MÉTODO:
ENFOQUE COMUNICATIVO POR TAREAS
El enfoque comunicativo es una corriente metodológica consecuente con los cambios experimentados en las ciencias del lenguaje en los años precedentes y que plantea la superación del concepto de lengua como sistema de reglas para centrar la atención en la comunicación.
La lengua es más que un simple sistema de reglas. Es un instrumento activo para la creación de significados.
El enfoque comunicativo traslada la atención de lo que es el lenguaje a lo que se hace con el lenguaje, determinando así los contenidos que hay que enseñar, el papel de los aprendices y de los enseñantes, el tipo de materiales y los procedimientos y técnicas que se utilizan.
Los objetivos en la enseñanza de la lengua se convierten en objetivos de comunicación: que el aprendiz sea capaz de saludar, de comunicarse en una tienda, de escribir una nota, de leer un anuncio y entenderlo... Estos objetivos estarán condicionados al análisis de necesidades que se haya hecho anteriormente.
El enfoque comunicativo se basa en dos principios:
a. Principio de la tarea: las actividades en las que el uso de la lengua es necesario para alcanzar un fin que tenga sentido para el/la estudiante, favorecen el aprendizaje. Es importante que se perciba la necesidad del uso de la lengua para lograr algo: que lo que se trabaje tenga que ver con su vida cotidiana en la calle, en el centro escolar, etc.
b. Principio del significado: la lengua que tiene sentido para el/la estudiante afianza y sostiene el proceso de aprendizaje. Por eso las actividades se seleccionan valorando que posibiliten el uso auténtico y significativo del lenguaje por parte del aprendiz.
Se elegirán y trabajarán las estructuras lingüísticas que sirvan de soporte a las funciones que el aprendiz requiera según su nivel y se desarrollarán estrategias de comunicación de acuerdo con éstas. La selección de contenidos se hace con criterios de rentabilidad.
La secuenciación que se hace de la lengua es importante para lograr el éxito de la comunicación.