MANDERLAY

Espai de Cinema

ZONA BIZARRA

FREAK & CULT MOVIES

Ni clàssics, ni d’autor, i sovint de qualitat més que discutible. Zona Bizarra és la secció per aquelles pel·lícules que mai no guanyarien un Oscar, des de films de Chiquito, passant per films de sèrie Z, trash o altres subgèneres... o bé "cult movies" com les de Russ Meyer o d'altres pelis pròpies de l'univers més friki. Tot el que no té cabuda a d'altres seccions la té aquí. A Zona Bizarra tot està permès

 

Ni clásicos, ni de autor, y a menudo de calidad más que discutible. Zona Bizarra es la sección para aquellas películas que nunca ganarían un Oscar, desde películas de Chiquito, pasando por películas de serie Z, trash y demás subgéneros o "cult movies" como las de Russ Meyer u otras tantas pelis propias del universo más friki. Todo lo que no tiene cabida en otras secciones la tiene aquí. En Zona Bizarra todo está permitido.

"EL ATAQUE DE LOS TOMATES ASESINOS",  John de Bello (1978)

Lo normal es decir que una película cutre es sinónimo de mala. También es coherente calificar a películas inferiores a los cánones de calidad de subproducto o subgénero.
“El ataque de los tomates asesinos” con más de 25 años a sus espaldas es cutre y aunque más de la mitad de la humanidad la considerará un bodrio (que realmente lo es y de los grandes) tiene un carisma, relevancia e importancia dentro del cine friki y la serie z.
Porque la gracia del asunto es que es casi con total seguridad “El ataque de los tomates asesinos” es el primer bodrio que toma conciencia de sí mismo. Reinventa lo que tiene que ser una película mala a golpe, no sólo de parodia del género, sino de auto-parodia definitiva de una película mediocre.

La colección y el catálogo de personajes freaks son irreprochables: desde un negro "experto" en el disfraz hasta un "héroe" que lleva siempre puesto un paracaídas.
También tiene momentos cutres y absurdos que personalmente me parecen divertidísimos. Porque John De Bello entre lo naïf, el arte freak y el homenaje a la serie b reinventó el género de la parodia y reafirmó que hasta los bodrios pueden tener su corazoncito.
Conviene destacar el homenaje que le dedica Tim Burton en la también recomendadísima "Mars Attacks".

Aunque claro, meterse con películas como “El ataque de los tomates asesinos”, "Mal gusto", "Plan 9 From Outer Space", "Fonda sangrienta", "Karate a muerte en Torremolinos" o "Godzilla vs. King Kong" (ente otras muchas) resulta sencillo a la par que gratificante. ¡Qué mega guay que es despellejar a las películas cutres y malas! Claro, que si alguien dice el cine de Dreyer es una basura (no es mi caso), que el cine de Tarkovsky y Antonioni es un coñazo infumable (sí es mi caso) y que "Muerte en Venecia" es la mayor gilipollez estrenada en una sala de cine, puede que ver el otro lado de la moneda no sea tan malo.
Sobre todo para comprobar y considerar que una película mediocre depende de un punto de vista totalmente subjetivo. Que cada filme tiene su espacio y su público.

Para aquellos que apreciamos el cine cutre y que existen muchas clases de bodrios, “El ataque de los tomates asesinos” se convertirá en todo un referente y un icono.

Indispensable en una sesión friki con mucha y muy buena compañía.
Maldito Bastardo

PINK FLAMINGOS: Nunca la basura había olido tan divine-mente

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Pink Flamingos, John Waters (1972)
 
Mientras que la ultra violencia que nos presentó Kubrick en "La naranja mecánica" no      asustaría en nuestros tiempos ni a un niño de diez años, Pink Flamingos sigue manteniendo su estatus de “ejercicio de mal gusto” desde 1972.
Jamás en la historia del cine (estrenado en salas comerciales) nadie ha conseguido superar un ejercicio tan trash, cutre, grosero, zafio y repulsivo como lo realizó John Waters en 1972.
Waters se encargó prácticamente de todo: dirección, guión, fotografía, producción, etc. Todo con sus amigos de Baltimore, un puñado de freaks, en una gamberrada amateur que supera todo lo antes visto.
Si una película puede contar con la drag pionera por antonomasia: Divine, una hermafrodita, sexo sado con pollos y otras perversiones sexuales, una inseminación cutre y muy artificial, un exhibicionista charcutero, un culo cantante, una felación de una madre a su hijo en un acto de amor maternal, una castración, una fiesta con iniciación al canibalismo y para colofón la escena de escatología canina más celebrada, entonces y sólo entonces podemos hablar de que Pink Flamingos es pasado.
Fue una nueva manera de entender el cine independiente y sobre todo inspiró o sigue inspirando a Peter Jackson, Todd Solondz, Almodóvar y un largo etcétera.
Pink Flamingos es el ejemplo perfecto que lo cutre no tiene porqué ser malo, que la basura y el glamour se encuentran a un paso, que lo repulsivo puede ser divertido y que el cine consiste en provocar sensaciones al espectador y Pink Flamingos, para bien o para mal, no deja indiferente a nadie.
Maldito Bastardo

DOBLE SESIÓN: LOS SURFISTAS KARATEKAS

Con el fundamental objetivo de enriquecer esta insigne y prestigiosa sección, me dispuse a disfrutar de dos obras magnas portadoras de un tema de absoluta actualidad y máxima trascendencia: Los surfistas karatekas.
Para realizar tan complejo objetivo me decidí por dos obras de reconocido prestigio: 1) La española “Karate a muerte en Torremolinos” y 2) la norteamericana “Los surfistas nazis deben morir”.

 Karate a muerte en Torremolinos



Película fundamental del cine moderno nacional, orgullo de nuestras castizas tierras, con un argumento arrollador y de gran profundidad socio-psicológica: El Dr. Maldedades, un genio del mal, quiere despertar a Jocantaro, un monstruo de leyenda con un poder destructivo insuperable que es medio calamar medio centollo, para lo cual debe utilizar el cuerpo de varias chicas recientemente desvirgadas. Para encontrarlas revive a un grupo de ninjas zombies. Mientras, los intentos por  parte del Ayuntamiento fracasan miserablemente,  solamente la casta congregación de los surfistas católicos podrá enfrentarse al peligro que ronda en Torremolinos, enfrentándose al Dr. Maldedades y sus peligrosos ninjas zombies gracias al entrenamiento en artes marciales al que los somete el fantasma del “Profesor Miyagui” (a cambio de unos porros).

Cualquier cosa que os podáis esperar con semejante argumento no le hace justicia, la película es mucho más cutre, peor actuada, y lo más lamentablemente planificada de lo que vuestra enfermiza mente pueda sospechar, por muy negativos que seáis. Los actores son malos, malos, malos… la palma se la lleva el profesor Miyagui, un Jesús (Jess) Franco senil que parece improvisar incapaz de recordar el texto (que sí, que como homenaje puede tener su gracia, pero no). Las peleas de artes marciales son lo peor de lo peor, son cutres a más no poder,  para empezar los de la congregación de surfistas católicos no tienen ni idea de artes marciales y se nota un montón (el entrenamiento es lo más patético que he visto en mi vida, y he visto mucho cine cutre y malo), y la planificación de las peleas es lastimosa. La planificación de los ataques de los ninjas zombies y de Jocantaro (además de que están planificadas exactamente igual, eso es no tener ni idea de cine y lo demás son tonterías) es penosa: la cámara se mueve mucho, mucha música chorra-punk, tripas por doquier y gritos a mansalva, repetimos la formula 5 o 6 veces, rellenamos metraje y nos quedamos tan panchos, somos la polla. Y la supuesta congregación de surfistas católicos sacan de paseo las tablas constantemente,… pero no se les ve surfear ni una sola vez!!!!!!

Casi peor son las caracterizaciones de los personajes, la pinta del Dr. Maldedades es penosa, y Jocantaro es lo más cutre y pasteloso que jamás se haya visto en una pantalla… lo único que tiene algo de gracia, porque tiene un poco de morbo, es la monja surfista karateka (que es algo patética cuando hace karate, todo sea dicho).

El desarrollo argumental es de pena, incoherente, una suma de gags puestos uno detrás de otro, como si fuera una idea de cortometraje hinchada de mala manera. Y los efectos especiales rozan lo inexistente (insisto: el disfraz de Jocantaro es lo más cutre que jamás haya visto).

Lo único bueno que tiene es la banda sonora, no por los grupos de punk adolescente olvidables, sino por el “score” que incluye música surf con toques punks, que al final es lo único salvable y con chispa.

En definitiva: es un pastiche insoportable, rodado sin gracia ni encanto, ni ná de ná, eso sí, su humor grueso (y chapucero) tendrá sus adeptos, a pesar de que ni como parodia merezca realmente la pena. Yo esperaba una especie de “Lost skeleton of Cadavra” versión peli gore Troma, pero aquí la parodia se basa exclusivamente en hacer las cosas mal y sin sentido, mientras que en “Cadavra” todo tenía un sentido: hacer un homenaje cachondo a un tipo de cine. En “Karate a muerte en Torremolinos” se lleva la chorrada por la chorrada, sin más, y más que un homenaje al cine gore de serie Z de argumento bizarro, parece un homenaje a los videos de YouTube grabados con el móvil por pre-adolescente pajilleros haciendo el burro y sintiéndose orgullosos de eso, y a mí eso precisamente no me hace mucha gracia.

Los surfistas nazis deben morir

Después de la gran decepción de “Karate a muerte en Torremolinos” (decepción no por cutre, sino por descuidada y por su escaso valor como homenaje) me dispuse a ver “Los surfistas nazis deben morir”, que no es ningún homenaje, es una autentica película de serie Z de argumento bizarro sin cortapisas ni excusas. La productora popularmente conocida como “La Troma” del señor Kauffman, llevan décadas regalándonos joyas de cine bizarro, como la saga de “El vengador toxico” (las primeras de la saga son obras magnas del género), y con joyas como “Zombies paletos” o “Sgto. Kabukiman”, toda una carrera en pro del bizarrismo.

“Los surfistas nazis deben morir” es una de las películas que generan más discusiones dentro de los fans de la productora, algunos afirman que es de lo mejor (es un decir) y otros que es de lo peor. Y quizás todos tengan algo de razón. Empecemos con el argumento: Después de unos terremotos que han sumido el caos, unas bandas de surfistas se han hecho dueños de las playas, la más peligrosa de ellas es la de los surfistas nazis, comandadas por Adolf, su sádica novia Eva, y su mano derecha Menguele, un psicópata (como todos) que se dedica ha hacer garfios, para Hook, otro chalado de la banda. Por último el musculitos, Brutus, que aterroriza las playas con su pistola arponera. Las otras bandas surfistas combaten la supremacía nazi: la banda de los pijos, la de los moteros barba chivo, la de los chinorris…, pero es una negraza gorda vestida de cuero y que va en moto la que, en venganza de su hijo negro asesinado por Adolf, acaba con toda la banda. Aúpa Patxi, esto es un argumento y lo demás son tonterías.

En contra de la película hay que decir que es un poco lenta, le falta ritmo y sobretodo sentido del humor (quizás su gran fallo), también le faltan monstruos deformes y rubias con las tetas grandes, emblemas de la productora y razones de peso para la crítica entre sus fans. Por otro lado los actores son más malos que pegarle a un padre… a una madre y a una abuela juntos, pero eso no molesta, ya va de eso ver una peli de la Troma, en personajes sin coherencia psicológica y sobreactuados de la peor forma posible (mención especial al celoso Menguele, por la relación entre su Adolf y la guarra de Eva, todo un despropósito de tics ridículos. Y a Hook, un pirado que solo esta preocupado por su garfio).

Es cutre y chapucera (¿realmente una banda de cinco chalados armados con una pistola arponera y poco más pueden provocar tal régimen de terror?) pero el argumento tiene su gracia, sobretodo a partir de que empieza la subtrama de la negraza vengadora, con un final muy cachondo… la muerte de Adolf con la negraza poniéndole la pistola en la boca y diciendo a lo Charles Bronson: “Toma el caldo de mama” es una buena muestra de buen humor gamberro. Por otro lado los surfistas son realmente surfistas (hay escenas de surf que lo certifican, quizás demasiadas, ya que se repiten demasiado y ralentizan la trama), los tipos realmente están cachas y como mínimo tienen nociones de artes marciales, por lo que su cutrez y chapucería no llega al patetismo patrio de “Karate a muerte en Torremolinos”.

En resumen, que le falta algo de ritmo, mucho humor y no le iría mal un poco más de coherencia, pero hay algunas cosas interesantes, como el personaje de la negraza, las similitudes (un tanto pilladas con pinzas) de los surfistas nazis con los nazis auténticos y sus discursos para idiotas, así como su deseo de poder. También tienen gracia las caracterizaciones de las bandas, muy ochenteras y que recuerdan a las bandas horteras de “The Warriors”. Vamos un bodrio con algún detalle curioso, que ya es algo. Aunque la Troma las tenga mejores (es un decir), o sea, con más gracia.

Raúl Ruiz

"THE LOST SKELETON OF CADAVRA", LARRY BLAMIRE (2001)

 

¿Cómo se puede empezar con una película como esta? Empecemos por el argumento: Eh... Aaaaaa... bien... uff... o quizás... ¿Cómo explicar tan "magnifica" película? Vayamos al principio:

Un científico obsesionado con su trabajo, y su guapa y muy cursi esposa, buscan en la montaña "atmosferium", una piedra interestelar que puede revolucionar el mundo. No muy lejos un científico malvado (jajajajajajajajajaja) busca la cueva de Cadavra donde duerme "Skeleton", un esqueleto diabólico de poderes inimaginables, con el que piensa dominar el mundo (más jajajajajajajajajajajaja), pero el esqueleto le exige que encuentre el atmosferium para poder recuperar sus poderes. Al mismo tiempo unos extraterrestres de inteligencia superior (lo que no dice mucho a favor de su inteligencia) aterrizan torpemente en la tierra, por lo que se les estropea el vehículo espacial y, para colmo de males, se les escapa la mascota, un monstruo mutante con fuerza sobrehumana tendente a la violencia innecesaria y sanguinolenta, más feo que pegarle a un padre. Para recuperarlo cogen su "transmutador molecular", una pistola capaz de transformar las moléculas. El científico  bueno encuentra el atmosferium y se lo lleva a casa, los extraterrestres se disfrazan de seres humanos y van a casa del científico haciendo ver que estan de visita, ya que necesitarían el atmosferium para volver a su planeta. El científico malo también encuentra la casa, pero como no tiene pareja no puede entrar a la cena, así que coge el transmutador, que se han dejado los extraterrestres para no llamar la atención, y con varios animales del bosque crea a "Animala", medio mujer en mallas negras, medio animal salvaje.

Por supuesto el científico malo se hará con el atmosferium y despertara al esqueleto perdido de Cadavra, ese personaje maléfico que quiere traer a la tierra el mal rollo, el dolor de barriga y el crujir de dientes. ¿Podrán nuestros héroes(?) salvar al mundo de semejante genio(?) del mal?

Más que un homenaje a la serie B, nos encontramos con un homenaje a la serie Z, vamos que la cosa no va de homenajear a Jack Arnold, ni a "La invasión de ladrones de cuerpos", no, más bien se homenajea a Ed Wood Jr. y a todos aquellos cineastas que con tan poco dinero como talento realizaron maravillas cinefilas de argumento grotesco y resultado vomitivo.

La película se salva por su abierto sentido del humor, su aire desenfadado sin pretensiones, por el elevado numero de referencias a las películas de los 50 (en este sentido la ambientación no es nada mala, por lo cutre que es). A partir de aquí nos encontramos todos los elementos característicos de la serie Z: Actores incapaces e inexpresivos, diálogos despatarrantes y psicotronicos, linea argumental de desarrollo absurdo y sin sentido, escenas de una cutrez indescriptible (como la memorable escena final de lucha mortal entre Skeleton y el monstruo), atrezzo convenientemente chapucero (el transmutador molecular es una pistola de silicona tuneada) y efectos especiales cochambrosos (como el espectacular aterrizaje de la nave espacial, o la recreación del monstruo siendo un tipejo disfrazado, o los movimientos de Skeleton...). Semejante colección de despropósitos hacen de esta una película antológica, única e irrepetible... para alegría de nuestro buen gusto, y pena de nuestro deseo de cachondeo insano.

Sin olvidarnos que cuenta con el mejor secundario de la historia del cine: The lost skeleton of Cadavra (jajajajajajajajajajajajajajajajaja) y su imperturbable sonrisa.

Y filmada en el milagroso (eso dice el trailer) SKELETORAMA ¡Qué grande!

 

Raúl Ruiz

 

"THE ROCKY HORROR PICTURE SHOW", Jim Sharman (1975)

THE ROCKY HORROR PICTURE SHOW

Año: 1975
Dirección: Jim Sharman.
Producción: Michael White.
Guión: Richard O'Brien (Autor obra original) y Jim Sharman.
Protagonistas: Tim Curry, Susan Sarandon, Barry Bostwick, Richard O'Brien, Patricia Quinn, Nell Campbell, Jonathan Adams, Peter Hinwood, Meat Loaf, Charles Gray.

Argumento:
¿De qué porras va esta película? Muy buena pregunta, aunque difícil de responder. Vayamos por partes. Dos pijos, Brad y Janet, que parecen salidos del videoclip de “Amo a Laura”, deciden comprometerse después de asistir a la boda de unos amigos e ir a visitar al Dr. Scott, que los presentó. Durante el camino se pierden en medio del bosque y se les pincha una rueda del coche, llueve a cantaros. Deciden acercarse a una misteriosa mansión cercana, allí conocerán a los transilvanos (de transexual), unos extraterrestres lujuriosos comandados por el Dr. Frank-N-Furter, rival del Dr. Scott, un extraterrestre travestido y transexual, que viste con corpiño, medias y tacones altos, y que esta celebrando su ultima creación, un hombre perfecto, Rocky Horror, un chachas rubio y con medio cerebro, bronceado y con unas abdominales dignas de tableta de chocolate. En la fiesta nos encontraremos con sus siervos (Riff-Raff y Magenta) y sus anteriores creaciones (Columbia y Eddie). Trufado por los comentarios de un narrador, que corta la historia tanto para darnos información de los personajes, como para enseñarnos pasos de baile. ¿Lograrán sobrevivir nuestros protagonistas?, ¿Seguirán disfrutando de su virginidad?, ¿Volverán los extraterrestres a Transexual?, ¿Tendrá algún defectillo (por ejemplo, heterosexualidad) ese hombre perfecto?, ¿Tropezará Frank-N-Furter con esos zapatos de tacón?...

Comentarios y otras animaladas:
Analizar esta película como cualquier otra obra cinematográfica es totalmente absurdo. Su argumento es un “machembrado/potipoti” de veinte mil películas de serie B pasado por el turmix del cachondeo sano, referencias a King-Kong, Frankestein, Nosferatu, a las películas de invasiones alienigenas, a la RKO, a La noche del cazador... todo cabe en este musical glam, donde solo la virginidad y la pureza no tienen sitio. Película de 1975, que en su momento fue un sonado fracaso después de triunfar como pequeño musical independiente en Inglaterra y en el Off-Broadway norteamericano. Dos años después de su estreno, los responsables esperandorecuperar algo del dinero perdido, deciden proyectarla en pequeñas salas con un espectáculo interactivo donde el espectador es tan protagonista como los actores de la pantalla, nace el mito, “The Rocky Horror Picture Show” seconvierte en un film de culto con una religiosidad nunca vista, que ha llevado a proyectarla semanalmente sin interrupción desde hace más de treinta años, sus proyecciones son una fiesta donde el público grita, canta, baila, se tira agua con pistolas de agua, se tira arroz, se disfrazan, se ponen gorros de fiesta de cumpleaños, y mucho más. Contó en su reparto con actores hoy conocidos como Susan Sarandon o Tim Curry (genial en su papel de Frank-N-Furter), y con Meat Loaf, rey de la “Opera rock” norteamericana (sus primeras dos partes de “Bat Out of Hell” son clásicos indiscutibles en EEUU). Película cutre, hortera, chorra y lujuriosa, confeso homenaje glam a las sesiones dobles de ciencia-ficción de los cincuenta (en las letras de las canciones, en el argumento y en el vestuario hay numerosas alusiones) y convertida hoy en una fiesta sin fin a ritmo de SWEET TRANVESTITE TRANSEXUAL TRANSILVANIAAAAAAAAAAA!!!! Que el show continúe!!!.

Raúl Ruiz

"EL VALLE DE LOS PLACERES" (BEYOND THE VALLEY OF THE DOLLS), RUSS MEYER (1970)

Año: 1970
Director: Russ Meyer
Intérpretes: Dolly Read, Cynthia Myers, Marcia McBroom, John La Zar, Michael Blodgett, David Gurian
Calificación Moral: No recomendada para menores de 18 años
Duración: 1h 45 min.

Sinopsis: Un grupo de rock femenino viaja a Los Ángeles donde conocerán una serie de personajes extravagantes y sin escrúpulos.

EL VALLE DE LOS PLACERES (Beyond the Valley of the dolls)

 

COMENTARIO: Russ Meyer strikes again!

Si en “Faster Pussycat, Kill, Kill!” de 1965, Russ Meyer sorprendía al mundo (o al menos a los más frikis) con su cine sexploitation y sus mujeres poderosas de grandes senos en una especie de thriller violento, en “Beyond The Valley of the Dolls”, otro de sus films de "culto" de los 27 que realizó entre 1959 y 1979, sigue dándonos gran dosis de lo mismo. Esta vez inspirándose en el título "The valley of the dolls", novela de Jacqueline Susan que en 1966 vendió 30 millones de copias contándonos un melodrama de chicas, fama, drogas, cancer de mama, pelis porno y estrellato, protagonizada entre otras, por Sharon Tate y que al año siguiente llevó al cine con menor fortuna el director Mark Robson.

En los los films de Russ Meyer, los personajes femeninos son siempre los protagonistas. Personajes activos, liberados sexualmente y siempre con la sartén por el mago. A su lado, y nunca por encima (aunque cuando pueden, sí encima de ellas), nos encontramos a personajes masculinos que o bien intentan en balde aprovecharse de las circustancias o bien simplemente intentan disfrutar de ellas. Todo ello con un toque imporante de sarcasmo, de voyerismo, y por encima de todo de “frikismo”.

Russ Meyer es, sin lugar a dudas un friki, pero un friki entrañable que sabe parecer "chabacano" y ser insinuante a partes iguales, que no esconde ese morbo humano y universal por el vouyerismo (y el “boyerismo”) y que supone una gran bocanada de aire fresco para el cine de finales de los sesenta y principios de los setenta después de unos años de represiones, consevadurismos y censuras.

Muchos directores hoy día no disimulan su pasión por estos films de serie B Russ Meyerianos, con conversaciones sexualizadas, personajes estereotipados, mujeres poderosas y ritmo trepidante. Entre ellos, el cinéfago Tarantino. Por todo ello, por sus recurrentes y poderosas imágenes que remiten (o no) a sus obsesiones más internas, porque a nivel narrativo sus films poseen ritmo y acción, por ese toque de subversión y sarcasmo, por convertir los tópicos, los estereotipos y el frikismo en icono, declaro el cine de Russ Meyer, cine de autor.

Òscar Herrera

“PÁPA PIQUILLO”, Álvaro Sáenz de Heredia (1998)

 

DURACIÓN: 92 min.        

PAÍS: España

DIRECTOR: Álvaro Sáenz de Heredia

GUIÓN: Álvaro Sáenz de Heredia

MÚSICA: Andrés Sáenz de Heredia

FOTOGRAFÍA: Tomás Más

REPARTO: Chiquito de la Calzada, José Manuel Muñoz, Samara Losada, Adolfo Losada, Isaac Cuende, Carla Hidalgo, Javivi

PRODUCTORA: Producciones A.S.H. Films S.A.

SINOPSIS: Papa Piquillo (Chiquito de la Calzada) es un abuelo gitano que se gana la vida cantando y bailando por las calles de Madrid con un mono, una cabra y sus seis nietos. Básicamente, con esto pretende sacar adelante a sus churumbeles y evitar el problema de la droga en sus nietos, un problema que le rodea. Pero uno de los niños sufre un accidente que sólo se puede curar en Australia, viéndose nuestro singular héroe en la necesidad de reunir un dinero que no tiene

COMENTARIO: Inspirada (o más bien no) en la mejor tradición de los filmes más socialmente comprometidos como “Los Olvidados” de Luís Buñuel, Chiquito de la Calzada se la juega con una película de autor (o quizás no) que nos muestra la lucha diaria de un abuelo gitano al cargo de sus seis nietos después de la muerte de los padres.

La vida en el campamento, el rechazo por parte de la cultura dominante, unas formas de supervivencia poco acordes con el día a día de una ciudad que cada vez rechaza más, o en el mejor de los casos exotiza, aquello que le parece extraño o anacrónico. Todo ello queda (o no) bien reflejado en una película que nos muestra el espíritu de lucha de los más desfavorecidos, e inspirada en parte en la vida del propio Chiquito (que dejó la escuela muy pronto para poder ganarse la vida cantando, mucho antes de convertirse en cantaor de éxito y mucho más tarde en humorista) servirá de mofa para los más modernos bienpensantes y de preocupación para los más “progres”, los mismos que lo más cerca que han estado de un gitano es mirando la contraportada de un disco de Camarón, que se rien a carcajadas con "Gato negro, gato blanco" de Kusturika (quizás sólo porque suena mejor)  y que incluso pueden ver con buenos ojos (todo sea por el progreso general de los ciudadanos) reordenamientos urbanos que permitan gozar de espacios tan demandados por la sociedad global como 22arrobas o forums de las culturas

Òscar Herrera

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