Visitar Río Lagartos, es conocer la Reserva ecológica que la conforma; es observar la naturaleza a flor de piel y disfrutar del relajamiento único que solo este pueblo te ofrece.
Conocer Río Lagartos es encontrar el punto exacto entre la tranquilidad y la aventura, explorando sus ecosistemas diversos, sus bellas playas, el ojo de agua; conocido por los pobladores como Chiquilá. Observa a través de un viaje en lancha, la colonia de flamencos, aves, cocodrilos y biodiversidad en flora y fauna.
Desde años, al igual que puertos cercanos, Río Lagartos guarda lo suyo, un toque mágico con diversión alternativa, haciéndonos olvidar simplemente de lo cotidiano de la ciudad.
Visitar el puerto no es una mala idea, al contrario, todo turista que llega a este lugar experimenta un choque de cultura y costumbres como cualquier otro pueblo maya, que bien debemos valorar pero que sabiendo respetar te hace vivir una nueva experiencia.
Para conocer el balneario de agua dulce Chiquilá, donde se puede llegar en auto o disfrutar de una caminata. Después aproveche la oportunidad de visitar a uno pasos, el sendero de agua dulce Petemac.

Es toda una experiencia que no puede dejar pasar