Tanto que nos acusaban de inmorales, revoltosos, molestos, Anangas ¡¡¡NO ES NUESTRA CULPA!!! es por causa de San Onofre...nuestro santo patrono.
Para mas información sobre cultos, ritos y milagros del santo, revisar la página
Ananga 2007-05-19
Biografía de San Onofre
(Patrono especular del Ananga Taller)
Su origen es un enigma aún para sus fieles más devotos Pero aunque algunos detractores afirmen que el santo nació de la infame unión de una virgen con una barrita de azufre, y que su nombre proviene a la interjección que solía expresar la virgen cada vez que se encerraba en los baños públicos oh no fre, oh no fre no frenes, la mayoría de los adeptos al santo cree que por progenitores tuvo a una pareja de campesinos ucranianos, que, según Bentolila II, desesperados por huir de holodomor (hambruna genocida de 1932) fueron traídos ilegalmente a Jujuy para ejercer la prostitución y recobrar así la libertad. Pero tras que este viejo oficio no les resulte, al ser rechazados por el olor y color que emanaban sus pieles; muy ajenos y lechosos para los lugareños, se vieron compelidos a hurgar la oscuridad de las minas, es decir se hicieron mineros.
Y cuenta el mito que en una de las minas -donde se sacrificaban noche a noche estos ucranianos-, entre destellos de oro y escoria, engendraron al futuro santo, y en esa misma mina, dice Bentolila II, lo parieron y ocultaron. Del parto refiere el exegeta, que recién tras las contracciones y el rompimiento de bolsa la madre se enteró de su embarazo y de inmediato comenzó a peer desesperada en llamamiento de su marido, quien al escuchar los alarmantes pedos morse con los que se comunicaban en la oscuridad acudió a palpar el papo y comprobar la dilatación, le metió el meñique, luego el menor y el fuckyou, hasta que finalmente ingresó parte del brazo, hasta el codo pudo ingresar, y estrechó las manos de su primogénito en un saludo macanudo, luego le tomó de la barba, ya de 20cm por ese entonces, y lo estiró hacia la otra oscuridad. Ni ah dijo el bebé y así los padres comprendieron que se trataba de un santo.
Pero pronto los días de oscuridad se acabarían para el santito. Se dice que tras un error operativo sus padres desaparecieron sepultados en la mina (alguien dijo diamante y otro entendió dinamita). Milagrosamente el niño emergió del dinamitado vientre terrestre con un morralcito rebosante de áurea luz. Al verlo tan huérfano y famélico los propietarios de la mina se apiadan de él, le solicitan el morral y luego lo adoptan.
Así el niño se cría entre abrigadas pieles, manjares nutrientes, educación inmejorable y juguetes de los más sofisticados. Pero, pese al buen pasar y a la opulenta opulencia, muestra, desde sus ojillos inocentones, una luz de incorformismo y prodigio; luz que pronto iluminaría su etapa rebelde.
Al séptimo año de vida comienza a hurtarse del hogar para visitar las minas de sus padrastros e indagar acerca de su origen. En una de esas siestas de hurtadillas se interna en la mina, saca del morral una piel de bisonte, secuestrada del ajuar de su madrastra, se desnuda dando alaridos aindiados y ahí no más se calza la piel. Cuando se ve rodeado de mineritos comienza con fina voz a recitar poemas de Neruda, Amor América Antes de la peluca y la casaca / fueron los ríos, ríos arteriales; / fueron las cordilleras, en cuya onda raída / el cóndor o la nieve parecían inmóviles; / fue la humedad y la espesura, el trueno / sin nombre todavía, las pampas planetarias. En esto se apuna y cae desmayado... al despertar se encuentra en un pesebre de piritas y cilicio que los niños mineros ofrecieron por la perfomance del futuro santo.
Ahí queda el niño abandonado, debiéndose alimentar de día con pedacitos de la piel de su madrastra y de noche con bichitos de luz (de aquí la creencia que su pedos son cálidos y su eructo fosforescente). Pasa siete años de mala leche en la oscuridad, la voz le cambia, el pelo y la guaracha le crecen, y una revelación está pronta a su destino.
Una noche o día, desde que se comió todos los bichitos del luz ya no se pudo determinar la hora en esos oscuros parajes, un turista nortemericalvo cae por la boca mal cerrada de la mina y va a dar con el santo, aún non santo. Éste lo palpa en la oscuridad, se asusta de la pelada lisa y llana, pero descubre algo en sus orejas, le toquetea un poquito y le desprende un auricular, se lo pone y a todo lo que da suena Caníbal Corpse, desde ese día su banda preferida. Sigue el cacheo y le encuentra una bochita de rico olor, sospecha lo que es, entonces arma con los últimos pedacitos de piel de bisote y la sustancia encontrada un buen cigarrote, y comienza a frotarlo en la pelada del extranjero hasta lograr la chispa. Se fuma y la mística misión se le revela. Será el santo de los adictos, se dice y cae en un profundo sueño.
Siete años han pasado de ese sueño y la misión aún le palpita en la sien. Despierta y grita: ¡Marihuana por oro, voy a canjear marihuana o cualquier tipo de droga por mi orito, voy a salvar así a los adictos del mundo! Y decidido emerge nuevamente Onofre a la superficie. Camina siete pasos y ya se encuentra con el primer adicto. Te cambio ese kilito de merca por este kilito de oro le dice el santo y el malviviente se redime, siete pasos más adelante se topa con otro adicto y le canjea 15 kilos de pasta base por 15 kilos de pirita, luego de veinte pasos más se encuentra con otro que se hace el que fuma marihuana pero en verdad es bosta de burro lo que enciende, entonces el santo se le acerca y le propone el canje habitual, el supuesto adicto ya avispado por los corre ve dealer, saca una bolsa con setenta panes de cinco kilos cada uno y procede al canje. El santo que no era nada tonto acepta el trato pero por cada kilo de bosta de burro le entrega un kilito de escoria. Y vuelve satisfecho de su labor en el mundo. Se interna en la mina y para que nadie más caiga en la tentación de esa droga decide consumirla entera. Jala el kilo de merca, fuma la pasta base y toda la bosta de burro en seis días, y al séptimo comienza a dar coces contra las paredes y a rebuznar como nunca antes, la sobredosis lo consagra y la abstinencia lo eleva. Voy a por más adictos que redimir. Sale y una cola más larga que la peregrinación a la caja P.A.N. está esperándolo en la boca de la mina. Abre su morral y comienza el canje. Toneladas de oro salen de su morralcito para rescatar del nocivo placer efímero de la droga a miles y miles de adeptos, y para darle una esperanza más sólida y brillante, un fetiche concreto y valioso a sus descarriadas vidas. Así, tras setenta días de sopesar drogas y droguitas el santo retorna a la oscuridad para acabar con esa tentación. Se consume todo y en trance descubre su don divino: puede ver claramente en la oscuridad las almas de los artistas en descenso directo al infierno. Y puede con los pelos de su barba enlazar a esas almitas condenadas y sujetarlas con soquetitos de oro para evitar la caída final. Así el santo purifica las almas de los artistas con ritos de humareda y frenesí, las rescata antes de que el diablo se apodere de ellas. Y finalmente las devuelve a la vida para que Dios los vuelva escritores sanos y bienhablados.
Milagroso seas San Onofre por siempre.
Tan Gonorreico
fue su estar
su ofrecer canyengue
o chuzo chamamé
¡¿ Quién va a bailá eso?!
y el perfume a tajo
se levanta
se ajetrea
el rouge, la red y la
tintura
el 4 x 4, la coca y el
IDIOTANGO.
(con la entrada 00000739 en el Lemirson Hotel)
Pateando las tablas de un ajedrez psicodélico
estado gris, estado letárgico
metamorfosis cáustica...
resurreción amorfa...
Entrada libre y gratuita
festival inverosímil
de almas funestas
Concilio patético
Metáfora muerta
que no vale ni la pena,
interrupción reversible
que no mueve marionetas
Poesías tv TT
Díalgolo eroticus (1º escultura símil falo, pellegrini 334. 2º árbol con cicatriz semejante a vagina, 9 de julio, frente al tenis club)
Yo Falo Eu Falopio
pues hablemos sí, ensablémonos
y refalemos lúbricas voces como monos juguemos
sí, mas no monógamos juguemos con la fiebre
con los jugos del infierno y con el tiempo sí sí huyamos de la distancia
diluyámonos en abrazos evaporemos nuestra agua bendita
sí, sí pero cómo? encadenándonos a la palabra
BRAgas GASolina
NArices ESpinas
ASfixiante TEntáculos
CULOS OStentación
TENTACIÓN ONdina
DÍNAmo MOtor
TORo ORgasmo
MOrí Ies Ies Ies
aforismo infinito
abajo siempre termina bajón
girá despacito la cabeza a la nube
no mires los ciempiés, marean;
abrazá con la boca el
ronroneo de tu coxis
amasá el dulce con la
garganta hecha hueso
navegá quieto con las palmas
aplastadas de barro pesadas
negá la gravedad saltá, leé para arriba a partir de
a
Rocío Navarro
Roberto Juaroz.
SOLOS, palíndromo de los que se buscan
o no se encuentran
citas a las que el sol asiste redondo
incandescencias que manan las palabras
también las cosas
sobre las cuales dejamos una mano
o las redes del deseo
rozando un sentido o inventándolo
como al levantar o nombrar un ladrillo y
acariciar debajo el alacrán
Sentidos secretos sentidos
Ocultos tras
Las letras de un insulso acróstico
Ocupando los ojos ciegos de la libertad
Indagando criptogramas
Desde donde se oyen rumores
O nada.
LA DE LOS TURGENTES
Ella aguarda con pasmosa paciencia
la llegada de aquel que nunca llega,
aquel que se lleno la boca hablando de ella
aquel que un día la beso y se fue.
La muchachada que a menudo la acompaña
le convida cervezas descartables o algún que otro chefo
y de cuando en cuando la turgente
se hace cómplice de los amantes
que a sus pies hacen carne eso que llaman amor.
Pero ella, con esa pálida expresión
.
que uno a uno escribe un su librito
los agravios que sufrió...
y los que aún le restan por sufrir.
De todo lo que ella encierra
lo más prominente son sus pechos turgentes
las cadenas mazocas que nacen a sus pies...
Debe ser por eso que ya el progreso no la besa
debe ser por ese erótico atributo
que la Madre Patria a veces se revuelca con la nada
en los laureles que supimos conseguir.
Te reíste tanto de vos y del mundo
que llegaste a plagiar todas las sinfonías
De tanto plagiar y molestar
sos candidato a terapia intensiva.
Todas esas palabras muertas que no regalaste
van reciclando la vieja piel de los puertos
la vieja música de los secundarios pasillos
y vamos odiando los clásicos concursos
de lenguas que todos perdimos
Colgado de mil musas
copiando todos los pasos
te vas riendo de todo
volviendo a mentir textos con gracia
tan lento
pero con gracia.
Influencia Deleuziana
Consiente de la rutina que supone este instante.
Aferrada a estos huesos que dicen ausente a su entierro.
Todo se vuelve deja vu, todo retorna siempre
menos esa diferencia que mezcle tu mano con la mía
y me aleje de los comunes lugares donde suelo buscar a las musas
que no cruzan el umbral.
Y me afirmo mortalmente a estos llantos proféticos
que mas que bostezar, se durmieron sin sortilegios de buena fe.
Último delirio de La Rea y sin consigna de Taller
Mudos silencios que se tiran desde un puente
Pobres hipócritas, visten de tristeza los goles de la miseria,
tratan de conquistar la amalgama muerta
de los nacimientos póstumos.
Yo no se para que
tanta invisibilidad en papelitos de servilletas
que no dejan más que nada,
que no promueven más que tristeza.
Se me pidió que escriba una ficción o sobre la ficción, o desde, hacia, para, por la ficción.
Existe una manera cómoda de pensar la ficción y es contraponerla a la realidad: la ficción es, en ese caso, la narración, la imaginación, la magia y cualquier semejanza con los hechos reales es pura posmodernidad.
Yo, como Parra, pensé para escribir en un hombre imaginario,
Para que los límites entre la realidad y la ficción no se nos borren traje este libro, porque estamos en una feria del libro, y porque el libro constituye el límite exacto, la frontera misma entre la realidad y la ficción. Ustedes deberán entender que mientras yo sostenga el libro en la mano hablan mis personajes, que son imaginarios, y cuando, como ahora, dejo el libro en paz el que habla soy yo.
PARRA: El hombre imaginario vive en una mansión imaginaria, rodeada de árboles imaginarios a la orilla de un río imaginario. De los muros, que son imaginarios, penden antiguos cuadros imaginarios, irreparables grietas imaginarias que representan hechos imaginarios, ocurridos en mundos imaginarios, en lugares y tiempos imaginarios.
- Todo era cultura... cultura. No había nada más que cultura. En todas partes se encontraba cultura. No se podía hablar más que de cultura.
- Y además todo huele a cultura. Se ve como cultura. Había carteles, luces de shopping, nombres importantes. Esto es cultura, damas y caballeros, esto es cultura, quién va negarlo. Cultura en celofán, cultura en módicas cuotas, cultura para llevar. A consumir señores. A consumir cultura a cualquier precio.
Alguien lee: consumidor con su miedo consumido / su primera persona en el ojete / ahorcado en cadenas de inodoro /
y en un hondo desagote de amor ciego / ahogado. Luego pone cara de que entendió algo y dice:
- Es así; hay que promover la cultura, porque ella sola no puede.
- En los pasillos conviven mansamente el Rector de la Sacra Universidad del Sacro Pubis con cualquier imbécil que toma un libro entre sus manos conocido entre nosotros como El forro del Libro. Buenos días rector. ¿Cómo anda licenciado? L i c e n c i a d o qué bien suena ¿no?
RECTOR: la revolución de las tecnologías de comunicación hace estallar la frontera entre lo real de una sociedad y el universo ficcional (clic, foto). La escritura no es sólo un dispositivo de reproducción de aquello que llamamos realidad, sino un dispositivo de producción de sentido con autonomía y autosuficiencia (clic, foto). En una sociedad de estereotipos y conductas replegables el funcionamiento de las instituciones y de las prácticas culturales comienza a estructurarse en relación directa con la existencia de los medios de comunicación (clic, foto). (cambia levemente el tono y el ritmo disminuye) Es por eso que como Rector de la Sacra Universidad del Sacro Pubis estoy orgulloso de haber gastado... de haber apoyado este proyecto de pluralidad de pensamientos (clic, foto), de interconectividad trasversal (clic, foto) y de emancipación de las minorías. (foto) (se va, vuelve) Ah ¡y abajo la dictadura y el proceso! (Mientras desaparece entre la gente deja caer un libro de Eliseo Verón en una de las bateas. La gente aplaude porque está feliz).
Y quién dijo, señores, que la ficción tiene que ver con la cultura. Y quién dijo, señores, que la ficción no tiene nada que ver con la cultura.
Padre nuestro que enganchaste un puestito en cultura / Publicitado sea tu nombre / Venga a nosotros tu foro / Hágase tu comisión así en la feria como en el suelo / El stand nuestro de cada día danos hoy / Y perdona nuestras deudas / O al menos no nos cobres intereses / Y no nos dejes caer en el anonimato / Líbranos de no estar en el catálogo / Amem-po.
PARRA: todas las tardes, tardes imaginarias, sube la escaleras imaginarias y se asoma al balcón imaginario a mirar el paisaje imaginario, que consiste en un valle imaginario circundado de cerros imaginarios. Sombras imaginarias vienen por el camino imaginario entonando canciones imaginarias a la muerte de un sol, imaginario.
Dice Schwetz: Han acumulado / una incalculable riqueza / en televisores / licuadoras / hoteles y rentas. / Están en condiciones / de calentarse las bolas en playas del caribe / tener sexo calificado / y descansar / en countries / y cementerios privados. / El poeta golpeó mi puerta / le vendo estos versos dijo / cuánto valen pregunté / un peso por verso / ocho por diez / respondió / tengo pastel de anoche / gracias estoy hambriento / muy hambriento repitió el poeta / compré unos versos / que guardé en el freezer / para la próxima navidad. /
La multitud lo abuchea y de esa multitud se desprende uno, cualquiera, rigurosamente cualquiera.
- Los jóvenes de hoy, los valores, en mis tiempos estas cosas..., cultura del trabajo, honrar la deuda, abajo la dictadura, arriba la democracia, parece que cojieran, hay que humanizar el sistema, el ché, perón, gardel, el diego todos unidos triunfaremos.
Y la ovación vuelven a tomar los pasillos de este mundo imaginario. Vuelven los festejos y los brindis. Y mientras tanto la ficción, qué es la ficción. QUÉ ES.
- Yo por mi parte creo que nunca se es demasiado viejo para comerse una buena ficción.
- ¿Vos te la comiste?
- Y si.
- ¿cómo fue?
- Estaba bostezando y sin querer... Pero no duele nada.
Aaaaaaah... ¿Pero es esto realmente la ficción? ¿De esto hablamos nosotros, escritores cuando hablamos de ficción?
- no, no te vas a arrepentir, por cada curso un puntaje de uno coma dos, y aprobar vas a aprobar seguro porque al profesor lo estás pagando vos.
¿Y la ficción?
- Y no sé... que Meloni se haya vuelto el principal comprador de su propio libro.
Sí, pero... ¿Y la ficción?
- Papá, papá ¿qué es la ficción?
Y cómo le explico que él es una ficción. Que yo, en realidad, estoy acá, en la feria del libro, rodeado de ustedes. Que abusé de él, que es apenas una metáfora, una acrobacia retórica, un recurso literario. - A mí me pidieron que escriba ficción, y vos sos una ficción ¿me entendés? Una ficción.
Es que si alguien quiere saber qué es la ficción primero debe despedirse de la paz.
- PARRA: y en las noches de luna imaginaria sueña con la mujer imaginaria que le brindó su amor imaginario; vuelve a sentir ese mismo dolor, ese mismo placer imaginario, y vuelve a palpitar el corazón del hombre imaginario.
- A consumir ficción se ha dicho. A consumir señores porque esto se acaba.
consumidor / con su miedo / consumido /demanda dos caricias precio dólar / una muerte en celofán / gusanos esmaltados / utensilios de hacer nada / tres mujeres /dos mentiras / y algún gato que mastique a los roedores de ternura
y ratones ratoneando efervescentes / con las sobras de imperios destruidos / y un sirviente barriendo los escombros
la tristeza del esmalte en la cocina / las sobras del amor en las toallas / consumidor / con su miedo /consumido / una promesa de amor te está esperando /como un piano de cola en la cabeza.
- No, no nos cobró nada. Qué se yo, somos chicos, independientes, autogestionados... muy buscas. Alguien puede decir que a él no le cuesta nada, pero en verdad tampoco gana nada (clic, foto).
Yo por mi parte les recomiendo señores / todo huele a cultura. Se ve como cultura / consumir cultura / porque estos carteles, estas luces de shopping / consumir con los ojos, los oídos, los poros / estos nombres importantes / dejarse penetrar por ella/ esto es cultura porque todo brilla
La cultura brilla. Sin embargo los poetas volveremos, mañana, a no-ser lo que no-somos.
si pudiéramos comprar vender poesía / o hablar del amor sin una lágrima / si supiéramos amar sin hacer ruido / si pudiéramos callarnos de repente / si no estuviera esta sinfónica de gatos / orinando el país de la memoria / si no existieran el reloj ni los inviernos / si no pusiéramos paños oscuros / el alma sobre la desnudez y la miseria / y mi alma es esta alfombra / que avanza / es esa calle/ que va degüello por degüello / chantaje por chantaje / limpiando nuestros pies con los gritos de niños aplastados / desentonan / no se resignan a un destino de temblor / de suicidio / de acrobacias / si no nos masturbáramos al pie de la inocencia / si no violáramos la infancia por decreto / si no saltáramos desde los edificios / a ser el polvo que otros muerdan / si consiguiéramos reir de cuando en cuando / reir en una pieza y no de a pedacitos / no con estas muertes que suben por nuestra / voz desde la alfombra / tomando el corazón por las solapas / derogando el almidón de los tendones / temblando / de frío el miedo / de miedo el frío /el umbral y los cartones / los huesos gritan / desde el fondo del hambre suben / vuelven / como la muerte y su violín chirriante / ruegan
si pudiéramos comprar / vender / poesía hablar del amor sin una lágrima / si supiéramos amar sin hacer ruido / si pudiéramos callarnos.
Travesía.
caminé témpanos a la orilla de tus ojos, cielos de agua, pasos de ahogado roca y silencio/ y no hay mar que conduzca a tu mar.
en la arena solo quedan los restos vanos del naufragio/ mástiles sin velas colchones cangrejos un cable sin anclas barcos
ahorcados
banderas
ni viento.
cierta azul intrusa hostilidad.
Y esta cacerola que aguarda que el sol
ofrezca más que peces muertos a su hambre.
Y los trozos de otro mapa húmedo
donde todo puerto ansiado descansa en tu rostro
y finalmente la sal dibujará
los trazos últimos del olvido.
Mariana Rinesi.
Villa azul (hoya popular)
Yo les dije que no era un ángel,
Que las alitas las tenía
Porque venía de la capilla,
De ensayar el pesebre viviente,
Pero ellos igual me agarraron del cuello,
Me metieron dentro de una gran cacerola
Y comenzaron a cocinarme
En una polenta tan grumosa
Que ni parecía arena movediza
Pero que tragaba como tal
Y me hundía en su castigo de arena.
Hacía mucho calor
El cielo ya no era azul
Sino negro,
El humo del cable color
Y el del cable de los teléfonos
Ennegrecían la atmósfera,
Mientras que el fueguito verde del cobre
derretía mis alitas de cera.
Yo ahogándome
Saqué mi última mano seca
Me despedí
como un témpano en agua hirviendo
y sentí como sus babas
iban descarchándose
desestalactitándose
volviendo a ser baba de hambre
pronto de saciarse.
genealogía cardíaca de la hambruna
66 tengo un hambre / dijo /capaz de masticar dos escuadrones
y pelaron sus venas / y pusieron cables pelados / para electrocutar su corazón / hacer saltar los fusibles del alma / pero el corazón fue una furia / una tormenta / que apagó el color verde y los eneros / para siempre / izó a los hombres / toc-toc / toc-toc /
76 hambre / insistió
la arena uruguaya tomó el fondo de su estómago / sembró restos podridos / agallas / de compañeros en el estómago / en el paladar / amaneció a orillas de un perro muerto de tristeza / y una mujer verde que le dijo / que su corazón ya era un submarino / toc-toc / toc-toc /
82 hambre / dijo de nuevo
y lo dejaron caer sobre un témpano / que señalaba el camino musical de tristeza / desde el último esfínter hasta el alma / su mirada es fría desde entonces / quisieron congelarle la rabia / enfriarle el corazón / el témpano sangraba dulces ojos rojos / pero su mirada azul cazaba pajaritos de ternura / qué bueno / dijo / para no morir de frío / del hambre de estar solo / qué bueno / que mi flaqueza / ejecute la desdicha en pleno vuelo / toc-toc / toc-toc
01 hambre / haaambre
y otro que dijo / yo también / y otros que dijeron / nosotros también
hambre para digerir dos mundos / mi infierno y tu infierno / nuestro infierno es lo de menos
hambre para escurrir seis generaciones
y pusieron al corazón en una cacerola / para comérselo de una vez por todas / pero la verdad de la milanesa / es que se dio vuelta la tortilla / el corazón / después de estas sugestivas metamorfosis / era una bomba de tristeza / que rabiaba mientras / los otros masticaban / los 220 watts / la arena / la podredumbre / las asfixias / las mierdas / las tristezas / y en lugar de hacer / toc-toc / toc-toc / hizo / tic-tac / tac-tic
las cuatro estaciones
azul tu pollera de colegiala
la colcha en la que hicimos nuestro primero orgullo
nuestro actual arrepentimiento
nuestra futura vergüenza (no este poema no sirve)
(polleras, colegialas, orgullos y vergüenzas... a la cacerola)
arena la marca de la remera que te saqué en la costanera
además de una raya el polvo que no me dejaste
que te sacuda
de arena la tarde, la cerveza, y sus múltiplos
tu corazón un pájaro de arena
(pero no, esto tampoco... y remera, rameras y remeras ilusiones... a la cacerola)
los cables pelados y tus más ti cables pechos
que te hacen soportable (apenas)
siempre y cuando no te permita q hables
particularmente después de la arena
de la vergüenza en los zapatos
de tanta recurrente descorazonada que no me deja caminar (pero no, esto menos, a la salsa)
un témpano las caricias que tiemblo todavía
un témpano todo lo que antes era fuego
un témpano el relleno de tu vientre
el vaso de cerveza que ya no es, que devino en calientes arcadas
y en palabras profundas (te quiero como amigo)
urge una cacerola para fritar el pasado
los dirigentes y las hambrunas
las estaciones
y las naves
(sin título 1)
...cacerolas de mar
veo en tu marea,
sibilas enamoradas
en las aguas de tu arena...
(ni siquiera la literatura
alcanza para arremangar los cables
de tu ausencia)
témpanos de sortilegios
ríen tus dientes
amarillos/brillantes/cerebrales
como si la risa brotara
del cielo más cursi de azul,
como si la risa brotara
de la profundidad del averno,
risa maldita que se ríe
de mis cacerolas
sibilas.
Literatura.
(sin título 2)
Nauseabundos cerebros en
nauseabundas cacerolas,
cables derretidos por témpanos
de arena...
La oligarquía de la selva
galopando sin jinete,
juanetes y callos
en la boleta de la luz
(diciembre
helicóptero
traición)
nauseabundas manecitas en
nauseabundas latas,
tierra profanada por noticieros
de reventón....
El cielo respirando azul,
vomitando horóscopos de
bienaventuranza y sexo
para el ciclo sin fin....
Romina Coronel
Extendiéndose, modificándose...
Se visten de cacerola, los colores
Midiéndose, sofocándose, aullándose...
De azul riman, sus palabras
Goteándose, regodeándose, recayéndose
El tacto encendido y el témpano atesorado
Ahumándose, callándose, mirándose...
Al fin, el cable, está en todos los sentidos
De los signos vitales, nuestros...
Ximena Inés Calderón
¿Es o no es de acá? ¿Llega
de qué otro lado
esta agitación del viento
sonando entre los árboles?
Perfume glacial de las uvas,
voz indecible, plenamente inquietante,
aullido del silencio,
por tu estela viajan
féretros ahogados buscando la tierra,
corazones de madres mordidos por perros de la luna,
cuerpos magullados con disfraces pálidos,
vestidos con latigazos de fuego, de agua, de arena,
hombres fuertes que miran asombrados sus manos cortadas,
niños sin estómago vomitando lava del aire...
Todos ellos, apretujados, pero solos,
todos vienen en las ráfagas del viento que
se agolpan entre los árboles
y rondan y dicen y no se callan.
Alejandra Liñán
Pato a la cazadora
Radiografía.
De pie enfrente suyo.
Tres escalones.
Compás de arena que se distiende entre mis sandalias.
Tres escalones.
Estiro los brazos. Cable tenso.
Frío. Piel sobre piel.
Electrones en los codos.
Tres escalones.
Superficie de témpano.
Espalda desnuda.Transpiro.
Tres escalones.
El mantel anticipado y el manojo a la mano.
Dos pasos. Un golpe.
Ya me siento adentro.
Me anticipo y sé que sobre el fuego tiembla la cacerola
cuarenta y cinco minutos antes.
Me preparo la cena y apago la luz.
Cecilia Lis García
INASIR
(11/02/00)
Tiempo
es una palabra
Blanca
Tiene escalones,pasillos,puertas,
recuerdos impostores,
frío de oquedades,
recodos de insomnios,
Origen maduro de muertes
de todas las edades
Principio que se bifurca
y engaña
con demasiados caminos
transformándose
en túneles
que arrojan la ingenuidad
al vacío
del (*)
*(ése que inventaron las manos a fin de aferrarse)
El escrito que viene a continuación está ligado al anterior porque es
una respuesta a un comentario hecho a propósito de ese escrito.
(16/02/00)
(II)
Tiempo
no te quieren
porque sólo hablo
de tu
cielo gris,
noches herméticas,
jeroglíficos de relámpagos
Y no describo
con un dedo en el aire
tu luminosidad
tu redondez dorada
Lo que se ve
Lo que se puede reír
Sin embargo,
he llorado
bajo soles perfectos
Y mi alma
claudica de placer
ante los días de lluvia
Lo que no se ve
O se intuye apenas
O se recuerda nada
O se pretende decididamente olvidar
La noche
eterna
que desdeñas.
Tati Guilio
NAUFRAGIO
indiferente a la sinfonía
de las cacerolas
el dictador
dicta
a la obsecuencia de los escribas
la crónica de sangre de su gesta
ellos atildados tildan
sus hazañas las hiperbolizan
las envuelven de homéricos hálitos
y él
secuestró todos los relojes de arena
clausuró todos los cuadernos de tapas
azules y rojas y verdes
cercado
por las paredes de su
desierto desnudo
la pesadilla del témpano
envenena sus sueños oceánicos
y la imagen del último cable
las anclas inútiles
los botes vacíos
Abismo azul
Miedo
y
Deseo
de que estés
atisbando
en la hoja en blanco.
Hoy soy
Un lugar común
Unas pantuflas
cómodas y tibias
donde no puedo
guardarte.
Hoy soy
Un amarillo desierto
árido y descascarado
al que
frías tajadas de luna
le niegan
su naturaleza ardiente
Hoy sós
un Nombre
Desperdigado
de su Imagen
un Nombre
que no halla Ángel.
Tati Guilio
Confesiones de invierno (El Enamorado y la Muerte)
es cierto jamás sueño con mis amores apenas el loco el borracho y otros íconos
gratos a los jugadores de quiniela lo cierto fueron aquellos bares de madrugada
aquellos vasos los restos de cerveza el tabaco agonizante el camino hasta tu casa
tu padre y tu madre sabían todo pero coincidían es un buen partido
a otra muerte era el miedo a otra con minúscula a muchas otras con minúscula
a los agravios de la convivencia a las quejas al volver de la oficina por la
indisciplina de los niños a las ofensas por el guiso desabrido y las arrugas
en esa camisa la única apta para combinar con la corbata a lunares
todos los ojos acechaban esa noche perdoname no quise gritarte estúpida pero
convengamos un cordón de seda era irrisorio aún considerando mi triste figura
fue entonces sólo entonces cuando la Señora nos advirtió las bondades del posible
negocio los amores desdichados venden cotizan mejor en el mercado aderezan
los magros almuerzos de poetas y dramaturgos y no se detienen hasta hollywood
con los derechos de la historia compramos esta casa de amplios ventanales
junto a los cuales escribo mis relatos tocás el piano tomamos mate miramos
crecer nuestros pimientos y a los chicos en el patio sin temor a la muerte
sin temor a la vida sin temor a las claudicaciones y a las múltiples
formas de la muerte y del suicidio en el discreto encanto de la burguesía
Cansado estoy de que las trenzas se corten
De que la amada se corte
De que se corten la leche y la transmisión
No puedo vivir en un silencio cortado.
Las venas las rutas la piel y la luz
Vuelven a cicatrizarse cada día
...Y vos muerte intrusa
Solicitás entrega a mi amor
Y vos amor pelmazo
Empujás a mi cuerpo en los balcones.
No va más
La suerte dejó de latir y yo renuncio a la histeria.
No llores niña
Que por más muerte y amor
entrecortados
Voy a acariciar tu cuerpito blanco
/ hoy los negocios son todos posibles./
Esperame sentada
Con el camisón de ositos
Con las ventanas y las piernas abiertas
Y con el corazón en la mano.
No te voy a defraudar.
sobre romance del enamorado y la muerte
anónimo
a jorge boccanera
afuera llueve adentro ni hablar
las ropas adentro los retratos llueven
qué se hicieron amor y la muerte
ni la señora blanca ni la blanca que es niña
nadie en la ventana abierta en las puertas abiertas en el alma
el corazón lleno de verbos una historia siempre a punto de empezar
que una hora que sólo una hora
y no importa que si la muerte que si dios la envía
qué importa si puente o si puente fantasma
que se descalce que se desvista por favor que se desvista que no ve que
afuera llueve y adentro llueven las ropas
los retratos llueven adentro boca abajo
qué importa si puente o si puente fantasma
estaba en mis brazos sus trenzas eran rubias
no recuerdo nada más
- Yo siempre supe doctor
que en amar se iría mi vida
- No quisiera interrumpirlo
mas su triste sonatina
se encuentra un poco trillada;
su historia ya sido dicha
del medioevo a la vanguardia,
de garcilaso a dolina;
no he de perder mi tiempo
en historias conocidas
- Mas como yo la sufrí
por nadie ha sido sufrida
La muerte que me ha tocado
me dio de plazo mil días
(se la notaba cansada
tantas idas y venidas
inflación, devaluación,
jubilación, estricnina).
Sin apuro me cambiaba,
sin apuro me vestía
y me iba para la casa
en donde mi amor vivía.
Ábreme la puerta blanca.
Ábreme la puerta niña.
Cómo te podré yo abrir
si la ocasión no es venida;
mi padre no fue a palacio
mi madre no está dormida.
No importa, no tengo apuro.
si quieres paso otro día.
Y volví al día siguiente
más me dijo no podía
porque ella aún era casta
y no se sentía lista.
Pasaron dos largos años
cuando estuvo convencida
me dijo está bien,
lo haremos pero otro día
pues hoy me encuentro indispuesta.
Volví, lo admito, enseguida;
le dolía la cabeza
y se tomaba una aspirina.
En otra ocasión me dijo
que algo mejor merecía.
¿Y si me dejaras de amar?
me preguntó otro día.
Que estimaba mi amistad
que perderla no quería.
Un día exigió protección
por cómo está lo del sida.
El plazo había vencido
y la muerte no venía
y usted me dice doctor
que me quedan pocos días,
estoy que muero de viejo
le ruego llame a mi niña.
- Aquí me tienes amor
vine a hacerte compañía.
- Sabrás que pronto me muero
y en verdad preferiría
otra cosa que me hicieras
ahora que nadie mira.
- Muy viejo estás para mí,
que sigo siendo una niña
Así postrado en tu lecho
¿qué futuro me darías?
Aparte estando dopado
tu vigor titubearía.
En otra vida será
En otra vida, mi vida.
- Me estoy muriendo de vos
y no te guardo una inquina
el doctor me puso al tanto
ya de todas las noticias:
de que en pocos días muero
y de mi mutual vencida
y de lo que te sonroja...
Por nada te quise niña
y por nada es que te ruego
tan sólo una cortesía:
Si es varón ponle mi nombre
mátala pronto si es niña.
Y ni un centavo doctor
le cobro a usted por mi vida.
MUROS DEL SORTILEGIO
1, 2, 3 probando
Hola? Ssssi... se escucha?
Permítanme presentarme
Soy un muro ciudadano estático y multiplicado
con la soberana misión de proponerles develar
un acertijo callejeramente cotidiano
¿Qué escuchamos cuando escuchamos?
Acaso se detuvieron alguna vez, como o hago yo,
a escuchar la moderna sinfonía de ring tones de celulares,
de perros que ladran y no muerden, el tiritar de los abandonados
en el frío olvido, el trovar de pasos cansados del
que golpea puertas o toca timbres
buscando algo pa` comer
el lento trajinar de las noticias viejas
que es más llover sobre mojado...,
los ecos de las promesas electorales
que no son más que apócrifo viento de cambio
que no renueva las bancas en el Poder.
Nunca falta el canto del diariero o el del vendedor de quiniela
haciendo cano con la tonada vieja
una moneda para el pan, un monedita para el pan
que son acompasados con el ritmo de los tambores colegiales
entremezclados con los sones huelguistas.
Mi tatuaje de se escucha?
no es más que pregunta retórica a las causas perdidas
no es más que el eco atroz de fábricas cerradas
que dan portazos en la cara del porvenir ...
es la desesperación de querer detener
el pisoteo a nuestra dignidad...
es el no querer que la suerte esquiva nos siga diciendo
quédate en contacto pero no me llames
¡SE ESCUCHO?!
Bah, al final para que,
Si seguirán existiendo los oídos sordos de aquellos
que profieren balbuceos torpes
haciéndonos creer que son sentencias proféticas...
si seguiremos siendo ciegos que no queremos ver
que tal sea la revolución lo que nos dará la absolución.
APARIENCIA
¿Quién ve mas allá de Berlín?
solitarios brujos de vil pereza
rompan corazones de gemas negras
ensucien el impuro límite,
y las grietas se llenarán de aire.
¿cuántos se animan a cruzar la gran muralla?
inanimados seres que la recorren en bloque
con paseos menstruales de tristes manecillas
suéltense al camino en espiral,
y las grietas se llenarán de aire.
¿cuánta fuerza rompe el gueto?
recuesta las paredes en mi espalda
taconea tus graffitis en mis colores tapadas las grietas de la memoria,
¿se escucha?
"¿SE ESCUCHA?"
¿El hambre de los flatos rotos?
¿El humoso desamparo del pulmón?
¿La euforia del gol y del fault?
¿El apretado sudor del colectivo?
¿El NO NO de los limpiaparabrizas?
¿El piropo? ¿el insulto? ¿las gracias?
en otro idioma
¿El murmullo inmoral
que brota de tus bocas de tormenta?
¿La escapada del motor de la moto?
¿El taconear de las minifaldas?
¿El resorte del sol en los baches?
¿La fragancia de los ojos en fuga?
¿El celular en cada recoveco?
¿La tripa de Resistencia resistiendo?
¿El qué? ¿El qué?
¡¿no me digas que la propagación
del silencio mísero?!
Las paredes oyen. Esto es, además de cierto, escaso, confirmando la natural tacañería de nuestra comunidad científica.
Las facultades retóricas de los muros llegan, claro está, mucho más lejos. Cuando cae la noche, por ejemplo, esas mismas paredes, confiesan. Esto lo sabe cualquiera que haya permanecido el tiempo suficiente contra una pared a oscuras.
Durante siglos, los muros han dado cuenta de la discriminación, la indiferencia y la barbarie. La Gran Muralla China, el Muro de Adriano, el Muro de Berlín, el Muro de los Lamentos... cualquier muro es el Muro de los Lamentos.
Las paredes de la historia las construyen las víctimas: pobres miserables obligados a la tarea. Esto explica su naturaleza confidente: en cada ladrillo, las víctimas nos legan el nombre del tirano.
Después, ya saben. La exclusión se puso de moda, los muros proliferaron a tal punto que sus voces se volvieron confusas es inaudibles. Hoy nadie puede afirmar de qué lado del muro se encuentra. Ya nadie escucha el rumor de las ropas contra el muro, las pisadas del enemigo, el orín de los perros.
Entre estos incidentes y la vida, se levanta una pared rigurosa e inerte. Contra esa pared mueren los compañeros, en silencio. Contra esa pared se prostituyen sus mujeres. Contra esa pared venden a sus hijas.
¿Se escucha? La noche está llena de gritos.
¿Se escucha? Un hilo de orín rueda en la memoria.
¿Se escucha? Siempre habrá una pared en cada esquina. Aunque usted no se detenga en las esquinas.
Tendré que abrir los poros y disgregarme un poco
No digo demasiado.
O. Girondo
La poesía es una vaca atada
al inconsciente estéril de su confort;
Una vaca que suda flujos, rojitos,
al galope
al pedir limosnas
al perdonar mentiras uñilargas
La poesía es caca de vaca
boca de tomar coca
y de masticar cloaca
Acá en la argentina
la poesía
es un disparate
Un arte insano
Un arte locuaz y estólido
Una lengua de vaca
que acaricia tus tobillos
La poesía en estos tiempos
es una risa cariada
Un abrazo desfondado
La poesía en fin...
Es esta implume mentira
GRACIAS A TU VENTA
VENENOSA de la inocencia
GRACIAS A VOS
Aún no me resigno
Aún
Aún hay escritores y broncas.
Tony
La poesía es una vaca atada
Suena a señora en iglesias
A señores en un escritorio político
A cualquier cosa bien podrida
No, definitivamente no
Cerrá tu hoja en blanco
Y soplá el barro
Donde da vida
Ensuciate con sus letras
Embarrate con la creación divina
Y el señor celestial
Celebrará misas en tu honor, poeta.
Gustavo
devueltalapoesía
En la noche a tu lado
Las palabras son claves, son llaves.
A. Pizarnik
la poesía es una vaca atada
a los hábitos nutricionales de la era
una esperanza en módicas cuotitas
me arrepiento y lo puedo hacer de vuelta
impregnarme en los muros
los rincones
ver gusanos crecer por mis heridas
y las heridas de un muerto milenario
no tomar el poder pero intentarlo
no decir que no doy más
no dar la vuelta
no buscar ni las llaves
ni las puertas
ni los muros
ni las prisiones
ni los comisarios
no buscar
la poesía es una vaca atada
una cagada en fin
me arrepiento
y lo puedo hacer de vuelta
Mario
Los pájaros no cantas porque amanece
Cantan para que amanezca.
Expresión Mapuche
La poesía es una vaca atada
Que espera paciente y ambiciosa el nuevo día
Yo, desde los tiempos que no transcurren
Busco en ella mi complemento.
Sentado a sus pies, obtengo
Suave alimento para seguir el día.
Y ella obtiene caricias amatorias, filiales,
Sabe que yo a mi vez me gozo en ella.
En cada ocaso nos hacemos promesas
De siempre volver para estar juntos.
Ninguna noche, ni la más larga y fría
Ha podido evitar que nuestro encuentro
Disipe con su hechizo las tinieblas
Y dé lugar, con nueva vida, a otro día.
Javier
Carlos Menem
Engaños y
fantasías
promesas y
revelaciones
la poesía es como la vaca atada
hueca y dura,
ruidosa y embebidas sus paredes
en ginebra verde
la poesía es encuentro
y sonrisa...
algo de engaño y mucho
de imaginarse que
alguien completamente
neófito puede
pensarse
poeta, en una noche
Zulema Yoma
o
la Chechu
Volver eh?!!
Poesía es cubrir con
Una frazadita
El corazón desnudado
Por el traqueteo,
Del motor gasolero
De la amistad...
Poesía es mirar,
Después del desaliento,
Aún,
Con ojos transparentes,
La esperanza del cambio.
Con mancha de la vaca atada nos
Dice que...
Poesía es desnudar
Las palabras,
Envejecidas en
La flor masticada
Por la vaca atada.
la vaca atada desmiente
con su silencio de yeso,
que está en condiciones
de clamar su poesía.
Camila
Por qué escribís me preguntó un pajarito /
Qué se yo le dije/
Porqué me lo preguntás le dije/
Qué se yo me dijo/
Juan Gelman
La poesía es una vaca atada
La cuestión es quién tiene la soga
Me apuntó el mismo pajarito
Y quién se toma la leche
Quién adorna con sinesteesias
El asadito (nada metafórico)
Del domingo a costa de mi hambre
De pan y de palabras
Cuando el peoncito del terrateniente
Verval le lustra los cuernos con el dolor
de las antítesis
la poesía mira el horizonte
sus ojos se abisman en la pampa
verde tan verde de puro silencio
y siento que me busca
como al pastito tierno
me toca el corazón
de mi covayón de yuyo silvestre
entonces busco el cuchillito
ese brillante, lustroso, que me regalaron
cuando era chico y
Luis
¿Por el poeta atada?
¿Vaca flaca la poesía?
¿Atar ala poesía a la vaca
para qué?
En tiempos de mansedumbre
Habrá pastado suelta
Por gargantas anónimas
Que se la sabían de memoria
La poesía es una bacatada
Así todo junto y con b larga
Que es como cuando salta la banca
Salta el jugador
Envidian los demás jugadores
Y el casino paga
Es un trizar de noches con sus días
Que conservan su nombre de espasmo
Llega de golpe, sacude maldice
Alaba la baba, la bacatada
Si los teólogos supieran esta propiedad intrínseca
Recetarían
Si los poetas supieran no ganarían
Para susto y pobrecitos
Si ya no ganan ni para copas
La poesía es una bacatada
Dijo Tony una teología
Que niega hostilidades
Dijo Girri
La poesía es palabra relámpago
Digo yo golpeo la mesa
Y san se acabó
Alejandro
Mirá lo que te digo
Sobre una lluvia sorda
Te mojas en colores
Torpemente te tocaba mirándote
Las gotas, me hablaron de tu boca
El frío, de la distancia.
Te digo, no dejes de gritarme
El olor de la lluvia de tu pelo.
Flavio.
Sentida necesidad
En la sentida celebración de la fiesta del 25 de mayo, la necesidad de ostentar algún símbolo patrio parece imponerse imperceptiblemente en nuestros espíritus. En ese tan particular día, a pesar de la estridencia de la música alusiva sentida a través de los multiplicados altavoces, la necesidad de los mendigos sobresale aturdiendo la razón.
Ramón.
Yo pregunto
¿Cuán altas son las altas horas de la noche? ¿Son más altas que las altas paredes que saltó Romeo, más altas que las muy altas y distinguidas señoras del amor cortés, más altas que las alturas de Macchu Picchu (águila sideral, viña de bruma, según Neruda).
Son tan altas como el color de este vino o este montón de botellas de ginebra deshabitadas. Son tan altas como tu boca esperándome a la vuelta del nudo gordiano que corto con mi espada de besos.
Luis Argañarás.
El agua que se mastica
Aunque sé que de tu agua no he de beber,
Iluso mastico con ilusión
Tu helada mirada de hielo.
Sinestesia ausente
Tu lástima: anestesia que pesa en los besos del dolor.
Alesangra
Oigo los golpes rojos
del barbitúrico,
los arañazos de la angustia
y la pasión.
Oigo el peso del amor
en cada poema que derramas.
Tony Zalazar.
No sos vos soy yo
Lunita cuídame mucho
No me dejes de alumbrar
Cuando me moje hasta adentro
La oscuridad.
Cuando me moje hasta adentro la oscuridad
Cuando me caiga en sonrisas
Y salpique tu falda con mi nombre
Y hasta con el nombre de mi nombre
Cuando muera con la muerte de una uña
Cuando caiga sobre el techo de los coches
Y las rutas
y los pasos
cuando al menos polvo
o sombras de otros pasos
pasos que habrá que morder
cuando no pude ni decir tu nombre sin paraguas
te llamo
te juro que te llamo.
Mario Caparra.
Olvido (ausencia de consigna)
Burbujeantes sensaciones asumen su culpa
Con gotas frías que me toman la mano
Respiro tu aire penetrando dagas a mis cuerpos
Ensúciame el alma de tus perversiones
Y recuerda mi vida no es celeste
Mi cielo no es azul
Y lo que bebo es siempre negro prohibido.
Serpentea tu vida y nos encontramos
En una esquina llorosa
Donde llueven tus deseos
Golpeando el techo de mi caja de ideas.
Baraja la vida de nuevo si quieres
Seguro me tocas
Y aparece
Porque así como estoy me vuelvo.
Gustavo.
Plagio a los demás poetas.
Entre verdes botellas de amarga nada
Se escurren los minutos como años caracol
Entre sordos ruidos y calaveras que respiran ausencias
Se evapora el tiempo sin maldita inspiración
¡Al diablo con las incomprendidas sinestesias!
Una loca cordura me invade
Una mezcla de sentidos
de lenguas largas y faldas cortas.
Así corrieron los minutos
Sin tulín, tulín
sin sinestecia
Sin pétalos de sal
sin hipócritas sinestesias
Yo
Propongo entre balbuceos áridos
¡¡¡Moza!!! Me trae una sinestesia.
Ma. Cecilia Ramírez.
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