HALLOWEEN PARTY

(30.10.1999, Leipzig - Villa)

 

La pasada noche de Halloween se celebró en Leipzig una fiesta muy especial con pocos disfraces pero muchos vatios.

Cuando hablamos de "industrial" la gente piensa en grupos electrónicos casi poperos o de rock industrial. Sin embargo en la noche del 30 de octubre muchos pudieron apreciar el verdadero término: Los Dj´s “Animal Torture” son realmente amantes del puro industrial, siempre buscan las últimas novedades y los grupos más originales, sin olvidar el pasado y la historia de este estilo de música para algunos algo confuso.

Llego al local a eso de las nueve de la noche. Es la primera vez que entro, pero me siento como en casa.

La “Villa” es un sótano formado por dos pistas de baile y un bar. Esa noche, una de las salas está dedicada al electro/EBM y la otra al industrial.

Estoy un par de horas rondando de un lado para el otro, fascinado por el lugar. Todo está oscuro y la gente se tropieza todo el tiempo. Me fijo en el Dj y me parece que es un tipo deforme, tiene la cara gigantesca y orejas picudas. En ese instante aparece una especie de Bela Lugosi con una larga capa negra. Entonces se me enciende una bombilla: es verdad, había que venir disfrazado. Bueno, da igual, yo siempre parezco que voy disfrazado...

A las doce de la noche en punto se proyecta la versión original de “Nosferatu” (1920) y la mayoría de la gente se sienta a ver este clásico del cine de terror. Al acabar la peli sigue la fiesta.

Sin duda alguna los Dj´s hacen caso de la advertencia que puede leerse en los Cd´s de Dive y otros grupos similares: PLAY AT MAXIMUM VOLUME !

Muy pocos aguantan la distorsión en la pista de baile. Suenan temas de Klinik, Ministry, Laibach, PAL, Suicide Commando,...

Las paredes empiezan a temblar y hasta la ropa se mueve sola. Esto, junto con el suelo lleno de cristales (en el recinto solamente se venden botellas de cristal) convierten el espacio en una verdadera sala de tortura. El tiempo también se distorsiona y al mirar la hora ya son las 5 de la mañana. Muchos despistados (incluido un servidor) no saben que esa noche se cambia la hora, aguantando así otra hora más de sufrimiento-placer.

Y a mí sólo me queda por decir: ¡Ojalá todos los HALLOWEEN fueran así!