El municipio de Almirante Brown, en la provincia de Buenos Aires no era diferente de tantos otros municipios en Argentina con respecto a las políticas de control de la fauna urbana (perros y gatos).
Durante muchos años se utilizó la matanza de animales para "intentar" controlar la reproducción de los mismos aduciendo "defender los intereses de las personas". Pero un análisis más profundo dejó al descubierto que no eran los intereses de la gente lo que se trataba de defender, sino intereses de corporaciones profesionales, que eran quienes "aconsejaban" a los funcionarios del área.
Para defender verdaderamente a los ciudadanos, hace falta tener vocación de servicio y objetivos claros. Matar animales jamás logró "solucionar" el problema en ningún lugar del mundo.
La prevención es la única salida, y en el año 1996 la situación se modificó, esta vez promoviendo las verdaderas soluciones a la problemática de la fauna urbana.
Desde ese momento, la previsión ocupó el lugar principal en la ejecución de las políticas del municipio. El viejo Antirrábico se transforma y se convierte en el CMSAZ (Centro Municipal de Salud Animal y Zoonosis). Codo a codo con la ONG promotora de estos cambios, el CMSAZ dedicó sus esfuerzos a controlar la población de animales mediante la esterilización masiva, temprana, sistemática, extensiva y gratuita. La gratuidad del servicio es una condición fundamental para lograr el impacto deseado: así todos los vecinos contribuyen al éxito, se les acerca y facilita el servicio, independientemente de su condición económica. Al mismo tiempo se trabaja en la prevención de enfermedades zoonóticas, se aplican antisárnicos, antiparasitarios y se vacuna. Se nombra a Laura Antoniazzi como Coordinadora del CMSAZ, para tener un mejor control de los insumos y llevar adelante el programa propuesto por la ONG y consensuado con el Poder Ejecutivo.
Los voluntarios de la ONG donan su tiempo, demostrando que cuando el estado decide trabajar bien, cuenta con el apoyo de sus vecinos. De esta manera, el CMSAZ se transformó en un modelo a imitar no sólo en el país sino también en el exterior.
Almirante Brown es un municipio no eutanásico: utiliza métodos éticos para tratar la problemática de la fauna urbana. Pero el carácter de municipio no eutanásico por sí solo no basta para asegurar el éxito. El trabajo ininterrumpido tanto en las áreas de prevención, educación, asesoramiento a diferentes ciudades, adopción, así como de esterilización llevado a cabo por su Coordinadora Laura Antoniazzi, el personal municipal del área y los voluntarios de la Asociación Amigos del CMSAZ aunado a una férrea voluntad política de anteponer los intereses de la población a los mezquinos intereses de asociaciones profesionales, han sido las claves para que todos los vecinos hayan contado con un servicio de excelencia durante estos últimos once años.