La Senda del Mago
 
Si no estamos conscientes vivimos en un universo
completamente determinístico
y a muchos nos agrada esto, no actuamos,
reaccionamos como los perros de Pavlov
 que salibaban al  escuchar una campanita.
 
Actuando de este modo somos vulnerables al qué dirán... un cumplido nos hará sentirnos plenamente halagados,
un insulto y quedaremos heridos durante años, y qué ironía...
llamamos a esto libertad,
cuando en realidad quienes manejan los hilos de nuestras vidas son los demás,
nosotros nos limitamos simplemente a responder a un estímulo 
ya sea agradable o desagradable.
 
Para los que son conscientes la espiritualidad no es otra cosa que una procesión a los dominios de la consciencia que nos ayuda a ser más conscientes cada día, por lo que en última instancia, nos haremos conscientes de la consciencia misma.
 
Y es este, el camino que debemos transitar, aún aquellos que no hacen el menor intento porque nadie puede oponerse a la evolución que es la naturaleza de la vida.
 
El Karma es la reafirmación última de la libertad.
Suami Vivekananda dijo lo siguiente respecto al Karma:
 Es la reafirmación eterna  de la libertad humana.
 
Nuestros pensamientos, nuestras palabras y acciones son las hebras de la red que arrojamos a nuestro alrededor.
Y la ley del Karma nos conduce a la siguiente ley,
que es la ley del menor esfuerzo.
 
Según Lao Tse, la ley del menor esfuerzo consiste en lo siguiente:
 
"Un ser integro sabe sin ir, ve sin mirar, y logra sin hacer".
La ley del menor esfuerzo dice que la naturaleza
funciona con una facilidad  absoluta.
 
Cuando dominamos las fuerzas de la armonía,
del gozo, del amor y de la risa, logramos éxito y buena fortuna con facilidad exenta de esfuerzo, con abandono, con gozo, con armonía y con amor.
 
Miremos la naturaleza, tratan los pájaros de volar  o lo hacen de un modo espontáneo?
 
Miremos la inteligencia de la naturaleza porque es la inteligencia de la mente total.
La mente total, se trate de la generación
del proceso creativo, de la organización en el dinamismo
de la quietudy de la entrega, cada proceso de creación atraviesa por esos tres
 elementos (generación, organización y entrega).
 
Cuando tenemos acceso a la totalidad de la mente no es necesario esforzarnos.
El principio operativo de la mente, es "has menos y logra más",
en última instancia, cuando nos alineamos con esa mente, sin intención lo lograremos todo. 
 Alíneate, equlíbrate, armonízate, y todo te
llegará por añadidura..
 
Deepak Chopra
 
 
Triunfar es hacer bien lo que estás haciendo ahora                                  
                                                      

 

                                                       
                                                                      

                                  
                                                               

                                                                                       

                        
 
 
 
Caleidoscopio
 
Hay días en que tenemos tantas ideas aglutinadas en la mente que a la hora de escoger es bien difícil seleccionar una. Es que con la abundancia suele suceder asi.
 
Cuando nuestro guardarropas está atestado, elegir el vestido apropiado, es más complicado. El exceso en dichos casos actua más como  estorbo que como aliado. Cuanto menos compleja es nuestra vida más eficientes podemos ser. Solemos pensar que la complejidad añade calidad a nuestras existencias, que lo prolijo es sinónimo de grandeza. Pero si nos dedicamos a observar con detenimiento como actua la naturaleza podremos notar que la sencillez está implicita en ella. La semilla por ejemplo, germina bajo circunstancias peculiares, necesita cierta cantidad de humedad, de sombra y también algo de calor. Este procedimiento es lo natural para ella y se ciñe a él, es su patrón de vida.
 
 La semilla humana también requiere de un medio acuoso, de sombra y de calor, y todo ello lo obtiene en el vientre materno. La diferencia radica en la manera de crecer. Los padres intentan que sus hijos crezcan de acuerdo a un criterio, a un patrón,  inspirado en la conveniencia social y al hacerlo perturban su naturalidad y espontaneidad. Desde pequeños nos encadenan con grilletes conceptuales. No hagas esto o aquello, actua de esta manera y no de aquella, los padres son de cierta manera nuestros primeros carceleros. Después están los maestros, luego los sacerdotes y por último, la opinión pública. Cuando llegamos a la adolescencia hay una pugna entre lo que aún nos queda de naturalidad, lo que somos en realidad, y lo que quieren que seamos. Esto por supuesto genera conflictos. La mayoría decide tomar el camino más fácil, y termina siendo condicionada. Los que optaron por este camino sienten disconformidad pero evitan discutirla. Experimentan un evidente vacío que intentan rellenar en vano. La rebeldía es inaceptable para la sociedad pero a la vez es inspiradora y genera creatividad. Galileo y muchos otros adalides lo corroboran. Ellos se alejaron de la manera convencional de observar al mundo y crearon nuevas condiciones existenciales.
 
 
Cuando lo natural prevalece en nosotros, nuestra vida fluye con espontaneidad. Nos liberamos de creencias limitadoras, de falsas concepciones, de actitudes perturbadoras. No se trata de atacar al sistema, más bien de no dejarse alienar por él. La mediocridad nos induce a hacer lo que vemos que hacen los demás, de esta manera nuestra creatividad es
 
 
relegada a un segundo plano. Debemos trabajar para crear las condiciones propicias que provoquen la eclosión del ser. Si cada uno de nosotros cambia, siquiera un poco, provocaremos un cambio notorio en la sociedad. Vivimos en una sociedad cuya prioridad fundamental es lo material, lo mundano. Por esa razón,  a las personas con vocación espiritual se les dificulta adaptarse. Los que son reacios a la corrupción, desaprueban las acciones corruptas de la gran mayoría. Sin embargo, en mi caso particular, procuro alejarme de los corruptos, ambiciosos, envidiosos, impidiendo de esa manera que su influjo negativo me afecte. Trato de asociarme en lo posible con personas positivas porque la unión de lo positivo siempre genera mayor positivismo. Lo negativo en exceso es como el óxido, corroe lo positivo. Si añadimos una manzana dañada a un cesto de manzanas sanas, ésta dañará a las sanas.
 
Hay un evidente desequilibrio en la actualidad como consecuencia de miles de años de excesos. Lo positivo ha sido visto como bondad, y lo negativo como maldad. Y existe conflicto porque quienes se consideran buenos discriminan  a los que creen que no lo son. Lo evidente es que el equilibrio entre lo positivo y lo negativo es benéfico, y el desequilibrio es nocivo . No me canso de recurrir al ejemplo de la electricidad,  porque en ella hay una doble polaridad, cuando la polaridad positiva aumenta, el voltaje se incrementa: y si la polaridad negativa aumenta, el voltaje disminuye. Ambos casos son nocivos, lo útil es que el voltaje se conserve regulado.
 
No se trata de creer o no, lo importante es evidenciar la realidad. Particularmente he superado la etapa de la creencia, ahora tengo fe en lo que voy evidenciando. Sé que lo único real es el cambio, que lo que hoy es evidente, mañana podrá dejar de serlo. Pero eso no me desvela, porque estoy estoy fluyendo con la vida. La fe es confianza en lo que sabemos a través de la experiencia. No puedo tener fe en lo que no es evidente. Hay que comprobar para tener fe. Santo Tomás dijo: "Ver para creer", es posible que haya querido decir: Ver para confiar(  para tener fe). La creencia se refiere a lo hipotético, la fe a lo concreto. Cuando decimos que creemos o no en Dios, estamos suponiendo que Dios es real o no lo es. Es diferente a decir que tenemos fe en El. Si tengo fe, es porque de un modo u otro he evidenciado su existencia.
 
DELFIN

                                                                                                                             

Take a look at this

 

 

Create a free website at Webs.com