LA SANTA BIBLIA

Versión Reina-Valera 1865

Hebreos / Hebrews,  Santiago / James,

1 Pedro / 1 Peter,  2 Pedro / 2 Peter,
1 Juan / 1 John,  2 Juan / 2 John,
3 Juan / 3 John,  Judas / Jude



Hebrews 1:1
DIOS, que habló muchas veces, y en muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas,

Hebrews 1:2
Nos ha hablado en estos postreros dias por su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas, por quien asimismo hizo los siglos;

Hebrews 1:3
El cual siendo el resplandor de su gloria, y la imágen expresa de su sustancia, y sustentando todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo hecho la purgación de nuestros pecados por sí mismo, se asentó a la diestra de la majestad en las alturas;

Hebrews 1:4
Siendo hecho tanto más excelente que los ángeles, cuanto alcanzó por herencia más excelente nombre que ellos.

Hebrews 1:5
¿Porque a cual de los ángeles dijo Dios jamás: Mi Hijo eres tú, yo te he engendrado hoy? Y otra vez: Yo seré a él Padre, y él me será a mi Hijo?

Hebrews 1:6
Y otra vez, cuando introduce al primogénito en la redondez de la tierra, dice: Y adórenle todos los ángeles de Dios.

Hebrews 1:7
Y ciertamente con respecto a los ángeles dice: El que hace sus ángeles espíritus, y a sus ministros, llama de fuego.

Hebrews 1:8
Mas al Hijo: Tu trono, oh Dios, por los siglos de los siglos: cetro de rectitud el cetro de tu reino.

Hebrews 1:9
Amaste la justicia, y aborreciste la maldad; por esto Dios, tu Dios, te ungió, con el aceite de alegría más que a tus compañeros.

Hebrews 1:10
Y: Tú, Señor, en el principio fundaste la tierra; y los cielos son obras de tus manos:

Hebrews 1:11
Ellos perecerán, mas tú eres permanente; y todos ellos envejecerse han como vestidura;

Hebrews 1:12
Y como un manto los envolverás, y serán mudados: tú empero eres el mismo, y tus años nunca se acabarán.

Hebrews 1:13
Además, ¿á cuál de los ángeles dijo él jamás: Asiéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus piés?

Hebrews 1:14
¿No son todos espíritus ministradores, enviados para ministrar por aquellos, que serán herederos de salud?

Hebrews 2:1
POR lo cual es menester que tanto con más diligencia estémos atentos a las cosas que hemos oido, porque no nos escurramos.

Hebrews 2:2
Porque si la palabra dicha por el ministerio de los ángeles fué firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa paga de su galardón,

Hebrews 2:3
¿Cómo escaparemos nosotros, si tuviéremos en poco una salud tan grande? la cual habiendo primero comenzado a ser publicada por el Señor, ha sido confirmada hasta nosotros por los que le oyeron a él mismo:

Hebrews 2:4
Testificando juntamente con ellos Dios con señales, y maravillas, y con diversos milagros, y dones del Espíritu Santo, repartiéndolos según su voluntad.

Hebrews 2:5
Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero, del cual hablamos.

Hebrews 2:6
Testificó empero uno en cierto lugar, diciendo: ¿Qué es el hombre que te acuerdas de él, o el hijo del hombre que le visitas?

Hebrews 2:7
Hicístele un poco menor que los ángeles, coronástele de gloria y de honra, y pusístele sobre las obras de tus manos.

Hebrews 2:8
Todas las cosas sujetaste debajo de sus piés. Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto a él. Mas ahora no vemos todavía que todas las cosas le sean sujetas.

Hebrews 2:9
Empero vemos a aquel mismo Jesús, que fué hecho un poco menor que los ángeles por pasión de muerte, coronado de gloria y de honra, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos.

Hebrews 2:10
Porque convenía, que aquel por cuya causa son todas las cosas, y por el cual son todas las cosas, habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, hiciese consumado al príncipe de la salud de ellos por medio de padecimientos.

Hebrews 2:11
Porque el que santifica y los que son santificados de uno son todos; por cuya causa no se avergüenza de llamarlos hermanos,

Hebrews 2:12
Diciendo: Anunciaré tu nombre a mis hermanos, en medio de la iglesia salmearte he.

Hebrews 2:13
Y otra vez: Yo confiaré en él. Y otra vez: He aquí yo, y los hijos que me dió Dios.

Hebrews 2:14
Así que por cuanto los hijos participan de la carne y de la sangre, también él de la misma manera participó de las mismas cosas; para que por medio de la muerte redujese a la impotencia al que tenía la potencia de la muerte, es a saber, al diablo;

Hebrews 2:15
Y librar a los que por el temor de la muerte estaban por toda la vida sujetos a servidumbre.

Hebrews 2:16
Que ciertamente no toma a los ángeles, mas toma a la simiente de Abraham.

Hebrews 2:17
Por lo cual fué necesario que en todo semejase a sus hermanos, para que fuese un sumo sacerdote misericordioso y fiel en lo perteneciente a Dios, a fin de expiar los pecados del pueblo.

Hebrews 2:18
Porque en cuanto él mismo padeció, siendo tentado, es poderoso para también socorrer a los que son tentados.

Hebrews 3:1
POR lo cual hermanos, santos, participantes de la vocación celestial, considerád el apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión Cristo Jesús,

Hebrews 3:2
El cual fué fiel al que le constituyó, como también lo fué Moisés en toda su casa.

Hebrews 3:3
Porque de tanto mayor gloria que Moisés éste es estimado digno, cuanto tiene mayor dignidad que la casa el que la fabricó.

Hebrews 3:4
Porque toda casa es edificada por alguno; mas el que creó todas las cosas, es Dios.

Hebrews 3:5
Y Moisés a la verdad fué fiel en toda su casa, como criado; empero para testificar aquellas cosas que después se habían de denunciar;

Hebrews 3:6
Mas Cristo, como hijo sobre su propia casa, la cual casa somos nosotros, si hasta el cabo retenemos firme la confianza y la alegría de la esperanza.

Hebrews 3:7
Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz;

Hebrews 3:8
No endurezcáis vuestros corazones como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto,

Hebrews 3:9
Donde me tentaron vuestros padres: me probaron, y vieron mis obras cuarenta años.

Hebrews 3:10
A causa de lo cual me indigné con aquella generación, y dije: Perpetuamente yerran de corazón, y ni ellos han conocido mis caminos;

Hebrews 3:11
Así que juré en mi ira, Si entrarán en mi reposo.

Hebrews 3:12
Estád alerta, hermanos, que en ninguno de vosotros haya corazón maleado de incredulidad para apartarse del Dios vivo;

Hebrews 3:13
Ántes exhortáos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice Hoy; porque ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado.

Hebrews 3:14
Porque participantes de Cristo somos hechos, si empero retenemos firme hasta el cabo el principio de la confianza.

Hebrews 3:15
Entre tanto que se dice: Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación.

Hebrews 3:16
Porque algunos, habiendo oido, provocaron; aunque no todos los que salieron de Egipto por medio de Moisés.

Hebrews 3:17
Mas, ¿con quiénes estuvo indignado cuarenta años? ¿no fué con aquellos que pecaron, cuyos miembros cayeron en el desierto?

Hebrews 3:18
¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a aquellos que no creyeron?

Hebrews 3:19
Así vemos que no pudieron entrar a causa de la incredulidad.

Hebrews 4:1
TEMAMOS, pues, no sea que, habiéndonos sido dejada una promesa de entrada en su reposo, parezca a alguno de nosotros quedar frustrado de ella.

Hebrews 4:2
Porque también a nosotros nos ha sido anunciada la buena nueva como a ellos; mas la palabra oida no les aprovechó a ellos, no siendo mezclada con fé en aquellos que la oyeron.

Hebrews 4:3
Entramos empero en el reposo los que hemos creido, de la manera que dijo: Así que juré en mi ira, si entrarán en mi reposo: aun acabadas las obras desde el principio del mundo.

Hebrews 4:4
Porque en un cierto lugar dijo así del séptimo día: Y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo día.

Hebrews 4:5
Y otra vez aquí, Si entrarán en mi reposo.

Hebrews 4:6
Así que pues que resta que algunos han de entrar en él, y que aquellos a quiénes primero fué anunciado el evangelio, no entraron por causa de la incredulidad,

Hebrews 4:7
Determina otra vez un cierto día, diciendo por David: Hoy, tanto tiempo después; como está dicho: Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones.

Hebrews 4:8
Porque si Josué les hubiera dado el reposo, nunca habría él hablado, después de esto, de otro día.

Hebrews 4:9
Así que queda el sabatismo para el pueblo de Dios.

Hebrews 4:10
Porque el que ha entrado en el reposo de él, ha reposado también él mismo de sus propias obras, como Dios reposó de las suyas.

Hebrews 4:11
Esforcémosnos, pues, a entrar en aquel reposo, a fin de que ninguno caiga en el mismo ejemplo de incredulidad.

Hebrews 4:12
Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos; y que alcanza hasta partir el alma, y aun el espíritu, y las coyunturas, y tuétanos; y que discierne los pensamientos, y las intenciones del corazón.

Hebrews 4:13
Y no hay criatura alguna que no sea manifiesta en su presencia: ántes todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.

Hebrews 4:14
Teniendo pues un gran sumo sacerdote, que penetró los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos firme nuestra profesión.

Hebrews 4:15
Que no tenemos un sumo sacerdote que no se pueda resentir de nuestras flaquezas; mas tentado en todo según nuestra semejanza, sacado el pecado.

Hebrews 4:16
Lleguémosnos, pues, confiadamente al trono de su gracia, a fin de alcanzar misericordia, y hallar gracia para el auxilio oportuno.

Hebrews 5:1
PORQUE todo sumo sacerdote tomado de entre los hombres, es constituido en favor de los hombres en lo que a Dios toca, para que ofrezca presentes, y también sacrificios por los pecados:

Hebrews 5:2
Que se pueda compadecer de los ignorantes y de los errados, porque él también está rodeado de flaqueza:

Hebrews 5:3
Por causa de la cual deba, como por el pueblo así también por sí mismo, ofrecer sacrificios por los pecados.

Hebrews 5:4
Ni nadie toma para sí mismo esta honra, sino el que es llamado de Dios, como lo fué Aarón.

Hebrews 5:5
Así también Cristo no se glorificó a sí mismo, para ser hecho sumo sacerdote, sino el que le dijo: Tú eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy.

Hebrews 5:6
Como también dice en otro lugar: Tú eres sacerdote eternamente, según el órden de Melquisedec.

Hebrews 5:7
El cual en los dias de su carne, habiendo ofrecido ruegos y también suplicaciones con gran clamor y lágrimas a aquel que le podía librar de la muerte, fué oido y librado de su miedo.

Hebrews 5:8
Y aunque era Hijo, sin embargo por lo que padeció aprendió la obediencia;

Hebrews 5:9
Y consumado, fué hecho causa de eterna salud para todos los que le obedecen:

Hebrews 5:10
Nombrado de Dios sumo sacerdote según el órden de Melquisedec.

Hebrews 5:11
Del cual tenemos mucho que decir, y dificultoso de declarar, por cuanto sois perezosos para oir.

Hebrews 5:12
Porque debiendo de ser ya maestros, a causa del tiempo, tenéis necesidad de volver a ser enseñados, de cuáles sean los elementos del principio de los oráculos de Dios, y sois hechos tales que tengáis necesidad de leche, y no de mantenimiento firme.

Hebrews 5:13
Que cualquiera que usa de leche, no tiene aun experiencia de la palabra de justicia, porque es niño.

Hebrews 5:14
Mas de los ya hombres perfectos es la vianda firme, es a saber, de los que por la costumbre tienen ya los sentidos ejercitados a la discreción del bien y del mal.

Hebrews 6:1
POR lo cual dejando ya la pala- bra del comienzo en la institución de Cristo, vayamos adelante a la perfección, no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de las obras muertas, y de la fé a Dios,

Hebrews 6:2
De la doctrina de los bautismos, y de la imposición de manos, y de la resurrección de los muertos, y del juicio eterno;

Hebrews 6:3
Y esto haremos, a la verdad, si Dios lo permitiere.

Hebrews 6:4
Porque es imposible que los que una vez recibieron la luz, y que gustaron el don celestial, y que fueron hechos partícipes del Espíritu Santo,

Hebrews 6:5
Y que asimismo gustaron la buena palabra de Dios, y las virtudes del siglo venidero,

Hebrews 6:6
Y han caido en apostasía, ser renovados de nuevo por arrepentimiento, crucificando otra vez para sí mismos al Hijo de Dios, y exponiéndole a vituperio.

Hebrews 6:7
Porque la tierra que embebe la lluvia que muchas veces viene sobre ella, y que engendra yerba oportuna a aquellos por los cuales es labrada, recibe bendición de Dios.

Hebrews 6:8
Mas la que produce espinas y abrojos, es reprobada, y cercana de maldición, y cuyo fin es ser quemada.

Hebrews 6:9
Pero de vosotros, oh amados, confiamos mejores cosas, y más cercanas a salud, aunque hablamos así.

Hebrews 6:10
Porque Dios no es injusto que se olvide de vuestra obra, y del trabajo de amor que habéis mostrado por respeto a su nombre, habiendo ministrado a los santos, y ministrándolos aun.

Hebrews 6:11
Empero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el cabo para completa seguridad de su esperanza.

Hebrews 6:12
Que no os hagáis perezosos, mas imitadores de aquellos que por medio de la fé y de la paciencia están heredando las promesas.

Hebrews 6:13
Porque cuando Dios hizo la promesa a Abraham, ya que no podía jurar por otro mayor, juró por sí mismo,

Hebrews 6:14
Diciendo: Ciertamente te bendeciré bendiciendo; y multiplicando, te multiplicaré.

Hebrews 6:15
Y así habiendo esperado con largura de ánimo, alcanzó la promesa.

Hebrews 6:16
Porque los hombres ciertamente por el mayor que ellos juran; y el juramento, para confirmación, es para ellos el término de toda contención.

Hebrews 6:17
En lo cual queriendo Dios mostrar más abundantemente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su consejo, intervino con juramento;

Hebrews 6:18
Para que por dos cosas inmutables, en las cuales era imposible que Dios mintiese, tuviéramos un fortísimo consuelo, los que nos hemos refugiado a trabarnos de la esperanza propuesta;

Hebrews 6:19
La cual tenemos como áncora del alma, tan segura como firme, y que entra hasta del velo adentro:

Hebrews 6:20
Donde entró por nosotros nuestro precursor Jesús, hecho sumo sacerdote por siempre según el órden de Melquisedec.

Hebrews 7:1
PORQUE este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, el cual salió al encuentro a Abraham que volvía de la matanza de los reyes, y le bendijo:

Hebrews 7:2
A quien asimismo dió Abraham la décima parte de todo: primeramente el cual ciertamente se interpreta, Rey de justicia; y luego también, Rey de Salem, que es, Rey de paz;

Hebrews 7:3
Sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de dias, ni fin de vida; mas hecho semejante al Hijo de Dios, se queda sacerdote continuamente.

Hebrews 7:4
Considerád pues cuán grande fué éste, a quien aun Abraham el patriarca dió la décima de los despojos.

Hebrews 7:5
Que ciertamente los que de los hijos de Leví reciben el sacerdocio, tienen mandamiento de tomar diezmos del pueblo según la ley, es a saber, de sus hermanos, aunque también ellos hayan salido de los lomos de Abraham.

Hebrews 7:6
Mas aquel, cuya genealogía no es contada entre ellos, tomó diezmos de Abraham, y bendijo al que tenía las promesas.

Hebrews 7:7
Y sin contradición alguna lo que es menos es bendito de lo que es mejor.

Hebrews 7:8
Y aquí ciertamente los hombres mortales toman los diezmos; mas allí, aquel del cual está dado testimonio, que vive.

Hebrews 7:9
Y (por decirlo así) en Abraham fué diezmado también el mismo Leví que recibe los diezmos;

Hebrews 7:10
Porque aun Leví estaba en los lomos de su padre, cuando Melquisedec salió al encuento a Abraham.

Hebrews 7:11
Si pues la perfección era por el sacerdocio Levítico, (porque debajo de él recibió el pueblo la ley,) ¿qué necesidad había aun de que se levantase otro sacerdote según el órden de Melquisedec, y que no se dijese según el órden de Aarón?

Hebrews 7:12
Luego traspasado el sacerdocio, necesario es que se haga también traspasamiento de la ley.

Hebrews 7:13
Porque aquel de quien estas cosas se dicen, de otra tribu es, de la cual nadie asistió al altar.

Hebrews 7:14
Porque es evidente que nuestro Señor nació de Judá, de cuya tribu nada habló Moisés, tocante al sacerdocio.

Hebrews 7:15
Y aun mucho más evidente es; que, según la semejanza de Melquisedec, se levanta otro sacerdote:

Hebrews 7:16
El cual no es hecho conforme a la ley del mandamiento carnal, sino según el poder de una vida indisoluble.

Hebrews 7:17
Porque él testifica, diciendo: Tú eres sacerdote para siempre según el órden de Melquisedec.

Hebrews 7:18
El mandamiento precedente cierto se abroga por su flaqueza e inutilidad.

Hebrews 7:19
Porque nada perfeccionó la ley, sino la introducción de mejor esperanza, por la cual nos acercamos de Dios,

Hebrews 7:20
Y tanto más en cuanto no sin juramento fué él hecho sacerdote;

Hebrews 7:21
(Porque los otros cierto sin juramento fueron hechos sacerdotes; mas éste, con juramento por aquel que le dijo: Juró el Señor, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote eternamente según el órden de Melquisedec:)

Hebrews 7:22
Tanto de mejor concierto fué hecho prometedor Jesús.

Hebrews 7:23
Y los otros cierto fueron muchos sacerdotes, porque la muerte les impedía que continuasen;

Hebrews 7:24
Mas éste, porque permanece eternamente, tiene el sacerdocio inmutable.

Hebrews 7:25
Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se allegan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos;

Hebrews 7:26
Porque tal sumo sacerdote nos convenía, que fuese santo, inocente, libre de mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos.

Hebrews 7:27
Que no tuviese necesidad cada día, como los otros sumos sacerdotes, de ofrecer sacrificios, primero por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez ofreciéndose a sí mismo.

Hebrews 7:28
Porque la ley constituye sumos sacerdotes a hombres que tienen flaqueza; mas la palabra del juramento, que fué después de la ley, constituye al Hijo, que es perfecto eternamente.

Hebrews 8:1
ASÍ que la suma de las cosas que habemos dicho es esta: Que tenemos tal sumo sacerdote que se asentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos:

Hebrews 8:2
Ministro del santuario, y del verdadero tabernáculo que el Señor asentó, y no hombre.

Hebrews 8:3
Porque todo sumo sacerdote es constituido para ofrecer dones y también sacrificios: por lo cual fué necesario que éste también tuviese algo que ofrecer.

Hebrews 8:4
Porque si él estuviese sobre la tierra, ni aun sería sacerdote, habiendo aun los otros sacerdotes que ofrecen los dones según la ley.

Hebrews 8:5
(Los cuales sirven por bosquejo y sombra de las cosas celestiales, como fué respondido a Moisés cuando había de comenzar a construir el tabernáculo: Mira, pues, dice, haz todas las cosas conforme al dechado que te ha sido mostrado en el monte.)

Hebrews 8:6
Mas ahora él ha alcanzado un ministerio tanto más excelente, cuanto que también él es el mediador de un mejor concierto, el cual ha sido establecido sobre mejores promesas.

Hebrews 8:7
Porque si en aquel primer concierto no hubiera falta, no se hubiera procurado lugar para un segundo.

Hebrews 8:8
Porque reprendiendo los dice: He aquí, vienen dias, dice el Señor, y consumaré para con la casa de Israel, y para con la casa de Judá, un nuevo concierto:

Hebrews 8:9
No según el concierto que hice con vuestros padres en el día que los tomé por la mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos no permanecieron en mi concierto, y yo no me cuidé de ellos, dice el Señor.

Hebrews 8:10
Porque éste es el concierto que haré con la casa de Israel después de aquellos dias, dice el Señor: Daré mis leyes en la mente de ellos, y sobre el corazón de ellos las escribiré; y yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo:

Hebrews 8:11
Y no enseñará cada uno a su conciudadano, ni cada uno a su hermano, diciendo: Conoce al Señor; porque todos me conocerán desde el menor de ellos hasta el mayor.

Hebrews 8:12
Porque seré propicio a sus injusticias, y a sus pecados; y de sus iniquidades no me acordaré más.

Hebrews 8:13
Diciendo un nuevo concierto, dió por viejo al primero; y lo que es dado por viejo y se envejece, cerca está de desvanecerse.

Hebrews 9:1
TENÍA empero por cierto tam- bien el primer concierto ordenanzas de culto, y santuario mundano.

Hebrews 9:2
Porque el tabernáculo fué hecho; el primero, en que estaban el candelero, y también la mesa, y los panes de la proposición, el cual es llamado el lugar santo.

Hebrews 9:3
Y detrás del segundo velo estaba el tabernáculo llamado el lugar santísimo,

Hebrews 9:4
Que tenía el incensario de oro, y el arca del concierto cubierta de todas partes al rededor de oro: en que estaba una urna de oro que tenía el maná, y la vara de Aarón que reverdeció, y las tablas del concierto;

Hebrews 9:5
Y sobre ella los querubines de gloria haciendo sombra al propiciatorio: de las cuales cosas no podemos ahora hablar en particular.

Hebrews 9:6
Y estas cosas así ordenadas, en el primer tabernáculo siempre entraban los sacerdotes para cumplir las funciones del culto divino;

Hebrews 9:7
Mas en el segundo, solo el sumo sacerdote entraba una sola vez en el año, no sin sangre, la cual ofrece por sus propios pecados de ignorancia, y por los del pueblo:

Hebrews 9:8
Dando a entender el Espíritu Santo esto, que todavía no estaba patente el camino para el lugar santísimo, entre tanto que el primer tabernáculo estuviese aun en pié.

Hebrews 9:9
Lo cual era figura para aquel tiempo presente, en el cual se ofrecían dones y también sacrificios, que no podían hacer perfecto al que daba culto, en cuanto a la conciencia;

Hebrews 9:10
Que solamente consistía en viandas, y en bebidas, y en diversos lavamientos, y justicias de la carne, impuestas hasta el tiempo de la corrección.

Hebrews 9:11
Mas estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes que han de venir, por medio del mayor y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es a saber, no de esta creación;

Hebrews 9:12
Ni por la sangre de machos de cabrío, ni de becerros, mas por su propia sangre entró una vez en el santuario, habiendo obtenido redención eterna para nosotros.

Hebrews 9:13
Porque si la sangre de los toros y de los machos de cabrío, y la ceniza de una becerra, rociada sobre los impuros, los santifica para limpiamento de la carne,

Hebrews 9:14
¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual por el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, purgará vuestras conciencias de las obras muertas para que deis culto al Dios vivo?

Hebrews 9:15
Y por esta razón él es el mediador del nuevo testamento, para que entreviniendo muerte para la redención de las transgresiones que había debajo del primer testamento, los que son llamados reciban la promesa de la herencia eterna.

Hebrews 9:16
Porque donde hay testamento, necesario es que intervenga la muerte del testador.

Hebrews 9:17
Porque el testamento es firme después de muertos: de otra manera no es válido entre tanto que el testador vive.

Hebrews 9:18
Así que ni aun el primero fué consagrado sin sangre.

Hebrews 9:19
Porque habiendo leido Moisés todos los mandamientos de la ley a todo el pueblo, tomando la sangre de los becerros y de los machos de cabrío, con agua, y lana de grana, e hisopo, asperjió a todo el pueblo, y juntamente al mismo libro,

Hebrews 9:20
Diciendo: Esta es la sangre del testamento que Dios os ha mandado.

Hebrews 9:21
Y allende de esto, el tabernáculo también, y todos los vasos del ministerio asperjió con la sangre.

Hebrews 9:22
Y casi todas las cosas según la ley son purificadas con sangre; y sin derramamiento de sangre no hay remisión.

Hebrews 9:23
Así que necesario fué que los dechados de las cosas celestiales fuesen purificados con estas cosas; empero las mismas cosas celestiales, con mejores sacrificios que estos.

Hebrews 9:24
Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, que es la figura del verdadero, mas en el mismo cielo, para presentarse ahora por nosotros en la presencia de Dios:

Hebrews 9:25
No empero para ofrecerse muchas veces a sí mismo; (como entra el sumo sacerdote en el santuario cada un año con sangre agena;)

Hebrews 9:26
De otra manera fuera necesario que hubiera padecido muchas veces desde el principio del mundo: mas ahora una vez en la consumación de los siglos, para deshacimiento del pecado se presentó por el sacrificio de sí mismo.

Hebrews 9:27
Y de la manera que está establecido a los hombres que mueran una sola vez; y después de esto, el juicio:

Hebrews 9:28
Así también Cristo habiendo sido ofrecido una sola vez para cargar con los pecados de muchos; la segunda vez aparecerá sin pecado a los que le aguardan para salud.

Hebrews 10:1
PORQUE la ley teniendo solo la sombra de los bienes venideros, y no la imágen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que ofrecen continuamente cada un año, hacer perfectos a los que se allegan.

Hebrews 10:2
De otra manera habrían cesado de ser ofrecidos; porque los que dan culto, purificados una vez, no tendrían más conciencia de pecado.

Hebrews 10:3
Empero en estos sacrificios cada año se hace el mismo recordamiento de los pecados.

Hebrews 10:4
Porque es imposible que la sangre de los toros y de los machos de cabrío quite los pecados.

Hebrews 10:5
Por lo cual entrando en el mundo, dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste, mas a mí me apropriaste un cuerpo:

Hebrews 10:6
Holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron.

Hebrews 10:7
Entónces dije: Héme aquí, (en la cabecera del libro está escrito de mí,) para que haga, oh Dios, tu voluntad.

Hebrews 10:8
Diciendo arriba: Sacrificio y ofrenda, y holocaustos, y expiaciones por el pecado, no quisiste, ni te agradaron, las cuales cosas se ofrecen según la ley:

Hebrews 10:9
Entónces dijo: Héme aquí para que haga, oh Dios, tu voluntad. Quita lo primero, para establecer lo segundo.

Hebrews 10:10
Por la cual voluntad somos los santificados, por medio de la ofrenda del cuerpo de Jesu Cristo hecha una sola vez.

Hebrews 10:11
Y ciertamente todo sacerdote está en pié cada día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados;

Hebrews 10:12
Pero éste, habiendo ofrecido por los pecados un solo sacrificio para siempre, está asentado a la diestra de Dios,

Hebrews 10:13
Esperando lo que resta, es a saber, hasta que sus enemigos sean puestos por escabelo de sus piés;

Hebrews 10:14
Porque con una sola ofrenda hizo consumados para siempre a los santificados.

Hebrews 10:15
Y el Espíritu Santo también nos lo testifica: que después que dijo:

Hebrews 10:16
Este es el concierto que yo haré con ellos después de aquellos dias, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones y en sus mentes las escribiré;

Hebrews 10:17
Y nunca más ya me acordaré de sus pecados e iniquidades.

Hebrews 10:18
Pues en donde hay remisión de estos, no hay ya más ofrenda por pecado.

Hebrews 10:19
Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el lugar santísimo por la sangre de Jesu Cristo,

Hebrews 10:20
Por un nuevo camino, y vivo, que él mismo consagró para nosotros, por medio del velo, es a saber, por su carne;

Hebrews 10:21
Y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios;

Hebrews 10:22
Acerquémosnos a él con corazón verdadero, en cumplida certidumbre de fé, asperjados los corazones, y limpios de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura,

Hebrews 10:23
Retengamos firme la confesión de nuestra esperanza, inmoble; (que fiel es el que ha prometido;)

Hebrews 10:24
Y considerémosnos los unos a los otros para provocarnos a amor, y a buenas obras:

Hebrews 10:25
No dejando nuestra congregación, como algunos tienen por costumbre, mas exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

Hebrews 10:26
Porque si pecamos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda sacrificio por los pecados;

Hebrews 10:27
Sino una horrenda expectación de juicio, y hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios.

Hebrews 10:28
El que menospreciare la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere sin ninguna misericordia:

Hebrews 10:29
¿Cuánto pensáis que será más digno de mayor castigo, el que hollare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del concierto con la cual fué santificado, y ultrajare al Espíritu de gracia?

Hebrews 10:30
Porque sabemos quién es el que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará su pueblo.

Hebrews 10:31
Horrenda cosa es caer en las manos del Dios vivo.

Hebrews 10:32
Traéd empero a la memoria los dias primeros, en los cuales después de haber sido iluminados, sufristeis gran combate de aflicciones:

Hebrews 10:33
De una parte, ciertamente, mientras fuisteis hechos el hazmereir tanto por oprobios como por tribulaciones; y de otra parte ínterin fuisteis hechos compañeros de los que de aquel modo eran tratados.

Hebrews 10:34
Porque os compadecisteis también de mí en mis cadenas, y aceptasteis con gozo la rapiña de vuestros bienes, conociendo que tenéis para vosotros mismos una mejor sustancia en los cielos, y que permanece.

Hebrews 10:35
No perdáis pues esta vuestra confianza, que tiene grande remuneración de galardón;

Hebrews 10:36
Porque la paciencia os es necesaria, para que, habiendo hecho la voluntad de Dios, recibáis la promesa.

Hebrews 10:37
Porque aun un poquito de tiempo, y el que ha de venir vendrá, y no tardará.

Hebrews 10:38
Mas el justo vivirá por fé; empero si se retirare, no se complacerá mi alma en él.

Hebrews 10:39
Mas nosotros no somos de los de retiramiento para perdición, mas de fé para ganancia del alma.

Hebrews 11:1
ES pues la fé la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven.

Hebrews 11:2
Porque por esta alcanzaron buen testimonio los antiguos.

Hebrews 11:3
Por fé entendemos haber sido compuestos los siglos por la palabra de Dios, de tal manera que las cosas que se ven no fueron hechas de cosas que aparecen.

Hebrews 11:4
Por fé Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por la cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio a sus dones; y por ella, aunque difunto, aun habla.

Hebrews 11:5
Por fé Enoc fué trasladado para que no viese muerte; y no fué hallado, porque le había trasladado Dios; porque ántes de su traslación tuvo testimonio de haber agradado a Dios.

Hebrews 11:6
Empero sin fé es imposible agradar a Dios; porque menester es que el que a Dios se allega, crea que le hay; y que es galardonador de los que le buscan.

Hebrews 11:7
Por fé Noé, habiendo recibido revelación de cosas que aun no se veían, movido de temor, aparejó el arca en que su casa se salvase; por la cual arca condenó al mundo, y fué hecho heredero de la justicia que es por la fé.

Hebrews 11:8
Por fé, Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir por herencia; y salió sin saber donde iba.

Hebrews 11:9
Por fé habitó en la tierra de la promesa, como en tierra agena, morando en cabañas con Isaac, y Jacob, coherederos de la misma promesa;

Hebrews 11:10
Porque esperaba ciudad con firmes fundamentos, el artífice y hacedor de la cual es Dios.

Hebrews 11:11
Por fé también la misma Sara recibio fuerza para la concepción de simiente; y parió aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó ser fiel él que lo había prometido.

Hebrews 11:12
Por lo cual también de uno, y ese ya muerto como muerto, salieron como las estrellas del cielo en multitud los descendientes, y como la arena innumerable que está a la orilla de la mar.

Hebrews 11:13
Conforme a la fé murieron todos estos sin haber recibido las promesas; sino mirándolas de léjos, y creyéndolas, y saludándolas, y confesando que eran peregrinos y advenedizos sobre la tierra.

Hebrews 11:14
Porque los que tales cosas dicen, claramente dan a entender que buscan la patria.

Hebrews 11:15
Que a la verdad, si se acordaran de aquella de donde salieron, oportunidad tenían para volverse:

Hebrews 11:16
Empero ahora anhelan la mejor, es a saber, la celestial: por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les había aparejado ciudad.

Hebrews 11:17
Por fé ofreció Abraham a Isaac, cuando fué tentado; y ofrecía al unigénito en el cual había recibido las promesas:

Hebrews 11:18
(Habiéndole sido dicho: En Isaac te será llamada simiente:)

Hebrews 11:19
Pensando dentro de sí que aun de entre los muertos es Dios poderoso para levantarlo: por lo cual también le volvió a recibir por figura.

Hebrews 11:20
Por fé, bendijo Isaac a Jacob y a Esaú acerca de las cosas que habían de venir.

Hebrews 11:21
Por fé, Jacob muriéndose bendijo a cada uno de los hijos de José; y adoró, estribando sobre la punta de su bordón.

Hebrews 11:22
Por fé, José muriéndose se acordó de la partida de los hijos de Israel; y dió mandamiento acerca de sus huesos.

Hebrews 11:23
Por fé, Moisés nacido, fué escondido de sus padres por tres meses, porque le vieron hermoso niño; y no temieron el mandamiento del rey.

Hebrews 11:24
Por fé, Moisés hecho ya grande, rehusó de ser llamado hijo de la hija de Faraón,

Hebrews 11:25
Escogiendo ántes ser afligido con el pueblo de Dios, que gozar de comodidades temporales de pecado:

Hebrews 11:26
Teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los Egipcios; porque miraba a la remuneración.

Hebrews 11:27
Por fé dejó a Egipto no temiendo la ira del rey; porque como aquel que veía al invisible, se esforzó.

Hebrews 11:28
Por fé celebró la páscua, y el derramamiento de la sangre, para que el que mataba los primogénitos no los tocase.

Hebrews 11:29
Por fé pasaron el mar Bermejo como por la tierra seca, lo cual probando a hacer los Egipcios fueron consumidos.

Hebrews 11:30
Por fé cayeron los muros de Jericó con rodearlos siete dias.

Hebrews 11:31
Por fé Raab la ramera no pereció con los incrédulos, habiendo recibido las espías con paz.

Hebrews 11:32
¿Y qué más diré? porque el tiempo me faltará, contando de Gedeón, y de Barac, y de Samsón, y de Jepté; de David también, y de Samuel, y de los profetas:

Hebrews 11:33
Los cuales por fé sojuzgaron reinos, obraron justicia, alcanzaron el fruto de las promesas, taparon las bocas a leones,

Hebrews 11:34
Mataron el ímpetu del fuego, evitaron filo de cuchillo, convalecieron de enfermedades, fueron hechos fuertes en batallas, trastornaron campos de enemigos extraños.

Hebrews 11:35
Las mujeres recibieron sus muertos por resurrección: unos fueron tormentados, no recibiendo redención por conseguir mejor resurrección.

Hebrews 11:36
Otros sufrieron escarnios y azotes; y allende de esto, cadenas y cárceles.

Hebrews 11:37
Otros fueron apedreados, otros cortados en piezas, otros tentados, otros muertos a cuchillo: otros anduvieron de acá para allá, cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, menesterosos, angustiados, maltratados:

Hebrews 11:38
De los cuales el mundo no era digno: perdidos por los desiertos, por los montes, por las cuevas, y por las cavernas de la tierra.

Hebrews 11:39
Y todos estos, habiendo obtenido un buen testimonio por medio de la fé, no recibieron con todo eso la promesa:

Hebrews 11:40
Habiendo Dios proveido alguna cosa mejor para nosotros, que no fuesen perfeccionados sin nosotros.

Hebrews 12:1
POR tanto nosotros también teniendo puesta sobre nosotros una tan grande nube de testigos, desechando todo peso, y el pecado que tan cómodamente nos cerca, corramos con paciencia la carrera que nos es propuesta,

Hebrews 12:2
Puestos los ojos en el autor y consumador de la fé, Jesús; el cual habiéndole sido propuesto gozo, sufrió la cruz, menospreciando la vergüenza, y se asentó a la diestra del trono de Dios.

Hebrews 12:3
Reducíd pues a vuestro pensamiento a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, porque no os fatiguéis en vuestros ánimos desmayando:

Hebrews 12:4
Que aun no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado.

Hebrews 12:5
Y estáis ya olvidados de la exhortación que como con hijos habla con vosotros, diciendo: Hijo mío, no menosprecies el castigo del Señor, ni desmayes cuando eres de él reprendido;

Hebrews 12:6
Porque el Señor al que ama castiga, y azota a cualquiera que recibe por hijo.

Hebrews 12:7
Si sufrís el castigo, Dios se os presenta como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el Padre no castiga?

Hebrews 12:8
Empero si estáis fuera del castigo, del cual todos los hijos han sido hechos participantes, luego adulterinos sois que no hijos:

Hebrews 12:9
También tuvimos a la verdad por castigadores a los padres de nuestra carne, y los reverenciábamos, ¿por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos?

Hebrews 12:10
Porque aquellos a la verdad por pocos dias nos castigaban como a ellos les parecía; mas éste para lo que nos es provechoso, a fin de que participemos de su santidad.

Hebrews 12:11
Es verdad que ningún castigo al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; empero después fruto quietísimo de justicia da a los que por él son ejercitados.

Hebrews 12:12
Por lo cual enhestád las manos cansadas, y las rodillas descoyuntadas;

Hebrews 12:13
Y hacéd derechos pasos a vuestros piés, porque lo que es cojo no salga fuera de camino; sino ántes bien sea sanado.

Hebrews 12:14
Seguíd la paz con todos; y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

Hebrews 12:15
Mirando bien que ninguno se aparte de la gracia de Dios, que ninguna raíz de amargura brotando os perturbe, y por ella muchos sean contaminados.

Hebrews 12:16
Que ninguno sea fornicario, o profano, como Esaú, que por una vianda vendió su primogenitura.

Hebrews 12:17
Porque ya sabéis que aun después deseando heredar la bendición, fué reprobado, que no halló lugar de arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.

Hebrews 12:18
Porque no os habéis llegado al monte palpable y que ardía con fuego, y al turbión, y a la oscuridad, y a la tempestad,

Hebrews 12:19
Y al sonido de la trompeta, y a la voz de las palabras, la cual los que la oyeron rogaron que no se les hablase más;

Hebrews 12:20
(Porque no podían tolerar lo que se mandaba: Que si aun una bestia tocare al monte, será apedreada, o pasada con dardo:

Hebrews 12:21
Y tan terrible cosa era lo que se veía, que Moisés dijo: Estoy asombrado, y temblando.)

Hebrews 12:22
Mas os habéis llegado al monte de Sión, y a la ciudad del Dios vivo, Jerusalem la celestial, y a la compañía de muchos millares de ángeles,

Hebrews 12:23
A la congregación general y iglesia de los primogénitos que están tomados por lista en los cielos, y al Juez de todos, Dios, y a los espíritus de los justos ya perfectos;

Hebrews 12:24
Y a Jesús el mediador del nuevo concierto; y a la sangre del esparcimiento que habla cosas mejores que la de Abel.

Hebrews 12:25
Mirád que no recuséis al que habla. Porque si aquellos no escaparon que recusaron al que hablaba en la tierra, mucho menos escaparemos nosotros, si desechamos al que nos habla desde los cielos:

Hebrews 12:26
La voz del cual entónces conmovió la tierra; mas ahora ha prometido, diciendo: Aun una vez, y yo conmoveré no solamente la tierra, mas aun el cielo.

Hebrews 12:27
Y en esto que dice: Aun una vez, declara el quitamiento de las cosas movibles, como de cosas hechizas, para que queden las que son firmes.

Hebrews 12:28
Así que tomando el reino inmóbil, retengamos la gracia por la cual sirvamos a Dios, agradándole con reverencia y religioso temor.

Hebrews 12:29
Porque nuestro Dios es fuego consumidor.

Hebrews 13:1
EL amor de la hermandad per- manezca entre vosotros.

Hebrews 13:2
De la hospitalidad no os olvidéis; porque por esta algunos hospedaron ángeles sin saberlo.

Hebrews 13:3
Acordáos de los que están en cadenas, como si estuvieseis con ellos encadenados; y de los trabajados, como siendo también vosotros mismos en el cuerpo.

Hebrews 13:4
Honorable es en todos el matrimonio, y la cama sin mancha; mas a los fornicarios, y a los adúlteros juzgará Dios.

Hebrews 13:5
Sean las costumbres vuestras sin avaricia, contentos de lo presente; porque él mismo ha dicho: No te dejaré, ni tampoco te desampararé:

Hebrews 13:6
De tal manera que digamos confiadamente: El Señor es mi ayudador: no temeré lo que me pueda hacer hombre.

Hebrews 13:7
Acordáos de vuestros pastores, que os han hablado la palabra de Dios: la fé de los cuales imitád, considerando cual haya sido la salida de su conversación.

Hebrews 13:8
Jesu Cristo el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.

Hebrews 13:9
No seais llevados de acá para allá por doctrinas diversas y extrañas; porque buena cosa es que el corazón sea afirmado por la gracia, no por viandas, que nunca aprovecharon a los que anduvieron en ellas.

Hebrews 13:10
Tenemos un altar del cual no tienen facultad de comer los que sirven al tabernáculo.

Hebrews 13:11
Porque de los animales, la sangre de los cuales es metida por el pecado en el santuario por el sumo sacerdote, los cuerpos son quemados fuera del real.

Hebrews 13:12
Por lo cual Jesús también, para santificar al pueblo por su propia sangre, padeció fuera de la puerta.

Hebrews 13:13
Salgamos pues a él fuera del real, llevando su baldón.

Hebrews 13:14
Porque no tenemos aquí ciudad permaneciente, mas buscamos la por venir.

Hebrews 13:15
Así que ofrezcamos por medio de él a Dios siempre sacrificio de alabanza, es a saber, fruto de labios que confiesan a su nombre.

Hebrews 13:16
Empero del bien hacer, y de la comunicación no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios.

Hebrews 13:17
Obedecéd a vuestros pastores, y sujetáos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como aquellos que han de dar la cuenta; para que lo hagan con alegría, y no gimiendo; porque esto no os es útil.

Hebrews 13:18
Orád por nosotros; porque confiamos que tenemos buena conciencia, deseando de comportarnos bien en todo.

Hebrews 13:19
Y más os ruego que lo hagáis así; para que yo os sea más presto restituido.

Hebrews 13:20
Y el Dios de paz, que retrajo de entre los muertos a nuestro Señor Jesu Cristo, al gran Pastor de las ovejas, por la sangre del concierto eterno,

Hebrews 13:21
Os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesu Cristo: al cual es gloria por siglos de siglos. Amén.

Hebrews 13:22
Ruégoos empero, hermanos, que suportéis esta palabra de exhortación, porque os he escrito brevemente.

Hebrews 13:23
Sabéd que nuestro hermano Timoteo es suelto, con el cual, si viniere más presto, he de veros.

Hebrews 13:24
Saludád a todos vuestros pastores, y a todos los santos. Los de Italia os saludan.

Hebrews 13:25
La gracia sea con todos vosotros. Amén. Fué escrita a los Hebreos desde Italia por Timoteo.

 

 

 

 

 

 

 

 

Santiago / James



James 1:1
SANTIAGO siervo de Dios y del Señor Jesu Cristo, a las doce tribus que están en la dispersión, salud.

James 1:2
Hermanos míos, tenéd por todo gozo cuando cayereis en diversas tribulaciones:

James 1:3
Sabiendo que la prueba de vuestra fé obra paciencia.

James 1:4
Mas tenga la paciencia su obra perfecta, para que seais perfectos y cabales, sin faltar en alguna cosa.

James 1:5
Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, demándela a Dios, (el cual da a todos dadivosamente, y no zahiere,) y serle ha dada.

James 1:6
Empero demande en fé, no dudando nada; porque el que duda, es semejante a la onda de la mar, que es movida del viento, y es echada de una parte a otra.

James 1:7
No piense pues el tal hombre que recibirá cosa alguna del Señor.

James 1:8
El hombre de doblado ánimo, es inconstante en todos sus caminos.

James 1:9
Además, el hermano que es de humilde condición, gloríese en su ensalzamiento;

James 1:10
Mas el que es rico, en su humillación; porque él se pasará como la flor de la yerba:

James 1:11
Que salido el sol con ardor, la yerba se secó, y su flor se cayó, y su hermosa apariencia pereció: así también se marchitará el rico en sus caminos.

James 1:12
Bienaventurado el varón que sufre tentación; porque después que fuere probado, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.

James 1:13
Cuando alguno es tentado, no diga, que Dios me tienta; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a alguno:

James 1:14
Sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraido,y cebado.

James 1:15
Y la concupiscencia después que ha concebido, pare al pecado: y el pecado, siendo cumplido, engendra muerte.

James 1:16
Hermanos míos muy amados, no erréis.

James 1:17
Toda buena dádiva, y todo don perfecto es de lo alto, que desciende del Padre de las lumbres, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

James 1:18
El de su propia voluntad nos ha engendrado por la palabra de verdad, para que seamos como primicias de sus criaturas.

James 1:19
Así que, hermanos míos muy amados, todo hombre sea pronto para oir, tardío para hablar, tardío para airarse;

James 1:20
Porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.

James 1:21
Por lo cual dejando toda inmundicia, y superfluidad de malicia, recibíd con mansedumbre la palabra injerida en vosotros, la cual puede hacer salvas vuestras almas.

James 1:22
Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.

James 1:23
Porque si alguno oye la palabra, y no la pone por obra, este tal es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural:

James 1:24
Porque él se consideró a sí mismo, y se fué; y luego se olvidó qué tal era.

James 1:25
Mas el que hubiere mirado atentamente en la ley perfecta que es la de la libertad, y hubiere perseverado en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, este tal será bienaventurado en su hecho.

James 1:26
Si alguno de entre vosotros piensa ser religioso, y no refrena su lengua, sino que engaña su propio corazón, la religión del tal es vana.

James 1:27
La religión pura y sin mácula delante de Dios y Padre es esta: Visitar los huérfanos y las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.

James 2:1
HERMANOS míos, no tengáis la fé de nuestro Señor Jesu Cristo glorioso en acepción de personas.

James 2:2
Porque si en vuestra congregación entra algún varón, que trae anillo de oro, vestido de preciosa ropa, y también entra un pobre vestido de vestidura vil,

James 2:3
Y pusiereis los ojos en el que trae la vestidura preciosa, y le dijereis: Tú asiéntate aquí honoríficamente; y dijereis al pobre: Estáte tú allí en pié; o, siéntate aquí debajo del estrado de mis piés:

James 2:4
¿Vosotros, no hacéis ciertamente distinción dentro de vosotros mismos, y sois hechos jueces de pensamientos malos?

James 2:5
Hermanos míos amados, oid: ¿No ha elegido Dios los pobres de este mundo, que sean ricos en fé, y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?

James 2:6
Mas vosotros habéis afrentado al pobre. ¿Los ricos no os oprimen con tiranía, y ellos mismos os arrastran a los juzgados?

James 2:7
¿No blasfeman ellos el buen nombre que es invocado sobre vosotros?

James 2:8
Si ciertamente vosotros cumplís la ley real conforme a la Escritura, es a saber: Amarás a tu prójimo como a tí mismo; bien hacéis;

James 2:9
Mas si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y sois acusados de la ley como transgresores.

James 2:10
Porque cualquiera que hubiere guardado toda la ley, y sin embargo se deslizare en un punto, es hecho culpado de todos.

James 2:11
Porque el que dijo: No cometas adulterio, también ha dicho: No mates. Y si no hubieres cometido adulterio, empero hubieres matado, ya eres hecho transgresor de la ley.

James 2:12
Así hablád, y así obrád como los que habéis de ser juzgados por la ley de libertad.

James 2:13
Porque juicio sin misericordia será hecho a aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia se gloría contra el juicio.

James 2:14
Hermanos míos, ¿qué aprovechará si alguno dice que tiene fé, y no tiene obras? ¿Podrá la fé salvarle?

James 2:15
Porque si el hermano, o la hermana estuvieren desnudos, o necesitados del mantenimiento de cada día,

James 2:16
Y alguno de vosotros les dijere: Id en paz, calentáos, y hartáos, empero no les diéreis las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿qué les aprovechará?

James 2:17
Así también la fé, si no tuviere obras, es muerta por sí misma.

James 2:18
Mas alguno dirá: Tú tienes fé, y yo tengo obras; muéstrame tu fé sin tus obras; y yo te mostraré mi fé por mis obras.

James 2:19
Tú crees que Dios es uno: haces bien: también los demonios lo creen, y tiemblan.

James 2:20
¿Mas, oh hombre vano, quieres saber, que la fé sin las obras es muerta?

James 2:21
Abraham, nuestro padre, ¿no fué justificado por las obras, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar?

James 2:22
¿No ves que la fé obró con sus obras, y que por las obras la fé fué perfecta?

James 2:23
Y la Escritura fué cumplida, que dice: Abraham creyó a Dios, y le fué imputado a justicia, y fué llamado el amigo de Dios.

James 2:24
Vosotros, pues, veis, que por las obras es justificado el hombre, y no solamente por la fé.

James 2:25
Semejantemente también Raab la ramera, ¿no fué justificada por obras, cuando recibió los mensajeros, y los echó fuera por otro camino?

James 2:26
Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fé sin obras es muerta.

James 3:1
HERMANOS míos, no os hagáis muchos de vosotros maestros, sabiendo que recibiremos mayor condenación.

James 3:2
Porque todos ofendemos en muchas cosas. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, que también puede con freno gobernar todo el cuerpo.

James 3:3
He aquí, nosotros ponemos a los caballos frenos en las bocas para que nos obedezcan, y gobernamos todo su cuerpo.

James 3:4
He aquí también las naos, siendo tan grandes, y siendo llevadas de impetuosos vientos, son sin embargo gobernadas con un muy pequeño gobernalle por donde quiera que quisiere la gana del que las gobierna.

James 3:5
Semejantemente también la lengua es un pequeñito miembro, mas se gloría de grandes cosas. He aquí, un pequeño fuego, ¡cuán grande bosque enciende!

James 3:6
Y la lengua es un fuego, digo, un mundo de maldad. Así la lengua está puesta entre nuestros miembros, la cual contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda natural; y es inflamada del infierno.

James 3:7
Porque toda naturaleza de bestias fieras, y de aves, y de serpientes, y de los de la mar, se doma, y es domada por la naturaleza humana;

James 3:8
Pero ningún hombre puede domar la lengua: es un mal que no puede ser refrenado, y está llena de veneno mortal.

James 3:9
Con ella bendecimos a Dios, y al Padre, y con ella maldecimos a los hombres, los cuales son hechos a la semejanza de Dios.

James 3:10
De una misma boca procede bendición y maldición. Hermanos míos, no conviene que estas cosas sean así hechas.

James 3:11
¿Echa alguna fuente por un mismo manantial agua dulce y amarga?

James 3:12
Hermanos míos, ¿puede la higuera producir aceitunas; o la vid, higos? Así ninguna fuente puede dar agua salada y dulce.

James 3:13
¿Quién es sabio, y entendido entre vosotros? muestre por buena conversación sus obras en mansedumbre de sabiduría.

James 3:14
Empero si tenéis envidia amarga, y contención en vuestros corazones, no os glorieis, ni seais mentirosos contra la verdad;

James 3:15
Porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino que es terrena, animal, y demoniaca.

James 3:16
Porque donde hay envidia y contención, allí hay tumulto, y toda obra perversa.

James 3:17
Empero la sabiduría que es de lo alto, primeramente es pura, después pacífica, modesta, fácil de persuadir, llena de misericordia y de buenos frutos, no juzgadora, no fingida.

James 3:18
Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen paz.

James 4:1
¿DE dónde vienen las guerras, y los pleitos entre vosotros? De aquí, es a saber, de vuestras concupiscencias, las cuales batallan en vuestros miembros.

James 4:2
Codiciáis, y no tenéis: tenéis envidia y odio, y no podéis alcanzar: combatís y guerreáis, empero no tenéis lo que deseais, porque no pedís.

James 4:3
Pedís, y no recibís; porque pedís malamente, para gastar en vuestros deleites.

James 4:4
Adúlteros y adúlteras, ¿no sabéis que la amistad del mundo es enemistad con Dios? Cualquiera, pues, que quisiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.

James 4:5
¿Pensáis que la Escritura dice sin causa, El espíritu que mora en nosotros, codicia envidiosamente?

James 4:6
Mas él da mayor gracia. Porque él dice: Dios resiste a los soberbios, empero da gracia a los humildes.

James 4:7
Sed pues sujetos a Dios: resistíd al diablo, y huirá de vosotros.

James 4:8
Allegáos a Dios, y él se allegará a vosotros. Pecadores, limpiád las manos; y vosotros de doblado ánimo, purificád los corazones.

James 4:9
Afligíos, y lamentád, y llorád. Vuestra risa conviértase en lloro, y vuestro gozo en tristeza.

James 4:10
Humilláos delante de la presencia del Señor, y él os ensalzará.

James 4:11
Hermanos, no digáis mal los unos de los otros: el que dice mal de su hermano, y juzga a su hermano, este tal dice mal de la ley, y juzga a la ley; mas si tú juzgas a la ley, no eres guardador de la ley, sino juez.

James 4:12
Solo uno es el dador de la ley, que puede salvar, y perder: ¿Quién eres tú que juzgas a otro?

James 4:13
Ea ahora, vosotros los que decís: Vamos hoy y mañana a tal ciudad, y estaremos allá un año, y comprarémos mercadería, y ganarémos:

James 4:14
Vosotros que no sabéis lo que será mañana. Porque, ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es un vapor que se aparece por un poco de tiempo, y después se desvanece.

James 4:15
En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quisiere, y si viviéremos, haremos esto o aquello.

James 4:16
Mas ahora triunfáis en vuestras soberbias. Toda gloria semejante es mala.

James 4:17
El pecado, pues, está en aquel que sabe hacer lo bueno, y no lo hace.

James 5:1
EA ya ahora, ricos, llorád aullando por causa de las miserias que os han de sobrevenir.

James 5:2
Vuestras riquezas están podridas; y vuestras ropas están roidas de la polilla.

James 5:3
Vuestro oro y vuestra plata están orinecidos, y el orín de ellos será testimonio contra vosotros, y comerá del todo vuestras carnes como fuego: habéis allegado tesoro para en los postreros dias.

James 5:4
He aquí, el jornal de los obreros que han segado vuestras tierras, (el cual por engaño no les ha sido pagado de vosotros,) clama; y los clamores de los que habían segado han entrado en el oido del Señor de los ejércitos.

James 5:5
Habéis vivido en deleites sobre la tierra, y sido disolutos, y habéis cebado vuestros corazones como en un día de matanza.

James 5:6
Habéis condenado y muerto al justo, y él no os resiste.

James 5:7
Por tanto, hermanos, sed pacientes hasta la venida del Señor. He aquí, el labrador espera el precioso fruto de la tierra, esperando pacientemente, hasta que reciba la lluvia temprana y tardía.

James 5:8
Sed pues también vosotros pacientes, y fortificád vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca.

James 5:9
Hermanos, no gimáis unos contra otros, porque no seais condenados: He aquí, el juez está delante de la puerta.

James 5:10
Hermanos míos, tomád por ejemplo de sufrir el mal, y de paciencia, a los profetas que hablaron en el nombre del Señor.

James 5:11
He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Vosotros habéis oido de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y piadoso.

James 5:12
Empero, hermanos míos, ante todas cosas no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni por otro cualquier juramento; mas vuestro Sí, sea Sí; y vuestro No, No; porque no caigáis en condenación.

James 5:13
¿Está alguno entre vosotros afligido? haga oración. ¿Está alguno alegre entre vosotros? salmodie.

James 5:14
¿Está alguno enfermo entre vosotros? llame a los ancianos de la iglesia, y oren sobre él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor;

James 5:15
Y la oración de fé hará salvo al enfermo, y el Señor le aliviará; y si estuviere en pecados, le serán perdonados.

James 5:16
Confesáos vuestras faltas unos a otros, y rogád los unos por los otros, para que seais sanos. La oración eficaz del justo puede mucho.

James 5:17
Elías era hombre sujeto a semejantes pasiones que nosotros, y rogó con oración que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años, y seis meses.

James 5:18
Y otra vez oró, y el cielo dió lluvia, y la tierra produjo su fruto.

James 5:19
Hermanos, si alguno de entre vosotros errare de la verdad, y alguno le convirtiere,

James 5:20
Sepa este tal que el que hubiere hecho convertir al pecador del error de su camino, salvará un alma de muerte, y cubrirá multitud de pecados.

 

 

 

 

 

 

 

1 Pedro / 1 Peter



1 Peter 1:1
PEDRO, apóstol de Jesu Cristo, a los extranjeros que están esparcidos en Ponto, en Galacia, en Capadocia, en Asia, y en Bitinia:

1 Peter 1:2
Elegidos según la presciencia de Dios el Padre, en santificación del Espíritu, para obedecer, y ser rociados con la sangre de Jesu Cristo: Gracia y paz os sea multiplicada.

1 Peter 1:3
Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesu Cristo, el cual según su grande misericordia nos ha reengendrado en esperanza viva, por la resurrección de Jesu Cristo de entre los muertos;

1 Peter 1:4
Para la herencia incorruptible, y que no puede contaminarse, ni marchitarse, conservada en los cielos para vosotros,

1 Peter 1:5
Que sois guardados en la virtud de Dios por medio de la fé, para alcanzar la salvación que está aparejada para ser manifestada en el postrimero tiempo.

1 Peter 1:6
En lo cual vosotros os regocijáis grandemente, estando al presente un poco de tiempo, si es necesario, afligidos en diversas tentaciones.

1 Peter 1:7
Para que la prueba de vuestra fé, muy más preciosa que el oro, (el cual perece, mas empero es probado con fuego,) sea hallada en alabanza, y gloria, y honra, cuando Jesu Cristo fuere manifestado:

1 Peter 1:8
Al cual no habiendo visto, le amáis: en el cual creyendo, aunque al presente no le veais, os alegráis con gozo inefable y lleno de gloria;

1 Peter 1:9
Recibiendo el fin de vuestra fé, que es, la salud de vuestras almas.

1 Peter 1:10
De la cual salud los profetas (que profetizaron de la gracia que había de venir en vosotros) han inquirido, y diligentemente buscado:

1 Peter 1:11
Escudriñando cuándo, y en qué punto de tiempo significaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos: el cual ántes anunciaba las aflicciones que habían de venir a Cristo, y las glorias después de ellas:

1 Peter 1:12
A los cuales fué revelado, que no para sí mismos, sino para nosotros administraban las cosas, que ahora os son anunciadas de los que os han predicado el evangelio, por el Espíritu Santo enviado del cielo: en las cuales cosas desean mirar los ángeles.

1 Peter 1:13
Por lo cual teniendo los lomos de vuestro entendimiento ceñidos, y sobrios, esperád perfectamente en la gracia que se os ha de traer en la manifestación de Jesu Cristo:

1 Peter 1:14
Como hijos obedientes, no conformándoos con las concupiscencias que ántes teníais estando en vuestra ignorancia;

1 Peter 1:15
Mas como aquel que os ha llamado es santo, semejantemente también vosotros sed santos en todo proceder;

1 Peter 1:16
Porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.

1 Peter 1:17
Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conversád en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación:

1 Peter 1:18
Sabiendo que habéis sido rescatados de vuestra vana conversación, (la cual recibisteis de vuestros padres,) no con cosas corruptibles, como oro o plata;

1 Peter 1:19
Mas con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha, y sin contaminación:

1 Peter 1:20
Ya preordinado ciertamente de ántes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postrimeros tiempos por amor de vosotros,

1 Peter 1:21
Que por medio de él creeis en Dios, el cual le resucitó de entre los muertos, y le ha dado gloria, para que vuestra fé y esperanza sea en Dios:

1 Peter 1:22
Habiendo purificado vuestras almas en la obediencia de la verdad, por medio del Espíritu, para un amor hermanable, sin fingimiento amáos unos a otros entrañablemente de corazón puro:

1 Peter 1:23
Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra del Dios viviente, y que permanece para siempre.

1 Peter 1:24
Porque toda carne es como yerba, y toda la gloria del hombre como la flor de la yerba: la yerba se secó, y la flor se cayó;

1 Peter 1:25
Mas la palabra del Señor permanece perpetuamente: y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido evangelizada.

1 Peter 2:1
POR lo que desechando toda malicia, y todo engaño, y fingimientos, y envidias, y toda habla mala,

1 Peter 2:2
Como niños recien nacidos, deseád ardientemente la leche no adulterada de la palabra, para que por ella crezcáis:

1 Peter 2:3
Si empero habéis gustado que el Señor es benigno.

1 Peter 2:4
Al cual allegándoos, como a la piedra viva, reprobada cierto de los hombres, empero elegida de Dios, y preciosa,

1 Peter 2:5
Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados para ser una casa espiritual, un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, agradables a Dios por medio de Jesu Cristo.

1 Peter 2:6
Por lo cual también contiene la Escritura: He aquí, yo pongo en Sión la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; y el que creyere en él no será confundido.

1 Peter 2:7
Para vosotros pues que creeis él es precioso; mas para los desobedientes, la piedra que los edificadores reprobaron, esta fué hecha la cabeza del ángulo,

1 Peter 2:8
Y piedra de tropiezo, y roca de escándalo, a aquellos que tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; a lo que también fueron destinados.

1 Peter 2:9
Mas vosotros sois el linaje elegido, el real sacerdocio, nación santa, pueblo ganado, para que anuncieis las virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas a su luz admirable:

1 Peter 2:10
Vosotros, que en el tiempo pasado erais no pueblo, mas ahora sois pueblo de Dios, que en el tiempo pasado no habíais alcanzado misericordia, mas ahora habéis ya alcanzado misericordia.

1 Peter 2:11
Amados, yo os ruego, como a extranjeros y caminantes, os abstengáis de los deseos carnales, que batallan contra el alma,

1 Peter 2:12
Y tengáis vuestra conversación honesta entre los Gentiles; para que en lo que ellos murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, estimándoos por las buenas obras.

1 Peter 2:13
Sed pues sujetos a toda ordenación humana por causa del Señor: ahora sea a rey, como a superior:

1 Peter 2:14
Ahora a los gobernadores, como enviados por él, para venganza de los malhechores, y para loor de los que hacen bien.

1 Peter 2:15
Porque esta es la voluntad de Dios, que haciendo bien, embozaléis la ignorancia de los hombres vanos:

1 Peter 2:16
Como estando en libertad, y no como teniendo la libertad por cobertura de malicia, sino como siervos de Dios.

1 Peter 2:17
Honrád a todos. Amád la fraternidad. Teméd a Dios. Honrád al rey.

1 Peter 2:18
Vosotros, siervos, sed sujetos con todo temor a vuestros señores; no solamente a los buenos y humanos, mas aun también a los rigurosos.

1 Peter 2:19
Porque esto es agradable, si alguno a causa de la conciencia, que tiene delante de Dios, sufre molestias, padeciendo injustamente.

1 Peter 2:20
Porque ¿qué gloria es, si pecando vosotros sois abofeteados, y lo sufrís? empero si haciendo bien, sois afligidos, y lo sufrís, esto es cierto agradable delante de Dios.

1 Peter 2:21
Porque para esto fuisteis llamados, pues que también Cristo padeció por nosotros, dejándonos un modelo, para que vosotros sigáis sus pisadas.

1 Peter 2:22
El cual no hizo pecado, ni fué hallado engaño en su boca:

1 Peter 2:23
El cual maldiciéndole, no tornaba a maldecir; y cuando padecía, no amenazaba; sino que remitía su causa al que juzga justamente.

1 Peter 2:24
El mismo que llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros siendo muertos a los pecados, viviésemos a la justicia. Por las heridas del cual habéis sido sanados.

1 Peter 2:25
Porque vosotros erais como ovejas descarriadas; mas ahora sois ya convertidos al Pastor, y Obispo de vuestras almas.

1 Peter 3:1
SEMEJANTEMENTE vosotras mujeres, sed sujetas a vuestros maridos; para que si también algunos no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conversación de las mujeres:

1 Peter 3:2
Considerando vuestra casta conversación, que es con reverencia.

1 Peter 3:3
La compostura de las cuales, no sea exterior con encrespamiento de cabellos, y atavío de oro, ni en composición de ropas;

1 Peter 3:4
Mas el hombre del corazón que está encubierto sea sin toda corrupción, y de espíritu agradable, y pacífico, lo cual es de grande estima delante de Dios.

1 Peter 3:5
Porque así también se ataviaban en el tiempo antiguo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus propios maridos:

1 Peter 3:6
Al modo que Sara obedecia a Abraham, llamándole señor: de la cual vosotras sois hechas hijas, haciendo bien, y no siendo amedrentadas de ningún pavor.

1 Peter 3:7
Vosotros maridos semejantemente cohabitád con ellas según ciencia, dando honor a la mujer, como a vaso más frágil, y como a herederas juntamente de la gracia de vida; para que vuestras oraciones no sean impedidas.

1 Peter 3:8
Y finalmente sed todos de un consentimiento, de una afección, amándoos hermanablemente, misericordiosos, amigables,

1 Peter 3:9
No volviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino ántes por el contrario, bendiciendo: sabiendo que para esto vosotros fuisteis llamados, para que poséais en herencia bendición.

1 Peter 3:10
Porque el que quiere amar la vida, y ver los dias buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño.

1 Peter 3:11
Apártese del mal, y haga bien: busque la paz, y sígala.

1 Peter 3:12
Porque los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oidos atentos a sus oraciones: el rostro del Señor está sobre aquellos que hacen mal.

1 Peter 3:13
¿Y quién es aquel que os podrá empecer, si fueseis imitadores del bueno?

1 Peter 3:14
Mas también si alguna cosa padecéis por amor a la justicia, sois bienaventurados. Por tanto no temáis por el temor de aquellos, y no seais turbados;

1 Peter 3:15
Mas santificád al Señor Dios en vuestros corazones; y estád siempre aparejados para responder a cada uno que os demanda razón de la esperanza que está en vosotros; y esto con mansedumbre y reverencia;

1 Peter 3:16
Teniendo buena conciencia, para que en lo que dicen mal de vosotros como de malhechores, sean confundidos los que calumnían vuestro buen proceder en Cristo.

1 Peter 3:17
Porque mejor es que padezcáis haciendo bien, (si la voluntad de Dios así lo quiere,) que no haciendo mal.

1 Peter 3:18
Porque también Cristo padeció una vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, mortificado a la verdad en la carne, pero vivificado por el Espíritu.

1 Peter 3:19
En el cual también fué, y predicó a los espíritus que estaban en cárcel:

1 Peter 3:20
Los cuales en el tiempo pasado fueron desobedientes, cuando una vez se esperaba la paciencia de Dios, en los dias de Noé, cuando se aparejaba el arca, en la cual pocas, es a saber, ocho personas, fueron salvas por agua.

1 Peter 3:21
A la figura de la cual el bautismo, que ahora corresponde, nos salva a nosotros también, (no quitando las inmundicias de la carne, mas dando testimonio de buena conciencia delante de Dios,) por medio de la resurrección de Jesu Cristo:

1 Peter 3:22
El cual, siendo subido al cielo, está a la diestra de Dios: a quien están sujetos los ángeles, y las potestades, y virtudes.

1 Peter 4:1
PUES que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también estád armados del mismo pensamiento: que el que ha padecido en la carne, cesó de pecado;

1 Peter 4:2
Para que ya el tiempo que queda en carne, viva, no a las concupiscencias de los hombres, sino a la voluntad de Dios.

1 Peter 4:3
Porque nos debe bastar que el tiempo pasado de nuestra vida hayamos hecho la voluntad de los Gentiles, cuando conversábamos en lujurias, en concupiscencias, en embriagueces, en glotonerías, en beberes, y en abominables idolatrías.

1 Peter 4:4
En lo cual les parece cosa extraña de que vosotros no corráis juntamente con ellos en el mismo desenfrenamiento de disolución, ultrajándoos:

1 Peter 4:5
Los cuales darán cuenta al que está aparejado para juzgar los vivos y los muertos.

1 Peter 4:6
Porque por esto ha sido predicado también el evangelio a los muertos; para que sean juzgados según los hombres en la carne, mas vivan según Dios en el espíritu.

1 Peter 4:7
Mas el fin de todas las cosas se acerca. Sed pues templados, y velád en oración.

1 Peter 4:8
Y sobre todo tenéd entre vosotros ferviente caridad; porque la caridad cubrirá la multitud de pecados.

1 Peter 4:9
Hospedáos amorosamente los unos a los otros sin murmuraciones.

1 Peter 4:10
Cada uno según el don que ha recibido, adminístrelo a los otros, como buenos dispensadores de las diferentes gracias de Dios.

1 Peter 4:11
Si alguno habla, hable conforme a los oráculos de Dios: si alguno ministra, ministre conforme a la virtud que Dios da: para que en todas cosas sea Dios glorificado por medio de Jesu Cristo, al cual es gloria, e imperio para siempre jamás. Amén.

1 Peter 4:12
Carísimos, no os maravilléis cuando sois examinados por fuego, (lo cual se hace para vuestra prueba,) como si alguna cosa peregrina os aconteciese;

1 Peter 4:13
Mas ántes, en que sois participantes de las aflicciones de Cristo, regocijáos; para que también en la revelación de su gloria os regocijéis saltando de gozo.

1 Peter 4:14
Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados; porque el Espíritu de gloria, y de Dios reposa sobre vosotros. Cierto según ellos él es blasfemado, mas según vosotros es glorificado.

1 Peter 4:15
Así que no sea ninguno de vosotros afligido como homicida, o ladrón, o malhechor, o explorador de lo ajeno.

1 Peter 4:16
Pero si alguno es afligido como Cristiano, no se avergüence, ántes glorifique a Dios en esta parte.

1 Peter 4:17
Porque ya es tiempo que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿qué fin será el de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?

1 Peter 4:18
Y si el justo es dificultosamente salvo, ¿adónde parecerá el infiel, y el pecador?

1 Peter 4:19
Por lo que, aun los que son afligidos según la voluntad de Dios, encomiéndenle sus almas, haciendo bien, como a su fiel Creador.

1 Peter 5:1
YO ruego a los ancianos que están entre vosotros, (yo anciano también con ellos, y testigo de las aflicciones de Cristo, que soy también participante de la gloria que ha de ser revelada:)

1 Peter 5:2
Apacentád el rebaño de Dios que está entre vosotros, teniendo cuidado de él, no por fuerza, mas voluntariamente: no por ganancia deshonesta, sino de un ánimo pronto;

1 Peter 5:3
Y no como teniendo señorío sobre las herencias de Dios, sino de tal manera que seais dechados de la grey.

1 Peter 5:4
Y cuando apareciere el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona inmarcescible de gloria.

1 Peter 5:5
Semejantemente vosotros los jóvenes, sed sujetos a los ancianos, de tal manera que seais todos sujetos uno a otro. Vestíos de humildad de ánimo; porque Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.

1 Peter 5:6
Humilláos pues debajo de la poderosa mano de Dios, para que él os ensalce cuando fuere tiempo:

1 Peter 5:7
Echando toda vuestra solicitud en él; porque él tiene cuidado de vosotros.

1 Peter 5:8
Sed templados, y velád; porque vuestro adversario el diablo anda como león bramando en derredor de vosotros, buscando alguno que trague:

1 Peter 5:9
Al cual resistíd firmes en la fé, sabiendo que las mismas aflicciones han de ser cumplidas en la compañía de vuestros hermanos que están en el mundo.

1 Peter 5:10
Mas el Dios de toda gracia, que nos ha llamado a su gloria eterna por Jesu Cristo, después que hubiereis un poco de tiempo padecido, el mismo os perfeccione, confirme, corrobore, y establezca:

1 Peter 5:11
A él la gloria, y el imperio para siempre. Amén.

1 Peter 5:12
Por Silvano que os es (según yo pienso) hermano fiel, os he escrito brevemente, amonestándoos, y testificándoos, que ésta es la verdadera gracia de Dios, en la cual estáis.

1 Peter 5:13
La iglesia que está en Babilonia, juntamente elegida con vosotros, se os encomienda, y Márcos mi hijo.

1 Peter 5:14
Saludáos unos a otros con beso de amor. Paz a vosotros todos, los que estáis en Cristo Jesús. Amén.

 

 

 

 

 

2 Pedro / 2 Peter



2 Peter 1:1
SIMÓN Pedro, siervo y apóstol de Jesu Cristo, a los que han alcanzado fé igualmente preciosa con nosotros en la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesu Cristo.

2 Peter 1:2
Gracia y paz os sean multiplicadas en el conocimiento de Dios, y de Jesús nuestro Señor:

2 Peter 1:3
Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad, nos sean dadas de su divina potencia, por medio del conocimiento de aquel que nos ha llamado por su gloria y virtud,

2 Peter 1:4
Por las cuales nos son dadas preciosas y grandísimas promesas; para que por ellas fueseis hechos participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que está en el mundo por concupiscencia.

2 Peter 1:5
Vosotros también, poniendo toda diligencia en esto mismo, mostrád en vuestra fé virtud; y en la virtud ciencia;

2 Peter 1:6
Y en la ciencia templaza; y en la templaza paciencia; y en la paciencia temor de Dios;

2 Peter 1:7
Y en el temor de Dios amor hermanable; y en el amor hermanable caridad.

2 Peter 1:8
Porque si en vosotros hay estas cosas, y abundan, no os dejarán estar ociosos, ni estériles en el conocimiento de nuestro Señor Jesu Cristo.

2 Peter 1:9
Empero el que no tiene estas cosas es ciego, y no puede ver de léjos, estando olvidado de la purgación de sus antiguos pecados.

2 Peter 1:10
Por lo cual, hermanos, tanto más trabajád de hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás.

2 Peter 1:11
Porque de esta manera os será abundantemente administrada la entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesu Cristo.

2 Peter 1:12
Por lo cual yo no me descuidaré de recordaros siempre estas cosas, aunque vosotros las sepáis, y estéis confirmados en la verdad presente.

2 Peter 1:13
Porque tengo por justo, (en tanto que estoy en este tabernáculo,) de excitaros por medio de recordamientos:

2 Peter 1:14
Sabiendo que brevemente tengo de dejar éste mi tabernáculo, como nuestro Señor Jesu Cristo me ha declarado.

2 Peter 1:15
También yo procuraré con diligencia, que después de mi fallecimiento vosotros podáis tener siempre memoria de estas cosas.

2 Peter 1:16
Porque nosotros no os habemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesu Cristo, siguiendo fábulas por arte compuestas; sino como habiendo con nuestros propios ojos visto su majestad.

2 Peter 1:17
Porque él había recibido de Dios Padre honra y gloria, cuando una tal voz fué a él enviada de la magnífica gloria: Este es el amado Hijo mío, en el cual yo me he agradado.

2 Peter 1:18
Y nosotros oímos esta voz enviada del cielo, cuando estábamos juntamente con él en el monte santo.

2 Peter 1:19
Tenemos también la palabra profética más firme: a la cual hacéis bien de estar atentos como a una candela que alumbra en un lugar oscuro, hasta que el día esclareza, y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones:

2 Peter 1:20
Entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de particular interpretación.

2 Peter 1:21
Porque la profecía no fué en los tiempos pasados traida por voluntad humana; mas los santos hombres de Dios hablaron, siendo inspirados del Espíritu Santo.

2 Peter 2:1
EMPERO hubo también falsos profetas entre el pueblo, así como habrá entre vosotros falsos enseñadores, que introducirán encubiertamente heregías de perdición, y negarán al Señor que los rescató, trayendo sobre sí mismos acelerada perdición.

2 Peter 2:2
Y muchos seguirán sus perdiciones: por los cuales el camino de la verdad será blasfemado;

2 Peter 2:3
Y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas: sobre los cuales la condenación ya de largo tiempo no se tarda, y su perdición no se duerme.

2 Peter 2:4
Porque ¿cómo escaparán ellos? pues no perdonó Dios a los ángeles que habían pecado, mas ántes habiéndolos despeñado en el infierno con cadenas de oscuridad, los entregó para ser reservados al juicio;

2 Peter 2:5
Y pues no perdonó al mundo viejo, mas ántes preservó a Noé, la octava persona, pregonero de justicia, y trajo el diluvio al mundo de malvados;

2 Peter 2:6
Y si condenó por destrucción las ciudades de Sodoma, y de Gomorra, tornándolas en ceniza, y poniéndolas por ejemplo a los que habían de vivir impíamente;

2 Peter 2:7
Y libró al justo Lot, el cual era perseguido de los abominables por la nefanda conversación de ellos:

2 Peter 2:8
(Porque este justo de vista y de oidos, morando entre ellos, afligía cada día su alma justa con los hechos de aquellos injustos:)

2 Peter 2:9
Sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser atormentados en el día del juicio:

2 Peter 2:10
Y principalmente aquellos, que siguiendo la carne, andan en concupiscencia de inmundicia, y menosprecían las potestades: siendo atrevidos, contumaces, que no temen de decir mal de las dignidades:

2 Peter 2:11
Como quiera que los mismos ángeles, que son mayores en fuerza y en potencia, no pronuncian juicio de maldición contra ellas delante del Señor.

2 Peter 2:12
Mas estos diciendo mal de las cosas que no entienden, (como bestias brutas, que naturalmente son hechas para presa y destrucción,) perecerán enteramente en su propia corrupción,

2 Peter 2:13
Recibiendo el galardón de su injusticia, reputando por deleite poder gozar de deleites cada día: estos son suciedades y manchas, los cuales comiendo con vosotros, juntamente se recrean en sus propios errores:

2 Peter 2:14
Teniendo los ojos llenos de la adúltera, y no saben cesar de pecar: cebando las almas inconstantes, teniendo el corazón ejercitado en codicias, siendo hijos de maldición:

2 Peter 2:15
Que dejando el camino derecho han errado, habiendo seguido el camino de Balaam, el hijo de Bosor, el cual amó el premio de la maldad;

2 Peter 2:16
Mas recibió reprensión por su misma transgresión: la muda bestia, hablando en voz de hombre, refrenó la locura del profeta.

2 Peter 2:17
Estos son fuentes sin agua, nubes traidas de torbellino de viento; para los cuales está guardada eternamente la oscuridad de las tinieblas.

2 Peter 2:18
Porque hablando arrogantes palabras de vanidad, ceban con las concupiscencias de la carne en disoluciones a los que verdaderamente habían huido de los que conversan en error:

2 Peter 2:19
Prometiéndoles libertad, siendo ellos mismos siervos de corrupción. Porque el que es de alguno vencido, es sujeto a la servidumbre del que le venció.

2 Peter 2:20
Porque si habiéndose ellos apartado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesu Cristo, y otra vez envolviéndose en ellas, son vencidos, sus postrimerías les son hechas peores que los principios.

2 Peter 2:21
Por lo que mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, tornarse atrás del santo mandamiento que les fué dado.

2 Peter 2:22
Empero les ha acontecido lo que por un verdadero proverbio se suele decir: El perro es vuelto a su vómito, y la puerca lavada es tornada al revolcadero del cieno.

2 Peter 3:1
CARÍSIMOS, yo os escribo ahora esta segunda carta, en las que despierto con exhortación vuestro limpio entendimiento:

2 Peter 3:2
Para que tengáis memoria de las palabras que ántes han sido dichas por los santos profetas, y de nuestro mandamiento, que somos apóstoles del Señor y Salvador:

2 Peter 3:3
Sabiendo primero esto, que en los postrimeros dias vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias,

2 Peter 3:4
Y diciendo: ¿En dónde está la promesa del advenimiento de él? Porque desde el tiempo en que los padres se durmieron, todas las cosas perseveran así como desde el principio de la creación.

2 Peter 3:5
Porque ellos ignoran esto voluntariamente, que los cielos fueron en el tiempo antiguo, y la tierra que por agua y en agua está asentada por la palabra de Dios:

2 Peter 3:6
Por lo cual el mundo de entónces pereció anegado por agua.

2 Peter 3:7
Empero los cielos que son ahora, y la tierra, son conservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio, y de la perdición de los hombres impíos.

2 Peter 3:8
Mas, oh amados, no ignoréis una cosa, y es, que un día delante del Señor es como mil años, y mil años son como un día.

2 Peter 3:9
El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; empero es paciente para con nosotros, no deseando que ninguno perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento.

2 Peter 3:10
Mas el día del Señor vendrá como ladrón en la noche, en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra, y las obras que en ella haya, serán enteramente quemadas.

2 Peter 3:11
Pues como sea así que todas estas cosas han de ser deshechas, ¿qué tales conviene que vosotros seais en santo proceder y en piedades,

2 Peter 3:12
Esperando, y apresurándoos para el advenimiento del día de Dios, en el cual los cielos siendo encendidos, serán deshechos, y los elementos siendo abrasados, se fundiran?

2 Peter 3:13
Pero esperamos cielos nuevos, y tierra nueva, según sus promesas, en los cuales mora la justicia.

2 Peter 3:14
Por lo cual, oh amados, estando en esperanza de estás cosas, procurád con diligencia que seais de él hallados sin mácula, y sin reprensión en paz.

2 Peter 3:15
Y tenéd por cierto que la larga paciencia de nuestro Señor es para salud, así como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito;

2 Peter 3:16
Como también en todas sus epístolas hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para perdición de sí mismos.

2 Peter 3:17
Así que vosotros, oh amados, pues estáis amonestados, guardáos que por el error de los abominables no seais juntamente con los otros engañados, y caigáis de vuestra propia firmeza.

2 Peter 3:18
Mas crecéd en la gracia, y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesu Cristo. A él sea gloria ahora, y hasta el día de la eternidad. Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

1 Juan / 1 John



1 John 1:1
LO que era desde el principio, lo que hemos oido, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos mirado, y nuestras manos han tocado, del Verbo de vida:

1 John 1:2
(Porque la vida fué manifestada; y lo vimos, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos ha manifestado:)

1 John 1:3
Lo que hemos visto y oido, eso os anunciamos para que también vosotros tengáis comunión con nosotros, y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesu Cristo.

1 John 1:4
Y estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido.

1 John 1:5
Pues éste es el mensaje que hemos oido de él mismo, y que os anunciamos a vosotros: Que Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él.

1 John 1:6
Si nosotros dijéremos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no hacemos la verdad.

1 John 1:7
Mas si andamos en la luz, como él está en la luz, tenemos comunión los unos con los otros, y la sangre de Jesu Cristo su Hijo nos limpia de todo pecado.

1 John 1:8
Si dijéremos que no tenemos pecado, engañámonos a nosotros mismos, y no hay verdad en nosotros.

1 John 1:9
Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad.

1 John 1:10
Si dijéremos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.

1 John 2:1
HIJITOS míos, estas cosas os escribo, para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, un abogado tenemos para con el Padre, a Jesu Cristo el Justo:

1 John 2:2
Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, mas también por los de todo el mundo.

1 John 2:3
Y por esto sabemos que nosotros le hemos conocido, si guardamos sus mandamientos.

1 John 2:4
El que dice: Yo le he conocido, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y no hay verdad en él.

1 John 2:5
Mas el que guarda su palabra, el amor de Dios es verdaderamente perfecto en él: por esto sabemos que estamos en él.

1 John 2:6
El que dice que está en él, debe andar como él anduvo.

1 John 2:7
Hermanos, no os escribo un mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo, que habéis tenido desde el principio: el mandamiento antiguo es la palabra que habéis oido desde el principio.

1 John 2:8
Otra vez os escribo un mandamiento nuevo, que es la verdad en él, y en vosotros; porque las tinieblas están pasando, y la verdadera luz ya alumbra.

1 John 2:9
El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, el tal aun está en tinieblas todavía.

1 John 2:10
El que ama a su hermano, está en la luz, y no hay escándalo en él.

1 John 2:11
Empero el que aborrece a su hermano, está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe donde se va; porque las tinieblas le han cegado los ojos.

1 John 2:12
Hijitos, os escribo que vuestros pecados os son perdonados por causa de su nombre.

1 John 2:13
Padres, os escribo que habéis conocido a aquel que es desde el principio. Mancebos, os escribo que habéis vencido al maligno. Hijitos, os escribo que habéis conocido al Padre.

1 John 2:14
Padres, os he escrito que habéis conocido al que es desde el principio. Mancebos, yo os escribí que sois fuertes, y que la palabra de Dios mora en vosotros, y que habéis vencido al maligno.

1 John 2:15
No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.

1 John 2:16
Porque todo lo que hay en el mundo, que es concupiscencia de la carne, y concupiscencia de los ojos, y soberbia de la vida, no es del Padre, mas es del mundo.

1 John 2:17
Y el mundo se pasa, y su concupiscencia; mas el que hace la voluntad de Dios, permanece para siempre.

1 John 2:18
Hijitos, ya es la postrera hora; y como vosotros habéis oido que el anticristo ha de venir, así también al presente han comenzado a ser muchos anticristos, por lo cual sabemos que ya es la postrimera hora.

1 John 2:19
Ellos salieron de entre nosotros, mas no eran de nosotros; porque si fueran de nosotros, hubieran cierto permanecido con nosotros; empero esto es para que se manifestase que todos no son de nosotros.

1 John 2:20
Mas vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.

1 John 2:21
No os he escrito, como si ignoraseis la verdad, mas como a los que la conocéis, y que ninguna mentira es de la verdad.

1 John 2:22
¿Quién es mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? éste es el anticristo, que niega al Padre, y al Hijo.

1 John 2:23
Cualquiera que niega al Hijo, este tal tampoco tiene al Padre. (Empero) cualquiera que confiesa al Hijo, tiene también al Padre.

1 John 2:24
Pues lo que habéis oido desde el principio, sea permaneciente en vosotros; porque si lo que habéis oido desde el principio fuere permaneciente en vosotros, también vosotros permaneceréis en el Hijo, y en el Padre.

1 John 2:25
Y esta es la promesa, la cual él nos prometió, que es vida eterna.

1 John 2:26
Estas cosas os he escrito tocante a los que os engañan.

1 John 2:27
Empero la unción que vosotros habéis recibido de él, mora en vosotros; y no tenéis necesidad que ninguno os enseñe; mas como la unción misma os enseña de todas cosas, y es verdadera, y no es mentira, así como os ha enseñado, perseverád en él.

1 John 2:28
Y ahora, hijitos, perseverád en él; para que cuando apareciere, tengamos confianza, y no seamos confundidos por él en su venida.

1 John 2:29
Si sabéis que él es justo, sabéd también que cualquiera que hace justicia, es nacido de él.

1 John 3:1
MIRÁD cual amor nos ha dado el Padre, que seamos llamados hijos de Dios: por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoce a él.

1 John 3:2
Amados míos, ahora somos nosotros los hijos de Dios, y aun no es manifestado lo que hemos de ser: empero sabemos que cuando él apareciere, seremos semejantes a él; porque le veremos como él es.

1 John 3:3
Y cualquiera que tiene esta esperanza en él se purifica a sí mismo, como él es puro.

1 John 3:4
Cualquiera que hace pecado, traspasa también la ley; porque el pecado es la transgresión de la ley.

1 John 3:5
Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él.

1 John 3:6
Cualquiera que permanece en él, no peca: cualquiera que peca, no le ha visto, y no le ha conocido.

1 John 3:7
Hijitos, ninguno os engañe: el que hace justicia es justo, como él también es justo.

1 John 3:8
El que hace pecado, es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para que deshaga las obras del diablo.

1 John 3:9
Cualquiera que es nacido de Dios, no hace pecado; porque su simiente mora en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.

1 John 3:10
En esto son manifiestos los hijos de Dios, y los hijos del diablo: cualquiera que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.

1 John 3:11
Porque éste es el mensaje que habéis oido desde el principio, que nos amemos unos a otros:

1 John 3:12
No como Caín, que era del maligno, y mató a su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano eran justas.

1 John 3:13
Hermanos míos, no os maravilléis si el mundo os aborrece.

1 John 3:14
Nosotros sabemos que somos pasados de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, está en muerte.

1 John 3:15
Cualquiera que aborrece a su hermano, es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permaneciente en sí.

1 John 3:16
En esto hemos conocido el amor de Dios, en que él puso su vida por nosotros, y nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.

1 John 3:17
Mas el que tuviere bienes de este mundo, y viere a su hermano tener necesidad. y le cerrare sus entrañas, ¿cómo es posible que permanezca el amor de Dios en él?

1 John 3:18
Hijitos míos, no amemos de palabra, ni de lengua; sino con obra y de verdad.

1 John 3:19
Y en esto conocemos que nosotros somos de la verdad, y persuadiremos nuestros corazones delante de él.

1 John 3:20
Porque si nuestro corazón nos reprende, mayor es Dios que nuestro corazón, y sabe todas las cosas.

1 John 3:21
Carísimos, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios;

1 John 3:22
Y cualquiera cosa que pidiéremos, la recibiremos de él; porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él.

1 John 3:23
Y éste es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesu Cristo, y nos amemos unos a otros, como nos lo ha mandado.

1 John 3:24
Y el que guarda sus mandamientos, mora en él, y él en él. Y en esto sabemos que él mora en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado.

1 John 4:1
AMADOS, no creais a todo espí- ritu; sino probád los espíritus si son de Dios. Porque muchos falsos profetas son salidos en el mundo.

1 John 4:2
En esto se conoce el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesu Cristo es venido en carne, es de Dios;

1 John 4:3
Y todo espíritu que no confiesa que Jesu Cristo es venido en carne, no es de Dios; y este tal espíritu es espíritu del anticristo, del cual vosotros habéis oido que ha de venir, y que ahora ya está en el mundo.

1 John 4:4
Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque el que en vosotros está, es mayor que el que está en el mundo.

1 John 4:5
Ellos son del mundo, por eso hablan del mundo, y el mundo los oye.

1 John 4:6
Nosotros somos de Dios: el que conoce a Dios, es nuestro escuchador: el que no es de Dios, no nos presta oidos. Por esto conocemos el espíritu de verdad, y el espíritu de error.

1 John 4:7
Carísimos, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Y cualquiera que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios.

1 John 4:8
El que no ama, no conoce a Dios; porque Dios es amor.

1 John 4:9
En esto se mostró el amor de Dios en nosotros, en que Dios envió su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.

1 John 4:10
En esto consiste el amor, no que nosotros hayamos amado a Dios, sino que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo para ser propiciación por nuestros pecados.

1 John 4:11
Amados, si Dios nos ha así amado, debemos también nosotros amarnos los unos a los otros.

1 John 4:12
Ninguno vió jamás a Dios. Si nos amamos los unos a los otros, Dios está en nosotros, y su amor es perfecto en nosotros.

1 John 4:13
En esto conocemos que moramos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu.

1 John 4:14
Y nosotros hemos visto, y testificamos que el Padre ha enviado a su Hijo para ser Salvador del mundo.

1 John 4:15
Cualquiera que confesare que Jesús es el Hijo de Dios, Dios está en él, y él en Dios.

1 John 4:16
Y nosotros hemos conocido, y creido el amor que Dios tiene por nosotros. Dios es amor; y el que mora en amor mora en Dios, y Dios en él.

1 John 4:17
En esto es perfecto el amor con nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio, que cual él es, tales somos nosotros en este mundo.

1 John 4:18
En el amor no hay temor; mas el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor tiene castigo. De donde el que teme, no es perfecto en el amor.

1 John 4:19
Nosotros le amamos a él, porque él primero nos amó.

1 John 4:20
Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Porque el que no ama a su hermano, al cual ha visto, ¿cómo puede amar a Dios, que no ha visto?

1 John 4:21
Y nosotros tenemos este mandamiento de él: Que el que ama a Dios, ame también a su hermano.

1 John 5:1
TODO aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y cualquiera que ama al que ha engendrado, ama también al que es engendrado de él.

1 John 5:2
En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos.

1 John 5:3
Porque éste es el amor de Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son graves.

1 John 5:4
Porque todo aquello que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que vence al mundo, es a saber, nuestra fé.

1 John 5:5
¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?

1 John 5:6
Este es Jesu Cristo, que vino por agua y sangre: no por agua solamente, sino por agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio; porque el Espíritu es la verdad.

1 John 5:7
Porque tres son los que dan testimonio en el cielo, el Padre, el Verbo, y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.

1 John 5:8
También son tres los que dan testimonio en la tierra, el espíritu, y el agua, y la sangre; y estos tres son uno.

1 John 5:9
Si recibimos el testimonio de los hombres, el testimonio de Dios es mayor; porque éste es el testimonio de Dios, que ha testificado de su Hijo.

1 John 5:10
El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo. El que no cree a Dios, ha hecho mentiroso a Dios; porque no ha creido en el testimonio que Dios ha testificado de su Hijo.

1 John 5:11
Y éste es el testimonio, es a saber, que Dios nos ha dado vida eterna, y que esta vida está en su Hijo.

1 John 5:12
El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene vida.

1 John 5:13
Yo he escrito estas cosas a vosotros que creeis en el nombre del Hijo de Dios; para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creais en el nombre del Hijo de Dios.

1 John 5:14
Y esta es la confianza que tenemos en él, que si demandáremos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.

1 John 5:15
Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que demandáremos, también sabemos que tenemos las peticiones que le hubiéremos demandado.

1 John 5:16
Si alguno viere pecar a su hermano pecado que no es de muerte, demandará a Dios, y él le dará vida; digo a los que pecan no de muerte. Hay pecado de muerte: por el cual yo no digo que ruegues.

1 John 5:17
Toda iniquidad es pecado; empero hay pecado que no es de muerte.

1 John 5:18
Bien sabemos que cualquiera que es nacido de Dios, no peca; mas el que es engendrado de Dios, se guarda a sí mismo, y el maligno no le toca.

1 John 5:19
Sabido tenemos que somos de Dios, y todo el mundo está puesto en el maligno.

1 John 5:20
Empero sabemos que el Hijo de Dios es venido, y nos ha dado entendimiento, para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesu Cristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna.

1 John 5:21
Hijitos, guardáos de los ídolos. Amén.

 

 

 

 

 

 

2 Juan / 2 John



2 John 1:1
EL anciano a la señora elegida, y a sus hijos, a los cuales yo amo en verdad; y no solo yo, pero también todos los que han conocido la verdad;

2 John 1:2
Por causa de la verdad que mora en nosotros, y será perpetuamente con nosotros.

2 John 1:3
Será con vosotros gracia, misericordia, paz, de Dios el Padre, y del Señor Jesu Cristo, el Hijo del Padre, en verdad y amor.

2 John 1:4
Héme regocijado grandemente, porque he hallado de tus hijos que andan en la verdad, como nosotros habemos recibido el mandamiento del Padre.

2 John 1:5
Y al presente, señora, yo te ruego, (no como escribiéndote un nuevo mandamiento, sino aquel que nosotros hemos tenido desde el principio,) que nos amemos los unos a los otros.

2 John 1:6
Y éste es el amor, que andemos según sus mandamientos. Este es el mandamiento, como vosotros habéis oido desde el principio, que andéis en él.

2 John 1:7
Porque muchos engañadores son entrados en el mundo, los cuales no confiesan Jesu Cristo ser venido en carne. Este tal engañador es, y anticristo.

2 John 1:8
Mirád por vosotros mismos, porque no perdamos las cosas que habemos obrado, mas recibamos el galardón cumplido.

2 John 1:9
Cualquiera que se rebela, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios: el que persevera en la doctrina de Cristo, el tal tiene tanto al Padre como al Hijo.

2 John 1:10
Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no le recibáis en vuestra casa, ni aun le saludéis.

2 John 1:11
Porque el que le saluda, comunica con sus malas obras.

2 John 1:12
Aunque tengo muchas cosas que escribiros, no las he querido escribir por papel y tinta; empero yo espero de venir a vosotros, y hablar con vosotros boca a boca, para que nuestro gozo sea cumplido.

2 John 1:13
Los hijos de tu hermana elegida te saludan. Amén.

 

 

 

 

 

 

3 Juan / 3 John



3 John 1:1
EL anciano al bien amado Gayo, al cual yo amo en verdad.

3 John 1:2
Mi amado, yo deseo muy mucho que tú seas prosperado en todas cosas, y que tengas salud, así como tu alma está en prosperidad.

3 John 1:3
Porque yo me regocijé grandemente, cuando vinieron los hermanos, y dieron testimonio de tu verdad; como tú andas en la verdad.

3 John 1:4
Yo no tengo mayor gozo que estas cosas, y es de oir que mis hijos andan en la verdad.

3 John 1:5
Amado, fielmente haces todo lo que haces para con los hermanos, y con los extranjeros;

3 John 1:6
Los cuales han dado testimonio de tu amor en presencia de la iglesia: a los cuales si ayudares como conviene según Dios, harás bien.

3 John 1:7
Porque ellos son partidos por amor de su nombre, no tomando nada de los Gentiles.

3 John 1:8
Nosotros, pues, debemos recibir a los que son tales, para que seamos coadjutores de la verdad.

3 John 1:9
Yo he escrito a la iglesia; mas Diótrefes, que ama tener el primado entre ellos, no nos recibe.

3 John 1:10
Por esta causa si yo viniere, haré a la memoria las obras que hace, como parla con palabras maliciosas contra nosotros; y ni aun contento con estas cosas, no solo no recibe a los hermanos, pero aun prohibe a los que los quieren recibir, y los echa de la iglesia.

3 John 1:11
Amado, no imites lo que es malo, sino lo que es bueno. El que hace bien, es de Dios; mas el que hace mal, no ha visto a Dios.

3 John 1:12
Todos dan testimonio de Demetrio, y aun la misma verdad; y también nosotros damos testimonio, y vosotros sabéis que nuestro testimonio es verdadero.

3 John 1:13
Yo tenía muchas cosas que escribirte; empero no quiero escribirte con tinta y pluma.

3 John 1:14
Porque espero de verte en breve, y hablaremos boca a boca. Paz a tí. Los amigos te saludan. Saluda tú a los amigos por nombre.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Judas / Jude



Jude 1:1
JÚDAS, siervo de Jesu Cristo, y hermano de Jacobo, a los llamados, santificados en Dios el Padre, y conservados en Jesu Cristo:

Jude 1:2
La misericordia, y la paz, y el amor os sean multiplicados.

Jude 1:3
Amados, por la gran solicitud que tenía yo de escribiros tocante a la común salud, háme sido necesario escribiros, amonestándoos que os esforcéis a perseverar en la fé que ha sido una vez dada a los santos.

Jude 1:4
Porque algunos hombres han encubiertamente entrado sin temor ni reverencia de Dios: los cuales desde mucho ántes habían estado ordenados para esta condenación, convirtiendo la gracia de nuestro Dios en disolución, y negando a Dios, que solo es el que tiene dominio, y a nuestro Señor Jesu Cristo.

Jude 1:5
Quiéroos, pues, traer a la memoria que una vez habéis sabido esto, que el Señor habiendo salvado al pueblo de la tierra de Egipto, después destruyó a los que no creían:

Jude 1:6
Y que a los ángeles que no guardaron su origen, mas dejaron su propia habitación, los ha reservado debajo de oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del grande día.

Jude 1:7
Así como Sodoma y Gomorra, y las ciudades comarcanas, las cuales de la misma manera que ellos habían fornicado, y habían seguido desenfrenadamente en pos de otra carne, fueron puestas por ejemplo, habiendo recibido la venganza del fuego eterno.

Jude 1:8
Y semejantemente también, estos adormecidos inmundos ensucian su carne, y menosprecian la potestad, y ultrajan las glorias.

Jude 1:9
Pues cuando él arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando sobre el cuerpo de Moisés, no se atrevió a usar de juicio de maldición contra él, ántes le dijo: El Señor te reprenda.

Jude 1:10
Mas estos maldicen las cosas que no conocen; y las cosas que naturalmente conocen, se corrompen en ellas como animales sin razón.

Jude 1:11
¡Ay de ellos! porque han seguido el camino de Caín, y han venido a parar en el error del premio de Balaam, y perecieron en la contradición de Coré.

Jude 1:12
Estos son manchas en vuestros convites, que banquetéan juntamente, apacentándose a sí mismos sin temor alguno: nubes sin agua, las cuales son llevadas de acá para allá de los vientos: árboles marchitos como en otoño, sin fruto, dos veces muertos, y desarraigados:

Jude 1:13
Fieras ondas de la mar, que espuman sus mismas abominaciones: estrellas erráticas, a los cuales es reservada eternamente la oscuridad de las tinieblas.

Jude 1:14
De los cuales también profetizó Enoc, que fué el séptimo desde Adam, diciendo: He aquí, el Señor es venido con sus santos millares;

Jude 1:15
A hacer juicio contra todos, y a convencer a todos los impíos de entre ellos de todas sus malas obras, que han hecho infielmente, y de todas las palabras duras, que los pecadores infieles han hablado contra él.

Jude 1:16
Estos son murmuradores querellosos, andando según sus concupiscencias, y su boca habla cosas soberbias, teniendo en admiración las personas por causa del provecho.

Jude 1:17
Mas vosotros, amados, tenéd memoria de las palabras que de ántes han sido dichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesu Cristo;

Jude 1:18
Como os decían, que en el postrer tiempo habría burladores, que andarían según sus malvados deseos.

Jude 1:19
Estos son los que se separan a sí mismos, sensuales, no teniendo el Espíritu.

Jude 1:20
Mas vosotros, oh amados, edificáos a vosotros mismos sobre vuestra santísima fé, orando en el Espíritu Santo.

Jude 1:21
Conserváos a vosotros mismos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesu Cristo, para vida eterna.

Jude 1:22
Y recibíd a los unos en piedad, discerniendo;

Jude 1:23
Y hacéd salvos a los otros por temor, arrebatándolos del fuego; aborreciendo aun hasta la ropa que es contaminada de tocamiento de carne.

Jude 1:24
A aquel, pues, que es poderoso para preservaros de tropezadura, y para presentaros delante de su gloria, irreprensibles con alegría excesiva,

Jude 1:25
A Dios solo sábio Salvador nuestro, sea gloria y magnificencia, imperio y potencia, ahora, y en todos siglos. Amén.