conmigo en estos negocios, si no Micael vuestro príncipe.

Daniel 11:1
Y EN el año primero de Darío, el de Media, yo estuve para animarle, y fortalecerle.

Daniel 11:2
Y ahora yo te mostraré la verdad: He aquí que aun tres reyes estarán en Persia; y el cuarto se enriquecerá de grandes riquezas, más que todos; y fortificándose con sus riquezas, despertará a todos contra el reino de Grecia.

Daniel 11:3
Y levantarse ha un rey valiente, el cual se enseñoreará sobre gran señorío, y hará a su voluntad.

Daniel 11:4
Y cuando se hubiere enseñoreado, su reino será quebrantado, y será partido en los cuatro vientos del cielo, y no a su descendiente, ni según el señorío con que él se enseñoreó; porque su reino será arrancado, y para otros fuera de estos.

Daniel 11:5
Y hacerse ha fuerte el rey del mediodía y de sus principados, y sobrepujarle ha, y apoderarse ha, y su señorío será grande señorío.

Daniel 11:6
Mas al cabo de algunos años se concertarán, y la hija del rey del mediodía vendrá al rey del norte, para hacer los conciertos: Mas no tendrá fuerza de brazo, ni permanecerá él, ni su brazo. Porque ella será entregada, y los que la hubieron traido, y su padre, y los que estaban de su parte en aquellos dias.

Daniel 11:7
Mas del renuevo de sus raices se levantará sobre su silla, y vendrá al ejército, y entrará en la fortaleza del rey del norte, y hará en ellos a su voluntad, y corroborarse ha.

Daniel 11:8
Y aun los dioses de ellos, con sus príncipes, con sus vasos preciosos de plata y de oro, llevará cautivos a Egipto. Y por algunos años él se mantendrá contra el rey del norte.

Daniel 11:9
Y vendrá en el reino el rey del mediodía, y volverá a su tierra.

Daniel 11:10
Mas sus hijos se airarán, y juntarán multitud de muchos ejércitos, y vendrá a gran priesa, e inundará, y pasará, y tornará, y llegará con ira hasta su fortaleza.

Daniel 11:11
Por lo cual el rey del mediodía se enojará, y saldrá, y peleará con el mismo rey del norte; y pondrá en campo gran multitud, y toda aquella multitud será entregada en su mano.

Daniel 11:12
Por lo cual la multitud se ensoberbecerá, elevarse ha su corazón, y derribará muchos millares, y no prevalecerá.

Daniel 11:13
Y volverá el rey del norte, y pondrá en campo mayor multitud que primero; y al cabo del tiempo de algunos años vendrá a gran priesa con grande ejército, y con muchas riquezas.

Daniel 11:14
Mas en aquellos tiempos muchos se levantarán contra el rey del mediodía; e hijos de disipadores de tu pueblo se levantarán para confirmar la profecía, y caerán.

Daniel 11:15
Y vendrá el rey del norte, y fundará baluartes, y tomará la ciudad fuerte, y los brazos del mediodía no podrán permanecer, ni su pueblo escogido, ni habrá fortaleza que pueda resistir.

Daniel 11:16
Y el que vendrá contra él, hará a su voluntad, ni habrá quien se le pueda parar delante; y estará en la tierra deseable, la cual será consumida en su poder.

Daniel 11:17
Y pondrá su rostro para venir con la potencia de todo su reino, y hará con él cosas rectas, y darle ha una hija de sus mujeres para trastornarla: mas no estará, ni será por él.

Daniel 11:18
Volverá después su rostro a las islas, y tomará muchas; y un príncipe le hará parar su vergüenza, y aun volverá sobre él su vergüenza.

Daniel 11:19
De aquí volverá su rostro a las fortalezas de su tierra; y tropezará, y caerá, y no parecerá más.

Daniel 11:20
Mas sucedará en su silla quien quitará las exacciones, el cual será gloria del reino: mas en pocos dias será quebrantado, no en enojo, ni en batalla.

Daniel 11:21
Y sucederá en su lugar un vil, al cual no darán la honra del reino: mas vendrá con paz, y tomará el reino con halagos.

Daniel 11:22
Y los brazos serán inundados de inundación delante de él; y serán quebrantados, y aun también el capitán del concierto.

Daniel 11:23
Y después de los conciertos con él, él hará engañó; y subirá, y saldrá vencedor con poca gente.

Daniel 11:24
Estando la provincia en paz, y en abundancia, entrará, y hará lo que nunca hicieron sus padres, ni los padres de sus padres: presa, y despojos, y riqueza repartirá a sus soldados; y contra las fortalezas pensará con sus pensamientos; y esto por tiempo.

Daniel 11:25
Y despertará sus fuerzas y su corazón contra el rey del mediodía con grande ejército; y el rey del mediodía será provocado a la guerra con grande ejército y muy fuerte: mas no prevalecerá, porque le harán traición.

Daniel 11:26
Y los que comerán su pan, le quebrantarán; y su ejército será destruido, y caerán muchos muertos.

Daniel 11:27
Y el corazón de estos dos reyes será para hacerse mal; y en una misma mesa tratarán mentira: mas no servirá de nada; porque el plazo aun no es llegado.

Daniel 11:28
Y volverse ha a su tierra con grande riqueza; y su corazón será contra el santo concierto; y hará, y volverse ha a su tierra.

Daniel 11:29
Al tiempo señalado tornará al mediodía: mas no será la postrera venida como la primera.

Daniel 11:30
Porque vendrán contra él naves de Quitim; y él se contristará, y tornarse ha, y enojarse ha contra el santo concierto, y hará; y volverse ha, y pensará contra los que habrán desamparado el santo concierto.

Daniel 11:31
Y serán puestos brazos de su parte, y contaminarán el santuario de fortaleza; y quitarán el continuo sacrificio, y pondrán la abominación espantosa.

Daniel 11:32
Y con lisonjas hará pecar a los violadores del concierto: mas el pueblo que conoce a su Dios se esforzará, y hará.

Daniel 11:33
Y los sabios del pueblo darán sabiduría a muchos; y morirán a cuchillo, a fuego, y cautividad, y saco, por algunos dias.

Daniel 11:34
Y en su caer serán ayudados de pequeño socorro; y muchos se juntarán con ellos con lisonjas.

Daniel 11:35
Mas de los sabios caerán, para ser purgados, y limpiados, y emblanquecidos, hasta el tiempo determinado; porque aun para esto hay plazo.

Daniel 11:36
Y el rey hará a su voluntad; y en soberbecerse ha, y engrandecerse ha sobre todo dios; y contra el Dios de los dioses hablará maravillas, y será prosperado, hasta que la ira sea acabada; porque hecha está determinación.

Daniel 11:37
Y del Dios de sus padres no hará caso, ni del amor de las mujeres: ni se cuidará de Dios alguno; porque sobre todo se engrandecerá.

Daniel 11:38
Mas al dios Mauzim honrará en su lugar, dios que sus padres no conocieron: honrarle ha con oro, y plata, y piedras preciosas, y con cosas de gran precio.

Daniel 11:39
Y con el dios ajeno que conocerá, hará castillos fuertes, ensanchará su gloria, y hacerlos ha señores sobre muchos, y repartirá la tierra por precio.

Daniel 11:40
Mas al cabo del tiempo el rey del mediodía se acorneará con él, y el rey del norte levantará contra él tempestad, con carros, y gente de a caballo, y muchos navíos; y entrará por las tierras, e inundará, y pasará.

Daniel 11:41
Y vendrá en la tierra deseable, y muchas provincias caerán: mas estas escaparán de su mano, Edom, y Moab, y lo primero de los hijos de Ammón.

Daniel 11:42
Y extendará su mano a las tierras; y la tierra de Egipto no escapará.

Daniel 11:43
Y apoderarse ha de los tesoros de oro y plata, y de todas las cosas preciosas de Egipto, de Libia, y Etiopía por donde pasará.

Daniel 11:44
Mas nuevas de oriente y del norte le espantarán; y saldrá con grande ira para destruir y matar muchos.

Daniel 11:45
Y plantará las tiendas de su palacio entre los mares, en el monte deseable del santuario; y vendrá hasta su fin, y no tendrá quien le ayude.

Daniel 12:1
MAS en aquel tiempo Micael el gran príncipe, que está por los hijos de tu pueblo, se levantará; y será tiempo de angustia, cual nunca fué después que hubo gente hasta entónces: mas en aquel tiempo tu pueblo escapará, es a saber, todos los que se hallaren escritos en el libro.

Daniel 12:2
Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza, y confusión perpetua.

Daniel 12:3
Y los entendidos resplandecerán, como el resplandor del firmamento; y los que enseñan a justicia la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad.

Daniel 12:4
Tú pues, Daniel, cierra las palabras, y sella el libro hasta el tiempo del fin: pasarán muchos, y multiplicarse ha la ciencia.

Daniel 12:5
Y yo Daniel miré, y he aquí otros dos que estaban, el uno de esta parte a la orilla del río, y el otro de la otra parte, a la orilla del río.

Daniel 12:6
Y uno dijo al varón vestido de lienzos, que estaba sobre las aguas del río: ¿Cuándo será el fin de las maravillas?

Daniel 12:7
Y oí al varón vestido de lienzos que estaba sobre las aguas del río, el cual alzó su diestra y su siniestra al cielo, y juró por el viviente en los siglos: Que por tiempo, tiempos, y la mitad; y cuando se acabare el esparcimiento del escuadrón del pueblo santo, todas estas cosas serán cumplidas.

Daniel 12:8
Y yo oí, mas no entendí; y dije: Señor mío, ¿qué es el cumplimiento de estas cosas?

Daniel 12:9
Y dijo: Anda, Daniel, que estas palabras serán cerradas y selladas hasta el tiempo del cumplimiento.

Daniel 12:10
Muchos serán limpios, y emblanquecidos, y purgados; e impíos se empeorarán, y ninguno de los impíos entenderá: mas entenderán los entendidos.

Daniel 12:11
Mas desde el tiempo que fuere quitado el continuo sacrificio, hasta la abominación espantosa, habrá mil y doscientos y noventa dias.

Daniel 12:12
Bienaventurado el que esperare, y llegare hasta mil y trescientos y treinta y cinco dias.

Daniel 12:13
Y tú irás a el fin, y reposarás, y levantarte has en tu suerte al fin de los dias.

 

 

 

 

 

 

Oseas / Hosea



Hosea 1:1
PALABRA de Jehová que fué a Oséas, hijo de Beerí, en dias de Ozías, Joatán, Acaz, Ezequías, reyes de Judá; y en dias de Jeroboam, hijo de Joas, rey de Israel.

Hosea 1:2
El principio de la palabra de Jehová con Oséas. Y dijo Jehová a Oséas: Vé, tómate una mujer fornicaria, e hijos de fornicaciones; porque la tierra fornicará fornicando de en pos de Jehová.

Hosea 1:3
Y fué, y tomó a Gomer, hija de Diblaim, la cual concibió, y le parió un hijo.

Hosea 1:4
Y díjole Jehová: Pónle por nombre Jezrael; porque de aquí a poco yo visitaré las sangres de Jezrael sobre la casa de Jehú, y haré cesar el reino de la casa de Israel.

Hosea 1:5
Y acaecerá que en aquel día yo quebraré el arco de Israel en el valle de Jezrael.

Hosea 1:6
Y concibió aun, y parió una hija; y díjole: Pónle por nombre Lo-ruhama; porque nunca más tendré misericordia de la casa de Israel, mas del todo los quitaré.

Hosea 1:7
Y de la casa de Judá tendré misericordia, y salvarlos he en Jehová su Dios; y no los salvaré con arco, ni con espada, ni con batalla, ni con caballos, ni cabelleros.

Hosea 1:8
Y después de haber destetado a Lo-ruhama, concibió, y parió un hijo.

Hosea 1:9
Y dijo: Pónle por nombre Lo-ammi; porque vosotros no sois mi pueblo, ni yo seré vuestro.

Hosea 1:10
Y será el número de los hijos de Israel como la arena de la mar, que ni se puede medir ni contar. Y será que donde se les decía: Vosotros no sois mi pueblo; les sea dicho: Hijos del Dios viviente.

Hosea 1:11
Y los hijos de Judá y de Israel serán congregados en uno, y levantarán para sí una cabeza, y subirán de la tierra; porque el día de Jezrael es grande.

Hosea 2:1
DECÍD a vuestros hermanos: Ammi; y a vuestras hermanas: Ruhama.

Hosea 2:2
Pleitéad con vuestra madre, pleitéad; porque ella no es mi mujer, ni yo su marido; y quite sus fornicaciones de su rostro, y sus adulterios de entre sus pechos:

Hosea 2:3
Porque yo no la despoje desnuda, y la haga tornar como el día en que nacíó, y la ponga como un desierto, y la ponga como tierra seca, y la mate de sed.

Hosea 2:4
Ni tendré misericordia de sus hijos; porque son hijos de fornicaciones.

Hosea 2:5
Porque su madre fornicó: avergonzóse la que los engendró, porque dijo: Iré tras mis enamorados, que me dan mi pan y mi agua, mi lana y mi lino, mi aceite y mi bebida.

Hosea 2:6
Por tanto he aquí que yo cerco tu camino con espinas, y cercaré con seto, y no hallará sus caminos.

Hosea 2:7
Y seguirá sus enamorados, y no los alcanzará: buscarlos ha, y no los hallará: entónces dirá: Iré, y volverme he a mi primer marido; porque mejor me iba entónces que ahora.

Hosea 2:8
Y ella no sabía que yo le daba el trigo, y el vino, y el aceite; y les multipliqué la plata y el oro con que hicieron a Baal.

Hosea 2:9
Por tanto yo tornaré, y tomaré mi trigo a su tiempo, y mi vino a su sazón, y quitaré mi lana y mi lino, que había dado para cubrir su desnudez.

Hosea 2:10
Y ahora yo descubriré su vileza delante de los ojos de sus enamorados, y nadie la escapará de mi mano.

Hosea 2:11
Y haré cesar todo su gozo, su fiesta, su nueva luna, y su sábado, y todas sus festividades.

Hosea 2:12
Y haré talar su vid y su higuera, de que ha dicho: Mi salario me son, que me han dado mis enamorados. Y ponerlas he por monte, y comerlas han las bestias del campo.

Hosea 2:13
Y visitaré sobre ella los tiempos de los Baales, a los cuales incensaba, y adornábase de sus zarcillos y de sus joyeles, y se iba tras sus enamorados, olvidada de mí, dice Jehová.

Hosea 2:14
Por tanto he aquí que yo la induciré, y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón.

Hosea 2:15
Y darle he sus viñas desde allí, y el valle de Acor en puerta de esperanza; y allí cantará como en los tiempos de su juventud, y como en el día de su subida de la tierra de Egipto.

Hosea 2:16
Y será que en aquel tiempo, dice Jehová, me llamarás: Marido mío; y nunca más me llamarás: Baalí.

Hosea 2:17
Porque quitaré de su boca los nombres de los Baales, y nunca más serán mentados por su nombre.

Hosea 2:18
Y haré por ellos concierto en aquel tiempo con las bestias del campo, y con las aves del cielo, y con las serpientes de la tierra; y quebraré arco, y espada, y batalla de la tierra, y hacerlos he dormir seguros.

Hosea 2:19
Y desposarte he conmigo para siempre; desposarte he conmigo en justicia, y juicio, y misericordia, y miseraciones.

Hosea 2:20
Y desposarte he conmigo en fé, y conocerás a Jehová.

Hosea 2:21
Y será que en aquel tiempo yo responderé, dice Jehová, yo responderé a los cielos, y ellos responderán a la tierra.

Hosea 2:22
Y la tierra responderá al trigo, y al vino, y al aceite; y ellos responderán a Jezrael.

Hosea 2:23
Y sembrarla he para mí en la tierra, y habré misericordia de Lo-ruhama; y diré a Lo-ammi: Pueblo mío tú; y él dirá: Dios mío.

Hosea 3:1
Y DÍJOME Jehová: Vé aun otra vez, y ama una mujer amada de su compañero, y adúltera, como el amor de Jehová con los hijos de Israel, los cuales miran a dioses ajenos, y aman frascos de vino.

Hosea 3:2
Y la compré para mí por quince dineros de plata, y un homer y medio de cebada.

Hosea 3:3
Y díjele: Tú estarás por mía muchos dias: no fornicarás, ni tomarás otro varón; ni tampoco yo vendré a tí.

Hosea 3:4
Porque muchos dias estarán los hijos de Israel sin rey, y sin señor, y sin sacrificio, y sin estatua, y sin efod, y sin terafim.

Hosea 3:5
Después volverán los hijos de Israel, y buscarán a Jehová su Dios, y a David su rey; y temerán a Jehová, y a su bondad en el fin de los dias.

Hosea 4:1
OID palabra de Jehová, hijos de Israel; porque Jehová pleitéa con los moradores de la tierra; porque no hay verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra.

Hosea 4:2
Perjurar, y mentir, y matar, y hurtar, y adulterar prevalecieron, y sangres se tocaron contra sangres.

Hosea 4:3
Por lo cual la tierra se enlutará, y será talado todo morador de ella, con las bestias del campo, y las aves del cielo; y aun los peces de la mar serán cogidos.

Hosea 4:4
Ciertamente hombre no contienda ni reprenda a hombre; porque tu pueblo es como los que resisten al sacerdote.

Hosea 4:5
Caerás pues en este día, y caerá también contigo el profeta de noche; y a tu madre talaré.

Hosea 4:6
Mi pueblo fué talado, porque le faltó sabiduría. Porque tú desechaste la sabiduría, yo te echaré del sacerdocio; y pues que olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.

Hosea 4:7
Conforme a su grandeza así pecaron contra mí: yo pues también trocaré su honra en vergüenza.

Hosea 4:8
Comen del pecado de mi pueblo, y en su maldad levantan su alma.

Hosea 4:9
Y tal será el pueblo como el sacerdote; y visitaré sobre él sus caminos, y pagarle he conforme a sus obras.

Hosea 4:10
Y comerán, mas no se hartarán: fornicarán, mas no se aumentarán, porque dejaron de guardar a Jehová.

Hosea 4:11
Fornicación, y vino, y mosto quitan el corazón.

Hosea 4:12
Mi pueblo en su madera pregunta, y su palo le responde; porque espíritu de fornicaciones le engañó, y fornicaron debajo de sus dioses.

Hosea 4:13
Sobre los cabezos de los montes sacrificaron, y sobre los collados incensaron: debajo de encinas, y álamos, y olmos que tuviesen buena sombra: por tanto vuestras hijas fornicarán, y vuestras nueras adulterarán.

Hosea 4:14
No visitaré sobre vuestras hijas cuando fornicaren, ni sobre vuestras nueras cuando adulteraren; porque ellos ofrecen con las rameras, y con las malas mujeres sacrifican: por tanto el pueblo sin entendimiento caerá.

Hosea 4:15
Si fornicares tú, Israel, a lo menos no pequo Judá; y no entréis en Gálgala, ni subáis a Bet-aven, ni juréis: Vive Jehová.

Hosea 4:16
Porque como becerra cerrera revacó Israel: apaciéntalos ahora Jehová, como a carneros en anchura.

Hosea 4:17
Efraim es dado a ídolos, déjale.

Hosea 4:18
Su bebida se corrompió, fornicando fornicaron, amaron los dones: lo cual es afrenta de sus príncipes.

Hosea 4:19
Atóla el viento en sus alas, y de sus sacrificios serán avergonzados.

Hosea 5:1
SACERDOTES, oid esto, y estád atentos, casa de Israel, y casa del rey, escuchád; porque a vosotros es el juicio; porque habéis sido lazo en Maspad, y red extendida sobre Tabor.

Hosea 5:2
Y mantando sacrificios han bajado hasta el profundo, y yo la corrección de todos ellos.

Hosea 5:3
Yo conozco a Efraim, e Israel no me es ignorado; porque ahora has fornicado, o! Efraim, y se ha contaminado Israel.

Hosea 5:4
No podrán sus pensamientos en volverse a su Dios, porque espíritu de fornicación está en medio de ellos, y no conocen a Jehová.

Hosea 5:5
Y la soberbia de Israel le desmentirá en su cara; e Israel y Efraim tropezarán en su pecado, tropezará también con ellos Judá.

Hosea 5:6
Con sus ovejas, y con sus vacas andarán buscando a Jehová, y no le hallarán: apartóse de ellos.

Hosea 5:7
Contra Jehová se rebelaron, porque engendraron hijos extraños: ahora los devorará mes con sus heredades.

Hosea 5:8
Tocád bocina en Gabaa, trompeta en Rama: sonád atambor en Bet-aven, tras tí, o! Benjamín.

Hosea 5:9
Efraim será asolado el día del castigo: en las tribus de Israel hice conocer mi verdad.

Hosea 5:10
Los príncipes de Judá fueron como los que traspasan mojones: derramaré pues sobre ellos, como agua, mi ira.

Hosea 5:11
Calumniado Efraim, quebrantado en juicio, porque quiso andar tras mandamientos.

Hosea 5:12
Y yo seré como polilla a Efraim, y como carcoma a la casa de Judá.

Hosea 5:13
Y verá Efraim su enfermedad, y Judá su llaga; e irá Efraim al Asur, y enviará al rey de Jareb: mas él no os podrá sanar, ni os curará la llaga.

Hosea 5:14
Porque yo seré como león a Efraim, y como cachorro de león a la casa de Judá: yo, yo arrebataré, y andaré: tomaré, y no habrá quien escape.

Hosea 5:15
Andaré, y tornaré a mi lugar, hasta que conozcan su pecado, y busquen mi faz: en su angustia madruguen a mí.

Hosea 6:1
VENÍD, y tornémosnos a Jehová, que él arrebató, y curarnos ha: hirió, y vendarnos ha.

Hosea 6:2
Darnos ha vida después de dos dias: al tercero día nos resucitará, y viviremos delante de él.

Hosea 6:3
Y conoceremos: proseguiremos en conocer a Jehová: como el alba, está aparejada su salida, y vendrán a nosotros como la lluvia: como la lluvia tardía y temprana a la tierra.

Hosea 6:4
¿Qué haré a tí, Efraim? ¿Qué haré a tí, Judá? Vuestra misericordia, como la nube de la mañana, y como el rocío que viene a la madrugada.

Hosea 6:5
Por esta causa corté con los profetas, con las palabras de mi boca los maté; porque tus juicios fuesen como luz que sale.

Hosea 6:6
Porque misericordia quise, y no sacrificio; y conocimiento de Dios, mas que holocaustos.

Hosea 6:7
Y ellos transpasaron el concierto como de hombre: allí se rebelaron contra mí.

Hosea 6:8
Galaad, ciudad de obradores de iniquidad, ensuciada de sangre.

Hosea 6:9
Y como ladrones que esperan a algún varón, cuadrilla de sacerdotes de común acuerdo mata en el camino; porque ponen en efecto la abominación.

Hosea 6:10
En la casa de Israel ví suciedad: allí fornicó Efraim, se contaminó Israel.

Hosea 6:11
También Judá puso en tí una planta, habiendo yo vuelto la cautividad de mi pueblo.

Hosea 7:1
ESTANDO yo curando a Israel, descubrióse la iniquidad de Efraim, y las maldades de Samaria; porque obraron engaño; y el ladrón viene: despoja el salteador de fuera.

Hosea 7:2
Y no dicen en su corazón, que tengo en la memoria toda su maldad: ahora pues los rodearán sus obras: delante de mi presencia están.

Hosea 7:3
Con su maldad alegran al rey, y a los príncipes con sus mentiras.

Hosea 7:4
Todos ellos adúlteros, como horno encendido por el hornero: el cual cesará de despertar después que esté hecha la masa, hasta que esté leuda.

Hosea 7:5
El día de nuestro rey los príncipes le hicieron enfermar con cuero de vino: extendió su mano con los burladores.

Hosea 7:6
Porque aplicaron, como horno, su corazón asechando: toda la noche duerme su hornero: a la mañana está su horno encendido como llama de fuego.

Hosea 7:7
Todos ellos hierven como un horno; y comieron a sus jueces: cayeron todos sus reyes: no hay entre ellos quien clame a mí.

Hosea 7:8
Efraim se envolvió con los pueblos: Efraim fué torta no vuelta.

Hosea 7:9
Comieron extraños su sustancia, y él no lo supo; y aun vejez se ha esparcido por él, y él no lo entendió.

Hosea 7:10
Y la soberbia de Israel testificará contra él en su cara; y no se tornaron a Jehová su Dios, ni le buscaron con todo esto.

Hosea 7:11
Y fué Efraim como paloma, engañada sin entendimiento: llamarán a Egipto, irán al Asur.

Hosea 7:12
Cuando fueren, extenderé sobre ellos mi red, hacerlos he caer como aves del cielo: castigarlos he conforme a lo que se ha oido en sus congregaciones.

Hosea 7:13
¡Ay de ellos! porque se apartaron de mí: destrucción sobre ellos; porque se rebelaron contra mí: yo los redemí, y ellos hablaron contra mí mentiras.

Hosea 7:14
Y no clamaron a mí con su corazón, cuando aullaron sobre sus camas: para el trigo y el mosto se congregaron: se rebelaron contra mí.

Hosea 7:15
Y yo los ceñí, esforcé sus brazos, y contra mí pensaron mal.

Hosea 7:16
Tornáronse, mas no al Altísimo: fueron como arco engañoso: cayeron sus príncipes a cuchillo por la soberbia de su lengua: este será su escarnio en la tierra de Egipto.

Hosea 8:1
PON a tu boca trompeta, como águila, contra la casa de Jehová, porque traspasaron mi concierto, y contra mi ley se rebelaron.

Hosea 8:2
A mí clamarán Israel: Dios mío, te conocimos.

Hosea 8:3
Desamparó Israel el bien: enemigo le perseguirá.

Hosea 8:4
Ellos hicieron reinar, mas no por mí: constituyeron príncipe, mas yo no lo supe: de su plata, y de su oro hicieron ídolos para sí, para ser talados.

Hosea 8:5
Tu becerro, o! Samaria, te hizo alejar: mi enojo se encendió contra ellos, hasta que no pudieron alcanzar inocencia.

Hosea 8:6
Porque de Israel es, y artífice lo hizo, que no es Dios; porque en pedazos será deshecho el becerro de Samaria.

Hosea 8:7
Porque sembraron viento, y torbellino segarán: no tendrán mies, ni el fruto hará harina: si la hiciere, extraños la tragarán.

Hosea 8:8
Será tragado Israel: presto serán tenidos entre las gentes como vaso en que no hay contentamiento.

Hosea 8:9
Porque ellos subieron a Asur, asno montés para sí solo: Efraim con salario alquiló armadores.

Hosea 8:10
Aunque alquilen a las naciones, ahora las juntaré; y serán un poco afligidos por la carga del rey, y de los príncipes.

Hosea 8:11
Porque multiplicó Efraim altares para pecar, tuvo altares para pecar.

Hosea 8:12
Escribíle las grandezas de mi ley, fueron tenidas por cosas agenas.

Hosea 8:13
Los sacrificios de mis dones, sacrificaron carne, y comieron, Jehová no los quiso: ahora se acordará de su iniquidad, y visitará su pecado: ellos tornarán a Egipto.

Hosea 8:14
Olvidó pues Israel a su Hacedor, y edificó templos, y Judá multiplicó ciudades fuertes: y yo meteré fuego en sus ciudades, el cual devorará sus palacios.

Hosea 9:1
NO te alegres, o! Israel, hasta saltar de gozo como los pueblos; pues has fornicado de tu Dios: amaste salario de ramera por todas las eras de trigo.

Hosea 9:2
La era, y el lagar no los mantendrá: el mosto les mentirá.

Hosea 9:3
No quedarán en la tierra de Jehová: mas volverá Efraim a Egipto, y a Asiria, donde comerán vianda inmunda.

Hosea 9:4
No derramarán vino a Jehová, ni él tomará contento en sus sacrificios: como pan de enlutados les serán a ellos; todos los que comieren de él, serán inmundos; porque su pan por su alma no entrará en la casa de Jehová.

Hosea 9:5
¿Qué haréis el día de la solemnidad, y el día de la fiesta de Jehová?

Hosea 9:6
Porque he aquí que ellos se fueron después de su destrucción: Egipto los cogerá, Ménfis los enterrará, espino poseerá por heredad lo deseable de su plata, hortiga crecerá en sus moradas.

Hosea 9:7
Vinieron los dias de la visitación, vinieron los dias de la paga: conocerá Israel: insensato el profeta, furioso el varón de espíritu, a causa de la multitud de tu maldad, y grande odio.

Hosea 9:8
El atalaya de Efraim para con mi Dios, es a saber, el profeta, es lazo de cazador en todos sus caminos, odio en la casa de su Dios.

Hosea 9:9
Llegaron al profundo, corrompiéronse, como en los dias de Gabaa: ahora se acordará de su iniquidad, visitará su pecado.

Hosea 9:10
Como uvas en el desierto hallé a Israel: como la fruta temprana de la higuera en su principio ví a vuestros padres; y ellos entraron a Baal-pehor, y se apartaron para vergüenza, e hiciéronse abominables como su amor.

Hosea 9:11
Efraim, volará, como ave, su gloria desde el nacimiento, o, desde el vientre, o desde el concebimiento.

Hosea 9:12
Y sí llegaren a grandes a sus hijos, yo los quitaré de entre los hombres; porque también, ¡ay de ellos, cuando de ellos me apartare!

Hosea 9:13
Efraim, según veo, es semejante a Tiro asentada en lugar deleitoso: mas Efraim sacará sus hijos al matador.

Hosea 9:14
Dáles, o! Jehová, lo que les has de dar: dáles matriz amovedera, y secos pechos.

Hosea 9:15
Toda la maldad de ellos fué en Gálgala; porque allí tomé con ellos odio por la malicia de sus obras: echarlos he de mi casa: nunca más los amaré, todos sus príncipes son desleales.

Hosea 9:16
Efraim fué herido, su cepa se secó: no hará más fruto: aunque engendren, yo mataré lo deseable de su vientre.

Hosea 9:17
Mi Dios los desechará, porque ellos no le oyeron; y serán vagabundos entre las naciones.

Hosea 10:1
LA vid vacía a Israel, haciendo fruto para él: conforme a la multiplicación de su fruto, multiplicó altares: conforme a la bondad de su tierra, mejoraron sus estatuas.

Hosea 10:2
Apartóse su corazón. Ahora serán convencidos: el quebrantará sus altares, asolará sus estatuas.

Hosea 10:3
Porque ahora dirán: No tenemos rey, porque no temimos a Jehová; y el rey, ¿qué nos hará?

Hosea 10:4
Hablaron palabras jurando en vano, haciendo alianza; y el juicio florecerá en los surcos del campo como ajenjo.

Hosea 10:5
Por las becerras de Bet-aven serán atemorizados los moradores de Samaria; porque su pueblo lamentará por su causa; y sus sacerdotes se alegrarán a causa del, por su gloria que será perdida.

Hosea 10:6
Y aun también será él llevado en Asiria en presente al rey de Jareb: Efraim será avergonzado, Israel será confuso de su consejo.

Hosea 10:7
De Samaria fué cortado su rey, como la espuma sobre las haces de las aguas.

Hosea 10:8
Y los altares de Avén serán destruidos, el pecado de Israel: crecerá sobre sus altares espino y cardo, y dirán a los montes: Cubrídnos; y a los collados: Caed sobre nosotros.

Hosea 10:9
Desde los dias de Gabaa has pecado, o! Israel: allí estuvieron: no los tomó la batalla en Gabaa contra los inicuos.

Hosea 10:10
Yo los castigaré como deséo; y pueblos se juntarán sobre ellos cuando serán atados en sus dos surcos.

Hosea 10:11
Efraim, becerra domada amadora del trillar: mas yo pasaré sobre la hermosura de su pescuezo: yo haré llevar yugo a Efraim, arará Judá, quebrará sus terrones Jacob.

Hosea 10:12
Sembrád para vosotros a justicia, segád para vosotros a misericordia, arád para vosotros arada; porque el tiempo es de buscar a Jehová hasta que venga, y os enseñe justicia.

Hosea 10:13
Habéis arado impiedad, segasteis iniquidad, comeréis fruto de mentira; porque confiaste en tu camino, en la multitud de tus fuertes.

Hosea 10:14
Por tanto en tus pueblos se levantarán alboroto, y todas tus fortalezas serán destruidas, como en la deshecha de Salmana en Bet-arbel el día de la batalla: la madre fué arrojada sobre los hijos.

Hosea 10:15
Así hará a vosotros Betel por la maldad de vuestra maldad: en la mañana cortando será cortado el rey de Israel.

Hosea 11:1
CUANDO Israel era muchacho, yo le amé, y de Egipto llamé a mi hijo.

Hosea 11:2
Clamaban a ellos, así ellos se iban de su presencia: a los Baales sacrificaban, y a las esculturas ofrecían sahumerios.

Hosea 11:3
Yo con todo eso guiaba en piés al mismo Efraim: levantóles en sus brazos, y no conocieron que yo los procuraba.

Hosea 11:4
Con cuerdas humanas los traje, con cuerdas de amor; y fuí para ellos como los que alzan el yugo sobre sus mejillas, y llegué hacia él la comida.

Hosea 11:5
No tornará a tierra de Egipto, mas el mismo Asur será su rey, porque no se quisieron convertir.

Hosea 11:6
Y caerá espada sobre sus ciudades, y consumirá sus aldeas: consumirlas ha a causa de sus consejos.

Hosea 11:7
Mas mi pueblo está colgado de la rebelión contra mí; y aunque le llaman al Altísimo, de ninguno de todos es ensalzado.

Hosea 11:8
¿Cómo te dejaré, Efraim? ¿cómo te entregaré, Israel? ¿cómo te pondré como Adama, y te tornaré como Seboim? Mi corazón se revuelve dentro de mí, todos mis arrepentimientos son encendidos.

Hosea 11:9
No ejecutaré la ira de mi furor: no me volveré para destruir a Efraim; porque Dios soy, y no hombre: Santo en medio de tí, y no entraré en ciudad.

Hosea 11:10
En pos de Jehová caminarán: él bramará como león, él cierto bramará, y los hijos del occidente temblarán.

Hosea 11:11
Temblarán como ave los de Egipto, y como paloma los de la tierra de Asiria; y ponerlos he en sus casas, dijo Jehová.

Hosea 11:12
Cercóme con mentira Efraim, y con engaño la casa de Israel. Judá aun domina con Dios, y con los santos es fiel.

Hosea 12:1
EFRAIM es apacentado del viento, y sigue al solano; mentira y destrucción aumenta continuamente; porque hicieron alianza con los Asirios, y aceite se lleva a Egipto.

Hosea 12:2
Pleito tiene Jehová con Judá, para visitar a Jacob conforme a sus caminos: pagarle ha conforme a sus obras.

Hosea 12:3
En el vientre tomó por el calcañar a su hermano; y con su fortaleza venció al angel:

Hosea 12:4
Y venció al angel, y prevaleció: lloró, y rogóle: en Betel le halló, y allí habló con nosotros.

Hosea 12:5
Mas Jehová es Dios de los ejércitos, Jehová es su memorial.

Hosea 12:6
Tú pues a tu Dios te convierte, guarda misericordia y juicio, y en tu Dios espera siempre.

Hosea 12:7
Mercader que tiene en su mano peso falso, amador de opresión.

Hosea 12:8
Y dijo Efraim: Ciertamente yo he enriquecido: hallado he riquezas para mí: nadie hallará en mí iniquidad, ni pecado en todos mis trabajos.

Hosea 12:9
Yo pues soy Jehová tu Dios desde la tierra de Egipto, aun te haré morar en tiendas, como en los dias de la fiesta.

Hosea 12:10
Y hablé a los profetas, y yo aumenté la profecia; y por mano de los profetas puse semejanzas.

Hosea 12:11
¿Galaad no es iniquidad? Ciertamente vanidad han sido: en Galaad sacrificaron bueyes; y aun sus altares como montones en los surcos del campo.

Hosea 12:12
Y Jacob huyó en la tierra de Aram, y sirvió Israel por su mujer, y por su mujer fué pastor.

Hosea 12:13
Y por profeta hizo subir Jehová a Israel de Egipto, y por profeta fué guardado.

Hosea 12:14
Enojó Efraim a Dios con amarguras: por tanto sus sangres se derramarán sobre él, y su Señor le pagará su vergüenza.

Hosea 13:1
CUANDO Efraim hablaba, todos tenían temor: fué ensalzado en Israel: mas pecó en Baal, y murió.

Hosea 13:2
Y ahora añadieron a su pecado, e hicieron para sí vaciadizo de su plata según su entendimiento: ídolos, obra de artífices todo ello, de los cuales ellos mandan a los hombres que sacrifican, que besen los becerros.

Hosea 13:3
Por tanto serán como la niebla de la mañana, y como el rocío de la madrugada que se pasa: como el tamo que la tempestad lanza de la era, y como el humo que sale por la ventana.

Hosea 13:4
Mas yo soy Jehová tu Dios desde la tierra de Egipto: por tanto no conocerás otro Dios fuera de mí, no otro salvador si no a mí.

Hosea 13:5
Yo te conocí en el desierto, en tierra de sequedades.

Hosea 13:6
En sus pastos se hartaron, hartáronse, y ensoberbecióse su corazón, por esta causa se olvidaron de mí.

Hosea 13:7
Por tanto yo seré para ellos como león, como tigre que asecha cerca del camino.

Hosea 13:8
Como oso que ha perdido los hijos los encontraré, y les romperé las telas de su corazón; y allí los tragaré como león: bestia del campo los despedazará.

Hosea 13:9
Echóte a perder, o! Israel, tu idolatría: mas en mí está tu ayuda.

Hosea 13:10
¿En dónde está tu rey, para que te guarde con todas tus ciudades? ¿y tus jueces, de los cuales dijiste: Dáme rey, y príncipes?

Hosea 13:11
Díte rey en mi furor, y le quité en mi ira.

Hosea 13:12
Atada está la maldad de Efraim: su pecado está guardado.

Hosea 13:13
Dolores de mujer de parto le vendrán: es un hijo ignorante, que de otra manera no estuviera tanto tiempo en el rompimiento de los hijos.

Hosea 13:14
De la mano del sepulcro los redimiré, de la muerte los libraré. ¡O muerte! yo seré tu mortandad; y seré tu destrucción, ¡ó sepulcro! Arrepentimiento será escondido de mis ojos.

Hosea 13:15
Porque él fructificará entre los hermanos: vendrá el solano, viento de Jehová, subiendo de la parte del desierto, y secarse ha su vena, y secarse ha su manadero: él saqueará el tesoro de todas las alhajas de codicia.

Hosea 13:16
Samaria será asolada porque se rebeló contra su Dios: caerán a cuchillo: sus niños serán estrellados, y sus preñadas serán abiertas.

Hosea 14:1
CONVIÉRTETE, o! Israel, a Jehová tu Dios; porque por tu pecado has caido.

Hosea 14:2
Tomád con vosotros palabras, y convertíos a Jehová, y decídle: Quita toda iniquidad, y recibe el bien; y pagarémos becerros de nuestros labios.

Hosea 14:3
No nos librará Assur, no subiremos sobre caballo, ni nunca más diremos a la obra de nuestras manos: Dioses nuestros; porque por tí el huérfano alcanzará misericordia.

Hosea 14:4
Yo medicinaré su rebelión, amarlos he de voluntad; porque mi furor se quitó de ellos.

Hosea 14:5
Yo seré a Israel como rocío: el florecerá, como lirio, y extenderá sus raices, como el Líbano.

Hosea 14:6
Extenderse han sus ramos, y será su gloria como la de la oliva, y olerá como el Líbano.

Hosea 14:7
Volverán los que se sentaren debajo de su sombra: serán vivificados como trigo, y florecerán como la vid: su olor, como de vino del Líbano.

Hosea 14:8
Efraim entónces dirá: ¿Qué más tendré ya con los ídolos? Yo le oiré, y miraré: yo seré a él como la haya verde: tu fruto es hallado de mí. .

Hosea 14:9
¿Quién es sabio para que entienda esto; y prudente para que lo sepa? Porque los caminos de Jehová son derechos, y los justos andarán por ellos: mas los rebeldes caerán en ellos.

 

 

 

 

 

Joel / Joel



Joel 1:1
PALABRA de Jehová que fué a Joel, hijo de Fatuel.

Joel 1:2
Oid esto, viejos, y escuchád, todos los moradores de la tierra. ¿Ha acontecido esto en vuestros dias, o en los dias de vuestros padres?

Joel 1:3
De esto contaréis a vuestros hijos, y vuestros hijos a sus hijos; y sus hijos a la otra generación.

Joel 1:4
Lo que quedó de la oruga gusano comió la langosta, y lo que quedó de la langosta comió el pulgón, y lo que quedó del pulgón comió el revoltón.

Joel 1:5
Despertád, borrachos, y llorád: aullád, todos los que bebéis vino, a causa del mosto; porque os es quitado de vuestra boca.

Joel 1:6
Porque gente subió a mi tierra, fuerte, y sin número: sus dientes, dientes de león; y sus muelas, de león.

Joel 1:7
Asoló mi vid, y descortezó mi higuera: desnudando la desnudó, y derribó: sus ramas quedaron blancas.

Joel 1:8
Llora tú como mujer moza vestida de saco por el marido de su juventud.

Joel 1:9
Pereció el presente y la derramadura de la casa de Jehová: los sacerdotes ministros de Jehová pusieron luto.

Joel 1:10
El campo fué destruido, la tierra se enlutó; porque el trigo fué destruido, el mosto se secó, el aceite pereció.

Joel 1:11
Avergonzáos, labradores, aullád, viñeros, por el trigo y la cebada; porque la mies del campo se perdió.

Joel 1:12
Secóse la vid, y la higuera pereció, el granado también, la palma, y el manzano: todos los árboles del campo se secaron: por lo cual el gozo se secó de los hijos de los hombres.

Joel 1:13
Ceñíos, y lamentád, sacerdotes: aullád, ministros del altar: veníd, dormíd en sacos, ministros de mi Dios; porque quitado es de la casa de vuestro Dios el presente y la derramadura.

Joel 1:14
Pregonád ayuno, llamád a congregación, congregád los ancianos, y todos los moradores de la tierra en la casa de Jehová vuestro Dios, y clamád a Jehová.

Joel 1:15
¡Ay al día! porque cercano está el día de Jehová: y vendrá como destrucción hecha por Todopoderoso.

Joel 1:16
¿El mantenimiento, no es quitado de delante de nuestros ojos: la alegría, y el placer de la casa de nuestro Dios?

Joel 1:17
El grano se pudrió debajo de sus terrones, los bastimentos fueron asolados, los alfolíes destruidos; porque el trigo se secó.

Joel 1:18
¡Cuánto gimieron las bestias! ¡cuán atajados anduvieron los hatos de los bueyes, porque no tuvieron pastos! también los rebaños de las ovejas fueron asolados.

Joel 1:19
A tí, o! Jehová, clamaré; porque fuego consumió las cabañas del desierto, y llama abrasó todos los árboles del campo.

Joel 1:20
Las bestias del campo también bramarán a tí; porque se secaron los árroyos de las aguas, y las cabañas del desierto consumió fuego.

Joel 2:1
TOCÁD trompeta en Sión, y pregonád en mi santo monte: tiemblen todos los moradores de la tierra; porque viene el día de Jehová, porque cercano está.

Joel 2:2
día de tinieblas y de oscuridad: día de nube y de sombra: como el alba que se derrama sobre los montes, un pueblo grande y fuerte, nunca desde el principio del siglo fué su semejante, ni después de él será jamas en años de generación y generación.

Joel 2:3
Delante de él consumirá fuego, detrás de él abrasará llama: como el huerto de Edén será la tierra delante de él, y detrás de él, como desierto asolado: ni tampoco habrá quien de él escape.

Joel 2:4
Su parecer, como parecer de caballos, y como gente de a caballo correrán.

Joel 2:5
Como estruendo de carros saltarán sobre las cumbres de los montes: como sonido de llama de fuego que consume rastrojos, como algún fuerte pueblo aparejado para la batalla.

Joel 2:6
Delante de él temerán los pueblos: todas las caras se pararán negras.

Joel 2:7
Como valientes correrán: como hombres de guerra subirán la muralla; y cada cual irá en sus caminos, y no torcerán sus sendas.

Joel 2:8
Ninguno apretará a su compañero, cada uno irá por su carrera; y sobre la misma espada se arrojarán, y no se herirán.

Joel 2:9
Irán por la ciudad, correrán por el muro, subirán por las casas, entrarán por las ventanas a manera de ladrones.

Joel 2:10
Delante de él temblará la tierra, los cielos se estremecerán: el sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor.

Joel 2:11
Y Jehová dará su voz delante de su ejército, porque muchos son sus reales, y fuertes, que ponen en efecto su palabra; porque grande es el día de Jehová, y muy terrible, ¿y quién lo podrá sufrir?

Joel 2:12
Y también ahora, dijo Jehová: Convertíos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno, y lloro, y llanto.

Joel 2:13
Y rompéd vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios, porque misericordioso es y clemente, luengo de iras y grande en misericordia, y que se arrepiente del castigo.

Joel 2:14
¿Quién sabe si se convertirá, y se arrepentirá, y dejará bendición tras de él, presente y derramadura para Jehová vuestro Dios?

Joel 2:15
Tocád trompeta en Sión, pregonád ayuno, llamád a congregación.

Joel 2:16
Congregád el pueblo, pregonád congregación, juntád los viejos, congregád los niños, y los que maman: salga de su cámara el novio, y la novia de su tálamo.

Joel 2:17
Entre la entrada y el altar lloren los sacerdotes, ministros de Jehová, y digan: Perdona, o! Jehová, a tu pueblo, y no pongas en vergüenza tu heredad, para que las gentes se enseñoreen de ella: ¿por qué han de decir entre los pueblos: Donde está su Dios?

Joel 2:18
Y Jehová zelará su tierra, y perdonará a su pueblo.

Joel 2:19
Y responderá Jehová, y dirá a su pueblo: He aquí que yo os envío pan, y mosto, y aceite; y seréis hartos de ellos, y nunca más os pondré en vergüenza entre las gentes.

Joel 2:20
Y haré alejar de vosotros al aquilonar, y echarlo he en la tierra seca y desierta: su haz será hacia el mar oriental, y su fin al mar occidental; y subirá su hedor, y subirá su podrición, porque hizo grandes cosas.

Joel 2:21
Tierra, no temas: alégrate, y gózate; porque Jehová hizo grandes cosas.

Joel 2:22
Animales del campo, no temáis; porque los pastos del desierto reverdecerán, porque los árboles llevarán su fruto, la higuera y la vid darán sus frutos.

Joel 2:23
Vosotros también hijos de Sión, alegráos y regocijáos en Jehová vuestro Dios; porque os dará enseñador de justicia; y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía como al principio.

Joel 2:24
Y las eras se henchirán de trigo; y los lagares rebosarán de vino y aceite.

Joel 2:25
Y restituiros he los años que comió la oruga, la langosta, el pulgón, el revoltón, mi grande ejército que envié contra vosotros.

Joel 2:26
Y comeréis hasta hartaros; y alabaréis él nombre de Jehová vuestro Dios, el cual hizo maravillas con vosotros; y mi pueblo no será para siempre avergonzado.

Joel 2:27
Y conoceréis que en medio de Israel estoy yo, y que yo soy Jehová vuestro Dios, y no hay otro; y mi pueblo no será para siempre avergonzado.

Joel 2:28
Y será que después de esto, derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas, vuestros viejos soñarán sueños, y vuestros mancebos verán visiones.

Joel 2:29
Y aun también sobre los siervos, y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos dias.

Joel 2:30
Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego, y columnas de humo.

Joel 2:31
El sol se tornará en tinieblas, y la luna en sangre, ántes que venga el día grande y espantoso de Jehová.

Joel 2:32
Y será que cualquiera que invocare el nombre de Jehová, escapará; porque en el monte de Sión, y en Jerusalem, habrá salvación, como Jehová ha dicho, y en los que habrán quedado, a los cuales Jehová habrá llamado.

Joel 3:1
PORQUE he aquí que en aque- llos dias, y en aquel tiempo en que haré tornar la cautividad de Judá y de Jerusalem,

Joel 3:2
Juntaré todas las naciones, y las haré descender en el valle de Josafat, y allí entraré en juicio con ellos a causa de mi pueblo, y de Israel mi heredad, a los cuales esparcieron entre las naciones, y partieron mi tierra;

Joel 3:3
Y echaron suertes sobre mi pueblo, y a los niños dieron por rameras, y las niñas vendieron por vino para beber.

Joel 3:4
Y también, ¿qué tengo yo que ver con vosotras, Tiro y Sidón, y todos los términos de Palestina? ¿Me pagáis? Y si me pagáis, presto, en breve os volveré la paga sobre vuestra cabeza.

Joel 3:5
Porque habéis llevado mi plata y mi oro, y mis cosas preciosas y hermosas metisteis en vuestros templos.

Joel 3:6
Y los hijos de Judá, y los hijos de Jerusalem vendisteis a los hijos de los Griegos por alejarlos de sus términos.

Joel 3:7
He aquí que yo los despertaré del lugar donde los vendisteis; y volveré vuestra paga sobre vuestra cabeza.

Joel 3:8
Y venderé vuestros hijos y vuestras hijas en la mano de los hijos de Judá; y ellos los venderán a los Sabeos, nación apartada; porque Jehová ha hablado.

Joel 3:9
Pregonád esto entre las gentes, divulgád guerra, despertád a los valientes, lléguense, vengan todos los hombres de guerra:

Joel 3:10
Hacéd espadas de vuestros azadones, y lanzas de vuestras hoces: diga el flaco: Fuerte soy.

Joel 3:11
Juntáos, y veníd todas las gentes de al derredor, y congregáos: haz venir allí, o! Jehová, tus fuertes.

Joel 3:12
Las gentes se despierten, y suban al valle de Josafat; porque allí me asentaré para juzgar todas las gentes de al derredor.

Joel 3:13
Echád la hoz, porque la mies está ya madura. Veníd, descendéd; porque ya el lagar esta lleno, ya rebosan las premideras; porque mucha es ya su maldad.

Joel 3:14
Muchos pueblos se juntarán en el valle del cortamiento; porque cercano está el día de Jehová en el valle del cortamiento.

Joel 3:15
El sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor.

Joel 3:16
Y Jehová bramará desde Sión, y desde Jerusalem dará su voz; y los cielos y la tierra temblarán; mas Jehová será la esperanza de su pueblo, y la fortaleza de los hijos de Israel.

Joel 3:17
Y conoceréis que yo soy Jehová vuestro Dios, que habito en Sión, monte de mi santidad; y será Jerusalem santa, y extraños no pasarán más por ella.

Joel 3:18
Y será en aquel tiempo, que los montes destilarán mosto, y los collados correrán leche, y todos los arroyos de Judá correrán aguas; y saldrá una fuente de la casa de Jehová, y regará el valle de Sitim.

Joel 3:19
Egipto será destruido, y Edom será vuelto en desierto de soledad, por la injuria de los hijos de Judá; porque derramaron en su tierra la sangre inocente.

Joel 3:20
Mas Judá para siempre será habitada, y Jerusalem en generación y generación.

Joel 3:21
Y limpiaré la sangre de los que no limpié, y Jehová mora en Sión.

 

 

 

 

 

 

Amós / Amos



Amos 1:1
LAS palabras de Amós, que fué entre los pastores de Tecua, las cuales vió sobre Israel en dias de Osías, rey de Judá, y en dias de Jeroboam, hijo de Joas, rey de Israel, dos años ántes del terremoto.

Amos 1:2
Y dijo: Jehová bramará desde Sión, y desde Jerusalem dará su voz, y las habitaciones de los pastores pondrán luto, y la cumbre del Carmelo se secará.

Amos 1:3
Así dijo Jehová: Por tres pecados de Damasco, y por el cuarto, no la convertiré; porque trillaron con trillos de hierro a Galaad.

Amos 1:4
Y meteré fuego en la casa de Hazael, y consumirá los palacios de Ben-adad.

Amos 1:5
Y quebraré la barra de Damasco, y talaré los moradores de Bicat-aven, y los gobernadores de Bet-eden; y el pueblo de Siria será traspasado en Kir, dijo Jehová.

Amos 1:6
Así dijo Jehová: Por tres pecados de Gaza, y por el cuarto, no la convertiré; porque llevó cautiva una cautividad entera para entregarlos a Edom.

Amos 1:7
Y meteré fuego en el muro de Gaza, y quemará sus palacios.

Amos 1:8
Y talaré los moradores de Azoto, y los gobernadores de Ascalón; y tornaré mi mano sobre Accarón, y los residuos de los Palestinos perecerán, dijo el Señor Jehová.

Amos 1:9
Así dijo Jehová: Por tres pecados de Tiro, y por el cuarto, no la convertiré; porque entregaron la cautividad entera a Edom, y no se acordaron del concierto de hermano.

Amos 1:10
Y meteré fuego en el muro de Tiro, y consumirá sus palacios.

Amos 1:11
Así dijo Jehová: Por tres pecados de Edom, y por el cuarto, no la convertiré; porque persiguió a cuchillo a su hermano, y rompió sus misericordias; y con su furor le ha robado siempre, y ha guardado el enojo perpetuamente.

Amos 1:12
Y meteré fuego en Temán, y consumirá los palacios de Bosra.

Amos 1:13
Así dijo Jehová: Por tres pecados de los hijos de Amón, y por el cuarto, no los convertiré; porque rompieron los montes de Galaad, para ensanchar su término.

Amos 1:14
Y encenderé fuego en el muro de Rabba, y consumirá sus palacios como con estruendo en día de batalla, como con tempestad en día tempestuoso.

Amos 1:15
Y su rey irá en cautividad, él y sus príncipes todos, dijo Jehová.

Amos 2:1
ASÍ dijo Jehová: Por tres peca- dos de Moab, y por el cuarto, no le convertiré; porque quemó los huesos del rey de Idumea hasta tornarlos en cal.

Amos 2:2
Y meteré fuego en Moab, y consumirá los palacios de Cariot, y morirá Moab, en alboroto, en estrépito, y sonido de trompeta.

Amos 2:3
Y quitaré el juez de en medio de él, y a todos sus príncipes mataré con él, dijo Jehová.

Amos 2:4
Así dijo Jehová: Por tres pecados de Judá, y por el cuarto, no la convertiré; porque menospreciaron la ley de Jehová, y no guardaron sus ordenanzas; y sus mentiras los hicieron errar, en pos de las cuales anduvieron sus padres.

Amos 2:5
Y meteré fuego en Judá, el cual consumirá los palacios de Jerusalem.

Amos 2:6
Así dijo Jehová: Por tres pecados de Israel, y por el cuarto, no le convertiré; porque vendieron por dinero al justo, y al pobre por un par de zapatos:

Amos 2:7
Que anhelan porque haya un polvo de tierra sobre la cabeza de los pobres, y tuercen la carrera de los humildes; y el hombre y su padre entraron a una moza, profanando mi santo nombre.

Amos 2:8
Y sobre las ropas empeñadas se acuestan junto a cualquier altar; y el vino de los penados beben en la casa de sus dioses.

Amos 2:9
Y yo destruí al Amorreo delante de ellos, cuya altura era como la altura de los cedros, y fuerte como un alcornoque; y destruí su fruto arriba, y sus raices abajo.

Amos 2:10
Y yo os hice a vosotros subir de la tierra de Egipto, y trájeos por el desierto cuarenta años, para que poseyeseis la tierra del Amorreo.

Amos 2:11
Y levanté de vuestros hijos para profetas, y de vuestros mancebos para que fuesen Nazareos: ¿No es esto así, hijos de Israel? dijo Jehová.

Amos 2:12
Y vosotros distes de beber vino a los Nazareos, y a los profetas mandasteis, diciendo: No profeticéis.

Amos 2:13
Pues he aquí que yo os apretaré en vuestro lugar, como se aprieta el carro lleno de haces.

Amos 2:14
Y la huida perecerá del ligero, y el fuerte no esforzará a su fuerza, ni el valiente escapará su vida.

Amos 2:15
Y el que toma el arco no estará en pié, ni el ligero de piés escapará, ni el que cabalga en caballo escapará su vida.

Amos 2:16
El esforzado entre esforzados, aquel día huirá desnudo, dijo Jehová.

Amos 3:1
OID esta palabra que ha hablado Jehová contra vosotros, hijos de Israel: contra toda la familia que hice subir de la tierra de Egipto. Dice así:

Amos 3:2
A vosotros solamente he conocido de todas las familias de la tierra, por tanto visitaré contra vosotros todas vuestras maldades.

Amos 3:3
¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de concierto?

Amos 3:4
¿Bramará en el monte el león, sin hacer presa? ¿el leoncillo dará su bramido desde su morada, si no prendiere?

Amos 3:5
¿Caerá el ave en el lazo de la tierra, sin haber armador? ¿Alzarse ha el lazo de la tierra, si no se ha prendido algo?

Amos 3:6
¿Tocarse ha la trompeta en la ciudad, y el pueblo no se alborotará? ¿Habrá algún mal en la ciudad, el cual Jehová no haya hecho?

Amos 3:7
Porque no hará nada el Señor Jehová, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas.

Amos 3:8
Bramando el león, ¿quién no temerá? hablando el Señor Jehová, ¿quién no profetizará?

Amos 3:9
Hacéd pregonar sobre los palacios de Azoto, y sobre los palacios de tierra de Egipto, y decíd: Congregáos sobre los montes de Samaria, y ved muchas opresiones en medio de ella, y muchas violencias en medio de ella.

Amos 3:10
Y no saben hacer lo recto, dijo Jehová, atesorando rapiñas y despojos en sus palacios.

Amos 3:11
Por tanto el Señor Jehová dijo así: Enemigo vendrá que cercará la tierra; y derribará de tí tu fortaleza, y tus palacios serán saqueados.

Amos 3:12
Así dijo Jehová: De la manera que el pastor escapa de la boca del león dos piernas, o la punta de una oreja, así escaparán los hijos de Israel, que moran en Samaria, al rincón de la cama, y al canto del lecho.

Amos 3:13
Oid, y protestád en la casa de Jacob, dijo Jehová, Dios de los ejércitos:

Amos 3:14
Que el día que visitaré las rebeliones de Israel sobre él, visitaré también sobre los altares de Betel; y serán cortados los cuernos del altar, y caerán a tierra.

Amos 3:15
Y heriré la casa del invierno con la casa del verano, y las casas de marfil perecerán; y muchas casas serán taladas, dijo Jehová.

Amos 4:1
OID esta palabra, vacas de Basán, que estáis en el monte de Samaria, que oprimís los pobres: que quebrantáis los menesterosos: que decís a sus señores: Traed y beberemos.

Amos 4:2
El Señor Jehová juró por su santidad, que he aquí vienen dias sobre vosotros en que os llevará en anzuelos, y a vuestros descendientes en barquillos de pescador.

Amos 4:3
Y saldrán por los portillos la una en pos de la otra, y seréis echadas del palacio, dijo Jehová.

Amos 4:4
Id a Betel, y rebelád en Gálgala: aumentád la rebelión, y traed de mañana vuestros sacrificios, y vuestros diezmos cada tres años.

Amos 4:5
Y ofrecéd sacrificio de acción de gracias con pan leudo, y pregonád sacrificios voluntarios, pregonád: pues que así queréis, hijos de Israel, dijo el Señor Jehová.

Amos 4:6
Yo también os dí limpieza de dientes en todas vuestras ciudades, y falta de pan en todos vuestros pueblos: y no os tornasteis a mí, dijo Jehová.

Amos 4:7
Y también yo os detuve la lluvia tres meses ántes de la segada; e hice llover sobre una ciudad, y sobre otra ciudad no hice llover: sobre una parte llovió, y la parte sobre la cual no llovió, se secó.

Amos 4:8
Y venían dos, tres ciudades a una ciudad para beber agua, y no se hartaban; y no os tornasteis a mí, dijo Jehová.

Amos 4:9
Heríos con viento solano, y oruga, vuestros muchos huertos, y vuestras viñas, y vuestros higuerales; y vuestros olivares comió la langosta; y nunca os tornasteis a mí, dijo Jehová.

Amos 4:10
Envié en vosotros mortandad en el camino de Egipto: maté a cuchillo vuestros mancebos, con cautiverio de vuestros caballos; e hice subir el hedor de vuestros reales hasta vuestras narices; y nunca os tornasteis a mí, dijo Jehová.

Amos 4:11
Trastornéos, como cuando Dios trastornó a Sodoma y a Gomorra, y fuisteis como tizón escapado del fuego; y nunca os tornasteis a mí, dijo Jehová.

Amos 4:12
Por tanto de esta manera haré a tí, o! Israel; y porque te he de hacer esto, aparéjate para venir al encuentro a tu Dios, o! Israel.

Amos 4:13
Porque he aquí, el que forma los montes, y cria el viento, y denuncia al hombre su pensamiento; el que hace a las tinieblas mañana, y pasa sobre las alturas de la tierra, Jehová Dios de los ejércitos es su nombre.

Amos 5:1
OID esta palabra, porque yo levanto endecha sobre vosotros, casa de Israel.

Amos 5:2
Cayó, nunca más se levantará la vírgen de Israel: fué dejada sobre su tierra, no hay quien la levante.

Amos 5:3
Porque así dijo el Señor Jehová: la ciudad que sacaba mil, quedará con ciento; y la que sacaba ciento, quedará con diez en la casa de Israel.

Amos 5:4
Porque así dijo Jehová a la casa de Israel: Buscádme, y vivíd.

Amos 5:5
Y no busquéis a Betel, ni entréis en Gálgala, ni paséis a Beerseba; porque Gálgala será llevada en cautividad, y Betel será deshecha.

Amos 5:6
Buscád a Jehová, y vivíd; porque no hienda, como fuego, a la casa de José, y la consuma, y no haya en Betel quien lo apague.

Amos 5:7
Que convierten en ajenjo el juicio, y dejan en tierra la justicia.

Amos 5:8
El que hace el Arcturo y el Orión, y las tinieblas vuelve en mañana, y hace oscurecer el día en noche: el que llama a las aguas de la mar, y las derrama sobre la haz de la tierra, Jehová es su nombre.

Amos 5:9
El que da esfuerzo al robador sobre el fuerte, y que el robador venga contra la fortaleza.

Amos 5:10
Aborrecieron en la puerta al reprensor, y al que hablaba lo recto abominaron.

Amos 5:11
Por tanto por vuestro molestar al pobre, y recibís de él carga de trigo, edificasteis casas de sillares, mas no las habitaréis: plantasteis hermosas viñas, mas no beberéis el vino de ellas.

Amos 5:12
Porque sabido he vuestras muchas rebeliones, y vuestros gruesos pecados: que afligen al justo, y reciben cohecho, y a los pobres en la puerta hacen perder su causa.

Amos 5:13
Por lo cual el prudente en tal tiempo calla, porque el tiempo es malo.

Amos 5:14
Buscád lo bueno, y no lo malo, para que viváis: porque así será con vosotros Jehová Dios de los ejércitos, como decís.

Amos 5:15
Aborrecéd el mal, y amád el bien, y ponéd juicio en la puerta: quizá Jehová Dios de los ejércitos habrá piedad de la resta de José.

Amos 5:16
Por tanto así dijo Jehová Dios de los ejércitos, el Señor: En todas las plazas habrá llanto, y en todas las calles dirán; ¡Ay, ay! y al labrador llamarán a lloro, y a endecha, a los que supieren endechar.

Amos 5:17
Y en todas las viñas habrá llanto, porque pasaré por medio de tí, dijo Jehová.

Amos 5:18
¡Ay de los que desean el día de Jehová! ¿para qué queréis este día de Jehová? Tinieblas, y no luz.

Amos 5:19
Como el que huye de delante del león, y se topa con el oso; o, si entrare en casa, y arrime su mano a la pared, y le muerda la culebra.

Amos 5:20
¿El día de Jehová, no es tinieblas, y no luz: oscuridad, que no tiene resplandor?

Amos 5:21
Aborrecí, abominé vuestras solemnidades, y no me darán buen olor vuestras congregaciones.

Amos 5:22
Y si me ofreciereis holocaustos y vuestros presentes, no los recibiré: ni miraré a los sacrificios pacíficos de vuestros engordados.

Amos 5:23
Quita de mí la multitud de tus cantares; y las salmodias de tus instrumentos no oiré.

Amos 5:24
Y corra como las aguas el juicio, y la justicia como arroyo impetuoso.

Amos 5:25
¿Habéisme ofrecido sacrificios y presente en el desierto en cuarenta años, casa de Israel?

Amos 5:26
Y ofrecisteis a Sicut, vuestro rey, y a Quión, vuestros ídolos, estrella de vuestros dioses que os hicisteis.

Amos 5:27
Haréos pues trasportar de ese cabo de Damasco, dijo Jehová, Dios de los ejércitos es su nombre.

Amos 6:1
¡AY de los reposados en Sión, y de los confiados en el monte de Samaria, nombrados entre las mismas naciones principales, las cuales vendrán sobre ellos, o! casa de Israel!

Amos 6:2
Pasád a Calanna, y mirád; y de allí id a la gran Emat; y descendéd a Get de los Palestinos, ¿si son aquellos reinos mejores que estos reinos? ¿si su término es mayor que vuestro término?

Amos 6:3
Los que dilatáis el día malo, y acercáis la silla de iniquidad:

Amos 6:4
Los que duermen en camas de marfil, y se extienden sobre sus lechos, y comen los corderos del rebaño, y los becerros de en medio del engordadero:

Amos 6:5
Los que hacen de garganta al son de la flauta, e inventan instrumentos músicos, como David:

Amos 6:6
Los que beben vino en tazones, y se ungen con los ungüentos más preciosos, ni se afligen por el quebrantamiento de José.

Amos 6:7
Por tanto ahora pasarán en el principio de los que pasaren; y se acercará el lloro de los extendidos.

Amos 6:8
El Señor Jehová juró por su alma, Jehová Dios de los ejércitos dijo: Tengo en abominación la grandeza de Jacob, y sus palacios aborrezco; y la ciudad, y su plenitud entregaré al enemigo.

Amos 6:9
Y acontecerá que si diez hombres quedaren en una casa, morirán.

Amos 6:10
Y su tio tomará a cada uno, y le quemará, para sacar los huesos de casa; y dirá al que estará en los rincones de la casa: ¿Hay aun alguno contigo? y dirá: No. Y dirá: Calla, que no conviene hacer memoria del nombre de Jehová.

Amos 6:11
Porque he aquí que Jehová mandará, y herirá de hendeduras la casa mayor; y la casa menor de aberturas.

Amos 6:12
¿Correrán los caballos por las piedras? ¿ararán con vacas? ¿por qué habéis vosotros tornado el juicio en veneno, y el fruto de justicia en ajenjo?

Amos 6:13
Los que os alegráis en nada: los que decís: ¿Nosotros no nos tomamos cuernos con nuestra fortaleza?

Amos 6:14
Porque he aquí que yo levantare sobre vosotros, o! casa de Israel, dijo Jehová Dios de los ejércitos, nación, que os apretará desde la entrada de Emat, hasta el arroyo del desierto.

Amos 7:1
EL Señor Jehová me mostró así; y he aquí que él criaba langostas al principio que comenzaba a crecer el heno tardío. Y he aquí que el heno tardío creció después de las segadas del rey.

Amos 7:2
Y acaeció que como acabó de comer la yerba de la tierra, yo dije: Señor Jehová, perdona ahora: ¿quién levantará a Jacob? porque es pequeño.

Amos 7:3
Arrepintióse Jehová de esto: no será, dijo Jehová.

Amos 7:4
El Señor Jehová después me mostró así; y he aquí que llamaba para juzgar por fuego el Señor Jehová: y consumió un gran abismo, y consumió la parte.

Amos 7:5
Y dije: Señor Jehová, cesa ahora: ¿quién levantará a Jacob? porque es pequeño.

Amos 7:6
Arrepintióse Jehová de esto: Tampoco esto no será, dijo el Señor Jehová.

Amos 7:7
Enseñóme también así: He aquí que el Señor estaba sobre un muro edificado a plomo de albañil; y tenía en su mano un plomo de albañil.

Amos 7:8
Jehová entónces me dijo: ¿Qué ves Amós? Y dije: Un plomo de albañil. Y el Señor dijo: He aquí que yo pongo plomo de albañil en medio de mi pueblo Israel: nunca más le pasaré.

Amos 7:9
Y los altares de Isaac serán destruidos, y los santuarios de Israel serán asolados, y levantarme he con espada sobre la casa de Jeroboam.

Amos 7:10
Entónces Amasías sacerdote de Betel envió a decir a Jeroboam, rey de Israel: Amós ha conjurado contra tí en medio de la casa de Israel: la tierra no puede ya sufrir todas sus palabras.

Amos 7:11
Porque así ha dicho Amós: Jeroboam morirá a cuchillo; e Israel pasará de su tierra en cautividad.

Amos 7:12
Y Amasías dijo a Amós: Vidente, véte, y huye a tierra de Judá, y come allá tu pan, y profetiza allá.

Amos 7:13
Y no profetices más en Betel; porque es santuario del rey, y cabecera del reino.

Amos 7:14
Y Amós respondió, y dijo a Amasías: No soy profeta, ni soy hijo de profeta: mas soy boyero, y cogedor de cabrahigos.

Amos 7:15
Y Jehová me tomó de tras el ganado; y díjome Jehová: Vé, y profetiza a mi pueblo Israel.

Amos 7:16
Ahora pues, oye palabra de Jehová: Tú dices: No profetices contra Israel, ni hables contra la casa de Isaac.

Amos 7:17
Por tanto así dijo Jehová: Tu mujer fornicará en la ciudad, y tus hijos y tus hijas caerán a cuchillo, y tu tierra será partida por suertes; y tu morirás en tierra inmunda; e Israel será traspasado de su tierra.

Amos 8:1
JEHOVÁ me enseñó así; y he aquí un canastillo de fruta de verano.

Amos 8:2
Y dijo: ¿Qué ves Amós? Y dije: Un canastillo de fruta de verano. Y Jehová me dijo: Venido ha el fin sobre mi pueblo Israel: nunca más le pasaré.

Amos 8:3
Y los cantores del templo aullarán en aquel día, dijo el Señor Jehová: los cuerpos muertos serán aumentados en todo lugar, echados en silencio.

Amos 8:4
Oid esto los que tragáis los menesterosos, y taláis los pobres de la tierra,

Amos 8:5
Diciendo: Cuando pasare el mes, venderemos el trigo; y pasada la semana, abriremos el pan; y achicaremos la medida, y engrandeceremos el precio, y falsearemos el peso engañoso.

Amos 8:6
Y compraremos los pobres por dinero, y los necesitados por un par de zapatos; y venderemos las ahechaduras del trigo.

Amos 8:7
Jehová juró por la gloria de Jacob: Que no me olvidaré para siempre de todas sus obras.

Amos 8:8
¿No se ha de estremecer la tierra sobre esto? ¿y todo habitador de ella, no llorará? y toda subirá como un río, y será arrojada, y será hundida como el río de Egipto.

Amos 8:9
Y acaecerá en aquel día, dijo el Señor Jehová, que haré que se ponga el sol al mediodía, y la tierra cubriré de tinieblas en el día claro.

Amos 8:10
Y tornaré vuestras fiestas en lloro, y todos vuestros cantares en endechas, y haré poner saco sobre todos lomos, y peladura sobre toda cabeza; y tornarla he como en llanto de unigénito, su postrimería como día amargo.

Amos 8:11
He aquí que vienen dias, dijo el Señor Jehová, en los cuales enviaré hambre en la tierra: no hambre de pan, ni sed de agua, mas de oir palabra de Jehová.

Amos 8:12
E irán vagabundos desde la una mar hasta la otra mar: desde el norte hasta el oriente discurrirán buscando palabra de Jehová, y no la hallarán.

Amos 8:13
En aquel tiempo las doncellas hermosas, y los mancebos desmayarán de sed.

Amos 8:14
Los que juran por el pecado de Samaria, y dicen: Vive tú, Dios de Dan; y: Vive el camino de Beer-seba: caerán, y nunca más se levantarán.

Amos 9:1
VÍ al Señor que estaba sobre el altar, y dijo: Hiere el umbral, y estremézcanse las puertas; y córtalos en piezas la cabeza de todos; y el postrero de ellos mataré a cuchillo: no habrá de ellos quien huya, ni quien escape.

Amos 9:2
Si cavaren hasta el infierno, de allá los tomará mi mano; y si subieren hasta el cielo, de allá los haré descender:

Amos 9:3
Y si se escondieren en la cumbre del Carmelo, allí los buscaré, y los tomaré; y si se escondieren de delante de mis ojos en el profundo de la mar, allí mandaré a la culebra, y morderlos ha:

Amos 9:4
Y si fueren en cautiverio delante de sus enemigos, allí mandaré a la espada, y matarlos ha; y pondré sobre ellos mis ojos para mal, y no para bien.

Amos 9:5
El Señor Jehová de los ejércitos, que toca la tierra, y se derretirá, y llorarán todos los que en ella moran; y subirá toda como un río, y será hundida como el río de Egipto.

Amos 9:6
El edificó en el cielo sus grados, y su conjunto fundó sobre la tierra: él llama las aguas de la mar, y las derrama sobre la haz de la tierra: Jehová es su nombre.

Amos 9:7
Hijos de Israel, ¿no me sois vosotros como hijos de Etiopes? dijo Jehová: ¿No hice yo subir a Israel de la tierra de Egipto, y a los Palestinos de Caftor, y a los Siros de Kir?

Amos 9:8
He aquí que los ojos del Señor Jehová están contra el reino pecador; y yo le asolaré de la haz de la tierra: mas no destruiré del todo la casa de Jacob, dijo Jehová.

Amos 9:9
Porque he aquí que yo mandaré, y haré que la casa de Israel sea zarandada en todas las naciones, como se zaranda el grano en un harnero, y no cae una chinica en la tierra.

Amos 9:10
A espada morirán todos los pecadores de mi pueblo, que dicen: No se acercará, ni se anticipará el mal por causa nuestra.

Amos 9:11
En aquel día yo levantaré la cabaña de David caida, y cerraré sus portillos, y levantaré sus ruinas, y edificarle he como en el tiempo pasado:

Amos 9:12
Para que aquellos sobre los cuales es llamado mi nombre, poséan la resta de Idumea, y a todas las naciones, dijo Jehová que hace esto.

Amos 9:13
He aquí que vienen dias, dijo Jehová, en que el que ara se llegará al segador, y el pisador de las uvas al que lleva la simiente; y los montes destilarán mosto, y todos los collados se derretirán.

Amos 9:14
Y tornaré el cautiverio de mi pueblo Israel; y edificarán las ciudades asoladas, y habitarlas han; y plantarán viñas, y beberán el vino de ellas; y harán huertos, y comerán el fruto de ellos.

Amos 9:15
Y plantarlos he sobre su tierra, y nunca más serán arrancados de su tierra, la cual yo les dí, dijo Jehová Dios tuyo.

 

 

 

 

 

 

 

Abdías / Obadiah



Obadiah 1:1
VISIÓN de Abdías. El Señor Jehová dijo así a Edom: Oido habemos el pregón de Jehová, y mensajero es enviado en las gentes: Levantáos, y levantémosnos contra ella en batalla.

Obadiah 1:2
He aquí que pequeño te he hecho entre las gentes, abatido serás tú en gran manera.

Obadiah 1:3
La soberbia de tu corazón te ha engañado, que moras en las hendeduras de las peñas, en tu altísima morada: que dices en tu corazón: ¿Quién me derribará a tierra?

Obadiah 1:4
Si te encaramares como águila, y si entre las estrellas pusieres tu nido, de allí te derribaré, dijo Jehová.

Obadiah 1:5
¿Entraron ladrones a tí, o robadores de noche? ¿Cómo has sido destruido? ¿No hurtaran lo que les bastaba? Pues si entraran a tí vendimiadores, aun dejaran cencerrones.

Obadiah 1:6
¡Cómo fueron escudriñadas las cosas de Esaú! sus cosas muy escondidas fueron muy buscadas.

Obadiah 1:7
Hasta el punto te llegaron: todos tus aliados te han engañado: tus pacíficos prevalecieron contra tí: los que comían tu pan, pusieron la llaga debajo de tí: no hay en él entendimiento.

Obadiah 1:8
¿No haré que perezcan en aquel día, dijo Jehová, los sabios de Edom, y la prudencia del monte de Esaú?

Obadiah 1:9
Y tus valientes, o! Temán, serán quebrantados; por que todo hombre será talado del monte de Esaú por el estrago.

Obadiah 1:10
Por la injuria de tu hermano Jacob, te cubrirá vergüenza, y serás talado para siempre.

Obadiah 1:11
El día que estando tú delante, llevaban extraños cautivos su ejército, y los extraños entraban por sus puertas, y echaban suertes sobre Jerusalem, tú también eras como uno de ellos.

Obadiah 1:12
No habías tú de ver el día de tu hermano, el día en que fué enagenado: ni te habías de alegrar de los hijos de Judá el día que se perdieron: ni habías de ensanchar tu boca el día de la angustia:

Obadiah 1:13
Ni habías de entrar por la puerta de mi pueblo el día de su quebrantamiento: ni habías tú tampoco de ver su mal el día de su quebrantamiento: ni se habían de meter tus manos en sus bienes el día de su quebrantamiento:

Obadiah 1:14
Ni habías de pararte a las encrucijadas para matar los que de ellos escaparan: ni habías de entregar tú los que quedaban en el día de la angustia.

Obadiah 1:15
Porque el día de Jehová está cercano sobre todas las gentes: como tu hiciste, se hará contigo: tu galardón volverá sobre tu cabeza.

Obadiah 1:16
De la manera que vosotros bebisteis en mi santo monte, beberán todas las gentes continuamente: beberán, y engullirán, y serán como si no hubieran sido.

Obadiah 1:17
Mas en el monte de Sión habrá salvamento, y será santidad; y la casa de Jacob poseerá sus posesiones.

Obadiah 1:18
Y la casa de Jacob será fuego, y la casa de José será llama, y la casa de Esaú estopa, y quemarlos han, y consumirlos han: ni quedará residuo en la casa de Esaú; porque Jehová habló.

Obadiah 1:19
Y los del mediodía poseerán el monte de Esaú, y los llanos de los Palestinos, poseerán también los campos de Efraim, y los campos de Samaria; y Benjamín a Galaad.

Obadiah 1:20
Y los cautivos de aqueste ejército de los hijos de Israel, que estarán entre los Cananeos hasta Sarepta, y los cautivos de Jerusalem que estarán en Sefarad poseerán las ciudades del mediodía.

Obadiah 1:21
Y vendrán salvadores al monte de Sión para juzgar al monte de Esaú, y el reino será de Jehová.

 

 

 

 

 

 

 

Jonás / Jonah



Jonah 1:1
Y FUÉ palabra de Jehová a Jonás, hijo de Amati, diciendo:

Jonah 1:2
Levántate, y vé a Nínive, ciudad grande, y pregona contra ella; porque su maldad ha subido delante de mí.

Jonah 1:3
Y Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Társis, y descendió a Joppe; y halló un navío que se partía para Társis, y pagándole su pasaje entró en él para irse con ellos a Társis, de delante de Jehová.

Jonah 1:4
Mas Jehová hizo levantar un gran viento en la mar, e hízose una gran tempestad en la mar, que la nao pensó ser quebrada.

Jonah 1:5
Y los marineros tuvieron temor, y cada uno llamaba a su dios; y echaron a la mar el cargamento que llevaban en la nao, para descargarla de ello. Jonás empero se había descendido a los costados de la nao, y se había echado a dormir.

Jonah 1:6
Y el maestre de la nao se llegó a él, y le dijo: ¿Qué tienes dormilón? Levántate, y clama a tu dios, quizá él habrá compasión de nosotros, y no pereceremos.

Jonah 1:7
Y dijeron cada uno a su compañero: Veníd, y echemos suertes, para saber por quien nos ha venido este mal. Y echaron suertes, y la suerte cayó sobre Jonás.

Jonah 1:8
Y ellos le dijeron: Decláranos ahora, ¿por qué nos ha venido este mal? ¿Qué oficio tienes, y de donde vienes, cual es tu tierra, y de qué pueblo eres?

Jonah 1:9
Y él les respondió: Hebreo soy, y a Jehová Dios de los cielos temo, que hizo la mar y la tierra.

Jonah 1:10
Y aquellos hombres temieron de gran temor, y le dijeron: ¿Por qué hiciste esto? Porque ellos entendieron que huía de delante de Jehová; porque él se lo había declarado.

Jonah 1:11
Y dijéronle: ¿Qué te haremos, para que la mar se nos quiete? porque la mar iba, y es embravecia.

Jonah 1:12
El les respondió: Tomádme, y echádme a la mar, y la mar se os quietará; porque yo sé que por mí ha venido sobre vosotros esta grande tempestad.

Jonah 1:13
Y aquellos hombres trabajaron por tornar la nao a tierra, mas no pudieron; porque la mar iba y se embravecia sobre ellos.

Jonah 1:14
Y clamaron a Jehová, y dijeron: Rogámoste ahora, Jehová, que no perezcamos nosotros por la vida de aqueste hombre, ni pongas sobre nosotros sangre inocente; porque tú, Jehová, has hecho como has querido.

Jonah 1:15
Y tomaron a Jonás, y echáronle a la mar; y la mar se quietó de su ira.

Jonah 1:16
Y temieron aquellos hombres a Jehová con gran temor; y ofrecieron sacrificio a Jehová, y prometieron votos.

Jonah 1:17
Mas Jehová había aparejado un gran pez, que tragase a Jonás; y estuvo Jonás en el vientre del pez tres dias y tres noches.

Jonah 2:1
Y oró Jonás desde el vientre del pez a Jehová su Dios,

Jonah 2:2
Y dijo: Clamé de mi tribulación a Jehová, y él me oyo: del vientre del infierno clamé, y oiste mi voz.

Jonah 2:3
Echásteme en el profundo, en medio de las mares, y la corriente me rodeó: todas tus ondas y tus olas pasaron sobre mí.

Jonah 2:4
Y yo dije: Echado soy de delante de tus ojos, mas aun veré el templo santo tuyo.

Jonah 2:5
Las aguas me rodearon hasta el alma, el abismo me rodeó, el junco se enguedejó a mi cabeza.

Jonah 2:6
Descendí a las raices de los montes: la tierra echó sus cerraduras sobre mi para siempre: mas tú sacaste mi vida de la sepultura, o! Jehová Dios mío.

Jonah 2:7
Cuando mi alma desfallecía en mí, me acordé de Jehová; y mi oración entró hasta tí en tu santo templo.

Jonah 2:8
Los que guardan las vanidades vanas, su misericordia desamparan.

Jonah 2:9
Yo empero con voz de alabanza te sacrificaré: pagaré lo que prometí: a Jehová sea el salvamento.

Jonah 2:10
Y mandó Jehová al pez, y vomitó a Jonás en tierra.

Jonah 3:1
Y FUÉ palabra de Jehová segunda vez a Jonás, diciendo:

Jonah 3:2
Levántate, y vé a Nínive aquella gran ciudad, y pregona en ella el pregón que yo te diré.

Jonah 3:3
Y levantóse Jonás, y fué a Nínive, conforme a la palabra de Jehová. Y Nínive era ciudad grande en gran manera, de tres dias de camino.

Jonah 3:4
Y comenzó Jonás a entrar por la ciudad camino de un día, y pregonaba, diciendo: De aquí a cuarenta dias Nínive será destruida.

Jonah 3:5
Y los varones de Nínive creyeron a Dios; y pregonaron ayuno, y vistiéronse de sacos, desde el mayor de ellos hasta el menor de ellos.

Jonah 3:6
Y llegó el negocio hasta el rey de Nínive, y levantóse de su trono, y echó de sí su vestido, y cubrióse de saco, y asentóse sobre ceniza.

Jonah 3:7
E hizo pregonar, y decir: En Nínive, por mandado del rey, y de sus grandes, diciendo: Hombres y animales, bueyes y ovejas, no gusten cosa, ni se les dé pasto, ni beban agua.

Jonah 3:8
Y los hombres, y los animales se cubran de sacos, y clamen a Dios fuertemente; y cada uno se convierta de su mal camino, de la rapiña que está en sus manos.

Jonah 3:9
¿Quién sabe si se convertirá, y se arrepentirá Dios; y se convertirá del furor de su ira, y no pereceremos?

Jonah 3:10
Y vió Dios lo que hicieron, porque se convirtieron de su mal camino; y arrepintióse del mal que había dicho que les había de hacer, y no lo hizo.

Jonah 4:1
Y A Jonás le pesó de gran pesar, y se enojó.

Jonah 4:2
Y oró a Jehová, y dijo: Ahora, Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando en mi tierra, por lo cual previne huyéndome a Társis? Porque yo sabía que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo a enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal.

Jonah 4:3
Ahora pues, Jehová, ruégote que me mates; porque mejor me es la muerte que la vida.

Jonah 4:4
Y Jehová le dijo: ¿Haces tú bien de enojarte tanto?

Jonah 4:5
Y salióse Jonás de la ciudad, y asentó hacia el oriente de la ciudad; e hízose allí una choza, y asentóse debajo de ella a la sombra, hasta ver que sería de la ciudad.

Jonah 4:6
Y preparó Jehová Dios una calabacera, la cual creció sobre Jonás, para que hiciese sombra sobre su cabeza, y le defendiese de su mal; y Jonás se alegró grandemente por la calabacera.

Jonah 4:7
Y el mismo Dios preparó un gusano en viniendo la mañana del día siguiente, el cual hirió a la calabacera, y se secó.

Jonah 4:8
Y acaeció que en saliendo el sol preparó Dios un viento solano grande; y el sol hirió a Jonás en la cabeza, y desmayábase; y pedía a su alma la muerte, diciendo: Mejor sería para mí la muerte que mi vida.

Jonah 4:9
Entónces dijo Dios a Jonás: ¿Tanto te enojas por la calabacera? Y él respondió: Mucho me enojo, hasta desear la muerte.

Jonah 4:10
Y dijo Jehová: ¿Tuviste tú piedad de la calabacera en la cual no trabajaste, ni tú la hiciste crecer, que en espacio de una noche nació, y en espacio de otra noche pereció:

Jonah 4:11
Y no tendré yo piedad de Nínive aquella grande ciudad, donde hay más de ciento y veinte mil hombres, que no conocen su mano derecha ni su mano izquierda, y muchos animales?

 

 

 

 

 

 

 

Miqueas / Micah



Micah 1:1
PALABRA de Jehová que fué a Miquéas de Morasti en dias de Joatán, Acaz, y Ezequías, reyes de Judá: lo que vió sobre Samaria, y Jerusalem

Micah 1:2
Oid todos los pueblos: tierra, y todo lo que en ella hay, está atenta; y el Señor Jehová, el Señor desde su santo templo sea testigo contra vosotros.

Micah 1:3
Porque he aquí que Jehová sale de su lugar, y descenderá, y hollará sobre las alturas de la tierra.

Micah 1:4
Y debajo de él se derretirán los montes, y los valles se henderán, como la cera delante del fuego, y como las aguas que corren cuesta abajo.

Micah 1:5
Todo esto por la rebelión de Jacob, y por los pecados de la casa de Israel. ¿Qué es la rebelión de Jacob? ¿No es Samaria? ¿Y cuales son los excelsos de Judá? ¿No es Jerusalem?

Micah 1:6
Pondré pues a Samaria en majanos de heredad, en tierras de viñas; y derramaré sus piedras por el valle, y descubriré sus fundamentos.

Micah 1:7
Y todas sus esculturas serán quebradas, y todos sus dones serán quemados en fuego; y asolaré todos sus ídolos; porque de dones de rameras se juntó, y a dones de rameras volverán.

Micah 1:8
Por tanto lamentaré, y aullaré: andaré despojado, y desnudo; y haré llanto como de dragones, y lamentación como de los hijos del avestruz.

Micah 1:9
Porque su llaga es dolorosa, que llegó hasta Judá: llegó hasta la puerta de mi pueblo, hasta Jerusalem.

Micah 1:10
No lo digáis en Get, ni lloréis mucho: revuélcate en el polvo por Betafra.

Micah 1:11
Pásate desnuda con vergüenza, o! moradora de Safir: la moradora de Saanán no salió al llanto de Bet-haesel: tomará de vosotros su tardanza.

Micah 1:12
Porque la moradora de Marot tuvo dolor por el bien; porque el mal descendió de Jehová hasta la puerta de Jerusalem.

Micah 1:13
Unce al carro dromedarios, o! moradora de Laquis, que fuiste principio de pecado a la hija de Sión; porque en tí se inventaron las rebeliones de Israel.

Micah 1:14
Por tanto tú darás dones a Mareset en Get: las casas de Aczib serán en mentira a los reyes de Israel.

Micah 1:15
Aun te traeré heredero, o! moradora de Maresa: la gloria de Israel vendrá hasta Odollam.

Micah 1:16
Mésate, y trasquílate por los hijos de tus delicias: ensancha tu calva como águila; porque fueron trasportados de tí.

Micah 2:1
¡AY de los que piensan iniqui- dad, y de los que fabrican el mal en sus camas! y cuando viene la mañana lo ponen en obra, porque tienen en su mano el poder.

Micah 2:2
Y codiciaron las heredades, y las robaron: y casas, y las tomaron: oprimieron al hombre y a su casa, al hombre y a su heredad.

Micah 2:3
Por tanto así dijo Jehová: He aquí que yo pienso mal sobre esta familia, del cual no sacaréis vuestros cuellos, ni andaréis enhiestos, porque el tiempo será malo.

Micah 2:4
En aquel tiempo se levantará sobre vosotros refrán, y se endechará endecha de lamentación, diciendo: Del todo fuimos destruidos: trocó la parte de mi pueblo: ¡cómo nos quitó nuestros campos! dió, los repartió a otros.

Micah 2:5
Por tanto no tendrás quien eche cordel para suerte en la congregación de Jehová.

Micah 2:6
No profeticéis, los que profetizáis, no les profeticen que los ha de comprender vergüenza.

Micah 2:7
La que te dices, casa de Jacob: ¿Háse acortado el Espíritu de Jehová? ¿son estas sus obras? ¿Mis palabras no hacen bien al que camina derechamente?

Micah 2:8
El que ayer era mi pueblo se ha levantado como enemigo tras la vestidura: quitasteis las capas atrevidamente a los que pasaban, como los que vuelven de la guerra.

Micah 2:9
A las mujeres de mi pueblo echasteis fuera de las casas de sus deleites: a sus niños quitasteis mi perpetua alabanza.

Micah 2:10
Levantáos, y andád: que no es esta la holganza; porque está contaminada, corrompióse, y de grande corrupción.

Micah 2:11
Si hubiere alguno que ande con el viento, y mienta mentiras, diciendo: Yo te profetizaré, por vino, y por sidra: este tal será profeta a este pueblo.

Micah 2:12
Juntando te juntaré todo, o! Jacob: recogiendo recogeré la resta de Israel: ponerle he junto como ovejas de Bosra, como rebaño en mitad de su majada: harán estruendo por la multitud de los hombres.

Micah 2:13
Subirá rompedor delante de ellos: romperán, y pasarán la puerta, y saldrán por ella; y su rey pasará delante de ellos, Jehová por su cabeza.

Micah 3:1
Y DIJE: Oid ahora, príncipes de Jacob, y cabezas de la casa de Israel: ¿No pertenecía a vosotros saber el derecho?

Micah 3:2
Que aborrecen lo bueno, y aman lo malo: que les roban su cuero, y su carne de sobre sus huesos.

Micah 3:3
Y que comen la carne de mi pueblo, y les desuellan su cuero de sobre ellos, y les quebrantan sus huesos, y los rompen como para echar en caldero, y como carnes en olla.

Micah 3:4
Entónces clamarán a Jehová, y no les responderá: ántes esconderá de ellos su rostro en aquel tiempo, como ellos hicieron malas obras.

Micah 3:5
Así dijo Jehová de los profetas, que hacen errar mi pueblo, que muerden con sus dientes, y claman paz; y al que no les diere que coman, aplazan contra él batalla.

Micah 3:6
Por tanto de la profecía se os hará noche, y oscuridad del adivinar; y sobre estos profetas se pondrá el sol, y el día se entenebrecerá sobre ellos.

Micah 3:7
Y avergonzarse han los profetas, y confundirse han los adivinos, y ellos todos cubrirán su labio; porque no tendrán respuesta de Dios.

Micah 3:8
Yo empero soy lleno de fuerza del Espíritu de Jehová, y de juicio, y de fortaleza; para denunciar a Jacob su rebelión, y a Israel su pecado.

Micah 3:9
Oid ahora esto, cabezas de la casa de Jacob, y capitanes de la casa de Israel, que abomináis el juicio, y pervertís todo el derecho:

Micah 3:10
Que edificáis a Sión con sangre, y a Jerusalem con injusticia:

Micah 3:11
Sus cabezas juzgan por cohecho, y sus sacerdotes enseñan por precio, y sus profetas adivinan por dinero; y arrímanse a Jehová, diciendo: ¿No está Jehová entre nosotros? No vendrá mal sobre nosotros.

Micah 3:12
Por tanto a causa de vosotros Sión será arada como campo, y Jerusalem será majanos, y el monte de la casa como cumbres de breña.

Micah 4:1
Y ACONTECERÁ en los postre- ros tiempos, que el monte de la casa de Jehová será constituido por cabecera de montes, y más alto que todos los collados, y correrán a él pueblos.

Micah 4:2
Y vendrán muchas naciones, y dirán: Veníd, y subamos al monte de Jehová, y a la casa del Dios de Jacob; y enseñarnos ha en sus caminos, y andaremos por sus veredas, porque de Sión saldrá la ley, y de Jerusalem la palabra de Jehová.

Micah 4:3
Y juzgará entre muchos pueblos, y corregirá a fuertes naciones hasta muy léjos; y martillarán sus espadas para azadones, y sus lanzas para hoces: no alzará espada nación contra nación, ni más se ensayarán para la guerra.

Micah 4:4
Y cada uno se sentará debajo de su vid, y debajo de su higuera, y no habrá quien amedrente; porque la boca de Jehová de los ejércitos habló.

Micah 4:5
Porque todos los pueblos andarán cada uno en el nombre de sus dioses: mas nosotros andaremos en el nombre de Jehová nuestro Dios para siempre y eternalmente.

Micah 4:6
En aquel día, dijo Jehová, juntaré la coja, y recogeré la amontada, y a la que maltraté.

Micah 4:7
Y pondré a la coja para sucesión, y a la descarriada para nación robusta; y Jehová reinará sobre ellos en el monte de Sión desde ahora para siempre.

Micah 4:8
Y tú, o! torre del rebaño, la fortaleza de la hija de Sión vendrá hasta tí; y vendrá el señorío primero, el reino a la hija de Jerusalem.

Micah 4:9
¿Ahora por qué gritas tanto? ¿No hay rey en tí? ¿Pereció tu consejero, que te ha tomado dolor como de mujer de parto?

Micah 4:10
Duélete, y gime, hija de Sión, como mujer de parto, porque ahora saldrás de la ciudad, y morarás en el campo, y vendrás hasta Babilonia: allí serás librada, allí te redimirá Jehová de la mano de tus enemigos.

Micah 4:11
Ahora empero se han juntado muchas naciones sobre tí, y dicen: Pecará, y nuestros ojos verán a Sión.

Micah 4:12
Mas ellos no conocieron los pensamientos de Jehová, ni entendieron su consejo: por lo cual los juntó como gavillas en la era.

Micah 4:13
Levántate, y trilla, hija de Sión, porque tu cuerno tornaré de hierro, y tus uñas de metal; y desmenuzarás muchos pueblos, y consagraré a Jehová sus robos, y sus riquezas al Señor de toda la tierra.

Micah 5:1
AHORA serás cercada de ejérci- tos, hija de ejércitos: se pondrá cerco sobre nosotros: herirán con vara sobre la quijada al juez de Israel.

Micah 5:2
Mas tú, Belen Efrata, pequeña para ser en los millares de Judá, de tí me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los dias de la eternidad.

Micah 5:3
Por tanto entregarlos ha hasta el tiempo que para la que está de parto; y la resta de sus hermanos se tornarán con los hijos de Israel.

Micah 5:4
Y estará, y apacentará con fortaleza de Jehová, con grandeza del nombre de Jehová su Dios, y asentarán; porque ahora será engrandecido hasta los fines de la tierra.

Micah 5:5
Y este será paz: Asur cuando viniere en nuestra tierra, y cuando pisare nuestros palacios, entónces levantarnos hemos contra él siete pastores, y ocho hombres principales.

Micah 5:6
Que pazcan la tierra de Asur a cuchillo, y la tierra de Nimrod con sus espadas; y librará del Asur cuando viniere contra nuestra tierra, y hollare nuestros términos.

Micah 5:7
Y será la resta de Jacob en medio de muchos pueblos, como el rocío de Jehová, como las lluvias sobre la yerba, las cuales no esperaba ya varón, ni esperaban hijos de hombres.

Micah 5:8
Y será la resta de Jacob entre las gentes, en medio de muchos pueblos, como el león entre las bestias de la montaña, como el cachorro del león entre las manadas de las ovejas; el cual si pasare, y hollare, y arrebatare, no hay quien escape.

Micah 5:9
Tu mano se ensalzará sobre tus enemigos, y todos tus adversarios serán talados.

Micah 5:10
Y acontecerá en aquel día, dijo Jehová, que haré matar tus caballos de en medio de tí, y tus carros haré destruir.

Micah 5:11
Y haré destruir las ciudades de tu tierra, y haré destruir todas tus fortalezas.

Micah 5:12
Y haré destruir de tu mano las hechicerías; y agoreros no se hallarán en tí.

Micah 5:13
Y haré destruir tus esculturas, y tus imágenes de en medio de tí; y nunca más te inclinarás a la obra de tus manos.

Micah 5:14
Y arrancaré tus bosques de en medio de tí, y destruiré tus ciudades.

Micah 5:15
Y con ira y con furor haré venganza de las gentes que no oyeron.

Micah 6:1
OID ahora lo que dice Jehová: Levántate, pleitéa con los montes, y oigan los collados tu voz.

Micah 6:2
Oid montes el pleito de Jehová, y fuertes fundamentos de la tierra; porque Jehová tiene pleito con su pueblo, y con Israel altercará.

Micah 6:3
Pueblo mío, ¿qué te he hecho, o en qué te he molestado? Responde contra mí.

Micah 6:4
Porque te nice subir de la tierra de Egipto, y de la casa de siervos te redimí; y envié delante de tí a Moisés, y a Aarón, y a María.

Micah 6:5
Pueblo mío, acuérdate ahora qué aconsejó Balac, rey de Moab, y qué le respondió Balaam, hijo de Beor, desde Setim hasta Gálgala; para que conozcas las justicias de Jehová.

Micah 6:6
¿Con qué prevendré a Jehová, y adoraré al Dios Alto? ¿Prevenirle he con holocaustos, con becerros de un año?

Micah 6:7
¿Agradarse ha Jehová de millares de carneros? ¿De diez mil arroyos de aceite? ¿Daré mi primogénito por mi rebelión? ¿el fruto de mi vientre por el pecado de mi alma?

Micah 6:8
O! hombre, declarado te ha qué sea lo bueno, y qué pida de tí Jehová: Solamente hacer juicio, y amar misericordia, y humillarte para andar con tu Dios.

Micah 6:9
La voz de Jehová clama a la ciudad, y la sabiduría verá tu nombre. Oid la vara, y a quien la establece.

Micah 6:10
¿Hay aun en casa del impío tesoros de impiedad, y medida pequeña detestable?

Micah 6:11
¿Seré limpio con peso falso, y con bolsa de pesas engañosas?

Micah 6:12
Con que sus ricos se hinchieron de rapiña, y sus moradores hablaron mentira, y su lengua engañosa en su boca.

Micah 6:13
Así yo también te enflaquecí hiriéndote, asolándote por tus pecados.

Micah 6:14
Tú comerás, y no te hartarás, y tu abatamiento será en medio de tí; y engendrarás, y no parirá; y lo que parirá a la espada daré.

Micah 6:15
Tú sembrarás, mas no segarás: pisarás olivas, mas no te untarás con el aceite; y mosto, mas no beberás el vino.

Micah 6:16
Porque los mandamientos de Amrí se guardaron, y toda obra de la casa de Acab; y en los consejos de ellos anduvisteis, para que yo te diese en asolamiento, y tus moradores para ser silbados: y llevaréis el oprobio de mi pueblo.

Micah 7:1
¡AY de mí! que he sido como cuando han cogido los frutos del verano, como cuando han rebuscado después de la vendimia, que no queda racimo para comer: mi alma deseó primeros frutos.

Micah 7:2
Faltó el misericordioso de la tierra: recto no hay entre los hombres: todos asechan a la sangre: cada cual arma red a su hermano.

Micah 7:3
Para perficionar la maldad con sus manos, el príncipe demanda, y el juez juzga por la paga; y el grande habla el quebranto de su alma, y la fortalecen.

Micah 7:4
El mejor de ellos es como el cambrón: el más recto, como zarzal: el día de tus atalayas, tu visitación, viene: ahora será su confusión.

Micah 7:5
No creais en amigo, ni confíeis en príncipe: de la que duerme a tu lado guarda no abras tu boca.

Micah 7:6
Porque el hijo deshonra al padre, la hija se levanta contra la madre, la nuera contra su suegra, y los enemigos del hombre son los de su casa.

Micah 7:7
Yo empero a Jehová esperaré, esperaré al Dios de mi salud, el Dios mío me oirá.

Micah 7:8
Tú, mi enemiga, no te huelgues de mí; porque si caí, levantarme he: si morare en tinieblas, Jehová es mi luz.

Micah 7:9
La ira de Jehová suportaré, porque pequé a él: hasta que juzgue mi causa, y haga mi juicio: él me sacará a luz, veré su justicia.

Micah 7:10
Y mi enemiga verá, y cubrirla ha vergüenza: la que me decía: ¿Dónde está Jehová tu Dios? Mis ojos la verán: ahora será hollada como lodo de las calles.

Micah 7:11
El día en que se edificarán tus cercas, aquel día será alejado el mandamiento.

Micah 7:12
En ese día vendrá hasta tí desde Asiria, y las ciudades fuertes; y desde las ciudades fuertes hasta el río; y de mar a mar, y de monte a monte.

Micah 7:13
Y la tierra con sus moradores será asolada por el fruto de sus obras.

Micah 7:14
Apacienta tu pueblo con tu cayado: el rebaño de tu heredad, que mora solo en la montaña, en medio del Carmelo: pazcan a Basán y a Galaad como en el tiempo pasado.

Micah 7:15
Yo le mostraré maravillas como el día que saliste de Egipto.

Micah 7:16
Las naciones verán, y avergonzarse han de todas sus valentías: pondrán la mano sobre su boca, sus oidos se ensordecerán.

Micah 7:17
Lamerán el polvo como la culebra, como las serpientes de la tierra: temblarán en sus encerramientos: de Jehová nuestro Dios se despavorirán, y temerán de tí.

Micah 7:18
¿Qué Dios como tú, que perdonas la maldad, y que pasas por la rebelión con el resto de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque es amador de misericordia.

Micah 7:19
El tornará, él tendrá misericordia de nosotros, él sujetará nuestras iniquidades, y echará en los profundos de la mar todos nuestros pecados.

Micah 7:20
Darás la verdad a Jacob, y a Abraham la misericordia, que juraste a nuestros padres desde tiempos antiguos.

 

 

 

 

 

 

 

Nahum / Nahum



Nahum 1:1
CARGA de Nínive. Libro de la visión de Nahum de Elcesía.

Nahum 1:2
Dios celoso, y vengador Jehová, vengador Jehová, y Señor de ira. Jehová que se venga de sus adversarios, y que guarda su enojo a sus enemigos.

Nahum 1:3
Jehová luengo de iras, y grande en poder, y absolviendo no absolverá. Jehová, cuyo camino es en tempestad y turbión, y las nubes son el polvo de sus piés.

Nahum 1:4
Que amenaza a la mar, y la hace secar, y hace secar todos los ríos: Basán fué destruido, y el Carmelo, y la flor del Líbano fué destruida.

Nahum 1:5
Los montes tiemblan de él, y los collados se deslien: y la tierra se abrasa delante de su presencia, y el mundo, y todos los que en él habitan.

Nahum 1:6
¿Quién permanecerá delante de su ira? ¿y quién quedará en pié en el furor de su enojo? su ira se derrama como fuego, y las peñas se rompen por él.

Nahum 1:7
Bueno es Jehová para fortaleza en el día de la angustia; y que conoce a los que en él confian.

Nahum 1:8
Y con inundación pasante hará consumación de su lugar; y tinieblas perseguirán sus enemigos.

Nahum 1:9
¿Qué pensáis contra Jehová? El hace consumación: no se levantará dos veces la tribulación.

Nahum 1:10
Porque como espinas entretejidas, cuando los borrachos se emborracharán, serán consumidos del fuego, como las estopas llenas de sequedad.

Nahum 1:11
De tí salió el que pensó mal contra Jehová, consultor impío.

Nahum 1:12
Así dijo Jehová: Aunque reposo tengan, y así muchos como son así serán talados, y pasará; y si te afligí, no te afligiré más.

Nahum 1:13
Porque ahora quebraré su yugo de sobre tí, romperé tus coyundas.

Nahum 1:14
Y mandará Jehová acerca de tí, que nunca más sea sembrado alguno de tu nombre: de la casa de tu dios talaré escultura, y vaciadizo: allí pondré tu sepulcro, porque fuiste vil.

Nahum 1:15
He aquí que sobre los montes están ya los piés del que trae las albricias, del que pregona la paz: celebra, o! Judá, tus fiestas, cumple tus votos; porque nunca más pasará por tí el impío: todo él fué talado.

Nahum 2:1
SUBIO destruidor contra tí: guarda la fortaleza, mira el camino, fortifica los lomos, fortalece mucho la fuerza.

Nahum 2:2
Porque Jehová tornará así la gloria de Jacob como la gloria de Israel; porque los vaciaron vaciadores, e hirieron sus mugrones.

Nahum 2:3
El escudo de sus valientes será bermejo, los varones de su ejército vestidos de grana: el carro como fuego de hachas: el día que se aparejará, las hayas temblarán.

Nahum 2:4
Los carros harán locuras en las plazas, discurrirán por las calles sus rostros como hachas: correrán como relámpagos.

Nahum 2:5
El se acordará de sus valientes, andando tropezarán cuando se apresuraren a su muro, y la cubierta se aparejare.

Nahum 2:6
Las puertas de los ríos se abrirán, y el palacio será destruido.

Nahum 2:7
Y la reina fué cautiva, mandarle han que suba; y sus criadas la llevarán, gimiendo como palomas, batiendo sus pechos.

Nahum 2:8
Y fué Nínive de tiempo antiguo como estanque de aguas: mas ellos ahora huyen: Parád, parád; y ninguno mira.

Nahum 2:9
Saqueád plata, saqueád oro: no hay fin de las riquezas: honra, más que todo ajuar de codicia.

Nahum 2:10
Vacía, y agotada, y despedazada quedará, y el corazón derretido: batimiento de rodillas, y dolor en todos riñones; y las haces de todos ellos tomarán negrura.

Nahum 2:11
¿Qué es de la morada de los leones, y de la majada de los cachorros de leones, donde se recogía el león y la leona, y los cachorros del león; y no había quien les pusiese miedo?

Nahum 2:12
El león arrebataba asaz para sus cachorros, y ahogaba para sus leonas; y henchía de presa sus cavernas, y de robo sus moradas.

Nahum 2:13
He aquí yo hablo a tí, dijo Jehová de los ejércitos, que encenderé con humo tus carros, y a tus leoncillos tragará espada; y raeré de la tierra tu robo, y nunca más se oirá voz de tus embajadores.

Nahum 3:1
¡AY de la ciudad de sangres! toda llena de mentira y de rapiña, no se aparta de ella robo.

Nahum 3:2
Sonido de azote, y estruendo de movimiento de ruedas, y caballo atropellador, y carro saltador se oirá en tí.

Nahum 3:3
Caballero enhiesto, y resplandor de espada, y resplandor de lanza; y multitud de muertos, y multitud de cuerpos; y en sus cuerpos no habrá fin, y en sus cuerpos tropezarán.

Nahum 3:4
Por la multitud de las fornicaciones de la ramera de hermosa gracia, maestra de hechizos, que vende las naciones con sus fornicaciones, y los pueblos con sus hechizos.

Nahum 3:5
He aquí yo a tí, dijo Jehová de los ejércitos, que yo descubriré tus faldas en tu haz, y mostraré a las naciones tu desnudez, y a los reinos tu vergüenza.

Nahum 3:6
Y echaré sobre tí suciedades, y avergonzarte he; y ponerte he como estiércol.

Nahum 3:7
Y será que todos los que te vieren, se apartarán de tí, y dirán: Nínive es asolada, ¿quién se compadecerá de ella? ¿Dónde te buscaré consoladores?

Nahum 3:8
¿Eres tú mejor que No la populosa, que está asentada entre ríos, cercada de aguas, su baluarte es la mar: de mar es su muralla?

Nahum 3:9
Etiopía su fortaleza, y Egipto sin término: Africa y Libia fueron en tu ayuda.

Nahum 3:10
También ella fué en cautividad, en cautividad: también sus chiquitos fueron estrellados por las encrucijadas de todas las calles; y sobre sus honrados echaron suertes, y todos sus nobles fueron aprisionados con grillos.

Nahum 3:11
Tú también serás emborrachada, serás encerrada: tú también buscarás fortaleza a causa del enemigo.

Nahum 3:12
Todas tus fortalezas son como higos y brevas: que si las remecen, caen en la boca del que las ha de comer.

Nahum 3:13
He aquí que tu pueblo será como mujeres en medio de tí: las puertas de tu tierra abriendo se abrirán a tus enemigos, fuego consumirá tus barras.

Nahum 3:14
Provéete de agua para el cerco, fortifica tus fortalezas, entra en el lodo, pisa el barro, fortifica el horno.

Nahum 3:15
Allí te consumirá el fuego, te talará la espada, tragará como pulgón: multiplícate como pulgón, multiplícate como langosta.

Nahum 3:16
Multiplicaste tus mercaderes más que las estrellas del cielo: el pulgón hizo presa, y voló.

Nahum 3:17
Tus príncipes serán como langostas, y tus grandes como langostas de langostas que se asientan en vallados en día de frio: salido el sol se mudan, y no se conoce el lugar donde estuvieron.

Nahum 3:18
Durmieron tus pastores, o! rey de Asiria reposaron tus valientes: tu pueblo se derramó por los montes, y no hay quien le junte.

Nahum 3:19
No hay cura para tu quebradura: tu herida se encrudeció: todos los que oyeren tu fama, batirán las manos sobre tí; porque, ¿sobre quién no pasó continuamente tu malicia?

 

 

 

 

 

 

 

 

Habacuc / Habakkuk



Habakkuk 1:1
LA carga que vió Habacuc pro- feta.

Habakkuk 1:2
¿Hasta cuándo, o! Jehová, clamaré, y no oirás? ¿daré voces a tí a causa de la violencia, y no salváras?

Habakkuk 1:3
¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que mire molestia, y que saco y violencia esté delante de mí, y haya quien levante pleito y contienda?

Habakkuk 1:4
Por lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale perpetuo; porque el impío calumnia al justo: a esta causa el juicio sale torcido.

Habakkuk 1:5
Mirád en las gentes, y ved, y maravilláos, maravilláos; porque obra será hecha en vuestros dias, que cuando se os contare, no la creeréis.

Habakkuk 1:6
Porque he aquí que yo levanto los Caldeos, nación amarga y presurosa, que camina por la anchura de la tierra para poseer las habitaciones agenas.

Habakkuk 1:7
Espantosa y terrible, de ella misma saldrá su derecho y su grandeza.

Habakkuk 1:8
Y serán sus caballos más ligeros que tigres, y más agudos que lobos de tarde; y sus caballeros se multiplicarán: vendrán de léjos sus caballeros, y volarán como águilas que se apresuran a la comida.

Habakkuk 1:9
Toda ella vendrá a la presa: delante de sus caras viento solano; y ayuntará cautivos como arena.

Habakkuk 1:10
Y él escarnecerá de los reyes, y de los príncipes hará burla: él se reirá de toda fortaleza, y amontanará polvo, y la tomará.

Habakkuk 1:11
Entónces él mudará espíritu, y traspasará, y pecará atribuyendo esta su potencia a su dios.

Habakkuk 1:12
¿No eres tú desde el principio, o! Jehová, Dios mío, santo mío? no moriremos, o! Jehová: para juicio le pusiste, y fuerte le fundaste para castigar.

Habakkuk 1:13
Limpio de ojos para no ver el mal: ni podrás ver la molestia: ¿por qué ves los menospreciadores, y callas, cuando destruye el impío al más justo que él?

Habakkuk 1:14
¿Y haces que los hombres sean como los peces de la mar, y como reptiles que no tienen señor?

Habakkuk 1:15
Sacará a todos con su anzuelo, apañarlos ha con su aljanaya, y juntarlos ha con su red: por lo cual él se holgará, y hará alegrías.

Habakkuk 1:16
Por esto sacrificará a su aljanaya, y a su red ofrecerá sahumerios; porque con ellas engordó su porción, y engrasó su comida.

Habakkuk 1:17
¿Vaciará por eso su red, o tendrá piedad de matar naciones continuamente?

Habakkuk 2:1
SOBRE mi guarda estaré, y sobre la fortaleza afirmaré el pié, y atalayaré para ver qué hablará en mí, y qué tengo de responder a mi pregunta.

Habakkuk 2:2
Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella.

Habakkuk 2:3
Porque la visión aun tardará por tiempo: mas al fin hablará, y no mentirá. Si se tardare, espéralo: que sin duda vendrá, no tardará.

Habakkuk 2:4
He aquí que se enorgullece aquel cuya alma no es derecha en él: mas el justo en su fé vivira.

Habakkuk 2:5
Cuanto mas que el dado al vino, traspasador, hombre soberbio, no permanecerá: que ensanchó como un osario su alma, y es como la muerte que no se hartará: mas congregó a sí todas las naciones, y amontonó a sí todos los pueblos.

Habakkuk 2:6
¿No han de levantar todos estos sobre él parábola, y adivinanzas de él? y dirán: ¡Ay del que multiplicó de lo que no era suyo! ¿Y hasta cuándo había de amontonar sobre sí espeso lodo?

Habakkuk 2:7
¿No se levantarán de repente los que te han de morder, y se despertarán los que te han de quitar de tu lugar, y serás a ellos por rapiña?

Habakkuk 2:8
Porque tú despojaste muchas naciones, todos los otros pueblos te despojarán, a causa de las sangres humanas, y robos de la tierra, de las ciudades, y de todos los que moraban en ellas.

Habakkuk 2:9
¡Ay del que codicia la mala codicia para su casa, por poner en alto su nido, por escaparse del poder del mal!

Habakkuk 2:10
Tomaste consejo vergonzoso para tu casa, asolaste muchos pueblos, y pecaste contra tu vida.

Habakkuk 2:11
Porque la piedra del muro clamará, y la tabla del maderado le responderá.

Habakkuk 2:12
¡Ay del que edifica la ciudad con sangres, y del que funda la villa con iniquidad!

Habakkuk 2:13
¿Esto, no es de Jehová de los ejércitos? por tanto pueblos trabajarán en el fuego, y gentes se fatigarán en vano.

Habakkuk 2:14
Porque la tierra será llena de conocimiento de la gloria de Jehová, como las aguas cubren la mar.

Habakkuk 2:15
¡Ay del que da de beber a su compañero, del que allegas cerca tu odre, y emborrachas para mirar después sus desnudeces!

Habakkuk 2:16
Háste hartado de deshonra más que de honra: bebe tú también; y serás descubierto: el caliz de la mano derecha de Jehová volverá sobre tí, y vómito de afrenta caerá sobre tu gloria.

Habakkuk 2:17
Porque la rapiña del Líbano caerá sobre tí, y la destrucción de las fieras lo quebrantará, a causa de las sangres humanas, y del robo de la tierra, de las ciudades, y de todos los que moraban en ellas.

Habakkuk 2:18
¿De qué sirve la escultura que esculpió el que la hizo; y el vaciadizo que enseña mentira, que confíe el hacedor en su obra haciendo imágenes mudas?

Habakkuk 2:19
¡Ay del que dice al palo: Despiértate; y a la piedra muda: Recuerda! ¿El ha de enseñar? He aquí que él está cubierto de oro y plata, y no hay espíritu dentro de él.

Habakkuk 2:20
Mas Jehová en su santo templo, calle delante de él toda la tierra.

Habakkuk 3:1
ORACIÓN de Habacuc profeta por las ignorancias.

Habakkuk 3:2
O! Jehová, oido he tu palabra, y temí: o! Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos, en medio de los tiempos házla conocer: en la ira acuérdate de la misericordia.

Habakkuk 3:3
Dios vendrá de Temán, y el santo del monte de Farán. Selah. Su gloria cubrió los cielos, y la tierra se hinchió de su alabanza.

Habakkuk 3:4
Y el resplandor fué como la luz, cuernos le salían de la mano, y allí estaba escondida su fortaleza.

Habakkuk 3:5
Delante de su rostro iba mortandad, y de sus piés salía carbúnculo.

Habakkuk 3:6
Paróse, y midió la tierra: miró, e hizo salir las naciones; y los montes antiguos fueron desmenuzados, los collados antiguos, los caminos del mundo se humillaron a él.

Habakkuk 3:7
Por nada ví las tiendas de Cusán, las tiendas de la tierra de Madián temblaron.

Habakkuk 3:8
¿Airóse Jehová contra los ríos? ¿contra los ríos fué tu enojo? ¿Tu ira fué contra la mar, cuando subiste sobre tus caballos, y sobre tus carros de salud?

Habakkuk 3:9
Descubriéndose se descubrió tu arco, y los juramentos de las tribus, palabra eterna: cuando partiste la tierra con ríos.

Habakkuk 3:10
Viéronte, y hubieron temor los montes: la inundación de las aguas pasó: el abismo dió su voz, la hondura alzó sus manos.

Habakkuk 3:11
El sol, y la luna se pararon en su estancia: a la luz de tus saetas anduvieron, y al resplandor de tu resplandeciente lanza.

Habakkuk 3:12
Con ira hollaste la tierra, con furor trillaste las gentes.

Habakkuk 3:13
Saliste para salvar tu pueblo, para salvar con tu ungido. Traspasaste la cabeza de la casa del impío, desnudando el cimiento hasta el cuello. Selah.

Habakkuk 3:14
Horadaste con sus báculos las cabezas de sus villas, que como tempestad acometieron para derramarme: su orgullo era como para tragar pobre encubiertamente.

Habakkuk 3:15
Hiciste camino en la mar a tus caballos, por montón de grandes aguas.

Habakkuk 3:16
Oí, y tembló mi vientre: a la voz se batieron mis labios: podrición se entró en mis huesos, y en mi asiento me estremecí, para reposar en el día de la angustia, cuando vinieren al pueblo para destruirle.

Habakkuk 3:17
Porque la higuera no florecerá, ni en las vides habrá fruto: la obra de la oliva mentirá, y los labrados no harán mantenimiento: las ovejas serán taladas de la majada, y en los corrales no habrá vacas:

Habakkuk 3:18
Yo empero en Jehová me alegraré, y en el Dios de mi salud me gozaré.

Habakkuk 3:19
Jehová el Señor es mi fortaleza, el cual pondrá mis piés como de ciervas; y sobre mis alturas me hará andar victorioso en mis instrumentos de música.

 

 

 

 

 

 

 

 

Sofonías / Zephaniah



Zephaniah 1:1
PALABRA de Jehová que fué a Sofonías, hijo de Cusí, hijo de Godolías, hijo de Amarías, hijo de Ezequías, en dias de Josías, hijo de Ammón, rey de Judá.

Zephaniah 1:2
Destruyendo destruiré todas las cosas de sobre la haz de la tierra, dijo Jehová:

Zephaniah 1:3
Destruiré los hombres, y las bestias: destruiré las aves del cielo, y los peces de la mar; y los impíos tropezarán; y talaré los hombres de sobre la haz de la tierra, dijo Jehová.

Zephaniah 1:4
Y extenderé mi mano sobre Judá, y sobre todos los moradores de Jerusalem; y talaré de este lugar la resta de Baal, y el nombre de sus camorreos, con sus sacerdotes;

Zephaniah 1:5
Y a los que se inclinan sobre los tejados al ejército del cielo, y a los que se inclinan, jurando por Jehová, y jurando por su rey.

Zephaniah 1:6
Y los que tornan atrás de en pos de Jehová, y los que no buscaron a Jehová, ni preguntaron por él.

Zephaniah 1:7
Calla delante de la presencia del Señor Jehová, porque el día de Jehová está cercano; porque Jehová ha aparejado sacrificio, prevenido ha sus convidados.

Zephaniah 1:8
Y será que en el día del sacrificio de Jehová, haré visitación sobre los príncipes, y sobre los hijos del rey, y sobre todos los que visten vestido extraño.

Zephaniah 1:9
Y en aquel día haré visitación sobre todos los que saltan la puerta, los que hinchen de robo y de engaño las casas de sus señores.

Zephaniah 1:10
Y habrá en aquel día, dice Jehová, voz de clamor desde la puerta del pescado, y aullido desde la escuela, y grande quebrantamiento desde los collados.

Zephaniah 1:11
Aullád moradores de Mactes, porque todo el pueblo que mercaba, es talado: talados son todos los que os traían plata.

Zephaniah 1:12
Y será en aquel tiempo, que yo escudriñaré a Jerusalem con antorchas; y haré visitación sobre los hombres que están sentados sobre sus heces, los cuales dicen en su corazón: Jehová ni hará bien ni mal.

Zephaniah 1:13
Y será saqueada su hacienda, y sus casas asoladas; y edificarán casas, mas no las morarán; y plantarán viñas, mas no beberán el vino de ellas.

Zephaniah 1:14
Cercano está el día grande de Jehová, cercano, y muy presuroso: voz amarga del día de Jehová: gritará allí en valiente.

Zephaniah 1:15
día de ira aquel día, día de angustia y de aprieto: día de alboroto y de asolamiento, día de tinieblas y de oscuridad, día de nublado y de entenebrecimiento:

Zephaniah 1:16
día de trompeta y de algazara sobre las ciudades fuertes, y sobre las torres altas.

Zephaniah 1:17
Y atribularé los hombres, y andarán como ciegos, porque pecaron a Jehová; y su sangre será derramada como polvo, y su carne como estiércol.

Zephaniah 1:18
Ni su plata, ni su oro los podrá librar en el día de la ira de Jehová; porque toda la tierra será consumida con el fuego de su zelo; porque ciertamente consumación apresurada hará con todos los moradores de la tierra.

Zephaniah 2:1
ESCUDRIÑÁOS, y escudriñád, nación no amable.

Zephaniah 2:2
Ántes que el decreto para, y que seais como el tamo que pasa en un día, ántes que venga sobre vosotros la ira del furor de Jehová, ántes que venga sobre vosotros el día de la ira de Jehová,

Zephaniah 2:3
Buscád a Jehová todos los humildes de la tierra, que pusisteis en obra su juicio: buscád justicia, buscád humildad: quizá seréis guardados el día del enojo de Jehová.

Zephaniah 2:4
Porque Gaza será desamparada, y Ascalón será asolada: a Azoto en el medio día saquearán, y Accarón será desarraigada.

Zephaniah 2:5
¡Ay de los que moran a la parte de la mar, de la nación de Queretim! la palabra de Jehová es contra vosotros, Canaán, tierra de Palestinos, que te haré destruir hasta no quedar morador.

Zephaniah 2:6
Y será la parte de la mar por moradas de cabañas de pastores, y corrales de ovejas.

Zephaniah 2:7
Y será la parte para el resto de la casa de Judá, en ellos apacentarán: en las casas de Ascalón dormirán a la noche; porque Jehová su Dios, los visitará, y tornará sus cautivos.

Zephaniah 2:8
Yo oí las afrentas de Moab, y los denuestos de los hijos de Ammón con que deshonraron a mi pueblo, y se engrandecieron sobre su término.

Zephaniah 2:9
Por tanto, vivo yo, dijo Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, que Moab será como Sodoma, y los hijos de Ammón como Gomorra, campo de hortigas, y mina de sal, y asolamiento perpetuo: el resto de mi pueblo los saqueará, y el resto de mi gente los heredará.

Zephaniah 2:10
Esto les vendrá por su soberbia, porque afrentaron, y se engrandecieron contra el pueblo de Jehová de los ejércitos.

Zephaniah 2:11
Terrible será Jehová contra ellos, porque enflaqueció a todos los dioses de la tierra; y cada uno desde su lugar se inclinará a él, todas las islas de las gentes.

Zephaniah 2:12
Vosotros también, los de Etiopía, seréis muertos con mi espada.

Zephaniah 2:13
Y extenderá su mano sobre el aquilón, y destruirá al Asur, y pondrá a Nínive en asolamiento, y en secadal como un desierto.

Zephaniah 2:14
Y rebaños de ganado harán en ella majada, todas las bestias de las naciones: onocrótalo también, y erizo también dormirán en sus umbrales: voz cantará en las ventanas, y asolación será en las puertas, porque su maderación de cedro será descubierta.

Zephaniah 2:15
Esta es la ciudad alegre, que estaba confiada: la que decía en su corazón: Yo soy, y no hay más. ¡Cómo fué tornada en asolamiento, en cama de bestias! cualquiera que pasare junto a ella, silbará, meneará su mano.

Zephaniah 3:1
¡AY de la ciudad ensuciada, y contaminada, oprimidora!

Zephaniah 3:2
No oyó voz, ni recibió el castigo: no se confió de Jehová, no se acercó a su Dios.

Zephaniah 3:3
Sus príncipes en medio de ella son leones bramadores: sus jueces, lobos de tarde que no dejan hueso para la mañana.

Zephaniah 3:4
Sus profetas, livianos, varones prevaricadores: sus sacerdotes contaminaron el santuario, falsaron la ley.

Zephaniah 3:5
Jehová, justo en medio de ella, no hará iniquidad: de mañana de mañana sacará a luz su juicio, nunca falta: ni por eso el perverso tiene vergüenza.

Zephaniah 3:6
Hice talar naciones, sus castillos son asoladas: hice desiertas sus calles, hasta no quedar quien pase: sus ciudades son asolados hasta no quedar hombre, hasta no quedar morador,

Zephaniah 3:7
Diciendo: Ciertamente ahora me temerás: recibirás castigo, y no será derribada su habitación: todo lo cual yo envié sobre ella: mas ellos se levantaron de mañana, y corrompieron todas sus obras.

Zephaniah 3:8
Por tanto esperádme, dijo Jehová, al día que me levantaré al despojo; porque mi determinación es de congregar naciones, de juntar reinos, de derramar sobre ellos mi enojo, toda la ira de mi furor; porque del fuego de mi zelo será consumida toda la tierra.

Zephaniah 3:9
Porque entónces yo volveré a los pueblos el labio limpio, para que todos invoquen el nombre de Jehová, para que le sirvan de un consentimiento.

Zephaniah 3:10
De esa parte de los ríos de Etiopía, suplicarán a mí: la compañía de mis esparcidos me traerá presente.

Zephaniah 3:11
En aquel día no te avergonzarás de ninguna de tus obras con las cuales rebelaste contra mí; porque entónces quitaré de en medio de tí los que se alegran en tu soberbia: ni nunca más te ensoberbecerás del monte de mi santidad.

Zephaniah 3:12
Y dejaré en medio de tí un pueblo humilde y pobre, los cuales esperarán en el nombre de Jehová.

Zephaniah 3:13
El resto de Israel no hará iniquidad ni dirá mentira, ni en boca de ellos se hallará lengua engañosa; porque ellos serán apacentados, y dormirán, y no habrá quien los espante.

Zephaniah 3:14
Canta, o! hija de Sión: jubilád, o! Israel: gózate, y regocíjate de todo corazón, o! hija de Jerusalem.

Zephaniah 3:15
Jehová alejó tus juicios, echó fuera tu enemigo: Jehová es rey de Israel en medio de tí, nunca más verás mal.

Zephaniah 3:16
En aquel tiempo se dirá a Jerusalem: No temas: a Sión: No se enflaquezcan tus manos.

Zephaniah 3:17
Jehová está en medio de tí poderoso, él salvará: alegrarse ha sobre tí con alegría: callará de amor: regocijarse ha sobre tí con cantar.

Zephaniah 3:18
Los fastidiados por causa del tiempo juntaré: tuyos fueron: carga de confusión vino sobre ella.

Zephaniah 3:19
He aquí que yo apremiaré todos tus afligidores en aquel tiempo; y salvaré la coja, y recogeré la descarriada; y ponerlos he por alabanza, y por renombre en toda la tierra de su confusión.

Zephaniah 3:20
En aquel tiempo yo os traeré, en aquel tiempo yo os congregaré; porque yo os daré por renombre, y por alabanza entre todos los pueblos de la tierra, cuando tornaré vuestros cautivos delante de vuestros ojos, dijo Jehová.

 

 

 

 

 

 

 

 

Hageo / Haggai



Haggai 1:1
EN el año segundo del rey Darió, en el mes sexto, en el primer día del mes, fué palabra de Jehová por mano del profeta Aggeo, a Zorobabel, hijo de Salatiel, gobernador de Judá; y a Josué, hijo de Josedec, gran sacerdote, diciendo:

Haggai 1:2
Jehová de los ejércitos habla así, diciendo: Este pueblo dice: No es aun venido el tiempo, el tiempo de la casa de Jehová para edificarse.

Haggai 1:3
Fué pues palabra de Jehová por mano del profeta Aggeo, diciendo:

Haggai 1:4
¿Tenéis vosotros tiempo, vosotros, para morar en vuestras casas dobladas, y esta casa será desierta?

Haggai 1:5
Pues así dijo Jehová de los ejércitos: Pensád bien sobre vuestros caminos:

Haggai 1:6
Sembráis mucho, y encerráis poco: coméis, y no os hartáis: bebéis, y no os embriagáis: os vestís, y no os calentáis; y el que anda a jornal, recibe su jornal en trapo horadado.

Haggai 1:7
Así dijo Jehová de los ejércitos: Pensád bien sobre vuestros caminos.

Haggai 1:8
Subíd al monte, y traed maderá, y edificád la casa; y pondré en ella mi voluntad, y honrarme he con ella, dijo Jehová.

Haggai 1:9
Miraréis a mucho, y hallaréis poco; y encerraréis en casa, y yo lo soplaré. ¿Por qué? dijo Jehová de los ejércitos. Por cuanto mi casa está desierta, y cada uno de vosotros corre a su casa.

Haggai 1:10
Por esto de detuvo la lluvia de los cielos sobre vosotros, y la tierra detuvo sus frutos.

Haggai 1:11
Y llamé a la sequedad sobre esta tierra, y sobre los montes, y sobre el trigo, y sobre el vino, y sobre el aceite, y sobre todo lo que la tierra produce; y sobre los hombres, y sobre las bestias, y sobre todo trabajo de manos.

Haggai 1:12
Y oyó Zorobabel, hijo de Salatiel, y Josué, hijo de Josedec, gran sacerdote, y todo el demás pueblo la voz de Jehová su Dios, y las palabras del profeta Aggeo, como le había enviado Jehová el Dios de ellos; y temió el pueblo delante de Jehová.

Haggai 1:13
Y habló Aggeo embajador de Jehová en la embajada de Jehová al pueblo, diciendo: Yo con vosotros, dijo Jehová.

Haggai 1:14
Y despertó Jehová el espíritu de Zorobabel, hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y el espíritu de Josué, hijo de Josedec, gran sacerdote, y el espíritu de todo el resto del pueblo, y vinieron, e hicieron obra en la casa de Jehová de los ejércitos su Dios,

Haggai 1:15
En el día veinte y cuatro del mes sexto, en el segundo año del rey Darío.

Haggai 2:1
EN el mes séptimo, a los veinte y uno, fué palabra de Jehová por mano del profeta Aggeo, diciendo:

Haggai 2:2
Habla ahora a Zorobabel, hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y a Josué, hijo de Josedec, gran sacerdote, y al resto del pueblo, diciendo:

Haggai 2:3
¿Quién ha quedado entre vosotros que haya visto esta casa en su primera gloria, y cual ahora la veis? ¿Ella no es como nada delante de vuestros ojos?

Haggai 2:4
Ahora pues, esfuérzate, Zorobabel, dijo Jehová: esfuérzate también, Josué, hijo de Josedec, gran sacerdote; y esfuérzate todo el pueblo de esta tierra, dijo Jehová, y obrád; porque yo soy con vosotros, dijo Jehová de los ejércitos.

Haggai 2:5
La palabra que concerté con vosotros en vuestra salida de Egipto, y mi Espíritu está en medio de vosotros: no temáis.

Haggai 2:6
Porque así dijo Jehová de los ejércitos: De aquí a poco yo haré temblar los cielos, y la tierra, y la mar, y la seca.

Haggai 2:7
Y haré temblar a todas naciones, y vendrá el Deseado de todas las naciones; y henchiré esta casa de gloria, dijo Jehová de los ejércitos.

Haggai 2:8
Mía es la plata, y mío es el oro, dijo Jehová de los ejércitos.

Haggai 2:9
La gloria de aquesta casa postrera será mayor que la de la primera, dijo Jehová de los ejércitos; y daré paz en este lugar, dijo Jehová de los ejércitos.

Haggai 2:10
En veinte y cuatro del noveno mes, en el segundo año de Darío, fué palabra de Jehová por mano del profeta Aggeo, diciendo:

Haggai 2:11
Así dijo Jehová de los ejércitos: Ahora pregunta a los sacerdotes acerca de la ley, diciendo:

Haggai 2:12
¿Si llevare alguno las carnes sagradas en el canto de su ropa, y con el canto de su capa tocare el pan, o la vianda, o el vino, o el aceite, o otra cualquiera comida, será santificado? Y respondieron los sacerdotes, y dijeron: No.

Haggai 2:13
Y dijo Aggeo: ¿Si algún inmundo a causa de cuerpo muerto tocare alguna cosa de estas, será inmunda? Y respondieron los sacerdotes, y dijeron: Inmunda será.

Haggai 2:14
Y respondió Aggeo, y dijo: Así este pueblo, y esta nación es delante de mí, dijo Jehová; y asimismo toda obra de sus manos, y todo lo que aquí ofrecen, es inmundo.

Haggai 2:15
Ahora pues ponéd vuestro corazón desde este día en adelante. Ántes que pusiesen piedra sobre piedra en el templo de Jehová:

Haggai 2:16
Ántes que fuesen, venían al montón de veinte fanegas, y había diez: venían al lagar para sacar cincuenta cántaros del lagar, y había veinte.

Haggai 2:17
Heríos con viento solano, y con tizoncillo, y con granizo, a vosotros, y a toda obra de vuestras manos, como si no fuerais míos, dijo Jehová:

Haggai 2:18
Ponéd pues ahora vuestro corazón desde este día en adelante, es a saber, desde el día veinte y cuatro del noveno mes, que es desde el día que se echó el cimiento al templo de Jehová, ponéd vuestro corazón.

Haggai 2:19
¿La simiente no está aun en el granero? ni aun la vid, ni la higuera, ni el granado, ni el árbol de la oliva ha metido: mas desde aqueste día daré bendición.

Haggai 2:20
Y fué palabra de Jehová la segunda vez a Aggeo a los veinte y cuatro del mismo mes, diciendo:

Haggai 2:21
Habla a Zorobabel, gobernador de Judá, diciendo: Yo hago temblar los cielos y la tierra;

Haggai 2:22
Y trastornaré el trono de los reinos, y destruiré la fuerza del reino de las gentes; y trastornaré el carro y los que en él suben, y descenderán los caballos y los que en ellos suben, cada cual con la espada de su hermano.

Haggai 2:23
En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, te tomaré, o! Zorobabel, hijo de Salatiel, siervo mío, dijo Jehová, y ponerte he como anillo de sellar; porque yo te escogí, dice Jehová de los ejércitos.

 

 

 

 

 

 

 

 

Zacarías / Zechariah



Zechariah 1:1
EN el mes octavo, en el año segundo de Darío, fué palabra de Jehová a Zacarías profeta, hijo de Baraquías, hijo de Addo, diciendo:

Zechariah 1:2
Airóse Jehová con ira contra vuestros padres.

Zechariah 1:3
Decirles has pues: Así dijo Jehová de los ejércitos: Volvéos a mí, dijo Jehová de los ejércitos, y yo me volveré a vosotros, dijo Jehová de los ejércitos.

Zechariah 1:4
No seais como vuestros padres, a los cuales dieron voces aquellos profetas primeros, diciendo: Así dijo Jehová de los ejércitos: Volvéos ahora de vuestros malos caminos, y de vuestras malas obras; y nunca oyeron, ni me escucharon, dijo Jehová.

Zechariah 1:5
¿Vuestros padres, dónde están? ¿y los profetas, han de vivir para siempre?

Zechariah 1:6
Con todo esto, mis palabras, y mis ordenanzas que mandé a mis siervos los profetas, ¿no comprendieron a vuestros padres? los cuales se volvieron, y dijeron: Como Jehová de los ejércitos pensó tratarnos conforme a nuestros caminos, y conforme a nuestras obras, así lo hizo con nosotros.

Zechariah 1:7
A los veinte y cuatro del mes onceno, que es el mes de Sebat, en el año segundo de Darío, fué palabra de Jehová a Zacarías profeta, hijo de Baraquías, hijo de Addo, diciendo:

Zechariah 1:8
Ví una noche, y he aquí un varón que cabalgaba sobre un caballo bermejo, el cual estaba entre los arrayanes que están en la hondura; y detrás de él estaban caballos bermejos, overos, y blancos.

Zechariah 1:9
Y yo dije: ¿Quién son estos, Señor mío? y díjome el ángel que hablaba conmigo: Yo te enseñaré quién son estos.

Zechariah 1:10
Y aquel varón que estaba entre los arrayanes respondió, y dijo: Estos son los que Jehová ha enviado, para que anden la tierra.

Zechariah 1:11
Y ellos hablaron a aquel ángel de Jehová, que estaba entre los arrayanes, y dijeron: Hemos andado la tierra, y he aquí que toda la tierra está reposada y quieta.

Zechariah 1:12
Y respondió el ángel de Jehová, y dijo: O! Jehová de los ejércitos, ¿hasta cuándo no habrás piedad de Jerusalem, y de las ciudades de Judá, con las cuales has estado airado ya ha setenta años?

Zechariah 1:13
Y Jehová respondió buenas palabras, palabras consolatorias a aquel ángel que hablaba conmigo.

Zechariah 1:14
Y díjome el ángel que hablaba conmigo: Clama, diciendo: Así dijo Jehová de los ejércitos: Zelé a Jerusalem, y a Sión con gran zelo;

Zechariah 1:15
Y con grande enojo estoy airado contra las gentes que están reposadas; porque yo estaba enojado un poco, y ellos ayudaron para el mal.

Zechariah 1:16
Por tanto así dijo Jehová: Yo me he tornado a Jerusalem con miseraciones: mi casa será edificada en ella, dice Jehová de los ejércitos, y cordel de albañil será tendido sobre Jerusalem.

Zechariah 1:17
Clama aun, diciendo: Así dice Jehová de los ejércitos: Aun serán mis ciudades esparcidas por la abundancia del bien; y aun consolará Jehová a Sión, y escogerá aun a Jerusalem.

Zechariah 1:18
Y alcé mis ojos, y miré, y he aquí cuatro cuernos.

Zechariah 1:19
Y dije al ángel que hablaba conmigo: ¿Qué son estos? y respondióme: Estos son los cuernos que aventaron a Judá, a Israel, y a Jerusalem.

Zechariah 1:20
Y mostróme Jehová cuatro carpinteros.

Zechariah 1:21
Y yo dije: ¿Qué vienen estos a hacer? Y respondióme, diciendo: Estos son los cuernos que aventaron a Judá, tanto que ninguno alzó su cabeza; y estos han venido para hacerlos temblar, y para derribar los cuernos de las gentes, que alzaron el cuerno sobre la tierra de Judá para aventarla.

Zechariah 2:1
Y ALCÉ mis ojos, y miré, y he aquí un varón que tenía en su mano un cordel de medir.

Zechariah 2:2
Y díjele: ¿Dónde vas? Y él me respondió: A medir a Jerusalem, para ver cuanta es su anchura, y cuanta es su longitud.

Zechariah 2:3
Y he aquí que salía aquel ángel que hablaba conmigo, y otro ángel le salía al encuentro,

Zechariah 2:4
Y díjole: Corre, habla a este mozo, diciendo: Sin muros será habitada Jerusalem a causa de la multitud de los hombres, y de las bestias, que estarán en medio de ella.

Zechariah 2:5
Yo seré a ella, dijo Jehová, muro de fuego en derredor, y seré por gloria en medio de ella.

Zechariah 2:6
¡Oh, oh! Huid de la tierra del aquilón dice Jehová; porque por los cuatro vientos de los cielos os esparcí, dijo Jehová.

Zechariah 2:7
O! Sión, la que moras con la hija de Babilonia, escápate.

Zechariah 2:8
Porque así dijo Jehová de los ejércitos: Después de la gloria él me enviará a las naciones, que os despojaron; porque el que os toca, toca a la niña de su ojo.

Zechariah 2:9
Porque he aquí que yo alzo mi mano sobre ellos, y serán despojo a sus siervos; y sabréis que Jehová de los ejércitos me envió.

Zechariah 2:10
Canta, y alégrate, hija de Sión; porque he aquí que vengo; y moraré en medio de tí, dijo Jehová.

Zechariah 2:11
Y allegarse han muchas naciones a Jehová en aquel día, y serme han por pueblo, y moraré en medio de tí; y entónces conocerás que Jehová de los ejércitos me ha enviado a tí:

Zechariah 2:12
Y Jehová poseerá a Judá su heredad en la tierra santa, y escogerá aun a Jerusalem.

Zechariah 2:13
Calle toda carne delante de Jehová; porque él se ha despertado de su santa morada.

Zechariah 3:1
Y MOSTRÓME a Josué el gran sacerdote, el cual estaba delante del ángel de Jehová; y Satán estaba a su mano derecha para serle adversario.

Zechariah 3:2
Y dijo Jehová a Satán: Jehová te castigue, o! Satán: Jehová, que ha escogido a Jerusalem te castigue: ¿No es este tizón escapado del incendio?

Zechariah 3:3
Y Josué estaba vestido de vestimentos viles, y estaba delante del ángel.

Zechariah 3:4
Y hablo, y dijo a los que estaban delante de sí, diciendo: Quitádle esos vestimentos viles. Y a él dijo: Mira que he hecho pasar tu pecado de tí, y te he hecho vestir de ropas nuevas.

Zechariah 3:5
Y dije: Pongan mitra limpia sobre su cabeza. Y pusieron una mitra limpia sobre su cabeza, y vistiéronle de ropas. Y el ángel de Jehová estaba en pié.

Zechariah 3:6
Y el ángel de Jehová protestó al mismo Josué, diciendo:

Zechariah 3:7
Así dice Jehová de los ejércitos: Si anduvieres por mis caminos, y si guardares mi observancia, también tú gobernarás mi casa, también tú guardarás mis patios; y entre estos que aquí están te daré plaza.

Zechariah 3:8
Escucha pues ahora Josué, gran sacerdote, tú y tus amigos que se sientan delante de tí, porque son varones prodigiosos: He aquí que yo traigo, a mi siervo RENUEVO.

Zechariah 3:9
Porque he aquí aquella piedra que puse delante de Josué, sobre la cual una piedra hay siete ojos: he aquí que yo esculpiré su escultura, dice Jehová de los ejércitos, y quitaré el pecado de la tierra en un día.

Zechariah 3:10
En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, cada uno de vosotros llamará a su compañero debajo de su vid, y debajo de su higuera.

Zechariah 4:1
Y VOLVIÓ el ángel que hablaba conmigo, y despertóme, como un hombre que es despertado de su sueño,

Zechariah 4:2
Y díjome: ¿Qué ves? Y respondí: Ví, y he aquí un candelero todo de oro, y su bacía, sobre su cabeza, y sus siete lámparas sobre él, siete; y las lámparas que están sobre su cabeza, tienen siete vasos.

Zechariah 4:3
Y dos olivas están sobre él, la una a la mano derecha de la bacía, y la otra a su mano izquierda.

Zechariah 4:4
Y hablé, y dije a aquel ángel que hablaba conmigo, diciendo: ¿Qué es esto, señor mío?

Zechariah 4:5
Y aquel ángel que hablaba conmigo, respondió, y díjome: ¿No sabes que es esto? Y dije: No, señor mío.

Zechariah 4:6
Entónces respondió, y me habló, diciendo: Esta es palabra de Jehová a Zorobabel en que se dice: No con ejército, ni con fuerza: mas con mi Espíritu, dijo Jehová de los ejércitos.

Zechariah 4:7
¿Quién eres tú, o! gran monte, delante de Zorobabel? en llanura. El sacará la primera piedra con algazaras: Gracia, gracia a ella.

Zechariah 4:8
Y fué palabra de Jehová a mí, diciendo:

Zechariah 4:9
Las manos de Zorobabel echarán el fundamento a esta casa, y sus manos la acabarán; y conocerás que Jehová de los ejércitos me envió a vosotros.

Zechariah 4:10
Porque los que menospreciaron el día de los pequeños principios, se alegrarán, y verán la piedra de estaño en la mano de Zorobabel. Aquellas siete son los ojos de Jehová extendidos por toda la tierra.

Zechariah 4:11
Hablé más, y díjele: ¿Qué significan estas dos olivas a la mano derecha del candelero, y a su mano izquierda?

Zechariah 4:12
Y hablé la segunda vez, y le dije: ¿Qué significan las dos ramas de olivas que están en los vasos de oro, que revierten de sí oro?

Zechariah 4:13
Y respondióme, diciendo: ¿No sabes qué es esto? Y dije: Señor mío, no.

Zechariah 4:14
Y él dijo: Estos dos hijos de aceite son los que están delante del Señor de toda la tierra.

Zechariah 5:1
Y TORNÉME, y alcé mis ojos, y miré, y he aquí un volúmen que volaba.

Zechariah 5:2
Y díjome. ¿Qué ves? Y respondí: Veo un volúmen volante de veinte codos de largo, y diez codos en ancho.

Zechariah 5:3
Y díjome: Esta es la maldición que sale sobre la haz de toda la tierra; porque todo aquel que hurta, (como está de la una parte del volúmen) será destruido; y todo aquel que jura, (como está de la otra parte del volúmen) será destruido.

Zechariah 5:4
Yo la sacaré, dijo Jehová de los ejércitos, y vendrá a la casa del ladrón, y a la casa del que jura en mi nombre falsamente; y permanecerá en medio de su casa, y consumirla ha, con sus maderas, y sus piedras.

Zechariah 5:5
Y salió aquel ángel que hablaba conmigo, y díjome: Alza ahora tus ojos, y mira que es esto que sale.

Zechariah 5:6
Y dije: ¿Qué es? Y él dijo: Esta es la medida que sale. Y dijo: Este es el ojo que los mira en toda la tierra.

Zechariah 5:7
Y he aquí que traían un talento de plomo, y una mujer estaba asentada en medio de aquella medida.

Zechariah 5:8
Y dijo: Esta es la maldad, y la echó dentro de la medida, y echó la piedra de plomo en su boca.

Zechariah 5:9
Y alcé mis ojos, y miré, y he aquí dos mujeres que salían, y traían viento en sus alas, y tenían alas como de cigüeña; y alzaron la medida entre la tierra y los cielos.

Zechariah 5:10
Y dije a aquel ángel que hablaba conmigo: ¿Dónde llevan estas la medida?

Zechariah 5:11
Y él me respondió: Para que le sea edificada casa en tierra de Sennaar, y será asentada, y puesta allí sobre su asiento.

Zechariah 6:1
Y TORNÉME, y alcé mis ojos, y miré, y he aquí cuatro carros que salían de entre dos montes; y aquellos montes eran de metal.

Zechariah 6:2
En el primer carro había caballos bermejos, y en el segundo carro caballos negros,

Zechariah 6:3
Y en el tercer carro, caballos blancos, y en el cuarto carro caballos overos, rucios rodados.

Zechariah 6:4
Y respondí, y dije al ángel que hablaba conmigo: Señor mío, ¿qué es esto?

Zechariah 6:5
Y el ángel me respondió, y díjome: Estos son los cuatro vientos de los cielos, que salen de donde están delante del Señor de toda la tierra.

Zechariah 6:6
En el que estaban los caballos negros, salieron hacia la tierra del aquilón; y los blancos salieron tras ellos; y los overos salieron hacia la tierra del mediodía.

Zechariah 6:7
Y los rucios salieron, y procuraron de ir a andar la tierra. Y dijo: Id, andád la tierra; y anduvieron la tierra.

Zechariah 6:8
Y me llamó, y hablóme, diciendo: Mira, los que salieron hacia la tierra del aquilón, hicieron reposar mi espíritu en la tierra del aquilón.

Zechariah 6:9
Y fué palabra de Jehová a mí, diciendo:

Zechariah 6:10
Toma de los que tornaron del cautiverio, es a saber, de los del linaje de Holdai, y de Tobías, y de Idaía, y vendrás tú en aquel día, y entrarás en casa de Josías, hijo de Sofonías, los cuales volvieron de Babilonia:

Zechariah 6:11
Y tomarás plata y oro, y harás coronas, y ponerlas has en la cabeza de Josué, hijo de Josedec, el gran sacerdote.

Zechariah 6:12
Y hablarle has, diciendo: Así habló Jehová de los ejércitos, diciendo: He aquí el varón cuyo nombre es RENUEVO, el cual retoñecerá de debajo de sí, y edificará el templo de Jehová.

Zechariah 6:13
El edificará el templo de Jehová, y él llevará gloria, y se asentará, y dominará en su trono; y será sacerdote en su trono; y consejo de paz será entre ámbos a dos.

Zechariah 6:14
Y Helen, y Tobías, e Idaía, y Henel, hijo de Sofonías, tendrán coronas por memorial en el templo de Jehová.

Zechariah 6:15
Y los que están léjos vendrán, y edificarán en el templo de Jehová; y conoceréis que Jehová de los ejércitos me ha enviado a vosotros; y será, si oyendo oyereis la voz de Jehová vuestro Dios.

Zechariah 7:1
Y ACONTECIÓ que en el año cuarto del rey Darío fué palabra de Jehová a Zacarías, a los cuatro del mes noveno, que es Casleu:

Zechariah 7:2
Cuando fué enviado a la casa de Dios Sarasar, y Rogommelec, con sus varones, a orar a la faz de Jehová:

Zechariah 7:3
Y a decir a los sacerdotes que estaban en la casa de Jehová de los ejércitos, y a los profetas, diciendo: ¿Lloraremos en el mes quinto? ¿haremos abstinencia como habemos hecho ya algunos años?

Zechariah 7:4
Y fué palabra de Jehová de los ejércitos a mí, diciendo:

Zechariah 7:5
Habla a todo el pueblo de esta comarca, y a los sacerdotes, diciendo: Cuando ayunasteis y llorasteis en el quinto, y en el séptimo mes estos setenta años, ¿habéis ayunado ayuno para mí?

Zechariah 7:6
Y cuando coméis, y bebéis, ¿no coméis y bebéis para vosotros?

Zechariah 7:7
¿No son estas las palabras, que pregonó Jehová por mano de los profetas primeros, cuando Jerusalem estaba habitada y quieta, y cuando sus ciudades en sus al derredores, y el mediodía, y la campiña, se habitaban?

Zechariah 7:8
Y fué palabra de Jehová a Zacarías, diciendo:

Zechariah 7:9
Así habló Jehová de los ejércitos, diciendo: Juzgád juicio verdadero, y hacéd misericordia y piedad cada cual con su hermano:

Zechariah 7:10
No agravíeis la viuda, ni al huérfano, ni al extranjero, ni al pobre: ni ninguno piense mal en su corazón contra su hermano.

Zechariah 7:11
Y no quisieron escuchar, ántes dieron hombro rebelador, y agravaron sus oidos para no oir.

Zechariah 7:12
Y pusieron su corazón como diamante para no oir la ley, ni las palabras que Jehová de los ejércitos enviaba por su Espíritu, por mano de los profetas primeros; y fué hecho grande castigo por Jehová de los ejércitos.

Zechariah 7:13
Y aconteció, que como él clamó, y no oyeron, así ellos clamaron, y yo no oí, dijo Jehová de los ejércitos.

Zechariah 7:14
Y esparcílos con torbellino por todas las naciones que ellos no conocieron; y la tierra fué asolada detrás de ellos de yentes y vinientes; y la tierra deseable tornaron en asolamiento.

Zechariah 8:1
Y FUÉ palabra de Jehová de los ejércitos, diciendo:

Zechariah 8:2
Así dijo Jehová de los ejércitos: Yo zelé a Sión de gran zelo, y con grande ira la zelé.

Zechariah 8:3
Así dijo Jehová: Yo torné a Sión, y moraré en medio de Jerusalem; y Jerusalem se llamará ciudad de verdad, y el monte de Jehová de los ejércitos, monte de santidad.

Zechariah 8:4
Así dijo Jehová de los ejércitos: Aun han de morar viejos y viejas en las plazas de Jerusalem; y cada cual tendrá bordón en su mano por la multitud de los dias.

Zechariah 8:5
Y las calles de la ciudad serán llenas de muchachos y muchachas, que jugarán en sus calles.

Zechariah 8:6
Así dice Jehová de los ejércitos: Si esto parecerá dificultoso delante de los ojos del resto de este pueblo en aquellos dias, también será dificultoso delante de mis ojos, dijo Jehová de los ejércitos.

Zechariah 8:7
Así dijo Jehová de los ejércitos: He aquí que yo salvo mi pueblo de la tierra del oriente, y de la tierra donde se pone el sol.

Zechariah 8:8
Y traerlos he, y habitarán en medio de Jerusalem, y serme han por pueblo, y yo seré a ellos por Dios con verdad y con justicia.

Zechariah 8:9
Así dijo Jehová de los ejércitos: Esfuércense vuestras manos de vosotros, los que oís en estos dias estas palabras de la boca de los profetas, desde el día que se echó el cimiento a la casa de Jehová de los ejércitos, para edificar el templo.

Zechariah 8:10
Porque ántes de estos dias no ha habido paga de hombre, ni paga de bestia, ni hubo paz alguna para entrante ni para saliente, a causa de la angustia; porque yo incité todos los hombres, cada cual contra su compañero.

Zechariah 8:11
Mas ahora no haré con el resto de este pueblo como en aquellos dias pasados, dijo Jehová de los ejércitos.

Zechariah 8:12
Porque la simiente de la paz quedará: la vid dará su fruto, y la tierra dará su fruto, y los cielos darán su rocío; y haré que el resto de este pueblo poséa todo esto.

Zechariah 8:13
Y será que como fuisteis maldición entre las gentes, o! casa de Judá, y casa de Israel, así os salvaré, para que seais bendición. No temáis, mas esfuércense vuestras manos.

Zechariah 8:14
Porque así dijo Jehová de los ejércitos: Como pensé haceros mal, cuando vuestros padres me provocaron a ira, dijo Jehová de los ejércitos, y no me arrepentí;

Zechariah 8:15
Así tornando he pensado de hacer bien a Jerusalem, y a la casa de Judá en estos dias: no temáis.

Zechariah 8:16
Estas son las cosas que haréis: Hablád verdad cada cual con su prójimo; juzgád en vuestras puertas verdad y juicio de paz:

Zechariah 8:17
Y ninguno de vosotros piense mal en su corazón contra su prójimo; ni améis juramento falso; porque todas estas cosas son las que yo aborrezco, dijo Jehová,

Zechariah 8:18
Y fué palabra de Jehová de los ejércitos a mí, diciendo:

Zechariah 8:19
Así dijo Jehová de los ejércitos: El ayuno del cuarto mes, y el ayuno del quinto, y el ayuno del séptimo, y el ayuno del décimo se tornará a la casa de Judá en gozo, y en alegría, y en solemnidades festivas. Amád pues verdad, y paz.

Zechariah 8:20
Así dijo Jehová de los ejércitos: Aun vendrán pueblos, y moradores de muchas ciudades.

Zechariah 8:21
Y vendrán los moradores de la una a la otra, y dirán: Vamos para orar a la faz de Jehová, y busquemos a Jehová de los ejércitos. Yo también iré.

Zechariah 8:22
Y vendrán muchos pueblos, y fuertes naciones a buscar a Jehová de los ejércitos en Jerusalem, y a orar a la faz de Jehová.

Zechariah 8:23
Así dijo Jehová de los ejércitos: En aquellos dias acontecerá que diez varones de todas las lenguas de las naciones trabarán de la halda del varón Judío, diciendo: Vamos con vosotros, porque hemos oido, que Dios es con vosotros.

Zechariah 9:1
CARGA de la palabra de Jehová contra tierra de Hadrac, y de Damasco su reposo; porque a Jehová están vueltos los ojos de los hombres, y de todas las tribus de Israel.

Zechariah 9:2
Y también Emat tendrá término en ella; Tiro, y Sidón, aunque muy sábia sea:

Zechariah 9:3
Porque Tiro se edificó fortaleza: amontonó plata como polvo, y oro como lodo de las calles.

Zechariah 9:4
He aquí que el Señor la empobrecerá, y herirá en la mar su fortaleza, y ella será consumida de fuego.

Zechariah 9:5
Ascalón verá, y temerá: Gaza también dolerse ha en gran manera, también Accarón; porque su esperanza será avergonzada; y de Gaza se perderá el rey, y Ascalón no se habitará.

Zechariah 9:6
Y habitará en Azoto extranjero, y yo talaré la soberbia de los Palestinos.

Zechariah 9:7
Y yo quitaré sus sangres de su boca, y sus abominaciones de sus dientes; y quedarán ellos también para nuestro Dios, y serán como capitanes en Judá, y Accarón como el Jebuseo.

Zechariah 9:8
Y seré como real de ejército a mi casa, del que va y del que viene, ni más pasará sobre ellos angustiador; porque ahora miré con mis ojos.

Zechariah 9:9
Alégrate mucho, hija de Sión, jubila, hija de Jerusalem. He aquí que tu Rey vendrá a tí, Justo y Salvador, pobre y cabalgando sobre un asno, y sobre un pollino hijo de asna.

Zechariah 9:10
Y de Efraim talaré los carros, y los caballos de Jerusalem; y los arcos de guerra serán quebrados; y hablará paz a las gentes; y su señorío será de mar a mar, y desde el río hasta los fines de la tierra.

Zechariah 9:11
Y tú también por la sangre de tu concierto serás salva, yo he sacado tus presos del aljibe en que no hay agua.

Zechariah 9:12
Tornáos a la fortaleza, o! presos de esperanza: hoy también os anuncio que os daré doblado.

Zechariah 9:13
Porque yo entesé para mí a Judá como arco: henchí a Efraim, y despertaré tus hijos, o! Sión, contra tus hijos, o! Grecia; y ponerte he como espada de valiente.

Zechariah 9:14
Y Jehová será visto sobre ellos, y su dardo saldrá como relámpago; y el Señor Jehová tocará trompeta, e irá como torbellinos del austro.

Zechariah 9:15
Jehová de los ejércitos los amparará, y tragarán, y sujetarlos han a las piedras de la honda; y beberán, y harán bramidos como tomados del vino, y henchirse han como un cuenco, o como los lados del altar.

Zechariah 9:16
Y salvarlos ha en aquel día el Dios de ellos Jehová como a rebaño de su pueblo; porque serán engrandecidos en su tierra como piedras preciosas de corona.

Zechariah 9:17
Porque ¿cuánta es su bondad, y cuánta su hermosura? El trigo alegrará a los mancebos, y el vino a las doncellas.

Zechariah 10:1
DEMANDÁD a Jehová lluvia en la sazón tardía, y Jehová hará relámpagos, y daros ha lluvia de agua, y yerba en el campo a cada uno.

Zechariah 10:2
Porque las imágenes han hablado vanidad, y los adivinos han visto mentira, y han hablado sueños vanos, en vano consuelan: por lo cual ellos se fueron como ovejas, fueron humillados porque tu tuvieron pastor.

Zechariah 10:3
Contra los pastores se ha encendido mi enojo, y yo visitaré los machos cabríos; porque Jehová de los ejércitos visitará su rebaño, la casa de Judá, y tornarlos ha como su caballo de honor en la guerra.

Zechariah 10:4
De él hará rincón, de él estaca, de él arco de guerra, de él saldrá también todo angustiador.

Zechariah 10:5
Y serán como valientes, que pisan el lodo de las calles, en la batalla; y pelearán, porque Jehová será con ellos; y los que cabalgan en caballos serán avergonzados.

Zechariah 10:6
Porque yo fortificaré la casa de Judá, y guardaré la casa de José, y tornarlos he, porque tuve piedad de ellos; y serán, como si no los hubiera desechado; porque yo soy Jehová su Dios que los oiré.

Zechariah 10:7
Y será Efraim como valiente, y alegrarse ha su corazón como de vino: sus hijos también verán, y se alegrarán: su corazón se gozará en Jehová.

Zechariah 10:8
Yo les silbaré, y los juntaré, porque yo los he redimido; y serán multiplicados, como fueron multiplicados.

Zechariah 10:9
Y sembrarlos he entre los pueblos, y en las regiones remotas se hará mención de mí; y vivirán con sus hijos, y tornarán.

Zechariah 10:10
Porque yo los tornaré de la tierra de Egipto, y de la Asiria los congregaré; y traerlos he a la tierra de Galaad y del Líbano, ni aun les bastará.

Zechariah 10:11
Y la tribulación se pasará a la mar, y en la mar herirá a las ondas, y todas las honduras del río se secarán; y la soberbia del Asur será derribada, y el cetro de Egipto se perderá.

Zechariah 10:12
Y fortificarlos he en Jehová, y en su nombre caminarán, dice Jehová.

Zechariah 11:1
¡O LÍBANO! abre tus puertas, y queme fuego tus cedros.

Zechariah 11:2
Aulla, o! haya, porque el cedro cayó, porque los magníficos son talados. Aullád, alcornoques de Basán, porque el fuerte monte es derribado.

Zechariah 11:3
Voz de aullido de pastores se oyó; porque su magnificencia es asolada: estruendo de bramido de cachorros de leones, porque la soberbia del Jordán es asolada.

Zechariah 11:4
Así dijo Jehová mi Dios: Apacienta las ovejas de la matanza;

Zechariah 11:5
Las cuales mataban sus compradores, y no se culpaban; y el que las vendía, decía: Bendito sea Jehová, que he enriquecido: ni sus pastores tenían de ellas piedad.

Zechariah 11:6
Por tanto no tendré piedad más de los moradores de la tierra, dice Jehová; porque he aquí que yo entregaré los hombres, cada cual en mano de su compañero, y en mano de su rey; y quebrantarán la tierra, y yo no libraré de sus manos.

Zechariah 11:7
Y apacentaré las ovejas de la matanza, es a saber, los pobres del rebaño. Y porque me tomé dos cayados, al uno puse por nombre Noam Suavidad, y al otro Hobelim Ataduras; y apacenté las ovejas.

Zechariah 11:8
E hice matar tres pastores en un mes, y mi alma se angustió por ellos, también el alma de ellos me aborreció a mí.

Zechariah 11:9
Y dije: No os apacentaré más: la que muriere, muera; y la que se perdiere, se pierda; y las que quedaren, que cada una coma la carne de su compañera.

Zechariah 11:10
Y tomé mi cayado Noam Suavidad, y lo quebré, para deshacer mi concierto que concerté con todos los pueblos.

Zechariah 11:11
Y fué deshecho en ese día, y así conocieron los pobres del rebaño que miran a mí, que era palabra de Jehová.

Zechariah 11:12
Y díjeles: Si os parece bien, dádme mi salario; y si no, dejádlo. Y apreciaron mi salario en treinta piezas de plata.

Zechariah 11:13
Y díjome Jehová: Échalo al tesorero, hermoso precio con que me han apreciado. Y tomé las treinta piezas de plata, y echélas en la casa de Jehová al tesorero.

Zechariah 11:14
Y quebré el otro mi cayado Hobelim Ataduras, para romper la hermandad entre Judá e Israel.

Zechariah 11:15
Y díjome Jehová: Tómate aun hato de pastor insensato.

Zechariah 11:16
Porque he aquí que yo levanto pastor en la tierra, que no visitará las perdidas, no buscará la pequeña, no curará la perniquebrada, ni llevará a cuestas la cansada: mas comerse ha la carne de la gruesa, y romperá sus uñas.

Zechariah 11:17
Mal haya el pastor de nada, que deja el ganado: espada sobre su brazo, y sobre su ojo derecho: secándose se secará su brazo, y su ojo derecho oscureciéndose será oscurecido.

Zechariah 12:1
CARGA de la palabra de Jehová sobre Israel. Dijo Jehová, el que extiende los cielos, y funda la tierra, y forma el espíritu del hombre dentro de él:

Zechariah 12:2
He aquí que yo pongo a Jerusalem por vaso de veneno a todos los pueblos al derredor, y también a Judá la cual será en el cerco contra Jerusalem.

Zechariah 12:3
Y será en aquel día, que yo pondré a Jerusalem por piedra pesada a todos los pueblos: todos los que se la cargaren, despedazando serán despedazados; y todas las naciones de la tierra se juntarán contra ella.

Zechariah 12:4
En aquel día, dijo Jehová, heriré con aturdimiento a todo caballo, y con locura al que sube en él: mas sobre la casa de Judá abriré mis ojos, y a todo caballo de los pueblos heriré con ceguera.

Zechariah 12:5
Y los capitanes de Judá dirán en su corazón: Mi fuerza son los moradores de Jerusalem en Jehová de los ejércitos su Dios.

Zechariah 12:6
En aquel día pondré los capitanes de Judá como un brasero de fuego en leña, y como una hacha de fuego en gavillas; y consumirá a diestro y a siniestro todos los pueblos al derredor, y Jerusalem será habitada otra vez en su lugar, en Jerusalem.

Zechariah 12:7
Y guardará Jehová las tiendas de Judá como en el principio, porque la gloria de la casa de David, y del morador de Jerusalem no se engrandecerá sobre Judá.

Zechariah 12:8
En aquel día Jehová defenderá al morador de Jerusalem; y el que entre ellos fuere flaco en aquel tiempo, será como David; y la casa de David, como Dios, como el ángel de Jehová delante de ellos.

Zechariah 12:9
Y será, que en aquel día yo procuraré quebrantar todas las naciones que vinieren contra Jerusalem.

Zechariah 12:10
Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalem, espíritu de gracia y de oración: mirarán en mí, a quien traspasaron; y harán llanto sobre él, como llanto que se hace sobre unigénito, afligiéndese sobre él como quien se aflige sobre primogénito.

Zechariah 12:11
En aquel día habrá gran llanto en Jerusalem, como el llanto de Adadremón en el valle de Mageddón.

Zechariah 12:12
Y la tierra lamentará: cada linaje de por sí: el linaje de la casa de David por sí, y sus mujeres por sí: el linaje de la casa de Natán por sí, y sus mujeres por sí:

Zechariah 12:13
El linaje de la casa de Leví por sí, y sus mujeres por sí: el linaje de Semeí por sí, y sus mujeres por sí:

Zechariah 12:14
Todos los otros linajes, los linajes por sí, y sus mujeres por sí.

Zechariah 13:1
EN aquel tiempo habrá mana- dero abierto para la casa de David, y para los moradores de Jerusalem, contra el pecado, y contra el menstruo.

Zechariah 13:2
Y será en aquel día, dijo Jehová de los ejércitos, que talaré de la tierra los nombres de las imágenes, y nunca más vendrán en memoria; y también haré talar de la tierra los profetas, y espíritu de inmundicia.

Zechariah 13:3
Y será que cuando alguno más profetizare, decirle han su padre y su madre, que le engendraron: No vivirás, porque hablaste mentira en el nombre de Jehová; y su padre y su madre que le engendraron, le alancearán cuando profetizare.

Zechariah 13:4
Y será en aquel tiempo, que todos los profetas se avergonzarán de su visión, cuando profetizaren: ni nunca más se vestirán de manto velloso para mentir.

Zechariah 13:5
Y dirá: No soy profeta: labrador soy de la tierra; porque esto aprendí del hombre desde mi juventud.

Zechariah 13:6
Y preguntarle han: ¿Qué heridas son estas que tienes en tus manos? Y él responderá: Con estas fuí herido en casa de mis amigos.

Zechariah 13:7
¡O espada! despiértate sobre el pastor, y sobre el hombre que fuere mi compañero, dijo Jehová de los ejércitos: hiere al pastor, y derramarse han las ovejas; y tornaré mi mano sobre los chiquitos.

Zechariah 13:8
Y acontecerá en toda la tierra, dijo Jehová, que las dos partes serán taladas en ella, y se perderán; y la tercera quedará en ella.

Zechariah 13:9
Y meteré en el fuego la tercera parte, y fundirlos he como se funde la plata, y probarlos he como se prueba el oro: El invocará mi nombre, y yo lo oiré, y diré: Mi pueblo es; y él dirá: Jehová es mi Dios.

Zechariah 14:1
HE aquí que el día de Jehová viene, y tus despojos serán repartidos en medio de tí.

Zechariah 14:2
Porque yo reuniré todas las naciones en batalla contra Jerusalem; y la ciudad será tomada, y las casas serán saqueadas, y las mujeres seran forzadas; y la mitad de la ciudad irá en cautividad: mas el resto del pueblo no será talado de la ciudad.

Zechariah 14:3
Y saldrá Jehová, y peleará con aquellas naciones, como peleó el día de la batalla.

Zechariah 14:4
Y afirmarse han sus piés en aquel día sobre el monte de las Olivas, que está en frente de Jerusalem a la parte del oriente; y el monte de las Olivas se partirá por medio de sí hacia el oriente y hacia el occidente, un muy grande valle; y la mitad del monte se apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el mediodía.

Zechariah 14:5
Y huiréis al valle de los montes, porque el valle de los montes llegará hasta Hasal. Y huiréis de la manera que huisteis por causa del terremoto en los dias de Ozías, rey de Judá; y vendrá Jehová mi Dios, y todos sus santos con él.

Zechariah 14:6
Y acontecerá que en ese día no habrá luz clara, ni oscura.

Zechariah 14:7
Y será un día, el cual es conocido de Jehová, que ni será día, ni noche: mas acontecerá que al tiempo de la tarde habrá luz.

Zechariah 14:8
Acontecerá también en aquel día, que saldrán de Jerusalem aguas vivas: la mitad de ellas hacia la mar oriental, y la otra mitad hacia la mar occidental, en verano y en invierno.

Zechariah 14:9
Y Jehová será Rey sobre toda la tierra. En aquel día Jehová será uno, y su nombre uno.

Zechariah 14:10
Y toda la tierra será tornada como llanura desde Gabaa hasta Remmón al mediodía de Jerusalem; y será enaltecida, y habitarse ha en su lugar desde la puerta de Benjamín hasta el lugar de la puerta primera, hasta la puerta de los rincones: y desde la torre de Jananeel hasta los lagares del rey.

Zechariah 14:11
Y morarán en ella, y nunca más habrá destrucción; y Jerusalem estará confiada.

Zechariah 14:12
Y esta será la plaga con que Jehová herirá todos los pueblos que pelearon contra Jerusalem: La carne de ellos se derretirá, y estando ellos sobre sus piés se derretirán sus ojos en sus agujeros, y su lengua se les derretirá en su boca.

Zechariah 14:13
Y acontecerá en aquel día que habrá en ellos gran quebrantamiento de parte de Jehová; porque trabará hombre de la mano de su compañero, y será cortada su mano sobre la mano de su compañero.

Zechariah 14:14
Y Judá también peleará contra Jerusalem; y serán reunidas las riquezas de todas las gentes de al derredor, oro, y plata, y ropas de vestir en grande abundancia.

Zechariah 14:15
Y tal como esta será la plaga de los caballos, de los mulos, de los camellos, y de los asnos, y de todas las bestias que estuvieron en los ejércitos.

Zechariah 14:16
Y todos los que quedaren de las naciones que vinieron contra Jerusalem, subirán de año en año a adorar al Rey, Jehová de los ejércitos, y a celebrar la fiesta de las cabañas.

Zechariah 14:17
Y acontecerá que los de las familias de la tierra que no subieren a Jerusalem, a adorar al Rey, Jehová de los ejércitos, no vendrá sobre ellos lluvia.

Zechariah 14:18
Y si la familia de Egipto no subiere, y no viniere, no vendrá sobre ellos la lluvia; ántes vendrá sobre ellos la plaga con que Jehová herirá las gentes que no subieren a celebrar la fiesta de las cabañas.

Zechariah 14:19
Esta será la pena del pecado de Egipto, y del pecado de todas las naciones, que no subieren a celebrar la fiesta de las cabañas.

Zechariah 14:20
En aquel tiempo estará esculpido sobre las campanillas de los caballos: SANTIDAD A JEHOVÁ. Y las ollas en la casa de Jehová serán como las copas que están delante del altar.

Zechariah 14:21
Y será toda olla en Jerusalem y en Judá santidad a Jehová de los ejércitos; y todos los que sacrificaren, vendrán, y tomarán de ellas, y cocerán en ellas; y no habrá más mercader en la casa de Jehová de los ejércitos en aquel tiempo.

 

 

 

 

 

 

 

 

Malaquías / Malachi



Malachi 1:1
CARGA de la palabra de Jehová contra Israel por mano de Malaquías.

Malachi 1:2
Yo os amé, dijo Jehová; y dijisteis: ¿En qué nos amaste? ¿Esaú no era hermano de Jacob, dijo Jehová, y amé a Jacob,

Malachi 1:3
Y a Esaú aborrecí, y torné sus montes en asolamiento, y su posesión para los dragones del desierto?

Malachi 1:4
Cuando dijere Edom: Empobrecido nos hemos: tornemos, y edifiquemos lo arruinado; así dijo Jehová de los ejércitos: Ellos edificarán, y yo destruiré; y llamarles han: Provincia de impiedad, y pueblo contra quien Jehová se airó para siempre.

Malachi 1:5
Y vuestros ojos lo verán, y diréis: Sea Jehová engrandecido sobre la provincia de Israel.

Malachi 1:6
El hijo honró al padre, y el siervo a su señor; y si yo soy padre, ¿qué es de mi honra? Y si soy señor, ¿qué es de mi temor? Jehová de los ejércitos dijo a vosotros los sacerdotes, que menospreciais mi nombre: mas diréis: ¿En qué habemos menospreciado tu nombre?

Malachi 1:7
Que ofrecéis sobre mi altar pan inmundo, y dijistéis: ¿En qué te habemos ensuciado? En que decís: La mesa de Jehová es vil.

Malachi 1:8
Y cuando ofrecéis el animal ciego para sacrificar, ¿no es malo? y cuando ofreceréis el cojo o enfermo, ¿no es malo? Preséntale pues a tu príncipe, a ver si le harás placer, o si le serás acepto, dijo Jehová de los ejércitos.

Malachi 1:9
Ahora pues orád a la faz de Dios, y el habrá piedad de nosotros: esto de vuestra mano vino. ¿Habéis de serle agradables? dijo Jehová de los ejércitos.

Malachi 1:10
¿Quién también hay de vosotros que cierre las puertas, o alumbre mi altar de balde? Yo no recibo contentamiento en vosotros, dijo Jehová de los ejércitos, ni de vuestra mano me será agradable la ofrenda.

Malachi 1:11
Porque desde donde el sol nace hasta donde se pone, mi nombre será grande entre las gentes; y en todo lugar se ofrecerá a mi nombre perfume y ofrenda pura; porque grande será mi nombre entre las gentes, dice Jehová de los ejércitos.

Malachi 1:12
Y vosotros le amengúais cuando decís: Inmunda es la mesa de Jehová; y cuando hablan: Vil es su alimento.

Malachi 1:13
Y decís: ¡O qué trabajo! y lo desechasteis, dijo Jehová de los ejércitos; y trajisteis hurtado, o cojo, o enfermo, y ofrecisteis ofrenda: ¿Ha de serme acepto de vuestra mano? dijo Jehová.

Malachi 1:14
Maldito el engañoso, que tiene macho en su rebaño, y promete, y sacrifica corrompido a Jehová; porque yo soy gran Rey, dijo Jehová de los ejércitos, y mi nombre es espantoso entre las gentes.

Malachi 2:1
AHORA pues, o! sacerdotes, a vosotros es este mandamiento.

Malachi 2:2
Si no oyereis, y si no acordareis de dar gloria a mi nombre, dijo Jehová de los ejércitos, enviaré maldición sobre vosotros; y maldeciré vuestras bendiciones, y aun las he maldecido; porque no ponéis esto en vuestro corazón.

Malachi 2:3
He aquí que yo os corrompo la sementera, y esparciré el estiércol sobre vuestras haces, el estiércol de vuestras solemnidades, y él os traerá a sí.

Malachi 2:4
Y sabréis que yo os envié este mandamiento, haciendo mi concierto con Leví, dijo Jehová de los ejércitos.

Malachi 2:5
Mi concierto fué con él de vida y de paz, las cuales cosas yo le dí por el temor; porque me temió, y delante de mi nombre estuvo humillado.

Malachi 2:6
La ley de verdad estuvo en su boca, e iniquidad nunca fué hallada en sus labios: en paz, y en justicia anduvo conmigo, y de la iniquidad hizo apartar a muchos.

Malachi 2:7
Porque los labios del sacerdote guardarán la sabiduría, y de su boca buscarán la ley; porque mensajero es de Jehová de los ejércitos.

Malachi 2:8
Mas vosotros os habéis apartado del camino habéis hecho tropezar a muchos en la ley: habéis corrompido el concierto de Leví, dijo Jehová de los ejércitos.

Malachi 2:9
Y yo también os torné viles y bajos a todo el pueblo, como vosotros no guardasteis mis caminos, y en la ley tenéis acepción de personas.

Malachi 2:10
¿No tenemos todos un mismo padre? ¿No nos crió un mismo Dios? ¿Por qué menospreciaremos cada uno a su hermano, quebrantando el concierto de nuestros padres?

Malachi 2:11
Prevaricó Judá, y en Israel, y en Jerusalem ha sido cometida abominación; porque Judá contaminó la santidad de Jehová, amando y casándose con hija de dios extraño.

Malachi 2:12
Jehová talará de las tiendas de Jacob al hombre que hiciere esto, al que vela, y al que responde, y al que ofrece presente a Jehová de los ejércitos.

Malachi 2:13
Y esta otra vez haréis cubrir el altar de Jehová de lágrimas, de llanto, y de clamor; porque yo no miraré más a presente, para tomar ofrenda voluntaria de vuestra mano.

Malachi 2:14
Y diréis: ¿Por qué? Porque Jehová ha contestado entre tí y la mujer de tu mocedad, contra la cual tú has sido desleal, siendo ella tu compañera, y la mujer de tu concierto.

Malachi 2:15
¿No hizo él uno, habiendo en él abundancia de espíritu? ¿Y por qué uno? Procurando simiente de Dios. Guardáos pues en vuestros espíritus, y contra la mujer de vuestra mocedad no seais desleales.

Malachi 2:16
Porque Jehová Dios de Israel ha dicho que él aborrece que sea enviada; y cubra la iniquidad con su vestido, dijo Jehová de los ejércitos. Guardáos pues en vuestros espíritus, y no seais desleales.

Malachi 2:17
Habéis hecho cansar a Jehová con vuestras palabras. Y diréis: ¿En qué le hemos cansado? Cuándo decís: Cualquiera que mal hace, agrada a Jehová, y en los tales toma contentamiento: de otra manera, ¿dónde está el Dios de juicio?

Malachi 3:1
HE aquí que yo envío mi men- sagero, el cual barrerá el camino delante de mí; y luego vendrá a su templo el Señor a quien vosotros buscáis; y el mensajero del concierto a quien vosotros deseáis: He aquí que viene, dijo Jehová de los ejércitos.

Malachi 3:2
¿Y quién podrá sufrir el tiempo de su venida? ¿o, quién podrá estar cuando él se mostrará? Porque él será como fuego purgante, y como jabón de lavadores.

Malachi 3:3
Y asentarse ha para afinar y limpiar la plata; porque limpiará los hijos de Leví: afinarlos ha como a oro, y como a plata, y ofrecerán a Jehová presente con justicia.

Malachi 3:4
Y será suave a Jehová el presente de Judá y de Jerusalem como en los dias pasados, y como en los años antiguos.

Malachi 3:5
Y llegarme he a vosotros a juicio, y seré testigo apresurado contra los hechiceros, y adúlteros; y contra los que juran mentira y los que detienen el salario del jornalero, de la viuda, y del huérfano; y los que hacen agravio al extranjero, no teniendo temor de mí, dijo Jehová de los ejércitos.

Malachi 3:6
Porque yo soy Jehová, no me he mudado; y vosotros, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos.

Malachi 3:7
Desde los dias de vuestros padres os habéis apartado de mis leyes, y nunca las guardasteis: Tornáos a mí, y yo me tornaré a vosotros, dijo Jehová de los ejércitos. Y dijisteis: ¿En qué hemos de tornar?

Malachi 3:8
¿Robará el hombre a Dios? Porque vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En los diezmos y las ofrendas.

Malachi 3:9
Malditos sois de maldición, que vosotros me habéis robado: toda la nación.

Malachi 3:10
Traed todos los diezmos al alfolí, y haya alimento en mi casa; y probádme ahora en esto, dijo Jehová de los ejércitos, y veréis si yo no os abriré las ventanas de los cielos, y vaciaré sobre vosotros bendición, hasta que no os quepa.

Malachi 3:11
Y amenazaré por vosotros al tragador, y no os corromperá el fruto de la tierra: ni la vid en el campo os abortará, dijo Jehová de los ejércitos.

Malachi 3:12
Y todas las naciones os dirán: Bienaventurados; porque seréis tierra deseable, dijo Jehová de los ejércitos.

Malachi 3:13
Vuestras palabras han prevalecido contra mí, dijo Jehová. Y dijisteis: ¿Qué hemos hablado contra tí?

Malachi 3:14
Habéis dicho: Por demás es servir a Dios: ¿y qué aprovecha, que guardemos su ley, y que andemos tristes delante de Jehová de los ejércitos?

Malachi 3:15
Decimos pues ahora, que bienaventurados los soberbios; y aun, que los que hacen impiedad son los prosperados; y más, los que tentaron a Dios escaparon.

Malachi 3:16
Entónces los que temen a Jehová hablaron cada uno a su compañero. Y Jehová escuchó, y oyó, y fué escrito libro de memoria delante de él para los que temen a Jehová, y para los que piensan en su nombre.

Malachi 3:17
Y serán míos, dijo Jehová de los ejércitos, en el día que yo tengo de hacer tesoro, y perdonarles he, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve.

Malachi 3:18
Y convertiros heis, y haréis diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios, y el que no le sirvió.

Malachi 4:1
PORQUE he aquí que viene el día ardiente como un horno, y todos los soberbios, y todos los que hacen maldad serán estopa; y aquel día que vendrá, los abrasará, dijo Jehová de los ejércitos, el cual no les dejará ni raíz ni rama.

Malachi 4:2
Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salud; y saldréis, y creceréis como becerros de cebadero.

Malachi 4:3
Y hollaréis a los malos, los cuales serán ceniza debajo de las plantas de vuestros piés en el día que yo hago, dijo Jehová de los ejércitos.

Malachi 4:4
Acordáos de la ley de Moisés mi siervo, al cual encargué en Horeb ordenanzas y derechos sobre todo Israel.

Malachi 4:5
He aquí que yo os envio a Elías el profeta, ántes que venga el día de Jehová grande y terrible.

Malachi 4:6
Él convertirá el corazón de los padres a los hijos, y el corazón de los hijos a los padres; porque yo no venga, y hiera la tierra con destrucción.