El Oficio de los Caminos Cruzados
Libro Primero del Grimorio

Esta es la Corriente Tradicional que permea las páginas del Grimorio; es éste nuestro Oficio, de aquellos que enrojecemos con nuestras pisadas la Ronda en Torno, allí donde se cruzan los Caminos del Fuego y la Serpiente. Las Usanzas, por supuesto, carecieron siempre de nombre; no es sin razón que muchos se refieren al Viejo Oficio como el Arte Sin Nombre. Es asunto moderno, de la "comunidad pagana" de nuestro siglo, el definir y establecer diferencias, asumir nombres para distinguirse de otros grupos y senderos distintos al propio. Para los antiguos hombres y mujeres que cruzaban el Cerco, se trataba simplemente de "lo que hacemos", de "las Usanzas". Sin embargo, parte de lo que hacemos es llevar a cabo las Labores del Herrero, transmitir y preservar las Usanzas de los Caminos Cruzados. Y es de allí que hemos tomado este nombre, para identificar esta corriente cuando nos cuestionan, para asumir las costumbres tácitas de la ya mencionada "comunidad pagana". Ése es el nuestro, el Oficio del Cruce de Caminos, de los Caminos Cruzados del Fuego y la Serpiente.
Muy lejos de la vieja Provincia de Nairn, en la Highland Escocesa, ha venido a encontrar un surco esta semilla del Arte Antiguo; en una Provincia llamada Jalisco, en el Occidente de México, a un océano de distancia. Y por supuesto, aun cuando nos esforzamos por ser fieles y congruentes con el legado de estas Usanzas escocesas, mucho ha debido adaptarse, mucho hemos tenido que adecuar a nuestra cultura, a nuestro idioma, a nuestro Territorio, a nuestra experiencia personal. Pero ¿no hacen esto todos los brujos, ya sea que se encuentren a un kilómetro, un país, o un hemisferio de distancia? Para denotar esta recensión arraigada tan lejos de su primer brote, también, hablamos del Oficio de los Caminos Cruzados.
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