Buscando la paz y tranquilidad, asi como la desconexión de nuestras familias y de "otro fin de semana más en Orange", respirando aire puro y bebiendo garrafón del "güeno", ponemos rumbo a Ceclavín....y sus dias en el campo, de copitas tranquilas, de botellona en "casetas para la metadona" y de paseitos hasta la disco y "pues no que voy muy pedo???". Pero ojo con la discoteca, porque de repente te puede aparecer "un hurón dentro de tu conejera que te saque todas las tórtolas....", pero no os preocupéis, siempre podremos seguir la fiesta en la plaza con nuestros vasos de cristal y a continuación, todos a la Rebotica, el "after hours" privado pero al que se cuela de vez en cuando algún espontáneo que resulta que no era mudo.........a pesar de todo, conseguimos lo que nos propusimos, desconectar de todo, y a la velocidad de la luz nos plantamos el domingo de vuelta en Sevilla y...."aquí no hay quien viva", asi que ya sólo queda mentalizarnos de que "mañana será otro día".

Primera noche en Ceclavín, la disco tranquilita.....las niñas con el Capucho....por este entonces, todavía no sabíamos nada de las costumbres de los hurones......

Las niñas adaptándose al medio.....


Por fin llegamos a la disco.....aaaayyy que trabajito nos costó...y aunque con chicle incluído, llegamos.

Una vez acabada la disco, marchamos todos a la plaza....continuamos el botellón con vasos de cristal,
llamadas matriarcales a las mil de la mañana y rumbo al "after"........


Pequeño Capucho.....que andabas buscando entre tanta mujer?????


Y sin saber cómo, conseguimos levantarnos gracias a los tapiceros con megáfonos, las campanadas del reloj y las voces de los niños corriendo libremente por las calles del pueblo......pusimos un poco de orden en casa, y aaaaaaaaalaaaaaaa, de camino a Sevilla, nuestro pequeño amigo nos acompañó hasta el final............
