Asociación de hijos y amigos de Navares de las las Cuevas

MONUMENTOS

 

Monumentos

Si algo define y une a nuestros monumentos es la sobriedad y la sencillez de todos ellos, producto probablemente de la remota época en la que fueron construidos. Estas características los han convertido en un patrimonio histórico-artístico poco común en la provincia.En esta sección vamos a referirnos a los seis monumentos más destacados del pueblo: la Ermita de la Virgen del Barrio, la Ermita de Hortezuela, La Iglesia de san Mamés, El Palacio, El Rollo y La Cruz de Piedra.

Toda la información se ha obtenido a partir del libro Historia de Navares de las Cuevas, de Alfredo Martín Bartolomé, por lo que si queréis más información os remitimos al mismo.

 

 

Ermita de la Virgen del Barrio

Su antigüedad, originalidad y sobria belleza la convierten en una construcción de máximo interés para el pueblo y cualquier amante del arte.

Respecto a su origen podemos encontrar varias teorías. La más sencilla concluiría que fue el abad de San Millán de la Cogolla, D.Alvaro, quien la mandó construir a finales del siglo XI. Sin embargo determinadas características de la Ermita la asemejan a construcciones visigodas, mozárabes y asturianas anteriores al siglo X. Esto último da pie a pensar que fue construida durante el siglo X por los pobladores, venidos del norte y sur de la península, que ocuparon estas tierras tras la Reconquista mezclando sus culturas y estilos arquitectónicos.

La primitiva Ermita estaría formada por una sola nave de planta rectangular flanqueada por el prebisterio en la parte oriental y la torre en el poniente. Sin embargo los musulmanes recuperaron este territorio en tiempos de Almanzor y cuando se produce la segunda repoblación a partir de 1086 los nuevos habitantes se disponen a reconstruir los antiguos edificios con nuevas tendencias, ya se conocían y practicaban las construcciones románicas. De esta forma se añaden dos elementos arquitectónicos que cambian la fisonomía de la Ermita hasta dejarla con su aspecto actual: una imponente torre (a través de la cual los antiguos Cristianos se acercan a Dios y demuestran su poder a los musulmanes) y una portada abocinada formada por seis arquivoltas de arcos de medio punto sin ninguna decoración, lo que le confiere de una bellísima sencillez.

Ermita de Hortezuela

Hoy esta lamentablemente en ruinas y no hay referencias acerca de su origen, pero lo más probable es que fuera construida por pobladores medievales de una pequeña aldea situada a 3km del pueblo. Se trata de una construcción muy simple, con un único espacio rectangular en el que nave y prebisterio están separados por una pequeña elevación de este último, sin ábside ni pórtico.

 

Iglesia de San Mamés

Esta situada en el centro del pueblo y su antigüedad es comparable a la de las ermitas que acabamos de describir, sin embargo ha sido ampliamente reformada en siglos posteriores y únicamente conserva su ábside como prueba de su remoto origen.

La construcción del ábside se puede datar a finales del siglo XI, es claramente románico aunque más primitivo que otras construcciones cercanas ( El Salvador de Sepúlveda, La Asunción de Maria en Duratón,…). La estructura inicial se correspondería con la clásica iglesia románica: cabecera constituida por el ábside semicircular, nave rectangular para alojar a los fieles y torre alojando las campanas. Sin embargo esta torre sería mucho más pequeña que la actual y existiría una sola nave (la central de ahora) la cual estaba precedida por un pórtico.

Respecto al Santo al cual está dedicada la iglesia y además es patrón del pueblo, San Mamés, podemos decir que fue pastor en Cesarea de Capadocia (Asia Menor) durante el siglo III, cuando el cristianismo aún estaba prohibido en el imperio romano. El no renunciar a la religión cristiana (incluso ante la presencia del emperador Aureliano) le valió ser arrojado a los leonés en el circo y finalmente un gladiador le remató en la arena en el año 273, lo que le hace acreedor de las distinciones de santo y Mártir.Hay dos teorías que explican porqué es el santo del pueblo. La primera dice que es en conmemoración de la estancia de Alfonso VI en Nabares el 17 de agosto de 1076 (el 17 de agosto es San Mames y por tanto las fiestas patronales de Las Cuevas). La segunda se basa a que este santo tradicionalmente se le ha rendido culto en el norte de España y fueron pobladores provenientes del norte peninsular los que habrían traído el culto al santo desde su pueblo de origen.

 

El Rollo

Se trata de un monolito octogonal de 3 metros de altura enclavado en un basamento de piedras que actúa de soporte. Su sencillez y la función para la que fue concebido impresiona.

La fecha en la que está erigido puede remontarse a los tiempos de la repoblación, allá por el siglo XII. En esta época se diferenciaban los los núcleos de población con la categoría de Villa y los que no lo eran. Las villas tenían capacidad de autogobernarse y era el concejo el que nombraba los cargos dirigentes y administraba justicia, para demostrar esta categoría se erigían con orgullo los rollos en los lugares más visibles del pueblo, a la entrada o en el centro de la plaza.

Este monumento ha permanecido más de nueve siglos erguido en el centro de la plaza contemplando los profundos cambios en las formas de organización política, y jurídica de los hombres, por lo que su función y significado ha ido cambiando y adaptándose a las concepciones políticas de cada momento histórico. Pero su razón de ser a lo largo de su existencia está inequívocamente relacionada a la función jurisdiccional, con dos acometidos principales: Realizar una función simbólica representando ola capacidad de administrar justicia en el ámbito local y servir como lugar físico donde ejecutar las penas impuestas por la autoridad competente, buscando intimidar a los vecinos demostrándoles lo que ocurría si alguien infringía las leyes o las disposiciones del señor.

Cuando en el siglo XIX se produce la llegada del liberalismo y la abolición del régimen señorial los rollos no estaban bien vistos y tanto un decreto de las Cortes de Cádiz el 26 de Mayo de 1813 como otro de la Regente Maria Cristina en 1837 insistían en su demolición como símbolos de vasallaje. En el siglo XX este oscuro pasado ha sido olvidado y son vistos como monumentos que han sobrevivido el paso de los siglos por lo que deben ser valorados como un patrimonio artístico más.

 

El Palacio

Es la construcción más moderna de las que hemos visto hasta ahora, pero es un monumento que enriquece de manera importante el patrimonio de Navarés de las Cuevas.

Su origen está envuelto en una ola de misterio al carecer de documentos que hagan referencia a su construcción. La tradición popular habla del palacio de Dª Urraca, principios del siglo XII, pero aunque existe la posibilidad de que esta reina tuviera un viejo castro en Nabares en el que residiría ocasionalmente, cuando se produce la venta de la villa en 1579 a D. Cristóbal de Barros y Peralta la escritura no habla de ninguna fortaleza, por lo que no existían restos del antiguo edificio o los que quedaban eran unas ruinas inoperantes. La primera referencia al mismo se encuentra en el Catastro del Marques de Ensenada (en 1751) y atendiendo a su estilo renacentista nos inclinamos a pensar que se construyó a finales del siglo XVI o principios del XVII por orden del propio Cristóbal de Barros. Respecto al arquitecto tampoco se sabe nada, pudo ser el propio Rodrigo Gil de Montañon, Maestro Mayor de la Catedral de Segovia, o alguno de sus discípulos.

El conjunto consta de de un palacio de planta casi cuadrada y un sólido muro de piedra que rodea su fachada principal. Del muro exterior apenas se conserva una pequeña porción, en su parte central debió tener una puerta de acceso y un escudo tallado en piedra referente a su propietario que ahora se encuentra en la portada del Ayuntamiento. El habitáculo constaba de tres plantas, siendo la segunda la principal, como se deduce a partir del tamaño de las ventanas. La portada es rectangular, flanqueada por pilastras jónicas y coronada por arquitrabe y frontón sin decoración, salvo un par de bolas sobre los extremos del triángulo. Encima del frontón una ventana con la misma estructura y dos escudos heráldicos a los lados pertenecientes al linaje Barros. Sobre una de las esquinas se conserva un curioso y espectacular matacán volado que debía servir, en principio, como defensa del edificio. Sin embargo teniendo en cuenta la época en la que se construyó el edificio y la importancia de la villa parece que el origen es más estético que militar. Además la tradición oral cuenta que existía algún otro matacán en el edificio. También destacar que el palacio disponía de agua corriente que era canalizada desde la fuente del Borbollón a través de un canal de piedra emplomada.

Respecto a la utilidad que se le dio todo parece indicar que sirvió como residencia de verano de sus distintos dueños ( D. Cristóbal de Barros, los sucesivos marqueses de Revilla…) que aprovechaban así las características climáticas de Navares para pasar temporadas de tranquilidad y reposo.

 

La Cruz de Piedra

Se trata de un monumento menor mandado construir por D. Antonio Laynez del Corral, cura párroco de la villa, en el año 1576. Son pues más de 425 años los lleva presidiendo este humilladero las faenas que los agriculturas realizaban una vez terminada la siega y transportada la miel a la era.