Panas en el Camino

Misioneros del Verbo Divino

                          PANAS EN EL CAMINO

El Boletín "PANAS EN EL CAMINO" de la casa de PosNoviciado San José Freinademetz de los Misioneros del Verbo Divino de la Sub zona Andina en la Ciudad de Bogotá D.C. COLOMBIA. "Panas" significa compañero, amigo. Eso es lo que queremos que sean ustedes para nosotros, compañer@s y amig@s en nuestro caminar formativo.

                                      ¡¡¡SIGANOS CONOCIENDO!!!

A lo largo de esta quincena vamos a compartir con ustedes nuevas publicaciones, experiencias pastorales y algunos videos de la comunidad. Los animamos a que nos sigan visitando.

Misioneros del Verbo Divino

Música: P. Edwin Fernandez de León, svd 

Somos los Misioneros del Verbo Divino, una comunidad cátolica religiosa misionera internacional que hace presencia en más de 65 países en el mundo. Somos unos 6,200 miembros. Fuímos fundados en 1875. Como religiosos misioneros hacemos presencia en muchos lugares del mundo especialmente en aquellos donde hay escasez de misioneros o en lugares donde no hay ninguna presencia. Como religioso misionero del Verbo Divino estamos disponibles a ser enviados a cualquiera de los países donde trabajamos.  

HIMNO DEL CENTENARIO SVD

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Comunidad del Pos-Noviciado 2009 

Fila de arriba de izquierda a derecha: Nicolás Espinosa (Colombia), Edmundo Condori (Bolivia), Andretty Valenzuela (Colombia), Juan Nurak (Indonesia), Yermith Florez (Colombia), José Joaquín Rodríguez (Chile).

Fila de abajo de izquierda a derecha: Roberto Gallardo (Ecuador), Jonathan Garcia (Colombia), Mateo Amaris (Colombia), Roberto Véliz (Ecuador), Diego González (Colombia). 

 AUTOBIOGRAFIAS

En esta sección queremos ir presentando a cada uno de los miembros de la comunidad del Pos-Noviciado de la Sub-Zona Andina de la Congregación del Verbo Divino

Wilmer Roberto Gallardo Salazar, svd

Mi nombre es Wilmer Roberto Gallardo Salazar, soy ecuatoriano, tengo 27 años de edad, ya que nací el 10 de Agosto de 1981, en el recinto Calabí, de la Parroquia Moraspungo, cantón Pangua, provincia de Cotopaxi; pero desde los 8 meses de edad ya viví en El Corazón, la cabecera cantonal. Además, desde que tenía 15 años, por problemas en la inscripción del Registro Civil, mis documentos fueron nuevamente diligenciados y desde ahí aparezco registrado en El Corazón.

Mis padres se llaman: Luis Roberto Gallardo Cocha y Orfa Elibelia Salazar Valdiviezo. Soy el cuarto de cuatro hermanos y el único hijo varón dentro del matrimonio. Mis hermanas se llaman: Silvia Jimena, Jessy Guadalupe y Neyvi Jaqueline; mi hermano se llama Marcelo.

Mis estudios primarios los realicé en la Unidad Educativa Particular “La Inmaculada” de la Compañía de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, y los secundarios en el Colegio Nacional (hoy Técnico) “Pangua”, donde egresé con el título del Bachiller en la Ciencias de Comercio y Administración, especialización Contabilidad y el título práctico de Manejo de Equipos de Computo.

Después de desempeñarme por algunos meses como profesor en la Unidad Educativa Particular  “La Inmaculada”, ingresé a la Sociedad del Verbo Divino, el 03 de Septiembre de 1999, en Quito – Ecuador.

Realicé los estudios del Bienio Filosófico en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, en los años 2000 - 2001.

En el año 2003 realicé una experiencia pastoral de un año en la Parroquia “Santo Hermano Miguel” en el Guasmo Sur de Guayaquil – Ecuador, antes de ingresar al Noviciado el 08 de Diciembre de 2003.

El Noviciado lo realicé en Quito – Ecuador y emití mis primeros votos como religioso misionero del Verbo Divino el 08 de Diciembre de 2004.

Estuve por primera vez en Colombia en los años 2005-2006, para comenzar mis estudios de Teología en la Pontificia Universidad Javeriana en Bogotá D.C. – Colombia.

En Febrero de 2007, viajé a Brasil a la Provincia Centro, con sede en São Paulo, para realizar mi experiencia de PFT (Programa de Formación Transcultural), la misma que la realicé en el Municipio de Iporanga, en la Parroquia Sant’Ana, perteneciente a la Diócesis de Registro. En este lugar y en este país estuve hasta Octubre de 2008.

Actualmente, me encuentro siendo parte de la Comunidad del Posnoviciado de la Subzona Andina, con sede en Bogotá D.C., continuando la segunda etapa de los estudios teológicos, en la misma universidad. Los fines de semana realizo mi servicio pastoral en la Parroquia “San Policarpo”, del Diana Turbay al sur de la ciudad. En esta parroquia en los primeros dos años de permanencia en  Bogotá D.C. ya había acompañado en el servicio pastoral.

Roberto Antonio Véliz Sánchez, svd

 

Roberto Antonio Véliz Sánchez nació el 30 de abril de 1974 en la bella ciudad ecuatoriana de Vinces, su padre, un agricultor de la finca Bejuco Bravo, quien le enseña a trabajar en la agricultura desde muy pequeño; su madre, una ama de casa y trabajadora en la agricultura. A partir de los seis años, Roberto estudió en la escuela fiscal Lorenzo Rufo Peña, su sueño era ser un hacendado, como es común en su lugar de nacimiento. Tras finalizada su primaria, acompaña a su papá de lleno en las tareas agrícolas del campo. Pasado un año de ver terminado la primaria, decide seguir estudiando, es ahí donde ingresa al Colegio Prócer José de Antepara, Colegio que le brinda la comodidad de estudiar Comercio y Administración de Empresa.

Tras su dura tarea que tiene que afrontar, el trabajo riguroso del campo y los estudios en el Colegio; termina su bachillerato. Tomando una decisión poco común en su familia de querer ser sacerdote, después de un seguimiento que realiza con los Misioneros Vascos, Roberto, ingresa al Seminario Mayor, inmediatamente culminado sus estudios de bachillerato.

Para Roberto la vida había dado un giro de ciento ochenta grados, si se pudiera decir, sus sueños ya no eran los mismos que tenia desde pequeño, sus sueños estaban encaminados en el  seguimiento a Jesús, en ser testigo de la buena noticia, cosa que lo lleva a cambiar de ideal, ya no es el poder ni el dinero, sino el dar testimonio de una verdad, revelada en Cristo Jesús. El paso por el Seminario no es  el mejor, es así que deja el Seminario después de dos años de preparación.

Pero aquí, no termina esta tarea, después de un largo tiempo, cuando ve que ha superado su mal momento en el Seminario, opta por ingresar a la comunidad del Verbo Divino, después de una experiencia en Guayaquil- ECUADOR, ingresa a la casa de formación del Verbo Divino en Quito. Desde entonces, hasta la actualidad, vive en la comunidad del Verbo Divino, a eso se adjunta toda la experiencia vivida en otros países, por donde ha pasado; actualmente se encuentra en la Ciudad de Bogotá Colombia.

 

Johanes Pemandi Nurak, svd

 

Soy JOHANES PEMANDI NURAK, sacerdote, religioso  y misionero de la congregación Verbo Divino. Nací 16 de Junio de 1969 en Wilain un pueblo de la isla Timor – Indonesia. Mis padres son Markus Lau y Jolentha Sose. Somos de cinco hermanos y dentro de la familia hay dos sacerdotes religiosos misioneros Verbo Divino.  Gracias a Dios por haberme tener una buena familia como núcleo fundamental de toda mi formación y vocación sacerdotal. ¿Cómo fue mi vida vocacional? De verdad desde muy pequeño nunca pensaba para ser sacerdote menos misionero. Mi intención era iba a ser un piloto, porque me llamaba mucha atención de manejar el avión. Resulta y pasa durante en los trayectos de mi vida las cosas salen diferente, y por fin pienso que Dios tiene algo reservada para mi desde muy niño. Y estoy muy seguro que mis padres tienen misma intención de ofrecer a Dios su hijo primogénito, y este caso soy yo cómo el mayor de todos mis hermanos. Aunque en la convivencia cotidiana ellos nunca me lo dijeron y cada vez que conversaba con ellos siempre me decían cuál carrera o profesión que voy a escoger eso depende mi persona por ende ellos solamente me apoyan y estoy muy seguro que me siguen apoyando. Cómo siempre tener en cuento  que en las oraciones de mis padres también menciona mi nombre. Tengo muchos recuerdos desde muy niño donde tenemos costumbre de asistir a la santa Misa todos los días cuando hay celebración eucarística y eso nos tomamos como una buena tradición hasta ahora. Además nuestra casa está ubicada muy cerca al templo, y antes de irnos para la eucaristía arreglemos todos los compromisos en la casa donde cada miembro dentro de la familia tenía su tarea y la responsabilidad para hacerlo. Es decir manejamos un estilo de vida bien programada y por lo tanto porque mis padres eran profesores. Algo que siempre me impacto es el principio o la filosofía de mi papá. El decía: ¨Yo soy profesor educando a los hijos ajenos para tener una buena vida y automáticamente mis hijos tienen este privilegio de dar buenos ejemplos¨.  Vivimos en un ambiente muy complejo donde la sociedad era bien pesada no había conocimiento suficiente de de alta tecnología cómo ahora, mejor dicho vivimos en un pueblo que relativamente tranquilo a pesar de asilamiento de toda la tecnología. Me recuerdo muy bien que yo era un niño desordenado, muy rebelde y a veces mal trataba a los demás mis compañeros de mi infancia y sentía muy soberbia por ser hijo de profesor o más bien el rector de Colegio. Por eso motivo mis padres siempre me corrigieron hasta de castigarme para el bien.  El castigo que yo recibí de mis padres eran muy exagerados pero así me lo habían  enseñaron y después de mi ordenación sacerdotal mis padres se confesaron conmigo pidiendo el perdón por estos castigos. Y dentro de confesionario nos lloramos juntos no por el castigo pero por buena intención de cambiar mi conducta y mi forma de ser de lo desordenado a una vida sana y ordenada. Me siento muy orgullo por esta formación y educación que recibí de mis padres y por fin tengo la impresión que cosas buenas o malas eso depende de la persona misma. Nuestra vida es la vida que cada uno piensa y va formando en su vida cotidiana.

Finalmente estoy muy agradecido a Dios todopoderoso  por su bendición y gracia Divina de tenerme junto con mi hermano sacerdote religioso misionero cómo dos siervos más en esta misión tan sagrada. .Agradezco a mis padres por su paciencia, sus ejemplos, sus formaciones y sus apoyos espirituales y materiales que  siempre me llenan.  Agradezco a mis  tres hermanos y mi hermanita por la unión y comprensión de apoyarnos unos a otros de formar una buena familia cristiana. Agradezco a mis profesores y formadores desde mi infancia hasta ahora donde yo aprendí y sigo aprendiendo para saber vivir y saborear una buena vida. Agradezco a mis familiares, amigos y parientes que me apoyan con sus aportes personales y comunitarios.  Agradezco también a mis compañeros de la comunidad Verbo Divino   por sus colaboraciones y apoyos mutuos que me ayudan a crecer y madurarme más y más. Todo es todo y todo es nada. Soy lo que soy y quiero ser como soy. Muchas gracias por todos y me disculpen por los malos momentos que causan heridas y resentimientos. Aprendemos a vivir juntos como hermano en Cristo nuestro gran amigo que nunca falla.

 

Nicolás Espinosa Quiroz, svd

 

Hola a todos y todas que nos visitan en la página  del Pos Noviciado.

Soy Nicolás Espinosa.  Nací en  Jardín, Antioquia- uno de los pueblos más bonitos y visitados de Antioquía.  Cuando tenía 6 años,  mi familia migró al Barrio Alto de las Flores, ubicado en los límites entre Envigado y Sabaneta.  Realice mis estudios de primaria y secundaria en Sabaneta. A la edad de 18 años, ingresé a la comunidad.  En el año 1989, después de terminar la filosofía y de dos años en votos temporales, fui  enviado a estudiar inglés a Australia por un año y de Australia viajé a Filipinas en Enero de 1990 donde viví hasta enero  de 2003.  Durante todo ese tiempo realice mis estudios de Teología en Tagaytay, trabajé en  una isla llamada Mindoro, y finalmente, hice mi maestría en Consejería Sicológica. En Enero de 2003, regresé a Colombia para asumir el trabajo de acompañante en el Pos Noviciado de la Sub Zona Andina.  En este cargo me he desempeñado hasta el momento.

 

Andretty Valenzuela López, svd

 

Nací en Medellín,  cuna de donde se han forjado grandes hombres de nuestra patria, en una familia constituida por 4 hermanos, mi padre y mi madre la cual falleció, ya hace 13 años. Entré a los Misioneros del Verbo Divino motivado por  ser colaborador del verbo encarnado en esa gran misión de llevar su buena noticia a todo el mundo. Esta gran familia  SVD  me ha acogido con gran apertura y amor, sintiendome  feliz y realizado de desarrollar la vocación a la cual el Señor me ha llamado.

 

José Joaquín Rodríguez del Real, svd

 

Nací el 29 de Marzo de 1982 en Santiago de Chile. Soy el hijo menor entre cuatro hermanos, mis papas son Juan Pablo Rodríguez y Bernardita del Real. Toda mi formación académica escolar la recibí en uno de nuestros colegios, el Verbo Divino de Santiago. Después de egresar del mismo en el año 2000 pasé brevemente por la universidad, pero el llamado vocacional se hizo tan claro y concreto que decidí responder al llamado que Dios me ha hecho de ser un religioso misionero del Verbo Divino, de modo que el año 2001 ingresé a la congregación del Verbo Divino en la Provincia chilena. Los primeros votos los profesé en Marzo de 2003.

Mis estudios de filosofía los realicé en la Universidad Alberto Hurtado y después fui destinado en el año 2005 a continuar con mis estudios de teología en la Universidad Javeriana de Bogotá, Colombia en donde actualmente me encuentro. Por esa razón hoy soy miembro de la Provincia Colombia-Venezuela. En el periodo de Mayo de 2006 hasta abril de 2008 he tenido la posibilidad de vivir una experiencia de misión ad-gentes en la  Provincia de Ghana, para luego volver a Colombia a terminar con el estudio de teología. 

 

Edmundo Condori Luis, svd

 


 Mi nombre es Edmundo, nací el 16 de noviembre en Cochabamba-Bolivia.

Mis Padres: Julián (Yulí) y Zenobia, mis hermanos: Marlon 21 años, Norman Constancio 17 años, Wilma 15 años, Maya Patricia 13 años. Soy el mayor de cinco hermanos.

 Ingresé a la comunidad de los “Misioneros del Verbo Divino” SVD, en febrero del 2005, actualmente estoy en el segundo año de la etapa del pos-noviciado.

Soy candidato a Hermano en la SVD, y estoy cursando mi segundo año de Teología.

 

 

Mateo Amarís Barrios, svd

Me bautizaron con el nombre de Mateo en un pueblecito a las orillas de los  ríos Magdalena y Cesar, El Banco, “Ciudad Imperio de la Cumbia”, donde me criaron mis “taitas”, Horacio e Inés, a peso de pescao, yuca y suero... De los cinco hijos que engendraron mis padres, soy el “cuba”, es decir, el ultimo de la cochada… Mi familia se ha caracterizado por el gran amor que en ella fluye y por la unión que se ha mantenido en sus miembros.

Desde niño – aproximadamente 8 años – me fui involucrando activamente en la pastoral parroquial en mi pueblo, comenzando  y descubriendo allí el gran interés que tengo por la misión a través de los Misioneros del Verbo Divino que por ese entonces – hace unos cuantos añitos -, colaboraban en el proyecto del Padre; así, luego de discernir y por el amor que tengo a la misión y las ganas de estar colaborando en la misión del Verbo Encarnado, ingresé a la comunidad “Verbita” el 28 de enero del 2005, para servirle a Dios en los hombres, en el compartir diario con la humanidad y con la comunidad como religioso misionero del Verbo Divino.

Mateo Amarís Barrios, SVD.

Yermith Yensi Flórez López, svd


 Nací el 24 de julio de 1982, en un pequeño rinconcito de la costa norte de Colombia.”Las flores”, bello caserío ubicado en el municipio de Morroa en el departamento de Sucre a pocos minutos de la ciudad capital “Sincelejo”. En este humilde y sencillo lugar, crecí y desarrolle toda mi infancia, “esta etapa que marca nuestra vida”,  en ella tenemos los  primeros conocimientos adquiridos tanto en nuestro  hogar como en la escuela.  Este es el lugar que aun hace parte de mi vida, en donde está mi hogar y familia;  conformado entonces por 8 personas; papá, mamá, un hermano, tres hermanas y un niño adoptado que seria nuestro ultimo hermanito de 4 años. Somos una familia acogedora, humilde y sencilla, llena de valores y de buenos principios. Mis estudios primarios los realicé en la Institución Educativa  Las Flores y el Bachillerato o estudios secundarios en El Colegio de Bachillerato Cristóbal Colon de Morroa.

 

En este entorno familiar recibí la llamada de Dios y mas tarde después de un buen discernimiento decidí optar por su seguimiento. Iniciando entonces mi primer proceso de formación etapa de aspirantado y postulantado, el día 29 de enero de 2006. Con esta bella etapa de formación, llena de muchas experiencias y expectativas acrecentó en mí, el deseo más profundo y ardiente de dar un paso mas, en este encuentro con Jesús iniciando de esta manera el año de noviciado el 8 de septiembre de 2007 en Quito Ecuador. Este año de noviciado fue para mí una gran experiencia en la que  reconocí una vez más a Dios presente en mí caminar misionero, un Dios amigo y compañero de ruta. Pero también una etapa en la que  conocí una nueva cultura y pude experimentar profundamente el carisma y la internacionalidad que nos caracteriza y nos identifica como Verbitas. En esta etapa deformación me uní más estrechamente a Jesús por medio de los concejos evangélicos con mi primera profesión de votos temporales, orientando mi opción de vida desde el servicio del sacerdocio. Ahora me encuentro en la etapa de posnoviciado, nueva etapa de formación llena de muchas expectativas y responsabilidades pero ante todo el de seguir caminando con Jesús haciéndolo parte y centro de mi caminar misionero.

Diego Andrés González Aponzá, svd

Soy Diego Andrés González Aponzá, nací en el municipio de Caloto Cauca, criado en el corregimiento de Guachené, Vereda San José.


¡¡¡ Es motivo de agrado, tratar de recordar mi pasado, pues la vida me ha pagado muy bien al igual que el presente...!!!
Lo manifiesto ya que durante la infancia, tuve la oportunidad de vivir en un ambiente agradable de paz y amor, tanto en mi casa como afuera. De los 6 a 7 años aproximadamente, tuve la oportunidad de vincularme en las diferentes actividades de la parroquia y actividades de una entidad llamada “IVAC” (Integración de Veredas en Acción Comunitaria) donde hice parte de algunos grupos como: fútbol, danza folclórica, representante e integrante de jóvenes “IVAC”.

En la parroquia era miembro activo de infancia misionera, acolito y poco a poco líder de los diferentes grupos parroquiales. Todo esto permitió que fuese creciendo en un ambiente sano, agradable para mí y los que me rodeaban.

En cuanto al estudio, siempre me destacaba por estar entre los mejores, con humildad y sencillez; de esta manera me gané el cariño y el respeto de todos.
Todas estas experiencias forjaron en mí un espíritu misionero y por eso, terminado mis estudios de segundaria, me fue permitido ingresar a la comunidad del Verbo Divino.

Ingresé en diciembre del 2.000 donde viví una experiencia confortante de encuentro con Jesús durante un año (Aspirantado y Postulantado). Después de enfrentarme con ciertas dificultades, que fueron mostrándose en este caminar y de carácter familiar; opté por  hacer un pare en la formación, aproximadamente año y medio estuve fuera de la comunidad del Verbo Divino. Pasada la dificultad logré vincularme de nuevo la comunidad del Verbo Divino. Retomé el proceso que antes había hecho y continué con la experiencia del noviciado en Quito (Ecuador).

Es así como hoy, una vez más en la etapa del pos-noviciado, Dios y la congregación me regalan la oportunidad de seguir en este caminar, con el fin de ¡Consagrar mi vida al Señor! “En servicio de aquellos que tienen necesidades de cualquier índole”. 

Jonathan García, svd

 

Nací el 15 de marzo de 1987, en la ciudad de Bucaramanga; mi Dios me regalo una familia que es de gran belleza y que me llenó de valores y de amor, soy el segundo de mis hermanos, mi hermana menor Karen, mi hermano el mayor Diego. Mi mamá se llama Amparo y mi papá Lorenzo.  En mi casa aunque no habían cosas materiales yo me sentía tan feliz porque Dios me acompañó cuando crecía y lo veía todo el tiempo en mi mamá cuando estaba conmigo en la enfermedad, en los momentos felices y de tristeza; en mi papá que se esforzaba bastante para que nunca nos faltara lo necesario, y mis hermanos que compartían conmigo y me acompañaban en todo momento, que gran bondad la de Dios para conmigo que me regaló una familia de tan gran belleza.

 

Estudie mi bachillerato en el colegio INEM de Bucaramanga y gracias a Dios me gradué en el año 2004, luego ingresé a la comunidad del Verbo Divino con tan alegría para servir y con la gran bondad de Dios que me permitió empezar el gran deseo de darme a los demás sobre todos a aquellos que viven en el dolor.

 

Posteriormente ingresé al noviciado en el país de Ecuador en el año 2007 donde compartí con otra cultura y fue una gran experiencia para mi vida, como misionero del Verbo Divino. Gracias a la voluntad de Dios profesé mis primeros votos en la ciudad de Quito Ecuador el 8 de diciembre de 2008.

 

Con mucha motivación sigo formándome con el anhelo de ser un hermano misionero del Verbo Divino y de compartir mi experiencia de fe, y por supuesto con las ganas de trabajar por el reino de Dios. 

 

Hechos y experiencias comunitarias

aQueremos que ustedes también vayan conociendo algunas de nuestras actividades o hechos más significativos de nuestra comunidad.

ENTRE MÁS ADULTO MÁS JÓVEN ME HE VUELTO

Aprender una cultura y un idioma me están modificando, porque son el camino trazado por Dios para profundizar mi experiencia religiosa dialogada y compartida con los otros y con lo otro.

 

Como un afro-colombiano candidato a Hermano en La Congregación Religiosa de los Misioneros del Verbo Divino salí de mi país para realizar mi PFT (experiencia misionera) en los Estados Unidos. Puedo decir, y sin temor a equivocarme, que esta experiencia me está volviendo más joven; es así, como literalmente lo siento. El nuevo contexto esta modificando, no mi fisionomía, pero mi modo ver a Dios actuando en los otros y en lo otro. No obstante, este mismo contexto, a su vez, esta modificando el modo de verme a mí mismo en mi experiencia de Dios, al experimentarme como un niño perdido entre las multitudes de este nuevo contexto.

En este tiempo, la cultura Estadounidense desde una perspectiva muy Verbita, me ha estado direccionando a encontrar riquezas nunca antes exploradas. Aprender otra cultura, siendo la base para aprender su idioma. Aprender otro idioma, siendo este a su vez la base para negociar con la cultura. Porque no he llegado vacio a este nuevo lugar. He llegado con algunos elementos que son base de mi propia cultura, y sobre todo de mi experiencia de Dios como afro-colombiano. Sin embargo, aquellos aspectos que son materia-base en mi experiencia, no son ahora, absolutos; por lo tanto, debo aprender a negociarlos sin tener que perderme en un sinsentido, desconociendo lo que hay dentro y fuera de mí.

 

…ESO ES LO QUE HAY…

Consecuentemente, aprender una cultura y un idioma me modifican, porque son el camino correcto trazado por Dios para profundizar en mi experiencia con lo que tengo: mi trasfondo como afro-colombiano, una experiencia que esta dando sentido a mi vida en la medida en que acepto la voluntad de Dios, y una persona abierta al dialogo con los otros y con lo otro.

Los otros son aquellas personas de diferentes países, con diferentes idiomas, y por supuesto de diferentes culturas y experiencias de Dios. Con ellos comparto: en la casa donde vivo, en el hospital donde empiezo ahora mi trabajo pastoral experimentando y viendo la fragilidad de la vida en muchos que se sienten próximos a perderla, en nuestras parroquias; lugares donde Estadounidenses, Afroamericanos, Hispanos y vietnamitas, desde su entender, se juegan su deber ser en los procesos organizativos de sus comunidades. Con todos ellos a quienes me encuentro día a día y me dan una sonrisa, una voz de aliento, y hasta abrazos que son tan escasos por estos lugares. Con ellos crezco, aprendo y maduro. Eso es lo que hay…

 

 Lo otro es a lo que estoy tentado a tener si lo deseo y necesito para el único propósito de glorificar a Dios en la misión encomendada por El. Cuando estaba en Colombia muchas veces pensé…pero viajar a EE.UU que presenta un contexto tan materialista…? Será esta una buena decisión. Pero la verdad, ahora que estoy viviendo esta experiencia me siento retado a ser mas responsable y coherente con lo que pienso, digo y hago. El hecho de vivir en medio de tantas posibilidades no me alegra, ni me entristece, me desafía.

Pienso que lo otro también, me hace sensible a lo que me humaniza y equilibra como un religioso misionero. Pero, también me hace fuerte con lo que me deshumaniza desintegrándome muchas veces de La Misión de Dios. Definitivamente, me siento desafiado a saber hacer elecciones porque, este otro, me presenta dilemas expresados en fuerzas desde diferentes direcciones y pidiéndome respuestas rápidas y concretas. Todo ello, con el propósito de direccionar mi experiencia el camino correcto. Siguiendo la misión Dios, en el camino marcado por Jesús el Verbo encarnado. ..Eso es lo que hay…

Esto, no es fácil expresado, estando aun dentro de la experiencia, pero por lo menos me esfuerzo por encontrar el camino correcto para expresarme de acuerdo a lo que voy viviendo. Puedo decir con libertad, eso es lo que hay. Alguien que está asumiendo una realidad ajena a él pero que al mismo tiempo le gratifica. Lo que Dios me ha dado, el regalo regalo de mi vida. Mi propio yo bañando en tierras desconocidas, pero en camino a día a día sentirme más como en casa.

Quiero terminar diciendo que aunque algunas teorías sicológicas sostienen que después de los 27 28 años para algunas personas es casi imposible cambiar. Yo sin embargo, entre más adulto, más joven, me he vuelto. Y no solo por el aprendizaje del nuevo idioma, siendo lo que me motivo mucho a salir de mi país… pensando…oooh que lindo aprenderé una nueva lengua... Pero, por la nueva experiencia que me esperaba, y me presentaría nuevos retos. Ahora estoy frente aquellos retos, y puedo decir también y sin temor a equivocarme, qué difícil es estar invitado a volver a nacer para aprender. Y más difícil aun, hacerme a la idea de que la invitación es para toda la vida.  

 

Miller Hernández Díaz, SVD.

¡¡¡A tierras de misión!!!

 

Hoy 28 de abril de 2009 hemos despedido a otro de nuestros compañeros, José Luis Núñez, svd,  quien a partir de hoy inicia su experiencia de misión de OTP (overseas training programme) en Australia. Como comunidad del pos-noviciado de la Sub Zona Andina le deseamos lo mejor en su experiencia de misión, confiados de que Dios va junto a él, animándolo y moviéndolo a anunciar su Reino a otros pueblos y culturas. 

 

Vida Religiosa

 

I CONGRESO DE LAS NUEVAS GENERACIONES DE LA VIDA RELIGIOSA DE AMERICA LATINA Y DEL CARIBE 

La Conferencia de Religiosos y Religiosas de América Latina (CLAR) organizó y realizó  el I Congreso de las Nuevas Generaciones del 22 al 24 de Abril de 2009 en la ciudad de Managua, Nicaragua. Cabe notar que se entiende por Nuevas Generaciones juniores y junioras, religiosos o religiosas en votos temporales. El tema de este primer congreso fue: “Compromiso de las Nuevas Generaciones en la revitalización de la Vida Religiosa desde sus propias culturas y carismas.”  Participaron en este congreso: Representantes de las Nuevas Generaciones de la Vida Religiosa (VR) de América Latina y el Caribe y provenientes de las 22 Conferencias Nacionales de Religiosos/as. Un Formador/a de las comisiones de formación de las Conferencias. Religiosas/os de las Nuevas Generaciones de la Conferencia anfitriona (Nicaragua). En total, fueron casi 120 participantes incluido el equipo coordinador.  Por Colombia, participamos 3 representantes de las Nuevas Generaciones y este servidor como acompañante.  La metodología del Congreso siempre fue la del ver-juzgar-actuar- celebrar y revisar tanto a nivel de preparación como durante el mismo congreso. Los delegados y delegadas siempre mostraron ese entusiasmo por realmente ser protagonistas del presente y futuro de la vida religiosa en América Latina y el Caribe. También se vivió y se celebró la riqueza cultural e internacional del Congreso. Realmente se sentía una revitalización de la Vida Religiosa. Una reflexión más detallada, a manera de artículo vendrá más adelante.

Nicolás Espinosa, svd

  

 

Semana Santa en Maracaibo

 Después de un largo viaje a Venezuela, nos dimos cuenta, que la experiencia del resucitado, no está en el que hacer de la misión, sino en la experiencia vivida en cada momento o en cada  instante que podíamos vivir la preparación a la Semana Santa.

Una Sema Santa llena de comentarios entrecortados, porque todos quieren escuchar y todos quieren tener un mínimo contacto con el misionero, eso hace que la atención se haga interesante y rompa los esquemas de la rutina diaria que se suele llevar mientras el tiempo transcurre.

Todos queremos tener una experiencia, pero hay una que es única, cuando la vives con el otro, y la compartes como si se tratara de un dialogo vivo con el resucitado, que camina por esos lugares desconocidos, que es nada más el que nos lleva a Dios y que nos hace partícipe de una experiencia compartida con el  más necesitado. (Roberto Véliz)

Envío Misionero y Ministerios Menores

El pasado 21 de Noviembre  la comunidad del Pos Noviciado junto a varios compañeros del Distrito se reunió para celebrar dos acontecimientos: El envío misionero de José Luis y Julio para sus experiencias de PFT  (Programa de Formación Transcultural) y la imposición de los ministerios menores de Acolitado y Lectorado a  José Luis Nuñez. 

 

Una de las etapas del programa de formación de  los Misioneros del Verbo Divino es lo que internamente llamamos  el Programa de Formación Transcultural (PFT) o en inglés Overseas Training Program (OTP). Generalmente después de dos años en votos temporales, los estudiantes interrumpen sus estudios  y  son enviados a cualquier país donde hacemos presencia y donde hay organizado un programa de PFT para que allí vivan por dos o tres años. Este un  programa que quiere ayudar a nuestros estudiantes a vivir anticipadamente la experiencia de ser Misionero del Verbo Divino (SVD). Eso significa dejar su país, su cultura y su idioma, para sumergirse en actitud de diálogo y encuentro en otro país, otra cultura y costumbres.  Es la oportunidad para aprender un nuevo o nuevos idiomas.  La experiencia de PFT dura dos años si solamente se tiene que aprender un idioma y tres años si se aprenden dos idiomas.  En esta ocasión José Luis va a realizar su experiencia de PFT en Australia por dos años; mientras que  Julio estará en Filipinas por dos años, pero primero irá a Estados Unidos para aprender el inglés.  Los dos están motivados para vivir la experiencia. Desde ya la comunidad los acompaña con sus oraciones y motivándolos para que sigan adelante con su espíritu misionero.

 

El acolitado y el lectorado son dos ministerios menores que la iglesia da a todos aquellos candidatos al sacerdocio.   En el programa de formación de la Sub Zona Andina se estableció que los candidatos al sacerdocio dentro de nuestra comunidad formativa reciban los ministerios menores antes de la segunda renovación de votos. En este caso fue el turno para José Luis. Aunque el recibir estos ministerios menores siempre se ve como un requisito, José Luis se preparó con anticipación. La ceremonia fue simple pero al mismo tiempo se le recordó a José Luis el sentido de servicio y compromiso que tiene el recibir el acolitado y lectorado.

 

 

¡¡¡¡Buen Viaje!!!! y ¡¡¡¡buena misión!!!!

En el día de hoy, 8 de diciembre de 2008, la comunidad ha despedido a uno de sus integrantes, al hermano Julio Jiménez; quien pasará por su país de origen, Ecuador, para tomar unas merecidas vacaciones y posteriormente continuar con su proceso formativo como hermano de la Congregación del Verbo Divino.

Pues, nuestro hermano Julio ha sido destinado a realizar su experiencia pastoral transcultural en Filipinas, pero antes de llegar a su destino misionero él pasará un tiempo en Estados Unidos para perfeccionar su inglés.

Julio, toda la comunidad del Pos Noviciado de la Sub Zona Andina del Verbo Divino agradece profundamente tu gran compañerismo y fraternidad que has tenido con nosotros; te deseamos lo mejor en esta nueva etapa que comienzas, esperando que Dios te siga bendiciendo a lo largo de tu vida. Al mismo tiempo confiamos que por medio de tu vida seguirás siendo fuente de amor y así comunicar a los demás la grandeza de Dios que se te ha sido revelada.

May God Bless you

 

Nueva Misión de la SVD Provincia de Colombia

En esta oportunidad la comunidad de formación de la Sub-zona Andina tiene el agrado de mostrarles una pequeña presentación de la nueva misión de la SVD en Venezuela, Maracaibo. Para este nuevo desafío algunos padres de la Congregación del Verbo Divino han aceptado dichosamente iniciar y abrir nuevos horizontes de evangelización desde la óptica de la SVD, y así responder generosamente al llamado que nos ha hecho y nos hace Jesucristo, vayan y hagan que todos los pueblos se bauticen en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Esta nueva comunidad del Verbo Divino está conformada por el P. Cristóbal Pipa, P. Cristóbal  Krzysków, P. Pedro  Karolewski  y el P. José Luis Corrales  quienes con mucho entusiasmo han iniciado la misión en la parroquia de San Isidro Labrador de la diócesis de Maracaibo.

Encuentro de comunidades misioneras

                                             

 

El pasado viernes 31 de octubre algunas comunidades religiosas misioneras, tales como: Los hermanos y hermanas Combonianos, las hermanas Agustinas Misioneras, Los Consolatos, Los hermanos de la Compañía de María (Padres Monfortianos), las hermanas Misioneras Religiosas Filipenses de la Enseñanza, Misionero del Espíritu Santo y nosotros los del Verbo Divino, nos reunimos a celebrar  nuestra vocación misionera.

En esta ocasión rezamos juntos por todas y todos nuestros mártires, quienes de una u otra manera nos animan a ser auténticos misioneros religiosos.

También tuvimos la oportunidad de compartir muchos de los platos típicos de diferentes países, ya que en este encuentro habían personas de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Corea, Ecuador, Guatemala, Italia, Kenia, México, República Dominicana, Polonia y Portugal.

Como podemos notar, en este encuentro hubieron muchas nacionalidades pero todos unidos por una sola razón, o mejor dicho; una sola persona, Dios; aquí se ve claramente aquel lema de la SVD “Un solo corazón y muchos rostros”     

 

 

 

Nuestras publicaciones y otros

También queremos dar a conocer algunos de nuestros pensamientos a la comunidad que nos visita.

¡¡¡La Tierra Grita!!!

Video de http://www.youtube.com/watch?v=A6A3nm1Faq8

Con este video los queremos invitar a reflexionar sobre el problema del agua, el cual cada vez se está haciendo más patente en el mundo.

A lo largo de las últimas décadas hemos sido testigos de los drásticos cambios climáticos a los cuales ha estado sometida la tierra, todo esto se debe a nuestras irresponsabilidades; en realidad no hemos sido respetuosos con la Madre Tierra, peor aún, la hemos explotado para obtener bienes inmediatos sin tener en consideración las próximas generaciones. Todas nuestras ambiciones egoístas y explotadoras con la Tierra han producido gradualmente un desastre en la naturaleza, lo cual, en un aspecto, ha ido disminuyendo la cantidad de agua potable necesaria para la subsistencia armoniosa y saludable de los seres humanos.

Todos los hombres y mujeres tenemos la responsabilidad de cuidar la creación que se nos ha sido confiada. Dios ha creado el mundo y nos lo ha entregado a nosotros para que seamos buenos administradores del mismo, de tal manera que la creación sea un habitad propicio para la subsistencia de las plantas, los animales y en especial de los seres humanos.

¿De qué manera cuidas la creación que se te ha sido confiada? ¿Cómo ahorras el agua y procuras de mantenerla descontaminada?

                                                                                                 José Joaquín Rodríguez del Real, svd

 

NO COMO UNA INTRODUCCION A LA LEY

SINO COMO HISTORIA DE SALVACION 

 

El Antiguo testamento, como el comienzo de la revelación Divina en la historia, el intervenir de  Yahvé dentro del pueblo de Israel, Dios camina con un pueblo y se sigue manifestando en un ayer, en un presente y en un futuro.

 

LA LEY

Desde un comienzo, al introducirse en este gran libro, y bueno con los pocos conocimientos que he adquirido durante mi periodo de formación,  me han dado un mal concepto sobre el, Antiguo testamento como igual a ley, bueno es unos de los conceptos que le han dado algunos profesores, o quizás el común de la gente, o también sacerdotes, religiosas, laicos, de nuestro tiempo. Pero es difícil de ignorar o no darse cuenta que las muchas enseñanzas, del antiguo testamento consisten en inculcar leyes, descubrir pecados y animar el bien.

 

Dentro de las muchas unidades literarias del antiguo testamento encontramos una palabra muy común en todos los libros “la ley”, donde muchas veces te enseña que debes hacer, que no debes hacer, como debes comportarte, etc. Además no cabe decir que tiene historias de las cuales relatan, como se cumplieron y como se violaron tales leyes.

 

Pero, ¿se podría definir el antiguo testamento como una ley o una norma?

 

Martin Noth escribe algo que me pareció a mi modo de ver muy interesante:

 

“Durante la canonización del Antiguo testamento, se fue imponiendo un nombre a este (ley), exprese convenientemente la realidad, si se atiende al contenido global, porque por una parte, el antiguo testamento es en si mismo considerado como una realidad demasiado variada y compuesta de los mas diversos elementos, lo que hace más improbable que el Antiguo testamento se pueda reducir a una solo formula” (ley).[1]

 

Pero es convincente esta exegesis sobre el Antiguo testamento, mientras que el hombre no incumpla ninguna norma, ya tiene su premio asegurado.

 

En primer lugar es en si mismo dudoso que se pueda hablar de la ley en el Antiguo testamento, porque la ley no aparece en él de ninguna manera como unidad.[2]

Pero algo muy importante que también se debe tener en cuenta para la introducción de este libro, y para la interpretación, de las leyes es el tomar en consideración la antigua organización sacra del pueblo de Israel.

“es cierto que en la progresiva absolutización de la ley existe un camino extraviado, también hubo consecuencias al dar prioridad a las leyes como un premio que había que merecer ante Dios, cumpliendo la ley y se apartaron enormemente del verdadero fundamento de la fe, que en los escritos del Antiguo testamento constituye el objeto de tradiciones y testimonios”.

 

Es  muy interesante lo que decía Gerhard Von Road al referirse al Antiguo testamento dice:

 

“donde se revelaba Yahvé allí también se ponía de manifiesto su justicia es decir su fidelidad a la alianza”[3].

 

También hay que tener en cuenta algunos términos, pues la fidelidad en este campo no se limitaba tan solo a una conducta correcta y conforme a la ley,  (justicia) nuestra palabra justicia no solo es insuficiente, muchas veces, llega incluso a ser una traducción engañosa del termino Hebreo.

 

JUSTICIA: para nosotros la justicia es ante todo algo que pertenece al mundo de las ideas, donde nace un comportamiento que a través de las acciones del interesado repercuten en el beneficio de la sociedad. En cambio ya desde el principio Israel concibió el ser de la justicia de un modo distinto.

 

Entonces, parece realmente que la justicia dentro del pueblo de Israel era comprendida en un sentido local, como un campo de energías, saludables para el hombre, justicia como un don salvífico.

 [4]

Dios intervenía a favor de su pueblo con drásticas demostraciones de su justicia, pero del él provenían también las reglas de su conducta,  las únicas que hacían posible la convivencia humana. Sus mandamientos no eran una ley abstracta si no un don saludable que ordenaba la vida.

Junto con la realidad, que Dios se abrió para sí mediante su auto revelación en la historia, se abrió al mismo tiempo la lengua del antiguo Israel. Lengua que responde a los hechos, pues sabe poner nombre, ajustándose a la verdad, a las realidades creadas por la palabra de Dios, aprendió a reconocer y poner nombre a su mundo y a su historia, es decir a su mundo como historia.

 

Por eso es de gran importancia tener en cuenta las ideas del pueblo de Israel acerca del mundo, y para esto se pueden comprender partiendo de sus creencias de su fe en Dios.

 

 

 

CAMBIO DE MENTALIDAD

 

 

Es preciso tener en cuenta la mentalidad de los hebreos y el uso que hacen de las palabras, porque nuestra mentalidad es más de la cultura Griega., al Griego le gusta la armonía y desea aclarar los misterios, es una mentalidad más racional, queremos dar explicaciones a todas las cosas que nos rodean. El hebreo en cambio, tiene más interés por la realidad que por la verdad, “y se entiende por realidad aquello que hace actuar al hombre y hace también que los otros actúen” [5]por ello explica la experiencia (la única verdad para él) a fin de que el otro, el interlocutor, cambie su estilo de vida.

 

La mentalidad del hebreo es existencial, ve al hombre más que como sujeto de acciones, como sujeto de responsabilidades, teniendo en cuenta que el Antiguo testamento viene de un contexto muy lejano que el de nosotros, también viene de un mundo que si bien nos damos cuenta tiene otras ideas, tradiciones, en conclusión diferentes modos de pensar. Teniendo en cuenta esto es posible que podamos tener una mayor comprensión de este gran libro. Pero para comprender también se debe tener en cuenta algo muy importante, ser parte de esa historia, Martin Noth dice algo que me llamo mucho la atención.

 

“tenemos que acaso procurar adentrarnos nosotros mismos en estas otras ideas y modos de pensar, de modo que al final ya no somos verdaderamente nosotros mismos”

 

Ernest G Wright escribió: el contenido objetivo de la biblia no esta atado a las ideas y modos de pensar siempre cambiantes en la historia de la humanidad, el comprender por nuestra parte lo que se dijo valiéndose de formas de un mundo que pensaba de otra manera, representa para nosotros una tarea, la posibilidad de adentrarse en las ideas y modos de pensar de otro, es el presupuesto de cualquier entendimiento entre hombres, sin que para ello el que entiende tenga que renunciar a su propia esencia[6].  

 

Cuando comienzo a leer el Antiguo testamento no cabe duda que dentro de este gran libro descubro un conjunto de historias de diferentes grupos.

Pero es claro que no se trata de historias entendidas en el sentido occidental (para explicar las cosas tal como sucedieron), se trata de grupos diferentes que entraron en contacto por diversas circunstancias y empezaron una historia en común, cada grupo llego aceptar como propios acontecimientos vividos por los otros grupos. Y en estos acontecimientos y en esta historia en común, la gente que más tarde formaría el pueblo de Israel fue descubriendo poco a poco la acción de Dios y su relación con los hombres, también muchos años más tarde fueron redactando su experiencia de fe.

 

A medida que le pueblo de Israel fue viviendo otras experiencias, dificultades, crisis, etc. tuvieron que radicalizar y tener más exigencias en su fe con Dios. Se podría decir, que en cada momento de crisis en la historia del pueblo de Israel, también se dio una respuesta a ello a través de la historia como: normas, poemas, etc.  [7]

 

 

 

 

 

 

Algo muy importante cuando se comenzó la selección de los libros para el canon de la biblia hebrea es que tenían muy en cuenta la experiencia de fe, pues un libro de la fe a través de la historia. La fe es el núcleo principal en la selección de los libros, lo demás es algo muy exterior.

 

 

Por lo tanto el Antiguo testamento no es una introducción a la ley y mucho menos donde aparece un Dios dominante, imponedor de leyes. No es un Dios que mantiene su pueblo oprimido, un Dios castigador, no nada de eso, por el contrario es un Dios vinculado a las personas, un Dios que vive con los hombres, que se hace presente en la historia y en los pequeños hechos de la vida; un Dios que continua siendo nómada que no acepta la menor manipulación y desea seguir siendo compañero de camino.[8]

 

    

 

La ley tiene como base  y presupuesto aquella constitución a la que el Antiguo testamento llama alianza entre Dios y pueblo, por lo tanto no da el concepto de obras buenas meritorias, pues la bendición no se merece, sino que se promete libremente.



[1] Martin Noth estudios sobre el A.T

[2] Martin Noth investigación sobre el A.T

[3] Gerhard Von Road, teología del A.T

[4] Gerhard Von Road, teología del A.T

 

 

[5] Rafael de Sivatte Dios camina con su pueblo

[6] Ernest G Wright

[7] Rafael de Sivatte Dios camina con su pueblo

[8] Rafael de Sivatte Dios camina con su pueblo

         I CONGRESO DE LAS NUEVAS GENERACIONES DE LA VIDA RELIGIOSA DE                 

 

Como ya es conocido de todos, el área donde me he desempeñado en los últimos años ha sido la formación.  Dentro de esta área de la formación, uno de los aspectos más importantes  ha sido el acompañamiento a la vida religiosa joven, que hoy quiere llamarse Nuevas Generaciones.  Quisiera en estas cortas líneas compartir algunas reflexiones de mi experiencia  en el  I congreso de Nuevas Generaciones de la Vida Religiosa realizado en Managua, Nicaragua de los días 22 al 24 de abril.

 

Primero que todo quisiera compartir el cambio de nombre. Es una realidad que se ha constatado en la vida religiosa de todo el continente:  no todos aquellos y aquellas que ingresan a las comunidades religiosas son jóvenes. Como diría el P. Ignacio Madera,  a las cosas hay que llamarlas por su nombre, es decir, y como insiste él,  no hay tal cosa como adulto joven o adulto mayor. O se es niño, joven o adulto. Por lo tanto, decir joven religioso a un postulante de 40 años queda fuera de contexto. Entonces, volviendo al cambio de nombre, los procesos iníciales de formación, especialmente la etapa del juniorado,  en muchas comunidades y en  muchas partes del continente han demostrado que no existe una edad cronológica definida para los que están en esos procesos. Esto obligó a repensar el nombre vida religiosa joven y hoy quiere llamarse Nuevas Generaciones de la Vida Religiosa. Esto tiene muchas implicaciones  y desafíos que todavía están por debatirse y discutirse. Decir nuevas generaciones, implica todo un proceso de cambio, de renovación. Decir Nuevas Generaciones, implica que el presente y el futuro de la Vida Religiosa en América Latina está en manos de aquellos y aquellas que ingresan  y están en procesos de formación. Si hay Generaciones Nuevas entonces existen las viejas generaciones. Entonces, el desafío está para que las viejas generaciones sepan entender y apoyar a las nuevas generaciones que quieren abrirse camino en la vida religiosa de América Latina y el Caribe. Pero también es cierto que el desafío es grande para las nuevas generaciones, que como se decía y lo reflexionaban los mismos y mismas participantes del congreso, a veces esas nuevas generaciones ya nacen viejas y cansadas al interior de la Vida Religiosa. Nuevas Generaciones que no desafían y que simplemente se acomodan a las antiguas y ya cansadas formas de ser al interior de la vida religiosa.  Podría seguir reflexionando sobre el mismo nombre, pero como decía, el llamar Nuevas Generaciones a todos aquellos que ya han hecho votos y están en procesos formativos en la etapa inicial y aún un poco después, tiene muchas implicaciones y desafíos que todavía están por debatirse. 

 

Este segundo momento, quiero dedicarlo a la misma dinámica del Congreso de las Nuevas Generaciones. Participaron más de 115 personas en el Congreso. El 90% de ellos y ellas,  religiosos y religiosas en la etapa del juniorado.  Como siempre la presencia femenina fue la más abultada pero cabe rescatar la buena presencia masculina. Casi todas las delegaciones de los 17 países presentes tenían a uno o dos hombres en su delegación. Eso es significativo porque entonces no se puede descalificar el evento como “algo para monjitas”.  Estos delegados y delegadas presentes en el Congreso eran representantes de sus respectivas Conferencias Nacionales. Esto a su vez quería decir que la mayoría de ellos y ellas ya ha habían hecho recorrido con sus respectivas Conferencias en lo que se llamó los pre-Congreso. Fue interesante escuchar los reportes de las distintas delegaciones.  Me captaba el escuchar el entusiasmo, las ganas con que se trabajó en las diferentes conferencias.  A nivel Colombia, sabemos del  esfuerzo de la Comisión donde uno de los nuestros está presente- Mateo Amaris. Algunos de los acompañantes presentes recalcábamos eso: es posible soñar con una vida religiosa realmente de nuevas generaciones. Nuevas Generaciones inquietas, preocupadas con el caminar de la Vida Religiosa. Nuevas Generaciones que no se quieren quedar pasivas ante los grandes desafíos. También es cierto, que las respuestas a los pre- congresos, como acá en Colombia no fue como se esperaba.  Sin embargo, eso en vez de desalentar debe animar para seguir animando y desafiando a las nuevas generaciones de la vida religiosa que todavía no han tomado conciencia del rol tan importante que desempeñan hoy en la Vida Religiosa de América Latina y del Caribe.  Ya los tres días del Congreso, que fue intenso, mostró nuevamente  el porqué la Vida Religiosa en América Latina y del Caribe tiene esperanza y futuro. Los delegados y delegados se entregaron de lleno al trabajo, con reflexiones y un compartir profundo. El clamor de todos ellos y ellas era siempre el mismo: queremos ser protagonistas en este cambio de época. Queremos que nos mire, valore y se nos tenga en cuenta al mirar el presente y el futuro de la vida religiosa.  Queremos que se nos trate como lo que somos Nuevas Generaciones de la Vida Religiosa. También en sus reflexiones y pensamientos que la identidad propia de las Nuevas Generaciones hay que trabajarla y configurarla en el caminar que comienza. Como lo decía el mensaje elaborado por una comisión, presentes solo delegados de nuevas generaciones:

 

“ “Algo nuevo esta brotando, no lo notas” (Is 43 18’19). Somos las Nuevas Generaciones de la VR en Latinoamérica y el Caribe que nos hemos sentido seducidas  por Jesús, el humano, el hermano, que nos ha invitado a recorrer un camino nuevo a través de nuestras culturas y carismas; a realizarlo desde lo que somos y tenemos a nivel personal, con nuestros dones y fragilidades, y una vida apasionada por el REINO de Dios Padre-Madre, encarnado por Jesús y animado por el Espíritu. 

 

Lo nuevo que esta brotando es la semilla de un árbol frondoso, embellecido por los diferentes carismas, congregaciones, países y regiones; enraizado en el encuentro profundo con Jesús resucitado, que nos transforma desde dentro y nos da el soplo del Espíritu (Jn 3,8). Aspiramos a dar nuevos frutos, alimentándonos desde un nuevo paradigma dialogal-relacional que genera una vida comunitaria circular y más humana, con ramas fuertes y frondosas, capaces de cobijar y acoger los rostros concretos de Jesús en nuestras diversas realidades de pobreza y exclusión.

 

El encuentro nos ha hecho saltar el corazón, animando nuestros deseos de entrega, confrontando nuestras relaciones holísticas, dando nueva esperanza a nuestras búsquedas para continuar el caminar como Nuevas Generaciones de la Vida Religiosa, en comunión con la vida de la Iglesia en Latinoamérica y el Caribe, iluminadas por los documentos eclesiales y la riqueza intercongregacional, sentando así el precedente para  el futuro. “

 

Finalmente, quiero mencionar que el I Congreso de las Nuevas Generaciones de la Vida Religiosa de América Latina y el Caribe señalo algunos signos de vida, desafíos y líneas de acción de cada región y Conferencia Nacional para el caminar de las Nuevas Generaciones en los próximos años. Queda el gran desafío de hacer conocer esos signos de vida y desafíos a nivel de cada conferencia, pero también a nivel de comunidad para que sean discutidos, reflexionados, y en lo posible, puestos en práctica. Desde ya, yo quiero hacer eso, en esta comunidad que por el contexto, y lo explicado anteriormente, es una comunidad que pertenece a las  Nuevas Generaciones de la Vida Religiosa de la Congregación de los Misioneros del Verbo Divino. Para no extender la reflexión, presento los signos de vida y los desafíos de las Nuevas Generaciones:

 

Descubrimos los siguientes SIGNOS DE VIDA NUEVA:

1.       ENCUENTRO CON JESUCRISTO. El encuentro personal con Jesús resucitado, que nos lleva a profundizar nuestra opción de vida y a renovar nuestras motivaciones vocacionales en el amor que libera.

2.       COMUNIDAD Y NUEVAS RELACIONES. La vida comunitaria donde se crean lazos de unidad, comunión, se entretejen nuevas relaciones desde el diálogo y el perdón, los consensos y los acuerdos.

3.       PARTICIPACIÓN E INTERCONGREGACIONALIDAD. Experiencias intercongregacionales, interculturales y con los laicos/as, que promueven el diálogo y la escucha en la formación y en la misión. La participación protagónica de las NG de manera comprometida con las Conferencias Nacionales.

4.       REVITALIZACIÓN. El redescubrimiento de nuestra identidad, a partir de la relectura de nuestros carismas, desde la escucha de la realidad y los signos de los tiempos, como búsqueda de autenticidad y credibilidad ante la Iglesia y la sociedad que conlleva a asumir nuevos riesgos.

 

Así mismo, definimos los siguientes DESAFÍOS:

1.       IDENTIDAD DE LAS NG. Construir nuestra identidad como NG desde la unidad y la diversidad de nuestros carismas, creando comunidad a partir de lo que somos, viviendo con fidelidad y coherencia nuestra vida.

2.       COMPROMISO MÍSTICO-PROFÉTICO. Fortalecer desde el encuentro profundo con Jesucristo y la vida de oración nuestro compromiso místico-profético, contemplando la realidad actual para responder con gestos solidarios a las situaciones de los más empobrecidos.

3.       RECREAR ESTRUCTURAS. Buscar con apertura las estructuras de VR que respondan a nuestra época, para proponer nuevos modos de vivir nuestra consagración.

4.       FORMACIÓN EN LA VR. Suscitar una formación que favorezca las relaciones circulares y dialogantes entre la VR como pueblo de Dios y el clero diocesano. Una formación que integre lo humano, espiritual, comunitario y profesional. Recuperar la gratuidad de la VR.

5.       RELACIONES HUMANAS. Crecer y madurar en las relaciones humanas, aceptando la propia fragilidad, las distancias intergeneracionales, vaciándonos de nosotros/as mismos/as y asumiendo el camino del diálogo, para ser testigos de los valores del Reino.

 

 Nicolás Espinosa, svd    

 

Resistirnos

 

En la obra “La Resistencia”, Ernesto Sábato, nos platea el que hacer del verbo “resistir”, al estar situado en una ciudad cosmopolita capaz de absorber todo lo humano con la tecnología de nuestra era, le llega una urgencia: la de hacerle entender a todo hombre y mujer el carácter trastornador del mundo tecnológico, del mundo moderno, que nos aleja cada día de los valores humanos que nos ayudan a construir esperanzadamente  nuestro mundo y nuestra relaciones. Nos manda un mensaje que nos hace tomar conciencia de diversos temas personales y sociales, como el individualismo, la pobreza existencial, la incomunicación, el culto a sí mismo, el trabajo deshumanizado, el imperio de la máquina sobre el ser y el sometimiento, que nos han estado carcomiendo nuestra manera de ver el mundo y con esto nuestra calidad de vida.

 

En cierta forma nos encontramos sumergidos en un mundo que nos hace esclavos suyos, pues a la larga estamos olvidando valores importantes como el respeto, la solidaridad, el dialogo fraterno, las relaciones humanas, la unión familiar, entre otros, dejándonos arrastrar por la tecnología de esta sociedad tan avanzada que no nos quiere como personas sino como meros consumidores.

 

Es así, que todo hombre y mujer debe buscar la manera de resistirse, pero ¿Somos capaces de resistir estos cambios en el  mundo? Creo que si, y nos corresponde a nosotros tomar partido en este campeonato, seguir siendo fiel a lo que presenta el hombre con sus ideas o traicionar tales proyectos para comenzar a revalorizar los acontecimientos de hoy; somos nosotros quienes poseemos la libertad, la de seguir arrastrándose en el mundo, dejándose tocar por él o alejarse y tener un cambio de mentalidad con respecto a él y sus funciones. No debemos resignarnos a seguir caminando como ciegos en este mundo tan inhumano.

 

Sin duda alguna, a veces nos acostamos boca arriba, cerramos los ojos y comenzamos a recordar sobre aquellos tiempos,  reflexionamos y comparamos lo antiguo con lo moderno,  y nos damos cuenta de la gran cantidad de cosas que se han perdido, cositas que en su insignificante apariencia enriquecen al hombre y que pueden solucionar algunos asuntos en la sociedad actual, aunque si ellas estuvieran en el mundo moderno, tal vez éste fuera mejor.

 

En la actualidad, observamos un sin números de aparatos tecnológicos, que hacen que nos desviemos del mundo en el cual solíamos vivir, pues a la larga se escuchan expresiones por parte de personas mayores: “¡para donde va este mundo!”; ellos sin duda alguna, sienten el paso del tiempo porque en aquel entonces se disfrutaba más con las cosas naturales que les había regalado Dios y que hoy, aunque todavía siguen aquellos regalos maravillosos del Creador se preocupan por disfrutar de lo que les regala el hombre, es decir de sus invenciones.

 

El mundo se abalanza ante nosotros repleto de recursos...”recursos” abrumantes, que por mas útiles que sean para este mundo moderno, han abstraído a gran parte de la sociedad de las relaciones humanas y se han acoplado a la cotidianidad de nuestras vidas. Ejemplo de esto es la televisión y la famosa computadora con su internet que nos relaciona de manera abstracta con el mundo que nos rodea, perdiendo de esta forma el dialogo con los demás y el reconocimiento del verdadero mundo que no queremos ver. Este artefacto nos ha abstraído -a niños, jóvenes y adultos- de disfrutar, apreciar o cuestionar la realidad, “es apremiante reconocer los espacios de encuentro que nos quiten de ser una multitud masificada mirando aisladamente la televisión. Lo paradójico es que a través de esa pantalla parecemos estar conectados con el mundo entero”[1], lo impresionante es ver, el cómo creemos estar conectados a través de la pantalla a la realidad, una realidad creada solo por unos pocos, una realidad que carece en cierto modo de verdad. Ernesto da cuenta de su frustración, de cómo nos alejamos de cosas maravillosas, que en muchas ocasiones nos pasan desapercibidas, como el simple hecho de mirar de qué color está el cielo o admirar la risa de un niño, cosas tan valorables y significativas se ven opacadas por el ritmo de vida deshumanizado que adquirió el mundo.

 

Si, el señor televisor, que nos hipnotiza con sus rayos de luz, arrancándonos las posibilidades de convivir mas humanamente, de leer un buen libro, etc.; Es con él con quien comemos, con él con quien discutimos, pues las mayorías de las familias poseen uno de estos aparatos en cada rincón de su casa. A éste se le suma, el ruido desesperante que emiten los equipos de sonido, pues ya no se puede dialogar con algún amigo en un bar por el ruido tan bárbaro que sale de sus bocinas; se ven casos, que el televisor de mi vecino que vive al frente de mi casa se puede escuchar en la mía, sin importar el ruido exterior que salen de los carros o de los vendedores ambulantes.

 

Y por no hablar del teléfono – fijo o celular - que es necesario para acortar distancias y recibir mensajes urgentes, pero ¿no es mejor hablar directamente y en persona con ese que está al otro lado de la línea?, por favor estamos perdiendo el dialogo.

 

Pero, ¿qué ha puesto el hombre en lugar de Dios?, los altares están ahí, nadie los ha movido y nadie se los ha llevado, lo que sucede es que hoy ya no es lugar para el sacrificio y la abnegación, es lugar para el bienestar, del culto a si mismo, de la reverencia a los grandes dioses de la modernidad -dinero, vanidad, consumo, Internet...-, de la gran pantalla.

No creo que seamos seres “independientes”, dependemos casi por completo de nuestro entorno, de la gente que nos rodea y del medio ambiente como para creer que somos tan “avanzados” e “independientes” de aquello que nos rodea. Este entorno cada día más opaco y sin vida en el que la condición de ser humano se abandona. Usted llega a un pueblecito y se queda sorprendido porque todos se conocen, en donde la trayectoria de la vida de cada uno de sus habitantes está a la vista de todos, encontrando en cada cual el verdadero sentido de la responsabilidad para con él y con todo el pueblo. Hoy, en las grandes ciudades nos avergonzamos de las costumbres de nuestros pueblos, no hay originalidad ya que tratamos de imitar siempre a los demás, no encontrando riquezas en las diferencias de culturas que poseemos. Es una globalización y en el libro de Sabato se muestra como un enorme ser que nos va aplastando con su poder y que ha impuesto una uniformidad arrogante queriendo hacer perder al mundo su originalidad.

El autor, no sólo nos muestra el tema de la deshumanización de la sociedad y la desvalorización de lo cotidiano o simple, sino también, la manera en que nos alejamos de la familia, ésta que muchas veces olvidamos en el tiempo y donde ni siquiera nos preocupamos de explorar a veces esas grandes personalidades que nos rodean, por el solo hecho de que “siempre” han estado ahí. Para expresar esto, Sabato relata las vivencias que él tuvo con su madre, persona de quien se alejó por mucho tiempo y que luego, con el pasar de los años, volvió a tomar en cuenta, pero justo en el momento en que ella dejaba de vivir. Con esto Sabato nos muestra, de que muchas veces lo que hemos estado buscando se encuentra frente a nuestras narices, pero lo menospreciamos, lo olvidamos, no lo tomamos en cuenta y cuando deja de estar ahí, en ese preciso momento logramos comprender la importancia que tenía para nuestra existencia.

Todo esto lo dejo, para que cada uno se interese por lo que dejaron nuestros abuelos en aquellos viejos pueblos y reflexione sobre lo que estamos viviendo, para que así podamos entre todos reconstruir este mundo moderno y reencontrarnos con los grandes valores que hoy en día no poseemos.

El ser humano posee una gran capacidad, que es la de resistir y aunque ésta se encuentre muy oculta, existe. El libro de Sabato, en cierta forma pone en pie esa capacidad, dándonos fuerza y empuje, lo demás es obvio, sólo depende de nosotros comenzar a emplearla para no convertirnos en una máquina más, de este sistema.

Es impresionante ver cómo se nos pasan las cosas, y a veces es tan fácil notarlas, basta con poner un poco de atención, desconectarse del circuito constante de nuestras vidas y fijarse en los detalles, en esos que nos parecen tan obvios, pero que muestran tanto de nosotros como seres “individuales” o en sociedad, claro está, que la manera de ver, comprender o analizar estos temas depende del criterio personal de cada uno, pero a mi manera de ver, me parece absurdo que el ser humano “desperdicie” tanto tiempo en su complejidad de autómata y no lo utilice en recrearse, compartir, conocer, aprender o simplemente disfrutar su vida.

 Mateo Amarís,svd   

 


[1] SABATO, Ernesto. “La resistencia”. Ed. Seix Barral, quinta edición, 2001. Pág. 13.

 

¿Cómo celebraste Semana Santa?

Queridos Panas, después de vivir la Semana Santa y octava de Pascua, permítanme invitarles a reflexionar la siguiente meditación.

 

Desde hace muchos años, la Iglesia Católica nos ofrece un tiempo litúrgico, llamado Semana Santa. Tiempo de reflexión, meditación, reconciliación y de encuentro consigo mismo… y de esta manera hacer memoria de Jesucristo el hijo de Dios, quien murió siendo crucificado por la humanidad que representaba el sistema político y religioso de su época. “con su muerte nos libro del pecado”.

La Semana Santa es la memoria de los últimos días de vida de Jesús, pero hoy la palabra memoria se ha confundido en el lenguaje común o popular de los católicos, (en éste caso me refiero a mi pueblo y los diferentes lugares de misión donde he tenido la oportunidad de vivir la Semana Santa). Para ellos, este tiempo es volver a vivir lo que vivió Jesús: su entrada triunfante a Jerusalén, su pasión, muerte y resurrección, tal como él la vivió.

 Para muchos católicos, entre más real sea la representación de éste suceso, “mejor se ha vivido este tiempo litúrgico”. Aquí me viene una pregunta: ¿cómo concientizar  a la gente, que no es vivir como tal los tres momentos vividos de Jesús en sus últimos días?, sino que es un acontecimiento que se  repite hoy en nuestra vida de distintas maneras en nuestra época.

 La entrada triunfante de Jesús a Jerusalén, se puede hacer vida en nosotros en aquellos momentos de felicidad, alegría y paz. En otras palabras, cuando todo nos sale bien y sentimos que nuestro prójimo está a nuestro lado apoyándonos en todo. Entonces la vida se hace satisfactoria. Paradójicamente puede coexistir  la otra experiencia de Jesús: la pasión llena de traición por los más queridos y próximos; sentirse solo y abandonado sin apoyo de ninguno, saturado de tentaciones y turbación de sufrimiento.

 Todo esto puede sobrevenir en la adversidad del caminar en nuestro mundo. Sin embargo tenemos la certeza de que es posible lidiar con estas luchas, hasta superarlas. Jesús es una plena evidencia, él lo demostró al vencer el mal y las situaciones que impiden ser feliz, he allí donde se debe hacer un pare en nuestra vida y reflexionar nuestras acciones.

 Estimado lector, no esperemos la Semana Santa de cada año, recuerda que la vivimos en la cotidianidad de la vida, por tanto, en cuanto perpetre el ejercicio de este tiempo litúrgico, podremos dar muerte al ente que nos conduce a la propia infelicidad como a la del prójimo. Por consiguiente alcanzaremos la resurrección de todos los valores buenos y fructíferos que estaban ocultos.

 Todo lo aludido anteriormente en la entrada triunfante, pasión y muerte de Jesucristo nos servirá para confrontar nuestra vida. Son momentos propensos en nuestra existencia que permiten vivir la Semana Santa durante el año y toda la vida. Vale decir que nuestra reflexión y meditación como buenos cristianos es de todos los días.

 Que la memoria y el recordar la experiencia de Jesús nos permitan vivir  las diferentes adversidades de la vida, acogiéndola con amor y humildad a ejemplo de Jesús humanado. No trates de imitarlo, se tu mismo y vive tu experiencia, ahora te toca a ti, a él ya le tocó y nos dice: ¡levántate, ánimo, sé valiente, tu puedes! Él te ama y está contigo. 

 

Fraternalmente:

Diego Andrés González Aponzá

Pos-novicio svd.

María desde la perspectiva de la Iglesia Protestante

1.      Introducción:

Abordar el tema de María desde la perspectiva de la Iglesia protestante para mi no es nada fácil, pero quiero proponer que asumamos desde el respeto y reconocimiento del significado e importancia que tiene la virgen María para la Iglesia Católica.

 

Recordemos que en 1965 hubo el diálogo católico-protestante, gracias a la iniciativa de la Conferencia Nacional de Obispos de la Iglesia Católica de EEUU y la Federación Luterana Mundial. El estudio y diálogo de este encuentro giró en torno de la infabilidad del Papa, el cual tiene muchas implicaciones para la mariología, pero también recordemos que partiendo de esto se definió la Inmaculada Concepción de la Virgen María por Pío IX en 1854 y la Asunción de la Virgen por Pío XII en 1950; históricamente este punto amplió la discusión entre la Iglesia Católica y los nuevos movimientos religiosos (protestantes y otras iglesias).

Uno de los frutos del dicho estudio, es el de María en el Nuevo Testamento, para ello plantearon: “Tenemos empero la convicción de que una investigación responsable del material originario en sus fuentes es tarea necesaria  y debiera ampliar nuestra comprensión alternativa de ciertas cuestiones que han crispado durante siglos las relaciones entre cristianos”.[1] Partiendo de este planteamiento podemos decir que hay una necesidad urgente de reflexionar críticamente sobre los temas que dividen a los católicos y protestantes, también tomar en cuenta la necesidad de disponernos para escuchar con el corazón, los criterios de las otras Iglesias. Por otro lado también propongo otra cita que mencionan el grupo de estudio sobre María en el Nuevo Testamento: “Es significativo el que cuantos tomaron parte del trabajo de equipo disfrutaron con esa forma de estudio en colaboración y aprendizaje mucho de ella. El intercambio abrió a todos nuevos horizontes, de suerte que el resultado final no debe tanto al compromiso y a la concesión, cuanto al descubrimiento mutuo y creatividad del conjunto”[2]. Este punto abrió muchos horizontes para un diálogo sobre los temas que distancian a las iglesias.

 

2. María en la Perspectiva de la iglesia protestante:

 

Comencemos aclarando que la reforma protestante o también llamada Clásica esta representado por Lutero, Calvino y Zwinglio. Sobre el tema de María desde la perspectiva de los protestantes podemos destacar los siguientes puntos:

1.      El tema de María no es causa de división para la reforma protestante, rescatemos que los reformadores mantuvieron su respuesta del credo apostólico sobre el nacimiento virginal de Jesús.

Esto es uno de los puntos por enfatizar, porque en muchas situaciones el tema de la Virgen María históricamente se ha utilizado tanto por los católicos y protestantes para excluirse mutuamente; en este sentido con respecto a la virgen María las diferencias se han utilizado para marcar una division y no una opción de unidad, ante este situación hay urgencia tanto por parte de los católicos como también de los protestantes superar una mariología al servicio de la división y caminar hacia una mariología que esté al servicio de la unidad.  

2.       La Mariología de Lutero mantuvo muchos aspectos de la Mariología católica, como R. Schimelpfennig dice: “En él vivía la devoción a María, tan fuerte y ardiente como los devotos marianos medievales[3], y otro aspecto que demuestra la importancia que tiene La virgen María para Lutero y dice lo siguiente en su comentario al magníficat: “…Quiera esta misma dulce madre de Dios procurarme el espíritu capaz de un comentario útil y profundo a su cántico…[4].

Es uno de los aspectos que toma importancia para una reflexión profunda, porque en muchas ocasiones el protestantismo  ha sido catalogado de anti mariano, tanto por los católicos como también entre ellos mismos. En efecto rescatemos también las críticas protestantes a la devoción popular mariana. Así que a base de estos  puntos citados planteo que hay una necesidad de hacer una cristología mariológica y no una mariología cristológica, y una necesidad de comprender a María desde Jesucristo y no al revés.

3.      En la causas de la reforma no está la mariología, pero los principios fundamentales del protestantismo tuvieron la consecuencia de distanciamiento en cuanto al tema de la Virgen María (solo gracia, solo Fe, solo escritura, solo soberanía y majestad de Dios), es decir según la reforma protestante, el énfasis en “solo gracia”, “solo Fe”, “solo escritura”, etc. Trajeron grandes implicaciones para la mariología de esa época e incluso hasta la actualidad. frente a ello los de la reforma protestante argumentan: “En el énfasis de los reformadores en la sola gracia, sin ninguna intervención humana trae como consecuencias el desconocimiento del papel de la Virgen María en el proyecto salvífico.  Con esto no se  desconoce  que la Virgen María ha recibido el “favor de Dios”, que le permite ser, como dice el evangelio de Juan, la “Madre de Jesús” y que no es posible negar la acción humana a costa de la acción divina. Este aspecto más que ser enfatizado por Lutero, será radicalizado por los luteranos y por el mismo Calvino[5]. Como también lo afirma Graef: “…Lutero conservó  aún muchos de los elementos de la doctrina católica, que luego fue desechada por sus sucesores[6].

En este sentido enfatizo que los reformadores protestantes, más que reaccionar a la Virgen María, tuvieron reacción a las prácticas de la mariología popular, según el punto de vista protestante, estas prácticas distorsionaban el papel salvífico de Cristo. Frente a ello los católicos argumentan: En la gran mayoría de las iglesias protestantes  únicamente se reconoce a la Virgen María como la Madre de Jesús el hombre, por lo tanto no la consideran como Madre de Dios. “…Al negarle este hermoso título, que es el origen de todos los demás con que la proclama nuestra fe, lógicamente para los sectarios la Virgen María no fue Inmaculada en su nacimiento, ni fue llevada al Cielo en cuerpo y alma, ni tampoco podemos invocarla, porque está muerta y su cuerpo corrompido en el sepulcro, y aún más: para ellos no es la siempre Virgen María como la menciona la antiquísima tradición cristiana, muchos menos nuestra Madre espiritual y Abogada nuestra ante su Hijo Jesús, el único Mediador entre Dios y los Hombres”[7]. ¿Y que dicen los teólogos frente a estas dos perspectivas?

4.      María: ¿símbolo de división o unidad de la iglesia?

Por los años 80 del siglo pasado K. Rahner y H. Fries escribieron un libro titulado. “La Unidad de la Iglesia: Una posibilidad Real”, en el cual los teólogos católicos se preguntan sobre los puntos que dividen a los protestantes y católicos, sorpresivamente el punto sobre la Virgen María no es uno de ellos, pero sin embargo plantean un principio para el diálogo sobre la Virgen María: Las iglesias se comprometen a reconocer y respetar los principios fundamentales de las otras iglesias.  

Me parece que este punto es fundamental el cual que nos puede ayudar a orientar el diálogo con respeto a María en la actualidad.

Otro planteamiento orientador muy interesante es el  de Padre Ignacio Ellacuría, quien dice: “la verdadera causa de la división de la iglesia no estuvo en los aspectos doctrinales, sino en las prácticas de la injusticia”[8];  en tal sentido, este planteamiento es un punto de partida para la reflexión frente a las diferencias en torno del tema de la Virgen María.

El teólogo protestante Jürgen Moltmann platea que mientras más nos acercamos a la cruz más nos identificamos como hermanos y hermanas, mientras más nos alejamos de la cruz más nos cuesta identificarnos como hermanos y hermanas. Este punto es el tercer principio orientador. Porque según platea Moltmann, al pie de la cruz no somos católicos y protestantes, sino somos pecadores que necesitan de la redención, el cual nos invita a centrar nuestras afirmaciones sobre la Virgen María por la prueba de la Cruz.

5.      Desenlace:

Para concluir propongo algunos aspectos ya anteriormente señalados alguno de ellos, pero considero que son muy importantes para abrir un camino hacia el diálogo:

 

1.      Históricamente entre católicos y protestantes el tema de María ha sido utilizado para una exclusión mutua, pero hoy estamos invitados a utilizar nuestras diferencias al servicio de la unidad;  en este sentido, cabe preguntarnos si es posible que los protestantes y católicos podamos avanzar de una mariología al servicio de la división hacia una mariología al servicio de la unidad de la iglesia.

 

  1. El seguimiento a Jesús, es una posibilidad de comprender mucho mejor a María, y la reforma protestante plantea al respecto que hay una necesidad de partir desde los evangelios, es decir, el punto de partida para el dialogo sobre María, es partir de la María de los evangelios y desde donde ella misma nos invita a “Hacer todo lo que él nos manda”, el cual amplia nuestros horizontes sobre dialogo ecuménico. Por otro lado La teóloga (católica) alemana Jutta Burggraf dice: María es como maestra y compañera en el camino: su docilidad al Espíritu puede considerarse el núcleo íntimo de una auténtica actitud ecuménica.

El encuentro con nuestros hermanos empobrecidos nos da la oportunidad de encontrarnos como hermanas y hermanos en Jesucristo, no solo hacia un ecumenismo académico, sino también hacia un ecumenismo de base y jerárquico. Finalmente quiero rescatar lo que dice “El pontífice: San Pablo nos enseña:"Cristo nos hace justos", dijo el Papa. "Ser justo quiere simplemente decir estar con Cristo y en Cristo. Esto basta. No hacen falta otras observancias"”[9]

Edmundo Condori, svd 


[1] BROWN, Raymond, DONFRIED, Karl, FITZNYER, Joseph y REUMANN, John. María en el Nuevo Testamento: Una Evaluación Conjunta de Estudios Católicos y Protestantes. Salamanca: Sígueme, 1982, p. 10

[2] Ibíd., p. 17

[3]Citado por GRAEF, Hilda. María: La Mariología y el Culto Mariano a través de la Historia, Barcelona: Herder, 1968    p. 347

[4] LUTERO, Martin. Obras, Vol.  6. Buenos Aires: La Aurora, 1979, p. 379,

[5] ROA, Jairo, discurso: maría desde la perspectiva de la reforma radical, pág. 4

[6] Ibíd., p. 346-347

[8] ROA, Jairo, discurso: maría desde la perspectiva de la reforma radical, pág. 6

[9] http://www.elevangelioeterno.com/site/v4/ecumenismo.html..

CRITICA A LA RAZON LATINOAMERICANA, UNA

 

La implantación de algunos procesos modernos que han influido en nosotros, los latinoamericanos, nos lleva a preguntarnos quiénes somos y a buscar la relación entre modernidad, racionalización e identidad cultural, en nuestro propio contexto.

Los procesos de modernidad provenientes de occidente durante el siglo XX, han calado tanto en nuestra vida latinoamericana, que nos han traído la invitación de interrogarnos mucho más  sobre  nuestra propia identidad. Esos procesos, nos han mostrado el ethos de la modernidad, lo propio de ella, señalándonos su síntesis en el logos, en culturas de libros, en donde sólo se necesita una persona, un  individuo para entablar una comunicación que se transmite por medio del texto escrito. Si la modernidad tiene un ethos, y esta viene de afuera, nosotros presentes aquí, debemos buscar también nuestro ethos como latinoamericanos ya que nos hemos dejado influenciar por estos procesos de modernidad.

Debemos recuperar las estructuras fundamentales y operantes de nuestra vidas, irnos a las cosas mismas y así darles un sentido a nuestro modo de ser; es así que con Morandé, el ethos cultural latinoamericano se forma del encuentro de tres tradiciones a saber: “hispánicas, negras e indígenas”[1], encontrando su síntesis en el rito que se transmite oralmente, del encuentro de varias personas con grandes y propios valores de vida, configurando de esta manera el uso de la razón latinoamericana como un pensamiento sincrético , proveniente de la sabiduría ancestral y de las mentalidades urbanas, propio de los ritos culturales latinoamericanos.

Sin embargo, a pesar de haber explorado nuestro ethos cultural latinoamericano, punto de partida que nos motiva  a seguir preguntándonos sobre nuestra identidad latinoamericana, encontramos que el uso de la razón de la modernidad, basada en el logos, nos convoca  a esforzarnos en nuestra propia racionalidad, invitación que nos motiva a movernos en masa y a que nuestra intelectualidad salga a relucir en movimientos populistas, para apagar un poco el fuego influyente de la racionalidad moderna de occidente.

Este populismo, que ayudo a que los procesos de modernización se dieran más rápido y fuertemente en América Latina, es uno de los factores que se tienen en cuenta para que nuestra propia identidad, surja vislumbrando nuestra intelectualidad en la filosofía Latinoamérica de liberación, en los negros, los indígenas y en las mentalidades urbanas que existan en nuestro contexto.

En esta fuerza populista de Latinoamérica, lo que se quiere es cortar la dependencia que el latinoamericano tiene con respecto a la modernidad que viene del extranjero, cortar la comunidad de consumo, a la que nosotros a veces hacemos parte, de la comunidad política-cultural a la que debemos pertenecer totalmente, tener autoconciencia de la fuerza de reconocer que “nosotros estamos aquí”[2], con nuestras propias tradiciones: ritos, diferentes cosmovisiones y todo lo que tiene que ver con la tierra, la “Pachamama” y lo autóctono de los pueblos aborígenes latinoamericanos. Es así que el indígena, el campesino, el trabajador, es decir todo el pueblo, esta invitado a buscar de lo fundamental de nuestra cultura, yendo a las cosas mismas para que se pueda alzar la voz que mueve, no solo a un pueblo, sino también, al propio ethos cultural latinoamericano, para rescatar lo tradicional, que esta guiado por los imperativos de la tierra: los valles, las selvas, etc., imperativos que nos regalan un pequeño acercamiento a la identidad latinoamericana.

Por ello, algunos autores hispanos han contemplado pensamientos que refutan la racionalización moderna, como es el circunstancionalismo y el generacionalismo; principios claves para la formación del pensamiento de liberación en el contexto de Latinoamérica; la primera, apropiando nuestro propio “contexto socio-cultural como problema  filosófico”[3], partiendo de la vida misma, donde lo autóctono juega un papel importante en la realización de nuestra propia intelectualidad, y la segunda, para adentrarnos en el desarrollo histórico de nuestra vida para no repetir los mismos errores que impiden que nos pensemos como seres latinoamericanos. El modernismo desde su egocentrismo no ha caminado bajo estos pensamientos, pues se reconoce como único en su contexto, trayendo consigo errores en la propia historia,  mientras que algunos hispanos, Ortega y Gaos, nos los presentan contextualizados en el ambiente que se encuentren, para que no se vuelvan a cometer las mismas falencias en el desarrollo histórico; de aquí, algunos pensadores latinoamericanos como Zea y Roig  apropian estos pensamientos para contextualizarlos en Latinoamérica, elaborando una crítica a la propia modernidad.

Con todo esto, los latinoamericanos Zea y Roig, han ayudado a un construir de nuestro pensamiento, de una manera oral, autóctona, afirmando lo que es nuestro “desde la propia historia y momentos cumbres como nacionalismos y populismos que ayudaron a un proceso histórico de aprendizaje, toma de conciencia y afirmación de lo propio”[4], invitándonos  a un mirar hacia dentro y tratar de descubrir en nuestro ser lo que nos hace ser latinoamericanos, es decir un redescubrir el camino trazado por la persona que vive en este contexto, desde la vida misma al proceso de  historia que esta misma lleva.

Sin embargo en América Latina no podemos hablar de modernidad como modernización, sino como ya hemos hablado, de unos procesos de liberación que se encuentran inmersos en los caminos de nuestro pensar, actuar y sentir del latinoamericano, con esto la autora puertorriqueña Zavala, al hablar de “modernismos hispánicos”[5] nos presenta el esclarecimiento de toda la problemática social que trajo consigo algunos procesos modernos a nuestro contexto, el colonialismo, el desarrollo dependiente, entre otros, que nos implementan una racionalidad instrumentada.

El modernismo apunta a una recuperación del sentido de la vida y sus valores en la pluralidad de personas que se encuentran en nuestro entorno, haciendo contrapeso a un sinnúmero de aspectos que nos ha llegado con la modernidad, aspectos que nos suman a una burguesía, industrialización de una “civilización sajona que se basa en el mundo material”[6], formándose en América Latina una raza síntesis que buscará en el sentimiento y en el amor la orientación de su conducta, contrastando en el fondo la oposición entre el “orden” fundamentado en el idealismo de la cultura hispano-católica.

Así, con esta recuperación del sentido de la vida y sus valores, los pensadores latinoamericanos que se han estado interesados en oponerse a la burguesía  que imponía sus ideales, estando en contra de esto con el arte y la literatura, “proponían el reconocimiento de una unidad cultural  supranacional de donde derivarían su identidad todas las naciones hispanoamericanas”[7], identidad que estaría derivada de lo propio, de los autóctono, de la tierra, de la raza, etc.

Es necesario continuar indagando sobre nuestra propia historia y lo que nos ha configurado como latinoamericanos, a fin  de recoger los diferentes elementos que nos ayuden cada vez más a obtener una identificación más óptima de nuestro ser. Como hemos visto, de los distintos procesos vividos en América Latina han resultado unos cuestionamientos, que los distintos pensadores latinoamericanos han tomado, para explicar los fenómenos que han incidido en su estructuración. Esto ha conducido a unas reflexiones y conclusiones que nos permiten descubrir los caminos de búsqueda de identidad, la cual ya se la ha vislumbrado en parte, pero es algo inacabado, por lo cual se necesita darle continuidad al proceso de indagación.

Andretty VAlenzuela López, svd

[1] CASTRO GOMEZ, Santiago. “Critica de la razón latinoamericana”. Historia y cultura Latinoamérica. Puvil Libros, S.A. Pág. 50.

[2] Ibid. Pág. 72.

[3] Ibid. Pág. 99.

[4] Ibid. Pág. 119.

[5] Ibid. Pág. 121.

[6] Ibid. Pág. 131.

[7] Ibid. Pág. 133.

Desafios fundalmentales de la Vida Religiosa

INTRODUCCION.-

La vida es un sin fin de desafíos. Y hay desafíos de siempre, permanentes, que parece que nunca cesarán en la historia, por más que se revistan de nuevas formas o de coyunturas cambiantes. Así, la defensa y el cuidado de los pobres, la opción por su Causa, la lucha por la transformación de la historia  son desafíos para toda la vida, y siempre urgentes.

CONTEXTO. El suelo de nuestras verdades sabidas –y hasta de las «verdades eternas»- se mueve.

La transformación de la imagen de Dios: es insostenible la imagen clásica, que arrastra deudas de una concepción obsoleta de la realidad, hecha de dominación, de machismo, de juridicismo. Otras de las transformaciones muy notable es la nueva perspectiva del pluralismo religioso, que no es un simple ecumenismo entre las religiones, sino la aceptación sincera por parte de ellas del descentramiento de sí mismas, de su auto destronamiento, de su renuncia voluntaria a un estatuto de absoluticidad, de un «pluralismo religioso de derecho divino», noción que nos sitúa en la dinámica del Dialogo Profético, por la sencilla razón de nuestro carácter internacional como verbitas.

¿Qué es pues lo que está pasando?

Pregunta pertinentes en situaciones de transición de realidades, por lo que es necesario verlo como un fenómeno más bien de transformación de la perspectiva del conjunto, de hermenéutica por tanto; una mutación transversal a todo el universo del pensamiento.

Porque el campo del conocimiento humano se está ampliando inimaginablemente, como nunca antes en la historia de la humanidad. Hoy, considerablemente se ha ampliado el campo del conocimiento humano de un modo incomparablemente mayor (medios de comunicación etc.)

NUESTROS DOS GRANDES DESAFIOS.

a) Des-cristocentrizar la Vida Religiosa

Sin duda que podrá parecer extraña la afirmación para quien no esté al tanto de los movimientos actuales de la teología, y hasta provocativa y susceptible de malentendidos para quien no quiera entender lo que se dice. Hablo del momento histórico en que, en la génesis del Nuevo Testamento el mensajero del Reino pasa a convertirse él mismo, en mensaje (Bultmann), en «autobasileia» (Orígenes). La predicación del Reino, que era la predicación misma de Jesús, fue desplazada por la predicación del Resucitado. «Jesús anunció el Reino, pero lo que vino fue la Iglesia», dirá luego quejosamente A. Loisy.

Él vino a enamorarnos del Reino, a entusiasmarnos locamente por «vivir y luchar por la Causa del Reino», pero muchos cristianos y cristianas se enamoraron simplemente de sus ojos. Lo dejaron todo «para quedarse con Él» mirándole extasiados. Para «seguirle a Él», pero olvidando que ese seguimiento de Jesús es mediacional, porque Jesús no es el fin de sí mismo, sino que es también relacional, «en función del Reino», su Causa. Jesús no invita a nadie a seguirle como si fuese para “acompañarle a dar un paseo”, o a una aventura de amor privado, fuera del mundo y de la historia. Durante siglos, el seguimiento de Jesús fue más bien «imitación de Cristo», un seguimiento autoencurvado sobre el mismo Cristo, sin salida histórica, volcado hacia la transcendencia saltando sobre la historia: algo que Jesús no hizo ni quiso, ni para sí ni para nadie, evidentemente. El seguimiento se agota entonces en la persona misma de Cristo. Si Cristo es absoluto, el creyente no siente necesidad de salir de sí mismo hacia la historia para encontrar la plenitud: ya la obtiene postrándose de hinojos ante Él. El «tú» de Cristo se convierte en el «correlato absoluto del yo» cristiano, y ahí se produce un cortocircuito que consume y agota la esencia de la misión cristiana, sin salir de esa relación yo-Tú. Por lo que en última instancia nuestro desafío fundamental hoy, al que estamos llamados es a afianzar y trascender la línea cristocentrica de la  VR, para que ayudados por ella misma, se nos abran  las puertas y ventanas del Reino al que estamos invitados.

b) Reinocentrizar la Vida Religiosa

«Sólo el Reino es absoluto, todo lo demás es relativo» (Evangelii Nuntiandi 8). La tarea complementaria a la anterior es esta de “reinocentrizar”: «Ustedes busquen el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se les dará por añadidura». Ésa es la tarea, la misión en la que no hay que temer ser «radicales». Poner en el centro lo que debe estar en el centro, lo que Jesús puso en el Centro y nunca quiso que se fuera desplazado del Centro. Quizá hoy también Jesús está diciendo: «Conviene que él (el Reino) crezca y yo mengüe. Para esto vine». Precisamente como el mejor ejercicio de «seguimiento de Cristo», la vida religiosa cristiana debe destacarse a la frontera del Reino y jugárselo todo a esa carta.

El Reino es de Dios, no es un Reino abstracto. Por eso, reinocentrismo y teocentrismo no apuntan a centros diferentes: son intercambiables.

Ahora bien cabe preguntarnos íntimamente a nuestra mentalidad o fundamentos establecidos: ¿qué es lo prioritario en nosotros como cristianos (SVD) en la misión que realizamos, nuestra fundamentación Cristocentrica, o Reinocentrica?

¿Hasta qué punto debe ser Cristocentrica, y como relacionarla con una mentalidad Reinocentrica o viceversa?

 José Luis Núñez, svd

Paso del pensamiento “Extra Ecclesiam Nulla salus” a una visi

A finales del siglo XIX se generó una gran polémica por la afirmación del sacerdote Leonard Feeney quien dijo “Extra Ecclesiam Nulla Salus[1]” es decir, fuera de la Iglesia no hay salvación. Aunque esta afirmación fue reflejo de la teología de su tiempo, la cual se estaba desarrollando desde tiempos anteriores al él, éste sacerdote fue excomulgado de la Iglesia Católica Apostólica Romana bajo la aprobación del Papa Pío XII. Pues bien, el tema a destacar no es tanto el caso de la excomunión del sacerdote Feeney, sino más bien el pensamiento de la Iglesia Católica Apostólica Romana de ese tiempo, el cual refleja como esta institución se apropia del misterio de salvación cerrándolo a la posibilidad de ser efectivo fuera de la sí.

A modo de ejemplos cabe oportuno mencionar la bula Unam Sancta del Papa Bonifacio VIII que dice “que era completamente necesario para la salvación de cualquier criatura estar sujeta al Romano Pontífice”[2]. También el conocido Papa Inocencio III en el año 1208 afirmó que fuera de la Iglesia Romana, Católica y Apostólica nadie puede salvarse[3]. Luego en el concilio Lateranense de 1215 se promulgó una definición de fe muy similar a la antes mencionada, la que decía: “Y hay una sola Iglesia universal de los fieles, fuera de la cual no se salva absolutamente nadie”. [4], Luego, el concilio de Florencia de 1442 en su decreto para los Jacobitas afirmó: “(La sacrosanta Iglesia romana) cree firmemente, confiesa y predica que ninguno que esté fuera de la Iglesia católica, no sólo pagano, sino aún judío o hereje o cismático, podrá alcanzar la vida eterna; por el contrario, que irán al fuego eterno que está preparado para el diablo y sus ángeles, a menos que antes de morir sean agregados a ella…nadie puede salvarse si no permaneciera en el seno y en la unidad de la Iglesia católica”[5] Por último, siguiendo con los ejemplos, el Papa Pío IX en su alocución Singulari Quadam de 1854 declaró: “Hemos de admitir por la fe que nadie puede salvarse fuera de la Iglesia Apostólica Romana; que ella es la única arca de salvación; quien no entrare en ella, perecerá en el diluvio”[6]

Como podemos ver la Iglesia Católica Apostólica Romana exigía al individuo ser miembro de ésta institución para salvarse. Ahora bien, aunque en la actualidad ésta exigencia o exclusividad de la  Iglesia Católica Apostólica Romana ha cambiado y se reconoce al misterio de salvación como una realidad anterior e independiente de la institución, no se ha logrado eliminar dicha supuesta exclusividad en la creencia del los miembros de la misma Iglesia, lo cual genera un cierto rechazo a las religiones no cristianas, ya que aun se cree que solo por medio de la Iglesia Católica Apostólica Romana hay salvación.

Razón por la cual ahora es de mucha pertinencia ver las declaraciones que la Iglesia Católica Apostólica Romana hace hoy al respecto de las religiones no cristianas y  su posibilidad de acceder al misterio de salvación. De esta manera el concilio Vaticano II en el documento Lumen Gentium declara: “…Este mismo Dios tampoco está lejos de otros que entre sombras e imágenes buscan al Dios desconocido, puesto que les da a todos la vida, la inspiración y todas las cosas (cf. Hch., 17,25-28), y el Salvador quiere que todos los hombres se salven (cf. 1Tim., 2,4). Pues los que inculpablemente desconocen el Evangelio de Cristo y su Iglesia, y buscan con sinceridad a Dios, y se esfuerzan bajo el influjo de la gracia en cumplir con las obras de su voluntad, conocida por el dictamen de la conciencia, pueden conseguir la salvación eterna. La divina Providencia no niega los auxilios necesarios para la salvación a los que sin culpa por su parte no llegaron todavía a un claro conocimiento de Dios y, sin embargo, se esfuerzan, ayudados por la gracia divina, en conseguir una vida recta. La Iglesia aprecia todo lo bueno y verdadero, que entre ellos se da, como preparación evangélica, y dado por quien ilumina a todos los hombres, para que al fin tenga la vida…”[7]   

Luego, “Confiesa el Santo Concilio ·que Dios, principio y fin de todas las cosas, puede ser conocido con seguridad por la luz natural de la razón humana, partiendo de las criaturas"; pero enseña que hay que atribuir a Su revelación "el que todo lo divino que por su naturaleza no sea inaccesible a la razón humana lo pueden conocer todos fácilmente, con certeza y sin error alguno, incluso en la condición presente del género humano”[8].

También podemos ver en el documento Nostra Aetate, del concilio Vaticano II, como nace la preocupación por las religiones no cristinas, aceptando al mismo tiempo que la verdad Dios pueda estar presente y obrando en ellas “Ya desde la antigüedad y hasta nuestros días se encuentra en los diversos pueblos una cierta percepción de aquella fuerza misteriosa que se halla presente en la marcha de las cosas y en los acontecimientos de la vida humana y a veces también el reconocimiento de la Suma Divinidad e incluso del Padre …”[9]

Y sigue afirmando, “La Iglesia católica no rechaza nada de lo que en estas religiones hay de santo y verdadero. Considera con sincero respeto los modos de obrar y de vivir, los preceptos y doctrinas que, por más que discrepen en mucho de lo que ella profesa y enseña, no pocas veces reflejan un destello de aquella Verdad que ilumina a todos los hombre…”[10]

Sin más, nos podemos dar cuenta que hay un giro en la Iglesia Católica Apostólica Romana en su pensamiento sobre de  las religiones no cristianas, ya que ahora hay un cierto “optimismo con respecto a la salvación”, como ha dicho Karl Rahner. Actualmente son muchos los que, según la  Iglesia Católica Apostólica Romana, pueden participar del misterio de salvación “Aquellos que, sin culpa, no conocen a Cristo o a su Iglesia, pero con sincero corazón buscan a Dios y su voluntad, y le es conocido mediante los dictados de su conciencia, y que, con el auxilio de la gracia, intentan cumplir la voluntad de Dios en sus actos, pueden esperar la salvación”[11]

Si miramos el documento conciliar Lumen Gentium, nos podemos dar cuenta que ahora la Iglesia Católica Apostólica Romana no es la única y exclusiva manera como la Iglesia de Cristo se manifiesta a los hombres LG 8, dice:”la Iglesia de Cristo subsiste en la Iglesia Católica Romana” lo cual no implica que la  Iglesia de Cristo no viva en ningún otro sitio aparte de la  Iglesia Católica Apostólica Romana.[12]

Por lo tanto, es de saber que no solo aquellos miembros de la Iglesia Católica Apostólica Romana son los invitados a participar del misterio de salvación y gracia de Dios, sino también aquellos que aun sin saber de Cristo o la  Iglesia Católica Apostólica Romana participan desde su religión en la Iglesia de Cristo.                                                   

                                                                                                              José Joaquín Rodríguez del Real, svd



[1] Cfr. SULLIVAN, FRANCIS A., S.J, ¿Hay salvación fuera de la Iglesia? Rastreando la historia de la respuesta católica, Desclée De Brouwer, Bilbao, España, 1999, pp. 11- 12

[2] Ibídem, p. 13

[3] Ibídem, pp. 13-14

[4] Ibídem, p. 14

[5] Ibídem, p. 14

[6] Ibídem, p. 15

[7] Ibídem, pp. 16-17. Lumen Gentium 16.

[8] Dei Verbum 6

[9] Nostra Aetate 2

[10] Ibídem, NA 2

[11]  Cfr. SULLIVAN, FRANCIS A., S.J, ¿Hay salvación fuera de la Iglesia? Rastreando la historia de la respuesta católica, Desclée De Brouwer, Bilbao, España, 1999, pp. 173

[12] Ibídem. P 175

Vida Religiosa hoy:

 

¿OPCIÓN PERMANENTE vs OPCIÓN TEMPORAL?

 

 Déjenme comenzar con una historia de las tantas que yo he leído o escuchado personalmente.  Hace poco una hermana compartía lo sucedido con una de sus junioras. Una juniora ejemplar  que llevaba casi 9 años en formación y que estaba a las puertas de hacer su consagración perpetua en la comunidad. Había trabajado en diferentes lugares de Colombia y otros países. En cada lugar mostró su entusiasmo y pasión por la opción de vida que había tomado. De repente, y sin ningún preaviso, todo ese entusiasmo y pasión por su compromiso fueron desapareciendo.  Decía la hermana que esta juniora le había perdido interés a todo. La desmotivación llegó a tal punto que  un día se retiró de la comunidad. Lo hizo sin ningún problema ni complicación. Simplemente decidió que su opción por la vida consagrada había llegado hasta ahí. Como esta juniora hay muchos y muchas jóvenes, y no tan jóvenes, que están dejando la vida religiosa. Lo que impacta en muchos de esas salidas es la facilidad con que se termina el proceso formativo o se termina con la experiencia que se esté haciendo.  En la mayoría de los casos lo que se pensaba iba a ser una opción permanente, terminó en una experiencia más en el camino de la vida, una opción temporal que fácilmente se deja.  En estos últimos meses hemos compartido en la casa de formación del Posnoviciado un artículo sobre “La Fragilidad de las Nuevas Generaciones” de Felipe Santos, SDB. Este artículo  me ha impulsado a seguir reflexionando profundamente sobre la situación que vive la vida religiosa hoy.  Al compartir los casos de compañeros de comunidad y otras comunidades que se han retirado después de vivir procesos de formación inicial extensos o en los primeros años de su compromiso permanente y definitivo me queda la sensación de que existe inestabilidad en la opción de aquellos que ingresan a comunidades religiosas.  Es una inestabilidad que se manifiesta, en la mayoría de los casos,  en el abandono de la comunidad y, por ende,  abandono del proyecto de seguimiento a Jesús al cual el religioso o religiosa ya se había comprometido de una manera temporal o permanente en una comunidad particular. Las preguntas que surgen son: ¿Qué está pasando? ¿Porqué esa facilidad para desechar todo un proyecto de vida al cual ya se le han invertido años de vida?  ¿Porqué existe la sensación de que la opción por la vida religiosa se está volviendo una opción más temporal que permanente?  Este corto artículo trata de resumir lo compartido a lo largo estos meses en los diferentes encuentros formativos en las casas de formación. También trato  mirar diferentes reflexiones que se han hecho al respecto al interior de la vida religiosa. Este artículo no pretende dar  respuestas sino crear el ambiente para seguir profundizando sobre este tema que es muy actual y genera muchos cuestionamientos en todos los niveles de la vida religiosa. Quiero mencionar brevemente algunas de las posibles causas del conflicto opción permanente vs opción temporal y las consecuencias en la vida religiosa  y, finalmente, unas cortas sugerencias para apuntar a una opción más permanente.

 

Una de las primeras causas que han generado opciones más temporales y menos permanentes en la vida religiosa es el  mundo globalizado y cambiante. Es un mundo que constantemente esta mutando o cambiando. Nada es permanente.  El mundo evoluciona y cambia rápidamente.  Javier Elzo (2000)  presenta el gran  conflicto de  los tiempos de hoy que refleja los cambios que estamos viviendo.  Él dice que  de lo holístico, lo absoluto, la unidad, el gran relato, lo universal, el Estado, el país, lo objetivo, el esfuerzo, lo fuerte, el pasado/futuro, la razón, la ética, la certeza, la responsabilidad, la secularización, el día, el trabajo, la utopía, la construcción, la familia/comuna, lo masculino, lo leído/hablado, se ha pasado a lo fragmentario, lo relativo, la diversidad, el pequeño relato, lo particular, la ciudad, la región, lo subjetivo, el placer, lo light, el presente, la emoción, la estética, la duda, la responsabilidad diferida, la espiritualidad, la noche, la fiesta, la quimera, la deconstrucción, la familia/pareja, lo femenino, lo visto.  Cada uno de estos elementos podría ser tema de larga reflexión y profundización. Sin embargo, por el momento solo me limito a decir que todos estos cambios constantes generan desorientación, incertidumbre. La persona se siente incapaz de generar proyectos de  largo alcance cuando lo que está viviendo a su alrededor está evolucionando a velocidades impresionantes. Lo que parece válido un día cambia al día siguiente. Hay mucha inseguridad al pensar en futuro permanente y definitivo en cualquier opción de vida (José Rodríguez Carballo, 2005).

 

Otra causa que se presenta en la dinámica opción permanente vs opción temporal es la llegada de la tecnología que ha penetrado la vida religiosa sin que se haya hecho una reflexión adecuada y propia al respecto.  Ya es imposible negar la presencia del internet, celular y otras comodidades tecnológicas al interior de las comunidades.  Es una realidad para ser aceptada y asumida.  Lo que hay que mirar en este aspecto es que sin  la reflexión propia sobre el lugar y los espacios que debe ocupar la tecnología en la vida de nuestras comunidades y en la vida personal del religioso o religiosa se generan muchas veces situaciones negativas como  comodidad, incapacidad para desestabilizarse, aislamientos, falta de disponibilidad,  sacrificios y renuncias.  Con la posibilidad de tenerlo todo a disposición y en la seguridad de nuestros cuartos  se genera una mentalidad superficial y epidérmica que no permite que se vivan valores radicales y profundos (Ricardo Cuadrado, 1997).  Esto a la vez genera una cultura del constante cambio, que José Rodríguez (2005) llama Zapping,  y que produce deseos de cambiar de una experiencia  u otra sin profundizar en ninguna.

 

También merece una mención rápida todo lo que hoy se ha llamado una cultura light. La cultura de lo fácil. Este es un tema que voy a tratar con los posnovicios de primer año. Aquí solo quiero hacer mención como una de las causas para que se den opciones más temporales y menos permanentes al interior de la vida religiosa. Murad (2008) citando a William Barth sugiere que la cultura no ofrece exigencias ni grandes desafíos. La cultura light favorece las opciones que no exijan mayor compromiso y continuidad. El hombre y la mujer light piensan en el momento presente y no en el futuro. Lo light favorece el placer del  momento y no el sacrificio que puede representar un proyecto de largo plazo.

 

La cultura light, las nuevas tecnologías, el mundo cambiante y globalizado hacen parte de esas influencias externas a la vida religiosa que están influyendo para que las opciones que se toman muchas veces no tengan una firmeza clara y permanente. Sin embargo, hay que mencionar causas al interior de la de la vida religiosa.  Entre las tantas causas al interior de la vida religiosa, solo mencionaré algunas, que nuevamente digo, pueden ser exploradas y reflexionadas detalladamente. Una de las primeras causas al interior de la vida religiosa son las  estructuras internas en las comunidades. Son estructuras rígidas, que no atraen y que muchas de ellas se han quedado en el pasado.  Estas estructuras se reflejan en programas de formación cerrados y que alimentan una formación heterónoma, es decir basada en el cumplimiento de las normas y leyes. La consecuencia directa es que el joven se preocupa más de vivir exteriormente que de profundizar y solidificar interiormente su opción. Se puede agregar a esta situación de la vida religiosa estructurada, el conflicto generacional que se presenta en muchas comunidades. Los viejos pensando en cómo conservar la tradición y los jóvenes pensando en cómo cambiar esa estructura achapada a la antigua.  Mi experiencia en el CER (Centro de Estudios Religiosos) es que muchos  y muchas jóvenes se retiran por este conflicto de generaciones. Hace poco una joven alegre, dinámica, llena de energía y entusiasmo fue retirada de la comunidad porque su manera de ser no encajaba dentro de la estructura de la comunidad.  Otra causa es el mismo testimonio de los que integramos la Vida Religiosa. No hay puntos de referencia para aquellos y aquellas que están en procesos de formación. Esa falta de testimonio produce desánimo y falta de horizonte en muchos y muchas de los que quieren seguir este estilo de vida.

 

Aunque el panorama que acabo de presentar puede indicar una dificultad para asumir un compromiso permanente, lo cierto es que prestándole atención a ciertos elementos se puede lograr que los jóvenes que están en procesos de formación asuman compromisos más radicales y permanentes.

 

Uno de los primeros aspectos a los que hay que prestarle atención, y tal vez el más importante, es la formación que se centre en formar en lo que es vital e importante.  En el taller con María Estela tomábamos conciencia de esto cuando ella nos hablaba del proyecto de vida.  Es crear el ambiente para que cada persona vaya construyendo la línea transversal de su vida. Una línea transversal que incluya las convicciones además de las fortalezas psicológicas, morales y existenciales (Felipe Santos, 2005).  Otro aspecto importante es la formación para vivir la fraternidad. La comunidad ha cobrado un factor vital para poder afianzar las opciones permanentes. Se entiende la comunidad como el espacio donde “nos esforzamos en crear una convivencia que permita a todos sentirse acogidos y como en casa en nuestra comunidad (ver Co. 303). Juntos construimos un hogar donde reinen la fe, la fraternidad y la acogida internacional y multicultural. Una tal comunidad vivificante “frecuentemente ha demostrado ser una auténtica escuela de diálogo”  y da un testimonio contracultural en el mundo de hoy” (EDV 6, 35). También es importante formar en la libertad responsable. Un concepto que de teoría debe pasar a la práctica. En la práctica significa que cada uno va asumiendo su propio proceso formativo. Esto implica capacidad de conocerse con fortalezas y debilidades, con potencialidades pero también con limitaciones, con sueños y proyectos a largo plazo pero siempre conectado a la realidad. Una libertad responsable que me lleve a decir a mí, y no a otros, si estoy viviendo con intensidad y entusiasmo en cualquier momento y en cualquier circunstancia mi opción por la vida religiosa misionera en la comunidad de los Misioneros del Verbo Divino.

 

                                                                                                                                 Nicolás Espinosa,svd

REFERENCIAS

 

Cuadrado Tapia , Ricardo (1997).  Diez valores “en baja” en los jóvenes. Valencia: EDICEP.

 

Elzo, Javier (2000).   Los jóvenes ante el futuro.  Misión Joven, 7 (286). 

 

Murad, Alfonso (2008).  Formar para la fidelidad en una cultura light.  Testimonio, julio agosto (228).  Santiago de Chile.

 

Rodriguez Carballo,  Jose (2005).   Opción por la vida [Versión electrónica]. Bajado en julio 2005 de www.ofm.org/3/secr/CarballoSP.rtf.

 

Murad, Alfonso (2008).  Formar para la fidelidad en una cultura light.  Testimonio, julio agosto (228).  Santiago de Chile.

 

 

¿Cuál es el fundamento teológico de la libertad y la responsabilidad Social?

    

 En la carta a los gálatas podemos encontrar los fundamentos teológicos de la libertad, que se nos quiere mostrar en esta pregunta que nos hacemos desde un  inicio, y que en Gálatas capitulo 5 inicia con esa parte en donde se considera  esa sección “moral” de este escrito en esta carta. Es decir, después de haber presentado la tesis de la justicia por la fe, que está en la cita de Gal 2, 15-21 donde se ha podido ofrecer la prueba escrituristica en que se ha podido basar, la misma que podemos ubicar en los Va v 3-4 de esta carta, es por eso que Pablo saca las consecuencias que encontramos; pero aquí se trata de dar en el libro de Gálatas, una respuesta a lo que es su vocación de libertad, la que el espíritu de Dios suscita entre los hijos que se encuentran arriba.

Pero cuando se emplea el verbo liberar y el sustantivo libertad, estos van a caracterizar el comienzo de este capitulo 5, sirviendo de esa manera, alcanzar con mucha alegoría en donde va aparecer el uso de ese adjetivo que es “libre”.

Por tanto aquí se nota que no está claro si en el capitulo 5, 1 se nota claramente la conclusión de la alegoría sobre los hijos de estas dos mujeres, como es Sara y Agar. Aquí se pone de relieve la palabra libertad, para que seamos libres ya que nos liberó el Mesías, y por ese motivo va aparecer en una redundancia; porque Cristo nos ha liberado realmente.

Por tal motivo cuando se ha llegado a nuestro punto de la lectura, esto va hacer que es tener que escoger los datos relativos, a lo que concierne a la libertad Cristiana. Pero en el libro de los Gálatas se basa en la propagación de la ley.

La libertad que predica Pablo va corresponder a una vocación, de esa manera Pablo no la va ha considerar  como los filósofos que estudian las características de la naturaleza humana, situándose de antemano en el terreno religioso. Ya que están llamados a la libertad religiosa.

La libertad no puede desarrollarse más que la virtud de la redención realizada por Cristo, de esa manera lo va a citar la carta a los Gálatas en el capitulo 5, 1 mostrándose así como rescate de la situación de pecado en donde se encontraba sumergida de la humanidad, subrayándolo la carta a los Romanos, como un rescate a la tutela de la ley, ya que lejos de su curar al hombre, va provocar es la desobediencia.

En este tercer punto vemos que la libertad cristiana se caracteriza en un primer lugar como una vida filial, esto va suponer que rechaza, todo lo que conlleve a una falsa concepción de Dios y de esa manera poder reconocer en Dios, al Padre de Jesucristo. Pero la perspectiva teológica va prevalecer sobre la perspectiva moral. Donde hay esa lucha con los malos deseos de la carne, ya que esto no es anterior a la conversión al Dios Padre, sino a la contemplación del amor paradójico de Dios; que va hacer revelado por la cruz de Cristo, que permite la lucha de la liberación contra lo que es la tiranía del pecado.

Después de haber tratado esta primera parte, quiero enfatizar el comportamiento moral en el hombre. Del mismo modo el Concilio Vaticano II, va reconocer la justicia y la autonomía de la ciencia y la metodología o en la cultura general; y en parte tiene su desarrollo por el aumento de sentido y de responsabilidad y es por que no se suprime en el momento que se ve como una orden divina, sino que se va constituir a su propia dignidad.

Pero la libertad humana, tiene la tarea de concientizar la moral, y está abocada al redescubrimiento de la libertad y responsabilidad humana. Ya que la vida es una serie de elecciones continuadas para el individuo en la que el determinante principal de la elección es la persona.

 

Roberto Véliz Sánchez,svd

 

VIDA RELIGIOSA: UN ACERCAMIENTO A LA TEOLOGIA DE LA LIBERACION

 

Al llegar la Vida Religiosa a Latinoamérica, al lado de los colonizadores, se empezó un trabajo apostólico muy serio por todo el territorio, trabajo que ayudó a que se establecieran muy sólidamente  en Latinoamérica con sus modelos traídos de Europa o modelos de la época, sin “adecuarse mejor a la realidad social y cultural latinoamericana”[1]; sin embargo, con el Concilio Vaticano II entra en renovación la Vida Religiosa, no solo en América Latina sino además en todo el mundo.

 

Tradición e innovación

 

En ese acercamiento a la renovación de la Vida Religiosa, nos situamos entorno a algunas comunidades que verdaderamente entablaron valores de renovación convirtiéndose en progresistas, mientras que otras siguen involucradas en un entorno tradicional convirtiéndose en lo que comúnmente llamamos conservadores o valga la redundancia, tradicionalistas. No es que me refiera aquí a que se debería ir en contra de la tradición, pero lo que se busca especialmente, es que las comunidades adheridas a la tradición se interpelen o se abran a los signos de los tiempos y a los desafíos (dominación, clericalismos, estructuras jerárquicas, opresión, marginación, la cultura del silencio, entre otras) de un mundo que cada día va desarrollándose, mirando al futuro pero sin descuidar nuestros orígenes que nos sostienen, es decir la Tradición de la Iglesia, como también el carácter fundacional de nuestras Congregaciones.

Lo nuevo desafía y la tradición reclama, desafía en el sentido que estamos enraizados duramente en la tradición y no vemos más allá de ella, y reclama, por lo que nos alejamos de lo tradicional, de nuestras raíces que nos sostienen, pero ¿cómo tener consonancia entre estas dos corrientes que embargan nuestra realidad? Al hoy, el Religioso en el apostolado, no debe olvidarse que pertenece primero de manera global a una Iglesia Universal, y segundo a un instituto, carisma de la Iglesia, marcado por unas reglas; partiendo de esto, podemos decir que el actuar de ese carisma inmerso en un contexto real latinoamericano, debe ser algo diferente, que impacte, que sea novedoso, que renueve tanto ad intra de la Vida Religiosa como también ad extra, en el apostolado que realiza dentro de una realidad concreta y desde allí hacer Teología, la que se encuentra enraizada en el pueblo que sufre, en los desafíos que nos embargan en el hoy latinoamericano.

No hay que dejar atrás las dificultades en las que se puede caer si se opta por una innovación eclesial, pues se tiende al extremo de hacerse los indiferentes o aislarse por completo de la institución, de la tradición, de las estructuras, acarreando consecuencias como a que nos cataloguen grupos de izquierda, y así con toda seguridad denominarnos Religiosos que hacen Teología de la Liberación como revolucionarios latinoamericanos. Así, la estructura se hace necesaria, en todo ser humano y más aún en los religiosos que vivimos en comunidad, ya que necesitamos un “mínimum de organización y de institucionalización”[2], sirviéndonos y respondiendo a unas necesidades en un momento determinado, pero que cuando ya empiezan a oprimir es de suma importancia reformarlas para el beneficio de la propia Comunidad.

 

Vida Religiosa en Latinoamérica

 

Desde el inicio de la colonización y los años siguientes, la Vida Religiosa ha mantenido un papel importante en la evangelización y promoción humana; ahora, el papel que debe tener en América latina con respecto a su lugar y misión, esta marcado por una época mas cambiante que invita a una transformación continua del Religioso, siempre fiel al hombre y a la época, a Cristo y al Evangelio, a la Iglesia y a su misión y a la Vida Religiosa y al carisma del propio Instituto.

Fue necesario revisar las obras de los Religiosos para ver si estaban encaminadas a un proyecto de Dios liberador, donde se sumergieran en la realidad desbordante de Latinoamérica con sus pros y sus contras, despertando así una conciencia en el interior de la misma y situarlos en este momento de la historia donde el testimonio de vida consiste en ir al encuentro del hombre, “posesionarse en favor de los pobres de forma lucida y efectiva”[3], ya que Dios se encuentra en ellos, y nosotros debemos contemplar su imagen en todo momento.

Para la renovación actual de la Vida Religiosa es necesario combinar la experiencia de Dios y la misión, pues la primera sin misión sería espiritualismo y esta sin la experiencia de Dios seria trabajo social; es una tarea ardua por desarrollar pero en realidad vale la pena enrollarse en ese cuento para el mejoramiento de la Iglesia, de las congregaciones y mas aun del pueblo de Dios, el pobre y el marginado.

Es así que la Vida Religiosa comenzó con una participación muy activa en las llamadas Comunidades Eclesiales de Base (CEBs), en sus apostolados y en los lugares sociales donde se encontraban. Al interactuar más de cerca con esta realidad, el mundo de los  pobres y marginados, descubrieron lo fascinante de la cultura que se tenía y que ayudaba al enriquecimiento de la evangelización como también a las distintas comunidades.

Esa es la misión de la Iglesia Latinoamericana y mas aun la de la Vida Religiosa, una misión que transmite “la parábola del Buen Samaritano”[4], pues desde la colonialización, el Continente ha sido y sigue siendo violentado por muchos, correspondiéndole a la Vida Religiosa, como carisma de la Iglesia, ir en pro del violentado, colocándose al lado del excluido y maltratado, del pobre y del marginado, tratando de hacer justicia.

Es aquí donde la evangelización en América latina toma dos vertientes, una vertiente profética y la otra pastoral. En la primera se “emite un juicio sobre la realidad socio-histórica en la que se encuentra inserta, anuncia el designio de Dios y denuncia cuanto se opone a dicho designio”; en la segunda, la pastoral, se “elabora una síntesis vital entre evangelio y vida y celebra con alegría la presencia de la gracia liberadora”[5].

 

Vida Religiosa en el proceso de liberación

 

Desde nuestra opción por la Vida Religiosa, ya estamos optando por el Evangelio  que nos marca desde el principio unas prioridades para nuestro seguimiento; sabemos claramente que Jesús opto por los pobres metiéndose en el pueblo creando actitudes y condiciones liberadoras de Salvación, por ello, la Hermana Francisca Oyonarte de la Comunidad De La Caridad de Santa Ana en Sevilla nos comenta: “Para nosotras optar por los pobres significaba compartir su situación, sus dificultades, sus esperanzas, para desde allí, desde su mundo, crecer juntos como personas y como creyentes”[6]; así el Religioso debe colaborar de la misma manera en este proceso acogedor y liberador en el entorno donde se encuentra.

Con esto la Vida Religiosa empieza a involucrarse con el proceso de liberación en Latinoamérica, comienza a insertarse en un contexto determinado, el de los pobres, con sus dificultades, participando tanto de las tristezas como de las alegrías de liberación del hombre y de la mujer latinoamericana; de lo que se trata es de una inserción social no de una adaptación, de una respuesta concreta en una realidad concreta que pide a gritos auxilio y solidaridad en el proceso de liberación. Así comienza un proceso de liberación marcada por una corriente nueva que quiere hacer eco en la tradición de la Iglesia, la corriente de la Teología de la Liberación que nace, según Leonardo Boff “de una indignación ética frente a la pobreza e indignación de las grandes masas de nuestro continente”[7] y que en palabras de Gustavo Gutiérrez se define como la “reflexión critica de la praxis histórica  a la luz de la Palabra”[8].

Así desde el contexto determinado, el del pobre, la Teología comienza a ser significativa y relevante, pues parte de un compromiso humano que quiere transformar y mejorar el mundo en un proceso de liberación, utilizando el método del ver, juzgar y actuar propio de los teólogos de la Liberación, pues ellos, en primer lugar, observan la realidad y analizan las condiciones del contexto en el que se pronunciará el discurso teológico, juzgan las injusticias o dificultades que se encuentran en la realidad del contexto y actúan a favor del pobre y del desprotegido, de todo aquel que sufre indignación.

Desde esta perspectiva, la nueva evangelización por parte de los Religiosos debe estar articulada con la realidad que posteriormente deberá ser analizada críticamente; esta nueva evangelización debe ser innovadora para crear un nuevo sentido de vida. A partir de esta realidad, es que se hace Teología en el contexto de Latinoamérica, pues se ve y se  siente la necesidad de hacer una reflexión critica de los acontecimientos que ayudan a crecer, como aquellos que desintegran al ser humano con todas sus convicciones, la realidad misma, para tratar así de construir un mundo nuevo visto con ojos de fe.

 

                                                                                                                        Mateo Amarís,svd  

 



[1] DE FREITAS, María Carmelita. “La Vida Religiosa en América Latina en los últimos 40 años. Una relectura a partir de la experiencia”.  En RICHARD, Pablo. “10 Palabras Claves sobre La Iglesia en América Latina”. Ed. Verbo Divino, Estella-Navarra 2003. Pág. 232.

[2] ALVAREZ GOMEZ, Jesús. “Por qué y para qué los religiosos en la Iglesia”. Instituto Teológico de Vida Religiosa, Madrid 1979. Segunda Edición. Pág. 170.

[3] DE FREITAS, María Carmelita. “La Vida Religiosa en América Latina en los últimos 40 años. Una relectura a partir de la experiencia”.  En RICHARD, Pablo. “10 Palabras Claves sobre La Iglesia en América Latina”. Ed. Verbo Divino, Estella-Navarra 2003. Pág. 240.

[4] BOFF, Leonardo. “Teología desde el lugar del pobre”. Presencia Teológica 26. Ed. Sal Terrae, Santander 1986. Pág. 46.

[5] BOFF, Leonardo. Óp. Cit. Pág. 45.

[6] OYONARTE, Francisca. “Las obligadas preferencias en la acción temporal de los religiosos, solidaridad con los mas pobres y promoción de la justicia”.  En “Experiencia de Dios y compromiso temporal de los religiosos”. Instituto Teológico de Vida Religiosa. 2 Ed. Publicaciones Claretianas 1978. Pág. 257.

[7] Apuntes de la Profesora Socorro Vivas. “Teología de la Liberación”. Pág. 4.

[8] GUTIERREZ, Gustavo. “Teología de la Liberación. Perspectivas”. Citado por TAMAYO ACOSTA, Juan José. “Para Comprender La Teología de la Liberación”. Ed. Verbo Divino, España, 1991. Pág. 59.