(08.07.2000, Leipzig - Werk II)
Las
Industrialisation son fiestas que se celebran tres o cuatro veces al año
en Leipzig y que están dedicadas a la música industrial en todas sus
vertientes, haciendo hincapié en los sonidos más extremos, iniciados por gente
como Throbbing Gristle o SPK.
Nada más llegar se me quita el sueño
y sé que me lo voy a pasar bien. Un par de vinitos me ayudarán a conseguir mi
objetivo. La sala está decorada con varios maniquíes ahorcados y decapitados.
En una esquina una especie de quirófano alberga cuerpos y cachos de cuerpos
llenos de sangre. Apenas hay luz y no distingo bien las cosas, pero tampoco he
venido a ver sino más bien a escuchar.
Y realmente la música es excelente,
hay una increíble conexión entre el Dj y el público y eso no se logra siempre.
Suena Winterkälte, Esplendor Geométrico, Wumpscut,...
Ya he perdido la cuenta de los vasitos
de vino que me he echado y algo me ha atraído hacia los amplificadores que no
dejan de emitir sonidos placenteros.
En algún momento noto como alguien me
toca la espalda. Es una tía rubia con ropa de cuero. Me pregunta algo pero no
la entiendo. Me lo vuelve a repetir:
- Oye, me encanta la camiseta que
llevas. ¿Dónde la has
conseguido?
Nunca he sabido reaccionar bien a
preguntas y comentarios inesperados, así que lo único que se me ocurre decirle
es
- La puedes conseguir en cualquier
lado
Con las mismas me la hubiese quitado
y se la hubiese regalado, pero como dije eso fue lo primero que se me ocurrió
Me voy a por otro vino. Cuando
regreso veo como alguien se acerca al Dj y le pide un tema. Yo intento juntar
las neuronas que me quedan en ese momento para pedirle un tema también. Ahora
mismo vendería mi alma por escuchar el “Murder” de Suicide Commando, pero el
volumen está tan alto que el Dj no me va a entender, además justo cuando me
acerco se pone a buscar compactos en su maleta.
Entonces se me ocurre una idea, me
voy hacia el muro de piedra y con unos golpecitos logro quitar una piedrita más
o menos lisa. En el suelo recuerdo haber visto cal o tiza o algo parecido y
efectivamente, al agacharme descubro un piedra de cal con la que escribo en la
piedra lisa “Murder”, con una letra prácticamente indescifrable, pero con la
ilusión de que el Dj lo va a leer y va a concederme esa petición. Entonces me
acerco unos pasos hacia el Dj y le tiro la piedra.
Oigo un clac clac, ¡pong!
¡Mierda! ¿Pero que estoy haciendo?
Me voy disimuladamente a la barra a
tomar algo y aprovecho para mirar la hora, pues creo que ya han pasado unas
cuantas. Y efectivamente, poco falta para que salga el sol y ya no queda mucha
gente. Tras finalizar el tema que estaban poniendo todo queda en silencio. Y yo
también me voy en silencio, contento y feliz, sabiendo que pronto estaré en mi
acogedora camita...