La artroscopía es un procedimiento quirúrgico usado por los cirujanos ortopédicos para visualizar, diagnosticar y tratar problemas en las articulaciones. La palabra "scopia" (mirar), y juntos significan literalmente mirar dentro de la articulación. Durante la cirugia artroscópica el cirujano ortopédico hace una pequeña incisión en la piel del paciente y luego inserta un instrumento del tamaño de un lápiz, que contiene de un pequeño lente y un sistema de luces para magnificar y iluminar la estructura dentro de la articulación. La luz es transmitida a través de fibras ópticas hasta la punta del artroscopio que ha sido insertado dentro de la articulación. Luego al conectar este artroscopio con una cámara de televisión miniatura, el cirujano puede observar el interior de la articulación a través de una incisión muy pequeña, en vez de una de mayor tamaño necesaria en caso de cirugía abierta. La cámara de televisión conectada con el artroscopio muestra la imagen de la articulación en una pantalla de televisión, permitiendo así que el cirujano vea por ejemplo dentro de la articulación. El cirujano puede determinar la cantidad o el tipo de daño, y luego si es necesario reparar o corregir el problema.
¿Por qué es necesaria la artroscopía?
El diagnóstico de los daños en las articulaciones y sus enfermedades empieza con una revisión completa de la historia médica, un exámen físico, y generalmente Rayos X. Reconocimientos adicionales también pueden ser necesarios, como un RMN (resonancia magnética nuclear), o una TC (tomografía computada). Un diagnóstico final es efectuado a través del artroscopio, y éste puede ser más exacto que con el uso de cirugía abierta o estudios por imágenes. Las enfermedades y las lesiones pueden causar daños a los huesos, cartílagos, ligamentos, músculos y tendones. Algunas de las condiciones que se encuentran con más frecuencia durante un reconocimiento artroscópico de las articulaciones pueden ser:
Sinovitis ó inflamación del revestimiento (sinovial) en la rodilla, hombro, codo, muñeca.
Hombro: desgarros del manguito rotador, síndrome de fricción subacromial y inestabilidades recurentes.
Rodilla: desgarros meniscales, lesiones del cartílago, condromalasia (desgaste del cartílago articular) y desgarros de los ligamentos cruzados causando inestabilidad.
Muñeca: síndrome del carpo
Cuerpos libres de hueso y/o cartílago en la rodilla, hombro, codo, tobillo o muñeca.
Aunque el interior de casi todas las articulaciones puede ser observado con un artroscopio, seis articulaciones son examinadas más frecuentemente con este instrumento. Éstas incluyen rodilla, hombro, codo, tobillo, cadera, y la muñeca. A medida que los ingenieros de la tecnología electrónica realizan avances y nuevas técnicas son desarrolladas por los cirujanos ortopédicos, otras articulaciones también podrán ser tratadas con más frecuencia en el futuro.
¿Como se efectúa la cirugía artroscópica?
La cirugía artroscópica, aunque es mucho más fácil en términos de recuperación que la cirugía abierta, todavía requiere el uso de anestesia y equipo especial en la sala de operaciones de un hospital o una sala de cirugía para pacientes no internados. Usted recibirá un anestésico general, espinal o una anestesia local, dependiendo de la articulación o del problema por resolver. Una pequeña incisión (como del tamaño del agujero de un botón de camisa) será hecho para poder insertar el artroscopio. Varias otras incisiones pueden ser hechas para ver otras partes de esa articulación o insertar otros instrumentos. Cuando es indicado, se efectúa una cirugía correctiva con instrumentos especialmente diseñados que son insertados dentro de la articulación a través de incisiones adicionales. Al principio, la artroscopia era simplemente una herramienta para el diagnóstico y para hacer planes tendientes a ejecutar cirugía abierta estándar. Con el desarrollo de mejores instrumentos y técnicas para la cirugía, muchas patologías ahora pueden ser tratadas artroscópicamente. Por ejemplo:
Reparación del manguito rotador y descompresión del espacio
subacromial. Reparación o resección de un desgarro meniscal en la rodilla.
Reconstrucción de los ligamentos cruzados de la rodilla.
Extirpación del tejido sinovial inflamado (sinovectomía) en la rodilla, hombro, codo, tobillo y muñeca.
Liberación del túnel carpiano.
Extirpación de cuerpos libres de hueso o cartílago en la rodilla, hombro, codo, tobillo y muñeca.
Después de la cirugía artroscópica, las pequeñas incisiones serán cubiertas con un vendaje, usted será movido desde la sala de operaciones hasta un cuarto de recuperación. La mayoría de los pacientes no necesitan una medicación analgésica especial . Antes de haber sido dado de alta, le darán a usted instrucciones acerca del cuidado de sus heridas, las actividades que debe evitar y que ejercicios tiene que hacer para ayudar a su recuperación. Durante las visitas de seguimientos, el cirujano inspeccionará sus incisiones, quitará las puntos y discutirá su programa de rehabilitación. El tipo de cirugía requerida y el tiempo de recuperación van a depender de cuan complicado es su problema. Ocasionalmente, durante la artroscopía, el cirujano descubrirá que el daño o la enfermedad no puede ser tratada adecuadamente con solamente la artroscopía. En casos una cirugía más extensa o abierta puede ser ejecutada mientras que usted está todavía bajo el efecto de la anestesia o en una fecha más tarde después de haber discutido los descubrimientos con su cirujano.
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Cuáles pueden ser las posibles complicaciones?Aunque son poco comunes, las complicaciones ocurren ocasionalmente durante o siguiendo la artroscopia; infecciones, flebitis (coágulos de sangre en las venas), una hinchazón excesiva o derrames de sangre, daños a los vasos sanguíneos o nervios, y roturas de los instrumentos. Éstas son las complicaciones más comunes, pero ocurren en menos de un 1% de todos los procedimientos artroscópicos.
¿Cuáles son las ventajas?
A pesar de que la cirugía artroscópica ha recibido una gran cantidad de atención pública enfocada a su uso para el tratamiento de atletas famosos , esta cirugía es una herramienta extremadamente valiosa para todos los pacientes ortopédicos y es generalmente más fácil en el paciente que la cirugía abierta. La mayoría de los pacientes reciben cirugía artroscópica como pacientes ambulatorios y regresan a sus hogares unas cuantas horas después de haber sido operados.
Recuperación después de la cirugía artroscópica
Las pequeñas heridas de incisiones sanan en el transcurso de varios días. Los vendajes de la operación se pueden quitar el día siguiente después de la cirugía y unas bandas adhesivas pueden ser aplicadas para cubrir las pequeñas incisiones que se están sanando. Aunque las heridas de las incisiones son pequeñas y el dolor en la articulación que recibió la artroscopia es mínimo, generalmente toma varias semanas para que la articulación se recupere a su máximo. Un programa específico de actividades para la rehabilitación puede ser sugerido por su médico para apresurar su recuperación y para proteger el futuro funcionamiento de la articulación. No es algo raro que los pacientes puedan volver al trabajo, o la escuela, para continuar sus actividades diarias dentro de unos pocos días. Los atletas y otros que están en una buena condición física pueden en algunos casos volver a sus actividades atléticas dentro de unas pocas semanas. De todas maneras, no se olvide que las personas que reciben cirugía artroscópica pueden tener diferentes diagnósticos y condiciones que existían anteriormente, así es que cada cirugía artroscópica es única para esa persona. El tiempo de recuperación reflejará esta individualidad