
Benedetto Gaetani nació en el año 1235 en la región de Anagni ( Italia ) y falleció en Roma el 11 de Diciembre de 1303
Nicolás IV lo hizo cardenal presbítero de San Silveste y San Martín, dignidad que ocupaba cuando fue elegido Papa el 24 de diciembre de 1294 tras la renuncia de Celestino V que el mismo alentó. Su primer acto como pontífice, temeroso de que tras la figura del dimisionario Celestino V se iniciase un cisma en la Iglesia, fue ordenar su encarcelamiento en el castillo de Fumore, propiedad de su familia, donde permanecería hasta su muerte.
UN REY DE FRANCIA LO ENCARCELA TRAS ASUNTOS DE DINEROS
El enfrentamiento se inicia cuando el rey francés FELIPE IV, necesitado de recursos económicos por la guerra que mantenía con Inglaterra, pretendió hacer tributar a la Iglesia francesa. El Papa responde emitiendo, el 25 de febrero de 1296, la bula Clericis laicos por la que prohibía el cobro de tasas al clero por parte de los poderes políticos sin el consentimiento papal. Esta bula fue ignorada por Felipe quien contestó emitiendo una serie de edictos por los que se prohibía, tanto a laicos como a eclesiásticos, la exportación de productos a Roma, obligando a Bonifacio a firmar una acuerdo por el que reconocía al rey francés la potestad de fijar tributos al clero en casos de extrema necesidad y sin contar con una autorización previa del pontífice.
LEER LA SORPRENDENTE BULA UNAM SANCTAM DEL PAPA BONIFACIO VIII
«...existen dos gobiernos, el espiritual y el temporal, y ambos pertenecen a la Iglesia. El uno está en la mano del Papa y el otro en la mano de los reyes; pero los reyes no pueden hacer uso de él más que por la Iglesia, según la orden y con el permiso del Papa. Si el poder temporal se tuerce, debe ser enderezado por el poder espiritual (...)
Así pues, declaramos, decimos, decidimos y pronunciamos que es de absoluta necesidad para salvarse, que toda criatura humana esté sometida al pontífice romano».
La reacción de Felipe IV fue la convocatoria, el 12 de marzo de 1303 de una asamblea en el Louvre en la que, tras acusar a Bonifacio VIII de herejía y simonía, se decidió su procesamiento, encargando al consejero Guillermo de Nogaret su captura y traslado a París.
Cuando el Papa recibe la noticia de las intenciones de Felipe, prepara una nueva bula de excomunión, la Supra Petri solio que no tiene tiempo de promulgar ya que el 7 de septiembre de 1303 tuvo lugar el incidente conocido como "atentado de Anagni".
Guillermo de Nogaret, que se encontraba en Italia con la intención de apresar al Papa, junto con Sciarra Colonna, enemigo acerrimo de Bonifacio, contando con el apoyo de la alta burguesía de Anagni y de parte del Colegio cardenalicio; asaltaron el palacío pontificio de Agnani donde se encontraba el Papa por ser su residencia veraniega .
Bonifacio VIII esperó a sus agresores sentado en un trono y revestido de todos las vestimentas de su rango y los atributos de poder.
En tal circunstancia, Sciarra Colonna, abofeteó al Papa tras amenazarlo con la muerte.
Durante tres dias quedó en manos de los conjurados sufriendo todo tipo de injurias, incluidas las de tipo físico, hasta que el pueblo de Anagni se sublevó en su defensa obligando a sus captores a liberarle y huir de la ciudad.
Conducido a Roma, murió un mes después, el 11 de Octubre de 1303,
El atentado de Anagni, culmen de la impotencia de Bonifacio VIII para hacer frente a Felipe el Hermoso, inauguraba el siglo XIV para la Iglesia, en el que ésta quedó a merced de los reyes franceses, lo que provocó el traslado del papado a Aviñón.
Su pontificado representa el fin de la pretensión de dominio universal de la Iglesia Católica frente a los poderes monárquicos de las nacientes naciones de Europa.
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