Ceiba Natourismo

viajes a tierras preciosas del campo, las montañas y de los ríos mexicanos


LOS DIEZ MANDAMIENTOS INDIOS

 

Permanece cerca al Gran Espíritu

 

Muestra gran respeto por tus semejantes.

 

Da apoyo y confianza donde quiera que se necesite.

 

Se confiable y honesto todo el tiempo.

 

Haz como si supieras que todo está bien.

 

Ocúpate del bienestar de mente y cuerpo.

 

Trata con respeto a la Tierra y a todo lo que mora en ella.

 

Toma toda la responsabilidad de tus acciones.

 

Dedica una parte de tus esfuerzos al más grande Dios.

 

Trabajen unidos para el bienestar de toda la humanidad.

Código de Ética del Viajero

 

Este código fue creado por la agencia operadora de viajes Atalante y fue adoptado por el editor de las guías de viaje “Lonely Planet”.

 

Este es un Código de Ética para quienes realizan viajes de aventura y de acercamiento a la naturaleza en todo el mundo.

 

Los viajes de aventura se desarrollan a menudo en regiones vírgenes e intactas donde el impacto del turismo mal practicado, puede tener consecuencias enormes sobre el ser humano y los espacios naturales.

 

La implicación de este Código de Ética tiene por vocación movilizar a los viajeros y a otros operadores turísticos a “viajar limpiamente”

 

La comprensión de este Código invita a una responsabilidad en el comportamiento de los viajeros y a asumir un papel esencial en la información, de modo que no cometan, por ignorancia, actos que tienen consecuencias nefastas respecto de las culturas locales.

 

 

CÓDIGO

 

 

Dos mundos se encuentran cada vez que una persona se desplaza de un país a otro.

 

Viajeros, turistas, descubridores somos todos a cada momento, pero sin duda, somos siempre visitantes invitados.

 

Los países que visitamos con tanto gusto, son nuestros anfitriones, y toda la felicidad de un viaje puede recaer sobre esta relación a veces tan delicada. Numerosas son las maneras de viajar, de descubrir otros medios ambientes, otros horizontes, pero, inevitablemente dejamos huellas sobre nuestro paso que pueden ser entusiastas, generosas, discretas, peligrosas e inalterables a veces.

 

Aprendemos un poco más en cada viaje. Cada región es distinta y a pesar de ello a menudo somos confrontados a las mismas interrogantes, dudas, y a nuestras propias certidumbres.

 

Hemos querido reunir en el seno de un Código de Ética del Viajero lo que nos parece lo más representativo como:

  • Comportamientos y actitudes que son deseables.
  • Aprender a descubrir otras culturas sin juzgarlas.
  • Hacer confianza pero guardar algunos consejos.

Todo esto nos aparece como el desafió de un lindo viaje pero también como un desarrollo durable de nuestro planeta.

 

EL RESPETO ES EL DESAFIO DE UN MEJOR ENCUENTRO.

 

Uno de los atractivos del viaje está en la diversidad de los pueblos y de las culturas que encontramos, pero cada cultura, religión y modo de vida depende de reglas y de tradiciones que conviene respetar y entender, en vez de juzgar.

 

El viaje no se concibe sin el respeto y la humildad hacia las personas, los bienes, la cultura y el modo de vida del país visitado. Ese respeto se manifiesta con actitudes simples día a día.

 

Cada país vive según un ritmo que le es propio. En algunos casos la prisa y la impaciencia, no son los mejores medios de provocar simpatía.

 

Las vestimentas demasiado entalladas, demasiado desnudas, demasiado ostentosas o demasiado relajadas son susceptibles de chocar en algunas culturas.

 

Esto es lo mismo para los códigos que rigen los contactos corporales (acariciar la cabeza de los niños, besarse en publico, sentarse al lado de una mujer, etc.)

 

Una buena fotografía se hace con su tema no en contra de él. Los fotógrafos tienen todo a sus disposición para lograr excelentes imágenes si piden permiso para hacerlo (vrg. padres y sus hijos) y aceptar un eventual rechazo.

 

Es preferible no prometer mandar fotos a las personas fotografiadas; únicamente si estamos seguros de cumplirlo (en los casos de reciprocidad por algún servicio o pago del mismo).

 

Respetar las vacunas aconsejadas permite evitar la introducción de enfermedades en el país visitado. Es importante utilizar los tratamientos anti-paludismo respetando las recomendaciones de la OMS. Las sobredosis presentan el riesgo de aumentar la resistencia a las enfermedades en detrimento de la población local.

 

El turismo sexual es un atentado a la dignidad humana condenado por las leyes. A primera vista no parece prostitución. Son numerosos los ejemplos de personas que regresan de tal o cual país maravillados de la inusitada libertad sexual de sus habitantes, sin darse cuenta que está motivada únicamente por la miseria ambiente.

 

EL DINERO, LOS BIENES, LA COMIDA, NO TIENEN EN TODAS PARTES EL MISMO VALOR.

 

La diferencia de nivel de vida entre el viajero y la población del país anfitrión, cuando existe, puede ser origen de incomprensión y divergencias.

 

Ser huésped de un pueblo o de una familia equivale en algunos casos a un gran sacrificio para los anfitriones. Lo que se ofrece al viajero, tanto como lo que él ofrece, debe ser medido en valores locales.

 

Dádivas y regalos no son gestos inocentes y a veces pueden tomar una connotación condescendiente, humillante o fuera de lugar. Vrg.: arrojar monedas o dulces a los niños.

 

Los regalos y propinas demasiado cuantiosas, tomando en cuenta el nivel de vida del país visitado, desestabilizan los equilibrios económicos locales.

 

Los niños que reciben dinero a cambio de fotos o porque mendigan no son escolarizados y en muchas ocasiones ganan más dinero que sus padres; ello puede crear importantes distorsiones en las estructuras familiares (el no espeto al padre o a los ancianos).

 

Algunas dádivas pueden ser peligrosas cuando son repartidas indiscriminadamente, en particular las medicinas. Los hospitales y dispensarios, cuando existen, son los indicados para administrar medicamentos.

 

De la misma manera los dulces tienen consecuencias posteriores a nuestra visita (caries).

 

Utilizar los hoteles locales en lugar de cadenas hoteleras, los transportes locales, los servicios remunerados locales (guías, fondas, mulas, burros, cargadores, aseo) favorece directamente al turismo local.

 

Una cámara o sencillamente un par de zapatos pueden ser el equivalente de varios meses o años de salarios en el ingreso promedio del país visitado. Exhibirlos o tratarlos sin cuidado puede ser chocante o ser mal entendido.

 

El regateo es parte de la tradición cultural de algunos países. Rehusarlo es a menudo mal visto y puede contribuir al aumento del precio del mercado. Pero también no hay que olvidar que cantidades irrisorias para el visitante pueden ser de una gran importancia para el que los recibe.

 

Por lo general los viajeros deben prescindir de la tentación de los países pobres a vender sus objetos sagrados o tradicionales; o aquellos que son parte del patrimonio del país.

 

SÓLO QUEDA LA HUELLA DE NUESTROS PASOS.

 

El espacio natural y los sitios culturales son a menudo las principales riquezas turísticas de un país, la primera motivación del viajero como destino. Los viajeros tienen una responsabilidad hacia el medio ambiente del país que los acoge.

 

Los viajeros deben evitar dejar detrás de ellos sus desechos y disponer de todos los medios para manejarlos adecuadamente (bolsas biodegradables, etc.) Más vale limitar en su equipaje los empaques que va a desechar en el lugar.

 

Es preferible traer de regreso consigo los desechos no destruibles: plásticos, pilas, etc.,  después de un viaje a un país que no dispone de infraestructura para la eliminación adecuada de desechos.

 

Algunos desechos (papeles, telas, etc.) pueden ser fácilmente quemados a pesar de que en algunas culturas el fuego tenga un papel sagrado y puede ser chocante de utilizarlo. Como regla general el viajero se tiene que informar sobre el comportamiento local de gestión de los desechos. En algunas regiones las latas de conservas pueden ser dejadas a los pobladores locales que las reciclan en objetos utilitarios: (macetas, contendores, etc.)

 

Es preferible en algunas regiones utilizar el gas u otros medios de combustión poco consumidores de madera para cocinar. Si no se dispone de cocina a gas, entones más vale recolectar la madera seca encontrada en el piso. El carbón es un gran consumidor de árboles verdes y vivos.

 

Algunos ecosistemas frágiles imponen precauciones especiales; no salir a senderos o manejar fuera de la pista, evitar el pisar, no utilizar medios de locomoción motorizada.

 

La observación de animales no debe modificar su comportamiento natural, ni molestar su vida cotidiana. Es preferible guardar una distancia que los animales consideren como segura y guardarse de hacer demasiado ruido.

 

Los equipos locales que los guían a la observación de animales están a veces dispuestos, por dinero a por dar gusto, a no respetar esas reglas. A pesar de que la observación de un animal no perturbado es mucho más interesante que la de un animal estresado por la proximidad del observador.

 

Nutrir a los animales modifica sus regímenes alimenticios y puede ser peligroso. Los monos por ejemplo se vuelven agresivos y ladrones.

 

No es recomendable utilizar llamadores sonoros u otro sistema de sonido para atraer a la fauna.

 

Ni que decir de tocar los animales, por la salud tanto del animal, como del humano.

 

Evitar pescar en los lagos o mares donde el pez es escaso, y donde algunas especies están en vía de desaparición.

 

Es importante respetar las reglamentaciones en vigor en las reservas o parques naturales. Pagar los impuestos o cuotas de entrada o de estancia, permite la conservación y la preservación de los sitios. Exigir el recibo de esos impuestos permite evitar la corrupción.

 

Algunos objetos que se quieren llevar de recuerdo (piedras, tallas, especies animales y/o vegetales) que son parte del patrimonio del país anfitrión, no deben salir de éste.

 

Las pintas o grafittis u otro tipo de huellas, son mutilaciones a menudo imborrables.

 

Los acuerdos para la protección de las especies tienen por meta proteger a más de 2,500 especies de animales y 30,000 especies de plantas amenazadas o en peligro de extinción y prohíben el comercio de pieles, marfil, escamas, corales, conchas, así como la exportación de animales exóticos y vivos.

 

El agua potable es a veces un recurso escaso que se tiene que utilizar con cuidado y evitar su contaminación. Los viajeros deber preferir lo más posible aquellos jabones sin fosfatos y los jabones y detergentes biodegradables.

 

Lavar su ropa y bañarse alejado y cuesta debajo de las habitaciones y a distancia de los puntos de agua potable.

 

Es siempre mejor conseguir la autorización para utilizar el pozo o la bomba de un pueblo y no bañarse a proximidad aún si los pobladores locales lo hacen.

 

EPILOGO

 

Nuestra presencia puede aportar recursos económicos útiles para el desarrollo de algunas regiones del mundo. Pero nuestra torpeza o ingenuidad puede provocar daños irremediables. La clave para evitarlo es muy sencilla: información.

 

Creemos que no hay buenos ni malos viajeros, solamente bien o mal informados.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Create a free website at Webs.com