LA BASTETANA IGLESIA DE LA MERCED Y SU IMPORTANCIA HISTÓRICA.

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    La Iglesia de la Merced ocupa un destacadísimo lugar en la vida e historia bastetanas, y es en sus momentos más brillantes cuando tiene lugar su fundación.

       Retrocedamos a los primeros meses del Año del Señor de 1490 : Baza lleva un año en poder de los Reyes Católicos, que marchan sobre la capital del Reino Nazarí. Caerá definitivamente dos años más tarde.

         La dura reconquista de Medina Bastha supone un importante hito para la Cristiandad: el Reverendo Padre Bernardino López de Carvajal, obispo de Badajoz, embajador de los Reyes Católicos en Roma, Nuncio papal y activo diplomático, pronuncia un discurso en conmemoración de la conquista de la Ciudad de Baza ante el Colegio de Cardenales en la Iglesia de Santiago de los Españoles, de Roma, el día 10 de Enero de 1490. En él ensalza a los Reyes Católicos, describe la campaña, agradece a Dios sus favores y termina
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"....
y el jubiloso día 4 de Diciembre del Año 1489 del Nacimiento de Cristo dejaron libre y dispuesta a la autoridad real la en otro tiempo guerrera y feroz ciudad de Baza..... Así asumió la antaño muy beligerante Baza el yugo y los Estandartes del Crucificado".





       El afán por erradicar el Islam de los territorios conquistados trae consigo el ansia constructora de iglesias y conventos sobre el emplazamiento de las antiguas mezquitas ("aquí estoy yo ahora") y el renacimiento de viejas costumbres y tradiciones cristianas, confirmadas por una serie de hallazgos que, al mismo tiempo, afianzarán el pasado católico de estas tierras.

       Parte de la élite de la nobleza castellana que había participado en la toma de Medina Bastha se afinca en la recién ganada ciudad, y pronto muestra gran interés en fundar, dotar y costear conventos en los que invertir una parte de sus notables recursos económicos. Y así, se establecen sedes conventuales de algunas de las Órdenes Religiosas más representativas de la época, impulsadas por lo más selecto de la sociedad bastetana, la familia Enríquez-Luna.














     

    La fundación de estos conventos resultará muy útil y positiva en muchos aspectos de la vida ciudadana:

-  siempre se construían extramuros, por lo que favorecen la creación de nuevas calles y barrios en torno a ellos, marcando futuros ejes de expansión urbana.

-  fomentan la cohesión social al formarse Hermandades y Cofradías.

-  ejercen una importante labor intelectual, docente y educativa.

-  mejoran la salubridad pública al permitir enterramientos en sus bóvedas.

-  su construcción da lugar a un extraordinario desarrollo artístico, a la vez que impulsa la economía al proporcionar ocupación a canteros, arquitectos, albañiles, escultores, pintores, orfebres, y otros.

       El patronazgo del noble que se decide a fundar un convento se materializa en una "Escritura de Patronazgo" suscrita con la Orden Religiosa beneficiaria, y mediante la cual queda obligado a la construcción del convento y a su dotación artística, obteniendo a cambio ventajas de tipo espiritual, tales como el derecho de enterramiento en la Capilla Mayor de la iglesia y a un número estipulado de misas que mediarán para la futura salvación de su alma.

         Al mismo tiempo, la magnitud y la riqueza de la construcción ponen de relieve su poder temporal, es un recuerdo de su prestigio y virtud y perpetúa de forma póstuma sus excelencias personales.

      

 




       Uno de estos nobles, que ha participado activamente en la campaña de la Medina y que permanece en Baza como lugarteniente del Gobernador es D. Luis de Acuña, Caballero de la Orden de Santiago y hombre de confianza de los Monarcas. Se encuentra familiarmente vinculado a lo mejor de la nobleza castellana al ser hijo del Conde de Buendía y sobrino de D. Alonso Carrillo de Acuña, Arzobispo de Toledo. También emparenta con los todopoderosos Enríquez.

        

     En este ambiente de cristianización a marchas forzadas, D. Luis, llevado por su arraigado y profundo espíritu religioso, por los beneficios que le reportaría para su vida eterna, y sin sospechar lo que se le venía encima, decide reconstruir una antigua ermita mozárabe (VER HISTORIA) con la intención de donarla a la Orden de la Merced de Cautivos. Como miembro de la Orden de Santiago, designaba a una Orden, también militar en su origen, como el vehículo más adecuado a sus intenciones devocionales.
 
 

 

 



   






( CONTINUARÁ )



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