David López Vilela

... y la Luna

El beso de Robert Doisneau
Símbolo de del París romántico de mediados de siglo XX. Todo comenzó cuando la revista estadounidense America's Life encargó al fotógrafo material gráfico para un reportaje cuyo tema sería el Amor en París. Robert Doisneau observó a una pareja de enamorados en un café parisino besándose y fue entonces cuando les propuso una actuación en la calle, concretamente ante el Ayuntamiento de París, de ahí, el título original de dicha fotografía Le Baiser de l’Hotel de Ville.

Uno de sus rasgos más admirados es la sensación de espontaneidad. Todo en la foto habla de la captura de un instante perfecto: una pareja apasionada que se entrega al beso libre, indiferente al bullicio parisino que los rodea. Mucho se ha escrito sobre esa capacidad de Doisneau de captar lo cotidiano, el momento y el gesto preciso. Y sin embargo, no hay en el beso nada de espontáneo.






Fin de la II Guerra Mundial, según Alfred Eisenstaedt
VJ day in Times Square simboliza sin duda la victoria y esperanza. El escenario: Fin de la II Guerra Mundial, alegría desatada e impulsiva tras el anuncio en un letrero luminoso del Times en la ciudad de Nueva York. Pasó a la historia como el ataque más sincero de una alegría largamente deseada. El guión inexistente se plasmó en  la alegría de un soldado que toma en sus brazos a una sorprendida (y desconocida) enfermera en  Times Square. Ésta fue la imagen que se le mostró al mundo de la celebración de Estados Unidos de su victoria sobre las tropas de Japón. Alfred Eisenstaedt comentó que después que la imagen fue publicada en Life: “La gente me dice que cuando yo esté en el paraíso, ellos van a recordar esta foto”.





Klimt, su beso
De imágenes reales a la experiencia amorosa idealizada por Gustav Klimt donde el Eros y el Thanatos se unen.
De una belleza centelleante, decorativa y erótica. La pareja abrazada está envuelta en un mosaico de adornos de oro, sobre la trama también dorada del fondo, con una fuerte tensión entre naturalismo y elementos decorativos abstractos: los rostros, las manos y los pies, pintados de manera realista, están rodeados de motivos abstractos y planos creados por el tejido y las flores. Al utilizar el habitual formato cuadrado que tanto le gustaba y excluir el horizonte y toda percepción de espacio real, Klimt acentúa tanto el caracter decorativo de la imagen como la intensidad casi mística del abrazo entre los dos amantes. La pareja se abraza ante un reducido prado repleto de florecillas, siendo difícil interpretar si están arrodillados o de pie. Ese prado finaliza de forma brusca, como si el pintor quisiera situar a los amantes al borde del precipicio, símbolo de peligro al que podía dirigirse la relación, por lo que la mujer se aferra con sus pies a la pradera. El gesto de la mujer también ha sido interpretado como rechazo ante la agresión al que la somete el hombre, intentando evitar el dominio masculino sin un resultado positivo.



El elemento ornamental es simbólico además de decorativo; las formas rectangulares que adornan la ropa del hombre son deliberadamente fálicas, mientras que los espirales, cículos y óvalos de la mujer evocan los órganos genitales femeninos. Juntos hacen pensar en la unión sexual en la que desembocará el beso.


El rostro de él está oculto y el de ella, vuelto hacia el observador, pero sus ojos están cerrados, abandonados al placer. Una de las ahusadas manos de la mujer se posa sobre el cuello del hombre, mientras que la otra toca la mano mayor y más oscura de su amante, q le acaricia el rostro levemente ruborizado.En contraste con un detalle tan figurativo, un manto poco natural de oro envuelve a la pareja e intensifica su abrazo. El beso representa la unión pasional del amor físico, aunque sin el erotismo expreso en muchos trabajos de Klimt.


Nuestro beso
Diciembre del 2005. Alcalá de Henares. Frío, mucho frío. Una pareja. La pareja, para muchos. Compras. Compras más importantes de lo normal. Compras de confirmación. Confirmación de un cambio vital. Confirmación de un alejamiento sin fecha. Alejamiento forzado e incontrolado. Incertidumbre, mucha. Seguridad, demasiada. Hombre aturdido. Mujer nerviosa y triste. Chocolatería idílica itinerante. Chocolate caliente. Dos, por favor. Abrazo. Un beso. El beso de Doisneau para el chocolatero. No es París. No es el beso de Doisneau. Éste es de verdad. Espontáneo, no preparado. El beso. Nuestro beso.

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