Cooperación Internacional

Intervención humanitaria

Cooperación Internacional en el mundo

La migración, el terrorismo, el tráfico de armas, la trata de personas, el narcotráfico, el calentamiento global, el hambre, la deuda externa y un catálogo cada vez más amplio de problemas, tienen como elemento común su condición de fenómenos transancionales y deslocalizados: todos y cada uno de ellos han hecho de las fronteras nacionales, unas líneas cada vez más disfuncionales e incluso un obstáculo para la formulación de estrategias coherentes y eficaces para dar gobernabilidad a un planeta cada vez más asediado por el crimen organizado, por las empresas transnacionales, por los organismos de la sociedad civil, todos los cuales han venido construyendo diferentes espacios de interlocución, de comunicación, de intercambio de ideas y experiencias, ante las cuales el Estado aun sigue aferrado al discurso de la soberanía, sea ésta como manifestación de su incapacidad, como argumento para imponer sus intereses a otros países o como signo de la dificultad para articular una nueva política exterior que contemple como herramienta decisiva un concepto cuyo significado obliga a repensar las políticas estatales: la cooperación internacional.

Los problemas como el narcotráfico o el terrorismo, cuya lógica es transnacional, no pueden ser enfrentados eficientemente con políticas estatales. A fenómenos internacionales, acciones internacionales, de tal suerte que en este inicio de siglo, el signo de las estrategias para enfrentar los rezagos, los vacíos, las insuficiencias o las taras estatales, se debe fundamentar en la colaboración, en el intercambio, en la distribución de responsablidades entre las naciones, entre sus actores subnacionales, entre los actores sociales, económicos y políticos.

Como una aportación al debate sobre la cooperación internacional, el Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad Iberoamericana presenta a los lectores la Página de la Cooperación Internacional, cuyo objetivo es constituirse en fuente de información, en herramienta de trabajo, en foro de debate y en un canal de comunicación con otras instituciones de investigación superior, pero sobre todo, pretende asumirse como una línea de transmisión entre las universidades y la sociedad, la comunidad de a pie, aquella que es ignorada de las políticas de cooperación internacional y que es decisiva para la resolución de los problemas más acuciantes en el sistema internacional, pues de la participación local es francamente posible enfrentar con buenos augurios de éxito las problemáticas de orden global: a retos globales, acciones locales.

 

¿Qué desarrollo?

En un mundo que prefiere la seguridad a la justicia, hay cada vez más gente que aplaude el sacrificio de la justicia en los altares de la seguridad. En las calles de las ciudades se celebran las ceremonias. Cada vez que un delincuente cae acribillado, la sociedad siente alivio ante la enfermedad que la acosa. La muerte de cada malviviente surte efectos farmacéuticos sobre los bienvivientes. La palabra farmacia viene de pharmakos, que era el nombre que daban los griegos a las víctimas humanas de los sacrificios ofrendados a los dioses en tiempos de crisis.


La industria del miedo El miedo es la materia prima de las prósperas industrias de la seguridad privada y del control social. Una demanda firme sostiene el negocio. La demanda crece tanto o más que los delitos que la generan, y los expertos aseguran que así seguirá siendo. Florece el mercado de las policías privadas y las cárceles privadas(1), mientras todos, quien más, quien menos, nos vamos volviendo vigilantes del prójimo y prisioneros del miedo.


Clases de corte y confección: cómo elaborar enemigos a medida Muchos de los grandes negocios promueven el crimen y del crimen viven. Nunca hubo tanta concentración de recursos económicos y de conocimientos científicos y tecnológicos dedicados a la producción de muerte. Los países que más armas venden al mundo son los mismos países que tienen a su cargo la paz mundial. Afortunadamente para ellos, la amenaza de la paz se está debilitando, ya se alejan los negros nubarrones, mientras el mercado de la guerra se recupera y ofrece promisorias perspectivas de carnicerías rentables. Las fábricas de armas trabajan tanto como las fábricas que elaboran enemigos a la medida de sus necesidades.


El miedo global Los que trabajan tienen miedo de perder el trabajo.


Los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo.


Quien no tiene miedo al hambre, tiene miedo a la comida.


Los automovilistas tienen miedo de caminar y los peatones tienen miedo de ser atropellados.


La democracia tiene miedo de recordar y el lenguaje miedo de decir.


Los civiles tienen miedo a los militares, los militares tienen miedo a la falta de armas, las armas tienen miedo a la falta de guerras.


Es el tiempo del miedo.


Miedo de la mujer a la violencia del hombre y miedo del hombre a la mujer sin miedo.


Miedo a los ladrones, miedo a la policía.


Miedo a la puerta sin cerradura, al tiempo sin relojes, al niño sin televisión, miedo a la noche sin pastillas para dormir y miedo al día sin pastillas para despertar.


Miedo a la multitud, miedo a la soledad, miedo a lo que fue y a lo que puede ser, miedo de morir, miedo de vivir...

 

Eduardo Galeano

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